CP109-2014(43133)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP109-2014  

Radicación No.: 43.133  

Acta No.195  

Bogotá D.C.,  veinticinco (25) de junio  de dos mil catorce (2014).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  NÉSTOR JOSÉ ÁVALOS        BERRÍO,  elevada  por el Gobierno de  la  República  del  Perú a través de su embajada.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  nota  verbal  No.  5-8-M/128  del  20 de abril de 2012, el  Gobierno  de  la  República  del Perú por conducto de su Embajada en Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la detención preventiva con  fines  de  extradición  del  natural  colombiano NÉSTOR JOSÉ ÁVALOS BERRÍO,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  la presunta comisión del delito de  tráfico   ilícito   de  drogas,  agravado,  según  el  auto  de  apertura  de  instrucción,  dictado  el  3  de  agosto  de  2010, por el Cuarto Juzgado Penal  Supraprovincial           de           Lima1.   

2.  Atendiendo a  esa  solicitud,  la  Fiscalía  General  de  la Nación mediante resolución del  23   de   abril  de  2012, decretó su captura, la  que   llevaron   a   cabo  integrantes  de  la  Policía  Nacional  en esa misma data.   

Debido   al   vencimiento   del  término  consagrado  en  el  artículo  9º  del «Acuerdo  entre el Gobierno de la República del Perú y el Gobierno  de   la  República  de  Colombia  modificatorio  del  Convenio  Bolivariano  de  Extradición  firmado  el  18  de  julio  de  1911»2,  la  Fiscalía General de la  Nación,  mediante resolución del 17 de julio del año que avanzaba, ordenó la  libertad de ÁVALOS BERRÍO.   

3.  Mediante  Nota  Verbal  5–8–M/411   del   25   de   noviembre   de  2013,  el  Gobierno  de  la  República del Perú por  intermedio  de  su  representación  diplomática,  formalizó  la  petición de  extradición  del  nacional colombiano NÉSTOR JOSÉ ÁVALOS BERRÍO,     aportando    la    documentación    pertinente    para    el  trámite3.   

Con  fundamento en esa petición, el Fiscal  General    de    la   Nación   ordenó,       nuevamente,      la  captura  del requerido, mediante resolución del 15 de enero de  2014,   la   que   a   la   fecha   no  se  ha  hecho  efectiva.   

4.  El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores conceptuó que para el caso  es   preciso   aplicar  el  «“Acuerdo  sobre  extradición” adoptado en Caracas, el 18 de julio  de   1911»  y  el «“Acuerdo entre el Gobierno de la  República  de  Colombia  y el Gobierno de la República del Perú modificatorio  del        Convenio        Bolivariano       de  Extradición…”,  suscrito en Lima, el 22 de octubre de  2004»4.   

Remitió además la nota verbal a   que   se   hizo   alusión   y  los  correspondientes  anexos  al Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad que a  su  vez  dispuso el envío  del  expediente  a  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

5.  Recibida  la  actuación  en esta Corporación, mediante auto del 21 de febrero de la presente  anualidad  se garantizó el derecho de defensa del requerido, designándosele un  defensor  público,  quien  dentro  del  término  de  traslado  correspondiente  solicitó  la  práctica  de  una prueba, la que fue negada por la Sala mediante  interlocutorio del 7 de mayo siguiente.   

6. Posteriormente se  ordenó  correr  traslado  por  el  término  de  cinco  (5)  días para que los  intervinientes  presentaran  los  alegatos, de conformidad con lo preceptuado en  el  inciso  3°  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, término dentro del  cual,   se   pronunciaron   el   defensor   y   el   Delegado   del   Ministerio  Público5.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

1. Del Ministerio Público.  

Sintetizó  el  Procurador  Segundo Delegado  para  la  Casación Penal la actuación, hizo un recuento del soporte documental  que  sustenta el pedido de extradición y expuso consideraciones generales sobre  la  procedencia  de  la  misma.   Citó además la normatividad aplicable y  precisó  cuáles  son  los  fundamentos  del concepto a cargo de la Corte, para  luego  enunciar los documentos aportados con la solicitud y la forma como fueron  expedidos  y  autenticados  en  el  país de origen, concluyendo así, que está  acreditada la validez formal de la documentación.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación  plena del requerido, manifiesta que en la información allegada  por  el  gobierno  de  la  República  del  Perú,  se informa que NÉSTOR JOSÉ  ÁVALOS  BERRÍO,  es  ciudadano  colombiano,  nacido  el  20 de marzo de 1975 y  titular  de  la  cédula de ciudadanía No. 71.737.903, lo cual se corroboró al  momento  de  ordenarse  su  captura  y  en  los  actos  que  dieron cuenta de la  aprehensión,  en  la  que  se  identificó con el documento relacionado por las  autoridades  extranjeras.   Por  lo  que en su opinión, se cumple con este  condicionamiento.   

Como el hecho que motiva la extradición debe  estar  previsto  en  la  legislación  colombiana  como  delito,  el  Procurador  Delegado  alude al cargo señalado en la acusación foránea para determinar que  las   conductas   descritas,  tienen  en  nuestra  normatividad  su  equivalente  jurídico  en  los  tipos  penales  de  concierto para  delinquir       agravado       y      tráfico   de  estupefacientes,  los  que  encuentran  correspondencia en la legislación nacional, en los artículos 340 y  376  del  Código  Penal.   Considera,  por  tanto,  que  se  cumple con el  requisito de la doble incriminación.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero con la resolución acusatoria nacional, asevera el  Delegado  que  la  Acusación  Fiscal  No. 59-2011-1ºFS-FECOR, dictada el 15 de  agosto  de  2011, guarda consonancia con los elementos propios de la resolución  de  acusación  de  que  trata la ley procesal colombiana, ya que se indican los  supuestos  de  hecho que fundamentan la decisión, establece la persona en quien  recae,  tiene  como  propósito dar comienzo a la etapa del juicio, y precisa la  conducta  delictiva  por la cual debe responder y defenderse el acusado. De ahí  entonces que se cumple igualmente con esta exigencia.   

Además,  tras  analizar las previsiones del  Acuerdo     sobre     Extradición    suscrito  en  Caracas en 1911 y el Acuerdo  Modificatorio que signaron los Gobiernos de Colombia y  del  Perú, estima que se cumplen los requisitos exigidos por tales instrumentos  para conceder la extradición.   

Por  ende, solicita a esta Corporación, que  conceptúe  de  forma  favorable  a  la  extradición  de  NÉSTOR JOSÉ ÁVALOS  BERRÍO,  pero  pide  que  se exhorte al Gobierno Nacional, para que advierta al  país  requirente  que  juzgue  al  reclamado  por  la  conducta que originó la  solicitud,  además,  que  no  se  le  someta  a  pena  de muerte, desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o penas crueles, inhumanos o degradantes, o a penas  de  destierro,  prisión  perpetua  y confiscación y se le reconozcan todos los  derechos  y  garantías inherentes al ser humano, contenidos en la Constitución  y el bloque de constitucionalidad.   

2.  Del  defensor  del  solicitado, Néstor  José Ávalos Berrío.   

          Pide   que   el   concepto   se   emita   dentro   del  «sabio     entendimiento     que…debe     gobernar     cualquier  pronunciamiento»       dictado      por      esta  Corporación.   

          Además,  solicita  que  la  entrega del extraditable se haga dentro  del  respeto de la dignidad humana y los condicionamientos que la jurisprudencia  de   la   Sala   ha  decantado,  frente  a  la  protección  de  las  garantías  fundamentales del requerido.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1. Aspectos generales.  

La competencia de la Sala de Casación Penal  dentro  del  trámite de extradición, está enfocada a emitir concepto sobre la  procedencia  de  entregar  o no a la persona solicitada por un país extranjero,  después  de  examinar  los aspectos a que se refiere el artículo 502 de la Ley  906   de  2004,  sin  dejar  de  considerar  que  el  artículo  35  de  la  Constitución Política en su inciso 2º, reformado  por  el  Acto Legislativo 01 de  1997,  autoriza  la  extradición  de  colombianos  por  nacimiento  cuando  son  reclamados  por  delitos  cometidos  en  el  exterior  y  las  conductas que los  originan    así    también    se   consideren   en   la   legislación   penal  colombiana.   

De  conformidad con el citado artículo 35  de  la  Constitución Política, la extradición se podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo con lo que señalen los tratados públicos, o en su defecto  con lo que establezca la ley.   

Ahora  bien,  es  preciso  recordar  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  señaló  que  en  el presente caso debe  aplicarse  el «Acuerdo sobre Extradición»,  suscrito  en  Caracas  el 18 de julio de 1911, reformado por el  «Acuerdo  entre  el  Gobierno  de  la  República de  Colombia  y  el  Gobierno de la República del Perú, modificatorio del Convenio  Bolivariano  de  Extradición», suscrito en Lima el 22  de  octubre  de 2004, aprobado e incorporado al ordenamiento interno mediante la  Ley  1278  del 5 de enero de 2009 y para el caso, las  normas   del   Código  de  Procedimiento  Penal  tienen  carácter  supletorio,  en     razón     a  que  como  lo  prevé  el  numeral  4º  del  citado  Convenio       modificatorio:      «en lo no  previsto  en  el  presente  Acuerdo, el procedimiento de extradición se regirá  por  lo  establecido en la Legislación interna del Estado requerido».   

Con base en ese marco normativo, entrará la  Sala  a  estudiar  la solicitud de extradición del ciudadano colombiano NÉSTOR  JOSÉ    ÁVALOS    BERRÍO,    verificando   para   el   efecto:   a) la validez formal de la documentación  allegada    con    la    solicitud;   b)     la     identidad    plena    del    solicitado;    c)  el  cumplimiento  del principio de la  doble  incriminación;  d) la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero; y e)  examinará  si  con  arreglo  a  los  instrumentos  internacionales  aplicables  al  caso,  existe  alguna  causal que  impida conceder la extradición.   

2.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

Precisa   el  artículo  6º  del  Acuerdo  modificatorio    del   Acuerdo   Bolivariano   sobre  Extradición,  que  la  solicitud de extradición debe  hacerse por la vía diplomática.   

Por  su  parte,  el  canon  8º  del  citado  instrumento  internacional,  refiere  que  debe  acompañarse  de los documentos  relacionados a continuación:   

a)  Cuando  se  trate  de  una  persona no  condenada:  original  o  copia de la orden de captura para el caso colombiano, o  del mandato de detención para el caso peruano.   

b)   Cuando  se  trate  de  una  persona  condenada:  original  o  copia  certificada  de  la  sentencia condenatoria y el  certificado  de  que  la  misma  no fue totalmente cumplida, así como el tiempo  pendiente para su cumplimiento.   

1.  Las  piezas  o  documentos presentados  deberán  contener  la  indicación  precisa  del  hecho imputado, la fecha y el  lugar  en que fue cometido, así como los datos necesarios para la comprobación  de  la  identidad  de la persona reclamada. Deberán también estar acompañadas  de  las copias de los textos de la ley que tipifica la conducta o las conductas,  así  como  de  las  disposiciones  legales  relativas  a la prescripción de la  acción  penal  o  de  la  pena  aplicados en el Estado requirente; y de los que  fundamenten la competencia de éste.   

Y  además,  la legislación interna dispone  que   los  documentos  públicos  provenientes  del  extranjero  y  expedidos  por sus propios funcionarios o con la intervención de  los  mismos,  deben presentarse debidamente autenticados por el cónsul o agente  diplomático  de  la  República  o  en  su defecto por el de una nación amiga,  según   lo   establece   el   artículo   259   del  Código  de  Procedimiento  Civil,  norma  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  contenido  en  el  canon  29  del Estatuto Procesal  Penal.   

Adicionalmente,  la firma del cónsul o agente diplomático, debe ser  avalada  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, sin embargo si  se  trata  de  agentes  consulares de una nación amiga, se autenticarán por el  funcionario   competente   del   mismo   y   ésta  a  su  vez  por  el  cónsul  colombiano.   

Con   el   propósito   de  cumplir  estos  condicionamientos,  las  autoridades peruanas aportaron con la solicitud formal,  los documentos que a continuación se relacionan:   

2.1.   Auto  de  apertura  de  instrucción,  dictado por el Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial  de  Lima  el  3  de  agosto de 2010, dentro del expediente No. 2010 –       00211       –         0        –        5001       –        JR        –        PE        – 04, en el que ordenó:   

PRIMERO:   ABRIR  INSTRUCCIÓN  en  vía  ordinaria contra:   

1…  

2. Néstor José AVALOS BERRIO  

3…  

Como   presuntos   autores,   los   dos  primeros…del    delito   de   TRÁFICO   ILÍCITO   DE   DROGAS   –  en  su  modalidad agravada que se  encuentra  previsto  y  sancionado en el primer párrafo del artículo 296º del  Código  Penal,  concordante con el artículo 297º incisos 6 y 7 en agravio del  Estado Peruano.   

SEGUNDO:   Que   concurriendo  los  tres  presupuestos  procesales  previstos  en  el artículo 135º del Código Procesal  Penal…se    dispone    dictar    MANDATO    DE    DETENCIÓN,    contra    los  encausados…Néstor   José   AVALOS   BERRIO…6   

2.2. Ese proveído  fue autenticado por Susan  G.    Rimac    Narro,    Secretaria   (e)   del   Cuarto   Juzgado   Penal   Supraprovincial     de     Lima.    Del   mismo   modo,   las   copias  fotostáticas  aportadas dando cuenta del trámite de extradición adelantado en  el  Perú,  fueron  certificadas  por Alfredo Hidalgo  Valdivieso, Relator de la  Sala   Penal   Nacional  de   la   Corte   Suprema   de   Justicia   de  ese  país.   

2.3.  A   su  turno,  aquella  rúbrica      fue  autenticada  por  Miguel  Ángel  Tapia  Cabañin,  Nanci Consuelo Sánchez Hidalgo y Marco Fernando Cerna  Bazán,  Jueces Superiores de la Sala Penal Nacional  de  la  Corte  Suprema  de Justicia de la República  del  Perú7  y  por  Ricardo Brousset  Salas,   Juez  Superior  Coordinador    de    la   Sala   Penal   Nacional8.    

2.4.  La         documentación        descrita,  fue debidamente apostillada  por  Emeterio  Castillo  López,  Director  General  de  Política  Consular del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  la  República del Perú9.   

Así  las  cosas,  se  verifica  la validez  formal  de  la  documentación  presentada  con la Nota Verbal No. 5–8–M/411  del  25  de noviembre de 2013,  cumpliéndose  a  cabalidad  este  condicionamiento.  Por  lo  tanto, desde esta  perspectiva,  los documentos allegados por el país extranjero se tornan aptos y  suficientes  para  ser considerados por la Corte en el estudio que debe preceder  su concepto.    

3.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

En  la  documentación  allegada  por  las  autoridades  de  la  República del Perú, se informó que NÉSTOR JOSÉ ÁVALOS  BERRÍO  es ciudadano colombiano, nació el 25 de mayo de 1973 en nuestro país,  y se identifica con la cédula de ciudadanía No. 71.737.903.   

Al ser notificado de la orden de captura con  fines  de  extradición,  ÁVALOS BERRÍO se identificó con ese documento, cuyo  número   aparece   en   el   acta   de   derechos   del   capturado10  y  en  el  trámite   aquí   surtido   no   se   puso   en   cuestión  la  identidad  del  requerido.   Por  lo  cual  no hay duda de que el reclamado por el Gobierno  del  Perú,  es la misma persona que en su momento estuvo privada de la libertad  por cuenta de esta actuación.   

Es  preciso  recordar  que  el  mencionado  ciudadano       recobró       su      libertad11,  pero  ello  no  obsta para  concluir  que  fue  debidamente  identificado  en  su momento y la circunstancia  mencionada  no  impide  adelantar el presente trámite jurídico administrativo,  según   lo   ha   reconocido   la   jurisprudencia  de  la  Corte  (CSJ    SP,   CP080   – 2014).   

Por  lo  anterior,  se  verifica  también  satisfecha esta exigencia.   

4.    El   principio   de   la   doble  incriminación.   

El  artículo 2º del Acuerdo modificatorio  del    Convenio    sobre   Extradición,     dispone     que    «Darán  lugar  a  la  extradición  las  conductas  punibles,  independientemente  de  la  denominación  del delito, que  según  la legislación de los Estados sean sancionadas con pena privativa de la  libertad no menor a un año».   

La Corte tiene dicho que para establecer si  la  conducta  que  se  le  imputa  al  requerido  en  el  país  solicitante  es  considerada  como  delito  en  Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación,  con  las de orden interno para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Tal   confrontación   se   hace  con  la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que lo  emite  dentro del trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón  por  la cual la aplicación del principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto  las  domésticas no son las que operarán en el extranjero.  Lo que  a  este  propósito  determina el concepto es que, sin importar la denominación  jurídica,  el  acto  desarrollado por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea  considerado  como  delictuoso en el territorio patrio y sancionado con pena  privativa de la libertad no inferior a un (1) año.   

Pues bien, en la solicitud de extradición,  la  Sala  Penal  Nacional de la Corte Suprema de Justicia del Perú describe los  hechos atribuidos a ÁVALOS BERRÍO de la siguiente manera:   

De  la  Acusación  Fiscal  Superior  No  59-2011-1ºFS-FECOR,  de  fecha  15  de  agosto  del  2011,  se imputa que “EL  RECLAMADO”  NÉSTOR  JOSÉ  AVALOS  BERRIO,  su  participación como autor del  delito  de  Tráfico  Ilícito  de Drogas, en su forma agravada (formar parte de  una  organización)  debido  a  sus  vínculos  con su coprocesado…y con otros  ciudadanos  peruanos  y extranjeros, infiriéndose que se ha reunido con éstos,  coordinando  las acciones de tráfico ilícito de drogas, siendo que previamente  ingresó  al  Perú  el  11 de mayo del 2010 procedente de la República Panamá  (sic),  aportando  dinero  para  financiar la adquisición del vehículo, con la  droga  incautada  y  los  pagos  por  exportación  y  obtención de documentos;  además  de  efectuar  el alquiler de los vehículos…en la empresa de alquiler  de  vehículos “NATIVIDAD RENTA A CAR” y haber alquilado el inmueble ubicado  en  la  Avenida  Tomas  Marsano…;  así como ha sido el encargado de dirigir y  administrar  las actividades ilícitas de tráfico ilícito de drogas, así como  de  proveer  de  los  medios  logísticos necesarios para movilizar a los demás  integrantes  de  la  organización  criminal  internacional,  como en el caso de  movilizar  a  su coprocesado…además que Avalos Berrio fue sindicado…como el  conocido  como  “negro  mocho”, por su oreja partida, como la persona que en  tres  oportunidades  lo  fue  a  buscar  en  su trabajo…en compañía de otros  sujetos…12   

Las  circunstancias fácticas descritas las  encuadra    la    Corporación    aludida    en    la    conducta   «contra        la        Salud        Pública        –  Tráfico  Ilícito  de  Drogas, en  agravio  del  Estado»,  norma  que  encasilla  en los  artículos   296   y   297   del   Código   Penal   Peruano,  que  a  la  letra  señalan:   

Artículo       296º  Promoción  o  favorecimiento  al  Tráfico Ilícito de Drogas.   

El  que  promueve, favorece o facilita el  consumo  ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas,  mediante   actos   de   fabricación   o  tráfico,  será  reprimido  con  pena  privativa de libertad no  menor      de      ocho     ni     mayor     de     quince     años…   

Artículo 297º  –  Promoción  o favorecimiento al Tráfico Ilícito  de Drogas.   

La  pena  será  privativa de libertad no  menor de quince ni mayor de veinticinco años (…) cuando:   

Inciso  6): El  hecho  es  cometido  por tres o más personas, o en calidad de integrante de una  organización  dedicada  al  tráfico  ilícito  de drogas o que se dedique a la  comercialización de insumos para su elaboración.   

Inciso  7): La  droga  a  comercializarse  o  comercializada  excede  las siguientes cantidades:  veinte  kilogramos  de pasta básica de cocaína, diez kilogramos de clorhidrato  de cocaína…   

Ahora bien, los comportamientos descritos en  la   legislación  peruana,  tienen  su  correspondencia  en  el  Código  Penal  colombiano,  específicamente  en  el  artículo 340, inciso 2º, modificado por  los  artículos  8º  de  la  Ley  733  de  2002  y  19  de la Ley 1121 de 2006,  así:   

Concierto   para  delinquir.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos   de…tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas…la  pena  será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.   

Y concuerda también la situación fáctica  con  el  contenido  del  artículo  376  del  Código  Penal,  modificado por el  artículo  11  de  la  Ley  1453 de 2011, que tipifica el delito de tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes, de la siguiente manera:   

El   que   sin   permiso  de  autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

Si  la cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad  de  droga  excede  los  límites  máximos  previstos  en  el  inciso  anterior  sin  pasar  de diez mil  (10.000)  gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil  (2.000)  gramos  de  cocaína o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o  sesenta  (60)  gramos  de  derivados de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos de  droga  sintética, quinientos (500) gramos de nitrato de amilo, quinientos (500)  gramos  de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de  noventa y seis (96) a ciento  cuarenta  y  cuatro  (144)  meses  de prisión y multa de ciento veinte y cuatro  (124)   a   mil   quinientos   (1.500)   salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes”.   

Así las cosas, se verifica el cumplimiento  de  la  exigencia  de  la  doble  incriminación  en  el  asunto  que concita la  atención  de  la  Sala, porque las conductas descritas están tipificadas tanto  en  el  ordenamiento  foráneo  como  en  el  nacional  y  se  reúne además el  requisito  del  monto  punitivo mínimo a que se hizo referencia, descrito en el  instrumento internacional.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

El  literal  a),  del  artículo  8º,  del  Acuerdo  modificatorio del Convenio sobre Extradición  suscrito  en  Caracas  el  18 de julio de 1911, dispone  que  el  país  reclamante  deberá  aportar,  cuando se trate de una persona no  condenada,  original  o  copia  de  la orden de captura, si el solicitante es el  Gobierno  de Colombia o el mandato de detención, si el requerimiento es elevado  por el Gobierno Peruano.   

Además,  precisa el numeral 1º del citado  apartado  del instrumento internacional, que tal pieza procesal deberá contener  «la  indicación  precisa  del  hecho  imputado,  la  fecha  y  el lugar en que fue cometido, así como los  datos   necesarios   para  la  comprobación  de  la  identidad  de  la  persona  reclamada».   

En el caso, se observa del auto dictado por  el  Cuarto  Juzgado  Penal  Supraprovincial de Lima, mediante el cual se ordenó  abrir  instrucción  en contra de NÉSTOR JOSÉ ÁVALOS BERRÍO y dictar mandato  de  detención en su contra, que contiene una indicación clara y precisa de los  hechos  imputados,  las  circunstancias  de tiempo y  lugar  en  las  que  se  ejecutó la conducta punible, las pruebas allegadas, la  ubicación   jurídica   del   comportamiento   y   las   disposiciones  legales  aplicables  al  caso.   Tal  información  fue  reiterada  por  la  Primera  Fiscalía  Superior  Especializada  en Criminalidad  Organizada,   en   la  acusación  que  dictó  el  15  de  agosto de 201113.   

Lo  anterior permite colegir que el mandato  de  detención  dictado  por  la  autoridad  del  Perú,  cumple  los requisitos  formales  y sustanciales exigidos en el instrumento internacional, por lo que se  verifica cumplido este condicionamiento.   

        6. Causales de improcedencia.   

Prevén los artículos 4º y 5º del Acuerdo  modificatorio   del   Convenio   sobre   Extradición,   que  no  procederá  la  extradición en los siguientes casos:   

a)  si  el  hecho  por el cual se pide se  considera  en  el Estado requerido como delito político o hecho conexo con él;   

b) cuando la infracción penal por la cual  es  solicitada  la  extradición  fuera  de  naturaleza  estrictamente  militar;   

c)  cuando  el  Estado  requerido tuviera  motivos  fundamentados para suponer que el pedido de extradición fue presentado  con  la  finalidad  de perseguir o sancionar a la persona solicitada por motivos  de  raza,  religión, nacionalidad u opiniones políticas. Así mismo, cuando se  pudiere  suponer  que  la  situación  de  la misma estuviera agravada por tales  motivos;   

d) cuando la conducta esté sancionada con  pena privativa de la libertad menor a un año;   

e)  cuando  según  la  Legislación  del  Estado requirente la acción o la pena hubieren prescrito; y,   

f) cuando, por el mismo hecho, la persona  objeto  de  la  petición  ya hubiera sido juzgada, amnistiada o indultada en el  Estado requerido.   

Para  el caso, se tiene que los delitos que  se  le  endilgan  a  NÉSTOR  JOSÉ  –   concierto   para   delinquir   y  tráfico  de  estupefacientes  –,  no  son  de naturaleza política o militar.  Además, la pena  privativa  de  la  libertad  que  estos reatos tienen señalada es superior a un  año.   

Del  mismo  modo,  no  se  desprende de los  cargos  que  sustentan  la  solicitud,  ni  de  los  hechos  que  sustentan  las  providencias  aportadas  con  ésta, que el pedido de  extradición   esté   motivado   en  el  ánimo  de  sancionar  a  ÁVALOS  BERRÍO  por razones de raza,  religión,     nacionalidad     u     opiniones    políticas.   Tampoco  hay elementos para presumir  que     la     situación    del    requerido    se    agravará    por    tales  circunstancias.   

De  otra  parte,  en  lo  relativo  a  la  prescripción   de  la  acción  penal,  se  precisa  recordar  que  los  hechos  investigados  por las autoridades judiciales peruanas y se le endilgan a NÉSTOR  JOSÉ,  tuvieron  ocurrencia  el  21  de  julio  de  2010, cuando se incautó la  sustancia estupefaciente.   

En efecto, la acción penal, de acuerdo con  la  información  que  aporta  el expediente, prescribe en la Nación reclamante  «en un tiempo igual al máximo de la pena fijada por  la   ley   para   el   delito,   si  es  privativa  de  la  libertad»  (artículo  80 del Código Penal del  Perú),  término  que  se  interrumpe  «por  la  actuación  del  Ministerio  Público o de las autoridades  judiciales,   quedando  sin  efecto  el  tiempo  transcurrido.   (…)  Sin  embargo,   la   acción   penal  prescribe,  en  todo  caso,  cuando  el  tiempo  transcurrido  sobrepasa  en  una  mitad  al  plazo  ordinario de prescripción»  (artículo  83 ejusdem)14.   

Por lo tanto, si los delitos reprochados al  requerido  (artículo  296,  en concordancia con los  incisos   6)   y7)  del  apartado  297  de  la  codificación  penal  del  país  requirente),  fueron cometidos el 21 de julio de 2010,  y  la  pena máxima privativa de la libertad legalmente fijada para éstos es de  25  años,  entonces surge nítido que el lapso extintivo aún no se ha cumplido  –   aún  si  no  se  tuvieran   en   cuenta   las   actuaciones   judiciales   surtidas  –,   como   así   lo  confirman  las  autoridades        de        ese        país15.   

Finalmente, no  se  observa  que  por los mismos hechos, NÉSTOR   JOSÉ   ÁVALOS  BERRÍO  ya  hubiera   sido  juzgado,  amnistiado     o  indultado  en  el Estado  requerido.   

En  síntesis, no se configura ninguna de  las  causales  de improcedencia de la extradición, en los términos del aludido  instrumento internacional.   

7. Decisión.  

Los anteriores razonamientos acordes con lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener  por  acreditadas las  exigencias  legales  para  conceptuar  de  manera  favorable  a  la solicitud de  extradición  formalizada  por  el Gobierno de la República del Perú a través  de  su  Embajada  en  nuestro  país,  respecto del ciudadano colombiano NÉSTOR  JOSÉ  ÁVALOS  BERRÍO,  según el requerimiento formulado mediante Nota Verbal  5-8-M/411  del  25 de noviembre de 2013 y conforme se desprende de la actuación  judicial  que  se  sigue en su contra en el Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial  de Lima.   

La  Corte considera pertinente precisar, en  orden  a  proteger  los  derechos  fundamentales  del  requerido,  que el Estado  solicitante  deberá  garantizarle  la  permanencia  en el país extranjero y el  retorno  al  de  origen  en  condiciones  de  dignidad  y respeto por la persona  humana,  cuando el extraditado llegare a ser sobreseído, absuelto, declarado no  culpable  o  eventos  similares,  incluso  después  de su liberación por haber  cumplido  la pena que le fuere impuesta en razón de los cargos que motivaron la  solicitud de extradición.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por  el  país  solicitante,  de  conformidad con lo  dispuesto  por  los artículos 12 y 34 de la Constitución Política de Colombia  y  como  lo  sugiere  la  Procuraduría  General  de  la Nación a través de su  Delegado.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  NÉSTOR   JOSÉ   ÁVALOS   BERRÍO   a   que   se   le   respeten  –como  a  cualquier otro nacional en  las     mismas     condiciones     –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso a un proceso  público  sin  dilaciones injustificadas, se presuma su inocencia, cuente con un  intérprete,  tenga un defensor designado por él o por el Estado, se le conceda  el  tiempo  y los medios adecuados para que prepare la defensa, presente pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación  de  la  libertad se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que  se  le imponga no trascienda de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal  superior,  a  que  la pena privativa de la libertad tenga la  finalidad  esencial  de  reforma  y  readaptación  social  (Artículos 29 de la  Constitución;  9  y  10  de  la Declaración Universal de los Derechos Humanos;  5-3.6,  7-2.5,  8-1.2 (a) (b) (c) (d) (e) (f) (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Además,  de que no puede ser condenado dos  veces  por  el  mismo  hecho, por mandato de la Carta Política, ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección,  lo cual se  refuerza  con  la  Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 17) y  el   Pacto   Internacional   de   Derechos   Civiles   y  Políticos  (artículo  23).   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Además,  proferida  la  sentencia  por  la  autoridad  judicial  extranjera,  si fuere condenatoria, deberá informar a esta  Corporación  acerca  del cumplimiento de los condicionamientos a que se refiere  este  concepto,  dado  que  en  ejercicio  del  control  constitucional, se hace  necesario  que  la  Corte Suprema de Justicia reflexione sobre la posibilidad de  emitir  conceptos  desfavorables,  respecto  de  solicitudes  de extradición de  nacionales  colombianos,  cuando constate que el Estado requirente no cumple con  las exigencias que el Presidente de la República debe hacerle.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de   la   Corte   Suprema   de   Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la  extradición  de  NÉSTOR JOSÉ  ÁVALOS  BERRÍO  de  anotaciones  conocidas  en  el  curso del proceso, por los  cargos   que   le   imputa   el   Cuarto   Juzgado   Penal   Supraprovincial  de  Lima.   

Comuníquese esta determinación al defensor  del  requerido,  al  Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación, para  lo  de su cargo.  Devuélvase el expediente al Ministerio de Justicia y del  Derecho para lo de su competencia.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folios 109 a 126 del cuaderno anexo.   

2  Ejecutada la detención, el Estado requirente deberá  formalizar  el  pedido  en el plazo de noventa (90) días calendario. En el caso  que  no  fuere  formalizado el pedido en el plazo indicado, la persona objeto de  la  petición  será puesta en libertad y solamente se admitirá un nuevo pedido  de  detención  por  el  mismo  hecho,  si  son retomadas todas las formalidades  exigidas en este Acuerdo.   

3 Folio  82 de la carpeta.   

4  Mediante  oficio  DIAJI/GCE  No.  2635  del  26  de noviembre de 2013, obrante a  folios 79 y 80 de la carpeta.   

5  Folios 28 y 29 a 44 del cuaderno de la Corte, respectivamente.   

6  Folios 109 a 126 de la carpeta.   

7 Folio  16 del cuaderno anexo.   

8  Página 15 del cuaderno anexo.   

9 Folio  84 de la carpeta.   

10  Folio 58 de la carpeta.   

11  Debido  al  vencimiento  del término consagrado en el artículo 9º del Acuerdo  modificatorio   del   Convenio  sobre  Extradición  suscrito  en  Caracas  en  1911  para  formalizar  la  petición  (90 días), la Fiscalía General de la Nación ordenó la libertad de  ÁVALOS BERRÍO mediante resolución del 17 de julio de 2012.   

12  Folios 3 y 4 del cuaderno anexo.   

13  Folios 127 a 148 del cuaderno anexo.   

14 Se  aclara  que  al tenor del literal e) del artículo 5º del Acuerdo Modificatorio  del  Convenio  sobre  Extradición suscrito en Caracas en 1911, el estudio sobre  la  prescripción  de la acción o de la pena debe hacerse bajo los lineamientos  de la normatividad del país requirente.   

15 Ver  folios 6 y 7 del cuaderno anexo.     

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