AP5359-2014(44456)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

AP5359-2014  

Radicación n° 44456  

(Aprobado Acta No. 288)  

          Bogotá,   D.C.,   tres   (3)  de  septiembre  de  dos  mil  catorce  (2014)   

ASUNTO  

          Se  pronuncia  la  Sala  en  torno  al impedimento presentado por el  doctor  Leoxmar  Benjamin  Muñoz  Alvear,  Magistrado del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Cali,  para  conocer del recurso de apelación contra el  auto  interlocutorio  emitido  por  el  Juzgado  Noveno  Penal  del Circuito con  funciones  de  conocimiento  de  la  misma ciudad, dentro del proceso adelantado  contra  Juan  Carlos Martínez Sinisterra, Oscar Yesid Ramírez, Alina Martínez  García,  José  Francisco  Angulo  Jaimes,  Luis  Enrique Forero Téllez, Jairo  Fernando  Cándelo  Banguero  y María del Pilar Yangana Cubides por los delitos  de  cohecho  propio,  cohecho  por  dar  u ofrecer y tentativa de alteración de  resultados electorales.   

ANTECEDENTES  

          En  el  curso  de  la  audiencia  preparatoria  celebrada dentro del  trámite  adelantado  contra  los acusados en mención, el Juez Noveno Penal del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento de Cali ordenó la práctica de todas  las  pruebas  solicitadas por la Fiscalía y por la defensa, pronunciamiento que  fue impugnado en apelación por la defensa.   

Asumido  el  conocimiento  del  asunto por el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Calí,  el  Magistrado  Leoxmar  Benjamin  Muñoz  Alvear manifestó su impedimento para pronunciarse en torno al  asunto  conforme  con  la  causal quinta del artículo 56 de la Ley 906 de 2004,  toda  vez  que  tiene  amistad íntima con la doctora Lucy Elena Vélez García,  quien    actúa   como   defensora   del   acusado   Jairo   Fernando   Cándelo  Banguero.   

En apoyo de su manifestación, explica que la  doctora  Vélez  García  es  la  esposa  del  doctor Orlando Echeverry Salazar,  Magistrado  del  Tribunal  de  Cali “…con quien por  ser  compañero  de  trabajo,  tenemos  excelentes  lazos  de  amistad que se ha  extendido  a  su  cónyuge,  al  punto  que  hemos compartido en unión familiar  varios  eventos,  circunstancias  que se enmarcan dentro de la causal quinta del  art. 56 del C.P.P. AMISTAD ÍNTIMA…”.   

Por tanto, considera procedente apartarse del  conocimiento del asunto.   

El  Tribunal Superior de Cali, en Sala Dual,  por  medio  de  decisión  del  13  de  agosto  del año en curso, no aceptó la  manifestación  de  impedimento del Magistrado Muñoz Alvear, por considerar que  se  limitó  a  decir que tiene excelentes lazos de amistad con su compañero de  Sala  Penal,  doctor  Orlando Echeverry Salazar, los cuales hace extensivos a su  esposa,  doctora  Lucy  Elena  Vélez  García,  pero sin precisar de que manera  dicha  circunstancia  puede  afectar su imparcialidad, ecuanimidad y objetividad  al momento de decidir sobre el pronunciamiento impugnado.   

Agregaron  que si bien entre los integrantes  de  una  Corporación  surgen  lazos  de  amistad,  no es factible otorgarles el  alcance  pretendido  por el peticionario, pues en tales condiciones, salvo casos  excepcionales,  tendrían  que  declarase  impedidos  todos  los integrantes del  Tribunal,  quienes  también  conocen  de  años  atrás al Magistrado Echeverry  Salazar y a la abogada Vélez García.   

Negado el impedimento en dichos términos, se  remitió  el  expediente a esta Corporación con fundamento en lo preceptuado en  el artículo 58 A del Código de Procedimiento Penal.   

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

Sea  lo  primero  precisar  que  la  Sala de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia es competente para resolver de  plano  el  asunto  sometido  a  su  consideración,  conforme lo previsto en los  artículos  57 y 341 de la Ley 906 de 2004, modificados por el 83 de la Ley 1395  de  2010,  normas  que  le  asignan  y  regulan  la función de decidir sobre la  manifestación  de  impedimento  que  proviene  de  los  Magistrados de Tribunal  cuando, como en este caso, ha sido previamente declarada infundada.   

Ahora  bien,  es  necesario señalar que los  motivos  específicos  constitutivos de impedimento o recusación se estatuyeron  en  desarrollo  del  principio  de  imparcialidad,  con  el fin de garantizar al  conglomerado  social que el funcionario judicial llamado a resolver el conflicto  jurídico   sea   ajeno   a   cualquier   interés   distinto  al  de  la  recta  administración de justicia.   

De esta manera, la garantía de imparcialidad  se  eleva  a  la  categoría  de  elemento esencial para preservar el derecho al  debido  proceso  y  se  constituye  en  herramienta idónea para salvaguardar la  confianza  en  el  Estado  de  Derecho  a  través  de  decisiones  que gocen de  credibilidad   social   y   legitimidad  democrática,  garantizando  a las partes y a la comunidad en general, la transparencia y rigor  que     orienta    la    tarea    de    administrar    justicia,    regulación  que trasciende la normatividad interna, en la medida en  que  se  encuentra prevista en el artículo 10º de la Declaración Universal de  Derechos  Humanos,  así  como  en  el  artículo  14,  numeral  1°,  del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por   tal  motivo,  la  manifestación  de  impedimento  del  funcionario  judicial debe ser un acto unilateral, voluntario,  oficioso  y  obligatorio  ante la concurrencia de cualquiera de las causales que  de  modo  taxativo  contempla  la  ley, para negarse a conocer de un determinado  proceso  y,   por  lo  mismo, debe estar soportada dentro de los cauces del  postulado  de  la  buena fe que rige para todos los sujetos procesales y para el  funcionario  judicial,  pues  este  instituto  no  debe servir para entorpecer o  dilatar   el   transcurso   normal   del   proceso   penal  o  para  sustraerse,  indebidamente, de la obligación de decidir.   

En  tales  condiciones,  la  búsqueda de la  imparcialidad   judicial   no   es   un   concepto  que  pueda  confundirse  con  discrecionalidad,  ni mucho menos con arbitrariedad, pues por esa vía normativa  no  se  conceden  al  juez  facultades  abiertas  o  desbordadas  de actuación.   

          En  esta  oportunidad,  la  circunstancia  impediente  invocada por el Magistrado Leoxmar Benjamin  Muñoz  Alvear para apartarse del conocimiento de este  asunto,  es  la  consagrada  en el numeral 5º del artículo 56 de la Ley 906 de  2004, cuyo tenor literal es el siguiente:   

“…  ARTÍCULO  56.  CAUSALES  DE  IMPEDIMENTO.  Son  causales  de  impedimento:  (…)  5. Que exista amistad íntima o enemistad grave  entre  alguna  de  las  partes,  denunciante  víctima  o  perjudicado y el funcionario  judicial…”.   

En  torno a dicha eventualidad, ha expresado  la    Sala1  que  como el motivo de amistad íntima alude a una relación entre  personas  que,  además  de dispensarse trato y confianza recíprocos, comparten  sentimientos   y   pensamientos  que  hacen  parte  del  fuero  interno  de  los  relacionados,  se  ha admitido con cierta flexibilidad esta clase de expresiones  impeditivas,  merced  a su marcado raigambre subjetivo, sólo a cambio de que el  funcionario  diga  con claridad los fundamentos del sentimiento de transparencia  y  seguridad  que  quiere transmitir a las partes y a la comunidad, a fin de que  el  examen  de  quien  deba  resolver  no  sea un mero acto de cortesía sino la  aceptación  o  negación  de  circunstancias que supuestamente ponen en vilo la  imparcialidad del juicio.   

En  este  caso,  la  Sala de Casación Penal  observa  que  las  razones que aduce el Magistrado se contraen al trato laboral,  respeto  mutuo   y  colegaje   existente con su compañero de labores,  Magistrado  Orlando  Echeverry  Salazar  y  su esposa, doctora Lucy Elena Vélez  García,  ,  las cuales, como bien lo dicen los restantes integrantes de la Sala  que  negaron el impedimento, no alcanzan a configurar la causal aducida, pues en  verdad  el  cordial  trato  diario  y  el  conocimiento  mutuo  de  vieja  data,  situaciones  nada  extrañas  entre  servidores de la rama judicial de distintas  jerarquías,  no  son  circunstancias que, por sí mismas, lleguen a comprometer  el  deber  de  imparcialidad requerido en la debida administración de justicia,  por  cuanto  no  trascienden  necesariamente  hacia  sentimientos  profundos  de  afinidad, solidaridad y comunidad de intereses y sentimientos.   

Ninguna  situación  como  estas, aparte del  conocimiento  mutuo,   el  ejercicio  común  de  la  misma profesión y la  simpatía   por  compartir  en  unión  familiar  varios  eventos,  sustenta  el  Magistrado,  razón  por  la  cual  la  Sala  habrá  de  declarar  infundado el  impedimento alegado por esta causal.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Declarar   infundado   el   impedimento  manifestado  por  el Magistrado Leoxmar Benjamin Muñoz  Alvear  para  pronunciarse en este asunto, motivo por  el cual debe continuar frente al conocimiento del mismo.   

         Remítase  el  expediente  a la Sala Penal del Tribunal Superior de  Cali.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ M.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto del 7 de marzo de 2007, radicación No. 26693.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *