AP5463-2014(44643)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado ponente  

AP5463-2014  

Radicación N° 44.643  

(Aprobado Acta N° 305)  

Bogotá  D.C., dieciséis (16) de septiembre  de dos mil catorce (2014)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se  pronuncia la Corte sobre el impedimento  manifestado  por  el Juez de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Arauca (Arauca), para adelantar  la  vigilancia de la condena impuesta a Hemerson José  Santis    Paredes    como    autor   del    delito    de   favorecimiento   de  contrabando de hidrocarburos o sus derivados.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

1. El 14   de   mayo   de   20141  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Descongestión  de  Saravena  condenó  a  Hemerson José Santis Paredes  a  24  meses  de  prisión  y  3.050  salarios  mínimos  legales  mensuales   vigentes   de  multa  por  el  delito  de  favorecimiento         de         contrabando   de   hidrocarburos   o  sus  derivados.  Asimismo,   le   concedió  la  suspensión condicional de la ejecución de la pena.   

2. Ejecutoriada la  sentencia,    el    expediente   fue   remitido  al  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de Arauca.   

3.   Mediante  auto  del 7 de julio          de          20142,  el  titular  del       despacho       ejecutor    manifestó    su  impedimento  para ejercer tal función, invocando la causal 6ª  consagrada  en  el  canon  56  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2004, en  sustento  de  lo  cual explicó que el fallo fue proferido por él mismo, cuando  fungió  como  juez  de  conocimiento en Saravena. Ante la inexistencia de otros  juzgados  de igual categoría en dicho territorio, remitió las diligencias a su  homólogo           de          Pamplona.   

4. Este último se  pronunció  de manera negativa en proveído del 1º de  septiembre       de       esta       anualidad3,         tras   considerar   que   «el  impedimento  del  numeral 6º del artículo 56 de la Ley 906 de  2004,  solamente  tiene  cabida cuando el fallador se ocupa de manera expresa de  alguna  materia  que  debe  ser analizada en sede de ejecución de penas, por lo  que  el  simple hecho de ser el fallador o quien ha proferido la declaración de  responsabilidad,   no   lo   inhabilita  por  sí  mismo  para  no  [sic]  conocer  de la fase de ejecución  de    la    pena».   En  consecuencia,  dispuso  la  remisión del asunto a la  Sala de Casación Penal.   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad con el artículo 57 de la  Ley  906  del  2004, modificado por el 82 de la Ley 1395 del 2010, corresponde a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia dirimir el asunto,  por  cuanto  el  impedimento es manifestado por un juez de Arauca y el llamado a  conocer  el  asunto  es  de  un  distrito judicial diferente, Pamplona, de donde  surge  que el incidente debe ser resuelto por el superior funcional común a los  dos.   

La Sala reiterará la postura plasmada en las  providencias  AP5170-2014, AP5171-2014 y AP5245-2014 toda vez que al interior de  la  misma  se  resolvió  un  asunto  de idéntica connotación donde estuvieron  involucrados  los  mismos  despachos  judiciales  de  la presente actuación. En  dichos proveídos, dijo:   

(…)  2.  La  Corte encuentra infundado  el  impedimento formulado por  el  Juez  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Arauca, quien, por  tanto,  deberá  vigilar  la  ejecución  de  la  pena.  Los  motivos, que en lo  esencial   comparten   los   expuestos   por   el  juez  de  Pamplona,  son  los  siguientes:   

(I) La razón de ser del impedimento radica  en  que  el  ánimo  del  funcionario  no  se  encuentre  afectado  por  ninguna  circunstancia  que  pueda llevarlo a decidir sin equidad, sin objetividad. Surge  viable  que  quien  ha conocido del proceso, ha intervenido dentro del mismo, al  conocer  de  instancias  posteriores,  pueda  estar  contaminado respecto de una  determinada   postura,   en   detrimento   de   la   imparcialidad   que  le  es  exigible.   

(II)  Pero  sucede  que, cuando se trata de  vigilar  el  cumplimiento  de la sanción impuesta en un fallo ejecutoriado, por  regla  general  lo acaecido dentro del proceso ninguna incidencia tiene sobre la  ejecución  del  castigo,  como  que al juez ejecutor le corresponde simplemente  estar  al tanto de que se acate lo resuelto en la sentencia, sin que los asuntos  decididos  en ella puedan ser controvertidos, precisamente en respeto de la cosa  juzgada.   

Por   mejor   decir,   al  juez  ejecutor  corresponde  dar  cabal  cumplimiento a la sentencia de condena, sin que ni él,  ni las partes, puedan reabrir controversias ya superadas.   

(III) La causal de impedimento esgrimida, la  del  artículo  56.6,  no  resulta  aplicable.  La  norma  dice que es causal de  impedimento  “Que el funcionario haya dictado la providencia de cuya revisión  se  trata”.  La  alusión  hace  referencia  a  que el juez hubiese dictado la  sentencia  que  se  va  a  revisar,  y  deriva  incontrastable  que  el  juez de  ejecución  en  modo alguno puede revisar la sentencia de condena, sino que debe  encargarse  de  su  cumplimiento,  lo  cual  es diferente. El reexamen de que se  trata solo puede hacerse por vía de la acción de revisión.   

Tampoco resulta admisible que se habilita la  causal  por  cuanto  el  juez de ejecución “participó dentro del proceso”,  pues  el  entendimiento de esa intervención apunta a que en la primera ocasión  se  trataron  temas  de  hecho  y  de  derecho que resultan ser los mismos deben  resolverse   en   la   oportunidad  posterior  y  sucede  que  en  la  sentencia  condenatoria  se valoraron aspectos de tipicidad y responsabilidad, que resultan  ajenos a los que han de tratarse en sede de ejecución.   

(IV)  En  la  misma  línea se concluye que  eventualmente  puede  estructurarse  la inhabilidad cuando el juez de ejecución  deba  tratar  y  resolver asuntos que, con el mismo alcance, fueron abordados en  el  juicio  y/o  la  sentencia,  pues  en  tal  supuesto sí se estaría ante un  conocimiento  previo  del  asunto  y  se  revisaría  un  tópico  resuelto  con  antelación.   

3. La jurisprudencia de la Sala de Casación  Penal  se  ha  pronunciado  en  esos  términos. El 7 de marzo de 2007 (radicado  27.003),  dijo  lo  siguiente  respecto  de que el juez ejecutor no se encuentra  impedido para vigilar la ejecución de la pena:   

“Los impedimentos están instituidos para  garantizar  la  objetividad  e  independencia  en  la  función  de  administrar  justicia,  de ahí que especialmente cuando el funcionario judicial ha prefijado  conceptos  o  ha  proferido decisiones dentro de un determinado caso, se le debe  relevar  a  fin de que el compromiso de su criterio no altere la ecuanimidad que  debe reinar al resolver el asunto.   

De  tiempo atrás  la    Corte   ha   insistido   en   que   para   la  separación  del  conocimiento  del proceso por parte  del  funcionario  judicial  es  necesario  que las causales en las que se apoyan  tengan  sustento para acreditar un interés  particular  que lo afecte directa o indirectamente con capacidad  objetiva   de   alterar   su   ponderación  y   ecuanimidad.   

En  el caso de la especie, el Magistrado de  la   Sala   de   Decisión  del  Tribunal  Superior  de  Medellín  anunció  la  perturbación  de  la  objetividad  judicial necesaria para conocer del proceso,  basado  en  el hecho de que emitió la sentencia de primer grado al interior del  proceso   seguido   en   contra   de…,   por   ello,   ubica  la  circunstancia     impeditiva     en     la    previsión   del   numeral   6°  del  artículo  99  de  la  Ley  600  de  2000 relacionado con que “el  funcionario  judicial  haya  dictado  la  providencia  cuya revisión     se     trata     o    hubiere    participado    dentro    del  proceso…”.   

Acerca de los dos motivos impeditivos de la  causal   en   comento   la  Corte  reiteradamente  ha  señalado  que  se  busca evitar de lado que quien ha  proferido   una  decisión  llegue  a  revisarla  en  segunda  instancia  o  en  casación, como juez de su  propia   actividad,   y   de   otro   que:   “  la  participación   del  funcionario  judicial  en  el  proceso  debe  ser  de una  entidad  suficiente,  de  fondo,  sustancial,  esto  es,  que  lo vincule con el  diligenciamiento  puesto  a su consideración, por lo  que   le   impide   actuar   con   la  imparcialidad  y  ponderación  que  de  él espera la comunidad y,  particularmente,  los  sujetos intervinientes  en  la  actuación”4.    

No  queda  duda  que  surtidas  las  fases  procesales  de  investigación  y juzgamiento con la  consiguiente  declaración  de responsabilidad penal  del  enjuiciado,  procede  la  etapa  de  conocimiento  de ejecución     punitiva,     una     vez    la    sentencia    condenatoria  hace  tránsito  a  cosa  juzgada.  La  inmutabilidad  del  fallo marca así un  límite  al  restringir  la  competencia del juzgado  encargado  de velar por su cumplimiento por cuanto no puede volver a la discutir  aspectos   probatorios  o   jurídicos  que  se  abordaron    en   la  providencia    que    decidió   el   objeto   del  proceso.   

En este orden, vista la manifestación del  motivo  de  inhibición  del  Magistrado…  la Corte encuentra razón a la Sala  Dual  del  Tribunal  Superior de Medellín que la declaró infundada, puesto que  tratándose  de  la  ejecución  de  la  sentencia,  carecen  de  relevancia las  decisiones  adoptadas  al  interior  del  proceso,  de ahí que la circunstancia  aducida  por  el  Magistrado  por haber emitido el fallo de primer grado, cuando  anteriormente  se  desempeñó  como  juez,  no  tiene carácter vinculante para  decidir   aspectos  relacionados  con  la  vigilancia  del  cumplimiento  de  la  sanción.   

En efecto, no se trata del examen de alguna  providencia  por  él dictada, ni menos, el hecho de  haber    emitido    el   fallo   de   primera   instancia   puede   considerárselo          como  participación  suya  en  el proceso, pues al fungir  como  juez,  no  se  advierte  la intervención   como    parte    con   interés   jurídico,  lo  que  hace inexistente algún  compromiso    del   criterio   del   Magistrado   en   sede   del   recurso   de  apelación       que      se      elevó  contra   una  decisión  adoptada  por  el  juez  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad y por lo  mismo,  no  se  aviene la causal impeditiva para separarlo del conocimiento  del asunto.   

En consecuencia, como las razones expuestas  por    el    Magistrado…   no   comportan    la    asunción    de   una  posición   judicial  determinada  que  afecte  los  principios  de  objetividad  e  imparcialidad que pongan en cuestión  la  transparencia  en  la  decisión  judicial,   la   Sala  no  lo  apartará   del   conocimiento   que   como   juez   de  segundo  grado  le  compete”.   

En relación con la eventualidad en donde el  juez  de  ejecución  deba  resolver  asuntos  que  fueron  tratados en el fallo  condenatorio  (dictado  por  él)  y que, por ende, su imparcialidad puede estar  viciada  en  cuanto  ya  adoptó  posturas,  el  17 de febrero de 2010 (radicado  33.525),  en  un  caso  en  donde  en  la sentencia se había negado la prisión  domiciliaria   que   luego   fue   postulada   al   juez   ejecutor,   la  Corte  expuso:   

“La  materialidad  de  la  causal  que se  invoca  se  constata con la simple revisión de la sentencia condenatoria, en la  cual  claramente  se nota que el juez se ocupó de manera expresa de la prisión  domiciliaria  de…  la cual negó con una argumentación relativamente extensa,  lo  que  conlleva a concluir que ya comprometió su criterio en esa materia, por  lo  que  deberá  ser  alejado  del  conocimiento  de  dicho  asunto  en segunda  instancia.   

De  suerte  que la expectativa que tiene el  condenado…  a que la administración de justicia provea para el trámite de la  ejecución  de  su  condena,  un juez imparcial, debe ser satisfecha, lo cual se  garantiza    declarando    fundada    el    impedimento    propuesto    por   el  magistrado…    

Así   las   cosas,  no  se  aceptará  el  impedimento  manifestado  por  el  Juez  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de  Seguridad de Arauca.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Declarar     infundado    el  impedimento  formulado  por  el  Juez  de  Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad de Arauca (Arauca), para vigilar la ejecución de la pena  impuesta  a  Hermerson José Santis Paredes.    En  consecuencia,  el  funcionario deberá conocer de la ejecución del fallo de que  se trata.   

         

Contra la presente determinación no procede  ningún recurso.   

Cópiese y Cúmplase  

Fernando Alberto Castro Caballero  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Eugenio Fernández Carlier  

María    del    Rosario    González  Muñoz   

Gustavo Enrique Malo Fernández  

PERMISO  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Folios  15 a 22 – cuaderno  No.1.   

2 Cfr.  Folio  35  – ibídem.   

3 Cfr.  Folios  7  a 10 – cuaderno  No.2.   

4 Auto  del 15 de julio de 2003 radicación 21149.     

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