AP902-2015(45430)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada ponente  

AP902-2015  

Radicación n° 45430  

(Aprobado  Acta No.  077)   

Bogotá  D.C., veinticinco (25) de febrero de  dos mil quince (2015).   

  OBJETO     DEL  PRONUNCIAMIENTO   

Define   la   Corte   la  competencia  para  conocer   la   solicitud   de   devolución   de  un  vehículo,     que  presentó  el  apoderado de la víctima, dentro de la  investigación  penal  que  por  el  punible  de  estafa  se  surte en contra de  GILDARDO ARMANDO PEÑARETE  MARTÍNEZ.   

HECHOS    Y  ANTECEDENTES PROCESALES   

Según la precaria  información    aportada    durante    la    audiencia    preliminar,  el  20 de junio de 2012, en la ciudad  de           Medellín,          GILDARDO  ARMANDO  PEÑARETE  MARTÍNEZ  vendió  a  Alexandra  María  González  Restrepo el  vehículo identificado con la matrícula ZIW 136.   

El  2  de  agosto de 2014, el automotor fue  incautado  por orden de la Fiscalía 99 Seccional de Bogotá, despacho que luego  lo   entregó  provisionalmente  a  Abelio  Edilfonso  Ávila     Ávila,     el    17    de    diciembre  siguiente.   

La      señora      González    Restrepo    denunció   a  PEÑARETE  MARTÍNEZ  como  presunto  autor  del  punible  de estafa. Dentro        de        dicha        actuación,       (que   fue   asignada  a  la  Fiscalía  62     Local     de  Medellín,  y  posteriormente  a  su  homóloga  No.  175),  el  apoderado de la prenombrada solicitó ante  los   jueces  con  función  de  control  de  garantías  de  dicha  ciudad,  la  realización   de  una  audiencia  donde  deprecaría  la  devolución del rodante  mencionado.   

La  vista  pública  no  se  realizó en la  primera  oportunidad  prevista para tal fin, por cuanto no había sido citada la  Fiscalía   99   Seccional   de  Bogotá.  Aunque  fue convocada a la diligencia  que  tendría  lugar  el  19 de enero de 2015, tampoco  compareció  en  aquella fecha, pero la audiencia fue  instalada.   

No  obstante, sin  que  el  apoderado  de  la  víctima  hubiera elevado su pedimento, la  Jueza 15 Penal Municipal de Medellín  con    Función    de    Garantías    declaró   su  incompetencia. Adujo que aunque los hechos presuntamente  constitutivos  de  estafa  ocurrieron  en dicha ciudad, la incautación y entrega  del  vehículo  fueron  ordenadas  por una fiscalía de Bogotá, de lo  cual  dedujo que la solicitud debía  proponerse ante los jueces con asiento en el Distrito  Capital.   

El  representante  de la víctima apeló la  decisión.  Sin embargo, con  auto  del  10 de febrero último, el Juzgado 3º Penal del Circuito de Medellín  con     Función    de    Conocimiento,     explicó    que    la  declaración  de  incompetencia  no  era susceptible de recurso  alguno,  sino  que  debía  someterse  al  incidente  previsto  para  su  definición.  Con  tal  finalidad,  remitió las diligencias  a  la  Sala de Casación Penal de la Corte para que en  esta sede se resolviera el debate planteado.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Al tenor de lo normado en el numeral 4º del  artículo  32  de  la  Ley  906 de 2004, la Sala está facultada para dirimir la  controversia  suscitada,  dado  que los juzgados en los cuales podría recaer la  competencia  para  conocer  la  presente actuación, tienen su sede en distritos  judiciales diferentes.   

Conforme  al canon 54 del estatuto adjetivo,  el  incidente  de  definición  de  competencia  constituye un mecanismo ágil y  expedito  a  través  del  cual  el superior funcional, en caso de incertidumbre  frente  a  este  presupuesto  procesal,  -la  cual puede surgir a iniciativa del  funcionario  judicial  o  de las partes-, dilucida a quién debe asignársele el  conocimiento de la actuación.   

Según reiterado criterio de la Colegiatura,  la  competencia  de  los  jueces  de  control  de  garantías  es susceptible de  definición  mediante  el instituto en comento. Sobre el particular, ha expuesto  lo siguiente:   

…          [L]as  controversias  que se susciten en  derredor  de la incompetencia para conocer de una audiencia preliminar diversa a  la    de    formulación    de    imputación    no    pueden   quedar   en   la  indefinición   

[…]  

Por  consiguiente,  en todos los casos ha  menester  contar con el pronunciamiento del superior acorde con el rito previsto  en  el  artículo  54  ibídem  para  no  vulnerar el principio de celeridad, de  innegable  importancia  en  el nuevo modelo de juzgamiento criminal, previsto en  los  artículos  142  y  163,  y  no  afectar  los  derechos  de  los diferentes  intervinientes  dentro  del  proceso  penal  expectantes de que los debates sean  resueltos con prontitud.   

   

Finalmente,  cuando  el  legislador  en  el  multicitado  artículo  54  aludió expresamente al artículo 286 no lo hizo con  el  fin  de  eliminar  la  posibilidad  de plantear el incidente respecto de las  demás  audiencias  preliminares,  sino  con el de señalar el trámite a seguir  cuando  allí  se  presente,  como  así  se  infiere  de la alocución “igual  procedimiento  se  aplicará”,  en el entendido de que si la manifestación de  incompetencia  surge unilateralmente por el juez en la audiencia de formulación  de  imputación  “así  lo  hará  saber  a las partes en la misma audiencia y  remitirá  el  asunto  inmediatamente  al  funcionario  que  deba  definirlo”.  (CSJ AP, 14 Oct 2009, Rad. 32751).   

Ahora  bien,  conviene  recordar  que, en su  redacción  original,  el artículo 39 de la Ley 906 de 2004, establecía que el  control  de  garantías sería ejercido por  «un  juez  penal  municipal  del  lugar  en  que  se  cometió  el delito»;  pero  tras  la  modificación introducida por el canon 48 de la  Ley    1453    de    2011,    tal    función   corresponde   a   «cualquier  juez  penal  municipal».  Sin  embargo,  la  Sala  de  Casación  Penal  ha  matizado  la  aplicación  de este  precepto, conforme a la siguiente doctrina jurisprudencial:   

Es cierto que el artículo 39 de la Ley 906  de  2004, modificado por el artículo 3° de la Ley 1142 de 2007, reglaba que la  función  de  garantías  debía  ser  ejercida  por un juez penal municipal del  lugar  donde  se  cometió el delito, pero tal condicionamiento desapareció con  la Ley 1453 de este año.   

No  obstante  lo  anterior,  la  Corte debe  precisar  que  tal  modificación  normativa no puede llevar al despropósito de  que  la  escogencia  del  juez de control de garantías sea un acto arbitrario o  caprichoso  de  las partes e intervinientes, alejado de todo criterio razonable,  pues   ello   implicaría   autorizar  la  libre  elección  del  juez,  lo  que  comprometería  la  objetividad  de  la  Fiscalía  y podría generar   también  afectación  del  derecho  a  la defensa, cuando se acuda a un juez de  garantías muy alejado o de difícil acceso para el implicado.   

De  tal manera, es menester puntualizar que  la  función  de  control de garantías preferentemente debe ser ejercida por el  juez  del  lugar  donde se cometió la conducta. Sin embargo, ello no obsta para  que  pueda  cumplirla un funcionario de territorio diferente, siempre que exista  alguna  circunstancia  especial  que  aconseje  no acudir ante el juez del sitio  donde  ocurrió  el  hecho, como cuando el sujeto haya sido aprehendido en área  distinta,  o   se  encuentre  privado  de  la  libertad  en establecimiento  carcelario   de  lugar diferente al de la comisión del acontecer fáctico,  o  sea  en otro territorio donde deban  recopilarse las evidencias físicas  o los elementos materiales probatorios pertinentes al caso.   

Lo  anterior  quiere  decir, que si bien es  cierto  la  ley  no  impone  que  el control de garantías tenga que ser siempre  realizado  por  un  juez  del  lugar  en el que ocurrió la conducta punible, de  todas   formas  la  intervención  de  cualquier  funcionario  judicial  de  esa  naturaleza,  en cada caso concreto, debe obedecer a la necesidad de proteger las  garantías  fundamentales  de  las  personas  que  pudieran verse comprometidas,  merced  a  la  ocurrencia de conductas delictuales sucedidas en su territorio, o  que  habiendo  ocurrido fuera de él, han de ser investigadas dentro del ámbito  de  su  jurisdicción,  lo  que  implica  en  una  u  otra forma, que exista una  conexión   del   hecho   delictual   con   su   sede   funcional.  (CSJ   AP,   26   Oct   2011,   Rad.   37674,  reiterado  en  varios  pronunciamientos posteriores).   

Por tanto, la regla que debe extraerse de la  doctrina  en  cita, es la siguiente: el juez de control de garantías competente  es,  preferiblemente,  el  del lugar de ocurrencia de los hechos investigados; y  excepcionalmente,  cuando  alguna  circunstancia especial lo aconseje, cualquier  otro  dentro  del territorio nacional. En todo caso, al dirimir la controversia,  constituye  criterio  orientador  que  la sede escogida asegure la indemnidad de  los  derechos  constitucionales  en cabeza de quienes puedan verse afectados por  la decisión de la judicatura.   

En  orden a adoptar la determinación que en  derecho   corresponda,  debe  partir  la  Corte  por  precisar  que  el  rodante  identificado  con  la  matrícula ZIW 136 se encuentra  vinculado a dos investigaciones.   

Una,   adelantada   contra   GILDARDO  ARMANDO  PEÑARETE  MARTÍNEZ  por  la  presunta  comisión  del  delito  de estafa,  actualmente   bajo   el  conocimiento  de la Fiscalía 175 Local de Medellín,  en    la    que    Alexandra    María   González  Restrepo     obra    como    víctima,   dentro   de   la   cual  su  representante  pretende  deprecar  la    devolución    del    vehículo            –pese  a  que  no  fue  incautado  con ocasión de esta actuación-, y respecto de la cual se produjo la  definición     de     competencia    sub examine.   

Otra,   dirigida  por  la  Fiscalía  99  Seccional  de Bogotá, de la cual se desconoce tanto el indiciado como el delito  por  el  que  se  procede,  en  la  que  al  parecer  Alexandra   María  González  Restrepo  no  tiene  la  calidad de parte ni interviniente, y dentro de la  cual   se   produjo   la   incautación   y  entrega  provisional  del  referido  automotor.   

El      presente      incidente,  encaminado  a  asignar  la  competencia  para resolver  sobre    la   devolución   del   automóvil,   debe   recalcarse,   se  produjo  dentro  de  la  primera  indagación  reseñada,  lo cual se extrae sin  dificultad  alguna  de  los  datos contenidos en el memorial mediante el cual se  elevó          dicho         pedimento.   

Por   tanto,   de   conformidad  con  lo  previamente  expuesto,  el despacho llamado a decidir  la  petición  es  el  radicado  en  Medellín, pues  según  se  indicó,  los acontecimientos presuntamente constitutivos del delito  de estafa por el que se procede, ocurrieron en dicha ciudad.   

No existe ninguna razón para soslayar esta  regla   general,  asignando  el  conocimiento  del  asunto  a  los  juzgados  de  Bogotá,  pues  aunque ciertamente la incautación y  entrega  provisional  del  vehículo fueron ordenadas  por   una   Fiscalía   del   Distrito   Capital,   ello  ocurrió  dentro  de  otra  actuación, no en la  presente, tal como acaba de exponerse.   

Es  necesario  reiterar  que  el   rodante   identificado   con  la  matrícula  ZIW  136  está  involucrado          en          dos          indagaciones          distintas.   

En consecuencia,  al  menos  en principio, la competencia de los jueces  de   garantías   en   cada  una  de  éstas  habrá  de  determinarse  con fundamento en el territorio de  ocurrencia  de  los hechos (en un caso Bogotá, en el  otro   Medellín),   y  eventualmente  determinadas  circunstancias  que  podrían  variar  dicho  factor  preferente. Estas  últimas,  evidentemente, deben  tener  lugar al interior de cada investigación individualmente considerada, sin  que las ocurridas en la otra puedan tomarse en cuenta.   

Por   lo  tanto,  es  claro  que  en  el  sub  lite  la  decisión  respecto   de   la   solicitud   elevada   debe   ser   proferida   por  los  despachos  con  asiento  en  Medellín,    concretamente,    por    el   Juzgado  15  Penal  Municipal  con Función de Garantías, al  que  fue  asignado por reparto. Allí se remitirá de  inmediato el diligenciamiento.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

ASIGNAR    la  competencia  para  conocer  la  solicitud de entrega de vehículo elevada por el  apoderado  de la víctima, reseñada en la parte motiva, al Juzgado 15    Penal    Municipal    de    Medellín    con   Función   de  Garantías.     En    consecuencia,    ORDENAR   el   envío  inmediato  de  las  diligencias a este despacho judicial.   

Cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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