AP5718-2015(46825)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado ponente  

AP5718-2015  

Radicación N° 46.825  

(Aprobado Acta No. 350)  

Bogotá  D.C., treinta (30) de septiembre de  dos mil quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se pronuncia la Corte sobre el impedimento    manifestado  por  el Juez Único Penal del Circuito  Especializado  de  Santa  Rosa  de  Viterbo (Boyacá),  para  llevar  a  cabo  la  audiencia  de  juicio oral  contra   Carlos  Augusto  Ardila   Millán,  Rafael  Darío  Peñaranda  Torrado,  Faustino    Cáceres    Rodríguez    y   Eugenio   Rafael   Maestre   Guzmán  como  autores       de      los      delitos    de    homicidio    en    persona   protegida,   secuestro   simple   agravado   y  porte  ilegal  de  armas  de  fuego.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

1. El acontecer  fáctico  fue  narrado en el escrito de acusación en los  siguientes términos:   

(…)  El  12  de  diciembre del 2007 en la  vereda  Los  Cedros del municipio de Caldas (Boyacá) murieron como consecuencia  de  las  lesiones causadas con arma de fuego los señores ELKIN DE JESUS ALVAREZ  CARDONA  Y  DIEGO  ALBERTO PEREZ MEJIA, de quienes se dijo formaban parte de una  organización  criminal  y  su  muerte fue producto del enfrentamiento sostenido  con  miembros  del  Ejército  Nacional  Pelotón  Búfalo 3 al mando del señor  Teniente  Pérez  Mutis  Álvaro  en  cumplimiento  de la misión táctica Dardo  10.   

Sin   embargo,  se  estableció  que  las  víctimas  no  pertenecían  a  ningún  grupo  delincuencial,  puesto  que eran  ciudadanos   residentes   del  municipio  de  Montenegro  del  departamento  del  Quindío,   al   parecer,   consumidores   de  estupefacientes,  quienes  fueron  sustraídos   de  su  tierra  natal  mediante  engaño  y  conducidos  hasta  el  departamento  de  Boyacá  ese  mismo 12 de diciembre del 2007 y, posteriormente  les  fue  cegada  su  vida  por  miembros  del  Ejército Nacional, aduciendo un  enfrentamiento armado que no se produjo.   

Con   el   fin   de   simular   el  falso  enfrentamiento,  los  servidores del Ejército Nacional, colocaron a cada una de  las  víctimas  armas de fuego, las cuales se encuentran relacionadas en informe  de  investigador  de  laboratorio  FPJ-13 DEL 17 de diciembre del 2007 el señor  CESAR    AUGUSTO    TRILLERAS   LOZANO,   Experto   en   Balística   del   CTI,  así:   

–  una  pistola  marca CZ modelo 70 calibre  7,65  mm,  número  de serial 693023, funcionamiento semiautomática, en regular  estado de conservación.   

–  una  escopeta  sin  marca,  sin  modelo,  calibre  16,  no  presenta  número de serial, capacidad de carga, uno monotiro,  fabricación  hechiza, acabado en acero pintado, en negro oxidado, corroído, en  regular estado de conservación.   

–  revólver marca colt no presenta modelo,  calibre  .38  especial,  número de serial L27793 impreso en el brazo del tambor  parte   interna,  capacidad  de  carga  seis  cartuchos  calibre  .38  especial,  funcionamiento  repetición,  acabado, acero oxidado corroído en regular estado  de conservación, fabricación original USA.   

Realizado  el  rastreo a las armas de fuego  encontradas  junto  a los cuerpos, mediante oficio del 17 de diciembre del 2007,  el  señor  Coronel  ANGEL  EDGARDO  GONZALEZ PEREZ Segundo Comandante y Jefe de  Estado  Mayor  y  Primera  Brigada, informa que el arma pistola marca CZ calibre  7.65  número  693023  aparece  registrada  al  señor  PLINIO  EULIS  CARAVANTE  PINILLA,  identificado  con la c.c. 7.305.511 y registra como fecha de compra el  1 de noviembre de 1983, sin más datos.   

2.  Por  estos  hechos  la  Fiscalía  3°  Especializada    de    Tunja   adelantó  la respectiva investigación contra los  militares  Carlos  Augusto Ardila Millán,     Rafael     Darío    Peñaranda  Torrado, Faustino Cáceres  Rodríguez, Eugenio Rafael  Maestre          Guzmán         y   Alberto  Julio   Charry   Romero,  autoridad  que  el  15  de  enero de 2014,  radicó  escrito de acusación contra  los  referidos  por  los  punibles  de  homicidio  en  persona  protegida,  secuestro  simple  agravado  y  porte  ilegal  de  armas de  fuego.   

3. El conocimiento  de     la    causa  le   correspondió   al   Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Tunja,  quien en decisión del 28 de enero pasado se declaró  impedido  invocando la causal 4° del artículo 56 de  la  Ley 906 de 2004 y dispuso remitir la actuación a su homólogo de Santa Rosa  de    Viterbo,    quien    aceptó    el    impedimento    y    dispuso   avocar  conocimiento.   

4. El   despacho   en   mención  evacuó  la  audiencia  de  formulación de acusación el  1°  de abril de 2014 y la  vista  preparatoria,  luego  de tres  sesiones,    finalizó    el   14   de   abril   de  2015.   

5.           Luego,  programó la audiencia de juicio  oral  para los días 15, 16, 17, 22 y 23 de septiembre  de  los  corrientes,  sin embargo, el 13 de agosto pasado se declaró impedido y  dispuso   remitir   la   actuación   a   su  homólogo  de  Yopal  con  fundamento  en  la causal 6ª del artículo 56 de la Ley 906 de  2004,   por  cuanto  en  la  aludida  condición  profirió  fallo  condenatorio  anticipado     contra    Alberto    Julio    Charry  Romero, (quien suscribió un  preacuerdo   con   la   Fiscalía   lo   cual  originó  ruptura  de  la  unidad  procesal),  respecto  de los mismos hechos y elementos  probatorios    por    los   cuales   están   siendo   procesados   Carlos          Augusto          Ardila         Millán,     Rafael     Darío    Peñaranda  Torrado, Faustino Cáceres  Rodríguez   y  Eugenio  Rafael Maestre Guzmán.   

Adujo,  que  para proferir el fallo referido  valoró  los  interrogatorios  de  algunos  de  los  militares  aportados por la  Fiscalía  como  elementos  materiales  probatorios,  a  través  de  los cuales  narraron  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar  y se refirieron a la  responsabilidad penal de los acusados.   

6.   El   Juzgado   Penal   del   Circuito  Especializado  de Yopal, mediante proveído del 25 de agosto hogaño, no aceptó  la manifestación de su par de Santa Rosa de Viterbo.   

Al respecto, señaló que los argumentos del  impedimento  en  referencia no son válidos, por cuanto la figura del preacuerdo  no  tiene  implícito  la  valoración  de medios de prueba, pues así lo prevé  claramente  el inciso 4° del artículo 351 de la Ley 906 de 2004, pues frente a  tal  figura  jurídica  la  labor  del  juez se limita a interrogar a las partes  respecto  del acuerdo celebrado e impartirle legalidad al mismo siempre y cuando  no se vulneren garantías fundamentales.   

En  virtud de lo anterior, dispuso el envío  de   la   actuación   a   esta  Corte  proponiendo  conflicto  de  competencias  negativo.   

CONSIDERACIONES  

    

1. Acotación previa.     

Aunque  la  presente  actuación  haya  sido  repartida  como una definición de competencias, observa la Sala que el asunto a  definir  gira  en  torno a una manifestación de impedimento que involucra a dos  juzgados   penales   del   circuito   especializados   de  diferentes  distritos  judiciales.  De  manera  que,  conforme al procedimiento previsto en la ley para  esta clase de incidentes se pronunciará la Corporación.   

    

1. El caso en concreto.     

2.1. De conformidad con lo preceptuado en el  artículo  57  de  la  Ley 906 de 2004, modificado por el artículo 82 de la Ley  1395   de  2010,  corresponde  a  la  Sala  pronunciarse  en  relación  con  el  impedimento  propuesto dentro de una actuación que se rige por los lineamientos  del sistema penal acusatorio.   

2.2.  El instituto de los impedimentos busca  garantizar  que  las  decisiones  judiciales  se emitan con la debida rectitud e  imparcialidad.  Sin  embargo, en esa materia rige el principio de taxatividad de  sus  causales,  según  el  cual  sólo es factible separar a un funcionario del  conocimiento  del  proceso, ya sea por vía de impedimento o por recusación, en  los  casos y por los motivos expresamente establecidos en la ley, con lo cual se  excluye la analogía o la extensión en su aplicación.    

La manifestación de impedimento, además, es  un  acto  personal,  voluntario, de carácter oficioso y obligatorio para cuando  el  funcionario  advierta  que  se  encuentra incurso en alguno de los supuestos  fácticos  dispuestos  por  el  legislador,  a  la  vez  que  comporta sujeción  estricta  a  las  circunstancias  invocadas,  a  fin de que tal mecanismo no sea  utilizado   indebidamente   como   medio  para  no  conocer  de  un  determinado  asunto.   

          2.3.   En   el   presente   evento,   el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa Rosa de Viterbo fundamentó el impedimento en la causal  contemplada  en  el  numeral  6º  del  artículo  56  de la Ley 906 de 2004, al  considerar  que  por  haber  proferido la sentencia anticipada del 2 de marzo de  2015   dentro   del   proceso   penal   seguido   en   contra   de  Alberto  Julio Charry Romero, quien fuera  señalado  cómplice  de  los  mismos  hechos  en  que  se  vieron  involucrados  Carlos    Augusto    Ardila    Millán,  Rafael  Darío    Peñaranda  Torrado,  Faustino    Cáceres  Rodríguez  y       Eugenio       Rafael       Maestre       Guzmán,   tipificados   en  los  delitos  de  homicidio  en  persona  protegida,  secuestro simple  agravado  y  porte  ilegal de armas de fuego, cometidos  12  de diciembre de 2007 en el Municipio de Caldas – Boyacá, está comprometido  su  criterio  para  adelantar  la  audiencia de juicio oral contra los referidos  acusados.   

          A  fin  de  resolver  la  controversia planteada, se impone precisar  previamente,  acorde con lo establecido por la Sala1,   que   la  causal  6ª  del  artículo  56 de la Ley 906 de 2000 invocada por el togado se presenta cuando se  ha  participado con anterioridad en el mismo proceso, situación que no acontece  en  el  evento  objeto  de estudio porque aunque éste tiene como fundamento los  mismos     hechos    por    los    cuales    se    condenó    a    Alberto       Julio       Charry  Romero,  lo  cierto  es que se trata de una actuación  procesal  distinta,  tramitada  en  forma  separada e independiente en contra de  Carlos    Augusto    Ardila    Millán,  Rafael  Darío    Peñaranda  Torrado,    Faustino  Cáceres   Rodríguez  y   Eugenio   Rafael  Maestre              Guzmán,   por   haberse   desencadenado   el  fenómeno  de  la ruptura de la unidad procesal.            

          Pues,  si  bien  el  Juez  Penal del Circuito Especializado de Santa  Rosa  de  Viterbo  dictó  el  fallo  que  condenó anticipadamente al procesado  Alberto     Julio    Charry    Romero,  lo  cierto es que en dicho proveído se fincó la atención en el  grado  de participación de Charry Romero  en  los hechos delictivos por los que fue sentenciado, tanto así,  que   fue   degradada  de  coautor  a  cómplice,  sin  efectuar  juicio  alguno  relacionado   con  la  responsabilidad  de  los  aquí  procesados,  ni  abordó  análisis  entorno  de los elementos probatorios, como lo pretenden hacer ver en  el escrito donde declaró su impedimento.   

         

          Como  no  se presenta, por consiguiente, una actuación trascendente  que  pudiera  vincular  la  imparcialidad  del  funcionario  con  respecto  a la  actuación  penal  que  se  adelanta  en  contra  de  mencionados  acusados, por  los  delitos  de  homicidio  en  persona  protegida,  secuestro   simple  agravado  y  porte  ilegal  de  armas  de  fuego, se declarará infundado el impedimento en cuestión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.           Declarar    infundado   el   impedimento  manifestado  por  el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado de Santa Rosa de  Viterbo,  para  conocer  del   proceso  seguido  contra  Carlos  Augusto  Ardila  Millán,  Rafael  Darío      Peñaranda      Torrado,       Faustino       Cáceres       Rodríguez       y     Eugenio     Rafael    Maestre  Guzmán, por los  delitos  de  homicidio en persona protegida, secuestro simple  agravado y porte ilegal de armas de fuego.   

2.           Remitir en forma inmediata las diligencias  al  Juzgado  Penal  del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo para que  conozca del juicio oral.   

3.    Enviar  copia  de  esta  determinación  al  Juzgado Penal del  Circuito Especializado de Yopal con fines de información.   

         

        Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

Cópiese   y  Cúmplase   

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Fernando Alberto Castro Caballero  

Eugenio Fernández Carlier  

Gustavo Enrique Malo Fernández  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Cfr. CSJ AP, 19 ag. 2008, rad. 30351.     

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