CP007-2017(49023)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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    JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

CP007-2017  

Radicación N° 49023  

Aprobado acta N° 025  

Bogotá, D.C., primero (1°) de febrero de dos  mil diecisiete (2017).   

I. VISTOS  

Procede  la  Corte  emitir concepto sobre la  solicitud  de extradición formulada por el gobierno de la República Argentina,  respecto  de  los  ciudadanos  colombianos  Edilberto  Vargas  Fernández, Víctor  Alfonso    Camargo    López    y    la   ciudadana  boliviana  Diana Cristina Suárez Heredia.   

II.  ANTECEDENTES  

1.  Mediante  sendas  notas  verbales  números  233/16, 234/16  y  232/16,  la  primera  y la última del 31 de agosto de 2016 y la segunda del 1º  de  septiembre del mismo año, el gobierno de la República Argentina, a través  de  su  Embajada en nuestro país, pidió la detención preventiva, con fines de  extradición,  de los ciudadanos colombianos Edilberto  Vargas  Fernández, Víctor  Alfonso    Camargo   López   y   de   la   nacional  boliviana  Diana Cristina Suárez Heredia,  requeridos  todos ellos por el Juzgado Nacional en lo Criminal y  Correccional  Federal  Nº  12,  Secretaria  Nº  24,  dentro  de  la  Causa Nº  7.650/2014,  en  la  que  se les atribuye la comisión de delitos de asociación  ilícita,    tráfico    de    estupefacientes,    contrabando   y   lavado   de  activos.       

2.    Con  resoluciones  del  2  de  septiembre  de  2016,  el Fiscal General de la Nación  ordenó  la  captura  de  los  mencionados,  quienes,  según  se  extrae  de la  actuación  policial  cumplida,  fueron  privados de la libertad el 28 de agosto  anterior,   con   fundamento  en  las  circulares  rojas  de  Interpol  números  A-7739/9-2015, A-7740/9-2015 y A-7741/9-2015, respectivamente.   

Con  la nota verbal número 10372/16 del 19  de  septiembre de 2016, el gobierno argentino, por vía diplomática, formalizó  la  petición  de  extradición  de  Edilberto Vargas  Fernández, Víctor Alfonso  Camargo   López  y  Diana  Cristina    Suárez    Heredia,   por   razón   del  requerimiento  que  obra  en  su contra “en la causa  Nº  7650/14, caratulada Silva Cárdenas Carlos Olmedo y otros s/infracción Ley  23.737”;  igual  petición formuló a través de la  nota  verbal  número  269/16  del  día  26  del  mismo mes y año.   

A  través  a  la  nota verbal últimamente  mencionada,   el   gobierno   argentino  allegó  la  siguiente  documentación,  autenticada  por  el  Presidente  de  la  Cámara  Nacional de Apelaciones en lo  Criminal y Correccional Federal:   

i)   Exhorto  del 29 de agosto de 2016  dirigido  al  Fiscal  General  de  la Nación de Colombia, por medio del cual el  Juez  Federal a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal  No.  12  de  Buenos  Aires  le  solicita  ordenar la extradición de los citados  Vargas    Fernández,  Camargo    López    y  Suárez              Heredia.   

En  el  aludido  documento se mencionan los  siguientes hechos, que fundamentan el pedido de extradición, así:   

“Conforme   surge  de  las  constancias  agregadas  a  la  causa antes referida, se atribuye a los imputados Edilberto      Vargas     Fernández,  Víctor   Alfonso   Camargo   López   y   Diana   Cristina   Suárez  Heredia  haber  tomado  parte  en  una  organización criminal  integrada   por   una  considerable  cantidad  de  sujetos,  entre  los  que  se  encontrarían   al   menos  Carlos  Olmedo  Silva  Cárdenas,  Guillermo  Adolfo  Heisinger,  Germán  Emilio  Marín  López,  Mario  Alberto Lara Guerra, Nadín  Eugenio  Ardila  Angulo,  Jorge  Enrique  Trujillo Sánchez, Carlos David Pardey  Rozo,  César  Andrés  Macías Loor, Juan Carlos Ojeda, Jorge Eliécer Ramírez  Cuartas,  Gabriel  Esteba Zilli, Juan Alberto Banesevich, Natalia Obando López,  Carlos  Miguel  Potes Ramírez, Carlos Yorelmy Duarte Díaz, Erman Triana Peña,  Manuel  Jesús  Puches  Frías,  Fernando  Manuel  Martins  Frutuoso,  John Jair  Piedrahita  Jaramillo,  William  Triana  Peña,  Henry  Felipe  Ibarra Ramírez,  Alassana  Djaló,  Luis  Adrián  Azula, Gustavo Lozzia, Luis Aníbal Batistela,  Yuriano  Valencia  Estrada  y  quien  respondería  al  nombre  de  ‘Juan        Palomo’,   la   cual  se  dedicaría  a  la  realización  de actividades relacionadas con el tráfico ilícito de sustancias  estupefacientes  y el manejo de los fondos producidos en pos de mantener vigente  la estructura delictiva”.   

“A   través   de   la   investigación  desarrollada,  se  puso en evidencia que estas maniobras tendrían impacto tanto  en   el   orden  nacional  como  en  terceros  países,  de  ahí  su  carácter  internacional  y  transnacional,  presentado  vinculaciones  con  otras células  criminales  asentadas  en  otros  estados  (Bolivia, Paraguay, Uruguay, España,  Portugal,  Guinea  Bissau,  entre otros) con los mismos objetivos y respondiendo  todos  estos  grupos  a  una  sola  organización central, de mayor envergadura,  existente en la República de Colombia”.   

“Las medidas concretadas hasta el momento  han  permitido  conocer  que  la  agrupación de corte delictivo presentaría un  alto  grado de organización y división de roles, como así también un marcado  verticalismo entre sus integrantes”.   

“En los eslabones superiores de la cadena  de  distribución  detectada en este país, que respondería a las directivas de  la  organización  central  antes  indicada,  se encontrarían quienes tendrían  como  función  principal  la  administración de los recursos, tanto materiales  como  personales,  impartiendo  las directivas necesarias para la concreción de  las  actividades  de  relevancia  para  la  banda  y  también  fiscalizando las  funciones desplegadas por quienes los subordinan”.   

“Se  dedicarían principalmente al manejo  del  flujo  de  dinero obtenido como consecuencia del tráfico, solventando así  las  actividades  de  los  demás  integrantes para mantener la estructura de la  organización”.   

“En  este  estamento  se  encontrarían  quienes  han  sido  identificados  hasta  el  momento  como  Carlos Olmedo Silva  Cárdenas,  Erman  Triana  Peña,  Carlos  Yorelmy Duarte Díaz y William Triana  Peña”.   

“En el siguiente eslabón pueden ubicarse  a  diferentes personas que si bien detentan funciones de jerarquía dentro de la  banda,  responderían a las directivas de los anteriores y se hallarían sujetos  a  su  control  inmediato.  En esta línea puede individualizarse a Edilberto      Vargas     Fernández,  Diana   Cristina   Suárez   Heredia   (esposa del anterior)…”.   

“En el siguiente eslabón, se encuentra a  quienes  ocuparían el nivel medio de la célula criminal, pero sus funciones se  vincularían  estrechamente  con  la asistencia y realización de las directivas  impartidas  por  quienes  se  ubican  por  arriba de estos sujetos. Así, pueden  señalarse  dentro  de  este  estrato  a  …  Víctor  Alfonso  Camargo López (quien estaría a las órdenes  de    Edilberto    Vargas    Fernández)…”.   

“En  un nivel más abajo puede ubicarse a  distintos  sujetos  que  estarían  relacionados  con  las maniobras de tráfico  directas,  es decir, con el transporte, almacenamiento y acondicionamiento de la  droga. En esta línea cabe señalar a…”.   

“Es  así  que  a  partir  de la pesquisa  desplegada  en  estos  autos  y en sus causas conexas, se procedió al secuestro  paulatino  de  distinta cantidad de alcaloides, elaborados a base de cocaína, y  material  presuntamente vinculado a su acondicionamiento y comercialización. De  esta  forma,  entre  los hechos de tráfico que habrían sido concretados por la  organización  de  la  que  formarían parte los imputados, se constatarían los  siguientes:   

“1. Causa nº 1.167/2014… El intento de  exportación  de  945,5  gramos de cocaína (1.910 gramos de sustancia en total,  con   un   grado   de  pureza  del  49.5%),  con  una  capacidad  para  producir  aproximadamente  9.454 dosis umbrales. Este suceso fue advertido el 29 de agosto  de  2014  como  consecuencia  de  la  actividad de prevención desplegada por el  señor  Jefe  de  la  División  de  Drogas  del  Departamento  de  Inspecciones  Aduaneras  de  la  Dirección  General  de Aduanas en el interior del aeropuerto  internacional  ‘Ministro  Pistarini’,  procediéndose  a  interceptar  y  registrar  el equipaje de Martín Maximiliano  Fraire,  quien  se  dirigía  a  abordar  vuelo QR772 de la empresa ‘QATAR      AIRWAYS’  con  destino  final  a  Bangkok,  Tailandia,  previa  escala  en  Doha.  Tras  estas  diligencias,  se  incautaron  distintos  envoltorios de ketchup que llevaban oculta aquella cantidad de droga.  La  instrucción  impartida  en  ese  expediente  permitió averiguar que Freire  habría  sido contactado por integrantes de la organización investigada en este  expediente,  directamente  relacionados  con  Víctor  Alfonso  Camargo  López  y  Germán  Emilio  Marín  López”.     

“2.   Causa   nº   385/2015…   El  almacenamiento  de  setenta  y  nueve  (79)  envoltorios compactados en forma de  ‘ladrillos’        o        ‘panes’,     conteniendo     sustancia  estupefaciente  elaborada  a base de cocaína y de distintas bolsas con la misma  droga,  todo  ello  con  un peso total estimado de 84.955 gramos. Estos autos se  iniciaron  el  17  de  enero  de  2015  a  partir de la actividad desplegada por  personal   de   la  Comisaría  25ª  de  la  Policía  Federal  Argentina  como  consecuencia  de la comunicación anónima recibida ante el sistema ‘911’,  siendo alertados de la comisión  de  un  presunto  delito  contra la propiedad en el inmueble ubicado en la calle  Niceto  Vega  5.035  de esta ciudad… El devenir de la investigación permitió  identificar  que  allí  residían  al  momento  de  los hechos Yuriano Valencia  Estrada  y  John  Jair  Piedrahita  Jaramillo,  sujetos  respecto  de quienes se  determinó  con posterioridad que estarían íntimamente relacionados con Carlos  Olmedo   Silva   Cárdenas,   Germán   Emilio   Marín  López  y  Edilberto    Vargas    Fernández”.   

“3.     La    presente  causa  nº  7.650/2014 (iniciada como  desprendimiento  de  los  autos  nº 15.475/2011 y 413/2011 del registro de este  Tribunal):  el  intento  de  exportación  de 12.086 gramos de cocaína (con una  pureza  del 56%) a través del puerto de esta ciudad, con destino a las islas de  Guinea  Bissau  y Marruecos, develado el día jueves 17 de septiembre de 2015 en  horas     de     la     tarde    en    el    depósito    fiscal    ‘Binder’   (sito   en   la   calle   1.721  –ex Biedma- nº 7.916,  ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe”.   

“A  partir  de  las  tareas  de  campo e  intervenciones  telefónicas  se pudo conocer que la organización se hallaba en  tratativas     para    exportar    –como  envío  de  prueba-  aquella  cantidad  de estupefacientes a  través  del puerto ubicado en esta ciudad, previo a ser ingresado el cargamento  en  el  puerto  de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, para realizar el  control de rutina”.   

“Se   registraron   así   distintas  comunicaciones  telefónicas  y  encuentros  entre Germán Emilio Marín López,  Fernando  Manuel  Martins  Frutuoso,  Jorge  Enrique  Trujillo  Sánchez,  Jorge  Eliécer  Ramírez  Cuartas, Gabriel Esteban Zilli, Luis Aníbal Batistela, Luis  Adrián  Azula,  Luis  Alberto  Benesevich  y  Alassana  Djaló, que permitieron  identificar  que  la  droga  a  enviar sería cocaína disimulada en arroz y que  habría  de ser acondicionada utilizando a esos fines los domicilios de la calle  Víctor  Mercante  1.135.,  1.137  y 1.141 de la ciudad de Rosario, provincia de  Santa Fe”.   

“Se  logró  establecer que la empresa a  cargo      de     la     operación     sería     la     firma     ‘EURO   EXPORT   S.R.L.’  (C.U.I.T.  nº  30-710-40065-9),  determinándose  que la misma había documentado el 11 de septiembre de 2015 una  operación   bajo  la  destinación  nº  15052EC01006767S  en el depósito  fiscal  indicado,  tratándose de aproximadamente cuarenta y seis (46) toneladas  de  arroz,  por lo que se ordenó la apertura y verificación de esa carga el 17  de  septiembre  de  2015, detectándose en una de las bolsas que contenía arroz  la presencia de la referida cantidad de cocaína”.   

“Además,  se  hizo  presente durante la  concreción  del procedimiento el imputado Juan Alberto Benasevich, alegando ser  el  responsable  del  cargamento  y solicitando información al respecto, por lo  que,   teniendo   en   cuenta   las   probanzas  ya  acumuladas  se  dispuso  su  detención”.   

“Como  consecuencia  de  este  último  acontecimiento,  y  teniendo  en  cuenta  la  prueba  reunida  en  los distintos  expedientes  citados,  se  dispusieron diferentes registros domiciliarios en los  inmuebles  a  disposición de las organización, procediéndose el viernes 18 de  septiembre  de  2015 al secuestro de mayor cantidad de material estupefaciente y  elementos   en  principio  vinculados  a  su  tráfico,  conforme  el  siguiente  detalle”:   

“En  la  ciudad de Rosario, provincia de  Santa Fe, se registraron los siguientes inmuebles, a saber”:   

“El  identificado  con  el  nº  1 en la  respectiva  orden  de allanamiento, emplazado en la calle Víctor Mercante 1.135  de  esa  ciudad: en la habitación identificada con el nº 1 se secuestró entre  la   pared   y  el  placard  un  bolso  simil  cuero  negro  marca  ‘LANGOSTTA’, que contenía un paquete de nylon  transparente    con    1.002    gramos   de   cocaína   (muestra   ‘M2’,  25%  de pureza, 250,05 gramos de  cocaína  en  estado  puro);  un  envoltorio  con cinta de embalar con restos de  sustancia  en  polvo  blanca; un revólver calibre .032, número de serie 6.469,  sin  marca  ni  modelo  visible  y  seis  municiones,  cuatro calibre .357 y dos  calibre .45”.   

“Además,   en   esta  habitación  se  incautaron  cinco  paquetes  más  que en su interior contenían bolsas de nylon  con  cierre  incorporado en diferentes tamaños y cantidades, conteniendo una de  ellas      996      gramos      de      cocaína      (muestra      ‘M5’,  1%  de  pureza,  9,96  gramos de  cocaína  en  estado  puro);  una  bolsa  de  nylon  de  color  transparente que  contenía         trescientos        tubos        plásticos        ‘EPPENDORFF’  vacíos  y  una  caja  de cartón  Marca    Swan    Electronic    con    una    balanza   de   precisión,   modelo  SF-400”.   

“Asimismo,   debajo  de  un  bolso  se  encontró  una  mochila  negra  marca ‘PRIMICIA’,  conteniendo  un frasco de plástico transparente con dos bolsas  de  plástico  que  contenían  68  gramos  de  cocaína  (muestra  ‘M3’,  2%  de  pureza,  1,36  gramos de  cocaína  en  estado  puro);  dos  paquetes  con  cinta de embalar con sustancia  polvorienta  blanca, determinándose en una de ellas la existencia de 500 gramos  de      cocaína     (muestra     ‘M6’, 60%  de  pureza,  300  gramos  de  cocaína  en  estado puro); un paquete rectangular  envuelto en una bolsa de nylon negro”.   

(…)  

“En  el  identificado con el nº 2 en la  respectiva  orden,  sito  en  la  calle  Víctor  Mercante 1.137 de la ciudad de  Rosario:  en  la  cocina  se  incautó  una  balanza  de precisión ‘DIGITAL      SCALE’,  dos baldes plásticos, una bolsa  de  arroz,  una  caja  conteniendo  un test de solución, ocho paquetes de arroz  marca     ‘MOLINOS  ALADORADO  NATURAL’  y  guantes  de  látex blancos. En el baño se secuestró un pote conteniendo cloro  sólido  granulado,  una  bolsa  de desengrasante. En una de las habitaciones se  halló  un  pasaporte español nº XDA966954 a nombre de Jorge Eliécer Ramírez  Cuartas;   una  identificación  personal  de  la  República  de  Colombia  nº  10.141.169  a  nombre de la misma persona; y una valija con veinte mil ($20.000)  pesos en billetes de cien pesos”.   

“En  el comedor se incautó un boleto de  viaje     de     la     empresa    ‘INVERSA’  a   nombre   de   Jorge  Eliécer  Ramírez  Cuartas,  anotaciones  relativas  a  miscibilidades  de  disolventes y otros y dos bolsas de conservación plásticas  transparentes.  En  este  sitio  se  procedió a la detención de Jorge Eliécer  Ramírez Cuartas”.   

“En el identificado con el nº 3, sito en  la  calle  Víctor  Mercante 1.141 de la ciudad de Rosario: … En el hall de la  casa  se  secuestró  una  bolsa tipo ‘arpillera’  blanca  con diez bolsas de nylon conteniendo un material blanco.  En   este   sitio   se   procedió   a   la   detención   de   Gabriel  Esteban  Zilli”.   

“En  la  parte  inferior de la vivienda:  sobre   el  cieloraso  del  sector  identificado  en  el  acta  respectiva  como  ‘oficina     nº  1’  se  incautó  una  bolsa  celeste  que  contenía tres bolsas de nylon con cocaína, con un peso de  1.001     gramos     (muestra     ‘M9’,  2%  de  pureza,  20,02  gramos  de  cocaína  en  estado  puro), 999 gramos (muestra  ‘M10’,  2%  de  pureza,  19,98 gramos de  cocaína    en    estado    puro)   y   1.001   gramos   (muestra   ‘M11’,  2%  de  pureza,  20,02 gramos de  cocaína en estado puro”.   

(…)  

“De una caja de madera que se encontraba  en  el  piso  se  incautaron  quince  municiones  .38, cuarenta calibre .22, dos  cargadores de pistola .45 con siete municiones en su interior”.   

“Sobre   otro  estante  de  madera  se  secuestró  una  caja  de  cartón  que  contenía cuarenta y dos mil doscientos  ochenta  y  cinco pesos ($42.285) y doscientos (US$200) dólares estadounidenses  y   una   bolsa   de  nylon  con  8  graos  de  cocaína  (muestra  ‘M12’,  86%  de  pureza,  6,88 gramos de  cocaína en estado puro)”.   

“En  los  sectores  identificados  como  ‘garaje     nº  1’   y  ‘garaje     nº     2’  se  incautaron  varias bolsas que  rezan  ‘IRAQI MINISTRY  OF     TRADE’    y  ‘BELINDA´, y una caja  de   cartón  con  la  inscripción  ‘Gabriel’  que contenía una sustancia en polvo blanca”.   

(…)  

“En   el   sector   identificado  como  ‘living     nº  2’,  se  secuestraron  seis  bolsas  de  nylon  conteniendo  cocaína  en  las siguientes cantidades: 2  gramos         (muestra        ‘M13’, 89%  de  pureza,  1,78  gramos  de  cocaína  en  estado  puro),  9  gramos  (muestra  ‘M14’,  24%  de  pureza, 12,16 gramos de  cocaína     en     estado     puro),    2    gramos    (muestra    ‘M15’,  89%  de  pureza,  1,78 gramos de  cocaína     en     estado     puro),    2    gramos    (muestra    ‘M16’,  90%  de  pureza,  0,45 gramos de  cocaína     en     estado     puro),    2    gramos    (muestra    ‘M17’,  90%  de  pureza,  0,45 gramos de  cocaína    en    estado    puro)    y    1    gramo    (muestra    ‘M18’,  18%  de  pureza,  0,18 gramos de  cocaína en estado puro)”.   

(…)  

“En el marco del allanamiento concretado  en  la ciudad de San Miguel de Tucumán, provincia de Tucumán, sito en la calle  Buenos    Aires    440,    asiento    legal    de    la    firma    ‘EURO       EXPORT’,  se  procedió  al  secuestro  de  diversa  documentación  relacionada con la constitución y movimiento comercial  de la firma en cuestión.    

“En el marco de los registros realizados  en esta ciudad y en la provincia de Buenos Aires”:   

“En  el  identificado con el nº 1 en la  respectiva  orden,  sito  en  la  calle  Zabala  1.665, piso 2º, de esta ciudad  (domicilio de residencia de Carlos Olmedo Silva Cárdenas)…”.   

“En el identificado con el nº 2, sito en  la   avenida   Del   Libertador   4.854,  piso  8º,  departamento  ‘C’  de  esta  ciudad  (domicilio  de  residencia de Germán Emilio Marín López)…”.   

“En  el identificado con el nº 3, sito  en    la    calle    Agüero    867,   piso   3º,   departamento   ‘B’,  de  esta  ciudad  (domicilio  de  residencia de Carlos David Pardey Rozo)…”.   

“En  el identificado con el nº 5, sito  en  la  calle  Vera 1.245 de esta ciudad (domicilio de residencia de Juan Carlos  Ojeda)…”.   

“En  el identificado con el nº 6, sito  en  la  calle  Pacheco  de  Melo  2.107,  piso  2º,  departamento  ‘B’  de  esta  ciudad  (domicilio  de  residencia de Jorge Enrique Trujillo Sánchez)…”.   

“En  el identificado con el nº 9, sito  en    la    calle    Gallo    1.106,   piso   4º,   departamento   ‘C’,  de  esta  ciudad  (domicilio  de  residencia de Ardila Angulo Nadín Eugenio)…”.   

“En el identificado con el nº 10, sito  en   la   avenida   Corrientes   2.372,   piso  4º,  departamento  ‘24’,  de  esta  ciudad  (domicilio  de  residencia de Jonathan Márquez Ávalos)…”.   

“En el identificado con el nº 11, sito  en  la  calle  Eugenio  Revizo  150,  Monte  Grande,  provincia  de Buenos Aires  (domicilio a disposición de César Andrés Macías Loor)…”.   

En  el  identificado  con  el  nº  12,  tratándose   del   Lote   nº   698,   villa   La  Ñata,  barrio  ‘San   Isidro  Labrador’,   Nordelta,  partido  de  Tigre,  provincia   de   Buenos   Aires   (domicilio   de  residencia  de  Henry  Ibarra  Ramírez)…”.   

“En  el  identificado  con  el  nº 13,  tratándose   del   bloque  nº  2,  Edificio  nº  2,  piso  2º,  departamento  ‘E’,      barrio      ‘Portezuelo’,   Nordelta,  partido  de  Tigre,  provincia   de   Buenos  Aires  (domicilio de residencia de Mario Alberto Lara Guerra)…”.   

“En  el  identificado  con  el  nº 14,  tratándose  de la habitación nº 20 del hotel ubicado en la calle Carlos Calvo  2.260  de  esta  ciudad  (domicilio  de  residencia  de  César  Andrés Macías  Loor)…”.          

“La  investigación desplegada en autos  también  permitió  establecer  que  la  organización  criminal  contaría con  un    considerable  entramado  de  sociedades  comerciales,  integrada  por  distintos  sujetos  que  estarían relacionados con las actividades analizadas y  que  se  encargarían  de  manejar  el flujo de los fondos, maniobras en las que  tendría  un  rol  preponderante el imputado Guillermo Adolfo Heisinger y Carlos  Yorelmy Duarte Díaz”.       

     

“Tras la concreción de esta diligencia  por  parte  de las autoridades de la Unidad de Operaciones Especiales Antidrogas  de  la  Gendarmería  Nacional,  se  logró  el  secuestro  de  gran cantidad de  documentación  que  sugeriría  que el movimiento comercial del establecimiento  podría  estar  vinculado  a  las maniobras de corte criminal desplegadas por la  organización,  por  lo  que  se incorporaron tales constancias a los estudios a  cargo   de   la  Procuraduría  de  Narcocriminalidad  de  la  Procuraduría  de  Criminalidad  Económica  y  Lavado  de  Activos  y de la Unidad de Información  Financiera,  habiéndose  detectado  hasta  el momento diversas maniobras que se  vincularían  al  lavado  de  activos de origen delictivo en cabeza de varios de  los  integrantes  de  la  organización  criminal  antes  referida,  ya sea como  integrantes  de  las  firmas comerciales encargadas de movilizar los bienes y el  dinero  o  como  allegados  a  esas  actividades  responsables  de asistir a los  anteriores  en  el  proceso  de  conversión de esos capitales para su posterior  utilización.   

“Asimismo,  como  consecuencia  de  la  compleja  investigación  llevada  adelante  por este Tribunal, se vinculó a la  actividad  de  la organización criminal antes mencionada, la muerte violenta de  Carlos  Alberto  Camacho  Gutiérrez… y las lesiones sufridas por Kiby Solange  Trujillo  Velázquez…  ocurridas  el  3  de  marzo  de 2014, a las 15:00 horas  aproximadamente,  en  las  inmediaciones  de  la  intersección  de las avenidas  Agustín   Méndez   y  Presidente  Figueroa  Alcorta  de  esta  ciudad,  hechos  identificados  bajo  las  actuaciones  tramitadas  como  causa  nº 13.154/2014,  también  del  trámite  ante  la  Secretaría  nº  24 de este Juzgado en forma  conexa      con      el      expediente      nº      7.650/2014”.      

En el aludido exhorto se precisa, además,  la  identidad  de  las  partes  que  intervienen  en  la  causa, la normatividad  aplicable  de  los  códigos penal, procesal penal y aduanero de Argentina, así  como   las  disposiciones  pertinentes  de  las  Leyes  23.737  y  24.767  sobre  cooperación  internacional  en  materia  penal;  los  preceptos  que regulan la  prescripción  de  la  acción  penal y la transcripción del auto que ordena la  rogatoria, dictado por la autoridad judicial argentina.   

ii) Apostilla al exhorto anterior, por el  Jefe  de  la  Unidad  de  Coordinación  de  Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina.   

iii)  Auto  del 17 de septiembre de 2015,  por  medio  del  cual  el Juzgado Nacional en lo Criminal nº 12 dispone recibir  declaración   indagatoria   a   Edilberto   Vargas  Fernández,   Víctor  Alfonso     Camargo    López    y    Diana  Cristina  Suárez  Heredia,  al  tiempo que ordena su detención.   

En  esta  providencia  se  amplían  las  conductas atribuidas a los solicitados en extradición, así:   

“Edilberto  Vargas  Fernández  (alias  Eddy  o Mey, titular del  documento  nacional  de  identidad  nº  95.027.803  de nacionalidad colombiana,  nacido  el  23  de  marzo  de  1967,  hijo  de  José  Joaquín  Vargas y María  Guillermina  Fernández):  respondería  en  forma directa a Carlos Olmedo Silva  Cárdenas,  aunque  también  a  la  supervisión  de  William  Triana Peña. Su  función  estaría vinculada en parte con el manejo de grandes sumas de dinero y  con  la  obtención  de  los  recursos propios para poder concretar parte de las  operaciones  que  tendrían que ver con el tráfico ilícito de estupefacientes.  En  la actualidad se encontraría en la República de Colombia junto a su pareja  Diana    Cristina    Suárez   Heredia”.   

“Diana  Cristina  Suárez  Heredia  (titular  del  documento  nacional  de identidad nº 94.965.337, nacida el 31 de mayo de 1993): esposa del  anterior,  residiría  en  forma  permanente  en  la  ciudad de Santa Cruz de la  Sierra,  Bolivia,  aunque en la actualidad estaría viviendo en la República de  Colombia     junto     a     Edilberto     Vargas  Fernández”.   

“Las  medidas  concretadas  en la causa  permitirían   sostener  que  podría  estar  relacionada  con  el  lugar  donde  produciría    a   gran   escala   el   material   estupefaciente   –cocaína-,  asentado  en  Bolivia,  donde  también  contaría  con  la  colaboración  de  otros  integrantes de la  banda”.   

“Víctor  Alfonso  Camargo  López (alias Cachete o   Vitico,   titular   del  pasaporte  colombiano  nº  CC1.057.586.995,  de  nacionalidad  colombiana, nacido el 25 de  mayo  de  1991),  tendría un rol similar al anterior pero respondería de forma  directa  a  Edilberto  Vargas Fernández.  También  haría de chofer de este último y estaría vinculado  al  manejo  de  parte  del material narcótico distribuido por la organización,  cumpliendo     las     órdenes    dadas    por    el    anterior”.   

     

iv)   Copia   de  las  fotografías  de  filiación,   pasaportes   de   los  citados  Vargas  Fernández,   Camargo  López  y Suárez Heredia,  documentos  de identidad argentinos del primero y la  última,  cédula  de  ciudadanía  de  los  ciudadanos colombianos y cédula de  identidad  boliviana  de  la  nacional  de ese país.   

v) Certificación  de  autenticidad  de  la  documentación remitida,  expedida por la Secretaría 24 Federal.   

       

Adicionalmente,  el  gobierno  reclamante  allegó los siguientes documentos:   

vi)  Comunicación  del  29  de agosto de  2016,  por  medio  de  la  cual  el  Juzgado  Nacional  en lo Criminal nº 12 le  solicita  al  Director  de  Cooperación  Internacional  que  requiera al Fiscal  General    de    Colombia    la    detención    preventiva    de   Edilberto     Vargas     Fernández,  Víctor   Alfonso   Camargo   López   y     Diana     Cristina    Suárez  Heredia,  en  razón  a  que  fueron  privados de la  libertad, en virtud de sendas circulares rojas de Interpol.   

    

3. La      Directora     de   Asuntos   Jurídicos   Internacionales   del   Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  en  el  oficio  DIAJI  Nº 2302 del 27 de septiembre de  2016,  conceptuó  que  al presente trámite son aplicables la Convención sobre  Extradición,   suscrita  en  Montevideo  el  26  de  diciembre  de  1933  y  la  Convención   de   las   Naciones   Unidas   contra   el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas,  adoptada  en  Viena  el  20  de  diciembre de 1988.   

4.  El   Jefe  de  Asuntos  Internacionales   del   Ministerio   de   Justicia   y  del  Derecho  envió  la  documentación  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  con el fin de que emita el  concepto de rigor.   

Los solicitados en extradición designaron  al  defensor  de  confianza  que  representa  sus  intereses; enseguida, la Sala  corrió  el  término  para  la solicitud de pruebas, sin que los intervinientes  hicieran  petición  en  tal  sentido.  Del  término  para  presentar  alegatos  finales,   hicieron   uso   el   Ministerio   Público  y  el  defensor  de  los  reclamados.   

III.   ALEGATOS        DE              LOS  INTERVINIENTES   

1.  En  representación  del  Ministerio  Público,  la  Procuradora  Tercera Delegada para la  Casación  Penal  solicita  a  la  Corte  que  emita  concepto   favorable   al   pedido  de  extradición  de  los  tres  reclamados.   

Señala  que no existe ningún obstáculo  por  razón  del  requisito  temporal,  pues las conductas atribuidas a aquellos  acaecieron  con  posterioridad  al  17  de  diciembre de 1997; tampoco en lo que  tiene  que  ver  con  el  lugar  de  comisión de los hechos, toda vez que estos  habrían sucedido en la República Argentina.   

Añade  que  en  la  documentación  que  sustenta  el  pedido  de  extradición  se  incluyó  la  decisión judicial que  especifica  los  cargos  formulados  contra Edilberto  Vargas         Fernández,        Víctor   Alfonso   Camargo  López  y  Diana    Cristina    Suárez   Heredia,  así  como  la  resolución  del  mismo  despacho  judicial que  “decretó     el     procesamiento    de    los  inculpados”  e identifica las conductas atribuidas  como  tráfico  de  estupefacientes  y  lavado  de  activos.  Agrega que toda la  documentación  fue apostillada por la autoridad del país reclamante y remitida  por conducto diplomático.   

Aduce que las notas verbales y las demás  pruebas  allegadas  permiten  corroborar  los  datos  de  identificación de los  solicitados  para  comparecer  a  juicio,  mismos  que fueron incorporados a las  resoluciones  de  captura  dictadas  por  la  Fiscalía  General  de la Nación;  asimismo,  las  diligencias  practicadas por la policía judicial confirmaron la  identidad de los reclamados.   

Asegura  que se cumple el principio de la  doble  incriminación,  puesto  que  la  conducta de tráfico de estupefacientes  endilgada  en  el  país  extranjero dentro de la causa Nº 7.650/2014, conforme  las  disposiciones  normativas  aportadas en la solicitud de extradición, está  prevista  como  delito  en  el  artículo  376  del  Código  Penal  Colombiano,  modificado  por  el  art.  11  de  la Ley 1453 de 2011.  De igual forma, se  cumple con el límite mínimo de la pena de prisión exigido.   

Indica que se cumple con el requisito que  consagra  el  ordinal  2º del artículo 493 de la Ley 906 de 2004, toda vez que  el  pronunciamiento  judicial  remitido por el país corresponde a la acusación  de  la  legislación procedimental colombiana, en la medida en que determina los  supuestos  de  hecho,  su  adecuación  normativa, la identidad de los presuntos  responsables,  lo  que supone “notas de semejanza y  equivalencia   que  caracterizan  el  modelo   procedimental   que  en  materia    penal    tiene    el    Estado   requiriente   respecto   del   País  requerido”.   

Por  último,  solicita  a  la  Corte que  formule  los  condicionamientos  de  rigor,  en  caso  de  que  el  concepto sea  favorable.    

2.    El  defensor  comienza por reseñar lo que estima fueron  irregularidades   en   torno  a  este  trámite:  señala  que  las  autoridades  judiciales  argentinas  no le reconocieron personería para actuar al abogado de  confianza    que    Vargas   Fernández,    Camargo   López   y     Suárez    Heredia  designaron,  para  que  representara sus intereses en el proceso  que  se  les  sigue  en  Argentina,  en la causa Nº 7.650/14; que tampoco se le  permitió  asumir  la  defensa  de  los mencionados ante la Fiscalía General de  Colombia,  una  vez  fueron  capturados;  que  la  privación  de la libertad de  aquellos fue irregular, puesto que involucró a un menor de edad.   

Señala   que   los  hechos  anteriores  constituyen  violación  a  los  derechos  humanos y fundamentales debidas a sus  asistidos,  en  particular  el  derecho a la defensa y el debido proceso, según  así  lo  consagra  un fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia argentina,  que  trascribe en lo pertinente y estima aplicable a este asunto. En sustento de  la  tesis  de  la  violación  de  las  garantías  de  sus  asistidos,  reseña  in extenso los argumentos  presentados  ante las autoridades judiciales argentinas.       

Menciona   que   todo  el  trámite  de  extradición  se  encuentra  viciado,  puesto que el procedimiento de captura de  los  solicitados  en  extradición,  entre  quienes se hallaba el hijo de uno de  ellos,  violó  los derechos del menor de edad, consagrados en los artículos 9,  89,  numerales  10º  y  15,  y 94 del Código de la Infancia y Adolescencia; lo  anterior,  asegura,  porque  se  omitieron  los  protocolos  para  esa  clase de  procedimientos  cuando  involucra  menores  de  edad, cuyos derechos prevalecen,  según el artículo 44 de la Constitución Política.   

Agrega  que  en  los  documentos sobre la  captura  se consignó que esta ocurrió el 28 de agosto de 2016, lo cual, según  asegura,  no  es  cierto  porque en realidad acaeció el día 27, además de que  “omiten  el  procedimiento  del  menor”.   Por   tanto,  si  la  notificación  tuvo  lugar  el  2  de  septiembre,  entonces  se  superaron  los cinco días con que cuenta la policía  para  retener a un ciudadano por cuenta de una circular roja de Interpol, según  el Decreto 3860 de 2012.    

En  conclusión,  insiste,  se  violó el  derecho  a  la  libertad  personal de los pedidos en extradición, lo que genera  nulidad del presente trámite.   

El defensor adjunta al escrito de alegatos  las  peticiones realizadas ante las autoridades judiciales argentinas y solicita  que  se  emita concepto desfavorable a la petición de entrega de sus asistidos.   

IV. CONCEPTO DE LA CORTE  

1.   Aspectos  generales.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   que   el   presente   trámite   debe   regirse   por  la       “Convención      sobre  Extradición”,  suscrita  en  Montevideo  el  26  de  diciembre de 1933, aprobada  mediante  la Ley 74 de 1935, así como la Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes y  sustancias  psicotrópicas,  adoptada   en  Viena  el  20  de  diciembre de  1988.   

De  forma  concordante  con lo anterior, es  preciso  tener  en  cuenta  que  según  los  artículos  35 de la Constitución  Política  y  490 de la Ley 906 de 2004, la solicitud, concesión u ofrecimiento  de  la  extradición se tramita “de acuerdo con los  tratados  públicos y en su defecto la ley”, de allí  que  las  disposiciones  del  Código  de  Procedimiento Penal sean supletorias,  respecto  del  tratado  que  regula  la materia. Así las cosas, el concepto que  emite  la Corte estará orientado principalmente por las normas contenidas en el  citado instrumento internacional.   

Se  evaluará,  entonces,   el   cumplimiento   de  los  siguientes  requisitos:  i)  documentación  anexa  y  su  validez  formal;  ii)  acreditación de la identidad plena de las personas solicitadas en  extradición;   iii)   la  jurisdicción  del  Estado  requirente;  iv) la doble  incriminación  de la conducta imputada;    v)    la    existencia    de   una  decisión    judicial  expedida  por  autoridad  competente y, finalmente, vi)  que  no  concurra  alguna de las circunstancias que inhiben la procedencia de la  solicitud  de  extradición,  señaladas  en  el artículo 3º de la Convención  sobre Extradición.     

         

Previo  al  estudio  de  cada  uno  de  los  requisitos  anteriormente  enunciados,  la  Sala verificará que la solicitud de  extradición  sea  compatible con los preceptos constitucionales que la regulan.   

         2.  La solicitud de extradición formulada  por   el   Gobierno   de   la   República   de   Argentina  y  las  previsiones  constitucionales sobre la materia   

El artículo 35  de     la     Constitución     Política    señala    que:    (i)    la  extradición  de  los  colombianos por nacimiento se  concederá  por  delitos  cometidos  en el exterior, considerados como tales en  la  legislación penal colombiana; (ii) no   procederá   por  delitos  políticos  o  (iii)  cuando  se  trate  de  hechos  cometidos  con    anterioridad»  al 17 de diciembre de 1997,  fecha en la que entró a regir el Acto Legislativo N° 01 de 1997.   

2.1. Como se verá al verificar el requisito  de   la   doble   incriminación,   las   conductas   imputadas  a  Edilberto     Vargas     Fernández,  Víctor   Alfonso   Camargo   López   y     Diana     Cristina    Suárez  Heredia   son   consideradas   delito   en  Colombia,  particularmente  constitutivas  de  tráfico  de estupefacientes, concierto para  delinquir   con  fines  de  narcotráfico,  contrabando  y  lavado  de  activos,  conductas que no constituyen delito político.   

Ahora  bien,  según  se  desprende  de los  hechos  reseñados  en  las   notas  verbales  que  formalizan el pedido de  extradición  y  en  el  exhorto del 29 de agosto de  2016  emitido por el Juez  Federal  a  cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal No.  12  de  Buenos  Aires,  dichas  conductas  se habrían  configurado  como  parte  de  las  operaciones  de una organización dedicada al  tráfico  de  sustancias estupefacientes asentada en varios países, entre ellos  la  República  Argentina,  nación donde se coordinó la exportación de 12.086  gramos  de  cocaína  y  se  detectó  el  flujo  de dineros involucrados en esa  actividad.  Todo  ello  habría  tenido  lugar hacia los primeros meses del año  2011 y al menos hasta septiembre de 2014.   

En  conclusión,  los hechos que motivan el  pedido  de  entrega acaecieron en el territorio del país reclamante, configuran  delito  en  nuestro  país,  sucedieron  con posterioridad al 17 de diciembre de  1997 y no configuran delito político.   

De   esta   manera   se   satisfacen  los  lineamientos constitucionales.   

         3.  Verificación  del cumplimiento de los  requisitos    de    la    solicitud    de    extradición,    de    conformidad  con  la  Convención  sobre  Extradición   

3.1. Documentación  aportada y su validez formal   

El artículo 5° de la Convención establece  que  la  solicitud deberá hacerse por el respectivo representante diplomático,  y  a falta de este por agentes consulares o directamente de Gobierno a Gobierno,  acompañada  de  los  siguientes documentos: a) copia auténtica de la sentencia  ejecutoriada   si   la  persona  requerida  se  encuentra  condenada,  b)  copia  auténtica  de la orden de detención si se trata de un acusado, con indicación  de  los  hechos imputados y copia de las normas sustanciales aplicables y de las  que  regulan  la  prescripción  de  la  acción o de la pena, y c) en cualquier  caso,  los  datos  que  permitan  la  identificación  de la persona solicitada.   

Pues  bien,  de  la  actuación surtida, en  particular  de las notas verbales números 10372 y 269 del 19 y 26 de septiembre  de   2016,   que   formalizan  la  solicitud  de  extradición,  se  extrae  que  evidentemente   toda  la  documentación  incluida  fue  remitida  por  conducto  diplomático.    

Por  la  misma vía fue remitido el exhorto  del  29  de agosto de 2016, por medio del cual el Juez Nacional en lo Criminal y  Correccional  Federal  Nº  12  hace  saber  a  las  autoridades colombianas que  Vargas    Fernández,  Camargo    López   y  Suárez   Heredia   son  requeridos    por    ese    despacho   judicial  para responder dentro de la Causa 7.650/14, así como el  auto  del  17  de  septiembre  de  2015, proferido por el mismo funcionario, que  ordena  la  detención  de  los  mencionados ciudadanos. El primer documento fue  autenticado  por  el  presidente  de  la  Cámara  Nacional de Apelaciones, y el  segundo  por  la  Secretaria  Federal  del  despacho judicial. Todo ello aparece  apostillado  en  documento  del  13  de septiembre de 2016, por el Ministerio de  Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina.   

Asimismo,  el gobierno extranjero, en las  notas  verbales  mencionadas  en precedencia, las números 232, 233 y 234, citó  las normas aplicables así:   

“Los delitos por los cuales se requiere  a    (Edilberto    Vargas   Fernández,   Víctor  Alfonso  Camargo  López  y  Diana Cristina Suárez  Heredia)  presentan  encuadre  legal en la figura de  asociación  ilícita,  en concurso real con los delitos de tráfico ilícito de  estupefacientes   en  modalidad  de  comercio,  en  calidad  de  coautor,  y  de  contrabando  de exportación agravado por tratarse de estupefacientes destinados  a   ser   comercializados   fuera   del   territorio   nacional,   en grado de tentativa en dos hechos, en  calidad  de  coautor(es),  (Art. 5º inc. C de la Ley 23.737; 863, 866, párrafo  segundo-  y  871 del Código Aduanero; art. 45, 55 y 210 del Código Penal de la  Nación);  art.  306  del  Código Procesal Penal de la Nación. La escala penal  combinada  en  abstracto  para  las figuras en cuestión oscila entre los cuatro  (4)  años  y seis (6) meses y cuarenta y un (41) años de prisión (art. 55 del  Código Penal de la Nación)”.       

Ley  23.737,  artículo  5º,            —“Será  reprimido  con  reclusión o  prisión  de  cuatro  (4)  a  quince  (15)  años   y  multa  de seis mil a  quinientos  mil  australes el que sin autorización o con destino ilegítimo: a)  siembre   o   cultive  plantas  o  guarde  semillas  utilizables  para  producir  estupefacientes,  o  materias  primas, o elementos destinados a su producción o  fabricación;  b)  Produzca  fabrique,  extraiga  o  prepare estupefacientes; c)  Comercie  con  estupefacientes,  precursores  químicos o cualquier otra materia  prima   para   su   producción   o  fabricación  o  los  tenga  con  fines  de  comercialización,  o los distribuya, o dé en pago, o almacene o transporte; d)  Comercie  con plantas o sus semillas, utilizables para producir estupefacientes,  o  las  tenga  con  fines  de  comercialización, o las distribuya, o las dé en  pago,  o  las almacene o transporte; e) Entregue, suministre, aplique o facilite  a  otros  estupefacientes  a título oneroso. Si lo fuese a título gratuito, se  aplicará  prisión  de  tres  (3)  a  doce  (12) años y multa de quince (15) a  trescientas  (300) unidades fijas”.

“Si  los  hechos  previstos  en  los  incisos precedentes fueren ejecutados por quien  desarrolla  una  actividad cuyo ejercicio dependa de una autorización, licencia  o  habilitación  del  poder  público,  se  aplicará, además, inhabilitación  especial     de     cinco     (5)     a     quince     (15)    años”.   

“En  el  caso  del inciso a), cuando  por  la  escasa  cantidad  sembrada  o  cultivada y demás circunstancias, surja  inequívocamente  que  ella  está  destinada  a  obtener  estupefacientes  para  consumo  personal,  la  pena  será  de un (1) mes a dos (2) años de prisión y  serán     aplicables     los     artículos    17,    18    y    21”.   

Código  Penal  de la Nación,  art. 210:  “Será reprimido con prisión o reclusión de tres  a  diez  años,  el  que  tomare parte en una asociación o banda de tres o más  personas  destinada  a  cometer  delitos  por el solo hecho de ser miembro de la  asociación.  Para  los jefes u organizadores de la asociación el mínimo de la  pena    será    de   cinco   años   de   prisión   o   reclusión”.   

Código   Penal   Aduanero,     artículo     863:            –“Será reprimido con prisión de dos  (2)  a  ocho  (8)  años  el  que,  por  cualquier  acto u omisión, impidiere o  dificultare,  mediante  ardid  o engaño, el adecuado ejercicio de las funciones  que  las  leyes  acuerdan  al  servicio  aduanero  para  el  control  sobre  las  importaciones y las exportaciones”.   

Art.  864.-  “Será  reprimido  con  prisión  de  dos  (2)  a  ocho  (8)  años el que”:   

“a) Importare o exportare mercadería en  horas  o  por  lugares  no  habilitados  al  efecto,  la  desviare  de las rutas  señaladas  para  la  importación  o  la  exportación  o  de cualquier modo la  sustrajere  al  control que corresponde ejercer al servicio aduanero sobre tales  actos;  b) Realizare cualquier acción u omisión que impidiere o dificultare el  control  del  servicio  aduanero con el propósito de someter a la mercadería a  un  tratamiento aduanero o fiscal distinto al que correspondiere, a los fines de  su  importación  o  de su exportación; c) Presentare ante el servicio aduanero  una  autorización  especial,  una  licencia  arancelaria  o  una certificación  expedida  contraviniendo  las disposiciones legales y específicas que regularen  su  otorgamiento,  destinada  a  obtener,  respecto  de  la  mercadería  que se  importare  o  se  exportare,  un tratamiento aduanero o fiscal más favorable al  que  correspondiere;  d)  Ocultare,  disimulare, sustituyere o desviare, total o  parcialmente,  mercadería  sometida o que debiere someterse a control aduanero,  con  motivo  de  su  importación  o  de  su  exportación;  e) Simulare ante el  servicio  aduanero,  total  o  parcialmente,  una  operación o una destinación  aduanera  de  importación  o  de  exportación,  con la finalidad de obtener un  beneficio económico”.   

Art.      865.      –“Se  impondrá  prisión  de dos (2) a diez (10) años en cualquiera de los supuestos  previstos en los artículos 863 y 864 cuando:   

a)  Intervinieren  en el hecho tres (3) o  más  personas  en  calidad de autor, instigador o cómplice; b) Interviniere en  el  hecho  en calidad de autor, instigador o cómplice un funcionario o empleado  público  en  ejercicio  o en ocasión de sus funciones o con abuso de su cargo;  c)  Interviniere  en  el  hecho  en  calidad de autor, instigador o cómplice un  funcionario  o  empleado del servicio aduanero o un integrante de las fuerzas de  seguridad  a  las  que  este  Código  les  confiere la función de autoridad de  prevención  de  los  delitos  aduaneros;  d)  Se  cometiere  mediante violencia  física  o  moral en las personas, fuerza sobre las cosas o la comisión de otro  delito  o su tentativa; e) Se realizare empleando un medio de transporte aéreo,  que  se apartare de las rutas autorizadas o aterrizare en lugares clandestinos o  no  habilitados  por el servicio aduanero para el tráfico de mercadería; f) Se  cometiere  mediante  la  presentación  ante  el servicio aduanero de documentos  adulterados  o  falsos,  necesarios para cumplimentar la operación aduanera; g)  Se  tratare  de  mercadería cuya importación o exportación estuviere sujeta a  una   prohibición  absoluta;  h)  Se  tratare  de  sustancias  o  elementos  no  comprendidos   en   el   artículo   866  que  por  su  naturaleza,  cantidad  o  características,     pudieren    afectar    la    salud    pública”.   

Art.        866.-“Se  impondrá prisión de dos (2)  a  diez  (10)  años  en cualquiera de los supuestos previstos en los artículos  863  y  864  cuando  se tratare de sustancias o elementos que por su naturaleza,  cantidad  o  características pudiere afectar la salud pública. En los casos en  que  se tratare de estupefacientes en cualquier etapa de su elaboración la pena  será    de    tres    (3)   a   doce   (12)   años   de   prisión”.   

Las  normas  sobre  prescripción  de  la  acción penal aparecen citadas de la siguiente manera:   

“Código  Penal  de la Nación, artículo 62.- La acción penal  se  prescribirá  durante  el  tiempo  fijado  a  continuación: 1. A los quince  años,  cuando se tratare de delitos cuya pena fuere la de reclusión o prisión  perpetua;  2.  Después  de  transcurrido  el  máximo  de  duración de la pena  señalada  para  el  delito, si se tratare de hechos reprimidos con reclusión o  prisión,  no pudiendo, en ningún caso, el término de la prescripción exceder  de  doce  años y bajar de dos años; 3. A los cinco años, cuando se tratare de  un  hecho reprimido únicamente con inhabilitación perpetua; 4. Al año, cuando  se  trate  de  un hecho reprimido únicamente con inhabilitación temporal; 5. A  los dos años, cuando se tratare de hechos reprimidos con multa”.   

“ARTICULO  63.-  La prescripción de la  acción  empezara  a  correr  desde la medianoche del día en que se cometió el  delito o, si éste fuese continuo, en que cesó de cometerse”.   

    El  país  reclamante, en las  mencionadas  notas  verbales  232,  233  y  234  de  2016,  cita  los  datos  de  identificación de los solicitados, así:   

Edilberto Vargas Fernández, alias  Eddy  o  Mey,  titular  de  la  cédula  de ciudadanía nº  9.532.557  de  nacionalidad  colombiana,  nacido  el  23  de  marzo  de  1967 en  Sogamoso,   Boyacá,   hijo  de  José  Joaquín  Vargas  y  María  Guillermina  Fernández,   titular   de   los   pasaportes   números  AN293623  y  AN871004.   

Diana    Cristina   Suárez   Heredia  titular  del  pasaporte boliviano  Nº A544116,  de  la  cédula  de identidad boliviana Nº 11345291 y del documento nacional de  identidad  Nº  94.965.337, nacida el 31 de mayo de 1993, en Beni, Santa Cruz de  la Sierra, Bolivia.   

Víctor   Alfonso   Camargo   López,  alias    Cachete    o  Vitico,  titular  de  la  cédula de ciudadanía Nº  CC1.057.586.995,  del  documento  nacional  de identidad 94.918.533 expedido por  las  autoridades  de la República Argentina, nacido el 25 de mayo de 1991 en la  ciudad de Tunja, Boyacá.   

En   conclusión,  se  cumple  con  las  exigencias   consagradas   en   el   artículo   5º  de  la  Convención  sobre  Extradición,  pues  por  la vía diplomática la nación solicitante allegó el  auto  de  detención  en  contra  de los solicitados, especificó los hechos que  motivan  el  pedido  de  entrega,  precisó  las  normas penales, sustanciales y  procesales,  aplicables,  así  como aquellas que regulan la prescripción de la  acción  penal,  al  tiempo  que  reseñó  los  datos de identificación de los  requeridos  Edilberto  Vargas Fernández,   Víctor  Alfonso  Camargo  López  y  Diana Cristina Suárez  Heredia.  Toda la documentación fue certificada por  las  autoridades  correspondientes,  por  lo  que  es  apta para ser considerada  dentro de este trámite.   

3.2.  Identidad  plena de las personas solicitadas   

Esta  exigencia  se orienta a establecer si  los  individuos  requeridos por el país solicitante son los mismos sometidos al  trámite  de  extradición;  ello implica conocer su verdadera identidad, por lo  tanto,  el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia entre las  personas   solicitadas  y  aquellas  cuya  entrega  se  encuentra  en  curso  de  resolver.   

De   la   documentación  allegada  a  la  actuación surge nítido que el requisito se satisface.   

En  precedencia  se  citaron  los  datos de  identificación   que  de  cada  uno  de  los  reclamados  reporta  el  gobierno  argentino.   

Dicha información coincide con los estudios  de  comprobación de identidad realizados por servidores de la Fiscalía General  de  la  Nación  con  funciones  de  policía  judicial;  y,  en  el caso de los  ciudadanos  colombianos,  adicionalmente  con  los  datos  que  aparecen  en los  informes  sobre  consulta web de la Dirección Nacional de Identificación de la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  y  las  copias  de sus cédulas de  ciudadanía colombiana y pasaportes.   

Respecto  de la ciudadana boliviana, consta  en  la  actuación surtida copia de su pasaporte, cédula de identidad boliviana  y  el  documento  de identidad argentina, todos ellos a su nombre. Los datos que  en  ellos aparecen corresponden con los consignados en la resolución de captura  del  2 de septiembre de 2016, proferida por el Fiscal General de la Nación, con  los   que   la   propia   Suárez  Heredia  consignó  cuando  fue  privada de la libertad y con los que se ha  identificado  desde  entonces,  sin  que en ninguno de los tres casos la defensa  hubiere            cuestionado           el           cumplimiento           del  requisito.        

3.3. Jurisdicción  del Estado requirente   

Conforme  lo  preceptúa  el literal a) del  artículo  1º  de  la Convención sobre Extradición, constituye exigencia para  la  entrega que el Estado requirente tenga jurisdicción para juzgar la conducta  delictiva atribuida al individuo reclamado.   

Dicho  requisito se satisface tal y como se  expuso   anteriormente,   pues   las   conductas   atribuidas   a   Edilberto     Vargas     Fernández,  Víctor   Alfonso   Camargo   López   y     Diana     Cristina    Suárez  Heredia,   como   integrantes  de  una  organización  dedicada  al  tráfico  de estupefacientes, configuran delitos sancionados en la  legislación  penal  argentina  y  acaecieron  en el territorio de ese país, en  donde cursa la respectiva acción penal.   

3.4.  La  doble  incriminación de las conductas imputadas   

El   artículo   1º  literal  b)  de  la  Convención  exige  para  la procedencia de la extradición: (i) que la conducta  imputada  a  la  persona  reclamada  se  halle  tipificada  como  delito  en  la  legislación  del  país  requirente  y  del  país  requerido,  y  (ii)  que se  encuentre   sancionada  con  pena  mínima  de  un  año  de  privación  de  la  libertad.   

Las conductas atribuidas en el extranjero a  Vargas    Fernández,  Camargo    López   y  Suárez  Heredia  están  consagradas   como  delito  en  la  legislación  penal  colombiana.   

Así,  el  comportamiento  de asociación  ilícita  de  que trata el artículo 210 del Código Penal argentino corresponde  al    de   concierto   para   delinquir  de  que  trata  la Ley 599 de 2000, Código Penal colombiano, en  los siguientes términos:   

“Artículo  340.  Concierto  para  delinquir. (Modificado por los  artículos  8º  de  la ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de 2004 y 19 de la ley  1121  de 2006, adicionado por la Ley 1762 de 2015). “Cuando varias personas se  concierten  con  el  fin de cometer delitos, cada una de ellas será penada, por  esa  sola  conducta,  con  prisión  de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108)  meses”.   

“Cuando  el  concierto sea para cometer  delitos    de   genocidio,   desaparición   forzada   de   personas,   tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo,  tráfico  de drogas tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,  secuestro,  secuestro extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

“La  pena  privativa  de la libertad se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir”.   

“Cuando se tratare de concierto para la  comisión  de  delitos  de  contrabando,  contrabando  de  hidrocarburos  o  sus  derivados,  fraude  aduanero,  favorecimiento  y  facilitación del contrabando,  favorecimiento  de  contrabando  de hidrocarburos o sus derivados, la pena será  de  prisión  de  seis  (6)  a  doce (12) años y multa de dos mil (2.000) hasta  treinta     mil     (30.000)     salarios     mínimos     legales     mensuales  vigentes”.   

El artículo 5º de la Ley 23.737, trascrito  en   acápite   anterior,   consagra  como  delito  similares  conductas  a  las  tipificadas  en  el  artículo 376 del Código Penal colombiano y que tienen que  ver  con  el  tráfico  de estupefacientes:   

“Artículo 376. Tráfico, fabricación  o  porte  de estupefacientes (modificado por el art. 11 de la Ley 1453 de 2011).   

“El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta   mil   (50.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes”.   

“Si  la  cantidad de droga no excede de  mil  (1.000) gramos de marihuana, doscientos (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes”.   

“Si  la  cantidad  de  droga excede los  límites  máximos  previstos  en  el  inciso  anterior  sin  pasar  de diez mil  (10.000)  gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil  (2.000)  gramos  de  cocaína o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o  sesenta  (60)  gramos  de  derivados de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos de  droga  sintética, quinientos (500) gramos de nitrato de amilo, quinientos (500)  gramos  de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de  noventa y seis (96) a ciento  cuarenta  y  cuatro  (144)  meses  de prisión y multa de ciento veinte y cuatro  (124)  a mil quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

“Las   sanciones  previstas  en  este  artículo,  no aplicarán para el uso médico y científico del cannabis siempre  y  cuando se tengan las licencias otorgadas, ya sea por el Ministerio de Salud y  Protección  Social  o  el  Ministerio  de  Justicia  y  del Derecho, según sus  competencias   (inciso   adicionado   por  el  artículo  13  del  Ley  1787  de  2016)”.   

Ahora bien, la autoridad judicial argentina  les  atribuye  a  los  reclamados  en  extradición  el  delito  de contrabando,  conforme  los  artículos  863, 864, 865 y 866 del Código Penal Aduanero de ese  país.  Al  respecto,  debe decirse que si bien es cierto que en la legislación  penal  de nuestro país existe el tipo penal de contrabando (artículo 319 de la  Ley  599  de  2000,  modificado  por  el art. 4º de la Ley 1762 de 2015), no se  puede  perder de vista que, según los hechos narrados en el auto de detención,  la  conducta  que  en  estos  términos se les atribuye a los sujetos pasivos de  este  trámite  no  es  otro  que  su  concurrencia  a  las  actividades  de una  organización    encaminada    a    la   exportación   ilegal   de   sustancias  estupefacientes.  En  estas  condiciones, no cabe duda que el comportamiento que  la  justicia  argentina  denomina  contrabando  encuentra correspondencia en los  tipos  penales  de  que tratan los artículos 340, inciso 2º, y 376 del Código  Penal  Colombiano  que  sanciona  el  concierto  para  delinquir  con  fines  de  narcotráfico,  así  como  las conductas particulares constitutivas de tráfico  ilegal de estupefacientes.   

Por otra parte, las notas verbales 232, 233  y   234   del   31  de  agosto  y  1º  de  septiembre  de  2016  precisan  que,  adicionalmente,  a  los  solicitados  en  extradición  se  les investiga por el  delito  de  lavado  de  activos.  Así  se  extrae sin dificultad de los citados  instrumentos:  “en  la  causa  se  investigan:  la  existencia  de  una  presunta  célula criminal, conformada por una considerable  cantidad   de   sujetos,   dedicada   al   tráfico   ilícito   de   sustancias  estupefacientes,   y   al  lavado  de  los  activos  provenientes  de  esa  actividad, para lograr así el  financiamiento  y  la  vigencia de la estructura delictiva, con un alto grado de  organización   y   división  de  roles,  entre  las  que  se  encontraría  el  encartado”.   

Coincide  lo anterior con el exhorto del 29  de  agosto  de  2016,  emitido por la autoridad judicial argentina, en el que se  menciona  de  manera  explícita que la organización criminal de la que harían  parte  los pedidos en extradición “se dedicaría a  la  realización  de  actividades  relacionadas  con  el  tráfico  ilícito  de  sustancias  estupefacientes y el manejo de los fondos  producidos  en  pos  de  mantener  vigente  la  estructura delictiva” (subraya la Sala en ambos casos).   

En estas condiciones, existe certeza de que  la   investigación   que   cursa   en   el   extranjero   contra   Vargas    Fernández,   Camargo    López    y   Suárez  Heredia  incluye el lavado de  activos.  Es  del  caso  señalar,  entonces, que dicha  conducta  está  tipificada  en  el  artículo 323 del Código Penal colombiano,  así:   

Artículo       323.   Lavado   de  activos  (modificado  por  el artículo 33 de la Ley 1474 de 2011, art. 42 de la Ley 1453  de  2011  y art. 11 de la Ley 1762 de 2015). “El   que   adquiera,   resguarde,   invierta,   transporte,  transforme,  custodie  o  administre  bienes  que  tengan  su origen mediato o inmediato en actividades de  extorsión,  enriquecimiento  ilícito, secuestro extorsivo, rebelión, tráfico  de  armas,  delitos contra el sistema financiero, la administración pública, o  vinculados  con  el  producto  de  los  delitos  objeto  de  un  concierto  para  delinquir,  relacionadas  con  el tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o  sustancias  sicotrópicas,  o  les  dé  a  los  bienes  provenientes  de dichas  actividades  apariencia  de  legalidad  o  los  legalice,  oculte  o  encubra la  verdadera  naturaleza,  origen, ubicación, destino, movimiento o derechos sobre  tales  bienes,  o  realice cualquier otro acto para ocultar o encubrir su origen  ilícito  incurrirá,  por esa sola conducta, en prisión de diez (10) a treinta  (30)  años  y  multa  de  seiscientos  cincuenta (650) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

“La  misma pena se aplicará cuando las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada”.   

“El lavado de activos será punible aun  cuando  las  actividades  de  que provinieren los bienes, o los actos penados en  los  apartados  anteriores,  se  hubiesen realizado, total o parcialmente, en el  extranjero”.   

“Las  penas  privativas  de la libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional”.   

“El  aumento  de  pena  previsto  en el  inciso  anterior,  también  se  aplicará cuando se introdujeren mercancías de  contrabando al territorio nacional”.   

Así  las  cosas, todos los comportamientos  que  se  les  atribuye  a los solicitados en la República Argentina constituyen  también  delito  en  Colombia,  sancionado  con  pena de prisión superior a un  año.   

La exigencia se satisface.  

3.5. La existencia  de una decisión judicial expedida por autoridad competente   

El artículo 5° del Convenio exige para la  procedencia  de  la  extradición  que  el  país  requirente aporte copia de la  sentencia  si  la  persona  requerida  se  halla condenada, o por lo menos de la  orden  de detención, emanada  de  un  juez  competente,  acompañada  de  una  relación precisa de los hechos  imputados y de las normas sustanciales aplicables al caso.   

Para  dar cumplimiento a esta exigencia, la  Embajada  de la República de Argentina aportó copia autenticada del auto de 17  de  septiembre  de  2015,  por medio del cual el Juez  Federal  a  cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal No.  12  de  Buenos  Aires  dispuso  la  detención  de  los  prenombrados, dentro de  la   Causa  número  7.650/14,  con  el  fin  de  ser  escuchados   en   indagatoria.   Allí   constan   los   hechos   objeto  de  la  investigación,  los  cuales  han  sido  ampliamente  reseñados,  así como las  conductas y delitos que se les atribuyen.   

De  esta  manera,  se  cumple la condición  referida  a  la  existencia  de  una decisión judicial (auto de detención) que  comporte  cuando  menos la afectación del derecho a la libertad de las personas  requeridas.   

El requisito se satisface.  

       3.6. Circunstancias que hacen improcedente  la extradición   

El artículo 3° de la Convención establece  que  el  Estado  requerido  no está obligado a conceder la extradición cuando:  (i)   la   acción   penal   o   la   pena  estén  prescritas,  “según    las    leyes    del    estado    requiriente    o    del  requerido”;  (ii)  la persona solicitada haya pagado  la  pena  o  haya  sido  indultada  o  amnistiada  en el país donde cometió el  delito;  (iii)  haya  sido  o  esté  siendo juzgada por los mismos hechos en el  Estado  requerido;  (iv)  deba  comparecer  ante  un  tribunal  o  un juzgado de  excepción  del  Estado  requirente;  y  (v)  se  trate  de  delitos políticos,  puramente militares o contra la religión.   

Ninguno de estos motivos concurre en el caso  en estudio.   

Las  conductas  de  asociación  ilícita,  tráfico  de  estupefacientes,  contrabando  y lavado de activos imputadas a los  solicitados  en  extradición no tienen el carácter de políticas, militares ni  religiosas.   

Adicionalmente, no se tiene conocimiento que  las  personas  reclamadas  estén siendo investigadas penalmente en Colombia por  los  mismos hechos, menos aún que hayan sido juzgadas y dejadas en libertad por  pena  cumplida, beneficiadas con amnistías o indultos en el país requirente, o  bien que deban comparecer ante un tribunal de excepción.   

En lo que tiene que ver con la prescripción  de las acciones penales, se tiene lo siguiente:   

Del  auto  de  detención  emitido  por  la  autoridad  judicial  a  cargo del caso y del exhorto del 29 de agosto de 2016 se  extrae  que los hechos que se investigan en la actuación penal Nº 7.650/14 que  cursa   en   la   República   Argentina   contra   los   citados   Vargas    Fernández,   Camargo    López    y   Suárez  Heredia  tendrían su génesis  en  el  intento  de  exportar  12.086  gramos  de  cocaína,  disimulados  en un  cargamento  de 46 toneladas de arroz, según los hallazgos descubiertos el 17 de  septiembre de 2015 en la ciudad de Rosario.   

En estas condiciones surge nítido que la  acción  penal  no  ha  prescrito en el país reclamante ni habría prescrito en  Colombia.   

En  efecto,  según  los  preceptos  que  regulan  la materia en la legislación Argentina, se tiene que, en este caso, el  término       de      prescripción      se      consolida      “después de transcurrido el máximo de  duración  de  la  pena  señalada  para  el  delito,  si  se  tratare de hechos  reprimidos  con reclusión o prisión, no pudiendo, en ningún caso, el término  de  la  prescripción exceder de doce años y bajar de dos años” (artículo    62,   numeral   2º,   del   Código   Penal   de   la  Nación).    

Así  las  cosas,  el delito de tráfico de  estupefacientes,  consagrado  en  el artículo 5º de la Ley 23.737 y sancionado  con   pena   máxima   de  15  años  de  prisión,  prescribiría  después  de  transcurridos   doce   años,   contados  a  partir  del  17  de  septiembre  de  2015.    El  de  asociación  ilícita, tipificado en el artículo 210  del  Código  Penal  de  la  Nación y con pena máxima de 10 años de prisión,  prescribiría  al  menos  10  años  después  de  la citada fecha. El delito de  contrabando  de  que tratan los artículos 863 a 866 del Código Penal Aduanero,  prescribiría  una  vez  transcurridos 12 años a partir del 17 de septiembre de  2015,  conforme  la pena de prisión que acarrea la circunstancia de agravación  consagrada en el precepto últimamente citado.   

A este respecto, es preciso subrayar que el  Juez  Federal  Nacional en lo Criminal Nº 12, en el exhorto del 29 de agosto de  2016,   indicó   que:   “se   hace   la  expresa  declaración  de que la acción penal seguida contra el requerido actualmente no  se  encuentra prescripta, conforme la legislación vigente que fuere transcripta  más arriba”.   

Tampoco en nuestro país habrían prescrito  las correspondientes acciones penales.   

El  artículo 86 del Código Penal (Ley 599  de   2000)   fija   la   siguiente   regla   en  esta  materia:  “La  acción penal prescribirá en un tiempo igual al máximo de la  pena  fijada  en la ley, si fuere privativa de la libertad, pero en ningún caso  será  inferior  a  cinco  años,  ni  excederá  de  veinte (20)…”.  Así,  la  conclusión  anunciada  surge  sin dificultad, tras  considerar  que  el  mínimo  lapso  extintivo  de  5 años no ha transcurrido a  partir del 17 de septiembre de 2015.    

En  todo caso, según la regla fijada en el  citado  precepto  y  considerando  las penas máximas de prisión fijadas por la  ley  penal en cada caso, el término extintivo para cada uno de los delitos esta  aún  lejano,  pues, contado a partir del 17 de septiembre de 2015, sería de 18  años  para  el  concierto para delinquir, 20 años para los delitos de tráfico  de  estupefacientes  y  lavado  de  activos,  y  8 años para el de contrabando.   

En conclusión, no existe ningún motivo, de  los  previstos en el instrumento internacional que regula la materia, que impida  acceder al pedido de extradición.   

     

4. Conclusión.   

Acorde   con   lo  anotado,   la  solicitud  de  extradición  de  los  ciudadanos  colombianos  Edilberto      Vargas     Fernández    y    Víctor   Alfonso   Camargo  López, así como  de  la  ciudadana boliviana Diana  Cristina  Suárez Heredia, formulada por el Gobierno de  la  República de Argentina a través de las notas verbales números10372/16  y  269/16  de  fechas  19  y  26  de  septiembre de 2016  es   conforme   a  derecho  y,  en  consecuencia,  se  procederá a conceptuar favorablemente a dicho pedido.   

5. Respuesta a los  alegatos de los intervinientes   

1.  Al  defensor  de  los  requeridos  en  extradición  es preciso indicarle que el fundamento  del     concepto     de     la     Corte,    acorde    con    el    artículo  502  de la Ley 906 de 2004,  no  puede ser otro que la verificación de la validez  formal   de   la   documentación   presentada,  la  demostración  plena de la identidad del solicitado,  el   principio   de   la  doble  incriminación,  la  equivalencia   de   la   providencia   proferida  en  el extranjero y, como sucede en el caso presente, el  cumplimiento  de  lo  previsto  la  Convención sobre  Extradición,  suscrita  en  Montevideo  el  26  de  diciembre   de   1933,  instrumento  que  regula  la  materia.  Así    mismo,    le   compete   verificar   las   exigencias que sobre esta materia contiene el  artículo 35 Superior.   

No    le    corresponde    a    esta  Corporación  realizar un control de legalidad de la  aprehensión   de   los   ciudadanos   pedidos   en  extradición,   pues   la  Constitución   Política,   ni   la   Ley  o  el  instrumento  internacional  aplicable  al  caso lo consagran; lo anterior, en el  entendido  de  que  el  trámite de extradición,  en  lo  que  le compete a la Sala de Casación Penal,  no  es  de  carácter  judicial, ni es por cuenta de  esta  Corporación  que los reclamados se encuentran  privados  de  la  libertad. Se insiste, la misión de  la  Corte  es verificar el  cumplimiento  de  las  exigencias  consagradas  en  la normatividad aplicable, y  dentro   de   aquellas   no   se   tiene  lo  relativo  a  la  legalidad  de  la  aprehensión  que,  dicho  sea  de paso, el defensor  cuestiona   con  fundamento  en  supuestas  irregularidades  que  no demuestra.   

Por otra parte, la legislación  que  regula este asunto tampoco le otorga a esta Colegiatura la  función  de  pronunciarse  en  su concepto sobre la  legalidad  de  la  actuación  que  se  surte  en el  país  reclamante; las inconformidades de la defensa  con  el  cumplimiento  de  las  garantías  fundamentales  en  dicha actuación  habrán  de  ser  postuladas  ante  las  autoridades  judiciales a cargo del caso.   

2.  La  Sala  comparte  la  tesis  del  Ministerio Público  sobre  el  cumplimiento  de los  requisitos  que hacen viable acceder al pedido del gobierno extranjero y, en tal  virtud,   conceptuará  de  manera  favorable.    

IV.    CONDICIONAMIENTOS    A    LA  EXTRADICIÓN   

La   Sala   recuerda  que  la  República  Argentina,  en  virtud  de  lo  preceptuado en el artículo 17 de la Convención  sobre   Extradición,  se  obliga  a  lo  siguiente:  «a)  A no procesar ni a  castigar»  al  requerido  «…por un delito común  cometido  con anterioridad al pedido de extradición y que no haya sido incluido  en  él,  a menos que el interesado manifieste expresamente su conformidad. b) A  no  procesar  ni a castigar» al reclamado «…por   delito  político,  o  por  delito  conexo  con  delito  político,  cometido  con anterioridad al pedido de  extradición».   

Por  otra  parte,  es preciso consignar que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que los solicitados  en  extradición  no  sean  condenados  a pena de muerte, ni juzgados por hechos  diversos  a  los  que  motivaron  la  solicitud  de extradición, ni sometidos a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  la  sanción  de  destierro,  cadena  perpetua o  confiscación,  conforme  lo  establecen  los artículos 11, 12 y 34 de la Carta  Política.   

También  le  corresponde  condicionar  la  entrega  a  que  se  les  respeten  todas las garantías debidas en razón de su  calidad  de  justiciables, en particular a que su situación de privación de la  libertad  se  desarrolle  en condiciones dignas, de conformidad con lo dispuesto  en  los  artículos  9º,  10º  y 11º de la Declaración Universal de Derechos  Humanos  y  9º,  10º,  14  y  15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos.   

Por igual, la Corte estima oportuno señalar  al  Gobierno Nacional, con el fin de salvaguardar los derechos fundamentales del  requerido,  que  proceda  a  imponer  al  Estado  requirente  la  obligación de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de dignidad y respeto, con posterioridad a su liberación.   

Así  mismo,  que  el  país reclamante, de  acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre la materia, ofrezca posibilidades  racionales  y  reales para que los solicitados puedan tener contacto regular con  sus   familiares   más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42  de  la  Constitución  Política  de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial de  la   sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su  honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodiga  el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en su artículo  23.   

Adicionalmente, es del resorte del Gobierno  Nacional  exigir al país reclamante que tenga en cuenta el tiempo de privación  de   la   libertad   cumplido   por   el   reclamado   con   ocasión   de  este  trámite.   

La Sala se permite indicar que, en virtud de  lo  dispuesto en el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución Política,  le  compete  al  Gobierno  en cabeza del señor Presidente de la República como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar   el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder  la  extradición,  quien  a  su  vez es el encargado de determinar las  consecuencias derivadas de su eventual incumplimiento.   

V.  EL  CONCEPTO  

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACIÓN    PENAL,    CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la extradición de  los   ciudadanos   colombianos   Edilberto   Vargas  Fernández   y  Víctor  Alfonso     Camargo    López,    así     como     de    la    ciudadana  boliviana Diana Cristina Suárez Heredia,  formulada por el Gobierno de la República de Argentina a través  de  las  notas verbales números 10372/16 y 269/16 de  fechas  19  y  26 de septiembre de 2016, con  el  fin  de  ser  procesados dentro de la Causa Nº 7.650/14, a  cargo  del  Juzgado  Nacional en lo Criminal y Correccional en lo Federal Nº 12  de Buenos Aires.   

       La  Secretaría  de  la  Sala  comunicará  esta  determinación los  requeridos,  a  su  defensor,  al  Agente  del  Ministerio  Público y al Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo  y devolverá el expediente al  Ministerio     de    Justicia    y    del    Derecho    para    los    trámites  subsiguientes.   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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