AP477-2014(39655)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

AP477-2014  

Radicación n° 39655  

(Aprobado Acta No.36)  

Bogotá D.C., diez (10) de febrero de dos mil  catorce (2014).   

Decide la Sala lo relativo a la admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión,  presentada  a  través de apoderado por GUSTAVO  PADILLA  BOLAÑOS y NEYLA ROSA PEÑA ARROYO,   contra el auto de fecha  23  de  septiembre  de 2008 proferido por la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  en virtud del cual se abstuvo de pronunciarse sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación que presentó el apoderado del  tercero  civilmente  responsable,  dentro  del  proceso adelantado por homicidio  culposo  contra  Manuel  Dionisio  Morales  Salgado,  y  en su lugar declaró la  prescripción  de  la  acción  penal  y  la  cesación de todo procedimiento en  contra del procesado en mención.   

I.  ANTECEDENTES   

El  día  10  de  octubre  de  1999  siendo  aproximadamente  las  6:30  de  la  mañana,  en la ciudad de Cartagena sobre la  Avenida  Pedro  de  Heredia,  a  la  altura  de la señal luminosa ubicada en la  intersección  de ésta con la carrera 14 colisionaron el vehículo automotor de  servicio  público  de  placas  UAE  468 conducido por el señor MANUEL DIONISIO  MORALES  SALGADO y la motocicleta de placas TDX-37A, conducida por JAIME PADILLA  PEÑA, resultando fallecido éste último.   

II.  LA DEMANDA   

Al amparo de la causal 2 del artículo 220 de  la  ley  600  de  2000,  aunque equivocadamente se hace alusión en el libelo al  artículo  232  que  no  se  corresponde con la acción impetrada, el accionante  postula   la  revisión   la  cual  se  enuncia  de  la  siguiente  manera:   

“…Cuando  se  hubiere  dictado sentencia  condenatoria  o  que  imponga  medida  de  seguridad,  en  proceso que no podía  iniciarse  o  proseguirse por prescripción de la acción, por falta de querella  o  petición  válidamente  formulada, o por cualquier otra causal de extinción  de la acción penal …”     

Básicamente  hace alusión el demandante al  proceso  seguido  contra  Manuel  Dionisio  Morales  Salgado  por  el  delito de  homicidio  culposo  en Jaime Padilla Peña, respecto del cual anota que culminó  en  primera  instancia con sentencia condenatoria emitida por el Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  de  Cartagena,  a  la pena de tres (3) años de prisión y  accesorias  de privación del derecho a conducir vehículos e interdicción para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  por  el mismo lapso de la  sanción  privativa de la libertad,  que al ser impugnada fue confirmada en  segunda  instancia  por  el  Tribunal  Superior  de la citada ciudad. Agrega que  contra  este  fallo se interpuso el recurso extraordinario de casación, el cual  se  finiquitó  con  decisión  que  declaró  extinguida  la  acción penal por  prescripción.   

En desarrollo de la causal el libelista hace  toda  una  serie  de  consideraciones  y  de  citas de jurisprudencia, que no se  avienen  al  alcance  del  motivo  invocado.  En  tal virtud dedica parte de los  argumentos   a   hablar   de  la  mora  judicial  que  fue  la  causante  de  la  prescripción,  lo  cual  incide  notoriamente  sobre  el derecho de acceso a la  administración  de justicia,  e igualmente se refiere a la responsabilidad  patrimonial  del  Estado cuando sus agentes violan los deberes que les incumben,  incurriendo por lo tanto en falla del servicio.   

Del  mismo modo, el accionante hace énfasis  en  la  acción  de  repetición  en  cuanto  a que los agentes estatales están  llamados  a  indemnizar al Estado, cuando la condena que se dispone en contra de  éste  por  la  jurisdicción  contencioso administrativa se debe a una conducta  dolosa o gravemente culposa.     

En tal virtud solicita que:  

“…se tenga por interpuesto este recurso  contra  las  mencionadas  resoluciones  emanadas  del  Consejo  Seccional  de la  Judicatura  de  Bolívar o se declare la nulidad o anulabilidad de la misma. Tal  como  ordenó  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la Honorable Corte Suprema de  Justicia…”   

III. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          De  entrada  observa  la  Sala  que la acción de revisión  es  ostensiblemente   improcedente   y   por   ende   se  impone  su  rechazo.    

          La  misma  es  considerada  un  instrumento excepcional que tiene la  virtualidad  de  derruir  la inmutabilidad de la cosa juzgada, que adquieren las  sentencias  que  ponen  fin  al  proceso  o las decisiones que produzcan similar  efecto,  (preclusión de la investigación o cesación de procedimiento), cuando  cobran  ejecutoria,  bien  porque contra ellas no se interpuso ningún recurso o  se resolvieron de manera definitiva los utilizados por las partes.   

          La  causal  que  se  invoca  como  sustento  de  la  demanda, aplica  únicamente  en casos de sentencia condenatoria, pero el presente caso según se  consignó   en   precedencia,   culminó  con  una  decisión  que  declaró  la  prescripción  de  la  acción  penal  y  consecuentemente  la cesación de todo  procedimiento  que cursaba en contra del procesado Morales Salgado, esto es, por  virtud   de   tal   determinación   quedaron   sin  efecto  alguno  los  fallos  condenatorios  emitidos  contra el mismo en primera y segunda instancia, de modo  que  no tiene el carácter que exige la norma en alusión para la procedencia de  la revisión.   

          Ahora,  es  verdad  que  la  misma  es  viable respecto de autos que  decretan  la  cesación  de  procedimiento,  lo cual aconteció en este proceso.   

          Sin  embargo,  cuando de tal evento se trata, sólo es viable acudir  a  las  causales  4ª y 5ª del artículo 220 de la ley 600, esto es, cuando con  posterioridad  al  fallo  se  determine  que  este  fue producto de una conducta  típica  del  juez o un tercero, o con base en prueba falsa. En uno u otro caso,  es  imperioso  que  haya una sentencia condenatoria que así lo declare, nada de  lo  cual acreditó el libelista, pues no basta la simple opinión del accionante  en  el  sentido  de  que  pudo  haberse  dado  una  de  las  dos circunstancias.   

          Por  manera  que,  es  manifiestamente  improcedente  la  acción de  revisión    que    se    propone,    luego    ello    significa    que    será  inadmitida.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  SALA  DE  CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

VII. RESUELVE  

INADMITIR la demanda de revisión presentada  de la cual se hizo mención en un comienzo.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO           FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER             MARÍA                   DEL                  ROSARIO                  GONZÁLEZ  MUÑOZ                        

GUSTAVO         E.        MALO  FERNÁNDEZ                                     EYDER  PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

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