CP153-2015(46493)

2015

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

CP153-2015  

Radicación nº 46493  

(Aprobado en Acta nº 387)  

Bogotá D.C., cuatro (4) de noviembre de dos  mil quince (2015).   

          Atendiendo  lo  dispuesto en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004,  procede  la  Sala  a  rendir el concepto que en derecho corresponda en relación  con  el  pedido  de extradición del ciudadano colombiano CÉSAR MANUEL ÁLVAREZ  BENÍTES,  efectuada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América.   

ANTECEDENTES   

          1.  Mediante  Nota Verbal No. 0694 de 8 de  mayo  de 2015, el Gobierno de los Estados de Unidos de América, a través de su  embajada   en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano CÉSAR MANUEL ÁLVAREZ BENÍTES, quien se  identifica  con  la  cédula  de  ciudadanía  No. 12.546.310, para comparecer a  juicio      «por     delitos     federales     de  narcóticos»,  en razón de  la  Acusación Formal No. 14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER, dictada el 4 de marzo  de  2014  por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur  de Florida.   

          2.  El  Fiscal  General  de  la  Nación,  atendiendo  dicha solicitud, mediante resolución de 20 de mayo de 2015, dispuso  la    correspondiente    orden    de    captura   del   requerido   (fls.  31 al 33 carpeta anexa), la cual se  hizo  efectiva  por  miembros  de la Policía Nacional el 21 de mayo del año en  curso  en  la  ciudad  de Barranquilla, según consta en el acta de los derechos  del    capturado    (fl.   11   ibídem).   

3.  Mediante  Nota  Verbal  No.  1179  de  15 de julio de 2015, la Embajada de los Estados Unidos de  América  formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano colombiano  CÉSAR  MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTES,  aportando  para  el  efecto  los siguientes  documentos    autenticados    y    con   la   correspondiente   traducción   al  español:   

          3.1.  Declaración jurada rendida el 17 de  junio  de  2015, por Monique Botero, Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos en la  Fiscalía  del  Distrito  Sur  de Florida, quien se refiere al procedimiento del  Gran  Jurado  para  dictar acusación, describe los hechos que dieron lugar a la  petición   de   extradición,  concreta  los  cargos  formulados,  precisa  los  elementos  integrantes  de  cada  delito,  y  la acusación formal en la cual se  imputan infracciones penales a ÁLVAREZ BENÍTES.   

          3.2.        Acusación        Formal  No.14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER,  dictada  el  4  de  marzo  de  2014  por el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida.  (fls.  139  a  143 ibídem).   

          3.3.  Orden  de  arresto  expedida el 4 de  marzo  de  2014,  por  el  Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos para el  Distrito   Sur   de   Florida.   (fl.   151  carpeta  anexa).   

          3.4.  Declaración jurada de apoyo rendida  el  17 de junio de 2015, por Richard Cernuda, Agente Especial de Administración  de  Control  de  Drogas  (DEA)  en  Miami, Distrito de Florida, quien suministra  información  acerca  de  la investigación, las actividades, la forma de operar  de  la  organización criminal, un resumen de las pruebas contra el solicitado y  la  identidad  de  éste  (fls.  153  a  161  carpeta  anexa).   

          3.5.  Transcripción  de las disposiciones  penales   sustantivas   supuestamente   transgredidas   por   el   requerido  en  extradición (fls. 129 a 137 ibídem).   

3.6. Certificación  expedida  por  Leonardo  Quintero,  Cónsul  de Colombia en Washington en la que  indica  que  es  auténtica  la firma de Patrick O. Hatchett, quien para el 7 de  julio  de  2015 se desempeñaba como Funcionario Auxiliar de Autenticaciones del  Departamento de Estado (fl. 63 ibídem).   

3.7. Documentos con  sus  respectivos  sellos  y  cintas  de  seguridad, debidamente suscritos por el  Secretario  de  Estado  John  F.  Kerry  y la Procuradora General de los Estados  Unidos,   Lorretta   E.   Lynch.   (fls.   64  a  66  ibídem).   

          3.8.  Además,  allegó  fotocopia  de  la  tarjeta   de   preparación  de  la  cédula  de  ciudadanía  expedida  por  la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil de Colombia a nombre de CÉSAR MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTES (fl. 169 carpeta anexa).   

          4. El Ministerio de Relaciones Exteriores,  mediante  oficio  DIAJI No. 1639 de 16 de julio de 2015, remitió el trámite de  extradición  a  su  homólogo  de  Justicia  y  del  Derecho, señalando que en  atención  a que la Convención de Viena, tratado aplicable entre las partes, no  regula  el  presente  asunto,  según  los artículos 491 y 496 de la Ley 906 de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por  lo previsto en el ordenamiento  jurídico     colombiano     (fls.    45    carpeta  anexa).   

          5.  El Ministerio de Justicia y del Derecho  consideró  completo el expediente y lo remitió a esta Sala mediante oficio No.  OFI15-0018802-OAI-1100  de  21  de  julio  de  2015,  transcribiendo el concepto  emitido  por  su  homólogo  de Relaciones Exteriores de 16 de julio de ese año  (fls.      1      cuaderno     Corte).   

          6. El 20 de agosto del año en curso, esta  Sala  reconoció  personería  para  actuar  al  defensor  público  de ÁLVAREZ  BENÍTES,  ordenando  correr el traslado común de que trata el artículo 500 de  la  Ley  906  de  2004  para  la  presentación  de  pruebas, etapa en la que el  Ministerio  Público indicó que no se hacía necesario solicitar prueba alguna,  mientras  que  la defensa guardó silencio; razón por la cual se dispuso oír a  las partes en alegaciones.   

7.  La Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal señaló que avala la solicitud de  extradición,  formulada  por  el Gobierno de Estados Unidos, en atención a que  se  cumplen  los  requisitos contemplados en el artículo 35 de la Constitución  Política,  toda  vez  que  de  acuerdo  con  los  hechos  a  que  se contrae la  acusación,  CÉSAR MANUEL ÁLVAREZ BENÍTES es solicitado para que responda por  conductas  punibles  ocurridas  desde el año 2012 aproximadamente, esto es, con  posterioridad al Acto Legislativo No.01 de 1997.   

Agregó  que  la  conducta  por  la  cual es  requerido  ÁLVAREZ  no  tiene  la  connotación de delito político, pues se le  imputan  los  cargos  por  el  punible  de  tráfico,  fabricación  o  porte de  estupefacientes,  contemplado  en la legislación colombiana en el artículo 376  de  la  Ley  599  de  2000, conducta cuya ejecución infringió las leyes de los  Estados Unidos.   

          Afirmó,  que  no  existe  duda en cuanto a la plena identificación  del  requerido,  concurre  la  validez  formal de la documentación aportada, se  satisface  el  principio  de  la  doble  incriminación y hay equivalencia de la  providencia acusatoria con la del régimen penal colombiano.   

          Finalmente,  advirtió  que  en  caso  de  ser favorable el concepto  emitido  por  esta Sala, se debe exhortar al Gobierno Nacional para que advierta  expresamente  que  el requerido no sea procesado por hechos diferentes a los que  motivan  la  extradición,  ni sometido a pena de muerte, desaparición forzada,  torturas,  tratos  o  penas crueles, inhumanos o degradantes, ni condenado a las  penas  de  destierro,  prisión perpetua o confiscación, de conformidad con los  artículos    11,    12    y   34   de   la   Carta   Política,   entre   otros  pedimentos.   

Durante  el  traslado para alegar la defensa  guardó silencio.   

CONSIDERACIONES  

    

1. Aspectos generales     

          De  conformidad  con  el  artículo 35 de la Constitución Política  (modificado  por  el  Acto  Legislativo  No.  01  de  1997), y el artículo 490 del Código de Procedimiento  Penal  (Ley 906 de 2004), la  extradición  se concederá, solicitará u ofrecerá de acuerdo con los tratados  públicos y, a falta de éstos, conforme las disposiciones legales.   

          1.1.   Según   lo   manifestado  por  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, es procedente obrar de conformidad con la  Ley   906   de   2004   (Código   de  Procedimiento  Penal),  toda vez que la Convención de Viena, si bien  es  el  tratado  aplicable  entre  las  partes,  éste  no regula el trámite de  extradición,  entonces  lo  procedente es obrar según los artículos 491 y 496  de  la  Ley  906  de  2004,  por lo que la extradición estará gobernada por lo  previsto en el ordenamiento jurídico colombiano.   

          1.2.  El  concepto  ha  de  fundamentarse  acorde   con   lo  preceptuado  en  el  artículo  502  del  referido  estatuto,  haciéndose  un  análisis  sobre  (i)  la  validez  formal de la documentación  allegada  por  el  país requirente; (ii) la demostración plena de la identidad  de  la  persona  solicitada;  (iii)  la concurrencia de la doble incriminación,  esto  es,  que  el  hecho  que  motiva  la solicitud de extradición tanto en el  Estado  reclamante  como  en  Colombia  sea delito y además que la legislación  nacional  lo  sancione  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea  inferior  a  cuatro años; y (iv) respecto de la equivalencia existente entre la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y  -por  lo menos- la acusación del  sistema procesal interno.   

         Todos  estos elementos convergen en el expediente, como se señala a  continuación:   

          2. Validez formal de la documentación presentada   

Según  lo  establece el artículo 495 de la  Ley  906  de  2004,  la  solicitud  de  extradición debe efectuarse por la vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  adjuntando copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  extranjero,  con  indicación de los actos que determinan la petición, así  como  del  lugar  y  fecha  en  que  fueron  ejecutados,  los datos que permitan  establecer  la  plena  identidad  del  reclamado  y  la  copia auténtica de las  disposiciones  penales aplicables al caso, documentos que deben ser expedidos en  la  forma  prevista  en  la  legislación  del  país requirente y traducidos al  castellano, de ser necesario.   

         

El  artículo  251  del  Código General del  Proceso  (Ley 1564 de 2012),  prescribe  que  los  documentos  públicos  otorgados  en  país  extranjero por  funcionarios  de  éste  o  con  su intervención, se aportarán apostillados de  conformidad  con  lo establecido en los tratados internacionales ratificados por  Colombia.  En  el  evento  de  que  el  país  extranjero  no sea parte de dicho  instrumento  internacional,  los  mencionados  documentos  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por el cónsul o agente diplomático de la República  de  Colombia  en  dicho  país,  y en su defecto por el de una nación amiga. La  firma  de  aquél  se  abonará  por  el  Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,  y  si  se  trata  de  servidores  consulares  de  un  país amigo, se  autenticará  previamente  por  el  empleado competente del mismo y los de éste  con el cónsul colombiano.   

En este sentido, encuentra la Sala que dicho  presupuesto  fue  observado por el Gobierno de los Estados Unidos al demandar la  extradición  del  ciudadano  colombiano  CÉSAR  MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTES por  conducto de su Embajada en Colombia.   

En  efecto, la solicitud se hizo por la vía  diplomática  y  a  ella  se  acompañó  copia  de  la  Acusación  Formal  No.  14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER  de  4  marzo de 2014, proferida por el Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, decisión  donde  se  indican  los  actos que sustentan la petición de entrega, el lugar y  las  fechas  de  su  ejecución,  mientras  que  en los restantes documentos son  precisados  tales datos y se ofrece la información necesaria para establecer la  plena identidad de la persona requerida.   

Lo  anterior  se  corrobora al confrontar el  contenido  de  las  declaraciones  juradas  de la Fiscal Auxiliar de los Estados  Unidos  en  la Fiscalía del Distrito Sur de Florida y del Agente Especial de la  DEA  en  Miami,  Distrito  de  Florida,  ya  referidas en este concepto, quienes  reseñan  los  pormenores  de  la  investigación  y  posterior  acusación,  la  relación  de  los  cargos  y  la  normatividad aplicable al caso, la cual está  contenida en el Código de los Estados Unidos.   

Dichos documentos a su vez obran certificados  y  autenticados por las autoridades del Estado requirente y están traducidos al  castellano.  Además,  aparece  la  refrendación  efectuada  por  el Cónsul de  Colombia  en  Washington,  Leonardo  Quintero Cristancho, cuya firma fue abonada  por  el  Jefe de Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, el 7 de  septiembre   de   2015   (fls.   62   y  63  carpeta  anexa), lo que de conformidad con el artículo 251 del  Código  General  del  Proceso, permite suponer que se expidieron conforme a las  leyes del país solicitante, por tanto este requisito se satisface.   

          3. Plena identidad del requerido en extradición   

          Esta  exigencia  se  contrae  a  constatar  la coincidencia que debe  existir  entre  la  persona solicitada por el Estado requirente y la aprehendida  con  fines  de  extradición,  por lo cual es bajo este contexto que corresponde  analizar a la Corte la identificación del ciudadano reclamado.   

          Al  efecto  se  tiene,  que en la Nota Diplomática No. 0694 de 8 de  mayo  de  2015 de la Embajada de los Estados Unidos, por cuyo medio se solicitó  la  detención  provisional  con fines de extradición de CÉSAR MANUEL ÁLVAREZ  BENÍTES,  se  informó  al Ministerio de Relaciones Exteriores que el requerido  nació  el  19  de  abril  de  1959  en  Colombia y es portador de la cédula de  ciudadanía  No. 12.546.310, misma persona a que se refiere la Acusación Formal  No.  14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER  de  4  marzo  de  2014,  proferida  por el  Tribunal   de   Distrito   de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida.   

          En  el pedido formal de extradición, aclaró el Gobierno de Estados  Unidos  que  «el  Gran  Jurado acusó a César Manuel  Alvarez  Benítes  bajo  el  nombre  “César  Manuel Alvarez Benítez”,  en  lugar de su nombre correcto y completo de “César Manuel  Alvarez  Benítes”.  Esto no afecta la validez de la acusación bajo la ley de  los  Estados Unidos. Así mismo, el hecho de que el auto de detención de César  Manuel  Alvarez  Benítes  fuera  dictado  bajo  el  nombre  de “César Manuel  Alvarez  Benítez”  no  afecta  la  validez  de  dicho  auto y éste permanece  válido  y  ejecutable.  Según  la  ley  de  los  Estados Unidos, el nombre del  fugitivo  puede  corregirse  en  dichos documentos en cualquier momento, incluso  después  de  su  extradición  a los Estados Unidos»  (Folio  58  carpeta  anexa) (Subrayado fuera de texto).   

         

          Esa  misma  rectificación  la  realizó  para  las declaraciones de  apoyo  juramentadas,  en las cuales se indicó el segundo apellido del procesado  como  «Benítez», cuando el  correcto   corresponde   a   BENÍTES,   sin  que  ello  afecte  la  validez  la  documentación aportada.   

          Encuentra  la  Sala que, en efecto, en la tarjeta de preparación de  la  cédula  de  ciudadanía, expedida por la Registraduría Nacional del Estado  Civil,  aportada  como  soporte  a la petición de extradición, visible a folio  169  ibídem,  se  trata  de  CÉSAR  MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTES, con número de  identificación  12.546.310,  nacido  el  19  de  abril  de 1954 en Barranquilla  (Atlántico).   

          De  la  documentación  reunida  en Colombia se infiere que se trata  del  mismo  sujeto  a  que alude aquella petición de extradición, sin que haya  lugar  a  cuestionar  los  demás  datos  exigidos  para  dar  por acreditada la  exigencia  bajo  examen,  tal  supuesto  de  coincidencia de la misma persona se  constata  además  con  los  datos  registrados  en  el  momento  de  la captura  realizada  con  fines  de extradición y la fotocopia de la tarjeta decadactilar  con    base   en   la   que   se   expidió   la   cédula   al   requerido   en  extradición.   

          Así  las cosas, y observando que durante el presente trámite nunca  fue  cuestionada  la  identidad  del  requerido, este requisito, al igual que el  anterior, también se cumple.   

          4. Principio de la doble incriminación   

          De  acuerdo  con  lo estipulado en el artículo 493 de la Ley 906 de  2004,  para conceder la extradición es indispensable que el hecho que la motiva  esté  previsto  en  Colombia  como delito y que el mismo se encuentre reprimido  con  una sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro  años.   

          En  este sentido, se tiene que el ciudadano colombiano CÉSAR MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTES  es  requerido para que comparezca en juicio ante el Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Florida, donde es  objeto  de  la  Acusación Formal No. 14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER de 4 marzo  de 2014, mediante la cual se le imputa:   

CARGO 1  

A  partir  de  febrero de 2012 y continuando  hasta  la  fecha  de  presentación  de  esta  acusación  formal, los acusados,   

(….)  

CESAR MANUEL ALVAREZ BENITEZ,  

alias       ‘Coco’,   

alias          ‘Gaspar’   

(….)  

a sabiendas y voluntariamente se combinaron,  conspiraron,  se  reunieron  y  acordaron  los  unos  con  los otros y con otras  personas  conocidas y desconocidas para el Gran Jurado, y con personas conocidas  a  bordo  de  una  embarcación sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos,  para  poseer,  con  intención  de  distribuir,  una  sustancia  controlada,  en  infracción  de  la  Sección  70503(a)(1)  del  Título  46  del Código de los  Estados  Unidos; todo ello en infracción de la Sección 70506(b) del Título 46  del Código de los Estados Unidos.   

De  conformidad con la Sección 70506(a) del  Título  46  del  Código  de los Estados Unidos, y la Sección 960(b)(1)(B) del  Título  21  del  Código de los Estados Unidos, que con respecto a los acusados  (…)  CESAR  MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTEZ,  alias  “Coco”, alias “Gaspar”  (…),   la   sustancia   controlada  implicada  en  la  asociación  delictuosa  atribuible  a ellos como resultado de su propia conducta, y la conducta de otros  cómplices  razonablemente  previsible para ellos, es 5 kilogramos o más de una  mezcla   y   sustancia  que  contenía  una  cantidad  detectable  de  cocaína.  (fls. 139 a 141 carpeta anexa).   

Las  normas  sustanciales  mencionadas en la  acusación,  de las cuales obra traducción al español en el expediente, tratan  en  el  Cargo  Uno  del  delito  de concierto para fabricar, distribuir o poseer  sustancias  controladas,  de  las  establecidas en la Lista II, consignada en el  Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos;  conducta punible que en la  legislación  penal  colombiana  guarda  identidad con el delito de concierto    para   delinquir   agravado,  previsto    en    el    numeral    2°    del    artículo    340   (modificado  por  los  artículos 8 de la Ley 733 de 2002, 14 de la  Ley  890  de  2004  y  19  de  la Ley 1121 de 2006) que  prevé pena de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años.   

Así  la  norma interna colombiana describe:   

–  Concierto para  delinquir. Cuando varias personas se concierten con el  fin  de  cometer delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola conducta,  con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de  (…) tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas  (…)  la  pena será de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos  (2.700)    hasta    treinta    mil    (30.000)    salarios    mínimos   legales  mensuales.   

La   pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.   

De igual forma, la conducta relacionada en el  cargo  endilgado  se  adecúa  al  tráfico  de  estupefacientes  descrita en el  artículo    376    del    Código    Penal   Colombiano   en   los   siguientes  términos:   

–   Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro  del Convenio de la Naciones Unidas sobre sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

         Si  la  cantidad  de  droga  no  excede  de  mil  (1.000)  gramos de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100) gramos de cocaína o  de  sustancia  estupefaciente  a  base  de  cocaína  o  veinte  (20)  gramos de  derivados  de  la  amapola, doscientos (200) gramos de droga sintética, sesenta  (60)  gramos de nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de ketamina y GHB, la pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108) meses de prisión y multa de  dos   (2)   a   ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

          Si  la  cantidad  de droga excede los límites máximos previstos en  el  inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos de marihuana, tres mil  (3.000)  gramos  de  hachís,  dos mil (2.000) gramos de cocaína o de sustancia  estupefaciente  a  base  de  cocaína  o  sesenta (60) gramos de derivados de la  amapola,  cuatro mil (4.000) gramos de droga sintética, quinientos (500) gramos  de  nitrato  de  amilo, quinientos (500) gramos de ketamina y GHB, la pena será  de  noventa  y  seis  (96)  a ciento cuarenta y cuatro (144) meses de prisión y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124)  a  mil  quinientos (1.500) salarios  mínimos legales mensuales vigentes».   

         Debe  tenerse  en  cuenta  que  de  la Nota Verbal No.1179 de 15 de  julio  de 2015, a través de la cual se formalizó la solicitud de extradición,  se   deduce   la  presunta  existencia  de  una  organización  de  tráfico  de  narcóticos  que  operaba desde Colombia, «la cual es  responsable  de  actividades  de  tráfico  de  cocaína  a  gran escala, que se  originan  (sic)  principalmente  en  la  región  de La Guajira de Colombia y de  Venezuela.  La  DTO  utiliza  lanchas  rápidas  para  transportar narcóticos a  través  del  Mar  Caribe,  por aguas internacionales. El 14 de mayo de 2012, la  Guardia  Costera  de  los Estados Unidos (USCG) interceptó una lancha rápida e  incautó  cinco balas que contenían aproximadamente 120 kilogramos de cocaína.  Conversaciones  telefónicas  que  fueron  interceptadas  legalmente  entre  los  acusados  y  otros  miembros  de  la  DTO, antes y después de la incautación y  entrevistas  realizadas  a  los  tripulantes de la lancha rápida, revelaron que  (…)  César  Manuel  Álvarez  Benítes  vigiló  la tripulación, instaló un  motor  en  la  lancha  y estuvo a cargo de otros preparativos relacionadas (sic)  con   el   combustible   y   la   mecánica   de  la  embarcación» (fl. 41 carpeta adjunta).   

         

         Así  las  cosas,  no  cabe  duda  que las conductas por las que es  requerido  en  extradición  el  implicado,  encuentran  correspondencia con los  citados tipos penales previstos en la legislación colombiana.   

         En  otras  palabras,  se  verifica el cumplimiento del principio de  doble  incriminación,  establecido  en los artículos  493  y  502  del  Código de Procedimiento Penal, toda vez que las conductas por  las  que  es requerido en extradición ÁLVAREZ BENÍTES también son delictivas  en   Colombia,  las  cuales  tienen  una  sanción  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no es inferior a  cuatro años.   

Por  tanto, este requisito, al igual que los  analizados en precedencia, también se satisface.   

          5.  Equivalencia  de  la providencia proferida en el exterior con la  acusación del sistema procesal colombiano   

Esta  exigencia igualmente se constata en el  presente  caso, por cuanto la decisión proferida por el Tribunal de Distrito de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito de Sur de Florida, es equivalente en su  contenido  a  la  acusación  prevista  en  el  artículo  337  del  Código  de  Procedimiento   Penal   colombiano   (Ley   906   de  2004).   

En efecto, revisada el acta de la Acusación  Formal  No.  14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER  de 4 marzo de 2014, emitida por la  mencionada  Corporación, se observa que allí se concretan las formulaciones de  los  cargos,  los  hechos  con  sus  fechas  de  ocurrencia  y las disposiciones  transgredidas,  así  como  el  nombre  del  acusado  y  las  conductas  por él  desarrolladas.   

En relación con las pruebas que soportan la  acusación  en  mención,  como  la  declaración  de  la Fiscal Auxiliar de los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de Florida, al rendir testimonio en apoyo  de  la solicitud de extradición, manifestó que los Estados Unidos «demostrarán  su  caso contra los acusados por medio de diferentes  tipos  de  pruebas,  entre  ellas,  prueba de interceptaciones de conversaciones  telefónicas   autorizadas   legalmente,   pruebas   físicas  y  testimonio  de  testigos»   (fl.   125  carpeta  anexa).   

Por  tanto,  ninguna  duda cabe acerca de la  correspondencia  existente  entre  el  procedimiento  del  país requirente y la  acusación  del  sistema  colombiano,  en  el  entendido  que  se  trata  de una  equivalencia  conceptual de decisiones y no de identidad de formas, que en ambas  legislaciones  dan  comienzo  a  la  etapa  del  juicio,  donde  la  defensa del  requerido  puede  controvertir  los  medios  de  conocimiento  y  la  acusación  formulada  ante  el  Tribunal Superior de Distrito de los Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de  Florida,  razón  por  la  cual,  este  requisito también se  cumple.   

6. Cuestiones adicionales  

6.1. Obsérvese que  la  imputación  y  su  sustento  deja  entrever  con  facilidad  que  los actos  desplegados  por  el  requerido  y  por la organización delincuencial de la que  hacía  parte, según las autoridades norteamericanas, traspasaron ontológica y  jurídicamente  las fronteras nacionales, ya que el cometido de la conspiración  era   la  de  introducir  en  Estados  Unidos  la  cocaína,  así  como  la  de  distribuirla en ese territorio.   

Así,   cualquiera   de   las  hipótesis  identificadas  dogmática  y  doctrinariamente como instrumentos jurídicos para  establecer    el    sitio    de    la    ocurrencia   del   hecho   (artículo  14  del  Código Penal), tales  como  el  lugar  de  realización  de  la  acción,  según  el cual el hecho se  entiende  cometido  en  el  lugar donde se llevó a cabo total o parcialmente la  exteriorización  de  la  voluntad;  la  del resultado, que concibe realizado el  hecho  donde se produjo el efecto de la conducta; y la teoría de la ubicuidad o  mixta,  la  que  señala el lugar donde se efectuó la acción de manera total o  parcial,  como  en  el  sitio  donde  se  llevó  a  cabo o debió producirse el  resultado,  lo  cierto  es que en el presente caso, de acuerdo con la Acusación  Formal  No.  14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER  de  4 marzo de 2014, las conductas  atribuidas  por  las  autoridades judiciales de los Estados Unidos de América a  CÉSAR  MANUEL  ÁLVAREZ BENÍTES, satisfacen la condicionante constitucional de  que el hecho haya sido cometido en el exterior.   

De  la  misma  manera,  es  claro  que  la  acusación  hace  expresa indicación de los actos que determinaron la solicitud  de  extradición, así como de las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que  se  cometieron  los  delitos, por tanto no aparece motivo constitucional o legal  impediente de la misma.   

Adicionalmente,   la   conducta   punible  presuntamente  se  ejecutó  con posterioridad al 17 de diciembre de 1997, no es  de  naturaleza política, tampoco en la actuación existe información de la que  se  pueda  deducir  que  los  hechos  aludidos en la acusación proferida en los  Estados  Unidos,  fueron  objeto  de  juzgamiento  por alguna autoridad judicial  colombiana.   

6.2. Ahora, como la  Acusación  Formal  No.  14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER  de  4  marzo  de 2014,  proferida  en  el  Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur  de   Florida,   también  incluye  el  decomiso,  al  señalar  que:  «las alegaciones de los Cargos 1 y 2 de  esta  Acusación  Formal (…) se incorporan en el presente con el fin de alegar  el  decomiso a favor de los Estados Unidos de América de cierta propiedad en la  cual  uno  o  más  de los acusados (…) CÉSAR MANUEL ÁLVAREZ BENÍTEZ, alias  “Coco”,  alias  “Gaspar”  (…) tienen intereses (…), deberán ceder a  favor  de  los  Estados  Unidos,  todos  sus  respectivos  derechos,  títulos e  intereses  en  toda  propiedad que se haya usado, intentado usar, para cometer o  facilitar  la  comisión  de  dicha  infracción  (…)  de  conformidad  con la  Sección  70507(a) del Título 46 del Código de los Estados Unidos, la Sección  2461(c)  del  Título  28 del Código de los Estados Unidos y los procedimientos  establecidos  en  la  Sección  853  del  Título  21 del Código de los Estados  Unidos»   (fl.   142  carpeta  adjunta),  debe precisar  la  Sala  que tal afirmación no puede ser entendida en estricto sentido como un  cargo,  por  tanto  éste  no comporta imputación alguna, sino el anuncio de la  consecuencia   patrimonial   que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea  respecto  de  los  bienes involucrados en el delito, por cuya comisión se acusa  al  requerido,  el  tema  es ajeno a la solicitud de extradición, razón por la  cual,  no  se  encuentra  comprendido  dentro  de  los aspectos a analizar en el  concepto a emitir por parte de la Sala.   

7. Decisión  

Los anteriores razonamientos acordes con lo  señalado  por  el  representante  del  Ministerio  Público, permiten tener por  acreditadas  las  exigencias  legales  para  conceptuar de manera favorable a la  solicitud  de  extradición formalizada por el Gobierno de los Estados Unidos de  América  a  través  de  su  Embajada  en nuestro país, respecto del ciudadano  colombiano  CÉSAR  MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTES  por  el  Cargo  Uno,  atribuido  en  la  Acusación  Formal No.  14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER  de  4  marzo  de 2014, proferida en el Tribunal  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida.   

En   este  momento,  considera  la  Corte  pertinente,  en  orden  a  proteger  los  derechos  fundamentales del requerido,  prevenir  al  Gobierno  Nacional,  para  que  en  el  evento  en que acceda a la  extradición  de  ÁLVAREZ BENÍTES, advierta al Estado solicitante garantizarle  a  éste  la  permanencia  en  el  país extranjero y el retorno al de origen en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta   en   razón   de   los   cargos   que   motivaron   la  solicitud  de  extradición.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por  el  país  solicitante,  de  conformidad con lo  dispuesto  por los artículos 12 y 34 de la Constitución Política de Colombia,  como  lo  sugiere  la  Procuraduría  General  de  la  Nación  a  través de su  Delegada.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  CÉSAR   MANUEL   ÁLVAREZ   BENÍTES   a   que   se  le  respeten  –como a cualquier otro nacional en las  mismas   condiciones   –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso  a  un  proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  se presuma su inocencia, cuente con un intérprete,  tenga  un  defensor designado por él o por el Estado, se le conceda el tiempo y  los   medios   adecuados  para  que  prepare  la  defensa,  presente  pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación de  la  libertad  se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que se  le  imponga  no  trascienda  de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal  superior,  a  que  la pena privativa de la libertad tenga la  finalidad    esencial   de   reforma   y   readaptación   social   (Artículos  29  de  la  Constitución;  9  y 10 de la Declaración  Universal  de  los Derechos Humanos; 5-3.6, 7-2.5, 8-1.2 (a) (b) (c) (d) (e) (f)  (g)  (h).3.4.5,  9  de  la  Convención  Americana  de  Derechos Humanos; 9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5,  y  15  del  Pacto  Internacional  de  Derechos Civiles y  Políticos).   

Además,  de que no puede ser condenado dos  veces  por  el  mismo  hecho, por mandato de la Carta Política, ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección,  lo cual se  refuerza  con  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos (artículo  17)  y el Pacto Internacional  de   Derechos   Civiles   y   Políticos   (artículo  23).   

Aunado  a lo anterior, advertirá al Estado  requirente,  que  en  caso  de un fallo de condena, deberá computarse el tiempo  que  el  requerido  ha  permanecido  privado de la libertad con ocasión de este  trámite de extradición.   

Por todo lo anterior, de conformidad con lo  establecido  por el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución Política,  al  Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del señor Presidente de la República como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  le  corresponde  hacer estricto seguimiento del cumplimiento por parte del país  requirente  de  los  condicionamientos  atrás  referenciados y establecer, así  mismo, las consecuencias de su inobservancia.   

CONCEPTO FAVORABLE  

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de   la   Corte   Suprema   de   Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de  extradición del  ciudadano  colombiano  CÉSAR  MANUEL  ÁLVAREZ  BENÍTES,  cuyas notas civiles y condiciones personales fueron  constatadas  en  el  cuerpo de este pronunciamiento, conforme con la Nota Verbal  No.  1179 de 15 de julio de 2015, suscrita por la Embajada de los Estados Unidos  de  América, por el Cargo Uno  imputado  en la Acusación Formal No. 14-20128-CR-MIDDLEBROOKS/GARBER de 4 marzo  de  2014,  proferida  en  el  Tribunal  Distrital  de los Estados Unidos para el  Distrito Sur de Florida.   

Por la Secretaría de la Sala se comunicará  esta  determinación  al  requerido,  a  su  defensor,  a  la  representante del  Ministerio  Público,  así  como  al Fiscal General de la Nación para lo de su  cargo   en   relación   con   el   detenido   preventivamente   con   fines  de  extradición.   

Finalmente,  se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  pertinentes.   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO           

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

           

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