AP984-2016(47590)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

AP984-2016  

Radicación No. 47590  

Aprobado Acta No. 46  

          Bogotá,  D.C.,  veinticuatro  (24) de febrero de dos mil dieciséis  (2016).   

ASUNTO  

La  Corte  decide  de  plano  el impedimento  manifestado     por     el     Juez     Penal    del    Circuito    Especializado    de    Puerto    Asís  para conocer del proceso que  se  adelanta contra LUIS FRANCO URBANO URRUTIA, rechazado por su homólogo de la  ciudad de Pasto.   

   

HECHOS  

Fueron reseñados  en   el   escrito   de  acusación,  así:   

“El  día veintidós de abril de  dos   mil   catorce   (2014)   se  presentó  en  las  instalaciones     policiales     exactamente    a    la    SIJIN    DEPUY,    una    fuente   humana   que   denuncia  que  hay  un  grupo  de  personas  que  se  formó en la ciudad de Mocoa, los cuales se dedican a  realizar  actividades  delincuenciales,  para  lo cual usan armas de fuego tales  como    fusiles    y    armas    cortas,    además  uniformes    de    la    fuerza    pública,       da      cuenta  esta  fuente que además, atracan en  las  vías, extorsionan a los comerciantes para cobrar  vacuna,  que  la  banda  era liderada por dos miembros de la Policía  Nacional  quienes se hacen llamar FAJARDO y WALTER, que eran los  que  administraban  las armas y los uniformes, que los  otros  miembros  del  grupo  delincuencial son FREIDER QUIGUANAS ALIAS EL MOSCO,  FRANCO,   TITO,  DAGUA,  CAÑAS,  MILDAÑO  Y  OTRO TITO, que a ella le consta porque uno de los integrantes  vivió  en  su casa y allí  se  reunían  a   planear los hechos   ilícitos,  entre     ellos    la    extorsión    al  titular  del  establecimiento RUMBAYACO y enfrentamiento armado  que  se  presentó  en  el mencioando establecimiento  público,   donde   algunos  miembros  de  la  banda  resultaron   heridos   concretamente  el  sujeto  de  apellido  CAÑAS.”   

    

ANTECEDENTES PROCESALES  

1.  El  3  de  enero  de  2015, la Fiscalía  Primera  Especializada  de  Mocoa  (Putumayo) presentó escrito de acusación en  contra  de LUIS FRANCO URBANO URRUTIA, como presunto responsable del concurso de  delitos  de concierto para delinquir, fabricación, tráfico y porte de armas de  fuego,  municiones  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas  o explosivos,  utilización   ilegal   de   uniformes   e   insignias,   extorsión   y   hurto  calificado   y  agravado,  conforme  con los artículos 340, inciso 2, 365,  366, 346, 244, 240 y 241, numeral 10.   

2.   Al   Juzgado   Penal   del   Circuito  Especializado  de  Mocoa  (Putumayo)  le  correspondió  conocer  de la etapa de  juzgamiento  bajo  el  radicado  No.  2015-0002,  despacho  que luego de evacuar  audiencias  de formulación de acusación y preparatoria, el 2 de julio de 2015,  antes  de iniciar audiencia de juicio oral, su titular se declaró impedido para  conocer  del  asunto  al amparo de la causal 6 del artículo 56 de la Ley 906 de  2004,  toda  vez  que  el  13  de  mayo,  profirió  sentencia  condenatoria por  preacuerdo  en  la  causa  penal  2014-00441,  en  donde  a  los acusados se les  endilgó  los  mismos  hechos  que  al  procesado  y conoció de amplio material  probatorio al respecto.   

3. Remitidas las diligencias al Juzgado Penal  del  Circuito de Especializado de Puerto Asís (Putumayo), éste por auto del 13  de  julio  de  2015 las avocó bajo el radicado 2015-0323. El 11 de noviembre de  2015,  el  Juzgado  denegó la solicitud de conexidad elevada por la Fiscalía a  fin  de  tramitar  bajo  un mismo radicado los procesos con números 2015-0247 y  2015-0323,  al  tiempo  que  se  declaró  impedido  para  evacuar  el  radicado  2015-0323,  al  advertir que dentro de los dos asuntos se ventilarán las mismas  pruebas   como   lo  indicó  la  Fiscalía  y  se  aprecia  de  las  audiencias  preparatorias,  esto,  al amparo de la causal 6ª del artículo 56 de la Ley 906  de    2004,    decisión    que    mantuvo    al    conocer   del   recurso   de  reposición.   

4.  El  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito  Especializado  de  Pasto, en proveído del 29 de diciembre anterior, al observar  que  los motivos aducidos por el juez remitente no se verifican en los supuestos  de  las  causales taxativas de impedimento, ordenó el envío la actuación a la  Sala  Única  del  Tribunal  Superior de Mocoa de acuerdo con lo señalado en el  artículo 57 del Código de Procedimiento Penal.   

          5.  La  Sala Única del Tribunal Superior de Mocoa, en auto del 4 de  febrero  de 2016, remitió el proceso a esta Corporación al identificar que los  funcionarios  judiciales que se declararon impedidos (Juzgados Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  Pasto  y Penal del Circuito Especializado de Puerto  Asís)  pertenecen  a  diferentes  distritos judiciales y por consiguiente es la  Corte el superior funcional común a los dos.   

CONSIDERACIONES  

1. En virtud de lo  establecido   en   el   artículo   57  de  la  Ley  906  de  2004,  modificado  por  el  artículo  82  de la Ley 1395 de 2010, es claro  que  le asiste atribución a  la   Sala   para   pronunciarse  respecto     del  impedimento  propuesto dentro de una actuación que se  rige    por    los    lineamientos   del   sistema   penal   acusatorio,     en    tratándose    de    la  discusión  que  se plantea entre Jueces de diferente  Distrito Judicial, como ocurre en esta oportunidad.   

2. En relación con el tema de impedimentos,  ha  precisado  la  Sala  en  diversas  oportunidades  que la garantía al debido  proceso  prevista  en  el artículo 29 de la Constitución Política, implica el  respeto   y   efectivo   cumplimiento  de  todas  las  prerrogativas  judiciales  instituidas  en  beneficio  de  las personas, motivo por el cual la legislación  procesal  penal  ha  establecido  una  serie  de  eventualidades que, en caso de  presentarse,  dan lugar a que el funcionario se declare impedido para decidir, o  en  su  defecto  sea recusado, pues de esta manera se garantiza la transparencia  en el ejercicio de la función pública.   

Sin    embargo,   este   imperativo          ético   y   legal,   de  claro  raigambre  constitucional,  no  obedece  a  la  simple voluntad o capricho del funcionario,  pues     ello     implicaría    simplemente    la  dejación  de  la  función  pública  deferida,  como  tampoco  corresponde a las  partes   seleccionar   a   su   arbitrio  el  funcionario encargado de dirimir la  controversia.   

En consideración  a  ello,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del  conocimiento de un caso  determinado  a un juez o magistrado no pueden deducirse por analogía,  ni  ser  objeto  de interpretaciones subjetivas, en  cuanto se trata de reglas con carácter  de  orden  público, fundadas en el convencimiento del  legislador   de   que  son  éstas  y  no  otras  las  circunstancias   fácticas   que   impiden   que  un  funcionario   judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado    a    la  decisión   compromete   la   independencia   de  la  administración  de  justicia  y quebranta el derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un tribunal  imparcial,  sin  perder  de  vista que la imparcialidad  judicial  no es un concepto que pueda confundirse con discrecionalidad, ni mucho  menos con arbitrariedad.   

En cuanto hace referencia a la manifestación  del  Juez  Penal  del Circuito Especializado de Puerto Asís, lo primero a tener  en  cuenta  en  orden  a  decidir  el  asunto son los criterios de taxatividad y  excepcionalidad    por    los    cuales    se   rige   el   fenómeno   de   los  impedimentos.   

Acerca del carácter taxativo de las causales  de    impedimento,    se    ha   pronunciado   la   Sala   en   los   siguientes  términos:   

…En desarrollo  del    principio   de   imparcialidad   que   debe   presidir  las  actuaciones  judiciales,  la  legislación procesal ha previsto una  serie  de  causales  de  orden  objetivo  y subjetivo en las cuales el juez debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando  a  las  partes,  terceros  y  demás     intervinientes     las    formas      propias     de     cada  juicio.   

Pero  dado  que  a los jueces no les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y  a  las partes no les está dado escoger libremente la persona del  juzgador,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del conocimiento de un caso  determinado  a  un  juez o magistrado, no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  dado  su carácter de reglas de orden  público,  fundadas  en  el convencimiento del legislador de que son éstas y no  otras  las circunstancias fácticas que impiden que un funcionario judicial siga  conociendo   de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal   imparcial….1   

Acorde   con   dichos  planteamientos,  la  manifestación  de  impedimento  del  funcionario  judicial  debe  ser  un  acto  unilateral,   voluntario,   oficioso  y  obligatorio  ante  la  concurrencia  de  cualquiera  de  las causales que de modo taxativo contempla la ley, para negarse  a  conocer de un determinado proceso y,  por lo mismo, debe estar soportada  dentro  de  los  cauces  del  postulado  de  la buena fe que rige para todos los  sujetos  procesales  y para el funcionario judicial, pues este instituto no debe  servir  para  entorpecer o dilatar el transcurso normal del proceso penal o para  sustraerse, indebidamente, de la obligación de decidir.   

3.  En  el  presente caso, el Juez Penal del  Circuito  Especializado  de  Puerto  Asís se declaró impedido para conocer del  proceso  penal  que  se  adelanta  en  contra de LUIS FRANCO URBANO URRUTIA, por  cuanto  ha  participado  en  el  proceso  que  por los mismos hechos se surte en  contra  de  dos  personas  más  y  en el cual, se tiene se va a evacuar similar  material  probatorio  de  acuerdo con lo decretado en las respectivas audiencias  preparatorias,  lo  anterior  al  amparo de la causal prevista en el numeral 6º  del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, que indica:   

«Que   el  funcionario   haya   dictado   la   providencia   de  cuya  revisión     se    trata,    o    hubiere    participado    dentro    del  proceso…»   

Frente  a  ella,  la  Sala  tiene  dicho que  «la  declaración  de  impedimento  al amparo de la  causal  invocada,  corresponde  a  aquellos  juicios  de valor y de ponderación  jurídica  y  probatoria que tienen lugar en el mismo escenario de la actuación  y,  de  soslayarse,  permitiría que el servidor público se ocupara de aspectos  sustanciales  acerca  del  tema  medular  objeto  de  controversia»2.    CSJ  AP-1993-2015   

          Entonces,  es  el  conocimiento  surgido al interior del  mismo  proceso,  según  el  cual,  el  funcionario  judicial  ha tenido oportunidad de  emitir  un  juicio  de  valor  que  compromete  su criterio e imparcialidad para  decidir  un  nuevo  asunto  sometido  a  su consideración, el que da lugar a la  separación  reclamada,  bajo  el  entendido «que no  toda  actuación  previa  en  el  proceso  es  razón suficiente para separar al  funcionario  de  su  conocimiento,  sino  solo aquella que tiene la capacidad de  comprometer  su  criterio respecto de un asunto que posteriormente deba entrar a  resolver     y     que,     por    ende,    perturba    su    imparcialidad    y  ponderación.» CSJ AP5654-2015   

          3.1.   Situación   que  no  se  verifica  en  el  caso  sometido  a  consideración,  como  quiera  que  el  fundamento de la manifestación del juez  cognoscente  es el conocimiento que de los hechos y pruebas puede a futuro tener  en  razón  de  proceso  diferente,  en el cual se discute la responsabilidad de  otros posibles implicados en los mismos hechos.   

Lo  anterior,  dentro  de una actuación que  hasta  ahora  avocó,  siendo  la  primera  actuación desplegada la negativa de  conexidad  que  en  su  momento  la  Fiscalía  solicitó  y denegó, para luego  declararse  impedido, de modo que no ha contado con la posibilidad de sumergirse  en  el  asunto. En tal virtud, su impedimento por tal causal se torna infundado.   

          4.  A  lo  anterior se suma que el presunto conocimiento que podría  tener,  a  futuro,  de manera paralela de los hechos y pruebas comunes en causas  distintas  por  cuenta de procesados disimiles, no está previsto como razón de  impedimento.   

Incluso  de  pensarse  que  se  adecua  al  contenido  de  la  causal  4ª  del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, esto es,  haber  «manifestado  su  opinión  sobre  el asunto  materia  del  proceso», tampoco tendría vocación de  prosperidad,  como quiera que está prevista para los casos donde el funcionario  ha  tenido  oportunidad  de  dar  un  concepto vinculante y sustancial frente al  mismo,  en  un estadio procesal ajeno al correspondiente y no en el ejercicio de  sus funciones jurisdiccionales.   

Así,    lo    ha    explicado    esta  Corporación:   

…La opinión o  concepto  anticipado  que  constituye  motivo  de  impedimento  -tiene  dicho la  jurisprudencia  de  la  Corte-,  debe  ser  sustancial,  vinculante y sobre todo  emitido  fuera  del  proceso y no dentro del mismo, “pues sólo aquella que se  produce  extraprocesalmente  puede  conducir  a la separación del asunto (…).  Asimismo,  la  opinión  con  virtualidad  suficiente  para  la  separación del  conocimiento  del  asunto, debe ser de fondo, sustancial, esto es que vincule al  funcionario  judicial con el asunto sometido a su consideración al punto que le  impida  actuar  con imparcialidad y ponderación que de él espera la comunidad,  y particularmente los sujetos intervinientes en la actuación.   

Ha  sido  posición  recurrente de la Sala  señalar  que,  no  toda opinión o concepto sobre el objeto del proceso origina  causal  impediente, pues la que adquiere relevancia jurídica en esta materia es  la  emitida  por  fuera del proceso y de tal entidad o naturaleza que vincule al  funcionario  sobre  el  aspecto que ha de ser objeto de decisión. No es aquella  opinión  expresada  por  el  juez  en ejercicio de sus funciones, exceptuado el  evento   de   ‘haber  dictado     la     providencia     cuya     revisión    se    trata’, porque  ello  entrañaría  el absurdo de que la facultad que la ley otorga al juez para  cumplir  su  actividad  judicial a la vez lo inhabilita para intervenir en otros  asuntos  de  su  competencia, procedimiento que ni la ley autoriza ni la lógica  justifica…”3   

Luego, la expectativa de conocer supuestos de  hecho  y  material  probatorio  comunes  a  las dos actuaciones referidas por el  Juzgador,  no  se  edifica  en motivo para separarlo del conocimiento del asunto  que  le  fuera  asignado, como quiera que hasta el momento ello tan sólo es una  probabilidad  y  no  está  instituido  como  motivo de impedimento, además que  tales  aspectos  deberán  ser  analizados  de  acuerdo  con  la responsabilidad  particular  de  cada  uno  de los acusados conforme al desarrollo de la etapa de  juzgamiento, en uno u otro caso.   

        En    consecuencia,    se  declarará  infundado el impedimento aludido.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  De Justicia, Sala De Casación Penal,   

R E S U E L V E  

1.             DECLARAR   INFUNDADO   el  impedimento  manifestado  por  Carlos Henry Villalobos Ríos, Juez  Penal       del      Circuito      Especializado          de          Puerto         Asís, de acuerdo  con las motivaciones plasmadas en el cuerpo de este proveído.   

          2.        Remitir  la  actuación  al Juez Penal del Circuito Especializado de  Puerto Asís, quien deberá asumir el trámite del asunto.   

3.            Comunicar  la presente determinación al  Juez  Segundo  Penal del  Circuito Especializado de Pasto.   

4.            Contra esta decisión no procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

        FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 CSJ  AP4303-2015   

2 CSJ  AP, 25 feb. 2015, rad. 43.289.   

3  Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala de Casación Penal. Auto de 21 de febrero de  2012, Rad. 38375; 27 de abril de 2011, Rad. 35855 entre otras.     

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