AP960-2015 (43293)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP960-2015  

Radicación n° 43293  

(Aprobado   Acta  No.77)   

Bogotá  D.C., veinticinco (25) de febrero de  dos mil quince (2015)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  JOSÉ  ELIAS  MATTA  GALEANO,  contra  la  sentencia de noviembre 21 de 2013 del  Tribunal  Superior de Yopal, mediante la cual modificó el fallo condenatorio de  septiembre  26  del mismo año emitido por el Juzgado Primero Penal del Circuito  de  esa  ciudad,  al  condenarlo a prisión de doscientos ocho (208) meses, como  autor del hecho punible de homicidio simple.   

HECHOS  

En  la  sentencia  de segunda instancia son  narrados de la siguiente manera:   

“Según  lo  consignado  en  el  escrito de acusación, el 13 de diciembre de 2009, frente al  establecimiento   comercial  “IBIZA”,  ubicado  en  el municipio de Aguazul (Casanare), se presentó una  discusión  entre  CAMILO ANDRÉS RINCÓN FERREIRA y JOSÉ ELÍAS MATTA GALEANO,  que   degeneró  en  riña,  en  la  cual  este  último  lo  lesiona  con  arma  cortopunzante,   ocasionándole  la  muerte  unas  horas  después,  cuando  era  conducido  al  hospital  de  esa ciudad”1.   

ANTECEDENTES  

El 15          de         febrero      de      2010    en  audiencia     preliminar     ante    el      Juez      Promiscuo   Municipal   de   Aguazul  con función de control de garantías,  la  Fiscalía 25       Seccional      formuló    imputación   a    MATTA  GALEANO    por    el    delito    de   homicidio     simple     –artículo         103   del  Código  Penal-,  y  solicitó medida de aseguramiento de  detención   preventiva,  la  cual  le  fue  impuesta  en establecimiento carcelario.   

El    día  12    de   marzo   del  mismo  año, la Fiscalía  radicó   el  escrito  de  acusación  y en audiencia  ante    el         Juez        Primero  Penal  del        Circuito       de       Yopal,  formuló  acusación  contra  el  procesado por el delito imputado.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   presenta  un  (1)  cargo.   

Al amparo de la causal 1ª del artículo 181  de  la  ley 906 de 2004, el recurrente aduce que el Fiscal pidió que se tuviera  en  cuenta  las declaraciones de un señor Guio y de otras personas, que si bien  dieron  información  a  los  investigadores,  nunca  declararon  en  el  juicio  oral.   

Agrega que el análisis de las pruebas no fue  integral,  al  desconocerse  testimonios  que  daban claridad sobre el hecho, lo  cual  condujo  a  sustentar  la  sentencia  “sin la  equidad   o   estudio  de  cada  una  de  las  pruebas  aportadas”  en  el  juicio.  Ejemplo  de  ello,  lo  constituye la valoración  incompleta de la declaración de Henry Salamanca.   

Expresa que se violaron las reglas del debido  proceso  con  relación  a  la  recepción  y  apreciación  de  los testimonios  recaudados  por la policía judicial, y que en todo caso, se le negó al acusado  el  beneficio  otorgado  por  la  ley, al autor del delito que se  presenta  ante las autoridades a responder por su conducta.   

Refiere  que  MATTA  GALEANO  es una persona  humilde,  sencilla  y  trabajadora, que respetando las condiciones impuestas por  el  Juzgado,  se encontraba trabajando en un taller de ornamentación ubicado en  el  municipio  de  Pore,  en  el  que  fue capturado  el 20 de noviembre de  2013.   

Pide   en   esta   sede   la  “justa  aplicación  de  las  normas  penales  contenidas  en  el  Capítulo  IX  del  Código de Procedimiento Penal, numerales primero, segundo y  tercero del Artículo 181”.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  incumple  los  presupuestos  de  técnica  que  permita  disponer  su  admisión, en razón a que el cargo único  postulado  contra la sentencia del Tribunal, se desarrolla sin la observancia de  los  requisitos  formales  y  materiales  previstos  en los artículos 183 y 184  inciso 2º de la ley 906 de 2004.   

Es   pertinente  recordar  que  aunque  la  casación  proceda  como control constitucional y legal contra las sentencias de  segunda  instancia,  los requisitos de técnica del recurso no han desaparecido,  ni  tampoco  la  demanda  mediante  la  cual  se instaura es un escrito de libre  confección,  en  el  que  resulte  innecesaria  la  mención de la causal y las  normas de derecho sustancial vulneradas.   

El recurso exige un juicio lógico jurídico  que  obliga  al  impugnante  a observar los principios que lo diferencian de los  ordinarios,  mediante  la  proposición  de cargos claros y concretos en los que  los  errores  sean  postulados  de manera objetiva, sin contradicciones, de modo  que  la  interpretación  de  las  alegaciones  hechas en la demanda2,     la  modificación   y   la   readecuación   de   los   reparos,  son  ajenas  a  la  casación.   

En  principio, cuando en casación se invoca  la  causal primera, es imperativo para el impugnante señalar en la formulación  del  reparo  la forma de violación directa de la ley sustancial, esto es, si el  error  obedece  a  una  falta  de  aplicación,  a  interpretación  errónea  o  aplicación indebida de la ley sustancial.   

Además,   como  la  vía  seleccionada  corresponde  a  un juicio en derecho que recae sobre la sentencia, en la demanda  debe  respetarse  los  hechos  y la valoración probatoria del juzgador, de modo  que  la  labor  del recurrente se circunscribe a  mostrar la existencia del  error y su incidencia en el fallo.   

En  la  proposición  y desarrollo del cargo  único,  se  ignora  la  técnica  requerida  en  esta sede cuando se acude a la  causal  primera,  porque  el  casacionista además de omitir indicar la forma de  violación de la ley sustancial, no identifica la clase de error.   

Simplemente  en  el  numeral  3  del libelo,  enuncia  que  la  causal  invocada  es  la primera, sin precisar la modalidad de  violación  de  la  norma  de  derecho;  a continuación, y en el desarrollo del  reparo,  de  una  manera ininteligible y bastante confusa, acusa la sentencia de  segunda  instancia, porque el Tribunal “de acuerdo a  la  sustentación del señor Fiscal, sobre el recurso de Apelación interpuesto,  únicamente   fueron   citadas   algunas   pruebas  testimoniales”.   

Desde su inicio, el censor se equivocó en la  formulación  del  cargo,  ya  que  si  su inconformidad radicaba en la falta de  apreciación  de  pruebas  practicadas en el juicio oral, debía haber acudido a  la  causal  3ª  del  artículo  181  de  la ley 906 de 2004, esto es, aducir la  violación  indirecta  de la ley, y a su amparo, proponer el error de juicio que  considerara pertinente, por tratarse de un vicio probatorio.   

Con mayor razón, cuando enseguida recrimina  que  el  Fiscal  haya  solicitado “que se tengan con  valor  probatorio las declaración (sic)  del señor GUIO y otros que nunca  asistieron;  pero  si  dieron  información  a los investigadores”,  sin precisar en qué consiste el error y de qué manera puede ser  atribuido al Tribunal.   

Su  crítica  al  desconocimiento del debido  proceso  probatorio,  porque  el  Tribunal  ignoró  prueba testimonial que daba  claridad  sobre  hechos  importantes,  sin  indicar  cuáles,  hace evidente las  notorias  falencias de la demanda, en la cual además, no se menciona de ninguna  clase  de  error de hecho que permita identificar, si se está frente a un falso  juicio de existencia o un falso juicio de identidad.   

Su queja relativa a la falta de un análisis  de   cada   una   de   las   versiones   de  los  testigos,  y  de  “equidad    o    estudio    de    cada   una   de   las   pruebas  aportadas”   en   la   audiencia,   corresponde   a  manifestaciones  propias  de  un  alegato  de  instancia que al desarrollo de un  cargo  en  casación,  cuando  además pide que “las  versiones  tomadas o recibidas por los Investigadores en la etapa de los hechos,  deben  ser  debatidas en la etapa correspondiente del juicio oral”.   

Lamenta     que     la    “versión    completa”   de   Henry  Salamanca  no  haya  sido  tenida  en  cuenta  por  el  Tribunal,  y  agrega que  “las versiones testimoniales que se recauden en los  procesos  judiciales  deben reunir requisitos de ley, e igualmente al momento de  valorarlas  debe  ser en forma integral”, con lo cual  su  discurso  no  pasa  de ser un alegato, en el que al mismo tiempo se proponen  varias  y  supuestas  irregularidades  en la contemplación y apreciación de la  prueba.   

Entiende  que  con esa forma de ver la etapa  probatoria,  “se  violaron  las  reglas  del debido  proceso”,  en  la  recepción  y  valoración de las  pruebas  aportadas  por  policía  judicial,  pareciendo  insinuar  un  error de  derecho  por  falso juicio de legalidad, obviamente sin hacer intento alguno por  mostrar su existencia.   

Así   las   cosas,   son  múltiples  las  deficiencias   presentadas  en  la  demanda,  las  cuales  impiden  disponer  su  trámite,  al  ignorar  u  olvidar  por  completo  el  demandante las exigencias  requeridas  por el recurso de casación, en el que se estudian errores de juicio  o  de  derecho  reprochables  a  las  instancias,  y  no simples disparidades de  criterio  en  la  valoración  de  la  prueba,  dado que la sentencia de segunda  instancia goza de la doble presunción de acierto y de legalidad.   

Además  resulta  incomprensible,  que  el  impugnante  en  las  conclusiones  de  la demanda, pida tener en cuenta las tres  causales  por las cuales procede la casación, demostrando por completo su falta  de rigor y seriedad al acudir a esta sede.   

En  razón a las falencias anotadas, la Sala  inadmitirá  la  demanda  sin  considerar necesaria su intervención oficiosa en  este  asunto  con  fundamento  en  el  inciso  3º  del  artículo  184,  por no  vislumbrar    la   afectación   de   derechos   y   las   garantías   de   los  intervinientes.   

Contra  esta  determinación,  procede  el  mecanismo  de  insistencia  previsto  en el artículo 184 de la ley 906 de 2004,  cuyo  trámite  ha  sido  señalado  en  el  auto  de diciembre 12 de 2.005, con  radicación 24322.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de    casación  de  origen  y  procedencia  anotada  presentada  por   el    defensor   contractual  de  JOSÉ  ELÍAS  MATTA  GALEANO.   

Contra   esta  determinación  procede el  mecanismo  de  insistencia contemplado en el  inciso  segundo del artículo 184 de  la ley 906 de 2004.   

Cópiese,  notifíquese y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Tribunal   Superior   de   Yopal,   21   nov.   2013,   fl   217,   carpeta  del  juzgado.   

2 CSJ  AP, 8 jun. 2006, rad. 25565.     

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