AP4846-2016(48145)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP4846-2016  

Radicación n° 48145  

(Aprobado  Acta No.  224)   

Bogotá D.C., veintisiete (27) de julio de dos  mil dieciséis (2016).   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisión de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  interpuesto  por el apoderado de  ORLANDO  RAFAEL  BOLAÑOS  ROBLES  contra la sentencia de octubre 26 de 2015 del  Tribunal   Superior  de  Santa  Marta,  mediante  la  cual  confirmó  el  fallo  condenatorio  de  marzo  6  de ese año dictado por el Juzgado Primero Penal del  Circuito  de  esa ciudad, por el delito de peculado por apropiación en grado de  tentativa    en    concurso    homogéneo    y    sucesivo,    en   calidad   de  interviniente.   

HECHOS  

El  abogado Walter Enrique Oñate Correa en  su  condición  de  apoderado  judicial  de  sus  padres Jaime José y Estebana,  presentó  en  el  Juzgado Segundo Civil Municipal de  Ciénaga     demandas    ejecutivas    en     contra     del     Instituto    de    Seguro    Social  Seccional  Magdalena,      con     fundamento  en  facturas  de compra de    drogas   sin   soportes,  autorizaciones  médicas o registro en las historias clínicas de  ellos,              librándose   mandamientos  de pago el 27 de marzo y 13 de abril de  2007    por    las    sumas    de    $22.175.608    y    $28.476.400.   

El  8  de mayo de  ese  año,  ORLANDO RAFAEL  BOLAÑOS          ROBLES         apoderado           sustituto    de    los    ejecutantes      desiste    de   la   demanda   a   nombre   de  Estebana.  El  23  de  mayo  nuevamente  entabla  acción  ejecutiva  a  nombre de ella, por lo cual luego de  librarse  mandamiento  de  pago,  ordenarse  la  acumulación  de pretensiones y  seguir  adelante  la ejecución, en julio presenta  la  liquidación   del   crédito   por   la   suma   de  $34.377.319. En   el   mes   de  octubre,  Oñate   Correa   reasume   el  poder  y  desiste  de  las pretensiones de la sentencia emitida.   

ANTECEDENTES  

El 30    de    marzo   de   2012 la Fiscalía  19     Seccional    Adscrita   a   la   Unidad  Anticorrupción,  ordena  apertura  de  instrucción  a  ORLANDO RAFAEL BOLAÑOS  ROBLES    y    otros1.   

El   12  de  julio  de  2012  dispone  la  acumulación  de  esta a la iniciada el 16  de  abril de  2010,    por tratarse de los mismos hechos.   

El  22  de mayo de  2013  el sindicado rinde  indagatoria, en cuya diligencia le son imputados los  delitos   de   falsedad   en   documento   privado2,  peculado  por apropiación  en   grado   de   tentativa   y   fraude  procesal3.   

El          29        de        agosto      de     2014  en audiencia de formulación de cargos, BOLAÑOS ROBLES aceptó  su   responsabilidad   como   interviniente   en   el  delito  de  peculado  por  apropiación,  en    la   modalidad   de   tentativa,     en    concurso    homogéneo    y    sucesivo    de    hechos  punibles.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   postula   un  (1)  cargo.   

1. Con sustento en el numeral 1 del artículo  207  de  la  ley 600 de 2000, el recurrente expresa que la sentencia fue dictada  en   un  juicio  nulo  por  violación  del  debido  proceso,  en  razón  a  la  vulneración de la prohibición del non bis in ídem.   

Tal irregularidad se configura porque en este  asunto  se  le  condena  por  el  delito  de  concierto para delinquir agravado,  mientras  que  en la sentencia cuya copia allegada al proceso en el trámite del  recurso    de    apelación,    aparece    absuelto   de   la   misma   conducta  punible.   

2.  Con  fundamento  en  la  causal  1ª del  artículo  207 de la Ley 600 de 2000, aduce la violación directa de la norma de  derecho  sustancial  por  falta  de  aplicación del artículo 32 numeral 11 del  Código Penal y aplicación indebida del 397 ibídem.   

El  acusado  actuó  en error insuperable de  interpretación  de la situación fáctica y jurídica, es decir sin dolo y bajo  el supuesto de la buena fe.   

CONSIDERACIONES  

La demanda de casación será inadmitida por  falta  de interés del recurrente y ausencia de los requisitos del artículo 212  de la Ley 600 2000.   

El  artículo 40 de la citada ley, establece  la  sentencia  anticipada como mecanismo anormal de terminación del proceso, el  cual   obliga   al  juez  a  dictar  el  fallo  de  acuerdo  con  los  hechos  y  circunstancias  aceptados por el procesado, salvo la existencia de violación de  garantías fundamentales.   

Contra el mismo proceden los recursos de ley,  los  cuales  pueden  interponer,  entre  otros,  el  procesado y su defensor por  inconformidad  en  la  dosificación  de la pena, la negación de los mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad  y  la  declaración  de  extinción de dominio sobre bienes.   

La  restricción  impuesta  por la ley tiene  como  finalidad evitar la retractación de la aceptación de los delitos y de la  responsabilidad  de  su  autor,  cuando  la  voluntariedad  del sometido a dicho  mecanismo  no  ha  sido  influenciada por vicio o coacción que haya impedido su  libre determinación.   

Dado que la demanda no discute ninguno de los  aspectos  habilitantes  para  la  interposición  de  los recursos por parte del  procesado  o  su  defensor, es evidente la carencia de interés para postular el  reparo    contra    la    sentencia,    motivo     suficiente    para    su  inadmisión.   

El   error   invencible   excluyente   de  responsabilidad  citado  en  el  libelo,  equivale  a  la  retractación  de  la  aceptación  de  los hechos y circunstancias consignados en el acta suscrita por  el  sindicado,  contraviene la limitación establecida en el citado artículo 40  y   su   proposición  no  es  demostrativa  de  violación  de  las  garantías  fundamentales que imponga su trámite.   

Ahora bien, cuando se denuncia la violación  directa  de  la  ley  sustancial en cualquiera de sus tres modalidades, falta de  aplicación,  interpretación  errónea  y  aplicación indebida, es presupuesto  esencial  la aceptación de los hechos tal como fueron declarados probados en la  sentencia  y  la  valoración probatoria del juzgador, pues el motivo casacional  responde a un juicio en puro derecho.   

Adicionalmente a la ausencia de interés para  acudir  en  casación,  el  casacionista  ignora  la  técnica  requerida  en la  proposición  de  la  causal  primera  por  falta  de aplicación de la norma de  derecho  sustancial, al acudir a la prueba para demostrar el error invencible en  la  conducta  del  procesado  alegando  la ausencia de dolo y la presencia de la  buena  fe,  circunstancias contrarias a lo demostrado en la sentencia de primera  instancia.   

En  esta,  el  a  quo  encuentra  probada la  intención  del  acusado  para  apoderarse  de dineros del ISS y de cómo tenía  conocimiento  sobre  la  condición  espuria  de  los  documentos soporte de las  facturas  de  compra  de  medicinas  y  sustento  de  los  mandamientos  de pago  ordenados por el juzgado.   

Así  las  cosas,  los  razonamientos  del  recurrente  carecen de fundamento, corresponden a un discurso suyo alejado de la  realidad  procesal  mediante  el  cual  desconoce  los  sustentos  probatorios y  jurídicos de la sentencia atacada.   

Discute   también  la  atipicidad  de  la  conducta,  al  estimar  que  el  acusado  no  era  servidor público ni manejaba  dineros  públicos,  reproche  que  debía  proponer  en  capítulo separado con  debida argumentación jurídica.   

Además,  en  el desarrollo de la censura el  recurrente  parte  de  supuestos  equivocados,  al aducir que el fallo ignora la  confesión  de  Walter  Oñate  Cuello  y la decisión del proceso disciplinario  favorable  al  acusado,  prueba  demostrativa  de que el acusado no conocía los  delitos investigados.   

Un  cuestionamiento como el de la naturaleza  señalada,  corresponde sin duda, a un error en la apreciación de la prueba que  ha  debido encauzar por el cuerpo segundo, como violación indirecta de la ley y  no por la causal invocada.   

Finalmente la falta de claridad y concreción  del  cargo  es  evidente,  al aducir dentro del mismo reparo la vulneración del  debido  proceso por falta de aplicación del principio de favorabilidad, bajo la  afirmación  del  libelista  de permitir la Ley 906 de 2004 la retractación del  allanamiento   a   cargos,   sin   ofrecer   razonamientos  plausibles  en  esta  sede.   

Dadas   las   manifiestas   deficiencias  presentadas  por  el  libelo la Sala lo inadmitirá, sin que supere sus defectos  para  disponer  su trámite de acuerdo con lo previsto en el artículo 217 de la  Ley  600  de  2000, porque no observa la violación de garantías de los sujetos  procesales  ni  se  da  ninguno  de  los  supuestos que permita su intervención  oficiosa.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de   casación de origen y procedencia anotados, presentada por el defensor  de ORLANDO RAFAEL BOLAÑOS ROBLES.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

        Cópiese,  notifíquese y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Antonio  José  Pupo  Yohaid  y Walter Enrique Oñate Correa, fls. 234,235, cdno  original 2.   

2 En  resolución  de  mayo  6  de  2014,  la Fiscalía declara la prescripción de la  acción  penal  respecto  de  este  delito  y  se  abstiene de imponer medida de  aseguramiento por los demás; fls. 1 a 61, cdno original 4.   

3  Mediante   resolución   de   agosto  28  de  2014,  la  Fiscalía  precluye  la  instrucción  en  relación  con  este  delito;  fls.  154  a 159, cdno original  4.     

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