AP4880-2016(48478)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

       

PATRICIA    SALAZAR  CUÉLLAR   

MAGISTRADA  PONENTE   

AP4880-2016   

Radicación    No.:  48478   

Acta      No.  224   

Bogotá D. C.,  veintisiete (27) de julio  de dos mil dieciséis (2016).   

VISTOS  

De acuerdo con lo dispuesto por el numeral 4º  del  artículo 32 de la Ley 906 de 2004, define la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia, la competencia para conocer del proceso adelantado  contra  MILTON  DARÍO  GUTIÉRREZ  ZAPATA,  procesado  por  los  delitos de fabricación, tráfico y porte de  armas,  municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o  explosivos, y concierto para delinquir agravado.   

HECHOS  

          Según el escrito de acusación:   

De  acuerdo a las actuaciones investigativas  adelantadas  se  recolectó  valiosa  información  a  través  de declaraciones  juramentadas,   inspección   a   procesos,   reconocimientos   fotográficos  y  verificaciones,  y  se  estableció  que  MILTON DARÍO  GUTIÉRREZ   ZAPATA   hizo  parte  de  una  estructura  delictiva  conformada  por militares activos y retirados, quienes se dedicaban a  sustraer  y comercializar ilícitamente armas y partes de las mismas, municiones  y  explosivos  con destino a organizaciones armadas ilegales que delinquen en el  territorio nacional.   

(…)  se  evidencian coincidencias entre lo  manifestado  por  la  fuente  no  formal  y  lo  manifestado por Yúnior Julián  García  Ríos, en el sentido que desde un batallón ubicado en el Barrio Buenos  Aires  de  la  Ciudad  de Medellín, un miembro del Ejército Nacional quien era  contacto  del  Sargento Primero Víctor Hugo Vélez Granada, hacía las veces de  jefe  de  depósito de armamento en la Cuarta Brigada, quien haciendo uso de sus  atribuciones  laborales  y  abusando  de la confianza que el Estado depositó en  él,  sustrajo  de manera arbitraria e ilegal, fusiles calibre 5.56 y 7.62, así  como  partes  esenciales  para  los  mismos,  los  cuales había (sic) resultado  averiados luego de un incendio (…).   

Igualmente  además  de  los  documentos que  reposaban  en  la  carpeta del señor Víctor Hugo Vélez Granada, cabe destacar  el  contenido  del Informe de Investigador de Campo suscrito por el investigador  CARLOS  ALBERTO  GUZMÁN,  analista  del sistema Esperanza, quien se encargó de  realizar  las  escuchas de los audios obtenidos de la interceptación legalmente  ordenada  por el Despacho 33 Especializado Bacrim, contra el abonado celular No.  3127234554,  el  cual  arrojó como resultado que este era utilizado por Víctor  Hugo   Vélez  Granada,  quien  a  través  del  mismo  realizó  coordinaciones  relacionadas   con  la  sustracción  de  armas  y  partes  de  las  mismas,  en  complicidad  con  otro  sujeto  de quien se estableció en dichas comunicaciones  que    éste   respondía   al   nombre   de   Darío  Gutiérrez;  lo  cual  hace  creer  que  este sujeto y  Milton   Darío   Gutiérrez   Zapata,   serían la misma persona.   

Dicho lo anterior, se debe tener en cuenta lo  aportado  por  Yúnior  Julián  García  Ríos,  en  diligencia de Declaración  jurada   cuando   hace   referencia  a  que  él  recibía  partes  de  fusiles,  provenientes  de Víctor Hugo Vélez, quien a su vez según dicho relato, tenía  un  contacto  en  una  unidad  militar de Medellín, cuyo depósito de armamento  había   resultado  incendiado  hace  algunos  años;  y  del  cual  se  hacían  sustracciones  ilícitas de las armas que a la postre iban a parar a manos de la  banda   criminal   de   los   Urabeños  en  los  departamentos  de  Córdoba  y  Antioquia.   

(…)  Teniendo  en  cuenta todo el material  probatorio  recolectado,  entre los que se encuentran declaraciones juramentadas  y  reconocimiento  en  álbumes fotográficos de YÚNIOR JULIÁN GARCÍA RÍOS y  VÍCTOR   HUGO  VÉLEZ  GRANADA;  entrevistas  y  documentos  aportados  por  el  Batallón  de  ASPC  No. 4 Yariguies; inspecciones judiciales, entre otros dejan  entrever  que  efectivamente  el  señor  MILTON DARÍO  GUTIÉRREZ   ZAPATA   identificado   con  cédula  de  ciudadanía  No.  7.714.130  de  Neiva,  con  su  actuar  al  margen de la ley y  amparado  en la investidura de funcionario público, se constituyó en la figura  más  importante  de  la  cadena  que  permite  la  existencia de organizaciones  criminales  como  la  de  los  Urabeños,  los  cuales por medio de la violencia  ejercida  por  el uso de las armas que este sujeto abusivamente sustraía de los  armerillos   militares,   les   facilitaba   su  dedicación  a  actividades  de  narcotráfico,    realización    de    masacres    y   asesinatos   selectivos,  desplazamientos forzados, extorsiones entre otros.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          Por  las  circunstancias  fácticas descritas, el 27 de noviembre de  2015  el Juzgado Cuarto Penal Municipal con Función de Control de Garantías de  Valledupar,  previa  petición de la Fiscalía 30 Especializada de la Dirección  Nacional  de  Crimen  Organizado  de Bogotá – BACRIM, expidió orden de captura  contra    MILTON    DARÍO    GUTIÉRREZ    ZAPATA1,  la que se materializó en el  Batallón  Nueva  Granada  de  Barrancabermeja  el  30  de noviembre de la misma  anualidad2.   

         Acto  seguido,  en  audiencia  preliminar celebrada los días 1º y  2º  de  diciembre  de  2015, ante el Juzgado 21 Penal Municipal con Función de  Control  de  Garantías  de  Bogotá,  se  impartió  legalidad  a la captura de  GUTIÉRREZ  ZAPATA  y la fiscalía le formuló imputación como presunto coautor  de  los  delitos  de  fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso  restringido,  de  uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos, y concierto  para  delinquir agravado, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 366,  340   y   342   del   Código   Penal.  El  procesado  se  allanó a los cargos3.   Además,   en   la  misma  diligencia  le  fue  impuesta  medida de aseguramiento consistente en detención  preventiva    en    establecimiento    carcelario4.   

         El  13  de junio de 2016 la Fiscalía radicó escrito de acusación  con  allanamiento  a  cargos.  La actuación fue asignada por reparto al Juzgado  Octavo Penal del Circuito Especializado de Bogotá.   

         Convocadas   las   partes   para  diligencia  de  verificación  de  allanamiento    e    individualización    de   pena   y   sentencia,   el  defensor  de  GUTIÉRREZ  ZAPATA  impugnó  la  competencia  del  juzgado  mencionado.  Consideró  que  debe  ser  asignada  a los juzgados de la misma especialidad en la ciudad de Medellín, por  ser  éste  el  lugar  donde  ocurrió  el  delito más grave imputado, esto es,  tráfico  y  porte  de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de  las  Fuerzas  Armadas  o  explosivos.  Explicó  el abogado que al momento de la  formulación  de  imputación, a su defendido se le endilgó la conducta punible  mencionada,   particularmente   por   los   verbos   rectores   de  “traficar,   transportar   y   suministrar   armas”  lo  que  tuvo  lugar en Medellín, por  cuanto  el  acusado  se encontraba adscrito al batallón de esa localidad, y era  allí donde laboraba.   

          La   representante   de   la  fiscalía  se  opuso  a  la  solicitud  presentada.  Indicó  que  el  defensor  desconoce  que  las  conductas punibles  imputadas  a  GUTIÉRREZ  ZAPATA  no  sólo  ocurrieron en Medellín, sino en el  “contexto del territorio nacional”.   

          Escuchadas  las  intervenciones  de  las partes, el juez cognoscente  expresó   que   la   petición  del  abogado  era  improcedente.  Señaló  que  “conforme  las  evidencias  que  el Despacho tuvo la  oportunidad  de analizar y revisar se observa que el delito de tráfico de armas  se  dio  en  varios  sitios del país, entre otros Bogotá (…). Hay un evento,  entre  los que me acuerdo, sucedido en el barrio centenario de Bogotá, el 30 de  noviembre   de   2015,   y  otros  eventos  en  varias  ciudades  del  país”.  Así  mismo,  señaló  que  según  el  testimonio de  Yúnior  Julián  García Ríos, se aprecia que el aquí procesado, “tenía  una  bodega  en  Girardota,  donde  se hacía el cargue y  descargue  de  armas  para  ser  distribuidas  a  otras  ciudades,  no  sólo  a  Medellín”.   

          Por  tal  motivo,  consideró  el  juez  que sí era competente para  conocer  del proceso que cursa contra MILTON DARÍO GUTIÉRREZ ZAPATA, y dispuso  el  envío  del diligenciamiento a esta Corporación, con miras a la definición  correspondiente.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  Corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, conforme a los  lineamientos  contenidos  en  el  numeral  4°  del  artículo 32 del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de 2004),  pronunciarse  sobre la competencia cuando se trate de juzgados de  diferentes distritos.   

2.   El   acontecer  fáctico  denotado  en  precedencia,  permite  advertir que es un número plural de ilícitos los que se  le  endilgan  al  aquí  acusado,  ya  que,  según  lo  informa  el  escrito de  acusación,  el  Sargento  Viceprimero  del  Ejército  Nacional,  MILTON DARÍO  GUTIÉRREZ  ZAPATA  era  miembro  de  una organización delictiva conformada por  militares    activos    y   retirados,   que   se   dedicaban   a   “sustraer  y  comercializar” de manera  ilícita,  armas,  partes de las mismas, municiones y explosivos, para abastecer  a  diferentes  grupos  armados  ilegales  que  delinquen  en  el “territorio nacional”.   

Así, el     artículo    51    de  la  Ley  906  de  2004,  regula  las  distintas   modalidades  en  que  puede  presentarse  la  conexidad,  de  manera  concreta    los   numerales   2º,   3º  y  4º,  que  indican  la  existencia  de  este  fenómeno     cuando     acaece     un    concurso    de    conductas  punibles,   en   los   siguientes   términos:   

2.  Se  impute a una persona la comisión de  más  de  un  delito  con  una acción u omisión o varias acciones u omisiones,  realizadas con unidad de tiempo y lugar.   

3.  Se  impute a una persona la comisión de  varios  delitos,  cuando  unos  se  han  realizado  con  el  fin de facilitar la  ejecución  o procurar la impunidad de otros; o con ocasión o como consecuencia  de otro.   

4.  Se  impute  a  una  o  más  personas la  comisión  de  uno o varios delitos en las que exista homogeneidad en el modo de  actuar  de  los autores o partícipes, relación razonable de lugar y tiempo, y,  la  evidencia  aportada  a  una  de  las  investigaciones  pueda  influir  en la  otra.   

A   su   vez,   el  artículo        52        de       la       normatividad       citada,  al  referirse  a la competencia  por conexidad, expresa:   

Cuando  deban  juzgarse  delitos  conexos  conocerá  de  ellos  el  juez de mayor jerarquía de acuerdo con la competencia  por  razón  del  fuero  legal  o la naturaleza del asunto; si corresponden a la  misma  jerarquía será factor de competencia el territorio, en forma excluyente  y  preferente,  en  el  siguiente  orden:  donde se haya cometido el delito más  grave;  donde  se  haya  realizado  el  mayor  número de delitos; donde se haya  producido  la  primera  aprehensión  o  donde  se  haya  formulado  primero  la  imputación.   

Cuando  se trate de conexidad entre delitos  de  competencia  del juez penal de circuito especializado y cualquier     otro    funcionario    judicial    corresponderá el juzgamiento a aquel.   

Al  tenor  de  ese  canon,  no se censura la  jerarquía  del Juez al que corresponde conocer del proceso, toda vez que por la  naturaleza  del  asunto,  uno  de  los delitos que se le endilga al imputado, es  decir,  el  de  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas,  municiones de uso  restringido,  de  uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos, corresponde  a  los Jueces Penales del Circuito Especializados, de conformidad con lo normado  en   el   numeral   23   del   artículo   35   del   Código  de  Procedimiento  Penal5.    

Ahora, por factor del territorio, atendiendo  al   lugar  donde  tuvo  ocurrencia  el  delito  más  grave,  advierte  la  Sala  que  de conformidad con el  artículo  366 del Código Penal, el injusto de mayor gravedad corresponde al de  fabricación,  tráfico  y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso  privativo  de  las  Fuerzas  Armadas  o explosivos, cuya pena de prisión oscila  entre  11 a 15 años de prisión, extremos superiores a los contemplados para el  otro delito por el que se procede.   

A  partir  de este criterio se puede colegir  que  el Juzgado Octavo Penal del Circuito Especializado de Bogotá es competente  para  conocer  del  proceso que cursa contra GUTIÉRREZ ZAPATA, en la medida que  el  injusto  en  cita  tuvo  ocurrencia, como bien lo precisó la Delegada de la  Fiscalía,  en  todo  el  “territorio  nacional”,  lo  que  le  permitió, conforme su particular teoría  del   caso,   escoger   esta   ciudad  capital  para  presentar  la  acusación.   

Debe comprender el abogado defensor que, aun  cuando  el  sitio  de  donde  presuntamente  el  procesado  sustrajo  de  manera  arbitraria  e  ilegal  las armas, partes de las mismas, municiones y explosivos,  fue  del  Batallón  de  la  ciudad  de  Medellín  en  donde  él se encontraba  acantonado,   ello   no  significa  que  su  actuar  ilícito  se  haya  agotado  exclusivamente  en  dicha  municipalidad.  Por el contrario, debe observar que a  GUTIÉRREZ  ZAPATA  le  fueron  imputados  los  verbos  rectores de “traficar,   transportar,   suministrar,   almacenar,   portar  o  tener”6,  esos  elementos  de  uso  restringido  y privativo de las Fuerzas  Armadas,  que  además,  estaban destinados a diferentes grupos armados ilegales  que  operan  en  el  país,  lo que demuestra sin duda que el delito en mención  tuvo incidencia en todo el territorio nacional.   

Por consiguiente, acorde con lo anotado, las  diligencias   serán  remitidas  inmediatamente  al  Juzgado  Octavo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá,  para  que  se  continúe  con el trámite  correspondiente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         

          1.   DECLARAR  que  la competencia para conocer del proceso que cursa  contra  MILTON DARÍO GUTIÉRREZ ZAPATA, corresponde al Juzgado Octavo Penal del  Circuito  Especializado  de  Bogotá, conforme con las motivaciones plasmadas en  el    cuerpo    del    presente   proveído.   En   consecuencia,   ORDENAR   el   envío  inmediato  de  las  diligencias  al  citado  despacho judicial para que se continúe con el trámite  correspondiente.   

2.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

3.  Comuníquese y  Cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1  Cuaderno    Anexos.   Folios   183   – 184.   

2  Ibíd.   Folios   190  –  191.   

3  Ibíd. Folio 251.   

4  Ibíd. Folio 252.   

5     ARTÍCULO   35.   DE   LOS   JUECES   PENALES  DE  CIRCUITO  ESPECIALIZADOS.   Los   jueces   penales   de   circuito  especializado  conocen  de:   

(…)  

23.  De  los  delitos  señalados  en  el  artículo 366 del Código Penal.   

6  Cuaderno Anexos. Folio 291.     

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