AP6730-2015(47097)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Magistrada ponente  

AP6730-2015  

Radicación n° 47097  

(Aprobado Acta No. 414)  

Bogotá  D.C., dieciocho (18) de noviembre de  dos mil quince (2015).   

  VISTOS  

Se  pronuncia  la  Corte  sobre  el   impedimento   expuesto     por  la  doctora  Margarita  Rosa Cortés Velasco, conjuez  de   la  Sala  Penal  del  Tribunal     Superior     de    Pereira,         para        resolver  una  manifestación    de    idéntica   naturaleza,   efectuada   por   los   tres   magistrados   titulares  de  aquella  colegiatura,  por  virtud  de  la cual estos  últimos  rehúsan  decidir  la  solicitud  de  preclusión  elevada  a favor de  LUZ  MYRIAM  ORTIZ  GÓMEZ,  MARÍA   VICTORIA   ESTRADA  GONZÁLEZ  y  RUBY ESTHER  GIRALDO CUESTA.   

HECHOS  

Según la petición  preclusiva,    Jaime   Ocampo   Restrepo  denunció  a  LUZ  MYRIAM  ORTIZ  GÓMEZ,  MARÍA   VICTORIA   ESTRADA  GONZÁLEZ  y RUBY ESTHER GIRALDO CUESTA,   asegurando   que   en   su  calidad  de  fiscales  seccionales  (las  dos  primeras,  titulares del despacho No. 34 de  Santa  Rosa de Cabal, y la última, del despacho No. 7º de Pereira),       han       «eludido      la  investigación»  que  les  fue    asignada,    originada    en    la       denuncia      que    formuló   contra   Gloria   Amparo   Arbeláez   Osorio   y  Helmer    Alonso    Castaño    Bermax,  por  la  presunta  comisión  del  delito  de  uso  de documento  público falso.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

El   10   de  abril  de  esta  anualidad,  la  Fiscalía  3ª  Delegada  ante  los Tribunales de  Pereira  y  Armenia  radicó ante la Sala Penal de la  primera  de  dichas  corporaciones, solicitud de preclusión a favor de las tres  ciudadanas referidas.   

El  19  de  agosto  siguiente, una        vez        instalada  la  audiencia  respectiva, los  tres  magistrados  que  integran  aquel cuerpo colegiado se declararon impedidos  para  emitir  decisión, asegurando que su criterio se  encuentra comprometido por haber resuelto en anterior  oportunidad  una acción de tutela promovida por Jaime  Ocampo  Restrepo  (el  aquí  denunciante)  contra la  Fiscalía   7ª   Seccional   de   Pereira   (cuya   titular   es   una  de  las  procesadas),  en  la  que  se  analizaron  hechos que  guardan   relación   con   los  investigados  en  el  sub judice.   

En  el  sorteo  realizado   el   8   de  octubre  posterior,  fueron  designados  como conjueces los doctores Carlos Hernán  Ocampo   Ortiz,   Eudoro   Echeverri   Quintana   y   Margarita   Rosa   Cortés  Velasco,   a   quienes  se  les  informó  sobre  su  elección.   

El  primero  de  ellos  tomó posesión del  cargo  el  13  de  octubre  de este año.  El  segundo  comunicó  a  través del  correo   electrónico   que   no   le   era   posible  posesionarse  aquella semana, pero podría hacerlo la  siguiente,      sin  embargo, nunca lo hizo. La  tercera  hizo saber «que  no  estoy  en  condiciones  de  aceptar  tal  designación  en  el proceso de la  referencia,   por   configurarse   la   causal   de  impedimento   prevista  en  el  numeral  4  del  artículo  56  del  Código  de  Procedimiento  Penal, ya que he sido contraparte de las doctoras MARÍA VICTORIA  ESTRADA   GONZÁLEZ   y   LUZ  MYRIAM  ORTIZ  GÓMEZ,  en  los  procesos  que  a  continuación se relacionan…».   

Con  auto  del  27  de  octubre  de  2015,  los  dos  primeros  conjueces  referidos  declararon  «infundado     el  impedimento»  expuesto  por  su  colega.  Tras  referirse al marco  jurídico  aplicable a este tipo de incidentes, por toda consideración sobre el  caso concreto, expusieron lo siguiente:   

Los     conjueces     son  usualmente  abogados litigantes, también a menudo profesores  universitarios.   Es   frecuente  entonces  y  prácticamente  inevitable,  aún  [sic]  más  en ciudades  medianas,  que  coincidan  las  investigaciones  con los funcionarios judiciales  denunciados  a  su  vez con los Magistrados titulares  y/o  con  los conjueces de los Tribunales encargados  de  las  correspondientes investigaciones. Es parte de la dialéctica cotidiana.  El  rol  de  cada  operador  jurídico  presupone  la  responsabilidad  y  pudor  necesario  para  emprender  quizá  la  más  difícil  misión de los hombres y  rayano   con   lo   divino   como   es  administrar  justicia.   

Es  plausible  la  motivación  de la Dra.  Cortés  en  su  manifestación  de  impedimento, por esta Sala de Conjueces, no  accederá  y  en  su  lugar  la  declararemos  infundada,  porque  los supuestos  fáctico   y   jurídico   no  devienen  actualizados  en  la  causal  por  ella  invocada.   

Finalmente, el  diligenciamiento  fue remitido a la Sala de  Casación     Penal    para    que    en    esta   sede   se   dirima       la      controversia  suscitada.   

CONSIDERACIONES  

Según  se  desprende del artículo 58 A del  estatuto  adjetivo  bajo  cuya égida se rige el presente asunto, modificado por  el  canon  83  de  la Ley 1395 de 2010, la Sala está facultada para resolver el  impedimento  manifestado por los conjueces de los tribunales superiores, una vez  sea  rechazado  por los demás integrantes de dichas corporaciones. No obstante,  en   el   presente   asunto   ello   no   es   posible,   como  se  expondrá  a  continuación.   

Tal como se reseñó, como la totalidad de la  Sala  Penal  del  Tribunal de Pereira rehusó el conocimiento de la solicitud de  preclusión  elevada  a  favor  de  las  procesadas,  la  Presidencia  de  dicha  colegiatura  dispuso la convocatoria de tres conjueces para que se conformara el  cuerpo  colegiado  llamado  a  resolver  sobre el particular. Uno de ellos tomó  posesión   del   cargo,   otro   solicitó   que   se   le  permitiera  hacerlo  posteriormente,  pero  nunca  lo  hizo,  y  la  tercera rechazó la designación  alegando estar inmersa en una causal impeditiva.   

Es  necesario  recordar  que  los  conjueces  solamente  adquieren  dicha condición a partir del momento en el que aceptan la  elección  y se posesionan como tales. Este último acto es el que les otorga la  investidura  en  virtud de la cual se les faculta temporalmente, y dentro de una  determinada   actuación,  para  ejercer  funciones  jurisdiccionales.  Así  se  desprende  del  artículo 33 del Acuerdo No. 108 de 1997 del Consejo Superior de  la Judicatura:   

PROCESOS   DE   ELECCION   [sic]  Y SORTEO. POSESION [sic].  Las  salas  especializadas,  en  el mes de diciembre de cada año, formarán la lista  de   conjueces   en  número  doble  al  de  los  magistrados  que  integran  la  corporación,  los  cuales  actuarán  cuando se disminuya la pluralidad mínima  prevista  en el artículo 54 de la Ley 270 de 1996. Esta lista estará integrada  por  abogados  vecinos del lugar, que reúnan los requisitos para ser magistrado  de la respectiva corporación.   

No  podrán  ser  designados conjueces los  servidores públicos.   

El   sorteo   de   conjueces   se  hará  públicamente  en  la secretaría. El presidente de la sala en la que el conjuez  deba  actuar,  fijará fecha y hora para tal acto. El  conjuez  que  resulte  sorteado tomará posesión ante el presidente de la sala,  dentro  de  los  cinco  días  siguientes  a  aquél  en  que se le comunique la  designación,    y    si    no    lo   hiciere   será   reemplazado.   

Cuando  por  cualquier  causa  se agote la  lista  de conjueces, la sala de decisión nombrará los que se requieran para el  negocio.      (Resalto      ajeno     al     texto  original).   

Entonces,   advierte   la   Corte  que  la  comunicación  mediante  la cual la doctora Margarita  Rosa   Cortés   Velasco  indicó  que  no  estaba  en  condiciones  de asumir el conocimiento de la actuación, es precisamente eso, el  rechazo  de  aquella  designación, y no puede ser equiparada a una declaración  de  impedimento,  aunque  se  haya  invocado  la  materialización de una de las  causales previstas en el artículo 56 del estatuto adjetivo.   

Téngase  en  cuenta  que  para efectuar una  manifestación   en   tal   sentido,   es  requisito  esencial  ser  funcionario  jurisdiccional,  en  este caso conjuez, mientras que la referida profesional del  derecho  no  había  adquirido  aún  dicha  condición, pues de hecho la estaba  rehusando.  Por  lo  tanto,  no  era  posible  proceder como si se tratara de un  impedimento  judicial sino  que  resultaba  imperativo  darle  el  alcance  que realmente tiene: el de la no  aceptación del encargo conferido.   

En  la misma dirección, debe resaltarse que  la  sala  dual que declaró infundado lo que de manera indebida se consideró el  impedimento  expuesto  por su colega, se conformó por dos conjueces, uno de los  cuales  nunca se posesionó como tal. Conforme viene de verse, tal circunstancia  implica  que  uno de los dos integrantes de esa célula decisoria no contaba, ni  cuenta   en   la   actualidad,   con   la   atribución   de  ejercer  funciones  jurisdiccionales dentro del presente asunto.   

Entonces,  el sub  examine   se  encuentra  en  el  siguiente  escenario  procesal:  todos  los  magistrados  de  la Sala Penal del Tribunal de Pereira se  declararon  impedidos,  se dispuso la convocatoria de tres conjueces, uno de los  cuales  ya  se  posesionó,  otro  no  lo  ha  hecho aún y una más rechazó la  designación.   

Ante   tal   panorama,  es  claro  que  la  Colegiatura  no  puede  emitir  pronunciamiento  alguno,  en  vez de lo cual, se  ordenará  la  devolución de las diligencias a la Presidencia de la colegiatura  referida,  para  que  adopte  las decisiones administrativas a que haya lugar, a  fin  de  culminar  el  proceso  de  elección  y  posesión de los conjueces que  habrán  de  decidir  sobre  el impedimento de los miembros titulares de aquella  corporación.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.            ABSTENERSE  de  emitir   pronunciamiento   alguno,   de   conformidad  con  lo  expuesto  en  la  motivación.   

2.             DEVOLVER  las  diligencias al Tribunal de origen, para lo de su cargo.   

Cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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