AP5600-2016(48043)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

          SALA  DE  CASACIÓN  PENAL              

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP5600-2016  

Radicación Nº 48043  

(Aprobado mediante Acta Nº 266)  

Bogotá  D.C., veinticuatro (24) de agosto de  dos mil dieciséis (2016).   

Procede  la  Corte  a  resolver  acerca de la  petición  de  pruebas  formulada  por  el  representante judicial del ciudadano  colombiano  EDWIN  RAMÍREZ  ARAGÓN,  quien es reclamado en extradición por el  Gobierno de la República del Perú.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Notas  Diplomáticas  Nos.  5-8-M/194  de 9 de junio de 20141  y 5-8-M/204 de 12 de junio de  20152,  el  Gobierno  de  la República del Perú solicitó la detención  provisional  con  fines  de extradición del ciudadano colombiano EDWIN RAMÍREZ  ARAGÓN,  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  el delito de robo   agravado   ante  la  Segunda  Sala  Especializada  en  lo  Penal  para  Procesos  con  Reos  en  Cárcel de la Corte  Superior  de  Lima – Perú.   

2.  El  ciudadano  mencionado  fue  capturado  el  2  de  junio  de 20153,  por  miembros de la Policía  Nacional  en  la  ciudad  de  Bogotá,  en  cumplimiento  de la Circular Roja de  Interpol           No.          A-832/2-20154.   Luego,  a  través  de  la  resolución  de  10  de  junio  de  ese  año,  el  Fiscal General de la Nación  decretó  la  captura  del requerido con fines de extradición, cuya providencia  fue        notificada        a        cabalidad5.   

Vencido  el  término de 90 días sin que el  Estado  requirente  hubiera  formalizado  el pedido de extradición, conforme el  artículo  9° del Convenio Bolivariano de Extradición, el 31 de agosto de 2015  el  Fiscal  General  de  la  Nación  canceló  la  orden  de  captura contra el  implicado,   disponiendo   su   libertad   inmediata6.   

3.  El 9 octubre de  ese  año,  la  Embajada  de  la República del Perú formalizó la solicitud de  extradición    de    EDWIN    RAMÍREZ    ARAGÓN7.   

4. El 26 de febrero  de  2016,  el  ente fiscal nuevamente orden del implicado, sin que a la fecha se  haya hecho efectiva.   

5.  A  su  vez, la  Directora  de  Asuntos  Jurídicos Internacionales de la Cancillería con oficio  DIAJI   No.   2371   de   14   de  octubre  de  20158,   dirigido  al  Jefe  de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio de Justicia y del Derecho  conceptuó   que   el   tratado  aplicable  entre  las  partes,  corresponde  al  «Acuerdo de Extradición»,  adoptado   en   Caracas   el   18   de   julio   de   1911   y  el  «Acuerdo  entre  el  Gobierno  de  la República del Colombia y el  Gobierno  de  la República del Perú, modificatorio del Convenio Bolivariano de  Extradición  firmado  el  18  de  julio  de  1911»,  suscrito  en  Lima  –  Perú,  el  22  de  octubre  de  20049.   

6. Por su parte, la  Jefe  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y del  Derecho,   con   oficio  No.  OFI16-0011130-OAI-110010, remitió a esta Corporación  la solicitud de extradición con la documentación reunida.   

7.  Una vez la Sala  reconoció  personería  para  actuar  al defensor de oficio del requerido EDWIN  RAMÍREZ  ARAGÓN,  ordenó  surtir  el respectivo traslado para la solicitud de  pruebas,  previsto  en  el  artículo  500  de  la  Ley  906 de 200411.   

PETICIONES  PROBATORIAS   

1. El defensor del  requerido  indicó  que  con  la  finalidad  de demostrar la improcedencia de la  extradición      resulta      pertinente     y     conducente:     (i)  oficiar  a la Fiscalía General de la  Nación  para  que  informe  si tiene o ha tendido procesos penales contra EDWIN  RAMÍREZ  ARAGÓN,  clase  de proceso, delito y su estado actual, y (ii)  requerir  a la Oficina de Migración  las   respectivas   certificaciones   sobre   los  movimientos  migratorios  del  implicado.   

Además,  solicitó  tener  como  prueba  la  resolución  de apertura de investigación de 20 de enero de 2012, la acusación  fiscal  de  5  de  septiembre  de  ese  año,  la  orden  de detención de 26 de  diciembre  de 2014, providencias emitidas por las autoridades peruanas contra el  implicado y la declaración de la víctima Gloria Borcellu Cruz.   

          2.  Por  su  parte, el Ministerio Público  manifestó no formular solicitudes probatorias.   

CONSIDERACIONES   

1.  De conformidad  con  el  concepto  rendido por el Ministerio de Relaciones Exteriores es preciso  aplicar    a    este    caso    el    Acuerdo    de  Extradición  Bolivariano,  suscrito  en Caracas el 18 de julio de 1911 (Ley 85 de  1939), modificado mediante Acuerdo Bilateral de 22 de  octubre  de  2004,  suscrito entre las Repúblicas del  Perú  y Colombia (Ley 1278  de  2009),  a  través del  cual  las  Altas  Partes  Contratantes se obligan a la  entrega  recíproca  de  «las personas investigadas,  procesadas  o condenadas por las autoridades judiciales de uno de los Estados, y  que      se      encuentre      en     territorio     del     otro».   

2. Por consiguiente,  la  solicitud probatoria debe estar subordinada a los requerimientos estipulados  en  tales  Acuerdos  binacionales,  los  cuales  se  condensan  de  la siguiente  forma:   

(i) Que el pedido de  extradición   se   haya   formulado   por   vía   diplomática;   (ii)  Que  se haya acompañado, en el caso  de   personas  procesadas,  de  copia  de  la  orden  de  captura;  (iii)  Que  las piezas procesales adosadas  indiquen  en  forma  precisa  el  hecho imputado, su fecha y lugar de comisión;  (iv)  Que se suministren los  datos   necesarios   para  comprobar  la  identidad  de  la  persona  reclamada;  (v) Que se aporten copias de  los  textos legales que tipifiquen la conducta, le otorguen competencia al país  requirente  y  los  relativos  a  la  prescripción  de la acción y de la pena;  (vi)  Que la conducta por la  que  se formula el requerimiento tenga prevista pena privativa de la libertad no  menor  de  un  año; (vii) Que  no  se  proceda  por  un  delito  político  o de estricta connotación militar;  (viii) Que no esté prescrita  la  acción  o  la  pena  conforme  a  la  legislación del Estado requirente; y  (ix) Que no se haya ejercido  previamente la jurisdicción en relación con el mismo hecho.   

3.  Además,  el  numeral   4°   del  artículo  8°  del  Convenio   Modificatorio,  prevé  que  «en  lo  no previsto en el presente Acuerdo, el  procedimiento  de  extradición se regirá por lo establecido en la legislación  interna  del  Estado  requerido», por consiguiente, la  Ley    906    de    2004   también   tiene   aplicación   en   estos   debates  probatorios.   

La aducción de pruebas debe estar orientada  a   demostrar  los  puntuales  aspectos  a  verificar  por  parte de Sala al momento de emitir el respectivo  concepto,    en   este   caso,   de   cara     a     las    exigencias    que  prevén      los     tratados     internacionales  aplicables.   

Por     consiguiente,    si  los  medios  de prueba impetrados no  guardan  relación con tales  temas, versan sobre hechos notoriamente impertinentes  o carecen de utilidad, deben ser desestimados.   

Para   el   efecto,   deberán  tenerse  en  cuenta  las  pautas  generales  que  reglamentan el  recaudo   probatorio   en  el  procedimiento  penal,  imponiéndose  el análisis  de    la    conducencia,    pertinencia    y   utilidad   de   los   medios   de  convicción pretendidos, dados los hechos por los que  se      reclama     la     extradición,  pues  de  lo contrario, conforme   al   artículo   359  de  la  Ley   906   de   2004,   se   dispondrá     «la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios  de   prueba   que,   de   conformidad   con  las  reglas  establecidas  en  este  código,   resulten   inadmisibles,   impertinentes,  inútiles,  repetitivos o encaminados a probar hechos  notorios   o   que  por  otro  motivo  no  requieran  prueba».   

4.   Visto   lo  anterior,  procede  la  Sala a analizar, si en el caso concreto las pretensiones  de  la defensa resultan admisibles por encontrarse relacionadas con los aspectos  a  evaluar  por  esta  Sala  para  la  procedencia  o  no de la extradición del  requerido,       según      el      Acuerdo   de   Extradición  Bolivariano  de  18  de julio de 1911,  modificado  mediante  Acuerdo Bilateral de 22 de octubre de 2004, suscrito entre  las  Repúblicas del Perú y  Colombia.   

4.1.  En  primer  lugar,  solicita  el  defensor  de  EDWIN  RAMÍREZ  ARAGÓN  que se oficie a la  Fiscalía  General  de  la  Nación  a fin que informe si contra el implicado se  adelanta proceso penal o investigación alguna en su contra.   

La finalidad de tal pretensión probatoria es  determinar  si  contra el requerido se ha ejercido o no, de manera preliminar en  Colombia,  jurisdicción  en  relación  con  los  hechos  que motivan el pedido  diplomático,  siendo  ese uno de los ítems a analizar al momento de determinar  la  procedencia  de  la extradición, ya que el literal a) del artículo 5º del  Acuerdo  Modificatorio  de  22  de  octubre  de 2004,  suscrito  entre  las Repúblicas del Perú    y    Colombia,   prevé:   

(…) No      será      concedida      la  extradición:   

a)           Cuando,  por  el mismo hecho, la persona  objeto       de      la      petición  ya hubiera sido juzgada, amnistiada o  indultada   en   el   Estado  requerido  (…).  (Negrilla fuera de texto)   

Sin  embargo,  ha  sido postura imperante de  esta  Corte que cuando se pretenda probar la supuesta vulneración del principio  del  non bis in ídem, quien  alegue  la  existencia de un proceso penal en Colombia por hechos que motivan el  pedido  de  extradición,  debe solicitar la práctica de los medios probatorios  idóneos   con  una  concreción  tal,  que  permita  inferir  de  antemano  tal  situación,   cuya  verificación  está  sujeta  a  los  siguientes  términos:   

[E]l imperativo  de  verificar  esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe  evidencia  que apunte a demostrar la eventual lesión del derecho fundamental al  debido  proceso  por desconocimiento del principio de cosa juzgada, en la medida  que  el  afectado o su defensor informen que el asunto fue investigado y juzgado  en  Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con las autoridades  judiciales  colombianas  que  hubieren  conocido  de  la  actuación;  o que por  cualquier  otro  medio  fundadamente  se  pueda  suponer  el ejercicio previo de  jurisdicción,   por   ejemplo,   porque  la  orden  de  captura  con  fines  de  extradición  se  cumple  estando  la  persona  privada  de  libertad  y resulte  necesario  establecer  la  razón  por  la cual se dispuso la limitación de ese  derecho      al      requerido.     (Cf.            CSP  AP, 6 Ago. 2009, rad.31.951 CSJ AP, 18 Nov. 2009, rad. 32.494,  entre otras)   

Es decir, no basta mencionar un hipotético  juzgamiento  previo,  se  debe  aportar información concreta sobre la autoridad  que  adelantó  el proceso, a efecto que la Colegiatura cuente con los elementos  necesarios  para  establecer  la  posible  transgresión  o  no del principio    non   bis   in   ídem.   

En    este    asunto,    la  petición probatoria se sustenta en  el  simple  interés  del  defensor  de  EDWIN  RAMÍREZ ARAGÓN de averiguar si  existen  procesos  penales  contra  el implicado, sin  que  en  momento  alguno  aportara  información  específica  que  indique la verdadera existencia de  los  mismos,  ni  los  delitos  implicados,  o  las  autoridades  judiciales que  adelantaron  tales, si concluyeron con sentencia en firme o con una decisión de  idéntico  valor  vinculante  también  en  firme, lo  cual       conduce       a       concluir      que      tal      pretensión   probatoria   deviene impertinente.   

En otras palabras, tal solicitud probatoria  referida  a  constatar si  contra  el  requerido  se  adelanta  o adelantó alguna investigación penal, no  permite  identificar las  actuaciones  concretas  respecto  de  las cuales pretende obtener información y  dentro  del expediente tampoco existe alguno sobre el  particular,    lo    que   conduce   a   negar   su  práctica.   

4.2.  En  segundo  lugar,   la   defensa  requiere  como  elemento  de  prueba  que  se  oficie  al  Departamento   de  Migración  para  conocer  los  movimientos  migratorios  del  implicado;   sin   embargo,  tampoco  se  aprecia  la  utilidad  que  brindaría  establecer  tal  información,  ya que la misma no ofrece una argumentación que  evidencie   la   relación  que  tendría  el  particular  con  los  parámetros  establecidos  en  los  tratados  aplicables en que se desenvuelve el concepto de  extradición.   

En realidad, las pruebas que se solicitan no  están  orientadas  a dilucidar los aspectos objeto de análisis por parte de la  Sala  para conceptuar la extradición, sino que hacen parte de generalidades que  la   defensa   considera   relevantes  para  la  demostración  de  ausencia  de  responsabilidad  penal del requerido en el asunto penal por el que es solicitado  por  el  Gobierno  de la República del Perú, siendo  ese  un  aspecto  ajeno  de pronunciamiento por parte de esta Sala, ya que ello,  además  de  superar las exigencias previstas en los tratados internacionales en  materia  de  extradición  entre Colombia y la República del Perú, implicaría  una  intromisión  indebida  en  la autonomía de la  justicia de otro país y de la soberanía estatal del mismo.   

5.  Por  lo  demás,  respecto de la resolución de apertura de investigación de 20 de enero  de   201212,  la  orden  de detención de 26 de diciembre de 201413,   la  acusación  fiscal  de  5 de septiembre de ese año14,    emitidas   por   las  autoridades  peruanas  contra  el  requerido  y  la  declaración de la víctima  Gloria           Borcellu         Cruz15,   no  resulta  necesario  impartir  determinación  alguna,  en  la  medida en que tales piezas procesales  obran  dentro  de  la  documentación  allegada por la Embajada de la República  del   Perú  como  soporte  al  pedido  de  extradición  de EDWIN RAMÍREZ  ARAGÓN,  las  cuales  eventualmente,  en  el  concepto  a emitir por esta Sala,  tendrán   el   valor   probatorio   que  ameriten  de  cara  a  satisfacer  los  requerimientos exigidos por la normatividad binacional aplicable.   

En  consecuencia,  al  ser, las peticiones  probatorias    elevadas   por   la   defensa,   genéricas   y   manifiestamente  improcedentes, no se accederá a las mismas.   

6.  La  Corte  no  observa necesidad de evacuar pruebas de oficio.   

7.  Ejecutoriada  esta  decisión, córrase  traslado  a  los  intervinientes  por el término de  cinco  (5)  días,  para  la    presentación    de   los   correspondientes  alegatos,   de  conformidad  con  lo  señalado  en  el      inciso      3°     del     artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  NO ACCEDER a la  práctica  de  las  pruebas solicitadas por el defensor del ciudadano colombiano  EDWIN RAMÍREZ ARAGÓN, por las razones expuestas.   

2.  No se decretan  pruebas de oficio.   

3.  En  firme esta  providencia,  por  Secretaría  córrase  traslado  por el término de cinco (5)  días a los intervinientes, para que presenten alegatos.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO   FERNÁNDEZ   CARLIER     

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Folio  41 carpeta adjunta.   

2 Folio  85 ibídem.   

3 Folio  6 carpeta adjunta.   

4 Folio  4 ibídem.   

5 Folio  22 ibídem.   

6 Folio  35 ibídem.   

7 Folio  130 ibídem.   

8 Folio  127 carpeta adjunta.   

9 Folio  127 ibídem.   

10 Folio  1 cuaderno Corte.   

11  Folio 15 ibídem.   

12  Folio 97 carpeta adjunta.   

13  Folio    83    ibídem.                   

14  Folio 56 cuaderno No. 2 adjunto.   

15  Folio 14 ibídem.     

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