AP5854-2016(48716)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder    Patiño  Cabrera   

Magistrado  Ponente   

AP5854-2016  

Radicación N° 48716  

(Aprobado acta N° 290)  

Bogotá, D. C., doce  (12) de septiembre  de dos mil dieciséis (2016)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La Corte se pronuncia sobre la definición de  competencia  propuesta  por  el  Juez  3°  Penal  del Circuito Especializado de  Antioquia,  para  conocer  del  proceso  penal  adelantado  contra  Jailer  Hernández  Correa por los delitos  de  fabricación,  tráfico  o porte de armas, municiones de uso restringido, de  uso  privativo  de  las  Fuerzas Armadas o explosivos y concierto para delinquir  agravado.   

HECHOS     Y     ACTUACIÓN    PROCESAL  RELEVANTE   

1.  La  Fiscalía  señala  como fundamentos  fácticos de la acusación:   

«Posterior  a  la  desmovilización  de os  grupos  de  autodefensas,  en el año 2006, por orden de VICENTE CASTAÑO, surge  un  grupo armado en la zona del Urabá Antioqueño, divididos en varios frentes;  ante  la  presunta muerte de VICENTE CASTAÑO, los comandantes de los 16 frentes  inicialmente  conformados  se reúnen y designan a DANIEL RENDÓN HERRERA, alias  don  MARIO, como jefe máximo de la organización, así fue reconocido por éste  ante  los medios de comunicación y en diversas diligencias judiciales a las que  ha  comparecido y por lo cual se encuentra judicializado. Posterior a su captura  la  organización  ha  continuado  o  permanecido en el tiempo, encontrando como  presunto  jefe  máximo  de la organización a DAIRO USUGA DAVID, alias OTONIEL;  la  denominación de la organización ha pasado por varios nombres, entre ellos,  Héroes  de  Castaño,  Gaitanistas,  Urabeños  y  en  la actualidad CLAN USUGA  DAVID.   

Así  mismo  adujó el Ente acusador que la  zona   de   influencia  de  los  actores  armados  ilegales  denominadas  BANDAS  CRIMINALES,  han  centrado  sus  acciones criminales en las siguientes regiones,  destacándose   su   presencia  en  los  Municipios  Antioqueños  así:  Frente  Dabeida-Frontino   con  influencia  en  los  Municipios  de  Murindó,  Dabeiba,  Mutatá,  Belén de Bajira y Pavarando; Frente Carlos Vásquez con influencia en  los  Municipios  de  Chigorodó, Carepa Apartado, Piedras Blancas y San José de  Apartado.  Frente  Central  Urabá  con  influencia  en  los Municipios  de  Currulao,  Turbo,  Nueva  Antioquia y San Pedro de Urabá; Frente Gabriel Poveda  Ramos  con  influencia en los municipios de Totumo, Necoclí, San Juan de Urabá  y  Arboletes;  Frente  Darién  Chocoano  con  influencia  en  los municipios de  Unguía,  Balboa, Gilgal, Acandí, Capurganá y Sapzurro (sic); Frente Rio Sucio  Carmen  con  influencia  en  los  municipios  de Carmen del Darién, Rio Sucio y  Cacarica.  Integrantes  que  se rotan en cada uno de los frente y en ocasiones a  otros  departamentos  del  territorio colombiano atendiendo a las necesidades de  la  organización  o  la protección de los mismos con la finalidad de evitar la  judicialización de sus integrantes.»   

Igualmente  refiere  el  ente  acusador, que  conforme  lo  establecido  en  la investigación, la organización delincuencial  cuenta  para  su  funcionamiento  con  componentes administrativos, sicarial, de  seguridad, de pago de nóminas y logístico.   

En lo que respecta a la captura del procesado  Jailer  Hernández  Correa,  expresó  que  ocurrió el 27 de marzo de 2016, cuando en diligencia de registro  y  allanamiento  se  presentó  la  flagrancia  en  el  inmueble  ubicado en las  coordenadas  N08°02´20”W77°05´16.6”  del barrio 23 de julio, zona urbana  de   Unguía,   Chocó,   especificando   que   correspondía  al,  “lugar  donde  se  tenía información se encontraban integrantes  del  CLAN  USUGA,  encargados  de  la  elaboración y manejo de explosivos, como  resultado   de   esta  diligencia  (…)   se  materializa  la  captura  en  situación  de  flagrancia  de  NERMEL  MORENO  MORELO  (…) y JAILER HERNANDEZ  CORREA, identificado con la c.c. 1.074712.732”   

Por  tanto, enumera como objetos incautados,  entre  otros,  un  cordón detonante color gris de 2 metros; 170 centímetros de  cordón  detonante, el cual en uno de sus extremos presenta un nudo Hule adosado  a  un  ¼  de  explosivo  C-4;  un  ¼  de explosivo C-4; 240 metros de mecha de  seguridad, color blanco.   

2.  El  28 de marzo de 2016, ante el Juzgado  4°  Penal  Municipal  con  función  de  Control  de  Garantías  Ambulante  de  Antioquia,    se    le    imputó    a    Hernández  Correa  como  autor de los delitos de de fabricación,  tráfico  o  porte  de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de  las   Fuerzas   Armadas  o  explosivos  y  concierto  para  delinquir  agravado.   

En  la  siguiente  audiencia  preliminar, se  impuso  al  procesado  medida  de  aseguramiento  privativa  de  la  libertad en  Establecimiento Carcelario.   

3. Suscrito preacuerdo entre el imputado y la  Fiscalía,  el  conocimiento  del  asunto correspondió al Juzgado 3° Penal del  Circuito  Especializado  de  Antioquia,  autoridad  que en providencia del 27 de  julio  de  2016  dispuso fecha a fin de llevar a cabo audiencia de verificación  de   preacuerdo,   individualización   de   pena  y  sentencia  y,  lectura  de  fallo.   

4.  El  12  de  agosto  de  2016,  iniciada  diligencia   en  la  que  Fiscalía  y  defensa  no  esbozaron  ninguna  de  las  circunstancias  previstas en el primer inciso del artículo 339 de la Ley 906 de  2004  (incompetencia,  impedimentos,  recusaciones  y   nulidades), el Juez  advirtió  que  en razón al sitio de ocurrencia de los hechos, departamento del  Choco,  rehusaba la competencia por factor territorial y ordenó la remisión de  la  carpeta  a  la Sala de Casación Penal, con fundamento en el artículo 54 de  la Ley 906 de 2004.   

CONSIDERACIONES  

1.  Al tenor de lo  normado  en  el  numeral  4º del artículo 32 de la Ley 906 de 2004, la Sala de  Casación  Penal  tiene  a  su  cargo  «la   definición   de  competencia  cuando  se  trate  de  aforados  constitucionales    y    legales,   o   de   tribunales,   o   de   juzgados         de         diferentes        distritos».  (Subrayas y negrillas de la fuera de  texto).   

En  efecto,  se  presenta  la  eventualidad  expuesta  en  audiencia  programada  para  verificación  de preacuerdo, ante la  manifestación  del Juzgado 3° Penal del Circuito Especializado de Antioquia al  aducir   que   el   juzgamiento   del   asunto   sub  judice  compete  territorialmente a sus homólogos del  Distrito   Judicial   de   Quibdó,   en  atención  a  que  los  hechos  de  la  investigación  presuntamente  ocurrieron  en  el  departamento  del Chocó, por  tanto,  se  actualiza la competencia de la Sala para definir el tema1.   

2. Conforme al canon  54  del  estatuto  adjetivo, el  presente incidente constituye un mecanismo  ágil  y  expedito  a  través  del  cual  el  superior  funcional,  en  caso de  incertidumbre  frente  a  este  presupuesto  procesal,  -la  cual puede surgir a  iniciativa  del  funcionario  jurisdiccional o de las partes-, dilucida a quién  debe asignarse el conocimiento de la actuación.   

Sobre   este  tema,  viene  refiriendo  la  Corporación (CSJ AP3701-2016, rad. 48281):   

«5.-La   competencia   para  conocer  de  determinado  asunto  se define atendiendo a los factores de competencia, como el  personal  –referente  al  fuero  del  sujeto activo de la conducta-, el objetivo  –atiende  la  naturaleza  del   punible-   y   el   territorial   –lugar geográfico en donde se ejecuta  el  hecho  delictivo-,  pues con ello se garantiza el  debido   proceso  y  de  contera  los  principios  de  inmediación,  celeridad,  imparcialidad     y    economía    procesal.    2   

Ahora bien, en cuanto al factor territorial,  el  artículo  14 del Código Penal precisa que a su vez está determinado por 3  factores,  tales  como  lo son: i) el lugar en el que se ha ejecutado la acción  típica  –teoría  de la  actividad-,   ii)  el  lugar  donde  se  produjo  el  resultado  –teoría  del  resultado  – y iii) el que  atiende  la  equivalencia  de  acción y resultado, indistintamente –teoría  de  la ubicuidad-3.   

3. Agréguese a lo  expuesto,  que  en  este caso se trata de conductas conexas, según se desprende  de  la  exposición  del  ente  acusador  y las previsiones del artículo 51 del  estatuto  adjetivo,  dado  que, “El delito haya sido  cometido  en coparticipación criminal”, también, si  se  imputa  “a  una  persona la comisión de varios  delitos,  cuando  unos  se han realizado con el fin de facilitar la ejecución o  procurar  la  impunidad  de  otros;  o  con  ocasión  o  como  consecuencia  de  otro”,   circunstancias  que  se  presentan  en  la  realización de los hechos que motivaron este averiguatorio.   

La anterior disposición, se privilegia sobre  el  precepto  43  ibidem, por  cuanto  «se conoce el sitio de ocurrencia del delito  o  delitos,  pero  se  investigan  y  juzgarán  varios  ocurridos en diferentes  lugares,  el factor de definición es precisamente el de conexidad que regula el  artículo  52  de  la  Ley 906 de 2004, pues, no se trata de que una conducta se  verifique  ejecutada  en  varios  sitios o uno incierto o en el extranjero, sino  que  para  el  conocimiento  es  necesario  definir  cuál  de  todos los jueces  individualmente  considerados,  abordará  el  examen  del conjunto de conductas  punibles»  (CSJ AP, 19 jun.  2013,    rad.   41532)4   

Acorde   a  la  jurisprudencia  reseñada, es predicable para  la  definición  de competencia del  sub   lite,  atender  los  factores  que  por conexidad establece el canon 52 del  Código  de  Procedimiento  Penal de 2004,           específicamente   lo   relacionado   con   el  factor territorial. Dispone  la norma,   

“Cuando  deban  juzgarse  delitos  conexos  conocerá  de  ellos  el juez de mayor jerarquía de  acuerdo  con  la  competencia  por  razón  del  fuero legal o la naturaleza del  asunto;  si  corresponden  a  la misma jerarquía será factor de competencia el  territorio,  en  forma  excluyente y preferente, en el siguiente orden: donde se  haya  cometido el delito más grave; donde se haya realizado el mayor número de  delitos;  donde  se  haya  producido  la  primera  aprehensión  o donde se haya  formulado primero la imputación”.   

4.  Al  tenor  del  canon  en  cita,  el  primer  aspecto  que se debe analizar para el sub   lite,   es   el  relativo  al  del  funcionario  de  mayor  jerarquía  atendido  el fuero legal o la naturaleza del  asunto.   

De las diligencias surge que al investigado,  Jailer  Hernández Correa, se  le  endilgan punibles contra  el    bien    jurídico  de    la    seguridad  pública   como   son   concierto  para  delinquir  agravado   y  fabricación,  tráfico  o  porte  de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de  las  Fuerzas  Armadas  o  explosivos,  previstos en los artículos 340 y 366 del  Código        Penal,        respectivamente,    en   consecuencia,  el   conocimiento   del  proceso   radica   en   los  Juzgados  Penales        del        Circuito  Especializados,  en virtud  de   las  previsiones  de  los  numerales  17  y  23  del  artículo  35 de la Ley  906 de 2004.   

5.  Así    las    cosas,    funcionalmente  no  se  presenta  este  criterio  de  forma  excluyente  para  la  definición del    juzgamiento    (verificación   de  preacuerdo,  individualización de pena y sentencia y  lectura  de fallo) contra Hernandez Correa,    por   tanto,   es   necesario   la  comprobación  del  segundo  factor para determinar la  competencia    por    conexidad,   relacionado   con  el    punible    más  grave.   

En    este    caso,   el   delito  de  fabricación, tráfico o porte  de  armas,  municiones  de  uso  restringido,  de  uso  privativo de las Fuerzas  Armadas  o  explosivos tiene establecida una pena legal  de  11  a  15  años de prisión, conforme el canon 366  del  Código de las Penas y el concierto para delinquir agravado, previsto en el  inciso  2  del  artículo  340  ibídem., consagra   que,   “la  pena  será  de  prisión    de    ocho   (8)   a   dieciocho   (18)  años  y  multa  de  dos mil setecientos (2700) hasta  treinta  mil(30.000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes”( subrayado  fuera de texto).   

Adiciónese   que   no   fueron  deducidas  circunstancias   genéricas  de  agravación  punitiva  como  se  desprende  del  preacuerdo  suscrito  entre  la  Fiscalía y Hernández  Correa5,  en  consecuencia,  ante una eventual dosificación de la sanción  penal,  se  impondría la fijación de los límites punitivos del cuarto mínimo  de  cada conducta a fin de advertir el delito más gravoso; en este contexto, se  tendría en cada uno de ellos, así:   

Fabricación,  tráfico  o  porte  de armas,  municiones  de  uso  restringido,  de  uso  privativo  de  las Fuerzas Armadas o  explosivos, el cuarto mínimo se ubicaría de 11 años a 12 años.   

El  concierto  para delinquir agravado, de 8  años a 10 años y 6 meses, como cuarto mínimo.   

Así las cosas, surge evidente que cualquiera  que  fuere  el  monto  elegido  en  la  fracción  del  primer  punible indicado  (fabricación,  tráfico o porte de armas, municiones de uso restringido, de uso  privativo  de  las Fuerzas Armadas o explosivos), resulta superior al extremo de  la   división   para   el   cuarto   mínimo   del   concierto  para  delinquir  agravado.   

Al resultado indicado, también se llega con  el  criterio  esbozado  por la Corporación en CSJ AP, 18 jul. 2007. Rad. 27903,  que  ante  la inexistencia de circunstancias genéricas de mayor punibilidad, se  estima  el extremo punitivo inferior para determinar la conducta más grave, que  en  todo  caso corresponde al delito de fabricación, tráfico o porte de armas,  municiones  de  uso  restringido,  de  uso  privativo  de  las Fuerzas Armadas o  explosivos.   

6.  Ahora  como la  mencionado  conducta  punible  fue  cometida  presuntamente  en  las coordenadas  N08°02´20”W77°05´16.6”  que  corresponden  a  un  inmueble ubicado en el  barrio  23  de  julio, zona urbana del Municipio de Unguía del departamento del  Chocó,   donde   procedió   la   captura  de  Jailer  Hernández  Correa  en  situación  de flagrancia y se  incautó,  entre  otros  elementos, un cordón detonante color gris de 2 metros;  170  centímetros  de cordón detonante, el cual en uno de sus extremos presenta  un  nudo  Hule  adosado  a  un  ¼ de explosivo C-4; un ¼ de explosivo C-4; 240  metros  de  mecha de seguridad, color blanco; por tanto, puede concluirse que la  competencia  para  conocer  de  este  asunto  radica  en los Jueces del Circuito  Especializado  de  Quibdó,  en  atención  a que su ámbito competencial por el  factor del territorio cobija a aquella municipalidad.   

No obstante lo expuesto, es menester precisar  que  la  conducta ilegal de concierto para delinquir se entiende consumada en el  lugar  donde  la  banda criminal desarrolle o proyecte su actividad ilegal, así  lo estimó la Corte: (CSJ AP 2 oct. 2013, rad. 42285):   

Sobre  el momento consumativo del concierto  para delinquir ha dicho la Corte:   

“…  es uno de los llamados delitos  permanentes  y  éstos  se  caracterizan,  entre  otras  cosas,  porque  se  van  consumando  durante  todo  el  tiempo en que perdura el pacto, y porque, como es  obvio,  culminan  una vez desaparece la ofensa al bien jurídico tutelado. Así,  mientras  ésta  no  termine,  el delito se está cometiendo. Consecuencia de lo  anterior,  la  conducta  se prolonga tanto en el tiempo como en el espacio y, en  esta   última   hipótesis,   perfectamente  puede  suceder  que  unos  de  los  integrantes  del concierto se hallen en una parte y otro y otros, en otra, o que  algunos  de  los concertados en un país se trasladen a otro y regresen, caso en  el cual se está cometiendo el hecho en dos o más Estados.   

Por tanto, siendo de la esencia del delito  en  mención  la  existencia de una asociación criminal que actúa como entidad  delictiva,  la  conducta  se entiende realizada en el  lugar  donde  ésta  desarrolla  o  proyecta  su  actividad criminal,  pues  lo  que debe mirarse en estos eventos es la organización  como    empresa    delictiva,    no    la    de    sus   miembros   aisladamente  considerados.  (Resaltado  fuera del texto original).   

Luego  para  el presente asunto, se entiende  perfeccionadas  las  dos  conductas  punibles  en  el  departamento  del Chocó.   

7. Así las cosas,  en  este  caso,  el  conocimiento  de  las presentes  diligencias  para  continuar  con el trámite procesal  frente   a  la  verificación  de  preacuerdo,  individualización  de  penas  y  sentencia    del    procesado    Jailer   Hernández  Correa,  corresponde a los  Jueces   Penales   del  Circuito   Especializado   de   Quibdó  (reparto) quienes tienen competencia  del   juzgamiento  de  los  hechos  ilícitos  que  ocurren en la jurisdicción  del    departamento    del    Chocó   ,  debiéndose informar de lo resuelto  al  Juzgado  3°  Penal  del Circuito Especializado de  Antioquia.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.   ASIGNAR  la  competencia     para     conocer    la    presente    actuación    a        los        Juzgados  Penales  del  Circuito Especializados de Quibdó (Chocó).  Por  tanto,  ORDENAR el envío  inmediato   de   las   diligencias   al   referido   despacho,  para  lo  de  su  cargo.   

2.  INFORMAR  de lo resuelto al    Juzgado    3°    Penal    del    Circuito    Especializado   de  Antioquia   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  En  CSJ  AP3701 de 2016(46281)  se  indicó  que  acorde  con  lo  establecido  en el  artículo  339 de la Ley 906 de 2004, la audiencia de formulación de acusación  es  el escenario natural para impugnar la competencia del juzgador, no obstante,  cuando     el     imputado     ha     aceptado     los    cargos    –de   forma   parcial   o  total-  se  pretermite  esta  audiencia  y  se  surte  la de verificación de allanamiento e  individualización  de  pena  y  sentencia,  diligencia  que  para  los  efectos  resultaría  ser  el  momento  oportuno  para debatirse sobre la competencia del  funcionario judicial, (…).   

2  Al  respecto CSJ AP 14 feb. 2011, rad 35781   

3  Ibídem   

4   Tal   criterio   es   el   citado   por   la   Corte   en  AP,  2680 de 2016(rad.  48011)   

5 Cfr.  Folio 7 y 8 del acta de preacuerdo.     

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