CP132-2015(45687)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP132-2015  

Radicación No.: 45.687  

Acta No. 350  

Bogotá  D.C.,  treinta (30) de septiembre de  dos mil quince (2015).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  de     la       ciudadana      colombiana          MAYRA   ALEJANDRA   GARCÍA   CASTAÑO,  elevada por el Gobierno del  Reino            de            España.   

ANTECEDENTES  

1.    Mediante    Notas    Verbales   No.  0021             y            0282  del  7 y 22 de enero de 2015,  el  Gobierno  del  Reino  de  España  por  conducto de su Embajada en Colombia,  solicitó   al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  extradición  de  la  ciudadana   colombiana   MAYRA   ALEJANDRA   GARCÍA  CASTAÑO,  para  comparecer a juicio por delito contra  la  salud  pública,  según  el auto de detención dictado el 4 de noviembre de  2014,  por  la  Sección  No.  02  de  la  Audiencia Provincial de Madrid, en el  Procedimiento        Abreviado        93/20133.   

2.  Mediante  resolución  del 13 de febrero de 2015, el Fiscal General  de  la  Nación  decretó  su  captura  con  fines  de  extradición4,  la  que le  fue  notificada  el  3  de  marzo de 2015, en las instalaciones de la Cárcel de  Mujeres  El  Buen Pastor de la ciudad de Bogotá, donde se encontraba privada de  la   libertad5.   

3.  Mediante  Nota  Verbal  No. 049  del  2 de  febrero   de  la  presente  anualidad6,    la    referida    representación  diplomática   formalizó   el   requerimiento   de  extradición    de    MAYRA    ALEJANDRA    GARCÍA  CASTAÑO, aportando la documentación pertinente para  el trámite.   

4.  El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores conceptuó que al caso le es  aplicable   la   “Convención  de  Extradición  de  Reos”,  suscrita en Bogotá, D.C., el 23 de julio de  1892,   y   el   “Protocolo   modificatorio  a  la  Convención  de  Extradición  entre  la  República  de  Colombia y el Reino de  España”,  adoptado  en  Madrid  el  16  de marzo de  1999.7   

Remitió    además    las            notas           verbales          referidas  y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  entidad  que  a  su  vez  dispuso  el envío del expediente a la  Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

5.  Mediante  auto  del 27 de marzo de 2015, se dio inicio  al     trámite     en     esta     Corporación8.   En  orden a garantizar  el  derecho de defensa de la solicitada y como no nombró representante, la Sala  designó  de  oficio  a  un miembro de la Defensoría del Pueblo y le reconoció  personería  mediante  auto  del  29  de  abril  siguiente,  en el cual también  ordenó  correr  el traslado  contemplado  en  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004  para  presentar  pruebas9.   

6.  Dentro  de ese  término,   tanto   el  defensor  público  de  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO como el Representante del  Ministerio  Público,  solicitaron  se  oficiara  a  la  Oficina  de Asuntos Internacionales de la Fiscalía  General  de  la  Nación  y  al Juzgado 49 Penal del Circuito de Conocimiento de  Bogotá,  para  que informaran si contra la requerida existían procesos penales  en  Colombia  y en caso de ser afirmativa la respuesta, allegara a este trámite  la  información  respectiva  sobre  los  mismos.  Solicitudes probatorias a las  cuales  se accedió mediante interlocutorio del 10 de junio de 2015.10   

7.  Allegados  los  elementos  de  convicción  solicitados,  en  auto  del  31 de julio de 2015, se  ordenó  correr  traslado  por  el  término  de  cinco  (5)  días para que los  intervinientes  presentaran  los  alegatos, de conformidad con lo preceptuado en  el   inciso   3°   del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,11  término  dentro  del  cual,  se  pronunciaron  el  Delegado  del Ministerio Público y la  defensa.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

    

1. Ministerio Público.     

El  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,  estima  que  los  requisitos  establecidos  en  los convenios  aplicables  al  caso,  relacionados  con  la validez formal de la documentación  aportada  por  el Estado requirente, la plena identidad de la persona solicitada  en  extradición  y  los  principios  de doble incriminación y de equivalencia,  concurren en el caso en estudio.   

En virtud de lo anterior, solicita a la Corte  emitir  concepto  favorable,  con  la exhortación al Gobierno Nacional para que  advierta  al  país  requirente  que la persona extraditada no puede ser juzgada  por  delitos  distintos de los que contiene la petición, y que el procesamiento  se  ajuste a los requerimientos de los instrumentos internacionales que protegen  los  derechos  humanos,  y  a  lo  dispuesto en los artículos 11, 12 y 34 de la  Constitución  Nacional,  que  prohíben  la  pena  de  muerte, la desaparición  forzada,  las  torturas, los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, el  destierro,  la prisión perpetua y la confiscación.12   

    

1. La Defensa.     

Por  su parte, la abogada de GARCÍA CASTAÑO  solicitó  a  la  Corte  conceptuar «dentro del sabio  entendimiento  que  para estos casos debe gobernar», y  que,  en  el  evento  de  hallarse  favorable la solicitud de extradición de su  prohijada,  se  condicione su entrega a que el país requirente dé cumplimiento  a  las  garantías establecidas en el ordenamiento patrio relativas al respeto a  la  dignidad  humana,  a  que  sólo  sea procesada por el delito que motivó el  pedido  de  extradición,  y que no sea sometida a cadena perpetua, ni a pena de  muerte.13   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1. Inexistencia de motivos impedientes de la  solicitud de extradición.   

El  artículo  35  de  la  Carta  Política,  modificado  por  el artículo 1° del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley, por delitos considerados como  tales  dentro  de la legislación penal interna, que no ostenten el carácter de  políticos  y  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior  a partir del 17 de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir  el  mencionado  acto  legislativo.   

Sobre  este  aspecto, debe observarse que el  punible  de tráfico de estupefacientes no es de carácter político, situación  que  impide  que  se configure la prohibición referida; además, de acuerdo con  la  documentación  aportada  por  el  país  requirente,  los hechos materia de  juzgamiento ocurrieron en el año 2013.   

Por  lo anterior, frente a estos aspectos no  aparece motivo constitucional impediente de la extradición.   

2. Aspectos generales.  

La  Corte  tiene  sentado que su competencia  dentro  del trámite de extradición está enfocada a expresar un concepto sobre  la  procedencia  de  entregar  o  no  a  la  persona  solicitada  por  un  país  extranjero,  después  de  examinar los puntos a que se refiere el artículo 502  de  la  Ley  906  de  2004,  sin  dejar  de considerar que el artículo 35 de la  Constitución  Política,  en su inciso 2, reformado por el Acto Legislativo No.  1  de  1997,  autoriza  la  extradición  por  delitos cometidos en el exterior,  siempre  que  las  conductas  también se consideren punibles en la legislación  penal colombiana.   

De  conformidad  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política citado, la extradición se podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo con lo que señalen los tratados públicos, o en su defecto  con lo que establezca la ley.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   que  «…los  tratados   aplicables   al   presente  caso  son:  (…)  La  “Convención  de  Extradición   de  Reos”,  suscrita  en  Bogotá  D.C.,  el  23  de  julio  de  1892»    y  «El  “Protocolo  Modificatorio a la  Convención  de  Extradición  entre  la  República  de  Colombia y el Reino de  España”,   adoptado   en   Madrid,   el   16  de  marzo  de  1999.»   

Por consiguiente, el concepto que corresponde  emitir   a  la  Corte  se  regulará  por  las  normas  del  citado  instrumento  internacional,  ya  que  es  al Ministerio de Relaciones Exteriores –la autoridad encargada de dirigir las  relaciones        internacionales       en       nuestro       país–,  al  que  le  corresponde definir la  normatividad  aplicable  y, atendiendo el mandato legal, señaló el Convenio de  Extradición  de  Reos  suscrito entre los dos países, en tanto, que las normas  del  Código  de  Procedimiento  Penal  tienen  carácter  supletorio, es decir,  operan en ausencia de tratado.   

3.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

          El  artículo 8º del Convenio relaciona los presupuestos necesarios  para  la  tramitación  de  la  solicitud  de extradición, siendo el primero de  ellos  que  ésta  se efectúe por vía diplomática, exigencia que se satisface  en  el  presente  asunto, toda vez que la documentación autenticada que soporta  el  requerimiento,  suscrita  por la autoridad judicial competente, fue allegada  por   la  Embajada  del  Gobierno  de  España  y  aportada  a  través  de  las  Notas            Verbales             Nros.  002,  028  y  049  del  7  y 22 de enero y    2    de   febrero   de  la  presente anualidad, respectivamente.   

De  igual  forma, el tratado de extradición  entre  los  gobiernos de España y Colombia, con las modificaciones introducidas  por  el  Protocolo  adiado  16  de  marzo de 1999, en el numeral 2º del mentado  artículo,   señala   que   cuando  la  demanda  de  extradición  “(…)se   refiera   a  un  individuo  acusado  o  perseguido,  se  requerirá  copia  autorizada  del  mandamiento  de  prisión  o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera otro documento  que  tenga  la  misma  fuerza  que  dicho  auto  y precise igualmente los hechos  denunciados    y    la    disposición   que   les   sea   aplicable”.   

De  conformidad  con lo anterior, en el caso  que  concita  la  atención  de  la  Sala,  se  tiene que el Gobierno de España  allegó:   

(i)  Solicitud  formal de extradición de la  ciudadana   colombiana   MAYRA   ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO.14   

(ii) Auto del 4 de noviembre de 2014, emitido  por  la  Sección  2°  de  la  Sala  de  lo Penal de la Audiencia Provincial de  Madrid,  Juzgado  de  Instrucción  Número 14 de la misma ciudad, Procedimiento  Abreviado  93/2013,  por  medio  del  cual se decretó la orden internacional de  detención    contra    MAYRA   ALEJANDRA   GARCÍA  CASTAÑO,15    en    los    siguientes  términos:   

PARTE DISPOSITIVA  

LA  SALA acuerda librar ORDEN INTERNACIONAL  DE  DETENCIÓN  de  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO  y  solicitará  de  las  autoridades  colombianas  la  EXTRADICIÓN   de la misma (…).16   

(iii)  Orden  de  detención  Internacional  expedida      contra      GARCÍA      CASTAÑO.17   

(iv)  Copia  de  las  normas  sustanciales  aplicables            al            caso.18     

(v)  Copia  del  mandamiento de detención e  ingreso  en  prisión,  expedido el 2 de febrero de 2015, por la Sección 2° de  la  Sala  de  lo  Penal  de  la  Audiencia  Provincial  de  Madrid,  Juzgado  de  Instrucción  Número  14  de  la misma ciudad, Procedimiento Abreviado 93/2013,  contra GARCÍA CASTAÑO, documento que consigna:   

PARTE DISPOSITIVA  

LA    SALA    acuerda    MANDAMIENTO   DE  DETENCIÓN  e  INGRESO  EN  PRISIÓN   de  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO  y  solicitará  de  las  autoridades  colombianas  la  EXTRADICIÓN   de la misma (…).19   

Y  (vi)  Circular  roja  de  INTERPOL No. de  control:  A-492/1-2015  contra  la  ciudadana colombiana MAYRA ALEJANDRA GARCÍA  CASTAÑO20.   

Ahora  bien, en atención a que, a voces del  artículo   2°   del  Protocolo  Modificatorio  de  la  Convención21,    los  documentos  que  se  aportan  con la solicitud de extradición están exentos de  los  requisitos  de  legalización,  la  Corte  se  abstendrá  de analizar este  aspecto.  Sin  embargo,  importante  resulta  precisar  que, en tal sentido, los  documentos  reseñados  en  precedencia, se encuentran debidamente certificados,  unos  por  la  Presidencia  y  otros,  por  el  Secretario, ambos de la Sección  Segunda de la Audiencia Provincial de Madrid.    

En consecuencia, la documentación presentada  en  respaldo  del  pedido  de  extradición  de MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA CASTAÑO es formalmente válida, por  lo que se halla reunido este requisito.   

4.  Identidad  plena  de  la  solicitada en  extradición.   

        De   acuerdo   con   las  Notas      Verbales     Nros.  002,  028  y  049  del  7  y 22 de enero y    2    de   febrero   de     la    presente    anualidad,  respectivamente,   MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO  es ciudadana colombiana,  nacida  el  8  de julio de 1987 en nuestro país, y se identifica con la cédula  de      ciudadanía      No.      1.113.627.963.22   

Información  que  coincide  con  el acta de  derechos  del  capturado  y  la  constancia de buen trato de fecha 3 de marzo de  201523,  y  el  acta  de notificación personal de la orden de captura con  fines  de  extradición,  efectuada  por  miembros de la Policía Nacional de la  ciudad             de            Bogotá,24   mediante   la   cual   la  requerida  se enteró del contenido de la resolución del 13 de febrero de 2015,  proferida  por  el  Fiscal  General de la Nación.  Actos procesales en los  cuales   la   capturada   plasmó   firma,   número   de  cédula  -que  coincide  con  el  mencionado por las autoridades españolas-  y huella dactilar.   

Además  de  lo anterior, la identidad de la  capturada  fue  corroborada  a  través del informe de fecha 3 de marzo de 2015,  rendido  bajo  juramento por un servidor de la Policía Nacional – DIJIN, acerca  de  la reseña dactiloscópica practicada a GARCÍA CASTAÑO y su cotejo con las  huellas  que  como suyas obran en su tarjeta decadactilar, concluyéndose que se  trata    de    la    misma    persona    titular    de    la    cédula   arriba  especificada.25   

En consecuencia, no hay duda alguna en cuanto  a la plena identidad de la requerida en extradición.   

5.    El    principio   de   la   doble  incriminación.   

El  artículo  3º  de  la  Convención  de  Extradición  entre  las  Repúblicas  de Colombia y España, reformado a su vez  por  el artículo 1° del Protocolo Modificatorio a dicha Convención, exige que  el  delito  por  el  cual  se solicita la extradición esté tipificado en ambos  Estados,  cualquiera  que sea la denominación que se utilice para designarlo, y  que  se  encuentre  sancionado  en  el  país  requirente  con pena privativa de  libertad no menor de un (1) año.   

Los  hechos  por los cuales las autoridades  españolas   procesan   a  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO se concretan así:   

Se dirige la acusación contra:  

(…)  

    

1. MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO, con  NI X5788339K, nacida el 8-7-1987 en Colombia.     

Los acusados participaron en los siguientes  hechos:   

El día 1 de mayo de 2013, sobre las 11.20  horas,  las dos primeras acusadas  llegaron al aeropuerto de Barajas-Madrid  (Terminal 4) procedentes de panamá en el vuelo IB-6346.   

Se  procedió  por  agentes  oficiales  a  efectuar  un  registro  de  su  equipaje  ocupando en las maletas que se habían  facturado tres botes que contenían sustancia estupefaciente.   

En  la  sala de llegadas del aeropuerto se  encontraban   los  otros  dos  acusados,  que  estaban  esperando a las dos primeras para trasladarlas con  la  droga que portaban a sabiendas de ello, pues habían sido las personas que a  su  vez  las  habían llevado al aeropuerto una semana antes para embarcarlas en  el vuelo en el que habían viajado a Panamá.   

En total, la droga que se les ocupó tenía  el siguiente peso neto:   

    

* 792,8  grs.  de cocaína con riqueza del  54,3% (430,49 grs puros), y     

    

* 1974,8  grs. de cocaína con riqueza del  59,4% (1.173,03 grs puros).     

Los  acusados  tenía  (sic) intención de  destinar  la  sustancia estupefaciente a terceras personas y ha sido valorada en  224.874,66                €.26         (Subrayas ajenas al texto original).   

En  virtud  de lo anterior, las autoridades  judiciales  españolas calificaron el comportamiento endilgado a MAYRA ALEJANDRA  GARCÍA      CASTAÑO,      como     constitutivo     de     un     delito  contra  la  salud  pública,  previsto  en los artículos 368,  369,   369   bis   y   370   del   Código   Penal   Español,   como   pasa   a  reseñarse:27     

Artículo  368.   

Los   que  ejecuten  actos  de  cultivo,  elaboración  o  tráfico,  o  de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el  consumo  ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas,  o  las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de  tres  a nueve años y multa del tanto al triplo del valor de la droga objeto del  delito  si  se  tratare  de  sustancias  o productos que causen grave daño a la  salud,  y  de  prisión  de  uno  a tres años y multa del tanto al duplo en los  demás casos.   

No  obstante  lo  dispuesto en el párrafo  anterior,  los  tribunales  podrán  imponer  la  pena  inferior  en grado a las  señaladas  en  atención  a  la escasa entidad del hecho y a las circunstancias  personales  del culpable. No se podrá hacer uso de esta facultad si concurriere  alguna  de las circunstancias a que se hace referencia en los artículos 369 bis  y 370.   

Artículo 369.  

1.  Se  impondrán las penas superiores en  grado  a las señaladas en el artículo anterior y multa del tanto al cuádruplo  cuando concurran alguna de las siguientes circunstancias:   

1ª   El   culpable   fuere   autoridad,  funcionario  público,  facultativo,  trabajador  social,  docente  o educador y  obrase en el ejercicio de su cargo, profesión u oficio.   

2ª  El  culpable  participare  en  otras  actividades  organizadas  o  cuya  ejecución se vea facilitada por la comisión  del delito.   

3ª  Los  hechos  fueren  realizados  en  establecimientos  abiertos  al  público por los responsables o empleados de los  mismos.   

4ª  Las  sustancias  a  que se refiere el  artículo  anterior se faciliten a menores de 18 años, a disminuidos psíquicos  o    a    personas    sometidas    a    tratamiento    de    deshabituación   o  rehabilitación.   

5ª  Fuere  de  notoria  importancia  la  cantidad  de  las citadas sustancias objeto de las conductas a que se refiere el  artículo anterior.   

6ª Las referidas sustancias se adulteren,  manipulen  o  mezclen entre sí o con otras, incrementando el posible daño a la  salud.   

7ª Las conductas descritas en el artículo  anterior  tengan  lugar  en  centros  docentes,  en  centros, establecimientos o  unidades   militares,   en  establecimientos  penitenciarios  o  en  centros  de  deshabituación o rehabilitación, o en sus proximidades.   

8ª  El  culpable  empleare  violencia  o  exhibiere o hiciese uso de armas para cometer el hecho.   

Artículo 369 bis.  

Cuando los hechos descritos en el artículo  368  se hayan realizado por quienes pertenecieren a una organización delictiva,  se  impondrán  las penas de prisión de nueve a doce años y multa del tanto al  cuádruplo  del  valor  de  la droga si se tratara de sustancias y productos que  causen  grave daño a la salud y de prisión de cuatro años y seis meses a diez  años y la misma multa en los demás casos.   

A  los jefes, encargados o administradores  de  la  organización  se  les  impondrán  las  penas superiores en grado a las  señaladas en el párrafo primero.   

Cuando de acuerdo con lo establecido en el  artículo  31 bis una persona jurídica sea responsable de los delitos recogidos  en   los   dos   artículos   anteriores,   se   le  impondrán  las  siguientes  penas:   

a) Multa de dos a cinco años, o del triple  al  quíntuple  del  valor  de la droga cuando la cantidad resultante fuese más  elevada,  si  el  delito cometido por la persona física tiene prevista una pena  de prisión de más de cinco años.   

b)  Multa de uno a tres años, o del doble  al  cuádruple  del  valor  de la droga cuando la cantidad resultante fuese más  elevada,  si  el  delito cometido por la persona física tiene prevista una pena  de prisión de más de dos años no incluida en el anterior inciso.   

Atendidas  las  reglas  establecidas en el  artículo  66  bis,  los  jueces y tribunales podrán asimismo imponer las penas  recogidas en las letras b) a g) del apartado 7 del artículo 33.   

Artículo 370.  

Se impondrá la pena superior en uno o dos  grados a la señalada en el artículo 368 cuando:   

1º  Se  utilice a menores de 18 años o a  disminuidos psíquicos para cometer estos delitos.   

2º Se trate de los jefes, administradores  o  encargados  de  las organizaciones a que se refiere la circunstancia 2.ª del  apartado 1 del artículo 369.   

3º Las conductas descritas en el artículo  368 fuesen de extrema gravedad.   

Se consideran de extrema gravedad los casos  en  que  la  cantidad  de  las  sustancias  a  que  se  refiere el artículo 368  excediere  notablemente  de  la  considerada  como  de notoria importancia, o se  hayan  utilizado  buques,  embarcaciones  o  aeronaves  como medio de transporte  específico,  o  se  hayan  llevado  a  cabo  las  conductas indicadas simulando  operaciones  de  comercio  internacional  entre  empresas,  o  se trate de redes  internacionales  dedicadas  a  este  tipo  de actividades, o cuando concurrieren  tres o más de las circunstancias previstas en el artículo 369.1.   

En los supuestos de los anteriores números  2.º  y  3.º  se  impondrá  a  los  culpables, además, una multa del tanto al  triplo del valor de la droga objeto del delito.   

De esta manera, la conducta punible en cita,  encuentra   equivalencia   típica   en  el  artículo  376  del  Código  Penal  Colombiano,  Ley  599  de 2000, modificado por el artículo 11 de la Ley 1453 de  2011, así:   

ARTÍCULO  376.- TRÁFICO, FABRICACIÓN O  PORTE     DE     ESTUPEFACIENTES.    El  que  sin  permiso de autoridad competente, introduzca al país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él, transporte, lleve consigo, almacene,  conserve,  elabore,  venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a cualquier  título  sustancia  estupefaciente,  sicotrópica  o  drogas  sintéticas que se  encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de  las  Naciones  Unidas  sobre Sustancias Sicotrópicas, incurrirá en prisión de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Se colige entonces, que el injusto atribuido  a  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO  en el Reino de España, está tipificado  penalmente  en nuestro país, y sancionado con pena privativa de la libertad que  supera  ampliamente  el  término  de  un  año. Por tanto, el presupuesto de la  doble incriminación se satisface.   

6.  Decisión  judicial  proferida  por el  Estado requirente (sentencia o mandamiento de prisión).   

En  el  artículo  8°  del  Convenio  de  Extradición norma lo siguiente:   

Artículo  8°. La demanda de extradición  será   presentada  por  la  vía  diplomática  y  apoyada  en  los  documentos  siguientes:   

1°. Si se trata de un criminal condenado y  evadido,       se       presentará      copia      de      la      sentencia.   

2°.  Cuando  se  refiera  a  un individuo  acusado   o   perseguido,   se  requerirá  copia  autorizada  del  mandamiento   de  prisión  o  auto  de  proceder  expedido contra él, o de cualquiera otro documento que tenga la misma  fuerza  que  dicho  auto  y  precise  igualmente  los  hechos  denunciados  y la  disposición  que  les  sea aplicable. (Negrilla fuera  de texto)   

En  el  presente trámite, mediante la Nota  Verbal  No.  002  del  7  de  enero  de  2015,  se  allegó  copia del auto y la  correspondiente  orden internacional de detención proferida contra MAYRA  ALEJANDRA GARCÍA CASTAÑO, por la  Sección  2°  de  la  Sala  de  lo  Penal de la Audiencia Provincial de Madrid,  Juzgado  de  Instrucción Número 14 de la misma ciudad, Procedimiento Abreviado  93/2013,  el  4 de noviembre de 2014, providencia ésta, en la que se sintetizan  los  hechos  que  motivan  el  pedido  de  extradición,  la  identificación  e  individualización   de   la   implicada,   los  fundamentos  de  derecho  y  la  calificación jurídica de la conducta.   

Por tanto, como puede verse, el mandamiento  de  prisión proferido por la autoridad judicial del país requirente cumple con  las  precisiones  exigidas  por el Tratado que rige este trámite, toda vez que,  al  ordenar  la  detención  de la persona perseguida con argumentos fácticos y  legales  coherentes,  que  fundamentan su presunta participación en los delitos  atribuidos, torna favorable el concepto de extradición.   

Corolario de lo anterior, la determinación  dictada  por la autoridad judicial del Gobierno del Reino de España, cumple los  requisitos  formales  y  sustanciales  exigidos en el instrumento internacional,  por lo que se verifica cumplido también este condicionamiento.   

7. Causas de improcedencia.  

Los  artículos  4°  y 5° del Convenio de  Extradición   de   Reos   consagran   como   motivos  de  improcedencia  de  la  extradición:  (i)  que la persona haya sido juzgada por los mismos hechos en el  Estado  requerido,  (ii)  que  la  acción  penal o la pena se hallen prescritas  según  las  leyes de dicho país, y (iii) que la petición se eleve por delitos  políticos o conexos con ellos.   

         

En  cuanto  al primer presupuesto, se tiene  que  no  obra en la actuación ningún elemento de juicio que permita a la Corte  inferir    que    GARCÍA    CASTAÑO   esté  siendo  investigada  o  haya sido juzgada en Colombia por los  sucesos  que  se  le  atribuyen en el país reclamante, menos aún que haya sido  absuelta por los mismos.   

Al  respecto,  se ofrece necesario precisar  que,  a  instancias de la defensa de la requerida y del Ministerio Público, con  el   fin   de   verificar   lo   pertinente   al   requisito   del  non  bis in ídem, mediante auto del 10 de  junio  de  2015  la Corporación, ordenó «REQUERIR a  los  Juzgados Treinta y Nueve (39) Penal Municipal y Cuarenta y Nueve (49) Penal  del  Circuito  con  Función de Conocimiento, ambos de la ciudad de Bogotá, y a  la  Fiscalía  General de la Nación – Sistema de Información de Gestión, para  que  indi[caran]  si contra MAYRA ALEJANDRA GARCÍA CASTAÑO cursa proceso penal  en   nuestro   país  por  el  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  y  en  caso  afirmativo  qué  hechos abarca.  Igualmente,  deberán  informar el estado actual de los diligenciamientos y expedir copias de  las actuaciones relevantes que allí se hayan adelantado.».   

En respuesta a dicho pedimento, la Fiscalía  General  de  la  Nación,  informó  que,  consultada  la  base  de  datos de la  institución,  se  ubicó  el radicado No. 110016000017 201314354, en virtud del  cual  la  Fiscalía  117  Seccional  de  la  Unidad de Seguridad Pública, Salud  Pública  y  otros,  adelantó  investigación  contra  MAYRA  ALEJANDRA GARCÍA  CASTAÑO,  por  la  conducta  punible de tráfico de estupefacientes, por hechos  ocurridos  el  23  de septiembre de 2013. En constancia de lo anterior, remitió  copia   del  acta  de  audiencias  preliminares  de  legalización  de  captura,  formulación  de  imputación, e imposición de medida de aseguramiento llevadas  a  cabo ante el Juzgado 39 Penal Municipal con Función de Control de Garantías  de    Bogotá,   y   del   acta   de   preacuerdo   suscrito   por   la   citada  enjuiciada.   

         Por  su  parte, respecto del mismo diligenciamiento No. 110016000017  201314354,  el  Juzgado  49  Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de  Bogotá  remitió copia de la sentencia adiada 28 de mayo de 2015, por virtud de  la  cual, previa aprobación del preacuerdo suscrito por MAYRA ALEJANDRA GARCÍA  CASTAÑO  con  la vista fiscal, aquella fue condenada a las penas principales de  70  meses  de  prisión  y  multa  de  670  salarios  mínimos legales mensuales  vigentes,  tras  ser  hallada  penalmente  responsable  del injusto de tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes.   

Lo  anterior,  por virtud de los siguientes  hechos:   

(…) el 23 de septiembre de 2013, en torno  a  las  5:15  de  la tarde, el patrullero de servicio en el Muelle Internacional  Aeropuerto  El  Dorado  –  Sala  de  reconciliación, observó una maleta de lona registrada con el Bag Tag  485263  de  la  aerolínea  AIRFRANCE,  vuelo  AF423, destino París a nombre de  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO,  la  que  se perfiló en la BHS, a donde se  presentó  la mencionada ciudadana y reconoció su equipaje y se le consultó si  podía  ser  revisado manualmente; se encontró ropa íntima femenina y zapatos,  de  lo (sic) que expelían olor característico, por lo que se hizo la prueba de  identificación  narcotex,  con  resultado  positivo  para cocaína.28   

Así las cosas, al confrontar esta sinopsis  fáctica,  con  los  sucesos  que  motivan  el pedido de extradición objeto del  presente  pronunciamiento, surge inconcuso que los hechos por los cuales GARCÍA  CASTAÑO  ya  fue  juzgada  en Colombia y se encuentra privada de la libertad en  la Cárcel de Mujeres El Buen Pastor de la ciudad de  Bogotá,  no  guardan  relación con los que  se  le atribuyen ahora por el país reclamante pues, obedecen a  conductas   punibles   con   disímiles   circunstancias   de   modo,  tiempo  y  lugar.   

Por tanto, frente a este aspecto, no existe  motivo de improcedencia alguno para la extradición solicitada.   

De  otra  parte,  en  cuanto a la exigencia  relativa  a  que  la  acción  penal  o  la  pena no se hallen prescritas, deben  considerarse,  como  lo establece la Convención, las reglas de este país, pues  según  el  artículo  4º,  no habrá lugar a la extradición en los siguientes  casos:   

Cuando  se pida por un crimen o delito por  el  cual  el  individuo  reclamado  sufre o ha sufrido ya la pena, o que ha sido  juzgado y absuelto en el territorio de la otra Parte contratante.   

Si  se  ha cumplido la prescripción de la  acción  o  de  la  pena,  según  las  leyes  del  país  a  quien  el  reo sea  reclamado.   

Al respecto, se tiene que, en atención a lo  dispuesto en el artículo 83 de la Ley 599 de 2000:   

La acción penal prescribirá en un tiempo  igual  al  máximo  de  la  pena  fijada  en  la  ley,  si fuere privativa de la  libertad,  pero  en  ningún caso será inferior a cinco (5) años, ni excederá  de veinte (20) (…).   

Por  consiguiente,  no  se vislumbra que la  acción  penal  correspondiente  al  delito  por  el  que  se  requiere  a MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO  haya prescrito en Colombia, pues, de acuerdo a los  hechos   enunciados   por   la   Audiencia   Provincial   de   Madrid   Sección  Segunda,  se  tiene que las  actividades  ilícitas  de  la solicitada ocurrieron el 1 de mayo de 2013 lo que  indica  que, al momento actual, no ha transcurrido un lapso superior a 20 años,  término     máximo     de     prescripción,     según     la    normatividad  colombiana.   

Por   último,   el  delito  tráfico  de  estupefacientes  no  es  de  carácter  político,  situación que impide que se  configure  la  prohibición  de  que trata el artículo 5º de la Convención de  Extradición aplicable al caso.   

En  estas  condiciones,  como lo señaló  el           Delegado   del   Ministerio   Público,   se  satisfacen  los  presupuestos normativos previstos en la legislación nacional y  en  el  instrumento  internacional  que  regula  el  trámite  para acceder a la  solicitud de extradición.   

8. Aclaraciones finales.  

La  Corte considera pertinente precisar, en  orden  a  proteger  los  derechos  fundamentales  de la requerida, que el Estado  solicitante  deberá  garantizarle  la  permanencia  en el país extranjero y el  retorno  al  de  origen  en  condiciones  de  dignidad  y respeto por la persona  humana,  cuando  llegare  a  ser  sobreseída, absuelta, declarada no culpable o  eventos  similares,  incluso  después  de  su liberación por haber cumplido la  pena  que  le  fuere impuesta en razón de los cargos que motivaron la solicitud  de extradición.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  la  solicitada  no  sea  juzgada  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometida a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por el país solicitante29.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  MAYRA   ALEJANDRA   GARCÍA   CASTAÑO   a   que  se  le  respeten  –como  a  cualquier  otro nacional en  las  mismas condiciones –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso  a  un  proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  se presuma su inocencia, cuente con un intérprete,  tenga  un  defensor designado por él o por el Estado, se le conceda el tiempo y  los   medios   adecuados  para  que  prepare  la  defensa,  presente  pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación de  la  libertad  se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que se  le  imponga  no  trascienda  de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal superior, a que la sanción privativa de la libertad tenga la  finalidad    esencial    de    reforma    y   readaptación   social30.   

Además,  no  puede ser condenada dos veces  por  el  mismo  hecho,  por  mandato  de  la  Carta  Política,  ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que la extraditada  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo   esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección31.   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el  tiempo  que  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO  ha permanecido  privada    de    la    libertad    con    ocasión    de    este   trámite   de  extradición.   

9. Concepto.  

          Conforme     a     lo     anterior,     la     Corte    CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a la solicitud  de  extradición  de  la  ciudadana  colombiana  MAYRA  ALEJANDRA  GARCÍA  CASTAÑO, de anotaciones conocidas  en  el  curso de esta actuación, formulada por el Gobierno de España a través  de   su   Embajada   en  Colombia,  mediante  las  Notas  Verbales  Nros.  002, 028 y  049   del   7   y   22   de   enero  y  2    de   febrero   de   2015,  respectivamente, para que ejecute  el   «mandamiento   de   detención  e  ingreso  en  prisión»  que  tiene  en  su  contra y cumpla con el  llamado  a  comparecer  en  el proceso adelantado por el Juzgado de Instrucción  No.  14  de  Madrid,  en  donde  se  le  investiga por un delito contra la salud  pública.   

Ello,  por cuanto encuentra satisfechos los  requisitos  señalados en el Tratado de Extradición entre Colombia y España de  1892  y  su  Protocolo  Modificatorio adoptado en Madrid el 16 de marzo de 1999,  aprobados por las Leyes 35 de 1892 y 876 de 2004, en su orden.   

La  Secretaría de la Sala comunicará este  concepto      a     MAYRA     ALEJANDRA     GARCÍA  CASTAÑO y demás intervinientes.   

Devuélvase  la actuación al Ministerio de  Justicia y del Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

   

    

1  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folio 2.   

2  Ibíd. Folio 21.   

3  Ibíd. Folios 7 -14.   

4  Ibíd.   Folios   47   –  50.   

5  Ibíd.   Folios   52   –  54.   

6  Ibíd. Folio 41.   

7  Ibíd. Folio 1.   

8  Cuaderno Corte. Folio 6.   

9  Ibíd. Folio 13.   

10  Ibíd.   Folios   25   –  34.   

11  Ibíd. Folio 104.   

12  Ibíd.   Folios   110  –  117.   

13  Ibíd. Folio 118.   

14  Carpeta Original. Folios 4 – 6   

15  Ibíd. Folios 7 – 9.   

16  Ibíd. Folio 9.   

17  Ibíd. Folios 10 -14.   

18  Ibíd.   Folios   15   –  17.   

19  Ibíd. Folio 9.   

20.Carpeta Original. Folios 22 – 23.   

21   Protocolo  modificatorio  a  la Convención de Extradición  entre   la   República  de  Colombia  y  el  Reino  de  España.  Artículo  2.  «Los  documentos presentados con las solicitudes de  extradición  que por vía diplomática se tramiten, en virtud de la Convención  de  Extradición  suscrita entre los dos países, estarán exentos del requisito  de legalización».   

22  Carpeta Original. Folios 5 y 12.   

23  Ibíd. Folio 54.   

24  Ibíd. Folio 53.   

25  Ibíd. Folio 55.   

26  Ibíd. Folios 49 -50.   

27  Ibíd.   Folios   52   –  53.   

28  Cuaderno Corte. Folio 45.   

29 De  conformidad  con  lo  dispuesto  por  los artículos 12 y 34 de la Constitución  Política de Colombia   

30  Como  lo  disponen  los  Artículos  29  de  la  Constitución;  9  y  10  de la  Declaración  Universal de los Derechos Humanos; 5-3.6, 7-2.5, 8-1.2 (a) (b) (c)  (d)  (e)  (f)  (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención Americana de Derechos Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos)   

31  Postulado  que  encuentra  respaldo  en  la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23)     

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