AP1416-2016(47084)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP1416-2016  

Radicación Nº 47084  

(Aprobado mediante Acta Nº 71)  

Bogotá  D.C., nueve (09) de marzo de dos mil  dieciséis (2016).   

Procede  la  Corte  a  resolver  acerca de la  petición  de  pruebas  formulada por la defensa del ciudadano colombiano ROBERT  ANÍBAL  ARAGÓN  QUIÑONES,  reclamado  en  extradición por el Gobierno de los  Estados Unidos.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Diplomática  No.  1105  de  1º  de  julio  de  20151,  la  Embajada  de los Estados  Unidos  de América impetró la detención provisional con fines de extradición  del   ciudadano   colombiano   ROBERT   ANÍBAL   ARAGÓN  QUIÑONES, requerido por la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para el Distrito Medio de Florida, para comparecer a juicio por  delitos   federales   de   narcóticos,   según   la   Acusación   formal  No.  8:14CR-528-T27MAP   de   17  de  diciembre  de  20142.   

2.  La  Fiscalía  General  de  la  Nación mediante Resolución de 20 de agosto de 2015 dispuso la  captura    con    fines    de    extradición    de   ROBERT   ANÍBAL   ARAGÓN  QUIÑONES3,  la  que  se  materializó el siguiente 10 de septiembre del mismo  año  por  miembros  de  la  Policía  Nacional  en la ciudad de Cali (Valle del  Cauca)4.   

3.  Por medio de la  Nota  Verbal  No.  2080  de  30  de  octubre  de 20155,  la  Embajada  de los Estados  Unidos  de  América  formalizó  la solicitud de extradición de ROBERT ANÍBAL  ARAGÓN QUIÑONES.   

4.  A  su  vez, el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, con oficio DIAJI No 2482 de 30 de octubre  de     20156,  dirigido  a  la Cartera de Justicia y del Derecho, conceptuó que  para  el  caso  «…  se  encuentra vigente para las  partes,  la  “Convención  de  Naciones  Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas”,  suscrita  en  Viena el 20 de  diciembre  de  1988.  En  ese  sentido,  el  artículo  6,  numerales  4 y 5 del  precitado tratado disponen lo siguiente: (…)».   

De igual manera señaló que en los aspectos  no  regulados  por  esa Convención, de conformidad con los artículos 491 y 496  de  la  Ley  906  de  2004,  el  trámite  se  regirá  por  lo  previsto  en el  ordenamiento jurídico colombiano.   

5. Por su parte, el  Jefe  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y del  Derecho,   con   oficio   No.   OFI15-0028013-OAI-1100  de  5  de  noviembre  de  20157,  remitió  a esta Corporación la solicitud de extradición con la  documentación reunida.   

6.  La  Sala,  en  decisión  de  fecha 30 de noviembre de 2015, reconoció personería para actuar  al  defensor  público  del  requerido,  así  como  dispuso  surtir el traslado  previsto  en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 20048,   para   que   solicitud  de  pruebas.   

7. El 12 de enero de  2016  ROBERT  ANÍBAL  ARAGÓN  QUIÑONES,  confirió  poder a la profesional de  derecho  con  Tarjeta Profesional No. 114344 expedida por el Consejo Superior de  la   Judicatura9.   

PETICIONES  PROBATORIAS   

1.  La  defensora  postuló  el  recaudo del  siguiente material probatorio:   

1.1.  Solicitar  a la Corte Distrital de los  Estados  Unidos para el Distrito Medio de Florida, se cumpla con el requisito de  «firma»,  dado  que dicho  presupuesto  no  se  observa  en la Nota Verbal 1105 de 1º de julio de 2015, al  advertirse  tan  solo  la  autenticación  por  parte la Embajada de los Estados  Unidos,  lo  que  contraviene  el  artículo  495  inciso  1º  del  Código  de  Procedimiento Penal.   

1.2.  Oficiar  a  la  Unidad  Nacional  de  Antinarcóticos  y  de  Interdicción Marítima UNAIM de la Fiscalía General de  la  Nación,  para  establecer  si  por  razón  de  los  hechos  por los que es  solicitado   en   extradición   ARAGÓN   QUIÑONES  se  adelanta  o  adelantó  investigación  en  su  contra  por  parte  de  la  justicia colombiana, en caso  afirmativo,  deberán  remitir  toda  la  información  pertinente,  números de  radicados,   fechas   de   iniciación,   si   ha   existido  sentencia  de  que  clase10;  prueba  de  interés  y  utilidad para el presente trámite, para  evitar un doble incriminación.   

1.3.  Solicitar  a la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el Distrito Medio de la Florida, se indique, el nombre de  las  personas  con  las  cuales ARAGÓN QUIÑONES, se pudo haber concertado para  cometer  el  delito de posesión, fabricación y distribución de alucinógenos,  pues  en los documentos aportados no aparece con quienes realizó dicha conducta  punible.   

Elemento  material  de  prueba que considera  pertinente  y  conducente, porque de probarse que el requerido actuó solo y por  cuenta  propia,  no  existiría  el delito de concierto para delinquir y solo se  procedería  por la posesión, tráfico y distribución de alucinógenos, lo que  haría   menos   grave   su   conducta   delictiva  en  los  Estados  Unidos  de  América.   

1.4. Oficiar a la Registraduría Nacional del  Estado  Civil para que informe si el cupo numérico de la cédula de ciudadanía  1.047.376.839  fue  expedida  a  nombre  del ciudadano colombiano Robert Aníbal  Aragón  Quiñones,  en qué fecha fue despachada, si se encuentra vigente, así  como   deberá   remitir   copia   de   la   cartilla   decadactilar11.   Prueba  necesaria  para la demostración de la plena identidad de la persona requerida y  evitar que persista la duda sobre el particular.   

          2.  Por  su  parte,  el  Ministerio  Público manifestó no formular  solicitudes probatorias.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. Tratándose de la  viabilidad  de  una  extradición,  conforme  al  artículo 502 de la Ley 906 de  2004,  la  Corte  debe  concentrarse  en corroborar los siguientes aspectos: (i)  demostración  de  la  plena identidad del solicitado; (ii) validez formal de la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  solicitud; (iii) principio de  doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la providencia extranjera con la  resolución  de  acusación  colombiana;  (v)  cumplimiento  de los tratados, si  fuere el caso.   

A  su  vez, como de acuerdo a lo manifestado  por   el   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores,  según  quedó  consignado  inicialmente,   este  asunto,  en  su  trámite,  se  rige  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2004, es necesario tener en cuenta que el artículo 139  de  dicho  estatuto  señala  el  deber  de los jueces de  rechazar     de     plano     los     «actos   que   sean   manifiestamente  inconducentes,  impertinentes o superfluos», mientras  que     el     artículo    359    ibídem      dispone      «la  exclusión, rechazo o inadmisibilidad  de  los medios de prueba que, de conformidad con las reglas establecidas    en   este   código,   resulten  inadmisibles,  impertinentes, inútiles, repetitivos o  encaminados  a  probar  hechos notorios o que por otro motivo no requieran prueba».   

Finalmente,  el  artículo  375  de  la misma codificación  indica  las pautas para determinar la  pertinencia  de  las  pruebas,  al  subrayar  la  necesidad de que las mismas se  refieran   «directa   o  indirectamente    a    los    hechos    o    circunstancias   relativos   a   la  comisión de la conducta»,  que  para  el caso no son otros que los invocados      por     el     Estado     requirente     como     fundamento     de     la     extradición.   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas     al    interior    del    trámite    de  extradición  se  rige  por  las pautas generales que  reglamentan    el    recaudo    probatorio    en    el    procedimiento   penal,  imponiéndose     el  análisis  de  la conducencia, pertinencia y utilidad  de  los  medios de convicción solicitados12, de cara a  los  puntuales aspectos que la Corte debe abordar al emitir su concepto. De esta  forma,  si las pruebas impetradas no guardan relación  con  esos  temas,  versan  sobre  hechos notoriamente  impertinentes o carecen de utilidad, deben ser desestimadas.   

2.  Precisados los  parámetros  bajo los cuales corresponde adelantar la actividad probatoria en el  trámite  de  extradición,  procede la Sala a analizar, si en el caso concreto,  las  pretensiones  de  la  defensa pueden ser admitidas en tanto cumplan con los  criterios de conducencia, pertinencia y utilidad.   

2.1.   Aquella  dirigida  a  que  se  oficie  a la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Medio  de la Florida para que se cumpla con el requisito de «firma»,  en  tanto  que  en  Nota  Verbal  1105  de  1º de julio de 2015, no registra la  rúbrica  de  quien la suscribe, es impertinente, en tanto que, tal requisito no  está  consagrado  en  el  artículo  495  de  la  Ley  906 de 2004, que a letra  dice:   

La  solicitud  para  que  se  ofrezca  o se  conceda  la  extradición  de  persona  a quien se haya formulado resolución de  acusación  o  su equivalente o condenado en el exterior, deberá hacerse por la  vía  diplomática,  y  en  casos excepcionales por la consular, o de gobierno a  gobierno, con los siguientes documentos:   

1.  Copia  o trascripción auténtica de la  sentencia, de la resolución de acusación o su equivalente.   

2.  Indicación  exacta  de  los  actos que  determinaron  la  solicitud de extradición y del lugar y la fecha en que fueron  ejecutados.   

3.  Todos  los  datos  que  se posean y que  sirvan para establecer la plena identidad de la persona reclamada.   

4.  Copia  auténtica  de las disposiciones  penales aplicables para el caso.   

Los documentos mencionados serán expedidos  en  la  forma prescrita por la legislación del Estado requirente y deberán ser  traducidos al castellano, si fuere el caso.   

Como  se puede apreciar, la norma transcrita  en      manera      alguna      exige      tal      presupuesto     –  firma  de  las  notas  verbales,  al  precisar  tan  solo  que  la  solicitud  debe  efectuarse por vía diplomática,  adjuntando  copia auténtica de la acusación proferida en el extranjero, lo que  en efecto aquí ocurrió.   

Véase como el Gobierno de los Estados Unidos  demandó  la  extradición  del  ciudadano  colombiano  ROBERT  ANÍBAL  ARAGÓN  QUIÑONES  por  conducto  de  su  Embajada en Colombia, acompañando copia de la  Acusación  Formal  No.  8:14CR-528-T27MAP de 17 de diciembre de 2014; decisión  donde  se  indican  los  actos que sustentan la petición de entrega, el lugar y  las  fechas  de su ejecución, documentos que a su vez, incluso como lo reconoce  la  defensa,  fueron  certificados y autenticados por las autoridades del Estado  requirente  y están traducidos al castellano. Además, aparece la refrendación  efectuada  por la Vice Cónsul de Colombia en Washington, cuya firma fue abonada  por  el  Jefe  de  Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de  Colombia.   

Recordemos  además  que  el  artículo   251   del   Código   General   del  Proceso  (Ley  1564  de  2012),  prescribe  que  los  documentos públicos  otorgados  en  país  extranjero  por funcionarios de  éste    o    con    su    intervención,   se   aportarán   apostillados  de  conformidad  con  lo establecido en los tratados internacionales ratificados por  Colombia.   En  el  evento  de  que  el  país  extranjero  no sea parte de dicho  instrumento   internacional,   los  mencionados  documentos  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul   o   agente   diplomático  de  la  República  de  Colombia  en  dicho  país,  y en su defecto por el de una nación  amiga.   La   firma   de  aquél  se  abonará por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de Colombia, y si se trata de servidores  consulares     de     un     país    amigo,    se  autenticará  previamente  por el empleado competente  del  mismo  y  los  de  éste  con el cónsul colombiano.   

En  sentido,  al no requerirse que las notas  verbales  estén  firmadas  por  la  autoridad que las expidió, la prueba será  negada.   

2.2.  Ahora,  la  apoderada     de     ARAGÓN     QUIÑONES   también  solicitó  constatar si éste ha sido juzgado en  Colombia  por  los  mismos  hechos  por los cuales es  requerido   por   las   autoridades  del  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  en  orden  a salvaguardar el principio de  cosa juzgada.   

Ha  sido  criterio  reiterado  de la Sala de  Casación  Penal,  que  además  de  constatar el cumplimiento de los requisitos  previstos  en  los artículos 493 y 495 de la Ley 906 de 2004, se debe verificar  si  en Colombia se profirió decisión con fuerza de cosa juzgada por los mismos  hechos  que  sustentan  la  petición  de  extradición,  tanto  más cuanto, es  imperativo  salvaguardar  el  derecho  fundamental  al debido proceso que a este  respecto  podría  verse  lesionado  por  desconocimiento  del principio de cosa  juzgada.   

Sin  embargo,  también  es  una  postura  decantada  de  la  Corte  aquella  según  la cual, cuando se pretenda probar la  supuesta  vulneración  del  principio del non bis in  ídem,  quien  alegue  la  existencia  de un proceso  penal  en  Colombia  por  hechos  que  son  los  que  motivan  la  petición  de  extradición,  debe  solicitar  la  práctica de los medios probatorios idóneos  con   una   concreción   tal,   que   permita   inferir   de   antemano   dicha  situación.   

Sobre el particular, manifestó la Sala en  el auto CSJ AP, 18 nov. 2009, rad. 32494:   

La  Corte  ha  venido  sosteniendo que las  pruebas  orientadas  a  establecer  si  en  contra  de  la persona solicitada en  extradición  se  adelanta  o se adelantó un proceso en Colombia por los mismos  hechos,  sólo son procedentes en la medida en que el  memorial  de  solicitud  de  pruebas  o  el  expediente  suministren o contengan  información    específica    que    permitan    inferir    de    antemano   su  existencia,  y  por ende, la eventual violación del  principio del non bis in ídem.   

El   imperativo   de   verificar   esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe evidencia que apunte  a  demostrar  la  eventual lesión del derecho fundamental al debido proceso por  desconocimiento  del principio de cosa juzgada, en la medida en que el  afectado  o su defensor informen que el asunto fue investigado  y  juzgado  en  Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con las  autoridades    judiciales    colombianas    que    hubieren   conocido   de   la  actuación;   o   que   por  cualquier  otro  medio  fundadamente  se  pueda  suponer  el  ejercicio  previo  de  jurisdicción,  por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de la libertad y resulte necesario establecer la razón por  la  cual  se  dispuso  la  limitación  de  ese derecho al requerido. -Negrita y  subrayas fuera de texto-.   

En  el presente asunto, surge claro que la  petición  probatoria  que  a  este aspecto se refiere, se sustenta en el simple  interés    de    la    defensora    de    ARAGÓN  QUIÑONES  de  averiguar si existen procesos penales  contra  el  implicado,  sin  que  en  momento  alguno haya aportado información  específica  que  indique  la verdadera existencia de los mismos, ni los delitos  implicados,  o  las autoridades judiciales que adelantaron tales, si concluyeron  con  sentencia  en  firme  o  con  una  decisión  de idéntico valor vinculante  también  en firme,  motivo que conlleva a decidir que las pruebas deberán  ser negadas.   

En otras palabras, tal solicitud probatoria  referida  a  constatar si  contra  el  requerido  se  adelanta  o adelantó alguna investigación penal, no  reúne  ninguno  de  los  requisitos señalados, pues no aporta dato que permita  identificar  las  actuaciones  concretas respecto de las cuales pretende obtener  información   y   dentro   del   expediente  tampoco  existe  alguno  sobre  el  particular.   

Por  tanto,  como  quiera que la    representante    judicial   de  ROBERT     ANÍBAL  ARAGÓN               QUIÑONES,  en  este  caso,  se  limita  a  realizar    una   afirmación   hipotética   y   especulativa   respecto   de   la  existencia   de  procesos  penales  en  Colombia  contra  su  defendido,  empero,  no  aporta  información  seria  que conduzca a  advertir  esa  circunstancia,  para  la  Sala, su pretensión probatoria resulta  improcedente dada su ambigüedad.   

2.3. En cuanto a los  cuestionamientos  realizados  en torno a los presupuestos fácticos y jurídicos  de  la acusación foránea, esto es, requerir al gobierno de los Estados Unidos,  indique  con  que  personas se concertó el requerido para cometer las conductas  punibles   por  las  que  es  solicitado,  ello  deberá  concretarse  ante  las  autoridades   norteamericanas  que  formulan  el  requerimiento,  si  llegare  a  concederse  la  extradición,  porque  son  ellas  las  que adelantan el proceso  contra     ARAGÓN     QUIÑONES,    escenario  natural  para debatir los cargos imputados, así como los  medios  de  prueba  en  se  apoyan,  y  presentar las pruebas que pretenda hacer  valer.   

Recuérdese  cómo la participación de la  Colegiatura  en  el  trámite  de extradición no está orientada a comprobar si  los  cargos  imputados  se  materializaron, si el solicitado es responsable o si  los  medios  probatorios  acopiados son suficientes para construir una decisión  desfavorable,  pues  esos  aspectos  son  ajenos  al  objeto  del  concepto, por  tratarse  de  temas  que  deben  ser  reivindicados por la defensa en el proceso  penal base de la solicitud.   

Al  respecto  la  Corte Suprema de Justicia,  Sala de Casación se ha pronunciado así:   

Por razón de ello, en su trámite no tienen  cabida  cuestionamientos relativos a la validez o mérito de la prueba recaudada  por  las  autoridades  extranjeras  sobre  la  ocurrencia del hecho, la forma de  participación  o el grado de responsabilidad del encausado; la normatividad que  prohíbe   y   sanciona   la  conducta  delictiva;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente;  la  validez  del  trámite  en  el  cual se le acusa; o la pena que le correspondería purgar para  el   caso   de   ser  declarado  penalmente  responsable;  pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita exclusiva y excluyente de las autoridades del país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  debe  hacerse  al  interior del  respectivo  proceso  utilizando  al  efecto los instrumentos de controversia que  prevea   la   legislación   del   Estado   que  formula  el  pedido13.     

En ese orden de ideas, como la solicitud que  hace  la  defensa requiriendo información acerca de las personas con las cuales  se  dice  se  concertó el requerido para cometer el delito de narcotráfico, no  está  orientada  a  dilucidar  los aspectos objeto de análisis por parte de la  Sala  para  conceptuar la extradición, sino que hace parte de generalidades que  la   defensa   considera   relevantes  para  la  demostración  de  ausencia  de  responsabilidad  penal del requerido en el asunto penal por el que es solicitado  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  siendo  ese  un  aspecto  ajeno de  pronunciamiento  por  parte  de  esta Sala, ya que ello implicaría una  intromisión indebida en la autonomía de la justicia de otro  país y de la soberanía estatal del mismo, la misma será negada.   

2.4.          Finalmente,  el  requisito  de  la  plena  identidad  está encaminado a determinar si la persona  procesada  o  condenada en el país extranjero, es la misma sometida al trámite  de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad, esto es, que  exista  plena  coincidencia  entre el individuo solicitado y aquél cuya entrega  se encuentra en curso de resolver.   

De  acuerdo  a  ello,  la  solicitud de la  defensora  en punto de verificar la plena identidad de ARAGÓN QUIÑONES resulta  repetitiva  y  carece  de  utilidad, pues en el expediente ya obran probanzas en  tal  sentido.  En efecto, véase como a folios 8-12 de la carpeta, milita cotejo  dactiloscópico  realizado  por un técnico profesional de la Policía Nacional,  experto  en  la  materia,  en  el  que  se  comparan  las  huellas de la persona  aprehendida,  con  las  que  reposan  en  el  informe  sobre  consulta Web de la  Registraduría  Nacional del Estado Civil, respecto de la cédula de ciudadanía  No.  1.047.376.839 a nombre de ROBERT ANÍBAL ARAGÓN QUIÑONES, encontrando que  pertenecen a la misma persona.   

En  esa  medida,  es claro que se cuenta con  suficientes  medios de conocimiento en orden a examinar, al momento de emitir el  respectivo  concepto  por  parte  de  la  Corte,  si concurre el requisito de la  demostración  plena  de  la  identidad de la persona solicitada en extradición  con  la  que  ha sido capturada con tal fin, de que trata el artículo 502 de la  Ley 906 de 2004.   

Con  apoyo en las anteriores precisiones, la  Sala negará la totalidad de las pruebas incoadas por la defensa.   

3.  La  Corte  no  observa necesidad de evacuar pruebas de oficio.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.   Reconocer  personería  a  la  profesional  del  derecho con tarjeta profesional No. 114344  expedida  por el Consejo Superior de la Judicatura, como defensora del requerido  en  extradición  ROBERT  ANÍBAL  ARAGÓN  QUIÑONES.   

2. NO ACCEDER a la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa  del requerido ROBERT  ANÍBAL ARAGÓN QUIÑONES, por las razones expuestas.   

3.  Contra  esta  providencia procede el recurso de reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Fls.  29-33 Carpeta anexa.   

2 Fls.  121-124 ibídem   

3 Fls.  20-22 ibídem.   

4 Fls.  2-6 ibídem   

5 Fls.  37-42 ibídem.   

6  Fl.  34-35 ibídem.   

7 Fls.  1-2 C.O. Corte   

8 Fls.  12-ibídem   

9  Fls.18-19 ibídem   

10  Solicitud  probatoria igualmente requerida por el defensor público doctor Julio  Armando  Dorado  Rodríguez, a través de memorial radicado en la Secretaría de  la Sala el 15 de enero de 2015. Fl. 12.   

11  Medio  de  prueba  igualmente  requerido  por  el  doctor  Julio  Armando Dorado  Rodríguez   

12  Recuérdese  cómo  la  Corporación tiene decantado que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.   

13 Ver  concepto del 25 de enero de 2012, radicado No. 37820.     

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