CP167-2015(46346)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

          SALA  DE  CASACIÓN  PENAL              

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado Ponente  

CP167-2015  

Radicación No.46346  

Aprobado Acta No. 424  

Bogotá, D.C., veinticinco (25) de noviembre  de  dos  mil  quince (2015).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación a emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ       ECCEHOMO       JARAMILLO      AGUIRRE      presentada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos.   

ANTECEDENTES  

Con  Nota  Verbal  No.  1056 de junio 26 de  2015,  la Embajada de los Estados Unidos formalizó la solicitud de extradición  de   JOSÉ  ECCEHOMO  JARAMILLO  AGUIRRE,  contra quien la Corte del Distrito Este de Texas dictó el 12 de  diciembre  de  2012 la acusación No. 4:12CR295 para que comparezca a juicio por  delitos de narcóticos.   

Documentos  aportados  con  la solicitud de  extradición   

Para  formalizar la petición de entrega de  JARAMILLO   AGUIRRE   se  incorporaron  al  presente trámite, por intermedio del Ministerio de Relaciones  Exteriores  y provenientes de la Embajada de los Estados Unidos de América, los  siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i)  Nota  Verbal  No.  0427 de marzo 16 de  2015,  por  cuyo medio la Embajada de los Estados Unidos solicitó la detención  provisional   con  fines  de  extradición  de  JOSÉ  ECCEHOMO JARAMILLO AGUIRRE.   

(ii) Nota Verbal No. 1056 del 26 de junio de  2015 por la cual se protocoliza la petición de extradición.   

(iii)  Copia  de  la acusación  No.  4:12CR295  del 12 de diciembre de  2012  dictada  por  la  Corte  del  Distrito  Este  de Texas contra JOSÉ         ECCEHOMO         JARAMILLO        AGUIRRE.   

(iv)  Traducción  de  las  disposiciones  aplicables  al  caso,  esto  es,  Título  18,  Secciones  2 y 3282; Título 21,  Secciones   812,   853   952,  959,  960  y  963  del  Código  de  los  Estados  Unidos.   

(v) Orden de arresto proferida por la Corte  del  Distrito  Este  de  Texas  en contra de JARAMILLO  AGUIRRE.   

(vi)  Declaración  jurada  de Camelia     E.     López,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos en el Distrito Este de  Texas,  en  la  cual  se  refiere  al procedimiento cumplido por el Gran  Jurado  para dictar la acusación,  descarta  la  configuración de la prescripción, concreta los cargos formulados  en   contra   de   JARAMILLO   AGUIRRE  e indica los elementos integrantes del delito.   

(vi)  Declaración  jurada  de     Donald    L.    York,  agente  especial  de la Administración para el Control de Drogas  (DEA),  por  cuyo medio informa los pormenores de la investigación en virtud de  la  cual  se  solicita  la  extradición  y  aporta  los  datos  allegados  a la  investigación sobre la identidad del requerido.   

(x) Informe de consulta de la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil de la cédula de ciudadanía No. 4.470.958 a nombre  de   JOSÉ  ECCEHOMO  JARAMILLO  AGUIRRE.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  por  la  Fiscalía  General de la  Nación  la  Nota  Diplomática  No.  0427  del  16 de marzo de 2015, ordenó la  captura    de    JARAMILLO   AGUIRRE   mediante  Resolución  del  25  de marzo siguiente, la cual se hizo  efectiva  el  6  de  mayo  último  en  el  municipio  de Corinto (Cauca) por la  Policía Nacional.     

Protocolizada  la  solicitud  de  entrega  mediante  Nota  Verbal  No.  1056  del  26  de  junio  de 2015, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida  a  su  homólogo de  Justicia  y  del  Derecho  con  oficio DIAJI No. 1481 del mismo día, en el cual  conceptuó:   

En consecuencia, es preciso señalar que, se  encuentra  vigente  entre  la  República  de  Colombia  y los Estados Unidos de  América,  la  “Convención  de Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas”,  suscrita  en  Viena  el 20 de  diciembre  de  1988.  Y  la  “Convención  de  las  Naciones  Unidas contra la  Delincuencia  Organizada  Transnacional”,  adoptada  en  New  York  el  27  de  noviembre de 2000.   

De  conformidad con lo expuesto, y a la luz  de  lo  preceptuado  en  los  artículos  491  y  496 de la Ley 906 de 2004, los  aspectos  no regulados por las Convenciones aludidas, el trámite se regirá por  lo  previsto en el ordenamiento jurídico colombiano1.   

Revisadas  las  diligencias  con base en la  citada  normatividad,  en  dicha  Cartera  no  se  evidenció  la falta de pieza  sustancial  alguna  y,  en  consecuencia,  la  Jefe  de  la  Oficina  de Asuntos  Internacionales,   con   oficio  OFI15-0017296-OAI-1100 del 3  de  julio de 2015, envió el expediente a la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia para lo de su competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

El  23 de julio de 2015 la Corte inició la  etapa   judicial   del  trámite  garantizando  la  provisión  de  defensor  al  requerido.      Surtidos      los     traslados     correspondientes,  no  se  solicitó  la  práctica  de  pruebas,  motivo  por  el  cual  se dio espacio para los alegatos finales.    

Alegatos de conclusión  

El    Ministerio    Público,   representado  por  la  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal,  realiza  un  recuento  de  las  exigencias  previstas  en  el  ordenamiento  jurídico  para  la  emisión  de  concepto por parte de la Corte,  resume  la  actuación  adelantada  y  los  documentos aportados por el Gobierno  requirente,  luego  de  lo  cual  colige  que  no  está presente ninguna de las  limitantes    incluidas    en    el    artículo    35   de   la   Constitución  Política.   

Así mismo, aborda el estudio de la validez  formal  de  la  documentación  allegada,  señalando  los  requisitos  para  su  expedición  y presentación, de manera especial su traducción y autenticación  por  las  autoridades correspondientes en el país requirente, y el cumplimiento  del  trámite  diplomático  para  su  presentación,  todo  lo  cual le permite  concluir    que    esas   exigencias   se   encuentran   satisfechas.   

   

Igual criterio expresa acerca de las demás  exigencias  previstas  por  el artículo 502 del Código de Procedimiento Penal,  esto  es,  la demostración plena de la identidad del requerido, el principio de  la  doble  incriminación  y  la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero.   

En cuanto a la pena mínima exigida, afirma  estar  acreditada por cuanto el cargo formulado por el país requirente equivale  en  el  ordenamiento  patrio  el delito descrito en el artículo 376 del Código  Penal,  relativo  al  tráfico  de  estupefacientes,  que tienen pena superior a  cuatro años de prisión.   

En  consecuencia, considera satisfechos los  requisitos  exigidos  en el procedimiento penal para emitir concepto favorable a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  JOSÉ  ECCEHOMO    JARAMILLO   AGUIRRE,   razón   por   la  cual  pide a la Corte,  si  acoge  su  criterio, exhortar al Gobierno Nacional para que formule al país  reclamante  los  condicionamientos  necesarios para garantizar la protección de  los  Derechos  Humanos  del  requerido,  en  atención  a  lo  dispuesto  en los  instrumentos     internacionales     y    en    la    Constitución    Política  colombiana.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos  490,  493,  495  y  502  de la Ley 906 de 2004,  regulación  a  la  cual  se acude porque los hechos también ocurrieron bajo su  vigencia.   

Esos   requisitos   consagrados   en  los  artículos  495  y 502 de la ley en cita se concretan en i) la validez formal de  la  documentación  allegada por el país requirente, ii) la demostración plena  de  la identidad de la persona solicitada, iii) la presencia del principio de la  doble  incriminación  y  iv)  la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación  de  nuestro  sistema  procesal  penal.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en el caso bajo examen se cumplen dichos presupuestos.   

    

1. Validez formal de la documentación     

Conforme  a  lo preceptuado en el artículo  495  de  la  Ley  906  de 2004, la solicitud de extradición debe efectuarse por  vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional, por la consular o de gobierno a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  país  extranjero, con indicación de los actos que determinan la petición,  así  como  del  lugar  y  fecha  de su ejecución; todo ello acompañado de los  datos  por  cuyo  medio  sea  posible  identificar  plenamente  al  reclamado e,  igualmente,   es   necesario   allegar   la   reproducción  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En   el   caso   particular,   la   Corporación  observa  que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de América, a través de su representación  diplomática,  solicitó  la  extradición del ciudadano colombiano JOSÉ    ECCEHOMO   JARAMILLO   y,   al  efecto, anexó copia de la  acusación  No.  4:12CR295  del 12 de diciembre de 2012 dictada por la Corte del  Distrito  Este  de  Texas  y  de  la orden de arresto  expedida    contra   el   reclamado   por   la   referida   autoridad   judicial  extranjera.   

También allegó  la    declaración    jurada    de    Camelia    E.  López, Fiscal Auxiliar en  el  Distrito  Este  de Texas, en la que se refiere al procedimiento cumplido por  el  Gran Jurado para dictar  la  acusación,  descarta  la  configuración  de la prescripción, concreta los  cargos    formulados    en   contra   de   JARAMILLO  AGUIRRE,   indica   los  elementos  integrantes  del  delito  y  remite  a  la  declaración  de  apoyo  del  agente encargado de la investigación para mayores  detalles de los hechos.   

De  igual  manera,  se  observa  que en los  documentos  aportados  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos respecto de la  acusación  se  especifican  los  actos  imputados y los lugares y épocas de su  ocurrencia,  con  lo  cual se satisfacen los requisitos exigidos en el artículo  495 de la Ley 906 de 2004, como se explicará más adelante.   

A   su   vez,  dichos  documentos  están  traducidos  al  castellano,  certificados  y  autenticados de conformidad con la  legislación   propia   del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran  refrendados   por  Magdalena  A.  Boynton,  Directora  Asociada  de la Oficina de Asuntos Internacionales de  la  División  de  lo  Penal  del  Departamento  de  Justicia  del  mismo país,  reconocida  como  tal  por  su  Procurador  Loretta E.  Lynch.   

Igualmente,  se  aportaron  certificaciones  sobre  la  referida  documentación suscritas por John  F.  Kerry,  Secretario  del Departamento de Estado de  los  Estados  Unidos  de  América  y  por  Patrick O.  Hatchett,   Funcionario  Auxiliar  de  Autenticaciones  de  la misma dependencia, cuya firma, a su turno,  fue  refrendada  por  el  Cónsul  de Colombia en Washington, D.C., Leonardo               Quintero              Cristancho,  la  cual  está  legalizada  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia. Por lo tanto, se cumplen a  cabalidad los requisitos para su validez.   

En ese orden, es claro para la Corporación  que  el  primer requisito exigido por el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, se  encuentra acreditado.   

    

1. Demostración plena de la identidad del solicitado     

Esta  exigencia se orienta a establecer si  la      persona      procesada      (acusada     o  condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida  al  trámite  de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera  identidad;   por   lo   tanto,  el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo solicitado y aquél cuya entrega se encuentra  en curso de resolver.   

Confrontada  la  Nota  Verbal  No. 1056 de  junio  26  de  2015  por  cuyo  medio se formaliza la petición de extradición,  advierte   la   Corte   que  el  reclamado  responde  al  nombre  de       JOSÉ       ECCEHOMO      JARAMILLO      AGUIRRE, nacido el 22  de  septiembre  de  1956,  titular  de  la cédula de ciudadanía colombiana No.  4.470.958.   

El  reclamado  se  identificó  con  aquel  nombre  y  documento de identidad al ser enterado de la orden de captura emitida  por  la Fiscalía General de la Nación con fines de extradición y se notificó  de  las diversas decisiones adoptadas en el marco de este trámite, sin efectuar  reproche alguno al respecto.   

Además, el lugar y la fecha de nacimiento  registrados  en  la  tarjeta  de  preparación  de  su  cédula  de  ciudadanía  coinciden  con  los  datos  ofrecidos  por  el  país  requirente  y  el  cotejo  dactiloscópico  efectuado  por perito en dactiloscopia a las huellas dactilares  del  capturado2,  concuerdan con las que reposan en la Registraduría Nacional del  Estado  Civil  a  nombre  de  JOSÉ ECCEHOMO JARAMILLO  AGUIRRE.   

De lo anterior se deduce razonablemente la  plena  identidad  del  ciudadano  colombiano  pedido  en  extradición,  pues su  información   personal,   relacionada   en  la  solicitud  de  las  autoridades  foráneas,  como  se ha visto, es la misma con la cual se presenta y firma y con  la  que  ha  actuado  en  este  trámite.   

    

1. Principio de la doble incriminación     

Frente  a  este requisito corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado como  ilícitos  en  el  país extranjero tienen en Colombia la misma connotación, es  decir,  si  son  considerados  delitos  y,  de  ser  así, si conllevan una pena  mínima no inferior a cuatro años de privación de la libertad.   

Para  abordar el análisis de este aspecto  debe  partirse del cotejo de los cargos formulados en la acusación aportada por  la  autoridad  extranjera  con  la normatividad interna colombiana, a efectos de  establecer  o  descartar  la equivalencia exigida por el artículo 502 de la Ley  906 de 2004.   

En este sentido, la Sala encuentra que los  hechos   imputados  por  la  autoridad  foránea  en  la  acusación  No.  4:12CR295  del 12 de diciembre de  2012  dictada  por  la  Corte  del  Distrito  Este  de Texas se concretan en los  siguientes cargos:   

Cargo Uno  

Desde  2002,  o alrededor de esa fecha, la  fecha  exacta  la desconoce el Gran Jurado, y continuando incluso hasta la fecha  en  la que se presentó esta Acusación Formal, en la República de Colombia, la  República  de  México,  el  Distrito Este de Texas y en otros lugares,…José  Eccehomo   Jaramillo  Aguirre  (10)  alias  “Paisa”…,  los  acusados,  con  conocimiento  e  intencionalmente  se  combinaron,  conspiraron,  confederaron y  acordaron  entre  ellos y con otros, conocidos y desconocidos por el Gran Jurado  para  cometer  los  siguientes delitos en contra de los Estados Unidos; (1) para  con  conocimiento e intencionalmente importar cinco (5) kilogramos o más de una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable de cocaína, una  sustancia  controlada  categoría II, a los Estados Unidos desde las Repúblicas  de  Colombia  y México en contravención de las Secciones 952 y 960 del Título  21   del   Código  de  los  Estados  Unidos  y  (2)  para  con  conocimiento  e  intencionalmente  elaborar  y distribuir cinco kilogramos o más de una mezcla y  sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable  de cocaína, una sustancia  categoría  II,  con  la intención y con conocimiento de que dicha sustancia se  importaría  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos,  en  contravención  de las  Secciones   959   y   960   del   Título   21   del   Código  de  los  Estados  Unidos3.   

Cargo Dos  

Desde  2002,  o alrededor de esa fecha, la  fecha  exacta  la desconoce el Gran Jurado, y continuando incluso hasta la fecha  en  la que se presentó esta Acusación Formal, en la República de Colombia, la  República  de  México,  el  Distrito Este de Texas y en otros lugares,…José  Eccehomo  Jaramillo  Aguirre (10) alias “Paisa”…, los acusados, ayudaron e  instigaron  entre  ellos,  con  conocimiento  e  intencionalmente  elaboraron  y  distribuyeron  cinco  kilogramos  o más de una mezcla y sustancia que contenía  una  cantidad  detectable  de  cocaína, una sustancia controlada categoría II,  con  la  intención  y  con  conocimiento  de que dicha sustancia se importaría  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos. En contravención de la Sección 959 del  Título  21  y  la  Sección  2  del  Título  18  del  Código  de  los Estados  Unidos4.   

Y  acorde con la declaración de apoyo del  agente   de  la  DEA,  los  sucesos   base   de  los  cargos  son  los  siguientes,  los  cuales  incluyeron  incautaciones   de   cocaína,   así:  2  de  diciembre  de  2008  (286  paquetes),  15  de  abril  de 2009  (421  kilogramos),  3  de  marzo  de  2009 (1 kilo), 16  de    agosto    de    2009   (326   kgs),   8   de   septiembre   de   2009  (25  kgs),   16   de   septiembre  de  2009  (21   kgs),   3   de  octubre  de  2009  (353  kgs), 7 de octubre de  2009   (16  kgs),  24  de  noviembre  de 2009 (20 kgs),  10   de   agosto   de   2010   (500  kgs)  y  26  de agosto de 2010 (un millón de  dólares)5:   

La  investigación reveló que del 2002 al  12  de  diciembre  de  2012,  los  acusados fueron miembros de una organización  narcotraficante  con  sede  en  Colombia  que transportaba múltiples cientos de  kilogramos   de   cocaína   de   Colombia   y  Venezuela,  por  vía  aérea  y  embarcaciones,  a  los Estados Unidos. Los acusados programaban la producción y  el  transporte  de  la cocaína y usaban camiones con remolque, camiones panel y  otros  vehículos con compartimentos ocultos para transportar la cocaína de los  laboratorios  de drogas en Colombia a aeronaves y embarcaciones que estaban a la  espera  (…);  Jaramillo Aguirre era propietario de laboratorios productores de  cocaína   en   Colombia  que  suministraban  cocaína  a  la  organización  de  narcotráfico (…).    

Los  cargos  imputados  por  la  autoridad  foránea  encuentran  equivalencia  en  el  artículo  340,  inciso  segundo del  Código  Penal,  modificado por los artículos 8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de  la  Ley  1121  de  2006,  del  concierto para delinquir  agravado,  que  contempla  sanción  privativa  de la  libertad  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años de prisión y multa de dos mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

También  se actualiza en el artículo 376  del  Código  Penal,  modificado  por  el  canon  11 de la Ley 1453 de 2011, que  tipifica   el   tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  y  lo  reprime  con pena prisión de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil  trescientos  treinta  y cuatro (1334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Confrontados   los  supuestos  fácticos  referidos  en  la  acusación  y  en  las  normas  invocadas  por  la  autoridad  extranjera  con  las  disposiciones  internas  de  Colombia, se advierte que las  conductas  de  asociarse  para  elaborar  y  distribuir  cocaína  con el fin de  importarla  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos  y  materializar esa conducta  constituyen  comportamientos  proscritos  y  penalizados  en los dos países, de  manera  que  los  cargos  atribuidos  por  la  autoridad foránea a JOSÉ       ECCEHOMO       JARAMILLO      AGUIRRE      corresponden  a  tipos  penales nacionales que tienen prevista pena  superior  a  los 4 años de prisión, razón por la cual se encuentra satisfecho  el principio de la doble incriminación.   

En tanto la acusación foránea enuncia la  extinción  del  derecho  de dominio, es preciso señalar que tal afirmación no  puede   ser   entendida   en   estricto   sentido   como   un  cargo.   

En  efecto,  como  lo ha venido expresando  esta     Corporación    respecto    de    situaciones    semejantes6,    el  señalamiento  de  la  extinción del derecho de dominio no comporta imputación  alguna,  pues  se  trata  del  anuncio  de  la  consecuencia  patrimonial que la  declaratoria  de  responsabilidad acarrea respecto de los bienes involucrados en  el  delito,  de  cuya comisión se acusa al requerido, tema ajeno a la solicitud  de  extradición,  razón  por la cual no se encuentra comprendido dentro de los  aspectos por analizar en el concepto a emitir por la Sala.   

4.           Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta  última  exigencia  se  orienta  a  verificar  si la pieza procesal ofrecida por el país requirente es equivalente,  por  lo  menos,  a  la  acusación  prevista  en  el ordenamiento procesal penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer  identidad  entre  ambas actuaciones, pues lo relevante es determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al juicio. Además, se debe constatar si  brinda  un  relato  sucinto  del comportamiento imputado, con especificación de  las  circunstancias  de lugar y tiempo e, igualmente, si expresa con claridad la  calificación jurídica señalando los preceptos aplicables.   

Así   las   cosas,   se  tiene  que  la  acusación  No.  4:12CR295  del   12   de   diciembre   de   2012   dictada  por  la  Corte  del  Distrito  este de Texas, al igual que  ocurre  con la pieza de la misma índole en el ordenamiento colombiano, marca el  comienzo  del  juicio,  etapa  en  la  cual el procesado tiene la oportunidad de  controvertir las pruebas y los cargos a él atribuidos.   

En  estas  condiciones, es indiscutible la  equivalencia  existente  entre la acusación dictada en el país extranjero y la  pieza  procesal  contemplada  en los artículos 336 y 337 de la Ley 906 de 2004.  Naturalmente,  conviene  advertir,  se  trata  de una identidad material y no de  forma.   

El concepto de la Corporación  

En    razón    de    las   anteriores  consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

Emite  CONCEPTO  FAVORABLE   

A  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano JOSÉ ECCEHOMO JARAMILLO AGUIRRE  formulada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos a  través  de  su Embajada en Bogotá, para que sea procesado por los cargos uno y  dos    incluidos    la    acusación   No.  4:12CR295 del 12 de diciembre de 2012 dictada por la Corte del  Distrito  Este  de  Nueva  York  referidos  a  los  punibles  de  concierto para  delinquir y tráfico de estupefacientes.   

Además,   es   preciso   consignar  que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que el reclamado no  vaya  a ser condenado a pena de muerte, ni juzgado por hechos diversos a los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a desaparición forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles, inhumanos o degradantes, como tampoco a la  sanción  de  destierro, cadena perpetua o confiscación, conforme lo establecen  los  artículos  11,  12  y  34  de  la  Carta  Política. Así mismo, que se le  ofrezcan  las atenciones médicas que su estado de salud demande, acorde con las  afecciones      médicas      referidas     por     el     requerido.   

También  debe  condicionar la entrega del  solicitado  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones,   todas   las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en  particular a tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo   anterior,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en los artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5, 7 y 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y  15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por  igual,  la  Corte  estima  oportuno  señalar   al   Gobierno   Nacional,   en  orden  a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  que  proceda  a  imponer al Estado requirente la  obligación  de facilitar los medios necesarios para garantizar su repatriación  en  condiciones de dignidad y respeto por la persona humana, en caso de llegar a  ser  sobreseído,  absuelto,  declarado  no  culpable, o su situación jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno Nacional le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre  la  materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

La   Sala   se   permite   indicar  que,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en el numeral 2º del  artículo  189  de  la Constitución Política, le compete al Gobierno en cabeza  del  señor  Presidente  de  la República como supremo director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder la extradición,  quien  a  su vez es el encargado de determinar las consecuencias derivadas de su  eventual incumplimiento.   

Comuníquese  por  Secretaría   de   la   Sala   esta  determinación  al  requerido  JOSÉ  ECCEHOMO  JARAMILLO AGUIRRE a su  defensa,  al Ministerio Público y a la Fiscalía General de la Nación, para lo  de su cargo.   

Remítase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y de Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ CAMACHO   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS                MARTÍNEZ   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folios 40 y ss de la carpeta anexa.   

2 Cfr.  Folios 6 a 9 de la carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folios 183-184 de la carpeta anexa.   

4 Cfr.  Folios    184-185   de   la   carpeta   anexa.    

5 Cfr.  Folios 212 y ss carpeta anexa.   

6 Cfr.  Conceptos  del  8  de  junio  de  2005, Rad. No. 23293; mayo 3 de 2007, Rad. No.  26756;  octubre  4  de  2009,  Rad. No. 31825; septiembre 30 de 2009, Rads. Nos.  32226 y 32228.     

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