CP109-2015(45169)

2015

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

CP109-2015  

Radicación N°. 45169  

(Aprobado Acta N°. 314)  

Bogotá, D.C., nueve (9) de septiembre de dos  mil quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

         La  Corte  Suprema  de Justicia de Colombia emite concepto sobre la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   Álvaro   Viveros   Rendón,   presentada  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos.       

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Nota Verbal No. 1074 del 30 de  septiembre             de            20141,  la  Embajada de los Estados  Unidos   de   América   solicitó   la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano Álvaro Viveros  Rendón,    petición   que   formalizó   con   la  comunicación  diplomática  No.  2417  del  17  de diciembre pasado2.   

2.  La Fiscalía General de la Nación, por  medio   de  la  resolución  del  8  de  octubre  de  esa  anualidad3, decretó la  captura    con    fines    de    extradición    del    ciudadano   Viveros  Rendón,  la cual se ejecutó el 19 del mismo mes y año siendo  las  22:00  horas  en  las  instalaciones  de  la  Dirección  de Investigación  Criminal   E  Interpol  de  la  ciudad  de  Bogotá4.   

3. El Ministerio de Justicia y del Derecho,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio aplicable al caso, el 18 de diciembre siguiente remitió a la Corte  la  documentación  enviada  por  la Embajada de los Estados Unidos de América,  debidamente      traducida     y     autenticada5.   

4.  El  19  de  enero  de  2015, la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia le informó al requerido su  derecho  a  nombrar  un  apoderado  que  lo  asistiera  en el trámite ante esta  Corporación6,  en virtud del cual el 26 de ese mes allegó poder conferido a su  abogado            de            confianza7.   

5.   Posteriormente,   mediante  memorial  radicado  ante  la  Corporación  el 10 de febrero del año en curso, revocó el  aludido  poder y nombró nuevo apoderado judicial para que lo represente en este  asunto8.   

6. Se dispuso, en auto del 11 de febrero de  2015,  correr  traslado  a los intervinientes para que solicitaran las pruebas a  que             hubiera             lugar9.   

7.   Transcurrido   dicho   término,  se  pronunciaron  la  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación Penal y el  mandatario   judicial,   la   primera,   manifestó   que   no   era   necesario  pedirlas10,  y  el  segundo  requirió  la  práctica  de  algunos  medios de  convicción11.   

8.  El  26  de  marzo  de  201512,  Álvaro   Viveros  Rendón  designa  nueva  defensora  de confianza, posteriormente, el 9 de abril del mismo  año,  allega solicitud manifestando su deseo de renuncia a términos en todas y  cada  una  de  las  etapas  procesales  y  requiere  el trámite de extradición  simplificada    coadyuvada    por   su   apoderada13.   

9.  Previo  a  resolver  la  postulación  probatoria  presentada por el profesional del derecho a quien inicialmente se le  confirió  poder,  se dispuso requerir al Ministerio Público frente al trámite  de         extradición         simplificada14, a lo cual la Procuraduría  Tercera  Delegada  oportunamente allegó contestación de no coadyuvar la misma,  por   la   imposibilidad   de   entrevistar   al   requerido   dentro   de  este  asunto15.   

10.  La  Sala, mediante auto del 7 de julio  del          año          en          curso16,   dispuso   oficiar   al  Ministerio  Público para que realizara nuevamente la entrevista al pedido a fin  de  verificar  el  consentimiento  de  la solicitud del trámite de extradición  simplificada.   

11.   La   Delegada  para  el  Ministerio  Público17  señaló,  entonces,  que  dicha solicitud resulta procedente por  cuanto  de  la  documentación  que  obra  en  el expediente se establece que el  pedido  se  acogió  al  procedimiento  de  manera  libre  y  espontánea, y fue  debidamente  asesorado  por su mandatario sobre las consecuencias que se derivan  de la renuncia al trámite ordinario de extradición.   

De otra parte, manifestó que el 17 de julio  se  desplazó  al  centro  penitenciario  en  el  que  se  encuentra recluido el  requerido,  allegó  la  respectiva  acta  en  la  que concluyó que  «CONSTA QUE  LA  SOLICITUD  DE  TRÁMITE  SIMPLIFICADO  SE  HA  EFECTUADO  libre, consiente y  voluntaria.    POR   LO   TANTO  SE  COADYUVA  dicha  petición18».   

Adicionalmente, propuso conceptuar de manera  favorable  la  petición  de  extradición  presentada  por  el  Gobierno de los  Estados   Unidos,   respecto   de   Álvaro   Viveros  Rendón,   al   considerar   satisfechas  las  exigencias  constitucionales  y  legales para proceder en esa dirección.   

Documentos allegados  

Para  formalizar la petición de entrega de  Álvaro  Viveros  Rendón se  incorporaron,   por   intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  y  provenientes  de  la  Embajada de los Estados Unidos de América, los siguientes  documentos, debidamente traducidos:   

1. Nota Verbal No. 1074 de septiembre 30 de  2014,  por  medio  de  la  cual  la  Embajada  de los Estados Unidos solicita la  detención  provisional  con  fines  de extradición de  Viveros   Rendón,  por  cuanto  es  requerido  para  comparecer     a    juicio    por    delitos    federales    relacionados    con  narcóticos19.   

2.  Comunicación diplomática No. 2417 del  17  de  diciembre siguiente de la misma Embajada, por cuyo medio se formaliza la  petición          de          extradición20.   

3.  Declaración  jurada rendida por Nathan  Reilly,  Fiscal  Auxiliar  de  los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva  York,  en  la  cual se refiere al procedimiento cumplido por el Gran Jurado para  dictar  la  acusación,  concreta  los  cargos  formulados  contra  Álvaro   Viveros   Rendón,  indica  los  elementos  integrantes  del  delito  y  se  remite  a la declaración del agente  especial  de  la  Administración para el Control de Drogas en la que se exponen  detalles     de     los     hechos    del    caso21.   

4.  Declaración jurada de Stephen Chapman,  agente  especial  de  la  Administración para el Control de Drogas (DEA) de los  Estados  Unidos,  por  cuyo medio informa los pormenores de la investigación en  virtud  de  la  cual  se  solicita  la  extradición22.   

5.  Copia  certificada  de  la  Acusación  sustitutiva  No. 14 CR 153 (S-1) (ERK) proferida el 17 de septiembre de 2014 por  el  Tribunal de Distrito de los Estados Unidos de América para el Distrito Este  de  Nueva York23,  en  la que se formulan cargos a Álvaro  Viveros  Rendón  por  los  delitos de concierto para  delinquir y tráfico de estupefacientes.   

6.  Orden  de  arresto  contra Álvaro  Viveros  Rendón  emitida por el  Tribunal  Federal  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de  Nueva  York24.   

7. Traducción de las disposiciones penales  aplicables             al            caso25.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La Sala emitirá concepto favorable para la  extradición  simplificada  del  ciudadano  colombiano  Álvaro    Viveros    Rendón,   pues   se   reúnen  los      requisitos  legales   exigidos   para  ello.   

1.  Validez formal de la documentación presentada.   

Según   las   normas   procedimentales  colombianas,  se  exige  que  la  solicitud  de  extradición  se  haga por vía  diplomática,  o de manera excepcional por la consular o de gobierno a gobierno,  acompañada  de  los  siguientes  documentos,  en  la  forma  establecida  en la  legislación  del  Estado requirente: (i) copia o trascripción auténtica de la  acusación  o  del  fallo dictado en el país extranjero, o su equivalente; (ii)  indicación  exacta de los actos que determinaron la solicitud de extradición y  del  lugar  y  la  fecha  en que fueron ejecutados; (iii) todos los datos que se  posean  y que sirvan para establecer la plena identidad de la persona reclamada;  y  (iv)  copia  auténtica  de  las  disposiciones  penales  aplicables  para el  caso26.   

El  artículo  251  del Código General del  Proceso  establece,  a  su  vez, que los documentos públicos otorgados en país  extranjero  por  sus  funcionarios, o con su intervención, deberán presentarse  debidamente  autenticados por el cónsul o agente diplomático de la República,  o  en su defecto por el de una nación amiga. Así mismo, la firma del cónsul o  agente  diplomático debe ser abonada por el Ministerio de Relaciones Exteriores  de  Colombia,  y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un país amigo, se  autenticarán  previamente  por  el  funcionario  competente  del mismo y los de  éste      por     el     cónsul     colombiano27.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal se  hallan  debidamente  reunidas  en  el  caso  analizado.  En  efecto Madgalena A.  Boynton28,  Directora  Asociada  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales,  División  de  lo  Penal,  Departamento  de  Justicia,  certificó las firmas de  quienes   suministraron   las   declaraciones   de   apoyo  a  la  solicitud  de  extradición;   el   Procurador   de   los   Estados   Unidos,  Eric  H.  Holder  Jr.29,  hizo  lo propio con aquélla y el Director Adjunto de la Oficina  de  Asuntos  Internacionales  autenticó la de éste30,   todo   lo   cual   fue  certificado   por  John  F.  Kerry,  Secretario  de  Estado,  y  por  Patrick  O  Hatchett31,  funcionario  Auxiliar  de  Autenticaciones  del  Departamento de  Estado.   

De igual manera, la Vice-Cónsul de Colombia  en  Washington  D.C.,  cuya  firma es refrendada por el Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  dio  fe,  que  quien  suscribe  el  documento  es  el  funcionario  auxiliar  de autenticaciones del Departamento de Estado32.   

En las anotadas condiciones, se concluye que  los  requerimientos formales de legalización de la documentación que sirven de  sustento  a  la  solicitud  de  extradición, exigidos por las normas del Estado  requirente  y  el Estado Colombiano, se cumplieron a cabalidad, y que desde esta  perspectiva  los  documentos  aportados  con  tal  fin  se tornan aptos para ser  considerados   por   la   Corte   en   el   estudio   que   debe   preceder   el  concepto.   

2. Plena identidad de la persona reclamada en extradición.   

El  Gobierno de los Estados Unidos informó  en  su  petición  que  el  requerido  se llama Álvaro  Viveros      Rendón,  ciudadano  colombiano  nacido  el 25 de septiembre de  1965  en  Buga (Valle) identificado con la cédula de ciudadanía No. 79.514.298  de  la  misma  ciudad,  datos  que  corresponden a quien permanece privado de la  libertad   desde   el   19   de   octubre  de  201433  con  fundamento  en  Nota  Verbal  No.  1074  del  30  de  septiembre  de  201434,  procedente de la Embajada  de  los  Estados Unidos de América, información que también se consigna en la  orden  de  captura  de fecha 8 de octubre de 2014 proferida por el señor Fiscal  General         de         la         Nación35.   

Registros  que  confrontados con el Informe  del       Investigador      de      Laboratorio36,  practicado  por un perito  en  dactiloscopia,  el acta de derechos del capturado y acta de notificación de  la    captura    con    fines    de   extradición37,       y       reseña  fotográfica38    a    nombre   de   Álvaro   Viveros  Rendón,   dan  cuenta  que  se  trata de la persona requerida en extradición  por el Gobierno de los Estados Unidos.   

Por  tanto,  queda satisfecho el segundo de  los  presupuestos  a  los que alude el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, para  que    la    extradición   solicitada   pueda otorgarse.   

3.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

Este  postulado  impone  verificar  que los  comportamientos  delictivos  imputados  a  la  persona  reclamada  por  el país  solicitante  estén  previstos  como  delito  en Colombia, y que tengan adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años. Se analizarán, por tanto, estos requerimientos.   

Álvaro   Viveros   Rendón   es  solicitado  en  extradición  por  el  Gobierno  de los Estados  Unidos  de América para que comparezca a responder en juicio por los delitos de  concierto  para  delinquir  agravado,  por  cuanto  esté  fue  para cometer los  delitos  de  tráfico de estupefacientes y tráfico de estupefacientes según la  Acusación  Sustitutiva  No.  14 CR 159 (S-1) (ERK) del 17 de septiembre de 2014  por  el  Distrito Este de Nueva York. Los cargos formulados en su contra son del  siguiente                    tenor39:   

«CONCIERTO PARA  LA ELABORACIÓN Y DISTRIBUCIÓN INTERNACIONAL DE COCAÍNA   

1.  Entre  enero  de 2009 y marzo de 2013 o  alrededor  de  esas fechas, ambas fechas siendo aproximadas e inclusivas, dentro  de  la  jurisdicción extraterritorial de los Estados Unidos, el acusado ÁLVARO  VIVERO  RENDÓN, alias “Jhon Francisco Melo Barrera”, “John Francisco Melo  Barrera”,   “El  Ingeniero”,  “Felipe”,  “Francisco  Melo”,  “La  Policía”,  “Príncipe”,  “Profe”  y  “Alberto  Ramos”,  junto con  otros,  a  sabiendas e intencionalmente concertó para elaborar y distribuir una  sustancia  que contenía cocaína, una sustancia controlada de la Categoría II,  con  la  intención  y  a  sabiendas  de  que  tal  sustancia  sería  importada  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos  desde  un  lugar  fuera  del  mismo,  en  violación  de  las  Secciones  959(a) y 960(a)(3) del Título 21 del Código de  los  Estados  Unidos.  La  cantidad  de  cocaína implicada en el concierto para  delinquir  atribuible  al  acusado  como resultado de su propia conducta y de la  conducta  de otros integrantes del concierto para delinquir, que él pudo prever  en  forma  razonable,  fue  de  cinco  kilogramos  o  más  de una sustancia que  contenía cocaína.   

(Secciones  959(c),  960(b)(1)(B)(ii) y 963  del  Título  21  del  código  de  los  Estados Unidos; Secciones 3228 y 3551 y  siguientes del Título 18 del Código de los Estados Unidos).   

DECLARATORIA    DE    EXTINCIÓN DE DOMINIO   

2.  Por  la  presente,  los  Estados Unidos  notifican  al acusado que al ser declarado culpable del delito que se imputa, el  gobierno    buscará    la    extinción  de  dominio  conforme  a  la  Sección  853(a)  del  Título 21 del  Código   de   los  Estados  Unidos,  que  requiere que cualquier persona condenada por tal delito ceda por  extinción   de   dominio  cualesquiera  bienes  que  constituyan  o  se  deriven de las ganancias obtenidas, directa o indirectamente  como  resultado  del  delito, y cualesquiera bienes que se hayan usado o intentado usar, en cualquier manera  o  parte  para  cometer, o para facilitar la comisión  de tal delito.   

3.  Si  cualquiera  de  los  bienes  antes  descritos  sujetos  a  extinción  de  dominio,  como  resultado   de  cualquier  delito,  y  cualesquier  acto  u  omisión del acusado:   

(a)  no pueden localizarse al realizarse la  diligencia debida;   

(b)  han  sido  transferidos  o  vendidos o  depositados en manos de un tercero;   

(c)   han  sido  colocados  fuera  de  la  jurisdicción del tribunal;   

(d)    han    disminuido    de    valor  considerablemente; o   

(e)  se  han  unido con otros bienes que no  pueden  subdividirse  sin  dificultad;     es     la    intención   de  los  Estados  Unidos,  conforme  a  la  Sección  del  Código  de  los Estados Unidos,  buscar  la extinción de dominio de cualesquiera otros  bienes  del  acusado, hasta alcanzar el valor total de  los  bienes  sujetos a extinción de dominio descritos  en   esta   notificación  de  extinción de dominio.   

(Secciones   853(a)   y   853   (p)  del  Título  21  del Código de  los Estados Unidos)».   

Durante  la  época  de investigación que  llevó   a  la  acusación,  Álvaro  Viveros  Rendón  de   forma   voluntaria,   incurrió   en  conductas  tipificadas  en  el ordenamiento jurídico interno como concierto para delinquir  agravado   y   tráfico   de  estupefacientes,  como  quedó  consignado  en  la  declaración  rendida  por el Agente Especial de Administración para el Control  de     Drogas     (DEA)     en     Nueva     York40:   

«(…)   

     

I. Antecedentes     

    

1. La  investigación  ha  revelado que viveros Rendón era un miembro  de  una  organización  de  narcotráfico  internacional  (DTO) que transportaba  miles  de  kilogramos  de  cocaína  de  Colombia  a través de Centroamérica a  México,  para importación y distribución dentro de los Estados Unidos. Por lo  menos  tres  testigos  colaboradores  (CW-1,  CW-2  y  CW-3)  han identificado a  Viveros  Rendón como un participante en múltiples transacciones de narcóticos  para la DTO.     

     

I. Pruebas     

7.  CW-1,  un  traficante de cocaína, les  informó  a  los  agentes que en 2009, CW-1 había intermediado una transacción  en  la  que Viveros Rendón proporcionó 500 kilogramos de cocaína para entrega  a  otro  traficante  de  cocaína  en  Guatemala, para su envío posterior a los  Estados   Unidos.   A  finales  de  2009  o  a  principios  de  2010,  CW-1  intermedió  otra  transacción en la que Viveros Rendón proporcionó alrededor  de  700  kilogramos  de cocaína que fueron enviados con éxito desde Cartagena,  Colombia,  a  Honduras,  para  su  importación  posterior a los Estados Unidos.  Durante  el  mismo período de tiempo, CW-1 intermedió una tercera transacción  en  la  que Viveros Rendón proporcionó alrededor de 500 kilogramos de cocaína  que  posteriormente  fue  incautada por las autoridades venezolanas en un avión  en Venezuela.   

8.  CW-2,  un  traficante  de cocaína que  también  se dedicaba a lavar dinero, le informó a los agentes que entre 2009 y  2011,  CW-2  realizó  de  6  a 10 transacciones con Viveros Rendón, en las que  CW-2  movilizó  entre  $  1´000.000  y  4´000.000 en moneda estadounidense de  México  a Colombia. CW-2 sabía que estos fondos eran ganancias procedentes del  narcotráfico.  CW-2  también  habló  con  Viveros  Rendón respecto al uso de  lanchas    por    la    DTO    para   transportar   cocaína   de   Colombia   a  Centroamérica.   

9. CW-3, un traficante de cocaína les dijo  a  los  agentes que en diciembre de 2012, CW-3 completó con éxito un envío de  2.500  kilogramos de cocaína de Cartagena, Colombia, a Honduras, para su envío  posterior   a   los   Estados  Unidos.  CW-3  y  Viveros  Rendón  hablaron  con  anticipación  respecto al envío. Durante sus conversaciones, CW-3 proporcionó  un  lugar  en  donde la cocaína podría recibirse en Honduras, y en una de esas  conversaciones,  Viveros  Rendón  le informó a CW-3 que Viveros Rendón tenía  una  compañía  con  sede en Colombia, que podía enviar contenedores llenos de  cocaína  desde  Cartagena.  Viveros  Rendón  no identificó los nombres de sus  socios  ni  de la compañía. Un socio de CW-3 recibió en Honduras el envío de  los  2.500  kilogramos  de  cocaína  en  diciembre  de  2012. Por declaraciones  anteriores   efectuadas   por   Viveros  Rendón,  CW-3  comprendió  que  2.000  kilogramos  de  la  cocaína  de  este  envío fueron proporcionados por Viveros  Rendón  y  sus socios. Viveros Rendón recibió el pago de sus 2.000 kilogramos  al  hacer  entrega  de los narcóticos en Honduras. Además, en febrero de 2013.  CW-3  recibió  350  kilogramos  de cocaína procedentes de Viveros Rendón para  ser  enviados  por  la  vía  marítima de Cartagena a Honduras, pero en última  instancia  este  envío  fue  incautado  cuando  la  nave  fue  abordada por las  autoridades del orden público colombianas.   

     

I. Identificación     

10.  Álvaro  Viveros Rendón es ciudadano  colombiano,  nacido  el  21  de septiembre de 1965 en Colombia. Se anexan a esta  declaración  jurada como Pruebas E y F una fotografía y las huellas dactilares  de  Viveros  Rendón,  respectivamente.  Durante  el período del concierto para  traficar  cocaína  al  que  se  hace  referencia  en  esta declaración jurada,  Viveros  Rendón  se  identificó  a sí mismo como Jhon (o John) Francisco Melo  Barrera  (Melo Barrera), y usó la cédula colombiana número 79.514.298, que se  adjunta  como  prueba  G,  y  el  pasaporte  colombiano número AM844224, que se  adjunta  como  prueba  H.  El verdadero Melo Barrera falleció en 2002. Sin  embargo,  después  de  su arresto provisional, Viveros Rendón se identificó a  sí  mismo ante los agentes del orden público como Álvaro Viveros Rendón. Las  huellas  dactilares  relacionadas con la cédula de Melo Barrera (Prueba G) y el  pasaporte  (Prueba  H),  son idénticas a las huellas dactilares en la Prueba F,  que son huellas verificadas, conocidas, de Viveros Rendón.   

(…)»  

Las conductas atribuidas por el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados Unidos, Distrito Este de Nueva York, se contemplan en  la  legislación  penal  colombiana,  en  los artículos 340 inciso 2º, bajo la  denominación     de    concierto    para    delinquir    para    tráfico    de  estupefacientes41   y   el   artículo   376  tipificado  como  tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes42 del Código  Penal expedido mediante la Ley 599 de 2000.   

Precisamente, las penas nacionales para los  comportamientos  descritos  en  la  Acusación  por  Estados  Unidos, superan el  mínimo  de  4  años  de sanción privativa de la libertad que exige el numeral  primero  del  artículo 493 de la Ley 906 de 2004, razón por la cual, se cumple  con este presupuesto.   

Se  advierte  que  como  el  decomiso  de  narcóticos  no involucra imputación alguna, sino el anuncio de la consecuencia  patrimonial  que la eventual declaratoria de responsabilidad acarrea respecto de  los  bienes involucrados en el delito, por cuya comisión se acusa al requerido,  el  tema  es  ajeno  a  la  solicitud  de extradición, razón por la cual no se  encuentra  comprendido dentro de los aspectos a analizar en el concepto a emitir  por la Sala.   

4. Equivalencia de las decisiones  

Este  requisito  hace  referencia  a  la  correspondencia  formal  y  sustancial  que  se  debe dar entre la decisión que  contiene  los  cargos  por  los  cuales  se  pide  la extradición de la persona  reclamada,  y  el  acto  procesal  conocido  en  la legislación colombiana como  resolución  de acusación y/o escrito de acusación,  es decir, a la decisión que sirve de introducción a  la  fase  del  juicio,  a  través  de  la  cual  el  Estado acusa a una persona  determinada  de  violar  la  ley  penal,  discrimina  los  cargos que le imputa,  consigna  los  hechos  que  le  sirven  de fundamento y determina la época y el  lugar  de  comisión  del  ilícito o ilícitos, para que el solicitado tenga la  posibilidad de conocerlos y enfrentarlos.    

La  Acusación  emitida  por  el  órgano  judicial  de  los  Estados  Unidos,  cumple  con  los  requisitos formales de la  formulación  de  acusación  prevista en los artículos 336 y 337 de la Ley 906  de  2004,  pues  determina  las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se  realizó  la  conducta  punible,  su descripción típica, las pruebas en que se  apoya,  las  normas  sustanciales  aplicables al caso y permite que se inicie el  debate al interior del juicio.   

La providencia dictada en el exterior y la  regulada  en la legislación nacional son equivalentes, cumpliendo así con este  requisito.   

5. CAUSALES DE IMPROCEDENCIA.  

El   artículo   35  de  la  Constitución  Política,  modificado por el artículo primero del Acto Legislativo 01 de 1997,  ordena:   

«La extradición  se  podrá  solicitar,  conceder u ofrecer de acuerdo con los tratados públicos  y, en su defecto con la ley.   

“Además,   la   extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento se concederá por delitos cometidos en el exterior,  considerados como tales en la legislación penal colombiana.   

“La  extradición  no  procederá  por  delitos políticos.   

“No procederá la extradición cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación de la presente  norma».   

De  acuerdo  con  esta  disposición,  son  causales  de improcedencia de la extradición, las siguientes, (i) que el delito  por  el cual se procede sea de naturaleza política, (ii) que se trate de hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de diciembre de 1997, fecha de promulgación  de  la  referida  norma,  y (iii) que el delito haya sido cometido en territorio  colombiano.   

Ninguna de estas prohibiciones se presenta  en  el  caso analizado. Los delitos de concierto para delinquir para tráfico de  estupefacientes,   y   tráfico   de   estupefacientes  imputados  a   Álvaro   Viveros   Rendón   en   la  acusación,  son  de naturaleza común, no política, y los hechos en los cuales  se  sustentan  las  imputaciones ocurrieron desde enero de 2009 y marzo de 2013,  es decir, después de la promulgación del acto legislativo.   

El lugar de comisión de los hechos tampoco  se  erige  en  causal  de  improcedencia,  así  se  determina del estudio de la  acusación  y  de  las  declaraciones  de  apoyo, especialmente la realizada por  el  Agente  Especial de la  Administración  para  el  Control  de Drogas (DEA), Stephen Chapman43,  con los que  se  deja  en  claro  que  los  hechos  por  los  cuales  se  acusa a   Álvaro  Viveros  Rendón,   tuvieron   como   fin  el  envío  de  estupefacientes  hacia  los Estados Unidos a través de una organización ilegal  de tráfico de drogas.   

Por   tal   razón,   se   cumple   el  condicionamiento  constitucional  de  que  la conducta haya sido realizada en el  extranjero,  cualquiera  sea  la teoría que se aplique para determinar el lugar  de   comisión   del   ilícito   (de   la   acción,  del  resultado  o  de  la  ubicuidad).   

6. Condiciones que  debe imponer el Gobierno si autoriza la extradición   

Ante  la  eventual determinación positiva  del  Gobierno  Nacional,  en  todo  caso respetando la órbita de su competencia  como  Supremo  Director  de  las  relaciones internacionales, la Corte considera  pertinente   recordar   que  debe  someter  la  extradición  a  los  siguientes  condicionamientos al país requirente:   

6.1.  Excluir  las  penas  de  muerte,  la  condena  a prisión perpetua, el sometimiento a desaparición forzada, torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos o degradantes, la sanción de destierro, o  confiscación  para los delitos autorizados, pues esas condenas están excluidas  del  ordenamiento  jurídico colombiano de conformidad con los fundamentos de la  Constitución Política (artículos 11, 12 y 34).   

6.2. Recordar  al  país  solicitante  la prohibición constitucional de  juzgar  al  ciudadano  solicitado por conductas anteriores al 17 de diciembre de  1997 y distintas a las que originaron la solicitud de extradición.   

6.3.   Para   proteger   los   derechos  fundamentales  del  requerido,  el  Gobierno Nacional condicionará su entrega a  que  el  Estado requirente le garantice su permanencia en ese país y el retorno  a  Colombia  en  condiciones  de dignidad y respeto por la persona humana, en el  eventual  caso  de  ser sobreseído, absuelto, hallado inocente o de situaciones  similares  que  conduzcan  a su libertad, incluso después de su liberación por  haber  cumplido  la  pena  que  le fuere impuesta en la sentencia de condena, en  razón de los delitos por los cuales se autoriza su extradición.   

6.4.   A   partir   de   los  postulados  axiológicos  de  la  Constitución  Política, el Gobierno Nacional está en el  deber  de  disponer  lo necesario para que el servicio exterior de la República  realice  un  detallado seguimiento a los condicionamientos referidos44   

.  

6.5.  El  Gobierno Nacional debe, además,  condicionar  la  entrega  de  Álvaro  Viveros Rendón  a  que se le respeten -como a cualquier otro nacional  en  las  mismas  condiciones-  todas  las  garantías debidas a su condición de  procesado,  en  particular,  a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones dignas, a que la pena privativa de la libertad tenga  la  finalidad  esencial  de  reforma y readaptación social (Artículos 29 de la  Carta;  9  y  10  de  la  Declaración  Universal  de  Derechos  Humanos; 5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de la Convención Americana sobre  Derechos  Humanos;  9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de  Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales para que el eventual  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos,  habida  cuenta  que  la Constitución de 1991, en su artículo 42, reconoce a la  familia  como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su protección y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con la protección  adicional  que  a ese núcleo le otorgan la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23).   

6.6.  Finalmente,  se  recordará al país  extranjero,  la  obligación  de sus autoridades de tener como parte cumplida de  la  pena  en  caso  de  condena,  el tiempo que Álvaro  Viveros   Rendón  haya  permanecido  privado  de  su  libertad en razón de este trámite.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

EMITE CONCEPTO FAVORABLE  

A   la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano      colombiano      Álvaro     Viveros  Rendón,  hecha por el Gobierno de los Estados Unidos  de  América  mediante Nota Verbal No. 2417 del 17 de diciembre de 2014, por los  cargos  imputados  en  la  Acusación  sustitutiva  No.  14  CR  153 (S-1) (ERK)  proferida  el  17  de  septiembre  de  2014 por el Tribunal del Distrito Este de  Nueva York.   

Por   la   Secretaría   de   la   Sala  entérese  de esta decisión  a  los  interesados  e  intervinientes, así como al señor Fiscal General de la  Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente al Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho,  para  lo  que  concierne  en  adelante  al  Gobierno  Nacional.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folios  3  a  7  y  11  a 16 (traducción no oficial)  carpeta anexa.   

2  Folios 66 a 72 y 73 a 80 (traducción no oficial) carpeta anexa.   

3  Folios 17 a 19 carpeta anexa.   

4 Folio  25 Ibídem.   

5  Folios 1 y 2 cuaderno de la Corte.   

6 Folio  6 cuaderno de la Corte.   

7  Folios 8 y 9 Ibídem.   

8 Folio  14 Ibídem.   

9 Folio  17 Ibídem.   

10  Folio 22 Ibídem.   

11  Folio 23 al 31 Ibídem   

12  Folio        33  Ibídem.   

13  Folios    35    a    41  Ibídem.   

14  Folio 43 Ibídem.   

15  Memorial   radicado   el  28  de  mayo  de  2015.  Folios  48  a  56 Ibídem.   

16  Folio 58 Ibídem.   

17  Folios 62 a 66 Ibídem.   

18  Folios 67 a 69 Ibídem.   

19  Folios  48  a  52  y 56 a 61 (traducción no oficial)  carpeta anexa.   

20  Folios  66  a  72  y  73  a  80  Ibídem.   

21  Folios 87 a 95 y 130 a 136 Ibídem.   

22  Folios  114  a  119  y  155  a 159 Ibídem   

23  Folios 108 a 110 y 149 a 151 Ibídem.   

24  Folio 112 y 153 carpeta anexa.   

25  Folios 98 a 106 y 139 a 147 (traducción no oficial) carpeta anexa.   

26  Artículo 495 de la Ley 906 de 2004.   

27  Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al caso en virtud del principio de  integración  normativa  prevista  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.   

28  Folios 86 y 129 (traducción no oficial) carpeta anexa.   

29  Folios     85     y     128     Ibídem.   

30  Folio 35 carpeta anexa.   

31  Folios     83     y     84     Ibídem.   

32  Folio          81          Ibídem.   

33  Folios            25           Ibídem.   

34  Folios  3  a  7  y  11  a 16 (traducción no oficial)  carpeta anexa.   

35  Folios 17 a 19 Carpeta Anexa.   

36  Folio          29          Ibídem.   

37  Folio          26          Ibídem.   

38  Folio          38          Ibídem.   

39  Folios  60  a 68 y 103 a 112 (traducción no oficial)  Carpeta Anexa.   

40  Folios   114   a   119  y  155  a  159  Ibídem.   

41  Artículo  340.  (modificado  por la Ley 733 de 2002,  artículo  8º).  Concierto  para  delinquir.  Cuando varias personas se concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a ciento ocho (108) meses.   

(Inciso  2º modificado por la Ley 1121 de  2006,  artículo  19).  Cuando  el concierto sea para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada  de  personas, tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo,  tráfico  de drogas tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

42  Artículo  376.  (modificado por la Ley 1453 de 2011,  artículo  11).  Tráfico,  fabricación  o  porte de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso  de autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta   mil   (50.000)   salarios   mínimos   legales  mensuales  vigentes.   

Si  la  cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

43  Folios   114   a   119  y  155  a  159  Ibídem.   

44  “…es  preciso advertir que como el instrumento de  la  extradición  entre  Estados  Unidos  de  América  y  Colombia  se rige, en  ausencia  de un instrumento internacional que regule los motivos de procedencia,  requisitos,   trámite   y   condiciones,   por  las  normas  contenidas  en  la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  508  a  533  de  la Ley 600 de 2000), cuando recae sobre ciudadanos  colombianos  por  nacimiento  -si  es  pasiva-,  es  imperioso  que  el Gobierno  Nacional  haga  las exigencias que estime convenientes en aras a que en el país  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a su  calidad  de  colombiano  y  de procesado, en especial las contenidas en la Carta  Fundamental  y  en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad, es decir, en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93 de la Constitución, Declaración  Universal  de Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos Humanos, Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de  protección  a  esos derechos que para todas las autoridades públicas emana del  artículo 2º ibídem.   

Los  condicionamientos en cuestión tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de  un ciudadano colombiano por  nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito  que  dio lugar a su entrega a un país  extranjero,  no  implica  que  pierda su nacionalidad ni los derechos que le son  ajenos  a  tal  calidad.  Por  tanto, el deber de protección de las autoridades  colombianas  se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país  reclamante  se le respete los derechos y garantías tal como si fuese juzgado en  Colombia.  A lo que renuncia el Estado que accede a la entrega de un connacional  es  a  ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga  siendo  súbdito  de  Colombia,  conserva  a  su  favor todas las prerrogativas,  garantías  y  derechos  que emanan de la Constitución y la ley, en particular,  aquellos  que se relacionan con su calidad de procesado y que tienen que ver con  la dignidad humana”.   

(Concepto  de  Extradición    del    05/09/2006,    rad.    núm.  25625)     

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