AP7682-2016(49042)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado ponente  

AP7682-2016  

Radicación n.° 49042  

Aprobado Acta n° 353  

Bogotá D.C., noviembre nueve (09) de dos mil  dieciséis (2016).   

                             I.  ASUNTO   

Sería  del  caso  que la Sala se pronunciara  sobre  el recurso de apelación interpuesto directamente por el procesado MILTON  CERVANTES  SCHILLER, contra el fallo emitido el 27 de octubre de 2014, por medio  del  cual  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena,  una vez agotado el trámite procesal ordinario previsto en la Ley  600  de  2000,  lo condenó  como  autor  del  delito de prevaricato por acción, de no ser porque se observa  que  con  posterioridad  al fallo operó el fenómeno de la prescripción y así  se impone declararlo.   

II. HECHOS  

En  la  sentencia  impugnada el Tribunal los  reseñó en los siguientes términos:   

«Los  sucesos  génesis  del  presente  proceso,  tuvieron  acaecimiento,  con  ocasión  de la  denuncia   penal   instaurada  por  la  doctora  YENNY  PAOLA  ALMEIDA  BARRERA,  representante  del  sr.  René  Ramos  Barrera,  ante la Fiscalía General de la  Nación,  en contra del señor ex fiscal 40 Seccional de Cartagena adscrito a la  Unidad  de  delitos  contra  la  Administración  Pública, Dr. MILTON CERVANTES  SCHILLER,  por  la actuación que realizara este funcionario, dentro del proceso  de  Rad.  76.215,  mediante  el  cual  se seguía investigación en contra de la  señora  FLOR  MARÍA  HERRERA  FRANCO  y  otros,  a quienes se les atribuía la  comisión  de  varias conductas criminales, destacándose las de Prevaricato por  Acción,  Fraude  Procesal,  Falso  Testimonio  y Fraude a Resolución Judicial.   

Dentro de la referida investigación penal,  el  hoy  acusado  resolvió  dictar preclusión de la instrucción a favor de la  totalidad  de  los denunciados, mediante resolución 099 del seis (6) de mayo de  2004,  además se denegó el restablecimiento del derecho deprecado por la parte  civil.   

Posteriormente, el doctor CERVANTES SCHILLER  declaró  desierto,  los  recursos  de  reposición  y  apelación  subsidiario,  interpuestos contra la providencia tildada de prevaricadora…»   

III. ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

1.   Por   los  anteriores  hechos,  el  11  de diciembre de 2006, la Fiscalía Tercera Delegada  ante    el    Tribunal    ordenó    abrir   investigación   previa1.  El  12  de  marzo  de  2007  decretó apertura de investigación2.   

2. El 4 de junio de  20093,   la  Delegada  profirió  resolución  acusatoria  contra  MILTON  CERVANTES  SCHILLER  como  presunto autor del delito de prevaricato por acción.  Pliego   de  cargos  que  mediante  providencia  del  28  de  agosto  del  mismo  año4,  confirmó  en segunda instancia la Fiscal Cuarta Delegada ante la  Corte Suprema de Justicia.   

3. El 27 de octubre  de    20145,  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, luego de  celebrar   el  8  de  febrero  de  2010  la  audiencia  preparatoria6 y el 6 de mayo  de       2013       la      vista      pública7-tras    varias    sesiones  fallidas8-,  profirió  sentencia mediante la cual  condenó  al  ex  Fiscal  MILTON  CERVANTES  SCHILLER,  como autor del delito de  prevaricato  por  acción,  a  las  penas  de  36 meses de prisión, 50 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  de  multa  e interdicción de derechos y  funciones  públicas  por  un  periodo  de  60  meses,  a  quien le concedió el  subrogado   de   la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena.   

4.  En  el  curso  de  la  actuación el magistrado ponente,  mediante  escrito  de  fecha  13  de  julio  de 20129,  manifestó  impedimento  para  integrar  la Sala de Decisión, que el Tribunal aceptó     mediante     proveído  del  17 siguiente10,    sin  designar      conjuez      por      cuanto      la     Sala     contaba    con    el    quorum   decisorio  exigido según el artículo  54  de  la Ley 270 de 1996.   

5.  El   22  de  junio  de  201611,  esa    Colegiatura    declaró  desierto el  recurso  de apelación interpuesto contra la sentencia  tanto   por   el   defensor  como  por  el  procesado;  auto  contra     el     cual    el    último           presentó  reposición.   

6.     El  pasado  13 de septiembre, el  Tribunal   repuso  de  manera  parcial  la  decisión,  concediendo  el  recurso  interpuesto  por CERVANTES SCHILLER, al tiempo que ordenó compulsar copias ante  la  Sala  Disciplinaria  del  Consejo Seccional de la Judicatura, por considerar  injustificado  el  tiempo  para  decidir  sobre  la  impugnación del fallo, sin  señalar responsables.   

7. Para resolver la  alzada  arribaron  las  diligencias  a la Corte Suprema de Justicia el    pasado   7   de   octubre   201612.   

IV. LA DECISIÓN APELADA  

El  Tribunal  concretó  que  el  cargo  del  punible  de  prevaricato  por  acción  imputado  a  MILTON  CERVANTES  SCHILLER  derivaba  de las Resoluciones número 099 de 6 de mayo y 216 de 15 de septiembre  de  2004, que en su condición de Fiscal 40 Seccional de Cartagena adscrito a la  Unidad  de Delitos contra la Administración Pública emitió dentro del sumario  radicado  76215,  por cuyo medio decretó la preclusión de la investigación en  favor  de  todos  los  denunciados  y declaró desierto el recurso de apelación  propuesto contra determinación.   

Indicó,  tras  referirse  a  la conducta de  prevaricato  y a las explicaciones dadas por el procesado sobre su proceder, que  el  ejercicio  de  la  función  jurisdiccional está ligada a la observancia de  principios  y  parámetros establecidos en el ordenamiento jurídico, los cuales  se  constituyen  en  herramienta  esencial  para  la  aplicación  de toda norma  jurídica  y  permiten diferenciar entra la discrecionalidad, la arbitrariedad y  el desconocimiento de las mismas.   

Especificó  que a través de la Resolución  número  009  de  6 de mayo de 2004, aquél resolvió la situación jurídica de  María  del  Carmen  Díaz  Tinoco,  Flor  María  Herrera  Franco, Adolfo Reyes  Herrera  y  Carlos  Tinoco  Mass,  además de Manuel Mariote Ortiz, Juan Eusebio  Ortega  Martínez,  Rafael Barreto, Manuel Puertas, Elkin Aníbal Moreco Vidal y  Rafael  Pájaro  Castro,  pese  a  no  tener  estas  últimas  seis  personas la  condición   de   sujetos   procesales   por  no  encontrarse  vinculadas  a  la  investigación.    

Recordó que de acuerdo con el artículo 126  de  la  Ley  600 de 2000, – trasgredida por el acusado  -,  la  persona  adquiere  la  calidad de sindicado, y  será  sujeto  procesal, desde su vinculación al proceso mediante indagatoria o  declaratoria  de  persona  ausente,  como también lo establece el artículo 332  ibídem,  de manera que esa  condición  se  adquiere  mediante estos dos únicos procedimientos, luego de lo  cual  se  debe  proceder a resolver la situación jurídica, en los casos que es  necesario,  y  a  calificar  el  mérito  del  sumario  (art.  395  ibídem),   previendo   como   requisito  indispensable la vinculación al proceso en legal forma.   

De  conformidad  con lo anterior, afirmó el  a  quo,  es evidente que la  conducta  del  procesado se adecúa al tipo objetivo de prevaricato por acción,  puesto  que  en  este  caso  el  omitió el procedimiento adjetivo que regula la  materia, en clara contravía de la ley.   

Por  el  contrario,  para  el  Tribunal,  el  comportamiento  del  ex  Fiscal  procesado de emitir la Resolución 216 de 15 de  septiembre  de  2004,  resulta  atípico, no solo por cuanto el ente acusador no  estableció  qué norma se violentó con dicho proceder, sino porque teniendo en  cuenta  los presupuestos objetivos que integran el tipo penal de prevaricato por  acción,    impedían   inferir   que   ese   actuar   se   adecuaba   a   dicha  conducta.   

En torno al aspecto subjetivo concluyó, tras  referir  al  dolo,  que  se  acreditó  la  responsabilidad  del  procesado,  en  concreto,   porque   la   decisión   proferida   el  6  de  mayo  de  2004  fue  ostensiblemente   adversa   a  la  solución  jurídica  que  imponía  la  ley,  soslayando  abiertamente los lineamientos dispuestos en la legislación procesal  penal  vigente, pese a que el funcionario conocía los hechos y cómo ese actuar  lesionaba  el  ordenamiento  jurídico,  con  mayor  razón  atendiendo su vasta  experiencia laboral.   

VII. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Como se anunció al inicio de esta decisión,  la  Sala  debería  pronunciarse sobre el recurso de apelación propuesto por el  procesado  MILTON  CERVANTES  SCHILLER,  de  no  ser  porque  se advierte que la  acción  penal  derivada  del  delito  de prevaricato por acción por el que fue  acusado, está prescrita.   

El  fenómeno  jurídico de la prescripción  regulado  en  el  artículo  83 del Código Penal (vigente para la época de los  hechos,  sin  la  modificación  de  la  Ley  1474  de 2011), señala como regla  general:   

«Término de la  prescripción  de  la  acción penal. La acción penal  prescribirá  en  un  tiempo  igual  al  máximo de la pena fijada en la ley, si  fuere  privativa de la libertad, pero en ningún caso será inferior a cinco (5)  años,  ni  excederá  de veinte (20), salvo lo dispuesto en el inciso siguiente  de este artículo .….   

A  su  vez  dicho  precepto, en lo que a los  servidores públicos concierne, exceptuaba:   

«Al  servidor público que en ejercicio de  sus  funciones, de su cargo o con ocasión de ellos realice una conducta punible  o  participe  en ella, el término de prescripción se  aumentará    en    una    tercera    parte.»   (resaltado fuera de texto)   

Por      otra      parte,   el   artículo   86   de   la  misma  normatividad  (sin  la  modificación  del  artículo 14 de la Ley 1474 de 2011)  contemplaba  la  interrupción del término de prescripción de la acción penal  por   el  advenimiento  de  la  resolución  de  acusación,  o  su  equivalente  debidamente  ejecutoriada,  producido  lo  cual éste comienza a correr de nuevo  por  un  tiempo  igual  a la mitad del señalado en el artículo 83, sin que sea  inferior   en  ningún  caso  a  cinco  (5)  años  ni  superior  a  diez  (10).   

Sobre el particular la Sala, en relación con  conductas  investigadas  bajo el régimen procedimental de la Ley 600 de 2000, a  partir   del   fallo   de  25  de  agosto  de  200413,  ha señalado que cuando la  ejecución  del  delito  es  obra,  o en este participe un servidor público con  ocasión  de  las  funciones propias del cargo, el tope mínimo para calcular la  prescripción  de  la  acción penal, es de «seis (6)  años  y  ocho  (8)  meses,  sea  que  se  presente  antes  de  ejecutoriarse la  resolución  acusatoria  (en  la  instrucción),  o  sea que la prescripción se  produzca   después   de   quedar  en  firme  la  acusación  (en  la  etapa  de  juzgamiento),  aunque  el  delito  sea  sancionado  con  pena no privativa de la  libertad,  aunque  la  pena máxima de prisión del delito concreto –si      la      tiene–   sea   inferior   a   cinco   (5)  años»14.   

Esta tesis ha sido reiterada por la Corte en  múltiples              pronunciamientos15 y desde entonces se mantiene  invariable,   por   consiguiente   el   asunto   debe   examinarse  bajo  dichos  parámetros.   

En el presente caso la Fiscalía General de  la  Nación,  atribuyó  en  la  resolución  de  acusación  al  doctor  MILTON  CERVANTES  SCHILLER,  en  su  condición de Fiscal 40 Seccional de Cartagena, el  delito  de  prevaricato  por  acción  derivado  de la  emisión    de    las   Resoluciones   099-y   21616,  de  6  de  mayo  y  15  de  septiembre  del  año  2004, respectivamente, por cuyo  medio  dispuso  precluir  la investigación a los denunciados dentro del proceso  radicado  No.  76215  y  declarar  desierto el recurso de apelación interpuesto  contra esta decisión.   

La  conducta  punible  de  prevaricato  por  acción,    según   el   artículo   413   del   Código   Penal   vigente  para  el momento de ocurrencia de la conducta por  la  que  la Fiscalía acusó  (sin  la modificación del  artículo  14  de  la  ley  890  de 2004),  se  encuentra  sancionada  con  pena de prisión que oscila entre  tres  (3)  y  ocho  (8) años (96 meses), pena  máxima  que  a  partir  de la ejecutoria de la resolución de  acusación,   el  28  de  agosto  de  2009,  vuelve  a  correr,  en  un  tiempo  equivalente  a  la  mitad del  señalado  en  el  artículo  83,  es  decir,  cuatro  (4)  años  (48 meses).   

Este  periodo, por  razón    de   la   condición   de   servidor   público   que   ostentaba   el  encausado,   en  su  momento,  al  tenor  del  citado  artículo  83  Ibídem y de acuerdo con el precedente  de  la  Sala17,  se incrementa para efectos de prescripción en una tercera parte  (16  meses), arrojando como  tiempo  definitivo  de prescripción de la acción penal cinco (5) años, cuatro  (4)  meses, o lo que es lo mismo 64 meses para     la     extinción     de     la      misma,  computados  a partir de la ejecutoria  del pliego de cargos.   

Ahora   bien,  tratándose  de  una conducta investigada    bajo    el    régimen  de  la Ley  600   de   2000,   de   conformidad   con   la   normatividad   expuesta  en  precedencia    y   la  línea    jurisprudencial    reseñada  según  la  cual  en ningún caso el  término de prescripción  para    un    delito    cometido   por  un  servidor  público en ejercicio o  con   ocasión   de   sus   funciones,  podrá  ser  inferior  a  6  años  8  meses,  sin  dificultad se  advierte  que,  respecto  del        comportamiento        delictivo objeto  de      acusación      y     de     condena, la  acción          penal          prescribió        el       pasado      28 de abril  de  2016, esto es, antes  de   arribar   las   diligencias   a   esta   Corporación   para   resolver  el  recurso  de  apelación y  con     posterioridad     al     fallo    de    primera    instancia.   

Lo  anterior,  sin  descontar a efectos de  contabilizar  el término de prescripción, el tiempo  transcurrido      entre      la      petición18 y la decisión que declaro  fundado           el           impedimento19   manifestado   por   el  magistrado     ponente    -5    días-,  por  cuanto  el  inciso  final  del  artículo  108  de  la  Ley 600 de 2000,    es    claro    en   precisar  que  la  suspensión  de la actuación únicamente opera  cuando   la   recusación  sea  «propuesta  por  el  sindicado o su defensor».   

Pero    aun    en    el    evento   de  interpretarse esta norma  de  manera  extensiva, en el entendido de que debería ser aplicada en todos los  casos  en  que  se  hagan  manifestaciones de impedimentos o recusaciones, dicha  circunstancia   resulta  irrelevante  para  la  decisión por adoptar, pues de  considerar     ese  lapso,  sólo se podría  considerar  una  suspensión  de  la  actuación  procesal  de cinco  (5) días,  lo  cual implicaría que la acción penal prescribió  el   3   de   mayo  del  presente  año,  antes de  la  llegada  del proceso  a la Corte.   

Por          estas  razones  la  Corte declarará la  cesación  de  procedimiento  por prescripción de la acción penal respecto del  punible  de  prevaricato  por acción por el que fue acusado el ex Fiscal MILTON  CERVANTES SCHILLER.   

En     consecuencia,    se  dispone  que  por  intermedio  del  a      quo     se  realicen las anotaciones  y  cancelaciones  a  las  que haya lugar.   

Por último, la  Sala   no   compulsará   copias   por   cuanto  el  Tribunal,  ya  adoptó  la  determinación              pertinente.   

En  mérito  de  lo expuesto, LA   SALA   DE   CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA,   

RESUELVE:  

1. DECLARAR la  cesación     del  procedimiento         por        prescripción       de      la  acción  penal derivada de la conducta punible de  prevaricato por acción por    la    que    fue    acusado    y   condenado   MILTON CERVANTES SCHILLER.   

2. DISPONER  que    el   Tribunal  a quo realice las anotaciones y cancelaciones pertinentes.   

Contra      esta      decisión   procede   el  recurso  de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

SECRETARIA    

1 Fl.  93 c. 1 instrucción.   

2 Fl.  128 c. 1 instrucción.   

3 Fl.  161 c. 2 instrucción.   

4 Fl. 3  y ss. Cuaderno segunda instancia.   

5 Fl.  56 último cuaderno Tribunal.   

6Fl. 12  ibídem.   

7  Ultimo cuaderno Tribunal.   

8  último  cuaderno  Tribunal. La diligencia se programó de aplazar en múltiples  ocasiones  la a saber: 26 de octubre de 2010 (fl. 18), 16 de agosto de 2011 (fl.  20),  17 julio de 2012 (fl. 21 y 25), 29 de noviembre de 2012 (fl. 39 y 47) 8 de  marzo de 2013 (fl. 48 y 49).   

9  Fl. 29 ibídem.   

10  Fl. 31 ibìdem.   

11 Fl.  136 ibídem.   

12  Folios 1-Cuaderno de la Corte.   

13  Radicación 29673.   

14 CSJ  SP 25 agos. 2004, rad. 20673.   

15 CSJ  SP  16  feb. 2005, rad. Causa acumulada 155212; SP 12 agos. 2009, rad. 32053; AP  1º  sep  2010,  rad. 34695; AP 17 agos. 2011, rad. 36553; SP 9094 15 jul. 2015,  rad. 43839, AP 5902 7 oct. 2015; SP1497 10 feb. 2016,rad, 4399   

16  -Folios 69 y 90, cuaderno anexo No 2.   

17  Véase  CSJ  AP, 16 abr. 2015, rad. 35592. En esa oportunidad, la Corte coligió  que  es  procedente  efectuar el incremento de que trata el artículo 83, inciso  6°,  de  la  Ley  599  de  2000,  cuando el investigado tenía la condición de  servidor  público  al momento de los hechos, incluso si se supera el límite de  20 años previsto en el inciso 1° de esa disposición.   

18  Fl. 29 c. Tribunal 13 de julio de 2012.   

19 Fl.  31 ibídem 17 de julio de 2012     

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