AP7043-2014(45010)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA    SALAZAR  CUÉLLAR   

MAGISTRADA  PONENTE   

AP7043-2014   

Radicación    No.:  45.010   

Acta      No.  396   

Bogotá  D. C., diecinueve (19) de noviembre  de dos mil catorce (2014)   

VISTOS  

De  acuerdo  con lo dispuesto por el numeral  4º  del  artículo  32 de la Ley 906 de 2004, se pronuncia la Sala de Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, sobre la competencia para conocer el  proceso  seguido  en  contra  de  OLGA LUCÍA CÓRDOBA  PINZÓN  y  ALEJANDRO EMILIO  OSPINO  MOLINA,  por los delitos de fraude procesal en  concurso con  falsedad en documento público.   

ANTECEDENTES  RELEVANTES   

1.  Los  hechos,  según  se  extrae  del  escrito  de  acusación presentado por la fiscalía, se  contraen  al  8  de marzo de 2011, día para el cual el señor Francisco Antonio  Ascanio  al verificar el certificado de tradición de su inmueble, ubicado en la  Manzana   F  –Lote  6  de  Gaira-,      Santa      Marta      –Magdalena-  con  matrícula  inmobiliaria No. 080-34885 y referencia  catastral  No.  011000670005000,  se  percató  que dicho documento registraba a  OLGA    LUCÍA    CÓRDOBA    PINZÓN   como  propietaria  actual,  situación irregular, pues nunca ejecuto  actos de enajenación sobre este lote.   

En  desarrollo de la investigación por esos  hechos,  se  logró establecer que el 1º de marzo de 2011 se elevó a escritura  pública   la   compraventa   No.  1.447  en  la  Notaría  Primera  de  Soledad  –Atlántico-,  en la cual  aparece     como     vendedor    Francisco    Antonio    Ascanio    quien    fue  suplantado1,  y  como  compradora OLGA LUCÍA CÓRDOBA  PINZÓN;  dicha escritura fue registrada en la Oficina  de Registro de Instrumentos Públicos de Santa Marta el mismo día.   

2. El 3 de abril de  2014,  ante  el  Juzgado  Cuarto  Penal  Municipal  con  Funciones de Control de  Garantías      de     Soledad     –Atlántico-   la   Fiscalía  formuló  imputación  a  OLGA    LUCÍA    CÓRDOBA    PINZÓN   y  a   ALEJANDRO   EMILIO   OSPINO   MOLINA  por  los  delitos  de  fraude  procesal  y  falsedad  en documento  público.  El  ente acusador se abstuvo de solicitar la imposición de medida de  aseguramiento.   

3. El 30 de abril de  2014  la  Fiscalía  radicó  escrito  de  acusación,   correspondiendo la  actuación  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  con  Funciones de Conocimiento de  Soledad,   quien   luego  de  varios  aplazamientos  instaló  la  audiencia  de  formulación de acusación el 22 de octubre de 2014.    

En   dicha  oportunidad,  el  defensor  de  CÓRDOBA PINZÓN –coadyuvado   por   el   defensor   de  OSPINO  MOLINA-  impugnó la  competencia  del  despacho  para seguir la actuación por los referidos delitos,  al  considerar  que  en virtud del quantum punitivo, el punible más grave es el  fraude  procesal,  y  el mismo ocurrió en la ciudad de Santa Marta, pues fue en  la  Oficina  de  Registro  de  Instrumentos  Públicos  de  esa  ciudad donde se  inscribió  la  escritura  pública de compraventa No. 1.447 al parecer espuria,  emanada     de     la     Notaría     Primera     de    Soledad    –Atlántico-.   

Entonces, atendiendo los parámetros legales,  la  totalidad  del  proceso debe adelantarse en la ciudad de Santa Marta por ser  el  lugar  donde  presuntamente  ocurrió  el  punible  investigado  más grave.   

Frente  a  esta  manifestación la Fiscalía  presentó  su oposición al considerar que fue en la Notaría Primera de Soledad  –Atlántico-    donde  ocurrió  el  punible  de  fraude  procesal,  pues fue a ese funcionario a quien  engañaron  mediante  la  suplantación de una persona, todo con la finalidad de  que  emitiera  la  escritura pública de compraventa No. 1.447, lo que en efecto  ocurrió;  con  lo  que  no  queda  duda  que  todas las etapas del Iter  Criminis  e incluso su consumación  se  agotaron  allí.  Esta  postura  fue  coadyuvada por el representante de las  víctimas.   

A  su turno, el titular del despacho ordenó  la  remisión  de  las  diligencias  a  la  Corte  Suprema  de Justicia, pues la  situación  planteada  por  el  defensor,  lo  que  en  el  fondo refleja es una  discusión   de   competencia   de   jueces  adscritos  a  diferentes  distritos  judiciales.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. Corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, conforme a los  lineamientos  contenidos  en  el  numeral  4° del artículo 32 de la Ley 906 de  2004,   pronunciarse   sobre   la   competencia  cuando  se  trate  de  aforados  constitucionales  y  legales,  o  de  tribunales,  o  de  juzgados de diferentes  distritos.   

Así  mismo, el artículo 54 ibídem precisa  que  cuando  el  Juez  al  que  se  le  presente  la  acusación  manifieste  su  incompetencia  para  actuar,  deberá  remitir  el  expediente inmediatamente al  funcionario  que  le  incumbe definirla, quien adoptara la decisión de fondo en  un  término  de  3  días,  e igualmente indica que este trámite debe seguirse  cuando    «la   incompetencia   la   proponga   la  defensa».   

En  el  caso en estudio, si bien el defensor  impugnó  la  competencia  del  Juzgado  Penal  del  Circuito  con  Funciones de  Conocimiento     de     Soledad     –Atlántico-,  por  considerar  que  el  delito  de  fraude procesal,  siendo  el  más grave de los enrostrados a los encausados, solo se consumó con  la  inscripción  de  la  escritura pública de compraventa No. 1.447 tildada de  espuria,  en  la  Oficina  de Registro de Instrumentos Públicos de Santa Marta,  con  lo  que se verían enfrentados despachos de diferentes distritos judiciales  a  saber,  Barranquilla y Santa Marta, circunstancia que avala la competencia de  la Corte para definir la controversia en el presente asunto.   

2.-  La definición  de  competencia es el mecanismo mediante el cual se busca establecer, en caso de  duda,  cuál  es  el  funcionario judicial que le compete conocer de determinado  asunto,  atendiendo  a los factores de competencia, tal como lo ha indicado esta  Corporación    en   Sala   de   Casación,   así2:   

Con  la  expedición de la Ley 906 de 2004,  conocido  como  el  sistema  acusatorio,  se  encuentra  una  nueva figura en el  contexto   procesal  que  propende  por  la  definición  del  juez  natural  de  conocimiento luego de que se presenta el escrito de acusación.   

Esta    figura   es   la   ‘definición             de  competencia’ de que trata  el   artículo   54   de   dicho  estatuto  de  procedimiento  penal3   

que,  dicho  sea  de  paso, difiere de la  colisión  de competencias de que trataba la Ley 600 de 2000, en la cual el juez  que  se  declaraba  incompetente  se  lo  remitía  a  quien estimara que era el  competente,  proponiéndole  colisión  negativa de competencias, para que éste  se  pronunciara  y en caso de que no compartiera el criterio lo enviaran a quien  debía resolver el conflicto.   

De   manera   general,   acorde  con  las  características  de  procedimiento penal colombiano señaladas en la Ley 906 de  2004,  puede  decirse  que  estableció  esta  figura con el objeto de que en el  trámite  judicial  se  determine  de manera célere, ágil, pero especialmente,  definitiva,  el juez competente para conocer de la fase procesal de juzgamiento,  es   decir,   la   que   se   inicia   con   la  presentación  del  escrito  de  acusación.   

Igualmente,   esa   determinación   debe  entenderse  que abarca la fijación del juez que ha de conocer de la preclusión  de  la  investigación  de que tratan los artículos 331 y siguientes, pues esta  posibilidad  de  darle  término  al  proceso  compete  en  exclusiva al juez de  conocimiento.”   

3.-  Ahora bien, a  efectos  de  precisar los factores de competencia, el artículo 42 de la Ley 906  de  2004, precisa que el territorio nacional se divide en distritos, circuitos y  municipios y en el artículo 43 ibídem se señala que:   

«Es  competente  para  conocer  del  juzgamiento  el  juez  del  lugar  donde ocurrió el delito.   

Cuando no fuere posible determinar el lugar  de  ocurrencia del hecho, éste se hubiere realizado en varios lugares, o en uno  incierto  o  en  el  extranjero, la competencia del juez de conocimiento se fija  por  el  lugar  donde se formule acusación por parte de la Fiscalía General de  la  Nación, lo cual hará donde se encuentren los elementos fundamentales de la  acusación»   

Conforme a esta precisión legal, se advierte  que  en eventos en los cuales el debate jurídico versa sobre conductas punibles  cometidas  en  varias  regiones  del  país,  es la Fiscalía como titular de la  acción  penal,  la  que  fija  la competencia del Juez con la presentación del  escrito  de  acusación,  el  cual se radica en el lugar donde se cuenta con los  medios de prueba que sustentan su pretensión.   

4.-   Además,  el  artículo  51 ejusdem,  regula     las    distintas    modalidades    en    que    puede    presentarse  la  conexidad,  de  manera  concreta    los   numerales   2º,   3º  y  4º,  indican la existencia de este  fenómeno         cuando         acaece   un   concurso   de   conductas  punibles,    en   los   siguientes   términos:   

2.  Se impute a una persona la comisión de  más  de  un  delito  con  una acción u omisión o varias acciones u omisiones,  realizadas con unidad de tiempo y lugar.   

3.  Se impute a una persona la comisión de  varios  delitos,  cuando  unos  se  han  realizado  con  el  fin de facilitar la  ejecución  o procurar la impunidad de otros; o con ocasión o como consecuencia  de otro.   

4.  Se  impute  a  una  o  más personas la  comisión  de  uno o varios delitos en las que exista homogeneidad en el modo de  actuar  de  los autores o partícipes, relación razonable de lugar y tiempo, y,  la  evidencia  aportada  a  una  de  las  investigaciones  pueda  influir  en la  otra.   

A   su   vez,   el  artículo        52        de       la       normatividad       citada,  al  referirse  a la competencia  por conexidad, expresa:   

Cuando  deban  juzgarse  delitos  conexos  conocerá  de  ellos  el  juez de mayor jerarquía de acuerdo con la competencia  por  razón  del  fuero  legal  o la naturaleza del asunto; si corresponden a la  misma  jerarquía será factor de competencia el territorio, en forma excluyente  y  preferente,  en  el  siguiente  orden:  donde se haya cometido el delito más  grave;  donde  se  haya  realizado  el  mayor  número de delitos; donde se haya  producido  la  primera  aprehensión  o  donde  se  haya  formulado  primero  la  imputación.   

Cuando  se trate de conexidad entre delitos  de  competencia  del  juez  penal  de  circuito  especializado  y cualquier otro  funcionario judicial corresponderá el juzgamiento a aquel.   

Como se referenció atrás, en el proceso se  investiga    la    comisión   de   varias   conductas   punibles   –fraude   procesal   y   falsedad   en  documento  público-,  supuestamente  ocurridas  para  la  defensa  en  diversos  lugares  (Santa  Marta  y  Soledad),  por  lo  que es preciso aplicar al caso el  factor  de conexidad contenido en el artículo 51 del Código Penal y las reglas  que  sobre  la competencia en estos casos estipula el apartado 52 del Código de  Procedimiento   Penal,   agotándolas   en   el   orden   establecido   en   esa  disposición4.    

          Así,  no  se  censura  la  jerarquía  del  juez al que corresponde  conocer  del  proceso,  toda vez que por la naturaleza del asunto, las conductas  punibles  de  fraude  procesal  y  falsedad  en  documento  público  que se les  endilga, atribuye la competencia a los jueces penales del circuito.   

Por  lo  tanto,  debe revisarse el requisito  relativo    al    factor    territorial    y   dentro   de   él,   «en      forma     excluyente     y  preferente»,  el  lugar donde se cometió la conducta  punible más grave.   

5.- Conforme a estos  derroteros,  lo  que  se  advierte es que plena razón le asiste a la defensa en  sus  argumentos, pues surge evidente que el punible de fraude procesal endilgado  a   OLGA   LUCÍA   CÓRDOBA   PINZÓN   y   a  ALEJANDRO  EMILIO  OSPINO  MOLINA,  siendo  el  más grave, ocurrió en Santa Marta, lugar  donde  se  procedió  a  inscribir  en  la  Oficina  de Registro de Instrumentos  Públicos  la escritura pública de compraventa No. 1.447 emanada de la Notaría  Primera   del  Círculo  de  Soledad  –Atlántico.   

Al  respecto,  tal  y  como se expuso en los  autos  CSJ  AP,  4  dic.  2013,  rad.  42761  y  CSJ  AP636-2014, tenemos que la  enajenación  de bienes inmuebles, bien sea por contrato de compraventa, dación  en  pago,  permuta,  etcétera,  se  perfecciona  mediante la suscripción de la  escritura   pública  [título]  y  el  registro  de  ésta  en  la  oficina  de  instrumentos  públicos  correspondiente  [modo], razón suficiente para indicar  que  se  trata  de  un  negocio  jurídico complejo que solamente se perfecciona  cuando  se cumple el último acto, pues solamente a partir de él se adquiere la  propiedad del bien objeto de la relación contractual.   

El  artículo  745 del Código Civil dispone  que  para  que  sea  válida  la  tradición  de  bienes  inmuebles «se  requiere  de  un  título  traslaticio de dominio, como el de  venta,  permuta,  donación,  etc.». De igual modo, el  precepto  756 ibídem señala  que  «se efectuará la tradición del dominio de los  bienes  raíces  por  la  inscripción  del título en la oficina de registro de  instrumentos públicos».   

Asimismo  el  canon  43  del Decreto 1250 de  1970,   vigente   para   la   época   de   los  hechos  objeto  de  acusación,  disponía:   

(…) Ninguno de los títulos o instrumentos  sujetos  a  inscripción  o  registro  tendrá mérito probatorio, si no ha sido  inscrito  o  registrado  en la respectiva oficina, conforme a lo dispuesto en la  presente  ordenación,  salvo  en cuanto a los hechos para cuya demostración no  se  requiera  legalmente  la  formalidad del registro.   

Y      el      44      ejúsdem estableció que:   

«Por  regla  general  ningún  título  o  instrumento  sujeto  a  registro  o  inscripción  surtirá  efectos respecto de  terceros,   sino   desde   la   fecha   de  aquél».   

Esas  normas  fueron  reproducidas  en  los  artículos  46  y  47  de  la  Ley 1579 de 2012, mediante la cual se expidió el  estatuto   de   registro   de   instrumentos   públicos  y  se  dictaron  otras  disposiciones.   

Así las cosas, contrario a lo reseñado por  el  delegado  de  la  fiscalía,  la  consumación del delito de fraude procesal  ocurre  en  Santa Marta, lugar donde finalmente se perfecciona la tradición del  inmueble  ubicado  en  la  Manzana  F  –Lote  6  de  Gaira-  de  esa  ciudad,  mediante  la inscripción del  título  en  la  Oficina  de  Registro de Instrumentos Públicos, lo que permite  efectivamente  el  cambio  de  propietario  inscrito  en  el folio de matrícula  inmobiliaria,   entendido   ello   como  la  obtención  de  «(…)sentencia,  resolución  o  acto  administrativo contrario a la ley  (…)»    que   sanciona   ese   delito5.   

Conforme    a    ello,    la          Sala          definirá         la         competencia en este asunto, asignando el  conocimiento   del  proceso  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Santa  Marta  –Magdalena-  al  que por  reparto   le   corresponda,   por   lo   que   a  esa  ciudad  se  remitirá  la  actuación.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1. DECLARAR que la  competencia  para  conocer  del  juzgamiento  de  OLGA  LUCÍA  CÓRDOBA  PINZÓN  y a  ALEJANDRO  EMILIO  OSPINO  MOLINA,  por los delitos de  fraude  procesal  en concurso con falsedad en documento público, corresponde al  Juzgado   Penal   del   Circuito   de   Santa  Marta  –Magdalena-  al  que por  reparto   le   corresponda,   por   lo   que   a  esa  ciudad  se  remitirá  la  actuación.   

2.- Infórmese esta  decisión a todos los intervinientes en el trámite procesal.   

3.-  Contra  esta  providencia no procede recurso alguno.   

Cúmplase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

    

1  Al  parecer  por  ALEJANDRO  EMILIO OSPINO MOLINA.   

2  Decisión   de  30  de  mayo  de  2006,  radicación  24964   

3             “CAPITULO  VI  Definición de competencia  Articulo  54. Trámite. Cuando el juez ante el cual se  haya   presentado   la   acusación   manifieste  su  incompetencia,  así  lo  hará  saber  a  las  partes  en  la misma audiencia y  remitirá  el  asunto  inmediatamente  al  funcionario que deba definirla, quien  en     el    término  improrrogable  de tres (3) días decidirá   de   plano.  Igual  procedimiento  se  aplicará  cuando  se  trate  de  lo  previsto  en el  articulo  286  de  este  código  y  cuando  la  incompetencia  la  proponga  la  defensa.”.   

4  En  ese  sentido, CSJ AP2685 –  2014 y CSJ AP, 21 de febrero de 2007, Rad. 26830.   

5  Al  respecto,  ha  señalado  esta  Corporación  lo  siguiente  «Lo cierto es que el acto de inscripción  y  su  anotación  en  el  folio  de  matrícula  correspondiente  por parte del  Registrador   de   Instrumentos  Públicos,  en  ejercicio  de  su  cargo  y  en  cumplimiento  de  sus  funciones, constituye un acto administrativo que crea una  situación  jurídica  particular  y surte efectos frente a terceros, razón por  la  cual  el  Tribunal  no incurrió en el error reprochado en la demanda al dar  por  estructurada  la  conducta del fraude procesal.»  CSJ SP, 30.148 de 7 de abril de 2010.     

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