AP7625-2014(43828)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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República de Colombia  

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP7625-2014  

Radicación nº 43828  

(Aprobado mediante Acta nº 428)  

Bogotá  D.C.,  diez (10) de diciembre de dos  mil catorce (2014).   

I. VISTOS  

Resuelve  la  Corporación  las postulaciones  probatorias   presentadas  oportunamente  por  el  defensor  del  solicitado  en  extradición    JUAN   CARLOS   MEDINA   CÁRDENAS1.   

II.  ANTECEDENTES   

Mediante Nota Diplomática No. 0246 de 12 de  febrero  de 20142   la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  solicitó  la  detención  provisional   con   fines   de   extradición  del  señor  JUAN  CARLOS  MEDINA  CÁRDENAS,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  delitos  federales de narcóticos, de acuerdo con la  acusación  No.  13-20556-CR-UNGARO/TORRES  de  30  de julio de 20133   por   el  Tribunal    de    Distrito    de   los   Estados   Unidos,   Distrito   Sur   de  Florida.   

Con fundamento en esa petición, la Fiscalía  General   de  la  Nación  decretó  mediante  resolución  de  4  de  marzo  de  20144  la  captura  de  JUAN  CARLOS  MEDINA  CÁRDENAS,  la cual se hizo  efectiva    el    20    de    marzo    de    20145    en    la    ciudad    de  Bogotá.   

Por medio de la Nota Verbal No. 0840 de 16 de  mayo  de  20146,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de América formalizó la  solicitud   de   extradición   de   JUAN  CARLOS  MEDINA  CÁRDENAS.   

A  su  vez,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   con   oficio   DIAJI/GCE  No.   0991   de  19  de  mayo  de  20147,  dirigido  a  la  Cartera del  Interior y de Justicia, conceptuó:   

«Sobre  el particular, es preciso señalar  que,  se  encuentra vigente entre la República de Colombia y los Estados Unidos  de  América,  la  “Convención de Naciones Unidas contra el tráfico ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias psicotrópicas”, suscrita en Viena el 20 de  diciembre de 1988. (…)   

De conformidad con lo expuesto, en atención  a  que  el  tratado  aplicable  entre  las  partes  no  regula  el  trámite  de  extradición,  y  a  la  luz de lo preceptuado en los artículos 491 y 496 de la  Ley  906  de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por lo previsto en el  ordenamiento jurídico colombiano».   

Por  su  parte,  la  Jefe  de  la Oficina de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de Justicia y del Derecho, con oficio  No.  OFI14-0011448-OAI-1100  de  21  de mayo de 20148,  remitió a esta Corporación  la solicitud de extradición con la documentación reunida.   

La Sala, en decisión de 27 de mayo de 2014,  asumió  el  conocimiento de la petición, reconoció personería al defensor de  confianza  designado  por JUAN CARLOS MEDINA CÁRDENAS  y  dispuso surtir el traslado previsto en el artículo  500 de la Ley 906 de 2004.   

III.    PETICIONES  PROBATORIAS   

La  defensa  técnica postula el recaudo del  siguiente material probatorio:   

1)  Recepcionar  los  testimonios de Víctor  Javier  Candury,  Javier  Sierra  Castillo,  Luis Fernando Tami Medina, Mauricio  Merizalde  Sánchez,  Alfonso  Medina  Cárdenas, Luis Antonio Guzmán Ferreira,  Jorge  Humberto  Jaramillo  Choachí,  Levy  Mora  Sánchez,  Alejandra Carolina  Ramírez  Romero  y Marcela Alejandra Sabogal Moreno, a fin de establecer que el  requerido  JUAN  CARLOS  MEDINA  CÁRDENAS  «nunca ha  viajado a los Estados Unidos».   

2)  Escuchar  en declaración a Ariel Josué  Martínez   Rodríguez,  Leonardo  Forero  Ramírez  y  Ubanel  Alberto  Acevedo  Espinoza,   quienes   según   el   libelista,   «se  encuentran vinculados en la causa que nos ocupa».   

3)  Se «analice»  la  declaración  del Agente Especial del «IRS»  Kurt Hartwel, la cual, afirma el  togado  de la defensa, presenta contradicciones y «no  se  ajusta a la realidad, ya que según conversación con mi defendido, nunca ha  viajado   a  los  Estados  Unidos,  mucho  menos  que  haya  participado  en  la  embarcación de narcóticos».   

4)   Se   oficie   a   la   «Oficina    o    Departamento    de    Migración»   con  el  fin de que se expida certificado de movimientos migratorios  de  MEDINA CÁRDENAS y poder así demostrar que esta persona nunca ha salido del  país.   

5)  Se  oficie a la CIFIN para que, de igual  modo,  expida  certificación «donde se demuestre que  su  estado financiero en los últimos años no corresponde con el de una persona  que lava dinero».   

6)  Se  oficie «a  las  diferentes entidades bancarias» para que alleguen  los  respectivos  extractos  bancarios  de  todas las cuentas que haya tenido el  solicitado  desde  el  año  2008,  con  el propósito de demostrar «que   nunca   se   le   realizaron   consignaciones   de  ningún  tipo».   

7)  Se  oficie a las Oficinas de Registro de  Instrumentos  Públicos para que rindan un informe acerca de los bienes que JUAN  CARLOS MEDINA CÁRDENAS ha tenido.   

8)  Se oficie al Banco BBVA para que allegue  copia   de  la  «Norma  para  el  manejo  de  moneda  extranjera   vigente   durante   los   años   2008   y   2009»,   así  como  para  que  informe  si  durante  la  gestión  de MEDINA  CÁRDENAS  como  gerente de la sucursal Comuneros, para la apertura de la cuenta  No.  03500359-0  a  nombre  de  Leonardo  Forero, «se  llevaron  a  cabo  todos  los  procedimientos,  pasos  y  requisitos  necesarios  establecidos  por  la  Norma  vigente  en  ese año por el Banco, y si todas las  transacciones  que  ingresaron  a  la  cuenta  03500359-0  en moneda extranjera,  cumplieron  los  requisitos exigidos por la normativa interna del Banco para tal  fin».   

9)  Se  oficie  a la Fiscalía General de la  Nación  para  que  informe  si  JUAN  CARLOS MEDINA CÁRDENAS tiene o ha tenido  procesos penales en su contra y el estado actual de los mismos.   

IV. CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

1.   Las   Pruebas   en   el  Trámite  de  Extradición.   

Tratándose   de  un  concepto  sobre  la  viabilidad  de  una  extradición,  conforme  al  artículo 502 de la Ley 906 de  2004,  la  Corte  debe  concentrarse  en corroborar los siguientes aspectos: (i)  demostración  de  la  plena identidad del solicitado; (ii) validez formal de la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  solicitud; (iii) principio de  doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la providencia extranjera con la  resolución  de  acusación  colombiana;  (v)  cumplimiento  de los tratados, si  fuere el caso.   

De otra parte, la  Ley  906  de  2004 en el canon 139 señala el deber de  rechazar     de     plano     los    «actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes  o  superfluos», mientras que  el        artículo       359       ibídem           dispone  «la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios  de   prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en  este código, resulten inadmisibles,  impertinentes,  inútiles, repetitivos o encaminados a  probar  hechos  notorios  o  que por otro motivo no requieran prueba».   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas    al    interior    del   trámite  de  extradición  se  rige por las  pautas   generales   que   reglamentan   el   recaudo   probatorio  en     el     procedimiento     penal,  imponiéndose  el análisis  de    la    conducencia,    pertinencia    y   utilidad   de   los   medios   de  convicción  solicitados9,  de  cara  a  los  puntuales  aspectos  que  la  Corte  debe  abordar  al emitir su  concepto.    De   esta   forma,   si   las   pruebas   impetradas   no   guardan  relación   con  esos  temas,  versan  sobre  hechos  notoriamente    impertinentes    o    carecen    de    utilidad,    deben    ser  desestimadas.   

2. De la solicitud  de pruebas.   

Precisados  los parámetros bajo los cuales  corresponde  adelantar  la  actividad probatoria en el  trámite  de  extradición, procede a analizar la Corte, si en el caso concreto,  las  pretensiones  de  la  defensa pueden ser admitidas en tanto cumplan con los  criterios de conducencia, pertinencia y utilidad.   

2.1     Sobre     la     actividad  migratoria  del  requerido  en  extradición JUAN CARLOS  MEDINA CÁRDENAS.   

Una  de  las  vertientes  de  la  actividad  probatoria  solicitada  por  el  defensor  de  JUAN  CARLOS  MEDINA CÁRDENAS se  orienta  a  demostrar  que  el  requerido no puede ser el autor de las conductas  punibles  por  las  cuales  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos lo solicita en  extradición,  en  tanto que esta persona nunca ha estado en ese país y por ese  mismo  motivo,  no  puede  ser  el  sujeto  de  la acusación por la que en esta  oportunidad se procede.   

Las  solicitudes  probatorias   que   a   este   aspecto  se  refieren  son,  (i)  los  testimonios  relacionados  en  el  numeral  1 del capítulo III de  esta  providencia;  (ii) los testimonios enlistados en  el         numeral        2        ibídem;    (iii)    el   «análisis»  de  la  declaración  del  Agente   Kurt  Hartwel;  y  (iv)  el  Certificado  de  Movimientos  Migratorios  que  por petición de la defensa debe ser solicitado a  Migración  Colombia,  además  de ser totalmente ajenas a los tópicos que debe  encontrar  probados  la Corte para emitir un concepto de extradición, no están  acompañadas  de  la  fundamentación  debida en torno a su pertinencia, pues en  ningún  momento  el libelista indica cuál sería el efecto de demostrar que su  prohijado nunca ha viajado a los Estados Unidos.   

En este sentido, es claro que la pretensión  probatoria  desborda  el  ámbito  del  concepto  que debe emitir la Corte, pues  dentro  de los objetivos del trámite de extradición no se incluye la necesidad  de  establecer  la  ocurrencia de los hechos, las circunstancias en que tuvieron  realización,  la  forma  de  participación  o  grado  de  responsabilidad  del  encausado,  la  normatividad que prohíbe y sanciona en el Estado solicitante el  hecho  delictivo, la calificación jurídica correspondiente, la competencia del  órgano  jurisdicente,  o  la  validez  del  proceso  en el cual se le acusa, en  cuanto  la  Sala de Casación Penal no realiza ningún  acto  de  juzgamiento, al punto que su actuación en esta materia no culmina con  un  fallo  en el que se declare la responsabilidad penal del solicitado, sino en  un   concepto   jurídico   referido  al  cumplimiento  de  precisos  requisitos  establecidos en el Código de Procedimiento Penal.   

Por eso, la postulación de medios de prueba  encaminados   a   desvirtuar  la  ocurrencia  de  la  conducta  delictiva  o  la  participación  del  requerido  en la misma deberá realizarse ante la autoridad  judicial  que adelanta la causa en donde se profirió la acusación y por la que  se  solicita  la  extradición, haciendo uso de los instrumentos de controversia  que prevea la legislación del país solicitante.   

2.2.  Sobre la actividad financiera de JUAN  CARLOS MEDINA CÁRDENAS.   

Los   mismos  argumentos     expuestos     en     el    acápite  precedente   sirven   de  fundamento    para   adoptar   la   decisión   que   corresponda   en   relación   con   las  peticiones  probatorias  encaminadas  a  demostrar  que  la  actividad  financiera  de  JUAN  CARLOS  MEDINA CÁRDENAS no  coincide  con la de una persona que se dedique a la actividad ilícita de lavado  de  activos, en tanto que éstas también tienen por  finalidad  demostrar  que  el aquí solicitado no tiene compromiso alguno con la  acusación que el Estado requirente dictó en su contra.   

En ese orden se desestimarán las pruebas a  que  hacen  referencia  los  numerales  5,  6,  7  y 8 del capítulo III de este  proveído.   

2.3  De  la  existencia  de otros procesos  penales  en  Colombia por los mismos hechos que motivan la presente solicitud de  extradición.   

Solicita  el defensor del requerido que se  oficie  a  la  Fiscalía General de la Nación a fin de que informe o certifique  si  contra  JUAN  CARLOS  MEDINA  CÁRDENAS se adelanta en la actualidad proceso  penal  o  investigación  alguna  y  de ser afirmativa la respuesta, se ordene a  dicha  entidad  que  expida  constancia  acerca  del  estado actual de los mismos.   

Tampoco  se  decretará  esta prueba, pues  entendiendo  que  la  solicitud está encaminada a demostrar que al requerido se  le  está  investigando  o  juzgando en Colombia por los mismos hechos sobre los  cuales  se  apoya  la  solicitud  de  extradición,  la  misma no es procedente,  como pasa a explicarse.   

Es  criterio  reiterado  de  la  Sala  de  Casación  Penal,  que  además  de  constatar el cumplimiento de los requisitos  previstos  en  los artículos 493 y 495 de la Ley 906 de 2004, se debe verificar  si  en Colombia se profirió decisión con fuerza de cosa juzgada por los mismos  hechos  que  sustentan  la  petición  de  extradición,  tanto  más cuanto, es  imperativo  salvaguardar  el  derecho  fundamental  al debido proceso que a este  respecto  podría  verse  lesionado  por  desconocimiento  del principio de cosa  juzgada.   

Sin  embargo,  también  es  una  postura  decantada  de  la  Corte  aquella  según  la cual, cuando se pretenda probar la  supuesta  vulneración  del  principio del non bis in  ídem,  quien  alegue  la  existencia  de un proceso  penal  aquí  en  Colombia  por  hechos  que son los que motivan la petición de  extradición,  debe  solicitar  la  práctica de los medios probatorios idóneos  con    una    concreción   tal,   que   permita   inferir   de   antemano   tal  situación.   

Sobre el particular, manifestó la Sala en  el auto CSJ AP, 18 nov. 2009, rad. 32494:   

La  Corte  ha  venido  sosteniendo que las  pruebas  orientadas  a  establecer  si  en  contra  de  la persona solicitada en  extradición  se  adelanta  o se adelantó un proceso en Colombia por los mismos  hechos,  sólo son procedentes en la medida en que el  memorial  de  solicitud  de  pruebas  o  el  expediente  suministren o contengan  información    específica    que    permitan    inferir    de    antemano   su  existencia,  y  por ende, la eventual violación del  principio del non bis in ídem.   

El   imperativo   de   verificar   esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe evidencia que apunte  a  demostrar  la  eventual lesión del derecho fundamental al debido proceso por  desconocimiento  del principio de cosa juzgada, en la medida en que el  afectado  o su defensor informen que el asunto fue investigado  y  juzgado  en  Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con las  autoridades    judiciales    colombianas    que    hubieren   conocido   de   la  actuación;   o   que   por  cualquier  otro  medio  fundadamente  se  pueda  suponer  el  ejercicio  previo  de  jurisdicción,  por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de la libertad y resulte necesario establecer la razón por  la  cual  se  dispuso  la  limitación  de ese derecho al requerido.   -Negrita   y   subrayas  fuera  de  texto-.   

En  el presente asunto, surge claro que la  petición  probatoria  que  a  este  aspecto se refiere se sustenta en el simple  interés  del  defensor  de JUAN CARLOS MEDINA CÁRDENAS de averiguar si existen  otros  procesos en su contra, sin que se cuente con información específica que  indique  que  verdaderamente existen y que concluyeron con sentencia en firme, o  con   una   decisión   de   idéntico  valor  vinculante,  también  en  firme,  motivo   que  conlleva  a  decidir  que  la  prueba  relacionada en el numeral  9,   también  deberá  ser  desestimada.   

3. Conclusión  

Conforme  la  motivación que antecede, la  Corte  negará  la  solicitud de pruebas formulada por el defensor del requerido  JUAN  CARLOS  MEDINA CÁRDENAS, por ser innecesarias unas e inconducentes otras,  en  cuanto buscan demostrar requisitos que las normas pertinentes del Código de  Procedimiento  Penal,  fuente  formal que rige este trámite de extradición, no  contemplan.   

V. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, La Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1º.  NEGAR  por  improcedentes  las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa de JUAN CARLOS MEDINA  CÁRDENAS, de conformidad con la motivación que antecede.   

2º. En firme esta  providencia,  córrase  en  Secretaría  traslado  por  el término de cinco (5)  días a los intervinientes, para que presenten alegatos.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Presidente  

JOSÉ        LUIS        BARCELÓ  CAMACHO             

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER             

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA           SALAZAR  CUÉLLAR          

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 En el  presente  caso  se aplica la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de extradición se concretaron a partir del año 2008 hasta junio  de   2009,   época   en  la  cual  estaba  vigente  ese  ordenamiento  procesal  penal.   

2 Fls.  26 a 30 y 31 a 36 (traducción no oficial) carpeta anexa.   

3 Fls.  78   a   82.   (traducción   no   oficial,   Fls.   130   a  134)  ibídem.   

4 Fls.  20-22 ibídem.   

5 Fl. 6  ibídem.   

6 Fls.  40-45      (46     a     52     traducción     no     oficial)     ibídem.   

7 Fl.  37 ibídem.   

8 Fl. 1  c.o.   

9  Recuérdese  cómo  la  Corporación tiene decantado que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.     

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