CP127-2016(48041)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado Ponente  

CP127-2016  

Radicación 48041  

Aprobado Acta No. 243  

Bogotá, D.C., diez (10) de agosto de dos mil  dieciséis (2016).   

VISTOS:  

Procede  la  Sala  a emitir concepto sobre la  solicitud   de   extradición   del  ciudadano  colombiano  NELSON  ENRIQUE  GIL  CASTAÑO,  presentada por el  Gobierno de la República del Perú.   

ANTECEDENTES:   

Mediante Nota Verbal 5-8M/130 del 20 de abril  de    20151,  la  Embajada  de  la República del Perú solicitó la detención  preventiva       de       NELSON      ENRIQUE      GIL      CASTAÑO,  para  ser  juzgado como presunto autor  del  delito  contra  la  salud  pública promoción o favorecimiento al tráfico  ilícito  de drogas, en agravio al Estado peruano, efectuada por la Primera Sala  Penal   de   Reos   en  Cárcel  de  la  Corte  Superior  de  Justicia  de  Lima  Norte.   

El  requerido  fue  capturado por la Policía  Nacional  el 26 de abril de 2015 en la ciudad de Villavicencio con fundamento en  la  circular  roja  de  Interpol  A-6519/8-2014,  publicada  el  27 de agosto de  20142.  De esta manera, a través de resolución del 29 de abril de 2015,  el  Fiscal  General  de  la  Nación  decretó  la captura de NELSON ENRIQUE GIL  CASTAÑO     para     los     fines     anotados3,   providencia   que  le  fue  notificada en esa misma fecha.   

Debido     al     vencimiento   del  término  consagrado  en  el  artículo    9º   del  «Acuerdo entre el Gobierno  de  la  República  del  Perú  y  el  Gobierno  de  la  República  de Colombia  modificatorio  del  Convenio  Bolivariano de Extradición firmado el 18 de julio  de    1911»4,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación, mediante resolución de  24   de   julio  de  2015,  canceló  la  orden  de  captura  con fines de extradición librada en contra de  NELSON    ENRIQUE    GIL    CASTAÑO    y   ordenó   su   libertad  inmediata5.   

Mediante   Nota   Verbal   5-8M/295      del      11  de  septiembre  de  20156, la  Embajada  de  la República del Perú  formalizó   la   solicitud   de   extradición   de  NELSON    ENRIQUE    GIL   CASTAÑO,   aportando       la       documentación      pertinente.   

Mediante   oficio  DIAJI  2127  del  14  de  septiembre  de  2015  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores conceptuó que la  normatividad   aplicable   es   la  contenida  en  el  “Acuerdo  sobre  Extradición”, suscrito en Caracas  el  18  de  julio  de  1911  y  el “Acuerdo entre el  Gobierno  de  la República de Colombia y el Gobierno de la República del Perú  modificatorio  del  Convenio  Bolivariano de Extradición firmado el 18 de julio  de  1911”  celebrado  en  Lima  el  22 de octubre de  2004.   

Además,  remitió  al Ministerio de Justicia y del Derecho y a  la   Dirección  de  Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía    General   de   la   Nación,   la  Nota  Verbal    No.           5-8-M/295        de        11         de         septiembre    de    2015,    con   los  correspondientes                anexos7.   

En  atención  a  la  formalización  de  la  solicitud  de  extradición,  el Fiscal General de la Nación en resolución del  26  de  febrero de 2016 decretó nuevamente la captura con fines de extradición  del  requerido,  la  cual  a  la  fecha  no  se  ha  hecho  efectiva8.   

El  Jefe  de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de  Justicia  y  del Derecho, mediante oficio OFI16-0011134-0AI-1100  del  2  de  mayo  de  2016,  remitió  a  esta  Corporación  la  documentación  presentada  por  la  República  del Perú, teniendo en cuenta que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos  por  la normatividad convencional  aplicable             al             caso9.   

La Sala, en decisión del 11 de mayo último,  asumió  el  conocimiento  de  la  petición  y  requirió  a NELSON ENRIQUE GIL  CASTAÑO  la designación de  apoderado  que lo asista en el trámite. Como no lo hizo, se le nombró defensor  de  oficio  adscrito  a la Defensoría Pública con quien se surtió el traslado  previsto en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

Culminando  el  término  para  efectuar  la  solicitud  probatoria  ni  la  defensa  ni  el  agente  del  Ministerio Público  hicieron  uso  de esa prerrogativa. Por tanto, se surtió el traslado de 5 días  para alegar de conclusión.   

Alegatos de conclusión.  

El    Ministerio    Público,  representado por el Procurador Segundo Delegado para la Casación  Penal,  realizó  un  recuento  de  la actuación adelantada y precisó cómo la  normatividad  aplicable,  según  lo conceptuado por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  es la contenida en el Acuerdo Bolivariano  sobre  Extradición  suscrito en Caracas el 18 de julio  de  1911  y el convenio modificatorio suscrito entre las Repúblicas de Colombia  y Perú el 22 de octubre de 2004   

A  continuación  abordó  el  estudio de la  validez  formal  de  la documentación allegada, señaló que la misma satisface  las   exigencias  de  autenticidad  previstas  en  la  preceptiva  aplicable  al  caso.   

De  igual  forma, sostuvo que la información  suministrada  en  torno  al  requerido  permite  establecer  su plena identidad,  razón  por  la  cual  se  cumple  este  presupuesto,  más aún cuando no se ha  formulado reparo alguno al respecto por la defensa.   

Sobre  el principio de doble incriminación  destacó  cómo  los  hechos  atribuidos al requerido en la República del Perú  también  son  punibles  en Colombia bajo el título de tráfico, fabricación o  porte de estupefacientes del artículo 376 del Código Penal.   

A  continuación  señaló  que  las demás  exigencias  del  tratado  se  cumplen  porque  la  pena mínima prevista para la  conducta  punible  base  de la solicitud supera el año de prisión y la acción  no   se  encuentra  prescrita,  razón  por  la  cual  consideró  reunidos  los  presupuestos  para emitir concepto favorable a la solicitud de extradición. Con  todo,   solicitó   a  la  Corte  sugerir  al  Gobierno  nacional  efectuar  los  condicionamientos   sobre   los   derechos   y  garantías  que  le  asisten  al  requerido.   

La defensa guardó  silencio.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

De  conformidad  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política  (modificado por el Acto Legislativo No. 01 de 1997), y  el  artículo  490  del  Código  de  Procedimiento  Penal (Ley 906 de 2004), la  extradición  se concederá, solicitará u ofrecerá de acuerdo con los tratados  públicos y, a falta de éstos, conforme las disposiciones legales.   

En  ese  orden, la  normatividad  a  tener  en cuenta en el presente trámite de extradición, es el  Acuerdo  Bolivariano  de Extradición del 18 de julio de 1911, modificado por el  suscrito  entre  los  Gobiernos  de  Perú  y Colombia el 22 de octubre de 2004,  aprobado  e  incorporado  al  ordenamiento interno mediante la Ley 1278 del 5 de  enero de 2009.   

De otra parte, conviene precisar que en este  caso  también  se  aplicarán  las  disposiciones  del Código de Procedimiento  Penal10,  de  conformidad  con  lo indicado en el artículo 8º numeral 4º  del  Acuerdo  Bolivariano modificado, por cuanto en esa norma se consagra que en  lo    no    previsto    en   éste,   «el  procedimiento  de extradición se regirá por lo establecido en  la      legislación      interna      del      Estado     requerido».   

Por ende, el concepto se fundamentará en el  estudio  de  los  requisitos  que  establece  el  citado  Acuerdo Bolivariano de  extradición  y  se  complementará  con  lo  dispuesto  en el artículo 502 del  Estatuto  Procesal Penal, por lo cual la Corte debe realizar el análisis acerca  de:   (i)  la  validez  formal  de  la  documentación  allegada  por  el  país  requirente,   (ii)  la  demostración  plena  de  la  identidad  de  la  persona  solicitada,  (iii)  la  concurrencia del principio de la doble incriminación y,  (iv)   respecto   de   la   equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero.   

         Validez      formal     de    la    documentación     allegada    por    el     país     requirente.   

Con  fundamento  en  lo  preceptuado  en los  artículos   6º   y   8º   de   la   Ley  1278  de  200911,  la  solicitud  debe efectuarse por vía diplomática y  a  ella  deben  adjuntarse,  cuando se  trate  de una persona no condenada, copia del  mandato  de detención para el caso peruano; los documentos que  contengan  la indicación precisa del hecho imputado, la fecha y el lugar en que  fue  cometido  así  como  los  datos  necesarios  para  la  comprobación de la  identidad  del  reclamado.  Del mismo modo, se allegarán en copia los textos de  la  ley  que  tipifica  la  conducta  o  conductas  y  las disposiciones legales  relativas  a  la  prescripción de la acción penal o de la pena aplicados en el  Estado requirente.   

Por su parte, el ordenamiento interno señala  que  los  documentos  públicos  provenientes del extranjero y expedidos por sus  propios  funcionarios  o  con  la intervención de los mismos, deben presentarse  debidamente  autenticados  por el cónsul o agente diplomático de la República  o  en  su  defecto por el de una nación amiga, según lo establece el artículo  259  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  modificado  por el numeral 118 del  Decreto  2282  de  1989, así como el literal c del artículo 626 de la Ley 1564  de 2012 Código General del Proceso.   

La  firma del cónsul o agente diplomático,  debe  ser  avalada  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, sin  embargo,   si   se  trata  de  agentes  consulares  de  una  nación  amiga,  se  autenticarán  por  el  funcionario competente del mismo y ésta a su vez por el  cónsul                  colombiano12.   

Siendo ello así,  la  Corte constata el cumplimiento de tal exigencia   toda  vez  que  la  solicitud  fue  presentada  por  la  vía               diplomática, esto es, fue radicada por conducto  de  la Embajada de la República del Perú     en    Colombia    ante    el    Ministerio    de    Relaciones  Exteriores.   

En  el  presente  caso,  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano NELSON ENRIQUE GIL CASTAÑO  fue formulada por la Primera Sala Penal  de  Reos  en  Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte13, y allegada  por vía diplomática con los documentos debidamente autenticados:   

i)  Copias  certificadas  del  atestado  policial,  las declaraciones en  indagatoria  de: Estelin Mawer Alva Fernández y Cynthia Katiana Cumbicus Ruiz y  el    registro   migratorio   de   NELSON   ENRIQUE   GIL   CASTAÑO14.   

(ii)  Copias certificadas de la denuncia  fiscal instaurada el 31 de enero  de  2012 por la Décima Primera Fiscalía Provincial Penal del Distrito Judicial  de   Lima   Norte   la   cual   formalizó    la  denuncia  penal en contra de  NELSON  ENRIQUE  GIL  CASTAÑO  como  presunto  autor del delito contra la salud  pública  promoción o favorecimiento al tráfico ilícito de drogas, en agravio  al Estado peruano.   

iii) Auto de apertura de instrucción dictado  el  21  de  marzo  de  ese  mismo año por el Primer Juzgado Especializado en lo  Penal  Corte  Superior  de  Justicia  de  Lima Norte15,   dentro   del  expediente  01223-2012  en  el  que  al  constatarse   el  cumplimiento  de  la  exigencia  de  un  mínimo   de   actividad  probatoria  que  permitió    presumir    la   existencia   de   un  ilícito,  la  plena  identidad  del presunto autor,  así  como  el ámbito de  participación del sujeto  denunciado y la fecha en  que   se   habrían   producido   los   hechos,  se  ordenó:   

ABRIR      INSTRUCCIÓN     en     la     vía   ordinaria   contra   (…)  NELSON  ENRIQUE    GIL    CASTAÑO,    por   la   presunta  comisión del delito contra la salud pública    tráfico   ilícito    de    drogas   promoción   o  favorecimiento       al       tráfico  ilícito de drogas en agravio del  Estado.   

En   la   misma   decisión,     se    dictó    mandato    de  detención  contra  el  procesado    y    se    ordenó    su    inmediata  ubicación y captura.   

(iv)  Acusación  Fiscal  proferida  por  la  Segunda  Fiscalía  Superior  Penal  Distrito  Judicial  de Lima Norte el 1º de  julio  de  2013  en contra del requerido NELSON ENRIQUE GIL CASTAÑO                    16,   como  autor  del  delito  contra   la     salud    pública,  tráfico  ilícito         de        drogas,             «promoción   o   favorecimiento   al   tráfico  ilícito  de  drogas  en  agravio  del Estado».   

(v)  Resolución  de  12  de  julio  de 2013  emitida  por  la  Corte Superior de Justicia de Lima Norte Primera Sala Penal de  Reos   en   Cárcel   por   cuyo  medio  declara  reo  ausente  a  NELSON  ENRIQUE  GIL  CASTAÑO   ordena   su   captura   y  ubicación  internacional17.   

(vi) Sentencia proferida el 31 de octubre de  2013  por  la  Corte  Superior  de Justicia de Lima Norte Primera Sala Penal del  Reos  en Cárcel en la que absuelven a «Estelin Mawer  Alva  Fernández,  Cynthia  Katiana  Cumbicus  Ruiz» y  donde   se  reserva  el  juzgamiento      al      acusado     NELSON        ENRIQUE        GIL        CASTAÑO        ordenándose   su   captura  a  nivel  internacional     debido    a    la    constancia  migratoria   de   que  salió  del  país en el  mes       de       octubre       de       201118.   

(vii) Resolución S/N del 7 de abril de 2014  proferida  por  la  Corte  Superior de Justicia de Lima Norte Primera Sala Penal  para  Reos  en  Cárcel, que dispuso la renovación de la ubicación y captura a  nivel  internacional  del  encausado  NELSON  ENRIQUE  GIL  CASTAÑO19.   

(viii)  Auto del  11   de   junio      de      2015,   proferido   por  la  Sala  Penal  Transitoria  de  la  Corte Suprema de Justicia de la  República  del  Perú,  donde   se   declara   procedente   la   solicitud   de  extradición  activa  del requerido NELSON ENRIQUE  GIL  CASTAÑO elevada por  la    Primera    Sala  Penal   Permanente  para  Reos  en  Cárcel   de   la  Corte  Superior  de  Justicia  de  Lima                Norte20.   

(ix) Texto de las  disposiciones  legales  peruanas aplicables al caso y  Acuerdo    de    Extradición    suscrito    entre  Perú    y   Colombia  21.   

        Las    copias   fotostáticas     aportadas     dando    cuenta    del    trámite  de  extradición adelantado en el  Perú,      fueron      certificadas      por      Javier     Saavedra  Ccasani, Secretario de la  Sala   Especializada   Penal   de   la   Corte  Superior  de  Justicia  de  Lima  Norte.   

En ese orden, se tiene que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que  sirve de sustento a la  solicitud  de  extradición,  exigidos  por las normas del Estado colombiano, se  cumplieron  a  cabalidad  en el presente caso, esto es, se tornan aptos para ser  considerados   por   la   Corte   en   el   estudio   que   debe   preceder   al  concepto.   

        Identificación     del requerido en extradición.   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o  condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida  al  trámite de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad, por lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

Confrontada  la información contenida en la  solicitud  de  extradición,  se advierte que el reclamado responde al nombre de  NELSON     ENRIQUE     GIL    CASTAÑO,   identificado   con   cédula   de  ciudadanía  colombiana 75.158.661 y pasaporte de igual número, nacido el 13 de  marzo     de    1982    en    el    municipio    de    Risaralda    –Caldas-,  además,  en  el  trámite  aquí  surtido  no  se  puso  en  cuestión  la identidad del requerido. Por tal  razón,  no  hay duda de que el reclamado por el Gobierno del Perú, es la misma  persona  que  en  su  momento  estuvo  privada de la libertad por cuenta de esta  actuación.    Por    ende,    también se cumple este requisito.   

Sumado  a  lo  anterior,  la  identidad  del  capturado  fue  corroborada  a través del informe de fecha 26 de abril de 2015,  rendido  bajo  juramento  por  un servidor de la Policía Nacional- DIJIN, quien  cotejó  las  huellas de la reseña dactiloscópica practicada a NELSÓN ENRIQUE  GIL  CASTAÑO,  con la impresión dactilar obrante en su cédula de ciudadanía,  concluyéndose  que  se  trata  de  la  misma  persona  titular  del  número de  identificación    especificado   líneas   atrás22.   

Advierte la Sala que el mencionado ciudadano  recobró            su            libertad23,  pero  ello  no  obsta para  concluir  que  fue  debidamente  identificado  en  su momento y la circunstancia  mencionada  no  impide  adelantar  el presente trámite jurídico administrativo  (CSJ,  CP  080 – 2014). En  consecuencia,  no  hay duda alguna sobre la plena identidad del individuo pedido  en extradición.   

Principio      de      la      doble  incriminación.   

Frente  a  esta  exigencia  la  Corporación  examina  si  los  comportamientos  atribuidos  al reclamado como ilícitos en el  país  extranjero  tienen  en  Colombia  la misma connotación, es decir, si son  considerados  delitos  y, de ser así, si conllevan la pena mínima señalada en  el tratado.   

Así,   el  artículo  2º  del  Acuerdo entre el Gobierno de la  República  de  Colombia  y el Gobierno de la República del Perú modificatorio  del    Convenio    Bolivariano    de   Extradición  firmado   el   18   de  julio  de  1911  prevé  la extradición para  las  conductas  punibles  que  según la legislación de los  Estados  estén  sancionadas  con  pena  privativa  de la libertad no menor a un  año.   

En    ese    orden,    nótese      cómo      los  sucesos  imputados por las autoridades peruanas a NELSON  ENRIQUE GIL CASTAÑO  satisfacen  tal     exigencia,   

“Fluye  de  las  investigaciones que el 14 de junio de 2011,  personal de la Brigada de  Control   Aduanero   perteneciente   al   Departamento   de  Antidrogas  SERPOST  –DITID.   DIRANDRO  –PNP, representante del  Ministerio       Público,      constituidos  en  uno de los ambientes del Terminal de Almacenamiento  de  Exportación  de  la  Empresa  SERPOST  S.A., ubicado en la séptima cuadra  de     la     avenida     Tomás    Valle    s/n     distrito    de   Los   Olivos.   Inmovilizó    el   envío   postal   número   RR809765657PE,  conforme  se  desprende  del  Acta  de  Apertura  de  Hallazgo  Prueba  de Campo Pesaje y Lacrado de Droga, consistente en un sobre de  papel  molde,  color  beige,  adherido  al  mismo  recorte de papel color blanco  consignado  a  manuscrito como remitente s ESTELIN MAWER ALVA FERNÁNDEZ   con  domicilio  en  Madre  Deu  del Port número 330- Bajo  Primavera  Código Postal  08038   –  Barcelona  España.   

Envío  postal con un peso de 1.950 grs  y  una  copia xerografita de documento nacional de identidad a nombre de ESTELIN  MAWER  ALVA  FERNÁNDEZ  una declaración   de   Aduana   CN22   consignando   datos   a   manuscrito,   conteniendo   en  el sobre manila en su interior seis  individuales    para    mesa   color   anaranjado   cuatro   individuales   para  baño  color  azul, seis posavasos color anaranjado,  siendo  que en los dos primeros de los mencionados al  ser   inspeccionados   minuciosamente,   se   halló  acondicionado  en  el medio de cada uno de éstos, un  material  sintético  transparente  algo  ceroso con  olor  y características compatibles con alcaloide de  cocaína el cual al ser sometido al análisis        respectivo  (reactivo  químico thyocinato de  cobalto)  reaccionó positivamente motivo por el cual  se   realizó  el  acta  de  apertura  hallazgo,     prueba     de     campo,     orientación  descarte,  pesaje, recojo y lacrado  de  folios  uno,  con  un  peso bruto de 0568 Kg para alcaloide de cocaína, que respecto al recojo pesaje  y  lacrado,  el  total  de  la sustancia hallada fue introducida en una bolsa de  plástico    transparente    efectuándose  el pesaje correspondiente en la balanza marca ACS WEIGHINGS  CALE,   con   una  capacidad  máxima  para  treinta  kilogramos  de propiedad  de la empresa SERPOST, arrojando un peso bruto total  de  0.568  Kg,  pureza,  calidad  y  cantidad  de  la sustancia ilícita  incautada  que  se  acredita  con el Resultado Preliminar de  Análisis    Químico  número 6030/2011.   

(…)  

En    indagatoria    rendida  por  Estelin Mawer Alva Fernández  refiere  que  la  encomienda  fue  depositada  por  su persona a solicitud de su  co-procesada  Cynthia  Katiana  Cumbicus  Ruiz,  pues  al  no encontrar ésta su  documento  nacional  de  identidad,  entonces  se  dirigieron  a  la  oficina de  SERPOST  de  San  Juan  de Lurigancho, ubicada en la  avenida    Próceres    cruce   con   la   avenida  Luringacho,   se   acercaron  a  la  ventanilla  en  donde  les  dijeron  que  compraran  protector  para  envolver      las      cosas     que     iban     a     enviar,     (…).  Por  su  parte  la  procesada  Cynthia    Katiana    Cumbicus    Ruiz,    en   su  declaración  refiere  que  un  compañero  de  estudios del Instituto Euro Hispano le dijo que por favor  le     enviara     una     encomienda,  ya que él  no   contaba  con  su  documento,  que  ésta       contenía  unas  manualidades  y  que  lo  que  estaba  en la bolsa negra eran unos    individuales   y   un   forro   de  baño de material microporoso, luego de eso se fue a  su  casa y comenzó a buscar su documento nacional de  identidad,  como no lo encontraba comenzó a renegar,  por   lo   que   Estelin   Alva   le  dijo  que  pasaba  y  le  contó      que      tenía  que  enviar ese paquete y ella le dijo que le podía     prestar     su     documento    nacional    de    identidad,  dirigiéndose   a   la  agencia   del   SERPOST,   es   ahí  en  donde  lo  envalijaron.   

Su   amigo  el que le pidió el favor  se  llama  NELSON  ENRIQUE  GIL  CASTAÑO        de       nacionalidad   colombiana   y  quien le dio cien nuevos soles para  pagar  los  gastos  de  envío  y al día  siguiente  ella  le  dio  su  vuelto  y  su  recibo24.   

Con fundamento en esos hechos, la   Segunda  Fiscalía  Superior  Penal  Distrito  Judicial  de  Lima  Norte  el  1º  de julio de 2013 llamó a juicio a  NELSON    ENRIQUE    GIL    CASTAÑO   como  autor del delito contra     la    salud    pública    tráfico   ilícito    de    drogas   promoción   o  favorecimiento    al    tráfico   ilícito  de  drogas en agravio del Estado,  tipificado  en  el  primer  párrafo del artículo 296  concordante  con  el  inciso  6º  del artículo 297 primer párrafo del Código  Penal,  respectivamente en agravio del Estado y sancionado con pena privativa de  la   libertad   de   de  8  a  15  años  de  prisión,  conforme  se  indica  a  conticuación.   

DELITOS CONTRA LA SALUD PÚBLICA  

SECCION II  

TRAFICO ILICITO DE DROGAS  

Artículo     296.     Promoción    o    favorecimiento    al   tráfico   ilícito   de  drogas.  El  que  promueve,  favorece  o  facilita el  consumo  ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas,  mediante  actos de fabricación o tráfico será reprimido con pena privativa de  libertad  no  menor  de  ocho  ni  mayor  de quince años y con ciento ochenta a  trescientos  sesenta  y  cinco  días –multa,  e  inhabilitación conforme al artículo 36 incisos 1,2 y 4  (…).   

Artículo     297.     Formas agravadas.   

(…)  

6º.  El  hecho es cometido por tres o más  personas,  o  en calidad de integrante de una organización dedicada al tráfico  ilícito  de  drogas  o que se dedique a la comercialización de insumos para su  elaboración.   

Comportamiento que encuentra correspondencia  en  el  tipo  penal  descrito  en el artículo 376 del Código Penal colombiano,  modificado  por  el  artículo  11  de  la Ley 1453 de 2011, el cual describe el  delito    de    tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes y  lo  sanciona  con  pena  de prisión de ciento veintiocho (128) a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa de mil trescientos treinta y cuatro  (1.334)  a  cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Se  sigue de lo  expuesto,  que  la  conducta  delictiva atribuida   a   NELSON   ENRIQUE  GIL  CASTAÑO en la            República  del  Perú  está tipificada  penalmente  en  nuestro país y sancionada con pena privativa de la libertad que  supera  ampliamente  el  término  de un año, razón  por  la  cual se colma este requisito contenido en el  Acuerdo   entre el Gobierno de la República de  Colombia  y  el  Gobierno  de la República del Perú modificatorio del Convenio  Bolivariano   de  Extradición  firmado  el  18  de  julio  de  1911.   

Equivalencia  de     la     providencia     proferida    en    el  extranjero.   

El literal a), del artículo 8º, del Acuerdo  modificatorio  del  Convenio  sobre  Extradición  suscrito  en Caracas el 18 de  julio  de 1911, dispone que el país reclamante deberá aportar, cuando se trate  de  una  persona  no  condenada,  original o copia de la orden de captura, si el  solicitante  es  el  Gobierno  de  Colombia  o  el  mandato de detención, si el  requerimiento es elevado por el Gobierno Peruano.   

Además,  precisa  el numeral 1º del citado  apartado  del instrumento internacional, que tal pieza procesal deberá contener  «la  indicación  precisa  del  hecho  imputado,  la  fecha  y  el lugar en que fue cometido, así como los  datos   necesarios   para  la  comprobación  de  la  identidad  de  la  persona  reclamada».   

En  el caso bajo estudio el auto de apertura  de  instrucción  del  21  de marzo de 2012 por medio del cual el Primer Juzgado  Especializado  en  lo  Penal  de  la  Corte  Superior  de Justicia de Lima Norte  resolvió  decretar  mandato  de  detención  contra  NELSON     ENRIQUE     GIL    CASTAÑO,  contiene  una  indicación  clara  y  precisa  de  los hechos imputados, las circunstancias  de  tiempo y lugar en las que se ejecutó    la    conducta    punible,   y   las   disposiciones legales aplicables al caso.   

Información que  por           demás,          está  consignada  tanto  en    la   acusación   emitida   por  la  Segunda Fiscalía Superior Penal Distrito Judicial  de  Lima  Norte  el 1º de julio de 2013, como en la sentencia del 31 de octubre  de  2013  por la Corte Superior de Justicia de Lima Norte Primera Sala Penal del  Reos  en Cárcel en la que absolvió a Estelin Mawer Alva Fernández y a Cynthia  Katiana   Cumbicus   Ruiz,   y   donde  se  reserva  el  juzgamiento al acusado  NELSON    ENRIQUE    GIL    CASTAÑO    ordenándose   su   captura  a  nivel  internacional  debido a la constancia migratoria que  indica    que    salió    del    país     en     el     mes    de    octubre    de    2011.   

Lo anterior permite colegir que el mandato de  detención  dictado por la autoridad del Perú, cumple los requisitos formales y  sustanciales  exigidos  en  el instrumento internacional, por lo que se verifica  cumplido este condicionamiento.   

Prescripción de  la  acción o     de     la     pena.   

De  acuerdo  con  el  literal e)      del      artículo   5  del    tratado  aplicable  al  caso,  el Estado  requerido   no   estará  obligado  a  conceder  la  extradición “cuando  según  la  Legislación  del  Estado  requirente  la acción o la pena hubiere  prescrito”.   

La  anterior  exigencia  impone a la Corte  examinar     la     configuración     de     esa  categoría               jurídica   en   la   República     del     Perú,  con  la  salvedad  de  que  solo se  revisará      la      prescripción   de   la   acción   por   cuanto,  según    el    requerimiento,    aún no se ha dictado sentencia.   

De    acuerdo   al   artículo  80  del  Código  Penal peruano,  “la   acción  penal  prescribe    en    un  tiempo  igual  al máximo  de   la   pena   fijada   en   la   ley   para   el  delito  si  es      privativa      de      la  libertad”. Siendo  ello  así, no ha prescrito la  acción según las normas  extranjeras,  por  cuanto  desde  el 14        de        junio      de      2011,  fecha  de la comisión  de los hechos, no ha transcurrido un  lapso  superior  a  quince  años, periodo fijado en  dicho  país  para el fenecimiento de la acción en  esa clase de delitos.   

Naturaleza jurídica de los hechos fundantes  de la solicitud.   

El  artículo 4  del   Acuerdo  entre  el  Gobierno    de    la    República    de    Colombia    y    el   Gobierno   de   la   República   del  Perú  modificatorio  del  Convenio   Bolivariano  de  Extradición, proscribe  la  extradición  de  personas  acusadas  de delitos  políticos   y   conexos,   prohibición  que  para  este  evento  no  aplica por cuanto el delito objeto  del     requerimiento     no     ostenta     tal  connotación,     por     tratarse     de     una  infracción     penal    ordinaria    o    delito  común.   

Las   restantes   limitantes   de   la  extradición,  contenidas en el canon 5, relativas a  la    naturaleza    estrictamente    militar    de   la   infracción  y  al  cumplimiento de la condena u  otorgamiento   de   amnistía   o   indulto  en  el  país  del  delito,  no  se  configuran,  pues no se  deducen  de  la  documentación aportada ni han sido  reseñadas  por  el país  requirente,  por  el  solicitado  o  por  su  defensa.   

Frente  a  la inquietud del representante del  Ministerio  Público  referida  a  que  GIL  CASTAÑO  no vaya a ser juzgado por  hechos  anteriores  o  diversos, debe advertir la Sala, según se pudo constatar  los  que  motivan  el  presente  trámite  están  debidamente  señalados en la  resolución  de apertura de instrucción proferida el  21   de   marzo      de      2012      por     el     Primer Juzgado Especializado en lo Penal  Corte  Superior de Justicia de Lima Norte, como en la  acusación proferida por la  Segunda  Fiscalía  Superior  Penal  Distrito  Judicial  de Lima Norte el 1º de  julio de 2013.   

Ahora,   frente  a  los  argumentos  de  condicionar  la  entrega  del  requerido  a que no se le someta a pena de muerte,  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  o a penas de destierro, prisión perpetua y confiscación, y se le  reconozcan  todos los derechos y garantías inherentes al ser humano, contenidos  en  la  Constitución y el bloque de constitucionalidad, debe la Sala anotar que  en   cumplimiento   del   artículo  11  del  Acuerdo  Bolivariano   sobre   Extradición,   corresponde  al  Gobierno  Nacional  condicionar  en  ese  sentido  la  entrega  al  reclamado en  extradición  conforme  lo  establecen  los  artículos  11, 12 y 34 de la Carta  Política.   

También  debe  condicionar  la entrega del  solicitado  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones,   todas   las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en particular a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo anterior, de conformidad con lo dispuesto  en  los  artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,  5,  7  y  8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y 15 del  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por igual, la Corte estima oportuno señalar  al  Gobierno  Nacional,  en  orden a salvaguardar los derechos fundamentales del  reclamado,  que  proceda  a  imponer  al  Estado  requirente  la  obligación de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  en  caso  de  llegar  a ser  sobreseído,   absuelto,  declarado  no  culpable,  o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno  Nacional le  corresponde  condicionar  la  entrega  a que el país reclamante, de acuerdo con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el  requerido pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza  con  la protección que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana  de  Derechos  Humanos  y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos  en sus artículos 17 y 23, respectivamente.   

Adicionalmente, es del resorte del Gobierno  Nacional  exigir  al país reclamante que, en caso de un fallo de condena, tenga  en  cuenta  el  tiempo  de privación de la libertad cumplido por NELSON ENRIQUE  GIL CASTAÑO con ocasión de este trámite.   

La Sala se permite indicar que, en virtud de  lo  dispuesto en el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución Política,  le  compete  al  Gobierno  en cabeza del señor Presidente de la República como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar   el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder  la  extradición,  quien  a  su  vez es el encargado de determinar las  consecuencias derivadas de su eventual incumplimiento.   

Concepto.  

Como se reúnen las exigencias previstas en  el  Acuerdo   entre el Gobierno de la República  de  Colombia  y  el  Gobierno  de  la  República  del  Perú, modificatorio del  Convenio   Bolivariano  de  Extradición,  LA  CORTE  SUPREMA    DE    JUSTICIA,    SALA   DE   CASACIÓN  PENAL,    CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE    a   la   extradición     del    ciudadano    colombiano  NELSON     ENRIQUE     GIL    CASTAÑO,  solicitado    por    el    Gobierno    de   la  República     del  Perú  para  ser  juzgado  por  delito contra la Salud  Pública,  tráfico  ilícito  de  drogas, según acusación proferida el 1º de  julio  de  2013  por  la  Segunda  Fiscalía  Superior  en lo Penal del Distrito  Judicial de Lima Norte.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación  al  requerido,  a su defensa, a la Procuraduría Segunda Tercera  para  la  Casación  Penal y a la Fiscalía General de la Nación, para lo de su  cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Cfr.  Folio 3 carpeta anexa.   

2 Cfr.  Folios. 18-33 carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folios. 35 -39 ibídem.   

4  Ejecutada la detención, el Estado requirente deberá  formalizar  el  pedido  en el plazo de noventa (90) días calendario. En el caso  que  no  fuere  formalizado el pedido en el plazo indicado, la persona objeto de  la  petición  será puesta en libertad y solamente se admitirá un nuevo pedido  de  detención  por  el  mismo  hecho,  si  son retomadas todas las formalidades  exigidas en este Acuerdo.   

5 Cfr.  Folios. 51-53 ibídem.   

6 Cfr.  Folios 74 de la carpeta anexa.   

7  Cfr.     Folios 73 y ss ibídem.   

8 Cfr.  Folio 80 ibídem.   

9 Cfr.  Fl. 1 Cuaderno Corte.   

10 En  el  presente  caso  se  aplica  la  Ley  906  de 2004, por cuanto los hechos que  sustentan  la petición de extradición se habrían cometido después del 1º de  enero  de  2005,  fecha  en  la  cual  entró  en  vigencia  el nuevo Código de  Procedimiento  Penal.  En  este  sentido, ver Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación  Penal,  autos  del  4  de  abril y 3 de octubre de 2006, radicaciones  números 24187 y 25080, respectivamente, entre otros.   

11  “Por  medio  de  la  cual  se  aprueba el “Acuerdo  entre  el  Gobierno  de la República de Colombia y el Gobierno de la República  del  Perú, modificatorio del Convenio Bolivariano de Extradición firmado el 18  de  julio  de  1911”, firmado en la ciudad de Lima,  Perú,  a  los  veintidós  (22)  días  del  mes  de  octubre de dos mil cuatro  (2004).”   

12  Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al caso en virtud del principio de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  23  del  estatuto procesal  penal.   

13  Cfr. Folio 2 del cuaderno anexo.   

14  Cfr. Folios 10 y ss carpeta anexa.   

15  Cfr. Folios 50 y ss carpeta anexa.   

16  Cfr. Folios 70 y ss de la carpeta anexa.   

17  Cfr. Folio 75 y ss carpeta anexa.   

18  Cfr. Folio 85 y ss carpeta anexa.   

19  Cfr. Folio 102 y ss carpeta anexa.   

20  Cfr. Folio 132 y ss. carpeta anexa.   

21  Cfr. Folios 112 y ss de la carpeta anexa.   

22  Cfr. Folios 26 a 31 carpeta anexa.   

23  Debido  al  vencimiento  del término consagrado en el artículo 9º del Acuerdo  modificatorio   del   Convenio   sobre  Extradición  suscrito  en  Caracas  en  1911  para  formalizar  la  petición  (90 días), la Fiscalía General de la Nación ordenó la libertad de  GIL CASTAÑO mediante resolución de 24 de julio de 2015.   

24 Ver  páginas 59 a 60 de la carpeta anexa, contentiva de la acusación.     

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