CP120-2014(41471)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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República de Colombia     

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MAGISTRADO PONENTE  

CP120-2014  

Radicado         41.471   

Aprobado acta No. 235  

Bogotá,  D.C., veintitrés de julio de dos  mil catorce.   

La  Corte  emite  concepto  respecto  de la  solicitud   de   extradición   de  STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ y JOSÉ       OMAR      DELGADO, formulada por  el Gobierno de la República del Ecuador.   

ANTECEDENTES  

El  Gobierno de la República del Ecuador a  través  de  su  Embajada  en  Colombia,  con  las  Notas Diplomáticas Números  4-2-143/2013,    4-2-190/2013   y   4-2-200/2013,   solicitó   formalmente   la  extradición  de  los  ciudadanos  colombianos  STEVEN  ALEXÁNDER    SÁNCHEZ    CARDONA   y   JOSÉ   OMAR  DELGADO, requeridos por la justicia de ese país, con  el     fin     de     juzgarlos     por     el     delito     de    “plagio”,  dentro  del  proceso  que  tramita  en  su  contra  el  Juzgado  Décimo  Segundo  de Garantías Penales de  Pichincha.   

El  Fiscal  General de la Nación, mediante  resolución  del  30  de  abril  de  2013,  ordenó la captura de los ciudadanos  STEVEN   ALEXÁNDER   SÁNCHEZ   CARDONA   y   JOSÉ  OMAR  DELGADO, identificados  con  las  cédulas  de  ciudadanía 1.130.635.930 y 15.855.054, respectivamente,  haciéndose  efectiva  la  del  primero  de los nombrados el 17 de mayo de 2013,  mientras que la del segundo no ha sido posible materializarla.   

El   Estado  requirente  aportó  con  la  solicitud referida la siguiente documentación:   

1.- Providencia del  28  de  febrero  de  2013,  dictada  por  el  Presidente de la Corte Nacional de  Justicia,  con  la  cual  solicita  la  extradición de  STEVEN     ALEXÁNDER     SÁNCHEZ    CARDONA        y       JOSÉ   OMAR  DELGADO,   identificados  en   su   orden  con  las  cédulas  de  ciudadanía  1.130.635.930     y     15.855.054    (fs. 14 a 16).   

2.-  Los datos de  filiación    y    fotografías   de   la   personas   reclamadas   (fs. 19 a 23).   

3.- Parte elevado  al  Señor  Jefe de la Unidad Antisecuestro y Extorsión de la Policía Nacional  del  1 de noviembre de 2011 relacionado con la identificación de los ciudadanos  requeridos     (fs.     27    a    31).   

4.-   Denuncia  presentada  por  el  señor  Jorge  Aparicio González  Romero  el  21  de  septiembre  de  2011 (fs. 35).   

5.-   Versiones  rendidas   por  los  ciudadanos  Juan  Andrés  Ramón  Rodríguez,  Jorge Aparicio  González  Romero, Guadalupe  Rodríguez  Saona  y  Nadia  Carolina Cangas (fs. 37 y  ss).   

6.-   Informe  pericial  de  audio, video y afines número 945-2012, efectuado a los contenidos  y  aplicación de transcripción de los diálogos e imágenes de los CDS, que se  incorporaron   dentro   del   proceso   (fs.   42  y  ss).   

7.-   Petición  formulada  el 21 de enero de 2013 por el Fiscal a cargo de la causa, con la cual  solicita  al  Juez  Décimo  Segundo  de Garantías Penales la vinculación a la  investigación    de   STEVEN   ALEXÁNDER   SÁNCHEZ  CARDONA     y    JOSÉ  DELGADO   (fs.   82   y  ss).   

8.-  Diagrama  de  triangulación  sobre  las  conexiones  de  comunicación  antes  y después del  plagio  de  la  señorita  Anabel González        (fs.       93).   

9.-   Copia  auténtica  del  auto  proferido  el  31 de enero de 2013 por el Juzgado Décimo  Segundo  de Garantías Penales de Pichincha, mediante el cual notifica el inicio  de   instrucción   fiscal  contra  STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ CARDONA   y   JOSÉ  OMAR DELGADO, por la posible  comisión  de  los delitos tipificados en los artículos 188 y 189 numeral 7 del  Código  Penal  y  artículo  42  del  mismo  cuerpo  legal,  ordena la prisión  preventiva  de  los  mimos  y dispone proseguir con los trámite de extradición  (fs., 95 y 96).   

10.-   Oficios  números  0091-J12GPP-0022-2013  y  0090_J12GPP-22-2013,  mediante los cuales se  solicita  la  captura  (Difusión  roja)  ante  la  Interpol  de  los ciudadanos  STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ  CARDONA   y  JOSÉ   OMAR  DELGADO         (fs.        98,99).   

11.-  Providencia  proferida  el  6 de febrero de 2013 por el Juzgado Décimo Segundo de Garantías  Penales,  mediante  el cual se remite ante el Presidente de la Corte Nacional de  Justicia,  los  antecedentes  para  la  gestión de la solicitud de extradición  (fs. 101).   

12.-   Copia  auténtica  de  las  disposiciones  legales (fs. 102 y  ss.).   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  referida  al Viceministro de Justicia y del Derecho,  quien,  a  su  vez, la remitió a la Corte Suprema de Justicia para adelantar el  trámite  pertinente,  previo  el  concepto  que  debe  rendir  ante el Gobierno  Nacional.   

De esa manera, la Corte dio cumplimiento al  trámite  previsto  en  el artículo 500 de la ley 906 de 2004, dentro del cual,  mediante  auto  del  13  de  noviembre  del  año pasado, se negaron las pruebas  solicitadas  por  los  intervinientes  y  se dispuso oficiosamente establecer la  plena   identidad   del  requerido  STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ  CARDONA (fs. 29 y  ss).   

Luego  de  aportarse  a  la  actuación los  medios  de  demostración  referidos,  en  auto  del 16 de diciembre de 2013, se  ordenó  el  traslado  a los sujetos procesales para que presentaran alegaciones  de        fondo       (fs.       49).   

El    Procurador    Delegado    solicitó    a    la   Corte   emitir   concepto   favorable  a  la extradición solicitada  por el Gobierno de la República del Ecuador.   

En su criterio, se cumplen los presupuestos  de  procedencia  previstos  en  el  artículo  502  del Código de Procedimiento  Penal,  alusivos  a  la validez formal de la documentación presentada, de plena  identidad  del  solicitado,  la  equivalencia  de la providencia proferida en el  extranjero, y el principio de la doble incriminación.   

De  igual  modo,  agrega, se satisfacen los  siguientes  requisitos  contemplados  en  el  Acuerdo sobre Extradición vigente  entre  los  dos  Estados: i) las pruebas que fundamentan el pedido, permitirían  ordenar  la detención y posterior acusación del requerido, si estuviera siendo  juzgado  en  Colombia; ii) el delito por el cual se formula el pedido, según el  Tratado,  es  susceptible al mecanismo de cooperación internacional; iii) no es  de  naturaleza política y; iv) la acción penal no ha prescrito, de conformidad  con   las   normas   que   rigen   la   materia   en   el   ordenamiento   penal  patrio.   

Explicó  que  de  acuerdo con el artículo  VIII  del Acuerdo Bolivariano sobre Extradición suscrito en Caracas en 1911, el  presupuesto  mínimo  para  solicitar  la  extradición  refiere al “auto  de  detención  dictado por el Tribunal Competente, con la  denominación  exacta  del delito o crimen que lo motivaren, y de la fecha de su  perpetración”,   exigencia   que   se   satisface  plenamente  con  la  copia de la providencia del 31 de enero de2013, mediante la  cual   el  Juzgado  Décimo  Segundo  de  Pichincha  notifica  y  da  inicio  de  instrucción  fiscal,  vincula a los ciudadanos colombianos y ordena su prisión  preventiva.   

De  igual  manera,  señala que se cumple a  cabalidad   el   principio  de  doble  incriminación,  pues  a  los  ciudadanos  requeridos  se  les  imputó  la  comisión  del  delito de plagio descrita como  punible  en  los  artículos  188,189  y  190-1  del  Código Penal Ecuatoriano,  conducta  que  está  definida  como  tal  en  la  legislación  patria  en  los  artículos 169 y 170 del Código Penal.   

Considera  que  todos  los  presupuestos se  satisfacen  para solicitar a la Corte que conceptúe favorablemente al pedido de  extradición,  pues las pruebas que han tenido a su conocimiento las autoridades  judiciales  del  país requirente son de tal magnitud que la extradición de los  mismos es procedente.   

CONSIDERACIONES  

         

El  artículo  502  de  la Ley 906 de 2004,  establece que:   

“La   Corte   Suprema   de   Justicia,  fundamentará  su concepto en la validez formal de la documentación presentada,  en  la demostración plena de la identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el  extranjero  y, cuando fuere  el    caso,    en   el   cumplimiento   de   lo   previsto   en   los   tratados  públicos.”   

El Coordinador del grupo Interno de Trabajo  Consultivo  y  de  Extradición  (E),  de  la  Dirección  de Asuntos Jurídicos  Internacionales  del Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio DIAJI.  No.  0617 del 1 de abril de 2013, dirigido al Viceministro de Política Criminal  y  Justicia  Restaurativa  del  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,   informó que:   

“Conforme  a  lo  establecido  en nuestra  legislación  procesal  interna,  me permito manifestar que el Tratado aplicable  al  presente  caso  es el “Acuerdo sobre Extradición”, suscrito en Caracas,  en el marco del Congreso Bolivariano, el 18 de julio de 1911.”   

Con arreglo, entonces, a lo indicado por ese  Ministerio,  la Corte examinará cada uno de los aspectos relacionados en la Ley  906  de  2004, y los que adicionalmente prevé el Acuerdo  Bolivariano, con  las  modificaciones  acordadas  entre las dos naciones, siguiendo, al efecto, el  siguiente orden:   

1.  Documentación  anexa  y validez formal de la misma. 2. Acreditación de la identidad plena de  la  persona  requerida.  3.  Principio  de  la  doble incriminación. 4.  Equivalencia  de  la  providencia  dictada  en  el  extranjero, y  5. Inexistencia de causas de  improcedencia.   

1.   Documentación   anexa   y   validez  formal.   

La  solicitud  de  extradición, como ya se  dejó  visto,  fue  presentada  por  vía  diplomática, dando cumplimiento a lo  previsto  por  el artículo VI del Acuerdo Bolivariano. La documentación anexa,  de  la  cual  se  hizo relación en precedencia, aparece debidamente certificada  por  Isabel  Garrido  Cisneros,  Secretaria  General  de  la  Corte  Nacional de  Justicia  y  legalizados  por  Patricia  Elizabeth  Gibbons  Parra, Directora de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores  Comercio  e Integración del Ecuador.   

Conforme con el artículo VIII del Convenio,  al  pedido  de  extradición  se  anexó,  igualmente,  copia  auténtica  de la  decisión  con  la cual se dispuso la prisión preventiva del requerido, dictada  el  31  de  enero  de  2013 por el Juez Décimo Segundo de Garantías Penales de  Pichincha.  La  providencia  relata que STEVEN SÁNCHEZ  CARDONA   aprovechó   la  amistad  que  tenía  con  Anabel  González,  a quien  citó  el  20  de septiembre de 2011 a Quicentro, un sitio conocido de la ciudad  de  Quito,  fecha  y lugar en que por última vez se tuvo noticia de la dama. Al  día  siguiente  los  familiares  empezaron  a recibir llamadas en las cuales se  exigía  una  suma  de  dinero por su rescate, que según se pudo establecer, se  hacían  de  ciudades  ecuatorianas  desde  teléfonos  asignados a Jorge  Úber  Duarte  Solarte,  principal  negociador  del  plagio, quien a su vez se intercomunicaba, antes y después del  secuestro,  con  STEVEN  SÁNCHEZ  CARDONA   y   JOSÉ   OMAR  DELGADO.   

Anexo  a  la solicitud de extradición obra  también  copia  del texto de las normas sustanciales y procesales aplicables al  caso:  artículos 188,189 Y 190 -1 del Código Penal, que tipifican el delito de  “plagio”;  artículos  167,  217  y  221  del  Código  de  Procedimiento Penal, alusivos a la prisión  preventiva,  inicio  de  instrucción y vinculación a la instrucción fiscal, y  los  artículos  101,  107  y 108 del Código penal, relacionados con la acción  penal y su prescripción.   

En las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos   relacionados con la presentación de la solicitud por  vía  diplomática,  la  aportación  de  la  documentación  que debe servir de  fundamento  a  ella  y  su  formalización,  exigidos por el Acuerdo Bolivariano  sobre  Extradición,  se cumplieron a cabalidad por el país requirente, y desde  esta  perspectiva,  los  documentos  aportados  con  tal  fin  se tornan aptos y  suficientes  para  ser considerados por la Corte en el estudio que debe preceder  el concepto.    

2.-   Identidad   plena  de  las  personas  requeridas.   

El  Gobierno  de  la República del Ecuador  solicita    la    entrega    de    los   ciudadanos   colombianos   STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ,  natural de  Chinchiná,  Caldas,  nacido  el  9  de  octubre  de  1987 e identificado con la  cédula     de     ciudadanía    número    1.130.635.930,    y    JOSÉ   OMAR  DELGADO,  nacido  el  31  de  diciembre de 1959 en el  municipio  de  El  Rosario,  Nariño, identificado con la cédula de ciudadanía  número 15.855.054.   

Los  datos  anteriores coinciden plenamente  con  los  de  STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ,  persona  capturada  con  fines  de extradición el 17 de mayo de  2013,   por   el   personal   de   Policía  Judicial  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigaciones  en  el  Barrio  Verdun, del municipio de Chinchiná, Caldas. De  igual  manera,  se  tiene  la  plena  identificación del ciudadano JOSÉ   OMAR  DELGADO,  quien  hasta  la fecha no ha sido capturado  por  las autoridades colombianas, hecho jurídico que no es presupuesto esencial  para emitir el concepto.   

3.-     Principio    de    la    doble  incriminación.   

Según el artículo VIII del citado Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición,  “En ningún caso  tendrá  efecto  la extradición si el hecho similar no es punible por la ley de  la  Nación  requerida”,  y  de  conformidad con el  artículo  V  ibídem, tampoco procede “Si con arreglo  a  las  leyes  de  uno  u  otro  Estado no excede de seis meses de privación de  libertad  el  máximum  de la pena aplicable a la participación que se imputa a  la   persona   reclamada,   en   el   hecho   por   el   cual   se  solicita  la  extradición”.   

De  esa manera, en orden a establecer si la  conducta  que  se  le  imputa  a  los  requeridos  en  el  país  solicitante es  considerada  como  delito  en  Colombia, basta una comparación entre las normas  que  sustentan  la  sindicación  en  el  extranjero,  con las de orden interno,  vigentes  al  momento  de emitir el concepto, para establecer si éstas también  recogen los comportamientos contenidos en los cargos.   

A STEVEN ALEXÁNDER  SÁNCHEZ y JOSÉ  OMAR DELGADO,  los  requieren  las  autoridades judiciales de la República del Ecuador, contra  quienes  el  Juzgado  Décimo  Segundo Penal de Garantías de Quito, Ecuador, en  decisión  del  31  de  enero de 2013, les dictó auto de inicio de instrucción  fiscal,   ordenó  su  prisión  preventiva  y  dispuso  proseguir  el  trámite  constitucional  y  legal  de  extradición,  por  el delito de “plagio”, que  según  la  legislación  del  país  requirente  se  tipifica en las siguientes  disposiciones:   

“Artículo  188.  El  delito de plagio se comete apoderándose de  otra  persona  por medio de violencias, amenazas, seducción o engaño, sea para  venderla  o  ponerla  contra  su  voluntad  al  servicio de otra, o para obtener  cualquier  otra  utilidad,  o para obligarla a pagar rescate o entregar una cosa  mueble,  o  extender,  entregar  o  firmar un documento que surta o pueda surtir  efectos  jurídicos,  o  para  obligarla  a  que haga u omita hacer algo, o para  obligar  a  un  tercero  a que ejecute uno de los actos indicados tendiente a la  liberación del plagiado.”   

                                            “Artículo       189.El  plagio  será  reprimido  con  las penas que se indican en los  numerales siguientes:   

                                            “1.-  Con  prisión  de  seis  meses  a dos años, si la víctima es devuelta a su libertad  espontáneamente  por  el  plagiario, antes de iniciarse procedimiento judicial,  sin   haber  sufrido  malos  tratos,  ni  realizándose  ninguno  de  los  actos  condicionantes determinados en el artículo anterior.   

                                            “2.-  Con  prisión  de  uno  a  tres  años,  si  la  devolución  de la libertad, con las  condiciones  del  número  que  precede, se ha realizado después de iniciado el  procesamiento no estando detenido o preso el plagiario.   

“3.-  Con  reclusión  ordinaria  menor  de  tres  a  seis años, si la  liberación  se  realiza  en  los  términos  del  número 2 de éste artículo,  estando detenido o preso el plagiario.   

         “…   Agregado   por   el   Art.   1  de  la  Ley  2005-21  R.O.  154.28-IX-2001)  Con  reclusión  menor ordinaria de tres a seis años a quien o  quienes,  mediante  amenazas,  violencia,  seducción,  engaño  u  otros medios  ilegítimos,  se  apoderasen  de  un  vehículo  automotor, reteniendo contra su  voluntad  a  su conductor y/o a sus ocupantes, para asegurar el cometimiento del  delito.   

         “…   Agregado   por   el   Art.   1  de  la  Ley  2005-21  R.O.  154.28-IX-2001)  Con reclusión ordinaria menor de seis a nueve años, cuando el  infractor,  en  el  caso  y  circunstancias establecidas en el numeral anterior,  ponga  en  marcha  el  vehículo  u obligue al conductor u a otra de la personas  retenidas  a  hacerlo,  con  el  fin  de, en compañía de éstas, aunque sin su  participación,  utilizar  el  automotor  para  cometer o intentar cometer otros  delitos.   

        “4.-   Con  reclusión  menor  ordinaria  de seis a nueve años, si en el caso del numero 1,  la víctima ha sufrido malos tratos.   

           “5.-  Con  reclusión  menor extraordinaria de nueve a doce  años,   en   el   caso   del  número  2,  si  la  víctima  ha  sufrido  malos  tratos.   

        “6.-   Con  reclusión  mayor  ordinaria  de ocho a doce años, en el caso del número 3, si  hubiere malos tratos; y   

        “7.-   Con  reclusión  mayor especial de dieciséis a veinticinco años, cuando la víctima  no  hubiere  recobrado  su  libertad  hasta  la  fecha de la sentencia, debiendo  imponérsele  el  máximo  de  la  pena  si  antes  de  la  condena  la víctima  apareciere    violada,    muerta    o    falleciese    como   consecuencia   del  plagio.”   

        “Artículo      190-1.   (Agregado   por   el   art.   9   de   la   Ley  2001-47,  R.O.  422.28-IX-2001).    Se  considerarán  agravantes  del  delito  de plagio, además de las circunstancias  señaladas   en   el   artículo   30,  cuando  concurran  una  o  más  de  las  circunstancias siguientes:   

          “Prolongar   la  privación  de  la  libertad del plagiado por un tiempo mayor a quince días.   

        “Cometer  la  infracción utilizando orden de detención falsa, o  simulando  tenerla  o  abusando  de  autoridad  en  el caso de los miembro de la  fuerza pública o jueces.”   

Esta  descripción  legal  encuentra cabal  correspondencia  con  el tipo penal de secuestro previsto en los artículos 168,  169  y  170 del Código Penal Colombiano, que describen y sancionan el delito de  secuestro, de la siguiente manera:   

“Artículo        168. Secuestro      simple.  Modificado  por  el  art.  1, Ley 733 de 2002. El que con propósitos  distintos  a  los  previstos  en  el  artículo  siguiente, arrebate, sustraiga,  retenga  u  oculte  a  una persona, incurrirá en prisión de diez (10) a veinte  (20)  años  y  en  multa  de  seiscientos (600) a mil (1.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

“Artículo       169. Secuestro     extorsivo.  Modificado  por  el  art. 2, Ley 733 de 2002, Modificado  por  la  Ley  1200 de 2008.  El que arrebate, sustraiga,  retenga  u  oculte  a una persona con el propósito de exigir por su libertad un  provecho  o  cualquier  utilidad,  o  para que se haga u omita algo, o con fines  publicitarios  o  de  carácter  político,  incurrirá en prisión de dieciocho  (18)  a  veintiocho  (28)  años y multa de dos mil (2.000) a cuatro mil (4.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

“Artículo        170. Circunstancias    de  agravación.  Modificado  por   el   art.   3,   Ley   733   de  2002.    Las   penas   señaladas   en  los  artículos  anteriores  se  aumentarán  de  una  tercera  parte  a  la  mitad, si concurriere alguna de las  siguientes circunstancias:   

1.  La  conducta  se  cometa  en  persona  discapacitada  que  no  pueda  valerse  por  sí  misma o que padezca enfermedad  grave,  o  menor  de  dieciocho (18) años, o que no tenga la plena capacidad de  autodeterminación, o que sea mujer embarazada.   

2.  La  privación  de  la  libertad  del  secuestrado se prolonga por más de quince (15) días.   

3.  Se  ejecuta  la  conducta  respecto de  pariente  hasta  el cuarto grado de consanguinidad, cuarto de afinidad o primero  civil,  sobre  cónyuge  o compañera o compañero permanente, o aprovechando la  confianza  depositada  por  la víctima en el autor o en alguno o algunos de los  partícipes.   

Para   los  efectos  previstos  en  este  artículo,  la  afinidad  será  derivada  de cualquier forma de matrimonio o de  unión libre.   

                4.  Modificado  por   el   art.   28,   Ley  1257  de  2008.  Cuando  la  conducta  se  realice  por  persona  que sea servidor  público  o  que  sea  o  haya  sido  miembro  de  las  fuerzas de seguridad del  Estado.    

5.  Cuando  se  presione  la  entrega  o  verificación  de  lo  exigido  con  amenaza de muerte o lesión, o con ejecutar  acto  que  implique grave peligro común o grave perjuicio a la comunidad o a la  salud pública.   

6.   Cuando   se   cometa   con   fines  terroristas.   

7. Cuando se obtenga la utilidad, provecho  o la finalidad perseguidos por los autores o partícipes.   

8. Cuando se afecten gravemente los bienes  o la actividad profesional o económica de la víctima.   

9.  Si se comete en persona que sea o haya  sido   periodista,   dirigente   comunitario,  sindical,  político,  étnico  o  religioso en razón de ello.   

10.  Cuando  se  trafique  con  la persona  secuestrada durante el tiempo de privación de la libertad.   

                11.  Modificado  por  el art. 4, Ley 1309 de 2009. Modificado  por   el   art.   3,   Ley   1426  de  2010. En   persona   internacionalmente   protegida   diferente  a  las  señaladas  en  el  Título  II  de  éste  Libro  y  agentes  diplomáticos, de  conformidad  con  los  Tratados  y  Convenios  Internacionales  ratificados  por  Colombia   

Artículo       171. Circunstancias    de  atenuación  punitiva.  Si  dentro   de   los   quince   (15)  días  siguientes  al  secuestro,  se  dejare  voluntariamente  en  libertad  a la víctima, sin que se hubiere obtenido alguno  de  los  fines  previstos  para  el  secuestro extorsivo, la pena se disminuirá  hasta en la mitad.   

En los eventos del secuestro simple habrá  lugar  a  igual  disminución  de  la  pena  si el secuestrado, dentro del mismo  término, fuere dejado voluntariamente en libertad.”   

Como  puede  verse, la conducta imputada a  las  personas  reclamadas  se  halla  tipificada  como delito en la legislación  colombiana,  y tanto en el ordenamiento penal ecuatoriano como en el nuestro, se  encuentra  sancionada  con  pena  privativa  de  la libertad cuyo máximo supera  ampliamente    el    límite    de   seis meses.   

4. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

De  conformidad  con el artículo VIII del  Acuerdo   Bolivariano   sobre   Extradición,   con   la   solicitud   debe  allegarse:   

“…   la  sentencia  condenatoria  si  el  prófugo  hubiese  sido  juzgado  y  condenado;  o  del  auto  de  detención  dictado por el Tribunal  competente,  con  la designación exacta del delito o crimen que la motivaren, y  de  la  fecha  de  su  perpetración, así como de las  declaraciones  u  otras pruebas en virtud de las cuales se hubiere dictado dicho  auto, caso de que el fugitivo sólo estuviere procesado.”   

Las copias de la actuación judicial que la  República   del  Ecuador  aporta  para  pedir  la  extradición  de    STEVEN    ALEXÁNDER    SÁNCHEZ   y  JOSÉ    OMAR   DELGADO,  incluyen,  el  auto  proferido el 31 de enero de 2013  por  el  Juzgado  Décimo  Segundo  de Garantías de Pichincha, mediante el cual  notifica    el    inicio    de    instrucción    fiscal   contra   STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ CARDONA  y  JOSÉ  OMAR  DELGADO,  por la  posible  comisión  de  los  delitos  tipificados  en  los  artículos 188 y 189  numeral  7  del  Código  Penal,  ordena  la  prisión preventiva de los mimos y  dispone proseguir con los trámite de extradición.   

Confrontadas estas decisiones con la orden  de   captura   y  la  providencia  mediante  las  cuales  se  impone  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva en el ordenamiento penal colombiano, se  establece   que  guardan  cabal   correspondencia,  pues  ellas,  en  ambos  ordenamientos,  conllevan  la  afectación del derecho a la libertad por existir  elementos  probatorios  suficientes que comprometen al implicado en la comisión  de  una  conducta  delictiva,  y  la  segunda  comporta  la  formulación de una  imputación  concreta  en  su  contra  y  dispone  la  privación de la libertad  mientras se inicia el juicio oral.   

Según   se  ha  indicado,  el  convenio  Bolivariano  no exige para la procedencia de la extradición que se haya dictado  resolución  de  acusación  o  su equivalente en contra del requerido, pues con  tal  fin  basta  que  se  profiera  en  su contra una medida de aseguramiento de  detención  preventiva,  como  la  que  en  efecto  se dictó en el vecino país  contra  los  ciudadanos  colombianos,  atendiendo  la gravedad del delito por el  cual se procede.   

5.  Cumplimiento  de  otros  presupuestos  previstos    en    el   Acuerdo   Bolivariano   sobre   Extradición.   

Conforme  con  el  artículo I del Tratado  “Para  que  la  extradición  se  efectúe  es  preciso  que las pruebas de la  infracción  sean  tales, que las leyes del lugar donde se encuentre el prófugo  o  enjuiciado justifican su detención o sometimiento a juicio, si la comisión,  tentativa   o  frustración  del  crimen  o  delito  se  hubiese  verificado  en  él.”   

Al  respecto, obsérvese que por solicitud  del  Fiscal  de  Pichincha,  Edwin  Pérez  Reina, el Juzgado Décimo Segundo de  Garantías  Penales  de  Pichincha,  llevó  a  cabo  el  31 de enero de 2013 la  audiencia  de formulación de cargos y vinculación fiscal contra los ciudadanos  STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ  CARDONA  y  JOSÉ  OMAR  DELGADO, diligencia que concluyó ordenando en contra  de  los mencionados la prisión preventiva y disponiendo que prosiga el trámite  de extradición.   

El  6  de  febrero del mismo año, ordenó  remitir  la  actuación  ante  el  Presidente del Corte Nacional de Justicia del  Ecuador,   con  el  fin  de  que  se  adelanten  los  trámites  pertinentes  de  extradición  de  los  mencionados  ciudadanos y dispuso la “difusión roja”  contra los procesados requeridos.   

Las  autoridades  judiciales  del  Estado  requirente,  fundamentaron  la  orden  de  detención  en contra de STEVEN  ALEXÁNDER SÁNCHEZ CARDONA y JOSÉ OMAR DELGADO,  entre  otras  pruebas,  en  las versiones libres de Jorge   Aparicio  González  (fs.           38),             Guadalupe  Rodríguez  Saona  (fs., 39), y  Nadia    Carolina    Cangas   Rodríguez  (fs. 40). En  su  condición  de  padre  y madre de la víctima, los primeros manifestaron que  STEVEN   ALEXÁNDER   SÁNCHEZ  CARDONA  fue  creando  un  ambiente  de  amistad  y  confianza  con  su hija  Anabel González Rodríguez,  a  quien habría citado para encontrarse el día 20 de septiembre en horas de la  noche  en  un sitio de la ciudad de Quito conocido como Quicentro, sin que desde  ese  momento  se  supiera  de  ella,  hasta  el  día  siguiente cuando su padre  recibió   una   llamada   de  una  persona  con  acento  colombiano,  quien  se  autoproclamó  miembro  de  un grupo ilegal que exigía U$ 200.000.00 dólares a  cambio  de la liberación de la dama, razón por la cual acudieron ante el grupo  UNASE de la Policía Ecuatoriana.   

De  igual  manera  se  pudo establecer que  desde  Chaco,  Nueva  Loja,  Sucumbios  y  Lago  Agrio  se  realizaron  llamadas  extorsivas  desde  teléfonos  móviles  en  las cuales intervienen STEVEN  ALEXÁNDER  SÁNCHEZ, JORGE     DELGADO    y    Jorge   Ubert   Duarte,   uno   de   los  negociadores  con los cuales la familia de la plagiada tuvo contacto, y se tiene  asimismo  transcripciones  de  las  comunicaciones  en las cuales se plasman las  indebidas  e  ilegales  exigencias  de  los  secuestradores,  el diálogo con la  familia  secuestrada y las amenazas contra la integridad de la persona retenida.   

De  acuerdo con el artículo 308 de la Ley  906  de  2004,  la  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva procede  cuando:   

“… de los  elementos  materiales  probatorios  y evidencia física recogidos y asegurados o  de  la información obtenidos legalmente, se pueda inferir razonablemente que el  imputado  puede  ser  autor  o  partícipe  de  la  conducta  delictiva  que  se  investiga,   siempre   y   cuando   se   cumpla   alguno   de   los   siguientes  requisitos:   

“1.-  Que  la  medida de aseguramiento se  muestre  como necesaria para evitar que el imputado obstruya el debido ejercicio  de la justicia.   

“2.-   Que  el  imputado  constituye  un  peligro para la seguridad de la sociedad o de la víctima.   

“3.- Que resulte probable que el imputado  no comparecerá al proceso o que no cumplirá la sentencia.”   

         Dos  son  los  presupuestos:  uno, relacionado con la intervención  del  imputado  en el comportamiento delictual, y dos, la necesidad de la medida.   

En   cuanto  al  primer  requisito,  las  versiones   de  Jorge  Aparicio  González,  Guadalupe Rodríguez Saona     y     Nadia    Carolina    Cangas  Rodríguez   permiten   demostrar   que  Steven  ALEXÁNDER  Sánchez Cardona fue  la  última  persona  que  estuvo  con Anabel González  hasta   la   noche  de  su  retención.  En  efecto,  Nadia   Carolina   Cangas   Rodríguez   se  enteró  por información de la víctima que se encontraría la  noche  del  20  de  septiembre  de  2011  en  el  sitio  llamado  Quicentro  con  STEVEN   ALEXÁNDER   SÁNCHEZ  CARDONA  con  quien  viajaría hasta Tumbaco, sitio en donde se suelen tomar  los  autobuses  hacia  el  oriente  ecuatoriano, pese a los consejos de su amiga  para   que   no   lo   hiciera  (fs.  40).   

         Este  hecho,  debidamente demostrado, que parecería corresponder a  un  furtivo  encuentro entre enamorados deja de tener esa dimensión, pues desde  el    día    siguiente    los   padres   de   Anabel  González,  comenzaron  a  recibir  llamadas  en  las  cuales  se  les  pedía  una  considerable  cifra  de  dinero  a  cambio  de  la  liberación  de  su  hija.  En efecto, indagaciones de la Policía especializada  permitieron  demostrar  que  STEVEN ALEXÁNDER SÁNCHEZ  CARDONA  y JOSÉ OMAR DELGADO, tuvieron comunicaciones  telefónicas  antes  y  después  del  plagio con Jorge  Úber      Duarte      Solarte      ­­-  encargado de realizar las exigencias económicas a la  familia  -,  según  se  pudo establecer con el Diagrama de Triangulación sobre  las   conexiones   de   comunicación   realizadas,   lo  cual  permite  inferir  que  SÁNCHEZ CARDONA y JOSÉ OMAR DELGADO,   son   partícipes   de   la   conducta  delictual  que  se  les  imputa.   

         Si  a  ello  se agrega que en el informe pericial de audio, video y  afines  número  945-2012  (fs. 42 y ss.),  se  transcribe  las  conversaciones  de  los  plagiarios  con la  familia  e  incluso  de  la  víctima  que  clama  ante  sus  allegados  por  su  liberación,  entonces  no  queda  duda  que  con  la retención de la señorita  González   Rodríguez  se  pretendía  obtener  una  ilegal retribución económica y que en tal propósito  intervinieron  de  manera  decidida  STEVEN ALEXÁNDER  SÁNCHEZ  CARDONA  y  JOSÉ  OMAR  DELGADO, uno con una papel más destacado que el  otro, pero ambos unidos en ese propósito común y delictual.   

De  manera  que  según  la  legislación  colombiana,  con  las  pruebas  anotadas  se  puede  inferir  razonablemente que  STEVEN   ALEXÁNDER   SÁNCHEZ   CARDONA   y   JOSÉ  OMAR  DELGADO  son  partícipes  del  delito  de secuestro extorsivo, conducta que  por  la  pena  que  conlleva, amerita la imposición de medida de aseguramiento,  medida  cautelar  que  es  similar  a  la  cual  le  impusieron  las autoridades  judiciales ecuatorianas.   

En  cuando a la necesidad de la medida, la  forma  como  fue  ejecutada  la  conducta  permite  inferir que los imputados no  comparecerán  ante la justicia y constituyen un peligro para la comunidad, pues  justamente  su búsqueda en un país diferente al de la comisión de la conducta  en  el  marco  de  la  Cooperación  Internacional en pro de los cometidos de la  justicia  y de la comparecencia de los procesados ante los Tribunales judiciales  competentes,  demuestra  que  la  medida de aseguramiento sería imperiosa en el  Estado Colombiano.   

         Ahora bien:   

El artículo II del Acuerdo de Extradición  señala  los  delitos  frente  a  los  cuales  procede la medida de cooperación  internacional,  entre  los  cuales  se enlista el de secuestro, de manera que no  cabe   duda   que  la  extradición  por  esta  condición  se  satisface,  pues  precisamente  los  requeridos  están  siendo  procesados  por  esta  particular  conducta.   

De otra parte, el artículo IV del Convenio  Bolivariano  prohíbe  acordar  la  extradición por delitos políticos o que le  resulten  conexos, categoría que no corresponde a los comportamientos ilícitos  atribuidos a los requeridos.   

El  artículo  V  del  Tratado  prohíbe  también  la  extradición,  si  con arreglo a las leyes de uno u otro Estado no  excede  de  seis  meses  de  privación  de  la  libertad  el máximo de la pena  aplicable  para  el delito que se le imputa al reclamado, situación que tampoco  se   presenta   en  el  caso  examinado  según  se  precisó  al  verificar  el  cumplimiento del principio de la doble incriminación.   

La  norma  citada prevé igualmente que no  habrá  lugar  a  la extradición “Cuando según las  leyes  del Estado al cual se dirige la solicitud, hubiere prescrito la acción o  la   pena   a   que  estaba  sujeto  el  enjuiciado  condenado.”  Si  se tiene en cuenta que el plagio se inició el 20 de septiembre  de  2011, es evidente que por el monto de la sanción a imponer la prescripción  de  la  acción penal no es asunto que esté en discusión, pues la pena máxima  en  la  legislación  colombiana  es  de  40  años de prisión. Entonces, si de  conformidad  con el artículo 83 del Código Penal la acción prescribe, para la  fase  instructiva  del  proceso, en un tiempo igual al máximo de la pena fijada  en  la  ley,  si  fuere  privativa  de  la  libertad, pero en ningún caso será  inferior  a  5  años,  ni  excederá   de  20, y en un máximo de 10 años  tratándose  de  la  etapa  del  juicio;  resulta  claro  que  la  acción no ha  prescrito,  si  se  tiene  en  cuenta  que  la  época  en  que  ocurrieron  los  hechos.   

Para finalizar, el literal c, del Artículo  V  del  Acuerdo  Bolivariano,  señala  que  no  se  acordará  la  extradición  “Si  el  individuo  cuya  extradición  se  solicita ha sido ya juzgado y puesto en libertad o ha cumplido  su  pena,  o  si  los  hechos imputados han sido objeto de una amnistía o de un  indulto”,  cuestión  de la que no existe evidencia  en el trámite.   

En  consecuencia, tal como lo ha pedido el  Ministerio  Público,  el  concepto  favorable a la solicitud de extradición es  inexorable.   

6.-  6. Cuestión  final.   

La Corte, como lo ha venido haciendo frente  a  casos  similares,  previene al Gobierno Nacional para que en el evento de que  acceda  a  la  extradición  de  los  nacionales STEVEN  ALEXÁNDER      SÁNCHEZ      y      JOSÉ   OMAR  DELGADO,   advierta  al  Estado  requirente  que  su  juzgamiento   no   podrá  incluir  hechos  ni sucesos diferentes de los que motivan  la  solicitud de extradición y determinan su entrega;  que  no  podrán ser sometidos a desaparición forzada, tortura, tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  condenados  a  pena de muerte, cadena perpetua o  confiscación,  de  acuerdo  con lo establecido en los artículos 11, 12 y 34 de  la Constitución Política de Colombia.   

        De  igual  modo,  en  orden  a  garantizar  otra  gama  de derechos  de  los  solicitados,  la  Corte  considera  necesario  prevenir  al  Gobierno  Nacional  para  que,  si lo  considera  pertinente, el Estado requirente garantice la permanencia en el país  extranjero  y  el retorno al de origen, en condiciones de dignidad y respeto por  la  persona  humana,  cuando el extraditado llegare a ser sobreseído, absuelto,  declarado  no  culpable  o eventos similares, incluso después de su liberación  por  haber  cumplido la pena que le fuere impuesta en la sentencia de condena en  razón  de  los  cargos  que  motivan la solicitud de extradición y por el cual  ésta hubiere sido concedida.   

        Así  mismo,  al  Gobierno  Nacional  le corresponde condicionar la  entrega  a  que  el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca posibilidades racionales y  reales  para que STEVEN ALEXÁNDER SÁNCHEZ   y   JOSÉ  OMAR  DELGADO  puedan tener  contacto   regular  con  sus  familiares  más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42  de  la  Constitución  Política de Colombia concibe a la familia  como  núcleo  esencial  de  la sociedad, garantiza su protección y reconoce su  honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese  núcleo  también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos en su  artículo  17  y  el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el  23.   

Además,  no  obstante  que  la  presente  extradición  se  rige  por  el  convenio  específico  ya indicado, el Gobierno  Nacional  debe hacer las exigencias que estime convenientes en orden a que en el  Estado  reclamante se le reconozcan todos los derechos y garantías inherentes a  la  persona  de  los  solicitados,  en  especial  las  contenidas  en  la  Carta  Fundamental  y  en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad, es decir, en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93  de la  Constitución,   Declaración   Universal   de   Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y  Políticos),  en  virtud  del  deber de protección a  esos  derechos  que para todas las autoridades públicas emana del artículo 2º  ibídem.   

Por  esa  razón,  de  conformidad  con lo  establecido  por  el  artículo 189-2 de la Constitución Política, al Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como supremo  director  de  la  política  exterior  y  de  las relaciones internacionales, le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento por parte del país  requirente  de  los  condicionamientos  atrás  referenciados y establecer, así  mismo, las consecuencias de su inobservancia.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el  tiempo  que  STEVEN ALEXÁNDER SÁNCHEZ  ha permanecido privado de la libertad con ocasión de  este trámite de extradición.   

DECISION  

En     consecuencia,    la  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  emite  concepto  favorable  a  la  solicitud  de  extradición  de los ciudadanos colombianos  STEVEN ALEXÁNDER SÁNCHEZ y  JOSÉ    OMAR  DELGADO, presentada por el Gobierno  de  la  República del Ecuador, a través de su Embajada en Colombia mediante la  Nota  Diplomática  No.  4-2-203/2010  del 12 de mayo de 2011, por los cargos de  secuestro  extorsivo  (art.  169 y 170 del C.P.), formulados en su contra por el  Juzgado  12  Penal  de  Garantías  de  Pichincha,  mediante  auto  de inicio de  instrucción,   vinculación   y   prisión   preventiva  del  31  de  enero  de  2013.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al  requerido  STEVEN ALEXÁNDER  SÁNCHEZ,  a  su  defensora,  al  representante  del  Ministerio  Público  y  al  Fiscal General de la Nación para lo de su cargo, y  por    los    medios    legales    a    JOSÉ   OMAR  DELGADO.   

Devuélvase el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

JOSÉ   LUIS   BARCELÓ   CAMACHO    

                                   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO         FERNÁNDEZ  CARLIER        

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

       

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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