AP4735-2016(32645)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP4735-2016  

Radicación N° 32645  

Aprobado  mediante  Acta  No.  225   

Bogotá  D.C.,  veintisiete (27) de julio de  dos mil dieciséis (2016).   

Procede  la  Sala a calificar el mérito del  sumario  seguido  en  contra  del  ex  Representante a la Cámara MANUEL ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR,  a quien se le imputa la comisión de los delitos de cohecho  impropio   en   concurso   homogéneo   y  sucesivo,  en  concurso  con     falsedad     ideológica    en  documento público agravado  por  el  uso  en  concurso  homogéneo  y sucesivo en  calidad    de    autor    mediato    –respecto  de  las  falsedades  contenidas  en  las  resoluciones de  nombramiento   de   MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  MARÍA   ISABEL   DÍAZ  MÁRQUEZ,   MARGARITA   GUERRA   MANUYAMA,  MARÍA DEL  PILAR  TORRES HAYDEN Y OSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ y de  la    expedición    del   carnet   Nº45;  y  como autor de las certificaciones mensuales de cumplimiento  de    labores    correspondiente    a   los   antes   nombrados;   en   concurso  heterogéneo  con  peculado  por  apropiación a favor  de  terceros  en  concurso  homogéneo y sucesivo como  autor  y  concusión  en concurso homogéneo y sucesivo como autor.   

HECHOS  

La  actuación tuvo su origen en la denuncia  instaurada  por el abogado RAFAEL MORENO GODOY, quien dio a conocer una serie de  conductas  con  posible  relevancia  jurídico penal, que fueron llevadas a cabo  por  el  ex  Representante  a  la  Cámara  MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, en  ejercicio de sus funciones.   

Atendiendo a la ruptura de la unidad procesal  dispuesta  por  la  Sala  mediante  auto  de 4 de marzo de 2010, se conservó la  investigación de los siguientes hechos:   

1.- El ex Representante a la Cámara MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA CUELLAR negoció dos nombramiento de su UTL con AMPARO OSPINA  DE  VACCA  y  JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO,  por  $180.000.000  y $80.000.000,  respectivamente,  quienes  se posesionaron en sus cargos el 1º de agosto y el 8  de  mayo  de  2007,  como Asistente V-inicialmente- y Asesor I, respectivamente,  con el fin de obtener una mayor pensión.   

2.-  En desarrollo de la campaña electoral  del  año  2006  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR contó con el apoyo de LUIS  ARTURO  HAYDEN,  OLBAR ANDRADE RINCÓN, RAFAEL MORENO GODOY y JUAN CARLOS PÉREZ  URIBE,  a quienes prometió vincular dentro de su UTL. No obstante, como estaban  inhabilitados  para ejercer cargos públicos, hizo designar en su lugar a MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN,  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  y a ÓSCAR FREDY MORA MÁRQUEZ, sin embargo, quienes cumplían con las  funciones   y   devengaban  los  salarios  eran  los  primeros,  haciéndole  un  reconocimiento monetario a aquéllos.     

Así,  en  cumplimiento  de  ese  acuerdo,  CAREBILLA  CUELLAR  hizo  figurar  como miembros de su UTL a MARÍA ISABEL DÍAZ  MÁRQUEZ  entre  el  7  de  mayo  al  31  de  julio  de 2007 y a partir del 6 de  diciembre  de  2007 hasta 31 de enero de 2011; a MARÍA DEL PILAR TORRES HAYDEN,  entre  el  21  de  julio  de  2006 al 31 de enero de 2007 y después a MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA desde el 5 de febrero de 2007 al 31 de marzo de 2009 y a MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  entre  el  21 de julio de 2006 hasta el 31 de marzo de  2008.   

Situación  que se replicó en la Comisión  Cuarta  Constitucional  Permanente,  mientras  el  ex Representante a la Cámara  fungía  como  Presidente,  en  tanto  hizo figurar en la nómina a ÓSCAR FREDY  MORA  MÁRQUEZ  desde  el 20 de julio de 2007 hasta el 19 de julio de 2008, pero  quien    trabajaba   y   percibía   el   salario   era   JUAN   CARLOS   PÉREZ  URIBE.   

3.-  Para  que  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE  pudiese  desarrollar  la  función  de  conductor  asignado  al  servicio del ex  Representante  a  la Cámara, éste ordenó la expedición del carnet Nº 045, a  favor  de  aquél,  con  vigencia  hasta  el  31  de  julio  de  2008,  la  cual  efectivamente  fue  expedida  por  el  Director  Administrativo de la Cámara de  Representantes,  cuyo  contenido sería falso, en tanto que PÉREZ URIBE no tuvo  ninguna vinculación laboral- formal con esa Corporación.   

4.-  Con el fin de ser cancelada la nómina  correspondiente  a  los integrantes de su UTL certificó mes a mes al Jefe de la  Sección  de Registro y Control de la Cámara de Representantes, el cumplimiento  de  las  funciones  de  MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ entre el 7 de mayo al 31 de  julio  de  2007  y entre el 6 de diciembre de 2007 a noviembre de 2009; a MARÍA  DEL  PILAR  TORRES HAYDEN entre el 21 de julio de 2006 al 31 de enero de 2007, a  MARGARITA  GUERRA MANUYAMA desde el 5 de febrero de 2007 al 31 de marzo de 2009;  a  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  entre  el 21 de julio de 2006 hasta el 31 de  marzo  de 2008 y a ÓSCAR FREDY MORA MÁRQUEZ desde el 20 de julio de 2007 hasta  el  19  de  julio  de 2008. Ello, pese a que quienes cumplían con las funciones  eran  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN,  LUIS  ARTURO  HAYDEN, RAFEAL MORENO GODOY y JUAN  CARLOS PÉREZ URIBE.   

5.-  En  el año 2007 exigió a LUIS ARTURO  HAYDEN  y  RAFAEL  MORENO GODOY la financiación de las campañas regionales del  partido  Cambio  Radical  en el Amazonas, por lo que MARGARITA GUERRA MANUYAMA y  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  obtuvieron créditos en las entidades bancarias  DAVIVIENDA   y  BBVA,  siendo  descontadas  las  cuotas  de  la  nómina  de  la  UTL.   

6.- Exigió en el año 2006 a RAFAEL MORENO  GODOY  sufragar  los  gastos  de  reparación  y  mantenimiento  de la camioneta  oficial  asignada, de placas MQL-590 de Mosquera, marca Toyota Prado, efectuando  los  pagos  con  el dinero correspondiente a la nómina de MARÍA HELENA ORJUELA  ZAPATA,  bajo la amenaza consistente en que de no hacerlo, sería retirado de la  UTL asignada.   

7.- Así mismo, pidió a RAFAEL MORENO GODOY  asumir  las  cuotas  mensuales  del pago de la moto Bross 125 Honda, color azul,  adquirida  por  el  ex  Representante a la Cámara, por intermedio de su cuñado  ORLANDO  DEAZA CURICO, en el almacén Créditos Parra de Leticia- Amazonas, bajo  las    mismas    condiciones   de   pago   antes   descritas   y   con   iguales  consecuencias.       

ANTECEDENTES  

1.  Formulada  la  denuncia  por RAFAEL  MORENO  GODOY,  la Sala mediante auto de 4 de marzo de 2010  dispuso la ruptura de la unidad procesal.   

2.-  Con  auto de 1º de octubre de 2009 se  abrió  investigación previa de conformidad con lo previsto en el artículo 322  de  la  Ley  600  de  2000  y  el  4  de  octubre  de 2013 se ordenó iniciar la  investigación  formal  frente  a  unos hechos, al paso que se inhibió de abrir  formal instrucción por otros.   

3.  En  desarrollo  de  las  pesquisas  se  acreditó  la  condición  foral  de  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR, quien  fungió  como  Representante de la Cámara por la circunscripción electoral del  departamento  de  Amazonas,  para  los  periodos  constitucionales  2006- 2010 y  2010-2014.   

Así como la pertenencia de AMPARO OSPINA DE  VACCA,  JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO,  MARÍA DEL PILAR TORRES AIDE, MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA y MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ a  la  UTL  del  entonces  Representante  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  y la  vinculación  como conductor IV de ÓSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ a la Comisión IV  Constitucional.   

Determinándose   por   la   oficina   de  planeación   y   sistemas  que  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN  presentaba  credencial  inactiva,  mientras  que  JUAN  CARLOS  PÉREZ URIBE, RAFAEL MORENO GODOY y LUIS  ARTURO HAYDEN no aparecían carnetizados.   

Y  la  Secretaría General de la Cámara de  Representantes  explicó  que  para  efectuar  el  pago  de  los  salarios a los  miembros  de  la UTL era necesario que el Representante a la Cámara enviara los  certificados   de  cumplimiento  de  labores,  remitiendo  a  la  actuación  la  documentación  correspondiente  a  AMPARO OSPINA DE VACCA, JOSÉ RAMÓN BECERRA  OSORIO,  MARÍA  DEL PILAR TORRES AIDE, MARGARITA GUERRA MANUYAMA, MARÍA HELENA  ORJUELA ZAPATA y MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ.   

De  igual  forma,  se  determinó  que  el  vehículo  de placas MQL-590 estuvo asignado a MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR,  siendo  conducido  por  VÍCTOR SANTOFIMIO, SANDRA ORTÍZ, RAFAEL MORENO, CÉSAR  GARZÓN,  LUIS  EDUARDO  MAYA, OLBAR ANDRADE, LIBARDO SANTOS, JUAN PÉREZ, PEDRO  MARTÍNEZ, LUIS VERA, DERCY FONSECA y CARLOS CHAPARRO.   

Además, el Procurador Regional de Amazonas  allegó  los  certificados de antecedentes disciplinarios de RAFAEL MORENO GODOY  y  LUIS  ARTURO  HAYDEN,  a  quienes  les  registra  «inhabilidad  para ejercer  función  pública  (5 años). Fecha final: 24/01/2011» e «inhabilidad general  (10 años). Fecha final: 06/02/2015», respectivamente.   

De otra parte, el Fondo de Previsión Social  del  Congreso  -FONPRECON-  informó  que  a  AMPARO  OSPINA  DE  VACCA  le  fue  autorizado  el  retiro  parcial  de  cesantías  y  que JOSÉ RAMÓN BECERRA fue  pensionado  mediante  resolución  Nº0245  de 258 de marzo de 2009, teniendo en  cuenta  los salarios devengados entre el 9 de diciembre de 1998 y 30 de enero de  2008.   

Igualmente,  se determinó que en Créditos  Parra  de  Leticia,  mediante  factura  Nº  003856 de 24 de mayo de 2007 le fue  concedido  un  crédito  a ORLANDO DEAZA CURICO, como primer comprador y a PEDRO  CARVALHO  DO  SANTOS, como segundo comprador, para adquirir la motocicleta marca  Honda,  tipo  NRX125ES,  modelo  2007,  motor  Nº  JC30E95623532,  color  azul;  efectuándose  el pago de una cuota inicial por $2.500.000 y 12 cuotas mensuales  de $424.000.   

Y  el  Banco  Davivienda  certificó  que a  MARÍA  HELENA ORJUELA ZAPATA le había sido otorgado un crédito con saldo a la  fecha  de  corte  de $31.913.545.29 y otro con saldo de $4.254.875.18, así como  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA contaba con una obligación en esa entidad con saldo  a la fecha de corte de $11.627.312.94   

También  el  Banco  BBVA  informó  que  a  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA  le  otorgó  el  21 de junio de 2007 un crédito de  consumo por $15.000.000.   

Además,  la  sucursal  Leticia de la misma  entidad  remitió, mediante oficio de 4 de noviembre de 2010, copia de los giros  electrónicos  realizados  por  RAFAEL  MORENO  GODOY  a  MARÍA  HELENA ORJUELA  ZAPATA.   

Los  servidores  de  policía  del  C.T.I.  adscritos a la Sala rindieron los siguientes informes:   

– Nº524711 de 5 de abril de 2010, mediante  el  cual  se  efectuó  un  análisis  patrimonial  a  MANUEL  ANTONIO CAREBILLA  CUELLAR,  para  el  periodo comprendido entre los años 2006 a 2009, concluyendo  que  no  presentaba  un incremento por justificar. Labor complementada por medio  de informe Nº558824 de 15 de septiembre de 2010.   

–  Nº529798  de 30 de abril de 2010, en el  que  se  establecieron  los  detalles de la compra del apartamento efectuado por  MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR en esta ciudad.   

Además, se indicó que JOSÉ RAMÓN BECERRA  OSORIO no figuraba como propietario de ningún bien en Bogotá.   

De  igual forma, a partir de la inspección  realizada  a  los  libros  de  ingreso  y  salida de los vehículos asignados al  Congreso,  se  establecieron  los  nombres  de  las  personas  que conducían el  vehículo  MQL-590  asignado a MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, la frecuencia y  las fechas en que lo hacían.   

Y con la inspección efectuada en el Archivo  de  Coordinación  de Seguridad de las instalaciones del Congreso, se obtuvieron  las  autorizaciones de ingreso a terceros suscritas por MANUEL ANTONIO CAREBILLA  CUELLAR, AMPARO OSPINA DE VACCA y OLBAR ANDRADE RINCÓN.   

–  Nº529795  de  30  de abril de 2010, por  medio  del  cual  se  conoció  el trámite que debía surtirse para realizar el  pago de los empleados del Congreso.   

Con  la  información aportada por el banco  BBVA  se le hizo seguimiento a la cuenta de ahorros Nº 126-185768 de la cual es  titular  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  y  a  la cuenta de ahorros fijo-diario  Nº987020180-4.  Actividad  complementada  con  el  informe  Nº568159  de  9 de  noviembre de 2010.   

–  Con el informe Nº 531096 de 29 de abril  de  2010 se estableció la existencia del inmueble de propiedad de AMPARO OSPINA  DE  VACCA  y se verificó el desarrollo de obras de remodelación recientes, las  cuales  presentaban  coincidencia  con la mayoría de los ítems del contrato de  obra  civil  presentado  por  ésta  a FONPRECON para el pago de sus cesantías.  Dicho  informe  fue complementado con el peritaje Nº 565840 de 19 de octubre de  2010.   

–  Nº  604087  de  10  de  mayo de 2011, a  través  del  cual  se  pudo  establecer  que  en el mes de diciembre de 2006 se  canceló  la  suma  de  $3.700.000  para  sufragar los gastos de reparación del  vehículo  de  placas  MQL-590, con dinero proveniente de la tarjeta débito Nº  126-185768  y  la  tarjeta  de  crédito  Nº  6500321001403577 de las cuales es  titular MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA.   

Se  informó la imposibilidad de determinar  el  origen  del  dinero  con  el  que  se pagaron las cuotas de la moto bros 125  adquirida  a  nombre  de  ORLANDO  DEAZA  CURICO,  en  tanto  que  los mismos se  realizaron en efectivo.   

Y   se   indicó   que   verificadas  las  transacciones  realizadas  por  RAFAEL  MORENO  GODOY  a  favor de MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  se  efectuaron  por  valor  de  $5.820.488,  para  un  periodo  comprendido entre el 22 de febrero de 2007 a 27 de marzo de 2008.   

– Nº1174 de 19 de marzo de 2014, en el que  se  precisó  que  MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA no poseía crédito con el Banco  BBVA  y  no  se registró en los extractos de nómina descuentos por concepto de  alguna obligación.   

Así  mismo,  se obtuvo información de las  cuentas  activas  cuyo  titular  era  JOSÉ RAMÓN OSORIO BECERRA, destacando la  cuenta  de  ahorro  individual Nº920248 de banco BBVA, tarjetas de crédito Nº  5000030412  y 5000604339 con la misma entidad, la tarjeta Nº4612020000098848 de  Citibank y un crédito con Pichincha por $20.000.000.   

En igual sentido, el Banco Citibank destacó  que  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN  figuraba con el crédito Nº 300306236170 de 24 de  agosto de 2006, siendo castigado en mayo de 2008.   

De otra parte, se obtuvo de la Coordinación  de  certificaciones  salariales de la Cámara de Representantes verificación de  un  crédito de libranza a favor de MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA con Davivienda,  sin    que    se    registrara    esa   información   para   MARGARITA   GUERRA  MANUYAMA.   

Así mismo, se obtuvo del Gerente General de  defensa  judicial  de  Coolpensiones  certificación de pensión de la cual goza  JUAN CARLOS PÉREZ URIBE desde el 1º de enero de 2007.   

Se  estableció que el predio ubicado en la  carrera  36  Nº15ª-35  parcelación  Las Delicias está registrada a nombre de  JOSÉ RAMÓN BECERRA OSORIO.   

En   igual   forma   se   recibieron  las  declaraciones de:   

–  RAFAEL MORENO  GODOY,  quien  además  de reiterar lo expuesto en la  denuncia,  allegó  un  documento denominado «Acuerdo  político  programático para el progreso del departamento del Amazonas. Proceso  Electoral  de Cámara de Representantes por el departamento del Amazonas periodo  legislativo   2.006-2.010»,   suscrito  por  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR,  ALBERTO LOZADA PINEDO y RAFAEL MORENO GODOY, en el  cual  el  imputado  se  comprometió  a  otorgar  al  denunciante  o a quien él  escogiera,  un  espacio  de  participación en la conformación de su UTL con la  designación   de   un   asesor   político  y  jurídico  con  un  cupo  de  10  s.m.l.m.v.   

-JESÚS VICENTE GARZÓN CAHUACHE  precisó  conocer  a  RAFAEL  MORENO  GODOY  y  a  MANUEL ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  de  antaño  y haber acompañado a éste último en Bogotá,  antes de ser electo a la Cámara de Representantes.   

Expuso  que  sus  dos amigos convivieron en  esta  ciudad  en  un  hotel  y  posteriormente  en  un apartamento que adquirió  CAREBILLA  CUELLAR,  al  que  después  llegaba MORENO GODOY cuando viajaba a la  capital.   

Resaltó que acompañó a CAREBILLA CUELLAR  al  inicio  de  su  elección  y que por ello conoció que OLBAR ANDRADE, RAFAEL  MORENO  GODOY,  LUIS  ARTURO  HAYDEN  y  JUAN  CARLOS  PÉREZ, pese a acompañar  siempre  al  ex Representante y fungir como sus conductores no estaban incluidos  en  la  nómina  de la UTL y en el caso del segundo, éste era quien manejaba la  tarjeta  de  nómina  de  la  mujer  que  figuraba en el listado de personal del  equipo  de trabajo del ex Representante, a quien además, RAFAEL todos los meses  le giraba un dinero como contraprestación.   

Adicionó  que  por  esa  cercanía con ese  grupo  de  amigos  escuchó  a  JUAN CARLOS indicar que CAREBILLA CUELLAR había  vendido  dos  de  sus  UTL  para  que  unas  personas  pudieran lograr una mejor  pensión  y  que fue precisamente aquél quien recogió el dinero producto de la  transacción.   

Así  mismo,  conoció  por las frecuentes  quejas  de  MORENO  GODOY y HAYDEN que por mandato del ex Representante, habían  adquirido  una  motocicleta  a  nombre  de  un  cuñado  de  éste, pero a quien  correspondía  cumplir  con  las  cuotas  era  al primero de ellos y que una vez  desvinculado  continuó  HAYDEN con el pago de la obligación en Créditos Parra  en la ciudad de Leticia.   

Y  resaltó  que  en  una  ocasión,  en  compañía  de  CAREBILLA  CUELLAR y MORENO GODOY se desplazaron en la camioneta  oficial  hacia Choachí teniendo un inconveniente mecánico, el cual se repitió  días  después,  razón  por  la cual él y MORENO GODOY tuvieron que llevar el  vehículo  a  un  taller,  donde éste sufragó los gastos correspondientes, los  cuales ascendieron a $4.000.000 aproximadamente.   

–  JUAN  CARLOS  PÉREZ URIBE destacó  haber  sido  amigo de CAREBILLA CUELLAR desde que tenían  15  años  y  su  conductor  desde  mitad  de  2007 y por un periodo de 7 meses,  oportunidad  en  la que conoció a RAFAEL MORENO GODOY, persona que fungía como  asistente  del  ex  Representante,  pero  sin  figurar  en  nómina,  pues allí  aparecía  registrada  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  quien sólo asistía al  Congreso  al  final  de mes a reclamar la parte que le correspondía del salario  por prestar su nombre, pues el que trabajaba era RAFAEL.   

Señaló  que en el grupo de trabajo de la  UTL  en  Bogotá  se encontraba SANDRA ORTÍZ, AMPARO, JOSÉ y CÉSAR LUGO y que  tuvo  conocimiento  de  otras  personas  que  permanecían  en Leticia, teniendo  contacto  solamente con LUIS ARTURO HAYDEN, de quien supo, cumplía funciones de  asesor  pero  quien  figuraba  en  nómina  era  la  hermana y posteriormente la  esposa, ya que él tenía una “suspensión”.   

Aceptó que cumplía funciones de conductor  adscrito  a  la  Comisión  IV  de la Cámara de Representantes, pese a no estar  incluido  en  nómina,  ya que en su lugar figuraba ÓSCAR MORA, pues él gozaba  de  una  pensión  por  enfermedad  y  no podía ser vinculado, por ello, ÓSCAR  tomó  posesión  del  cargo  beneficiándose  de  la  salud,  mientras  que él  realizaba  las  labores  de  conductor  y  tomaba  el  dinero correspondiente al  salario.   

Indicó  que  para  cumplir  sus funciones  CAREBILLA  CUELLAR  le  ordenó  a AMPARO OSPINA tramitarle la expedición de la  credencial  Nº45  con  vigencia  hasta  el  31  de  julio  de 2008, la cual era  utilizada  para  ingresar a las instalaciones del Congreso, donde además debía  entregar    la    cédula   a   los   policías   para   hacer   el   respectivo  registro.   

Señaló  que en atención a las reuniones  que  se  realizaban en su restaurante conoció que CAREBILLA CUELLAR le pidió a  MORENO  GODOY  sufragar  los gastos de reparación de la camioneta que le había  sido  asignada  con  las  ganancias  que  le  reportaba  la  UTL, así mismo que  asumiera  el  pago  de  las cuotas mensuales de una moto que había adquirido en  Leticia  y que fue precisamente por la demora en el pago de este crédito que se  generó la discordia entre ellos.   

Precisó que en desarrollo de sus funciones  acompañó  a  JOSÉ BECERRA a retirar $35.000.000 de un banco de Fontibón para  llevarlos  al apartamento de CAREBILLA CUELLAR, donde éste le manifestó que se  trataba  de  la  última  parte  del  pago por su UTL, ya que la necesitaba para  obtener   la   pensión   y   que   el  dinero  provenía  de  la  venta  de  su  casa.   

Resaltó  que  situación similar ocurrió  con  AMPARO  OSPINA,  pues  de  ello  tuvo  conocimiento ya que en la oficina se  quejaban  porque  estas  dos  personas se llevaban la mitad de los sueldos de la  UTL  sin  ser  de  la  región,  además  que  en  una  oportunidad  que estaban  departiendo  con  RAFAEL  y el ex Representante, éste indicó que había ganado  $180.000.000 por la venta de la UTL a AMPARO.   

-CÉSAR  ANTONIO  LUGO MORALES  señaló  ser  amigo  del  aforado  y  haberlo  acompañado en su  trasegar   político,   incluso  brindándole  asesoría  externa  mientras  fue  Representante  a  la Cámara, razón por la cual le presentó a AMPARO OSPINA DE  VACCA  y a JOSÉ RAMÓN BECERRA, personas que por su experiencia al interior del  Congreso  podían acompañar el trabajo del aforado, negando que éstos hubiesen  pactado un precio por su ubicación en la UTL.   

Por  el  contrario,  informó  que  tuvo  conocimiento  de las exigencias económicas realizadas por RAFAEL MORENO GODOY a  MARÍA  HELENA ORJUELA ZAPATA, como contraprestación de su ubicación en la UTL  de  CAREBILLA  CUELLAR,  reconociendo que cuando el aforado tuvo conocimiento de  ello  prescindió  de  sus  servicios, lo que causó la reacción vindicativa de  MORENO GODOY y las sucesivas denuncias penales.   

Indicó que por su cercanía con CAREBILLA  CUELLAR   conoció   que  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE  trabajó  como  conductor  independiente  del  entonces Representante a la Cámara, sin que tuviera ninguna  relación  con  el Congreso, pues el conductor asignado a éste, como Presidente  de  la  Comisión  IV  era  ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ,  sin  embargo, quien  desempeñaba tal labor era el primero.   

–  AMPARO OSPINA  DE  VACCA  destacó  que  trabajaba  en la oficina de  protocolo  de  la Cámara de Representantes cuando JOSÉ BECERRA le informó que  CAREBILLA  CUELLAR  requería  en  su  UTL  una  persona  con  experiencia en el  Congreso,  por  lo  que presentó su hoja de vida al entonces Representante y la  vinculó  a  su grupo de trabajo a partir del 1º de agosto de 2007 como Asesora  VIII, negando haber efectuado algún pago para ser nombrada.   

Resaltó  que  por  su vinculación con el  Congreso  solicitó  en  3 ocasiones el retiro parcial de las cesantías, siendo  el  último  de ellos en 2008, por un valor de $210.000.000, los cuales destinó  para  la  remodelación  de  su  vivienda, la que finalmente costó $120.000.000  aproximadamente  y  en cuyo proceso no tuvo participación, ya que fue su esposo  quien  se  encargó de ello. Como soporte de su dicho allegó copia del contrato  de  obra  civil suscrito con el arquitecto DAVID ALBERTO PEÑARANDA ÁVILA el 18  de noviembre de 2009.   

Manifestó  que  en  el periodo en el cual  laboró  con  CAREBILLA  CUELLAR  conoció  a los conductores JUAN CARLOS PÉREZ  URIBE y ÓSCAR MORA, así mismo a CÉSAR LUGO como Asesor Externo.   

–   FÉLIX   ALBERTO   VACCA  indicó  ser  el  esposo de AMPARO OSPINA DE VACCA y explicó que  para  diciembre  de 2008 el Fondo de Previsión del Congreso desembolsó a favor  de  su  esposa  el  dinero  correspondiente a las cesantías, las cuales tenían  como  destino la remodelación de su vivienda, obra que inició en enero de 2009  y  se  extendió  por  3  meses,  estando  a  cargo del arquitecto DAVID ALBERTO  PEÑARANDA ÁVILA.   

Señaló  que  el  dinero desembolsado con  ocasión  del pago de las cesantías ascendía a $210.000.0000, sin embargo, las  obras  de  remodelación  tuvieron  un  costo  de  $120.000.000,  por  lo que el  excedente  lo  retornó  el arquitecto mediante un cheque girado a su nombre, en  el  mes  de  diciembre  de  2008,  por  $85.000.000,  destinando ese dinero para  recreación,  compras,  pago  de  compromisos y ayuda a la familia de su esposa.   

–     DAVID    ALBERTO    PEÑARANDA  ÁVILA resaltó que conoció a AMPARO OSPINA DE VACCA  en  octubre  de  2008,  aproximadamente,  cuando  lo  contactó para cotizar una  remodelación  en  su casa con el producto de sus cesantías, razón por la cual  realizaron  un  contrato  de  obra  el  cual  empezó  a ejecutarse en enero del  siguiente año.   

Estableció  que  el  fondo  de cesantías  consignó   $210.000.000   en   su   cuenta  de  ahorros  del  banco  Colpatria,  retornándole  ese  dinero  a  ALBERTO  VACCA  en diciembre de 2008 por medio de  efectivo  y  un  cheque  por valor de $85.000.000, dejando sólo $4.000.000 como  avance  de  la  obra y después, de acuerdo con las necesidades de los trabajos,  ella    o    su    esposo    le   iban   efectuando   avances   quincenales   en  efectivo.   

– MANUEL ORLANDO  CORTES   DÍAZ  y  ÁLVARO  JOSÉ  MUÑOZ LONDOÑO reconocieron haber prestado sus  servicios   a   ALBERTO   VACCA,  en  la  instalación  de  cocina  y  chimenea,  respectivamente.   

–  JOSÉ RAMÓN  BECERRA  OSORIO  aceptó haber laborado con CAREBILLA  CUELLAR  desde  el  8 de mayo de 2007 al 30 de junio de 2009, fecha en la que se  pensionó.   

Precisó que mientras laboró con CAREBILLA  CUELLAR  conoció  que  los  conductores  de éste eran JUAN CARLOS, OMAR y otra  persona, quienes cumplían sus funciones de manera simultánea.   

Señaló que trabajó en el Congreso desde  el  18  de  octubre de 1986 hasta que se pensionó, pero negó haberle entregado  dinero  a  CAREBILLA  CUELLAR  para  que  lo  vinculara  a  la UTL, más cuando,  contrario  a  lo  señalado  por el denunciante, sólo ha sido propietario de un  lote   en   Magangué   y   no   efectuó   ninguna   transacción   sobre   ese  bien.   

–  JOSÉ ALBERTO LOZADA PINEDO  precisó  ser  cuñado  de  RAFAEL  MORENO GODOY y haber brindado  apoyo  político  a  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA, lo cual quedó consignado en un  acuerdo  suscrito  por  los tres, el que además estaba respaldado con una letra  de cambio.   

Dentro  de ese pacto, CAREBILLA CUELLAR se  comprometía  a  apoyarlo  en  la  campaña  a  la Asamblea Departamental o como  Alcalde  de  Puerto  Nariño  y  a MORENO GODOY a otorgarle una asistencia en la  UTL,  último  compromiso  del  que tuvo conocimiento se cumplió parcialmente a  través  de  una  señora  de  nombre  MARÍA  HELENA ORJUELA, quien figuraba en  nómina para que su cuñado se lucrara con ello.   

-MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA, quien señaló que conoció a MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR por intermedio de RAFAEL MORENO GODOY y laboró como  Asistente  I  y  luego  como  Asesora,  por  un  término  de  un  año  y medio  aproximadamente.   

Destacó que RAFAEL MORENO GODOY era quien  manejaba  la  tarjeta  débito  en  la  cual  el Congreso consignaba su salario,  entregándole   a   ella,  el  primer  año  $800.000  y  el  segundo  $500.000,  desconociendo  si  el Representante CAREBILLA CUELLAR tenía conocimiento de ese  hecho.   

Aunado a ello, afirmó que aproximadamente  en  2007,  por  requerimiento  de  RAFEL MORENO GODOY adquirió un crédito ante  Davivienda  por  cerca  de $30.000.000, entregándole el dinero y las tarjetas a  aquél,   siendo   descontada   la   cuota   mensual   de   la   nómina  de  la  UTL,.   

Precisó  que  su  vinculación con la UTL  culminó   por   disposición   del  ex  Representante,  sin  que  ella  tuviera  conocimiento de las razones que lo motivaron a tomar esa decisión.   

–   MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA  manifestó  ser  la  esposa de LUIS  ARTURO  HAYDEN  y  conocer  a MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR desde la campaña  política  del  año  2006,  laborando  con  posterioridad  en  la  UTL  del  ex  Representante como Asistente.   

Destacó  que su esposo LUIS ARTURO HAYDEN  no  trabajó  en  la  UTL  pero siempre estaba con el ex Representante CAREBILLA  CUELLAR,  ya  que  era  su  mano  derecha, así mismo, que su cuñada MARÍA DEL  PILAR la antecedió en el cargo de Asistente III.   

Igualmente  indicó  que  ella manejaba su  tarjeta  débito correspondiente a la nómina, pero que le entregaba a su esposo  la  mitad del salario para que cubriera los gastos, desconociendo el destino que  éste le diera al dinero.   

Además que para el año 2007 adquirió un  crédito  con  Davivienda y otro con el BBVA por $20.000.000 y $15.000.000 y que  este  dinero  se  lo  entregó  a  su  esposo  para  comprar  una  carpintería,  destinando   un   porcentaje   para  colaborar  con  las  campañas  políticas,  precisando  que  «el  que  manejaba esa plata era mi  marido,  no  sé cuánto les daría cuando colaboraba a la gente, eso no sé, en  lo  político  él  es  el  que  se mete»1.   

Señaló  que  terminó su vínculo con la  UTL  porque  su  esposo tuvo un inconveniente con CAREBILLA CUELLAR, pero que el  ex  Representante  no  le dio ninguna clase de explicación y sólo advirtió su  desvinculación  laboral  al  no  percibir  su  salario, pues para esa época se  encontraba laborando desde Leticia.   

–  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  AYDE indicó ser hermana de LUIS ARTURO  HAYDEN  y  conocer  a MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR desde que se desempeñaba  como profesor, con quien además trabajó en su UTL como Asistente.   

Manifestó  que  su  hermano  no  estuvo  vinculado  con la UTL, pero que su cuñada MARGARITA GUERRA MANUYAMA la sucedió  en  su  cargo de Asistente, en razón al acuerdo que tenían CAREBILLA CUELLAR y  LUIS  ARTURO, consistente en que un cargo de la UTL estaba dispuesta para ayudar  a  su familia, razón por la cual, también le entregaba la mitad de su sueldo a  su hermano.   

–  LUIS  ARTURO  HAYDEN  resaltó  ser  el  esposo de MARGARITA GUERRA  MANUYAMA,  hermano  de  MARÍA  DEL  PILAR  y  amigo de MANUEL ANTONIO CAREBILLA  CUELLAR  desde  que  eran  estudiantes,  acompañándolo en el desarrollo de las  campañas políticas.   

Adicionó que no trabajó directamente con  el  ex  Representante  en  tanto  que  fue  sancionado  con una inhabilidad para  ejercer  cargos  públicos  por  un  periodo  de  10  años, sin embargo, por un  acuerdo  al  que se llegó en desarrollo de la campaña, su hermana y esposa sí  trabajaron  en la UTL con CAREBILLA CUELLAR, la primera ejerciendo sus funciones  en   Bogotá   y   la   segunda,   un   periodo  en  la  capital  y  otro  desde  Leticia.   

Informó que en el periodo en que su esposa  laboraba  en  la  UTL  en  Bogotá,  asistía  a  diario  a  las oficinas del ex  Congresista,  con  una  autorización  expedida  por  éste,  que  estando allí  conoció  a  varios  miembros  que  conformaban el grupo de trabajo de CAREBILLA  CUELLAR,  como  RAFAEL MORENO MONJE “A. POLLO RICO”, PASTORA, MARÍA HELENA,  SANDRA  y  que  si  bien RAFAEL MORENO GODOY también se encontraba inhabilitado  para  ejercer  cargos  públicos,  tenía  un  acuerdo  político  con CAREBILLA  CUELLAR, siendo su cuota MARÍA HELENA ORJUELA.   

Señaló que su hermana MARÍA DEL PILAR le  entregaba  la  mitad del salario correspondiente al pago de la UTL, pues ese era  el  acuerdo  que  existía  entre  la  familia,  el  cual era conocido por el ex  Representante a la Cámara.   

Precisó que por encargo de MANUEL ANTONIO  acompañó  al  cuñado  de aquél, de apellido CURICO y a RAFAEL MORENO GODOY a  comprar  una  moto  en  Créditos  Parra  en  Leticia, quedando el velocípedo a  nombre del cuñado.   

–  MARÍA ISABEL  DÍAZ  MARQUEZ  indicó ser esposa de OLBAR ANDRADE y  que  por  intermedio suyo conoció a MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, con quien  trabajó   como   Asistente   y   su  esposo  como  Asistente  y  Asesor  de  la  UTL.   

–  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN  de  quien  se certificó su calidad de Gobernador de Amazonas desde  el  27  de septiembre de 2009 (fl. 140-141, c.6), manifestó ser amigo de MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR,  con quien también trabajó en la UTL desde el mes  de   julio   de   2006   hasta  marzo  de  2007,  como  Asistente  y  Asesor  en  Bogotá.   

Precisó  que  RAFAEL  MORENO  GODOY, JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE  y  LUIS  ARTURO  HAYDEN  eran  amigos  personales  del ex  Representante,  pero  no estuvieron laborando con él, contrario a MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA  de  quien  aseguró se desempeñó en el área económica de la  UTL  desde  julio  de  2006  y MARÍA DEL PILAR TORRES HAYDEN, quien supo estaba  adscrita a la UTL, prestando sus servicios en Leticia.   

Además   que   una   vez   culminó  su  vinculación  con la UTL en marzo de 2007 viajó a Leticia a hacer campaña para  la   gobernación   y   su   esposa  asumió  dicho  cargo  en  mayo  del  mismo  año.   

Destacó que estando desvinculado de la UTL  acudió  a la oficina del ex Representante y apreció que AMPARO OSPINA DE VACCA  y  JOSÉ  BECERRA  trabajaban  allí,  desconociendo si éstos cancelaron algún  dinero por su nombramiento.   

Señaló  que CAREBILLA CUELLAR le brindó  un  apoyo  político  más  no  económico para la campaña a la gobernación de  Amazonas,  al  igual que el partido al que pertenecía MORENO GODOY. Así mismo,  señaló  que  LUIS  ARTURO  HAYDEN  y  su  esposa apoyaron económicamente a su  contrincante   

–  ÓSCAR  FREDY MORA MÁRQUEZ  precisó  que por intermedio de su amigo JUAN CARLOS PÉREZ URIBE  conoció   a  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR,  quien  luego  de  una  breve  presentación  lo  vinculó  como  conductor en la Comisión IV de la Cámara de  Representantes, por un periodo de 7 a 8 meses.   

Señaló  que la mayor parte del tiempo el  ex  Representante  se  movilizaba con su gente de confianza, la cual permanecía  en  las instalaciones del Congreso, entre ellos JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, por lo  que a menudo prescindía de sus servicios.   

Destacó  que nunca reclamó el carnet que  lo  acreditaba  como  funcionario para ingresar al Congreso, ya que el vehículo  contaba  con  una  credencial  y  ello  era lo que verificaban los policías que  realizaban el respectivo control.   

– SANDRA LILIANA  ORTÍZ   NOVA,  MARÍA  DE  JESÚS  GONZÁLEZ  CRUZ, FRANCISCO HIPÓLITO ÁVILA BARBOSA, DEICY LEONOR CHAVEZ  QUINTERO  y  ROSENDO  AHUE  COELLO  destacaron  haber  trabajado  en  la UTL de CAREBILLA CUELLAR, advirtiendo la permanencia de RAFAEL  MORENO  GODOY y LUIS ARTURO HAYDEN con su jefe en las reuniones que realizaba el  grupo  de  trabajo  tanto  en Bogotá como en Amazonas. Al paso que PASTORA  OROBIO CARVALHO reconoció haber  laborado  en  la UTL, sin tener contacto con sus compañeros que laboraban en la  capital.   

–  RAFAEL  ACERO  LÓPEZ y CARLOS FERNANDO  TOVAR  PEREA,  quienes  se desempeñaron como guardia  externa  y  jefe  de  seguridad  en el Congreso de la República, explicaron los  procedimientos   que   seguían  para  controlar  el  ingreso  y  la  salida  de  vehículos,  radicando  en el libro el nombre y cédula del conductor, la fecha,  hora y el número de placas del vehículo.   

Explicando  que  en  los eventos en que el  Congresista  se  movilizaba  en  el  vehículo  con  un  conductor  diferente al  oficial,  se  le  permitía  el  ingreso  con  la autorización verbal que éste  otorgara.   

Además,  para  permitir  el  ingreso  de  funcionarios,  éstos  debían exhibir el carnet y los visitantes contar con una  autorización.   

–     JUDHY     STELLA    VELÁSQUEZ  HERRERA  señaló haberse desempeñado como Directora  Administrativa  de  la  Cámara  de  Representantes  para el periodo comprendido  entre el 24 de agosto de 2007 al 30 de agosto de 2008.   

Destacó que para la expedición de carnet  de  funcionarios  se  requería  la  resolución  de  nombramiento  y el acta de  posesión,  así  mismo  que  existían  unos  carnets  temporales para aquellas  personas  que  eran  contratistas  y  adicionalmente  que  por  solicitud de los  Congresistas  se  podían  expedir  unos  carnets  manuales  temporales para los  miembros de las UTL, los cuales debían contar con un soporte.   

–  MARÍA DE LOS  ÁNGELES  MORENO CASTRO precisó trabajar en Créditos  Parra,  como  secretaria  y  en  ventas, razón por la cual conoció a CAREBILLA  CUELLAR,  MORENO  GODOY  y  LUIS  ARTURO  HAYDEN,  quienes  eran clientes de ese  establecimiento.   

Destacó  que  la última compra efectuada  por   CAREBILLA  CUELLAR  en  ese  establecimiento  fue  antes  de  ser  elegido  Congresista.   

Así  mismo,  señaló  no  recordar  los  detalles  de  la  venta de la motocicleta adquirida por ORLANDO DEAZA CURICO, ni  tener  precisión de las personas que participaron en esa compra, atinando sólo  a indicar que CAREBILLA CUELLAR no estuvo relacionado con la misma.   

–  ORLANDO DEAZA  CURICO   indicó   ser  cuñado  de  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  y  haber adquirido una moto en Créditos Parra, para lo cual  canceló  una  cuota  inicial de dos millones y medio y 10 cuotas respaldadas en  letras  de  cambio,  las  cuales  fueron  sufragadas por RAFAEL MORENO GODOY, en  razón al pago de un préstamo que le había otorgado.   

Refirió que con el dinero correspondiente  al  retroactivo  otorgado  por  la  gobernación  le  hizo el préstamo a RAFAEL  MORENO  GODOY y si bien no se suscribió ningún documento, inicialmente habían  pactado  el pago de unos intereses, pero, finalmente decidió que éste asumiera  el pago de las cuotas de la moto en Créditos Parra.   

– PEDRO CARVALHO  DO  SANTOS manifestó ser amigo de CAREBILLA CUELLAR y  no conocer a ORLANDO DEAZA CURICO.   

Precisó  desconocer  los  detalles  de la  compra  que  el  último efectuara sobre una moto en Créditos Parra de Leticia,  pues  el  favor  para  que  sirviera  de fiador en esa transacción se lo pidió  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  en mayo de 2007, con quien acudió a firmar  las letras de cambio, junto con un cuñado de nombre CLEVER CRUZ.   

4.  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA CUELLAR fue  vinculado  a la investigación mediante diligencia de indagatoria practicada los  días  11  y  17 de septiembre de 2014, en la cual se le imputó la comisión de  los   delitos   de   cohecho  impropio  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo  y  heterogéneo  con falsedad ideológica en documento público agravado por el uso  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo,  peculado  por  apropiación  en favor de  terceros  en  concurso homogéneo y sucesivo y concusión en concurso homogéneo  y  sucesivo, al tenor de los artículos 286, 290, 397 y 404 del C.P.2.   

En  esa  oportunidad  indicó  haber  sido  Representante  a la Cámara en dos periodos, comprendidos entre los años 2006 a  2014.   

En  primer  lugar,  negó haber solicitado  dinero  a  AMPARO OSPINA DE VACCA y a JOSÉ RAMÓN BECERRA para nombrarlos en la  UTL,  pues  explicó  que  su  vinculación obedeció a la recomendación que le  hiciera  su  asesor  CÉSAR ANTONIO LUGO MORALES, quien por su trayectoria en el  Congreso  conocía  a  estas  personas y estimó podían orientarlo, más cuando  iba  a ser designado como Presidente de la Comisión IV. Además explicó que si  fuera  cierto  lo  indicado  por  el  denunciante  podía  haberles otorgado una  asignación mayor en la distribución de las UTL.   

Señaló  que  AMPARO  OSPINA cumplió sus  funciones  por  4  años  como  Asesora,  con  un excelente desempeño hasta que  decidió  voluntariamente  apartarse  de  su  cargo  como  consecuencia  de este  proceso y por haber obtenido la pensión.   

En  lo  que  atañe a JOSÉ RAMÓN BECERRA  refirió  que  laboró por cerca de dos años y era el encargado de acompañarlo  en  las gestiones externas del Congreso, además de organizar los asuntos que se  ventilarían en las sesiones y en las plenarias.   

Consideró  que la denuncia instaurada por  RAFAEL  MORENO  GODOY,  coadyuvada  por  JUAN CARLOS PÉREZ URIBE obedeció a un  plan  para  sacarlo  del  Congreso,  como  consecuencia  de  un altercado que se  generó  a  raíz  de la expulsión de MARÍA HELENA ORJULA ZAPATA de la UTL, la  cual  tuvo  lugar  porque  ella le comentó sobre las exigencias económicas que  RAFAEL  le  hacía.  Y en el caso de JUAN CARLOS porque decidió que éste no lo  acompañaría   más   tiempo,   retirándole   el   apoyo   económico  que  le  brindaba.   

Afirmó que OLBAR ANDRADE estuvo vinculado  en  su  UTL  y  que a su retiro ingresó la esposa MARÍA ISABEL, destacando que  mientras  estuvieron  nombrados  cada uno cumplió con sus funciones, admitiendo  que  en el periodo de la segunda, OLBAR conducía el vehículo oficial, pues los  dos  realizaban  labores  sociales,  lo  que  era  de  importancia para él como  Congresista y para OLBAR como candidato a la gobernación.   

Destacó  que al no saber conducir, muchas  personas  manejaban  el  carro  oficial,  entre ellos LUIS ARTURO, OLBAR, RAFAEL  MORENO   –quien  acudía  esporádicamente  a Bogotá- y JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, este último allegado a  la  familia  y  quien  le  brindó  apoyo  al  llegar  a  Bogotá, por lo que en  reconocimiento  de  ello, le permitió conducir algunos días el carro oficial y  a cambio le pagaba $300.000 de su salario personal.   

Indicó  que  para que JUAN CARLOS pudiera  movilizarse  en  el  vehículo  sin  inconvenientes  solicitó  a la Secretaría  General  la  expedición  de  un carnet de cortesía, al que tenía derecho cada  Congresista   

Respecto de la vinculación de MARGARITA y  MARÍA  DEL  PILAR  señaló que éstas cumplieron sus funciones como Asistentes  Grado  I,  en  Leticia,  atendiendo  los  temas  de la comunidad de San José, y  algún  tiempo  en  Bogotá.  Igualmente, manifestó que LUIS ARTURO HAYDEN y su  esposa  eran  sus  amigos y que éste como comerciante siempre lo acompañaba en  Leticia  en  el  desarrollo  de  obras  sociales,  además cuando permaneció en  Bogotá, por razones familiares, acudía a visitarlo a la oficina.   

Precisó que toda la familia de LUIS ARTURO  HAYDEN  fue  muy  activa  en  la  campaña y por ello les manifestó su deseo de  seguir trabajando con ellos para mantenerse vigente en política.   

De  otra  parte,  estableció que a MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  la  postuló  RAFAEL  MORENO,  pero que la decisión de  vincularla  a  la  UTL tuvo lugar en tanto que tenía una excelente hoja de vida  con  un  perfil  que podía ayudarlo en la Comisión IV, además era familiar de  un  conocido  de  la  región y, dado el apoyo que le podía brindar,  ella  tuvo que desplazarse a Bogotá a cumplir con sus funciones.   

Expresó  que  MARÍA HELENA le hizo saber  que  RAFAEL  MORENO  le  exigía  parte de su salario, por lo que en ese momento  tomó  la  decisión de desvincularla de su UTL, razón por la cual MORENO GODOY  se molestó y empezó a presentar las denuncias en su contra.   

Negó que la vinculación de MARÍA HELENA  tuviera  lugar  en  virtud  del  acuerdo  suscrito  con RAFAEL, pues éste no le  aportó  dinero a su campaña y en todo caso, el compromiso adquirido consistía  en  que  sería  miembro  de  la  UTL  cuando  se  levantara la inhabilidad, sin  embargo, por la discusión que tuvieron, ello no tuvo lugar.   

Y  frente  a  ÓSCAR  MORA precisó que lo  conoció  por  intermedio  de  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE,  a  quien  le dio la  oportunidad   de  vincularlo  en  un  cargo  administrativo,  como  “todero”  mientras  estuvo como Presidente de la Comisión IV, señalando que esta persona  siempre  lo  acompañaba  ya  que  las  oficinas  de  la  Comisión  las estaban  remodelando.  Destacó  que  su  vinculación  fue  posterior  a la ayuda que le  prestaba  JUAN  CARLOS,  negando  que  ÓSCAR tuviera que entregarle parte de su  sueldo a aquél.   

En el mismo sentido, negó haberle exigido  a  MARGARITA  GUERRRA  MANUYAMA la adquisición de unos créditos para financiar  los  candidatos  a  las  campañas  regionales  de  2007,  destacando  que  como  Coordinador  del partido Cambio Radical brindó sólo un acompañamiento, ya que  los  recursos  los  disponía  directamente  el  partido,  limitando  su  aporte  económico    a    la    logística,    como   gastos   de   transporte   y   de  refrigerios.   

Informó  que  ni LUIS ARTURO ni MARGARITA  hicieron  aportes  económicos  al  partido, por el contrario, ellos, tenían un  familiar  de  apellido GUERRA con aspiraciones a la Alcaldía, por lo que quizá  a él le entregaron tal apoyo.   

Así  mismo, rechazó haber constreñido a  RAFAEL  MORENO para adquirir por intermedio de MARÍA HELENA los créditos a los  que   hizo  mención  el  denunciante,  explicó  que  de  un  lado,  no  apoyó  económicamente  a  ningún  candidato,  más  cuando MORENO GODOY públicamente  expresó  que  su  apoyo  estaba  dirigido  a un candidato de otro partido y, en  segundo  orden,  cuando  tuvieron  un  pequeño  incidente  con la camioneta, de  camino  a la Calera, MORENO GODOY estaba conduciendo, por lo que voluntariamente  decidió  costear  los  gastos,  los cuales no superaron $100.000, razón por la  cual no hicieron uso de la póliza del seguro .   

E  igualmente  negó  haber  exigido  al  denunciante  el  pago  de  $500.000  mensuales,  los  que eran descontados de la  nómina  en  la que figuraba MARÍA HELENA, con destino al pago de las cuotas de  una  moto  de propiedad de su cuñado ORLANDO DEAZA, pues explicó que en efecto  RAFAEL  MORENO  cancelaba  dicha  obligación ya que entre estos dos existió un  negocio,  en el que ORLANDO DEAZA CURICO le había prestado una suma equivalente  a 6 ó 7 millones de pesos.   

Finalmente, indicó que los certificados de  cumplimientos  de  funciones expedidos a MARÍA ISABEL DÍAZ MARQUEZ, MARÍA DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN,  MARGARITA GUERRA MANUYAMA y MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA  obedecieron  a  que  cada  uno  de  ellos cumplió sus funciones de asesorías y  asistencia   desde   sus  lugares  de  trabajo,  bien  fuera  en  Bogotá  o  en  Leticia.       

ALEGATOS DE LAS PARTES  

1. De la defensa  

Solicitó la defensa de manera principal la  calificación  del  mérito  del  sumario  con  resolución de preclusión de la  investigación  a  favor  de su asistido por ausencia del hecho investigado y en  forma  subsidiaria  que  se resolviera la duda a favor de su defendido, toda vez  que  no  se  alcanzó  a  establecer  en  grado  de  probabilidad y/o certeza su  responsabilidad.   

Luego  de  referirse  a  los  elementos de  prueba  obrantes  en  la  actuación  y  a  los  argumentos  que  soportaron  la  imposición  de  la medida de aseguramiento en contra de su asistido se refirió  a cada una de las conductas punibles endilgadas así:   

1.   Respecto   del  delito  de  cohecho  impropio:   

Cuestionó los testimonios de RAFAEL MORENO  GODOY,  JESÚS  VICENTE  GARZÓN CAHUACHE y JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, al indicar  que  fueron  contradictorios  y  se  apreciaba en ellos un ánimo vindicativo en  contra de MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR.   

En lo referente a la presunta transacción  que  existió  entre  su  defendido  y JOSÉ RAMÓN BECERRA OSORIO, destacó que  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE,  de  quien se dijo conoció de manera directa estos  hechos,   no   indicó  claramente  las  circuntancias  de  tiempo  en  las  que  presuntamente  prestó  el  acompañamiento  para  transportar  el dinero que se  cancelaría  por  la  UTL, ni tampoco permitió establecer su origen, pues tanto  éste  como  el  denunciante  mintieron  sobre la presunta venta del inmueble de  propiedad  de  aquél  para  cerrar  la  negociación,  tal como lo confirmó el  CTI.   

Además, frente a los movimientos bancarios  que  realizara  BECERRA OSORIO, estimó que no debían generar duda, pues el que  no  hubiese realizado transacciones de grandes cantidades en meses anteriores se  explicaba  con  la  indisponibilidad  monetaria  de  esa época y, en todo caso,  resaltó  que  contrario  a  lo  señalado  por el denunciante y PÉREZ URIBE no  existió  un  retiro  equivalente  a  $35.000.000  para  finales de 2007, lo que  desvirtúa  que  se hubiese hecho tal pago a CAREBILLA CUELLAR y se transportara  el dinero a su vivienda.   

Así, coligió que JUAN CARLOS PÉREZ URIBE  y  RAFAEL  MORENO  GODOY se concertaron para mentir deliberadamente en contra de  su asistido, entrando en contradicciones insalvables.   

De  otra  parte,  en  lo  atinente  a  la  negociación  de  la  UTL de la que presuntamente se beneficiaría AMPARO OSPINA  DE  VACCA,  resaltó  que  su esposo, FELIX ALBERTO VACCA VILLALOBOS sí brindó  una  información  detallada  del  destino  de  los  $85.000.000 restantes de la  remodelación,  informando los lugares que visitaron en vacaciones y el nombre y  parentesco    de    los    familiares   a   quienes   se   les   prestó   ayuda  económica.   

Explicó que no es común que las personas  conserven   por   largos   periodos  recibos  de  gasolina,  peajes,  hospedaje,  alimentación,   entradas   a  atracciones  y  demás  gastos  propios  de  unas  vacaciones  realizadas  en el vehículo familiar, y en todo caso, la Corte nunca  citó  a declaración a OMAR o JUAN OSPINA, personas referidas por FELIX ALBERTO  como  destinatarios  de  la ayuda patrimonial, ni se le requirió a éste o a su  esposa para arrimar los recibos o pruebas de su dicho.   

Indicó  que  no era posible desconocer la  amplia  experiencia de AMPARO en el funcionamiento del Congreso, razón para que  su  asistido la vincularla a la UTL, convirtiéndose ella en una de sus asesoras  más indispensables.   

Finalmente,  destacó  que  en  el estudio  patrimonial  practicado  por  el CTI no se estableció un incremento patrimonial  por    justificar,    lo    que   demerita   la   existencia   de   los   hechos  denunciados.   

2.  Referente  a  los  delitos de falsedad  ideológica   en   documento  público  agravado  por  el  uso  y  peculado  por  apropiación a favor de terceros   

Expuso   el   defensor   la   inadecuada  valoración  de  las  pruebas  por  parte  de esta Corporación, más cuando los  testigos  de cargo presentaron versiones contradictorias, situación que a todas  luces minaba la credibilidad de sus acusaciones.   

2.1 En lo atinente a la relación existente  entre  JUAN  CARLOS PÉREZ URIBE y ÓSCAR FREDY MORA MÁRQUEZ, afirmó ser falso  que  el  primero  cumpliera  las  funciones  de  conductor  para  que el segundo  figurara  en  nómina,  pues, no puede perderse de vista que como lo aseveró su  defendido,  ante  la  enfermedad  padecida  por el primero y la imposibilidad de  desempeñar  las  funciones diariamente, de su propio peculio lo contrató, para  realizar diferentes labores, incluso la de conductor.   

Además,  verificando  los periodos en los  que  cada  uno cumplió con tal labor, sólo existe un mes de coincidencia entre  ellos,  pues  se  desconoció  que el primer ingreso de PÉREZ URIBE al Congreso  fue  para  14  de agosto de 2007, 4 meses antes de hacerse efectiva la posesión  de  ÓSCAR  MORA  y  el  último  ingreso  registrado  fue  del 20 de febrero de  2008.   

De  otra  parte cuestionó la credibilidad  que  se  le podía dar a la existencia de este hecho, pues según lo dijo PÉREZ  URIBE  a  MORA  MÁRQUEZ le otorgaban una asignación salarial de $100.000, suma  insignificante   para   todo   el   proceso   que   presuntamente   se  puso  en  marcha.   

Concluyó  no ser cuestionable el que JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE  también  se  desempeñara  como  conductor  del entonces  Representante  a  la  Cámara, pues sus labores eran sufragadas directamente por  su  defendido. Además, resaltó que en las certificaciones de labores expedidas  se  confirmaba  que  ÓSCAR  MORA cumplía las labores, y ello no necesariamente  requería que se hicieran de manera exclusiva.   

2.3 Frente a la expedición del carnet 045  a  nombre  de  JUAN  CARLOS  PÉREZ URIBE echó de menos la existencia de alguna  prueba  demostrativa  de  la  solicitud  de  expedición  efectuada  por  el  ex  Representante,  incluso cuestionó que la Directora Administrativa de la Cámara  de  Representantes  no  allegó  los  soportes  para  librar ese documento, más  cuando  ella  misma  afirmó  que  la  solicitud  del carnet Nº 045 obedeció a  petición  de  la  Representante  SANDRA  ARABELLA  VELÁSQUEZ  SALCEDO  y no de  CAREBILLA CUELLAR.   

Finalmente,  destacó  la imposibilidad de  endilgar  responsabilidad  a  su  asistido,  toda  vez que ni siquiera existe el  documento original, según lo expuso JUAN CARLOS PÉREZ URIBE.   

2.4 Negó que con el nombramiento de MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  se  hubiese  configurado alguna conducta ilícita, pues  incluso  el  denunciante admitió que ella era su cuota política, razón por la  cual  le  exigió  la  tarjeta  débito  de nómina para administrar el salario,  situación  totalmente  desconocida para CAREBILLA CUELLAR, quien una vez estuvo  al tanto procedió a la desvinculación de la mujer de su UTL.   

Además, no fue cierto que no cumpliera sus  funciones  como  asistente,  pues  personas  como  CÉSAR LUGO, AMPARO OSPINA DE  VACCA  y  JOSÉ RAMÓN BECERRA atinaron a reconocerla como integrante de la UTL,  incluso  en  su  declaración  dio  a  conocer  acertadamente  detalles  como la  ubicación  de  las  oficinas,  aspecto  que desconocería de no haber trabajado  allí.   

2.5 En cuanto al nombramiento de MARÍA DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN  y MARGARITA GUERRA MANUYAMA, señaló que la primera tuvo  vinculación  con  la  UTL  a  partir de un acuerdo familiar existente entre los  hermanos,  en  el  cual  no  intervino  CAREBILLA  CUELLAR, además ellos mismos  admitieron  que  el  dinero  entregado por MARÍA DEL PILAR a su hermano era una  contraprestación por ayudarle a encontrar un trabajo en Bogotá.   

Destacó  que  las  labores  de MARÍA DEL  PILAR  TORRES  HADYDEN  fueron  asistenciales y por un periodo corto, por lo que  resultaba  entendible  el  desconocimiento de algunos integrantes de la UTL, que  por demás desarrollaban labores diferentes a las asignadas a ella.   

Además, el desconocimiento de la comisión  a  la  que  pertenecía  su  jefe  no desdice de su vinculación, pues dadas sus  labores  asistenciales  no  le  era  necesario  trabajar  con temas de la agenda  legislativa,  para  la  cual tenían personas capacitadas que superaban su nivel  de instrucción y su corta edad.   

Frente a MARGARITA GUERRA MAUYAMA, afirmó  que  sí  desarrollaba  sus  funciones  como  asistente  y  así lo reconocieron  colegas  como AMPARO OSPINA, quien además identificó a LUIS ARTURO HAYDEN como  esposo de su compañera pero no como miembro de la UTL.   

Explicó, que cuando MARGARITA informó de  la  entrega de la mitad de su sueldo a LUIS ARTURO, ello obedecía al aporte que  debía  hacer  para  el sostenimiento del hogar, dada la relación matrimonial y  no  a  una  contraprestación  por  figurar  en  nómina  de la UTL de CAREBILLA  CUELLAR.   

Finalmente, estableció que contrario a lo  colegido  por esta Sala, era natural que ante las discusiones entre su defendido  y  LUIS  ARTURO  HAYDEN,  fuera desvinculada MARGARITA GUERRA MANUYAMA, pues esa  clase  de cargos son de libre nombramiento y remoción, reservados a personas de  entera confianza.   

2.6  Acerca  del  nombramiento  de  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ, destacó que el primer periodo que se desempeñó en la  UTL,  esto  es,  entre el 21 de mayo a 31 de julio de 2007 fue muy corto, lo que  justificaría el desconocimiento de sus compañeros de trabajo.   

Ahora, para el segundo periodo laboral, que  inició  el  6  de  diciembre  de  2007  OLBAR  ANDRADE  no estaba impedido para  vincularse  de  manera  directa  con la UTL y le era posible retomar sus labores  como  Asesor  Grado  IV, lo que le representaba una contraprestación económica  mayor  a  la  que  tenía  su  esposa  como  Asistente  Grado  I,  por lo que de  vincularse a la UTL lo haría bajo su anterior cargo.   

El  hecho  denunciado  desconoce  aspectos  fundamentales  como  lo es que miembros de la UTL reconocieron la participación  activa  de  MARÍA  ISABEL,  además  que OLBAR ANDRADE abandonó tal cargo para  realizar  campaña  política  en  el  Amazonas  donde  debía  ejercer  y hacer  presencia directamente.   

Destacó el desacierto en que se incurrió  al  presumir  una vinculación laboral de OLBAR ANDRADE para ese periodo tomando  como  referencia  los  registros  de control de ingreso del vehículo asignado a  CAREBILLA  CUELLAR,  pues los mismos representan 54 ocasiones a lo largo de algo  más  de 2 años, tiempo insuficiente para acreditar una relación laboral y que  en  nada  se comparan con los ingresos registrados cuando hacía parte de la UTL  del aforado.   

Además,  señaló  que  de  existir  una  relación  más  allá  de  la  amistad entre OLBAR ANDRADE y CAREBILLA CUELLAR,  como  lo  presenta  la  denuncia, no habría sido necesario que al primero se le  expidieran autorizaciones de ingreso al Congreso.   

Concluyó  que  no  se  podía deducir que  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN,  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA y MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA no trabajaron de manera directa en la UTL por el simple hecho de  no  conocer  a  todos  los  integrantes  de  la  misma,  pues  cada uno de ellos  desarrollaba   diferentes  labores,  unos  en  la  oficina  y  otros  en  campo,  realizando   trabajo   social   en   una   comunidad  apartada  como  lo  es  el  Amazonas.   

3.     Frente     al    delito    de  concusión   

3.1  En  lo  referente  al pago de la moto  Bross  125,  cuestionó  la  falta  de  interpretación  integral, desconociendo  aspectos  como  el  que  los  señores  DEAZA  CURICO  y  CARVALHO  DO SANTOS no  conocían  a  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE,  lo  que  en  este  aspecto  también  demeritaba el dicho de ese testigo.   

Además  advirtió que de los elementos de  prueba  no  se  podía  deducir  que  los  pagos  efectuados  por  MORENO  GODOY  obedecieron   a  una  fuente  diferente  a  la  obligación  contraída  por  el  denunciante  con  el  cuñado  de  CAREBILLA  CUELLAR,  pues  la inexistencia de  documentos     soportes    de    la    deuda    no    son    suficientes    para  desvirtuarlo.   

3.2  Respecto  del  crédito adquirido por  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  contrario  a  lo  indicado  en  la  denuncia  y lo  considerado  por  la  Corte, precisó que estaba destinado para la compra de una  carpintería,  ofreciendo sólo un pequeño porcentaje para el fin político, el  que  por demás se dirigió a un familiar que militaba en el partido conservador  y  no  a Cambio radical, grupo político al que siempre ha pertenecido CAREBILLA  CUELLAR.   

3.3  En  lo  que  atañe  a  los créditos  bancarios  adquiridos  por  MARÍA  HELENA ORJUELA ZAPATA, destacó que tuvieron  lugar  por  el efectivo constreñimiento realizado por RAFAEL MORENO GODOY y del  cual  desconocía  CAREBILLA  CUELLAR,  pues  así  esta  mujer lo indicó en su  testimonio.   

3.4 Frente a las reparaciones efectuadas a  la  camioneta  de  placas  MQL  590  de  Mosquera,  destacó  que  los pagos que  soportaron  estos  arreglos en el concesionario Carco no correspondían al valor  referido  por  el  denunciante,  pues  tan  sólo  era de $2.336.610, además el  baucher  que  soportó  la  compra  correspondía  a una tarjeta de propiedad de  AMPARO  LOZADA  PINILLA,  esposa  del  denunciante,  situación que desmiente la  versión  de  los hechos otorgada por MORENO GODOY, al señalar que estos gastos  se  cancelaron  con  la  tarjeta  debito  donde  se  consignaba  el sueldo de la  UTL.   

Finalmente,  del  análisis de las pruebas  practicadas  concluyó  que  sólo se establecieron una serie de contradicciones  en  los  testimonios  de  RAFAEL  MORENO  GODOY  y  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE,  evidenciando  la ausencia del hecho investigado por cuanto las circunstancias de  modo,  tiempo  y  lugar establecidas en la noticia criminal no corresponden a la  verdad.   

2.  De  la  Procuraduría  General  de  la  Nación   

Luego de efectuar un recuento de los hechos  solicitó   la   calificación  del  mérito  del  sumario  con  resolución  de  acusación en contra de MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR.   

1. En primer lugar se refirió al delito de  cohecho  impropio  en  concurso homogéneo y sucesivo  indicando  que  no  existía  duda  de  la calidad de  servidor  público  ostentada  por  CAREBILLA  CUELLAR  para  el  momento de los  hechos,  ni de la potestad que tenía para postular ante la Mesa Directiva de la  Cámara  de  Representantes  a  los  integrantes de la UTL, entre ellos a AMPARO  OSPINA DE VACCA y a JOSÉ RAMÓN BECERRA OSORIO.   

En  el  caso  de  la  primera, destacó el  vertiginoso,  inexplicable  y  sorpresivo ascenso que tuvo una vez ingresó a la  UTL   de  CAREBILLA  CUELLAR  y  el  correspondiente  aumento  en  los  salarios  percibidos,  lo  que  a  su  juicio  generaba  sospechosa y se acompasaba con lo  indicado  por  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE y RAFAEL MORENO GODOY, quienes dieron  cuenta de lo a ellos informado por el procesado.   

Consideró  que  el  material  probatorio  respaldaba  lo denunciado, en tanto se verificó que a AMPARO OSPINA DE VACCA le  liquidaron  las  cesantías parciales y si bien se determinó la realización de  obras  de  remodelación en su vivienda, generaba cuestionamientos la variación  en  la  petición  inicial  de  compra  a  remodelación-  haciendo coincidir la  cuantía-,  así  como que una vez desembolsado el dinero por FONPRECON exigiera  casi  la  totalidad del dinero y variara las condiciones de la remodelación. Lo  que  se  suma  a  la  insuficiente  explicación de FELIX ALBERTO VACCA sobre el  destino otorgado al dinero restante de las obras.   

Además, destacó el desmedido interés del  procesado  por  ascenderla,  todo  lo  cual  le  llevaba  a  determinar  que  su  nombramiento  estuvo  flagrado  de  un  acuerdo  concertado con el único fin de  obtener,  la  primera,  una  mejor  remuneración  y de contera una mejor mesada  pensional y, el otro, una utilidad económica como retribución.   

En lo concerniente al nombramiento de JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO  resaltó  que  aun  cuando  en  el  informe de Policía  Judicial  se  descartó que el dinero con el que se canceló el derecho a la UTL  proviniera  de  la  venta de un inmueble, lo cierto es que se verificó para esa  fecha  la  adquisición  de  créditos bancarios y los retiros de altas sumas de  dinero,   los  que  realizó  con  posterioridad  a  su  nombramiento,  lo  cual  confirmaría   que   así   sufragó   las   cuotas   pactadas   con   CAREBILLA  CUELLAR.   

2.  Respecto  del  delito  de falsedad  ideológica  en documento público agravado por el uso en  concurso   homogéneo  y  sucesivo  precisó  que  no  existía  duda sobre la vinculación de MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA, MARÍA DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN,  MARGARITA  GUERRA MANUYAMA y ÓSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ  con  el  Congreso  de  la  República,  ni  que el procesado libró mensualmente  certificaciones  en  las  que  se  afirmaba  el cumplimiento de labores de estas  personas,  cuando,  como  quedó  demostrado,  no  cumplieron  con las funciones  inherentes  al  cargo,  pues  por  orden  de  CAREBILLA CUELLAR eran LUIS ARTURO  HAYDEN,  JUAN  CARLOS  PÉREZ URIBE y RAFAEL MORENO GODOY quienes las cumplían.   

Así,  concluye que el reproche está dado  por  esa  relación  de  discordia  entre  los  documentos  que son verdaderos y  auténticos  al  haber  sido  expedidos  por  el  procesado  en ejercicio de sus  funciones  y  en  la  facultad  de  postulación  y  la  confirmación  del real  cumplimiento  de  las  funciones de quienes por solicitud del mismo habían sido  nombrados en la UTL.   

Además con la prueba obrante se determinó  que  sin  mediar ningún vínculo laboral o contractual entre el Congreso y JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE,  por  orden  de  CAREBILLA  CUELLAR  le  fue expedida una  credencial  por  parte de una dependencia administrativa, afirmación respaldada  en  los  registros de ingresos y de salida, donde esta persona figuraba como uno  de  los  conductores  del vehículo de placas MQL 590 asignado al procesado, tal  como   lo   señalaron   JESÚS  PINZÓN  ORTÍZ  y  JESÚS  ALFONSO  RODRÍGUEZ  CAMARGO.   

3. En lo atinente al delito de peculado   por   apropiación  a  favor  de  terceros  en  concurso  homogéneo   y  sucesivo  precisó  que  después  de  examinar  los  diversos  elementos  de  convicción  se  estableció que quienes  cumplieron  las  funciones fueron OLBAR ANDRADE, LUIS ARTURO HAYDEN, JUAN CARLOS  PÉREZ URIBE y RAFAEL MORENO GODOY.   

En  el caso de MARGARITA GUERRA MANUYAMA y  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN  fueron ellas mismas quienes informaron de la  entrega  de  la  mitad  del  sueldo  a  LUIS ARTURO HAYDEN, su esposo y hermano,  incluso  éste  declaró  que  tales asignaciones eran producto de un acuerdo al  que  habían  llegado  con  CAREBILLA  CUELLAR en contraprestación por la ayuda  prestada en campaña .   

Para  el  caso  de  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ,  también  se  estableció  que compartía el sueldo con OLBAR ANDRADE  RINCÓN,   quien   desempeñó  las  funciones  para  las  cuales  aquélla  fue  designada.   

E  igual  situación se predicó de MARÍA  HELENA  ORJUELA ZAPATA de quien se demostró fue integrante de la UTL por previo  convenio  al  que  habían  llegado  el  procesado  y  el  denunciante,  bajo el  denominado acuerdo político programático.   

Y  con  las  declaraciones  de JUAN CARLOS  PÉREZ  URIBE  se  conoció  que  ÓSCAR  FREDDY MORA MÁRQUEZ, se encontraba en  nómina  pero  el  primero  era  quien  conducía la camioneta de placas MQL 590  entregándole  una  gratificación y la posibilidad de estar afiliado al sistema  de  salud  al  segundo,  situación  que  por  demás  quedó acreditada con los  registros  de ingreso y salida al Congreso como conductor del vehículo oficial.   

Así, señaló que de la prueba recopilada  se  demostró  que  MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, a través de un ostensible  abuso  de  autoridad  y  en  ejercicio  de  sus  funciones  y en cumplimiento de  acuerdos  previos concertados, traicionó y quebrantó con pleno conocimiento no  sólo  la confianza depositada por la administración a la que debía fidelidad,  lealtad  y  probidad, sino al pueblo elector, pues con pleno conocimiento de esa  obligación  direccionó  su  actuar  a  la  apropiación de dineros que hacían  parte   del  patrimonio  público,  en  provecho  de  terceros  que  no  tenían  vinculación con el Estado.   

4.   Sobre  el  delito  de  concusión  indicó  que  el  mismo LUIS  ARTURTO  HAYDEN  reconoció que en contraprestación al apoyo político brindado  a  CAREBILLA CUELLAR, le otorgó un cupo en la UTL, inicialmente a través de su  hermana  y luego por medio de su esposo, en tanto él se encontraba inhabilitado  para  ejercer  funciones  públicas,  admitiendo  su  esposa haber adquirido dos  créditos,  los  cuales coinciden con la etapa pre electoral, que si bien fueron  invertidos  en  la  compra  de  una  ferretería,  lo cierto es que parte de ese  dinero se destinó para hacer aportes a las campañas políticas.   

Similar situación se presentó con RAFAEL  MORENO  GODOY  y  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  a  quien  le fue otorgado un  crédito,  el  cual  a  voces  del  denunciante, de JESÚS VICENTE GARZÓN y los  soportes  aportados  por  el  concesionario  Carco,  fue destinado al pago de la  reparación  de la camioneta oficial de placas MQL 590, ante la orden perentoria  de  CAREBILLA  CUELLAR,  además  el excedente se destinó a la financiación de  las campañas electorales de candidatos regionales   

Finalmente,  frente  a  la  compra  de  la  motocicleta  Bros  125, indicó que sin lugar a dudas quien pagó las cuotas fue  el  denunciante,  pero contrario a lo informado por DEAZA CURICO no como el pago  de  una deuda existente entre los dos, en tanto que no hay soporte de ello, sino  que  fue  producto de esa exigencia realizada por CAREBILLA CUELLAR, tal como lo  confirmó  LUIS  ARTURO  HAYDEN,  JESÚS  VIVENTE  GARZÓN CAHUACHE, JUAN CARLOS  PÉREZ URIBE y CARVALHO DO SANTOS.   

Estimó  soportada  la  denuncia  en  el  testimonio  de  éste  último,  quien  a  pesar  de servir como fiador para esa  compra,  señaló  no  conocer  a  quien  obraba  como  primer  deudor  y por el  contrario  ratificó  que había actuado cumpliendo un favor al ex Representante  a  la  Cámara,  situación  que  se  acentuó  con  la anotación obrante en el  almacén  créditos  parra “Don Orlando pagó la obligación tubo (sic) demora  pero por prestar el nom (sic) es un buen cliente”.   

Así concluyó que para obtener sus fines,  CAREBILLA  CUELLAR  hizo  valer  su  condición  de  Representante  a la Cámara  intimidando  a  LUIS  ARTURO  MORENO  y  RAFAEL  MORENO, quienes actuaron de tal  forma,  de  las  represalias que pudiera tomar, como lo era dar por terminado el  compromiso  adquirido  con el nombramiento de MARGARITA GUERRA MANUYAMA Y MARÍA  HELENA ORJUELA ZAPATA.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.- Competencia  

De  conformidad  con  el  numeral  3º del  artículo  235  de  la Constitución Política y el numeral 7° del artículo 75  de  la  Ley 600 de 2000, le corresponde a la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  «investigar  y  juzgar  a los  miembros del Congreso».   

Así  mismo,  el  parágrafo  único  del  artículo  235  de  la  Carta  Política dispone      que      «cuando  los  funcionarios  antes  enumerados  hubieren  cesado en el  ejercicio  de  su cargo, el fuero solo se mantendrá para las conductas punibles  que    tengan    relación    con    las   funciones   desempeñadas»,  norma cuyo alcance a interpretado esta Corporación (CSJ AP, 1  sep. 2009, rad. 31653), al indicar que:   

[R]especto  de  “delitos  propios”, el  fuero  congresional  se  mantiene  en cuanto se trate de conductas inherentes al  ejercicio  de  la función pública que corresponde a senadores y representantes  (artículos  150  y  ss.  de  la Carta Política), pero a la par de ello se debe  acudir  al  referido  parágrafo del artículo 235 de la Constitución cuando no  se  trata  específicamente  de  “delitos  propios”, sino de punibles “que  tengan  relación  con  las  funciones  desempeñadas”  por  los congresistas,  siempre  que  de  su  contexto  se advierta el vínculo con la función pública  propia del Congreso.   

La  relación  del  delito con la función  pública  tiene lugar cuando se realiza por causa del servicio, con ocasión del  mismo  o en ejercicio de funciones inherentes al cargo; esto es, que la conducta  tenga  origen  en  la actividad congresional, o sea su necesaria consecuencia, o  que  el  ejercicio  de  las  funciones  propias del congresista se constituya en  medio  y  oportunidad  propicia para la ejecución del punible, o que represente  un desviado o abusivo ejercicio de funciones.   

Postura  que ha sido reiterada (CSJ AP, 23  nov. 2011, rad. 37322), al precisar que:   

[A]un  cuando  en  la actualidad el doctor  [GERMAN]  OLANO  BECERRA  no  es  congresista,  la  competencia de esta Corte se  deriva  del  hecho  de  que  la  conducta imputada fue cometida con ocasión del  cargo…  razón por la cual, en criterio de esta Sala de Juzgamiento, se cumple  con  el  presupuesto  indicado  en  el  parágrafo del artículo 235 de la Carta  Política,  como lo ha reiterado la Corte desde el auto del 1° de septiembre de  20093…   

(…)  

Es  decir, que para este caso la  Sala  encuentra  una  estrecha  y vinculante relación entre la  investidura,  o  sea  el  cargo,  y  la  conducta,  lo cual permite conservar la  competencia  de  la  Corte  de  conformidad  con la interpretación que se le ha  venido  dando al parágrafo del artículo 235 de la Carta Política.   

Interpretación  que  se  aviene  a la los  lineamientos  establecidos por la Corte Constitucional al estudiar el parágrafo  del artículo 235 Superior, en sentencia SU-198 de 2013, así:   

[L]a  Carta  distingue  dos  hipótesis:  mientras  una  persona  sea  congresista, será investigada por la Corte Suprema  por  cualquier  delito;  sin  embargo,  si  la  persona  ha  cesado en su cargo,  entonces  sólo  será juzgada por esa alta corporación judicial si se trata de  delitos relacionados con el cargo.   

Ahora   bien,   como  lo  certificó  la  Secretaría  General  de  la  Cámara  de  Representantes  y lo afirmó el mismo  MANUEL  ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, éste fungió como Representante a la Cámara  por  la  circunscripción  electoral  de Amazonas para el periodo constitucional  2006  a  2010,  siendo  reelegido  en  el  periodo  2010 a 2014, sin encontrarse  actualmente   ostentado   esta   calidad,  no  obstante,  es  indudable  que  la  competencia  de  la Corte se mantiene incólume en tanto que los comportamientos  atribuidos  al  procesado  se  llevaron  a  cabo  mientras  tenía la calidad de  Congresista y en clara conexión con las funciones.   

En  este  sentido y siguiendo la pacífica  línea  jurisprudencial  de  la  Sala,  pese  a  que  en el congresista dejó de  concurrir  dicha  calidad,  la Corte Suprema de Justicia mantiene la competencia  respecto  de  las  conductas punibles cometidas abusando de la investidura y, en  el  presente  evento,  de  acuerdo  a  los  medios  probatorios,  la  calidad de  Representante  a  la  Cámara fue la que permitió a CAREBILLA CUELLAR abusar de  su  condición  para  hacer exigencias patrimoniales indebidas a los miembros de  la  UTL  y a las personas que lo acompañaron en el proceso electoral, alterando  documentación  y  procesos administrativos para garantizar el desarrollo de sus  fines.    

1.2  Aun  cuando los hechos denunciados se  sitúan  a  partir  del  mes  de  julio de 2006, lo cierto es que sus efectos se  prolongaron   en  el  tiempo  y  algunas  de  las  actuaciones  cuestionadas  se  extendieron hasta el año 2011.   

Circunstancia  relevante  en la medida que  impera  acoger  las  modificaciones  introducidas  a  los artículos 55 a 59 del  Reglamento  General  de  esta  Colegiatura,  con  el  propósito  de  atender lo  dispuesto  por la Corte Constitucional en sentencia C-545 de 29 de mayo de 2008,  en  la que dispuso la escisión de las funciones de investigación y juzgamiento  de  la  Corte,  lo  que implica, como lo ha entendido la Corporación en asuntos  similares   «que   corresponde   a   esta  Sala  de  Instrucción  adoptar  la  decisión  que  corresponda,  pues si ambos hechos se  indagan  conjuntamente,  de  ese modo se garantiza en mayor medida el respeto al  debido   proceso,   en   los   términos   de   la   providencia  constitucional  aludida»4   

2.  Conforme lo  dispone  el  artículo  395  de  la  Ley  600  de 2000 el sumario se calificará  profiriendo     resolución     de    acusación    o    preclusión    de    la  investigación.   

Acorde con lo previsto en el artículo 397  íbidem,   la   Sala   proferirá   resolución   de  acusación  «cuando   esté   demostrada   la  ocurrencia  del  hecho  y  exista  confesión,  testimonio  que  ofrezca  serios  motivos de credibilidad, indicios  graves,  documento, peritación o cualquier otro medio probatorio que señale la  responsabilidad  del sindicado» y según lo establece  el  artículo  399  de  la  misma  obra  dispondrá la preclusión en los mismos  eventos previstos para dictar cesación de procedimiento.   

De acuerdo con la valoración conjunta del  caudal  probatorio,  con  base en las reglas de la sana crítica y acogiendo los  planteamientos  del Delegado de la Procuraduría, la Sala estima acreditados los  presupuestos  procesales  para  acusar  a  MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR como  autor  del  delito  de  cohecho  impropio  en concurso homogéneo y sucesivo, en  concurso  heterogéneo  con  falsedad ideológica en documento público agravada  por  el  uso  en  concurso  homogéneo y sucesivo en calidad de autor mediato, y  como  autor  de  peculado  por  apropiación  en  favor  de terceros en concurso  homogéneo   y   sucesivo   y   de   concusión   en   concurso   homogéneo   y  sucesivo.   

Contrario a lo estimado por la defensa, de  los  medios  de  prueba obrantes en la actuación se verifica, la Sala encuentra  acreditado,  en  el  grado  de  probabilidad,  el  conocimiento  exigido en este  estadio  procesal,  tanto  la  materialidad  de  las  conductas punibles como la  responsabilidad de MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR en ellos.   

Con  este  propósito,  se  procederá  a  analizar  en  forma  individual los comportamientos con posible relevancia penal  que se le atribuyen a MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR. Así:   

2.1 Cohecho impropio  

Se  imputa  al  aforado, que en calidad de  Representante  a  la  Cámara y con el fin de proveer los cargos de su Unidad de  Trabajo  Legislativo  –en  adelante  UTL- aceptó para sí de AMPARO OSPINA DE VACCA y JOSÉ RAMÓN BECERRA  OSORIO,  la  promesa  de  pago  de  las  sumas  de  $180.000.000  y $80.000.000,  respectivamente,  a  cambio  de  designarlos  el 27 de julio y 8 de mayo de 2007  –en  su  orden-  en  dos  puestos  de  trabajo,  para  que  cada  uno  de  ellos disfrutaran de una mesada  pensional  mayor  a la que les correspondería de haber seguido laborando en los  cargos antes desempeñados dentro del Congreso de la República.   

Este primer comportamiento se debe analizar  de  cara al delito de cohecho impropio, descrito en el artículo 406 del C.P. de  la siguiente forma:   

El servidor público que acepte para sí o  para  otro, dinero u otra utilidad o promesa remuneratoria, directa o indirecta,  por  acto  que  deba  ejecutar  en el desempeño de sus funciones, incurrirá en  prisión  de  cuatro (4) a siete (7) años, multa de cincuenta (50) a cien (100)  salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes,  e  inhabilitación  para  el  ejercicio   de   derechos  y  funciones  públicas  de  cinco  (5)  a  ocho  (8)  años.   

El  servidor  público que reciba dinero u  otra   utilidad   de  persona  que  tenga  interés  en  asunto  sometido  a  su  conocimiento,  incurrirá  en  prisión  de  dos (2) a cinco (5) años, multa de  treinta  (30)  a  cincuenta (50) salarios mínimos legales mensuales vigentes, e  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas por cinco  (5) años.5   

Punible que para su configuración requiere  un     sujeto     activo    calificado,  en tanto se trata de un servidor público, el cual debe realizar  el  verbo rector de aceptar,  es  decir  «recibir voluntariamente o sin oposición  lo   que   se   da,  ofrece  o  encarga»6,  constituyéndose  ese  objeto  material  en el dinero,  utilidad  o  promesa remuneratoria, para sí o para un  tercero,  con  el  propósito de llevar a cabo un acto  propio de sus funciones.   

Ha  sido pacífico el criterio de la Corte  al   considerar   que   el   objeto   jurídico   tutelado  es  la  «inmaculación       del      bien      jurídico  administración  pública  a  través de la  insospechabilidad  de la conducta de los servidores vinculados a ella, de manera  que  las  actividades  o  negocios particulares de los funcionarios no pongan en  duda   la   integridad  y  moralidad  que  debe  gobernar  el  ejercicio  de  la  función»,   o   como  desde  antaño  se dijo «en el sentido que refulge de  la   norma,   el   interés   del   Estado   en   la  irreprochabilidad    e    insospechabilidad    de    los    servidores   de   la  administración  pública,  la    cual    sufriría   por   el   hecho   de   la  aceptación   de  invitaciones,  presentes   o  cualquier  otro  tipo  de  utilidad,  ofrecidos  por  quien  está   interesado   en   asuntos   sometidos  a  su  conocimiento»7.   

En  este  sentido, se pretende proteger el  prestigio   de   la  administración  pública,       demandando  de  sus  servidores  un  actuar  intachable  que no ofrezca  ninguna duda y que responda a los intereses generales de la  sociedad,   pues   este  punible  enmarca  la  voluntad  del servidor público que  cede   ante   las  ofertas  apartadas  de  la  legalidad,  que  le  hacen   terceros.   Así,  lo    ha    estimado    la  Corte,  al compararlo y       diferenciarlo       con      la      concusión:   

[E]en este último (refiriéndose al delito  de  cohecho  impropio) el agente estatal se limita a aceptar la propuesta ilegal  formulada   por   el   ciudadano,   sin  que  sea  producto  de  una  exigencia,  intimidación    o   presión   del   funcionario.8   

De  cara a los  elementos  del  tipo  penal y valorados en  conjunto  los  medios  de  prueba,  encuentra la Sala demostrada la materialidad de esta  conducta  y  comprometida  seriamente  la  responsabilidad  del  procesado  para  acusarlo como su autor. En efecto:   

No   hay  duda  que MANUEL ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  fungió  como Representante a la  Cámara  por  el  departamento  del  Amazonas en los  periodos   legislativos    2006   a   2010   y   2010   a   2014,  como  lo  certificó      la      Corporación  a  la que perteneció, circunstancia  que  denota su condición  de  servidor público para  el    momento    de    ocurrencia   de   los   hechos   investigados.   

En ejercicio        de        esa        dignidad        designó,  cumpliendo   con   el   trámite   previsto  en  la  ley,   en  su  UTL  a  AMPARO OSPINA DE VACCA como  Asistente           V          y,  a  JOSÉ  RAMÓN         BECERRA        OSORIO    como   Asesor   I,   con   arreglo  a  lo  certificado  por  el Jefe de División  de   la   Cámara   de   Representantes9.   

En el caso de OSPINA DE VACCA no  solamente  fue  vinculada  por  el  sindicado  a  su UTL, sino  que  contó  con  varios  ascensos,    pues    de    acuerdo    con     lo     consignado  en  la Resolución Nº  MD-1519 de 2007, se desempeñaba como  Secretaria  Ejecutiva  grado V en la Comisión Quinta  Constitucional  Permanente  desde  1993,  solicitando  una  comisión  por  tres años para apartarse de su  cargo      de      carrera      y     ser     nombrada     como     Asistente V  en     la     UTL     de    CAREBILLA    CUELLAR10,  siendo ello reconocido en  Resolución  Nº 1471 de  27        de        julio       de       200711.     Tomó  posesión  en  el  nuevo  cargo  el 1º de agosto siguiente, con  asignación  básica  de  $3.035.90012.   

Con Resolución  Nº1955  de  4  de  octubre  de  2007  le    fue   aceptada   la  renuncia  al  cargo  de Asistente V13  y  a  través  de  Resolución  1956  de  la misma  fecha  fue  vinculada  como  Asesor  VII   con   una  asignación  mensual  de  $6.071.800014.      Se     le     aceptó     la  dimisión   a   través  de     Resolución  Nº1039  de  1º de abril  de   200815.   

Por   medio  de     Resolución  Nº1043   de   la  misma  data  fue  nombrada  como  Asesor      VIII  con      un      salario     de     $6.922.50016,        se  le  aceptó la renuncia a ese cargo  con     Resolución  Nº0167   de   31   de  enero  de  201117.  En esa  misma  fecha  se  expidió la Resolución   Nº  0166,  a  través  de  la  cual se aceptó      la      dejación  del  cargo  de Secretaria Ejecutiva  grado   V  de  la  Comisión  Quinta  Constitucional  Permanente       de      la      Cámara      de  Representantes.   

En      cuanto      a   JOSÉ  RAMÓN        BECERRA       OSORIO,  el  Jefe  de  División  de  la  Cámara  de  Representantes  indicó       que       se      desempeñó     como     Asesor  I  desde  el 8 de mayo de 2007  hasta  el  30  de junio de 2009 en la UTL de CAREBILLA CUELLAR, con un  salario  de $3.469.60018.   

La          vinculación de AMPARO OSPINA DE VACCA  y  de JOSÉ RAMÓN BECERRA  OSORIO   en   la   UTL  del  sindicado  se   caracterizó   por  un          representativo          ascenso,          generando  un  alto  impacto  en  sus  finanzas  personales y en especial en la liquidación  de  la  mesada pensional que estaban próximos   a   disfrutar.  Les  permitió  de  esta  forma  disponer  del dinero necesario para  cumplir   con  el  pago  prometido  a  su  jefe,  en  compensación  por las designaciones en su equipo de  trabajo y el destacado escalonamiento.   

Soporta   esta   conclusión   el  dicho  del  denunciante  MORENO  GODOY,  quien     aseveró     que     por    su  cercanía   con   el   procesado   y   debido  al  alarde  que éste    hacía    con   sus   amigos,  conoció   de   las   transacciones   de   estas   dos   UTL  y  que  en  su  desarrollo       intervino      CÉSAR    LUGO.    Precisó   que   AMPARO   OSPINA   DE   VACCA  canceló      $180.000.000      producto   de   la   liquidación      parcial     de     sus  cesantías          y,          JOSÉ         RAMÓN    BECERRA    OSORIO   $80.000.000,  procedente de la venta de un inmueble.   

Declaración  respaldada  por  JESÚS  VICENTE  GARZÓN  CAHUACHE,  precisando  que   para   esa   data  era     amigo    personal    de    CAREBILLA    CUELLAR    y    lo  acompañó  en  Bogotá  mientras       estuvo       en      campaña.  Una            vez            posesionado   Congresista      se     relacionó    con   el   grupo   de   personas   cercanas   a   él,  conociendo  detalles  de  sus acciones.   

Señaló     que     en    virtud  a las continuas conversaciones  sostenidas con los amigos  del  sindicado  escuchó de JUAN CARLOS –allegado  al  Representante-, decir  «que  CAREBILLA  CUELLAR  había  vendido  dos puestos para dos personas, para  conformar  la  UTL,  para  que  se  pudieran  pensionar  con un buen sueldo, que  él  había vendido esas  asistencias  y  que  eso había costado 32 millones y  ese  comentario  lo  hizo  JUAN  CARLOS PÉREZ porque  JUAN  CARLOS  fue el que  fue   a   recoger   la   plata  en  la  camioneta  y  se  lo  llevó     al     apartamento     a     MANUEL     CAREBILLA»   19.   

Así  mismo,  JUAN    CARLOS    PÉREZ    URIBE,    en     su     testimonio    aseguró  haber tenido conocimiento      de      esas     transacciones     pues  todos en la oficina lo comentaban  con   descontento,   ya  que   AMPARO   y  JOSÉ  RAMÓN   se   llevaban   gran   parte   del  dinero  de  la  UTL  sin ser del  Amazonas    y,   por    cuanto    el    aforado    así   lo   afirmaba   resaltando  el  negocio  que  había    hecho    con    intermediación  CÉSAR LUGO.   

Manifestaciones    que   en    sentir    de    la  Sala  son  uniformes.   Tanto   el  denunciante      como      estos     dos      declarantes     son     contestes     en     relatar      las     circunstancias  de las transacciones conocidas por ellos  y,  pese  a  que  el  sindicado   y  su  defensor  insisten  en   que   RAFAEL   MORENO   GODOY  y  JUAN  CARLOS  PÉREZ      URIBE  organizaron  una  treta  en  su  contra    apoyados   por   JESÚS   VICENTE  GARZÓN   CAHUACHE,   dadas  las  malas  relaciones  ocasionadas   por   el  trabajo             político,    la   Sala   no   les   resta   credibilidad  a  los  testigos  de  cargo  pues  los  demás    medios   de  prueba  evidencian que en  el  primer  periodo  legislativo  del  sindicado, lo  acompañaron         permanentemente        y  pertenecían      a      su      círculo  de  confianza. Tan es     así     que    PÉREZ   URIBE,   MORANO   GODOY   y  GARZÓN  CAHUACHE  fueron  unánimes  en  aportar  información  sobre su lugar de residencia temporal,  detalles    respecto  a    las    reuniones   que   sostenían,   entre   otros  aspectos  de  su  cotidianidad.   

Contrario a lo  indicado  por  la  defensa,  la  Sala  descarta  las  contradicciones  en  que  aparentemente  incurrieron  los   declarantes,   MORENO   GODOY,   GARZÓN  CAHUACHE  y  PÉREZ URIBE.   En  el  caso  de  RAFAEL  MORENO  GODOY no dijo    haber    presenciado   las   negociaciones  ni   el   pago   del   dinero  entre  el  aforado,  CÉSAR  LUGO,  OSPINA    DE    VACCA   y   BECERRA   OSORIO,   por  contraste,  resaltó  la  existencia  de  esas  reuniones y la imposibilidad de  concurrir  a  las  mismas  por  ser  apartado en ese momento. Conoció, dijo, de  su  contenido a través de los comentarios hechos por  el     círculo     cercano    de    CAREBILLA  CUELLAR y por éste    mismo    al    celebrar   las   ganancias   obtenidas   con  ellas.   

Así  también  lo     sostuvo    JESÚS     VICENTE     GARZÓN      CAHUACHE,     al  expresar  que  para  esa  época  se  enteró  de las negociaciones de estos cargos. Hecho  que   igual   fue   de  conocimiento   de   JUAN   CARLOS   PÉREZ  URIBE,  no  sólo  porque  en  el  restaurante   de   su   propiedad  se  realizaban  reuniones  para  detallar  el  manejo    de    las    UTL,    sino   por     cuanto     dio  cuenta  del  trasporte de dinero que  hizo  para garantizar el  pago de una cuota de BECERRRA OSORIO.   

Insiste  la  Sala,  pese  a  que  entre  CAREBILLA  CUELLAR  y  los  referidos declarantes al  momento    de    rendir    sus   declaraciones   no  gozaban  de una relación  de   amistad,   como  lo  denota  la  defensa,  para  la  fecha  de  los  hechos  sí    contaban    con   ese   aprecio,  lo  que  les  permitió conocer la  ilícita   transacción  de  los  cargos  de  la  UTL.  Por  ello, personas  como    LUIS    ARTURO    HAYDEN,    ÓSCAR   FREDDY   MORA,   AMPARO   OSPINA   y   otros  que  se  encontraban  vinculadas  con  el  grupo  de trabajo del  sindicado,  identificaron  y  reconocieron  que  MORENO  GODOY y PÉREZ     URIBE    estaban    siempre    en    compañía  del  ex Representante e incluso se llevaban a cabo reuniones en  presencia de ellos.   

A  pesar  que  el  sindicado negó      tener      una     relación    cercana    con  JESÚS  VICENTE  incluso  que  éste  hubiese  acudido  a  su  oficina  o a su  residencia,  no  se puede  desconocer que SANDRA  LILIANA      ORTÍZ      NOVA,      empleada  de  confianza de la        UTL       del       ex  Representante              señaló  haber   conocido   a   este   hombre   en  la  oficina  de  CAREBILLA CUELLAR.   

Es  decir, las  atestaciones   de  los  declarantes,   lejos   están  de  constituirse  en  meras  apreciaciones subjetivas e infundadas como lo  señaló el aforado en la  indagatoria,    por    el    contrario,  responden  al conocimiento personal  que   obtuvieron   por   la   cercanía  con  el  ex  Representante CAREBILLA CUELLAR.   

Opuesto  a lo  estimado  por la defensa, las declaraciones de RAFAEL  MORENO  GODOY, VICENTE GARZÓN CAHUACHE y JUAN CARLOS  PÉREZ   URIBE  no  son  los   únicos         elementos  de  juicio  que soportan     la     acusación   en   contra   de   MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA     CUELLAR     -no     sólo  por  este  particular  hecho  sino  por  todos  los  que se le  endilgan-.  Concurren los  testimonios   de   los  integrantes  de  la  UTL  y  documentos que  soportan  la  denuncia.  Por  ello,  aunque  se  constataran  las aparentes contradicciones  denotadas  por la defensa, no se puede desconocer  el     abundante     material     probatorio    que    ratifica    los        testimonios    de  cargo.   

Para  la  Sala  el   dicho   de  CÉSAR  ANTONIO   LUGO   MORALES   carece  de  valor      suasorio     para   enervar   las   declaraciones  indicadas.  Si  bien  negó  participar en los acuerdos transaccionales, nadie  desconoce          que          él  fue  quien  contactó  a  JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO  y  a AMPARO OSPINA DE VACCA  con  CAREBILLA  CUELLAR.  Ahora, si bien afirma que  lo  hizo  por  cuanto  su amigo requería  personas  con   experiencia   en  el  trabajo  del  Congreso,  es   cuestionable  que  hiciera    recomendaciones    sin    conocer    su  desempeño   laboral,   ni   ser   personas  de  su  confianza.   Aspectos  relevantes    atendiendo    a   que   en ellos se  apoyaría el trabajo     legislativo    del    ex  Representante     a     la     Cámara.   

Es  que si no  fuera    así,    no  existiría                razón  para que el aforado procediera  a     ascender    vertiginosamente    a  OSPINA DE VACCA, sin esperar  un tiempo prudencial para conocer  su          desempeño          y  ahí si  estimularla   con  los  continuos escalonamientos laborales.   

En el caso de  JOSÉ   RAMÓN  BECERRA  OSORIO,   es   contrario   a   la   verdad  lo  que  afirma  CÉSAR  ANTONIO  LUGO   MORALES,  en  el  sentido   que   lo   vincularon   por  su    experiencia    en    el    trabajo   legislativo,   pues   al   ser   nombrado  como  Asistente   V   para   desempeñar   «las    funciones,    entre    otras,    de   mensajero»20        «y   era   el   encargado  de  estar  pendiente  de  los proyectos de ley que interesaban al Congresista»21,  lejos  estaba  de  ser  relevante  su trayectoria en  la      célula  legislativa y mucho menos  ser  ello el fundamento de su designación.    

Para   la   Sala  es  comprensible  que  CÉSAR   LUGO  faltara  a  la  verdad,  en  lo  que  atañe  a  las transacciones, ya que de reconocer la  ocurrencia  de  éstas,  dado  su  carácter  ilícito, se estaría  auto  incriminando,  pues  tanto el  denunciante  como  la  demás  prueba  de  cargo  lo  señalan  como partícipe  en las mismas.   

Sobre  las  transacciones  ilícitas realizadas entre el aforado  y  AMPARO  OSPINA DE VACCA, aun cuando ésta  negó rotundamente haber cancelado  alguna  suma  de  dinero  al  ex  Representante como  contraprestación   por  su    nombramiento   y   ascensos   en   la   UTL,  señalando  que presentó  a  consideración su hoja de vida exclusivamente ante  una   aspiración   de  crecimiento  profesional;,  para    la   Sala   existen   suficientes   medios   probatorios   que  le permiten colegir que el interés  perseguido  por  ella era  lograr   la   consolidación  de  una  mejor  mesada  pensional  y  para  ello  canceló un dinero, previo  acuerdo con el sindicado.   

En  este  sentido,  afirmó  el  denunciante que el dinero con el que OSPINA DE VACCA         sufragó        tal  negociación provenía de  la   liquidación   de   sus   cesantías  y, sobre  la  existencia  y  disposición  de ese capital   no   existe   duda   alguna.  Es  ella  quien lo confirma, sumado  a  la  certificación expedida por el  Coordinador  del  Grupo de Tesorería de FONPRECON,  quien  indicó   que   a   su  asociada  le  fueron  liquidados   y   cancelados  el  10  de  diciembre  de  2008  $210.140.608  para  reparación,  ampliación  y  mejora  de  vivienda,  siendo  beneficiario  DAVID  ALBERTO  PEÑARANDA        ÁVILA22.   

Si bien AMPARO  OSPINA      DE      VACCA     explicó  que las  labores  de  remodelación se ejecutaron con    un    costo    aproximado   de  $120.000.000,  lo  cierto es que no se estableció la  razón  por  la  cual  el  contrato  de  obra  civil  suscrito   el   30   de   octubre  de  2008  con  el  arquitecto  y que sirvió  de    fundamento   para   la   petición  de  retiro  de  cesantías          ascendió         a  $210.140.608              y,      mucho     menos,    el    destino    del    capital  sobrante.   

Es   que  FÉLIX  ALBERTO  VACCA  VILLALOBOS,  esposo  de  la  beneficiara  explicó  que   a   mediados   de  diciembre  de  2008  FONPRECON  desembolsó   el  dinero  correspondiente  a  las  cesantías   parciales   a   favor  del  arquitecto  PEÑARANDA  ÁVILA, pero  ante    la    reducción    de    costos    y   la  modificación inicial del contrato de obra civil que  se      llevó      a     cabo,     éste  le  rembolsó  $85.000.000  mediante  cheque  del  banco  Colpatria  a  su  nombre,  invirtiendo ese dinero en  compras, viajes y ayuda a familiares.   

En  el  mismo  sentido,     el    arquitecto    DAVID    ALBERTO  PEÑARANDA    ÁVILA  confirmó   que   con  ocasión  del contrato de  obra    civil   suscrito   con   AMPARO   OSPINA   DE   VACCA,   a   su   cuenta  ingresó el valor pactado  en  diciembre  de  2008, pero por disposición de sus  clientes   retiró  el  dinero  entregándoselos  a  ellos.  Dejó   en  su  cuenta  como  avance   $4.000.000,  para  iniciar  el  trabajo  en  enero  de  2009,  generando    una    variación  en  las  obras  que  se llevarían a  cabo.   

Movimientos  financieros  confirmados  al  revisar  los extractos  bancarios  de  la  cuenta  de ahorros Nº 4432171464,  correspondientes  al mes  de         diciembre         de         200823,  de la cual es titular el  arquitecto       PEÑARANDA      ÁVILA, así:   

Fecha             

DESCRIPCIÓN             

MONTO  

10-12-2008             

Crédito recibido             

$210.140.608  

11-12-2008             

Retiro             

$20.000.000  

12-12-2008             

Retiro             

$50.000.000  

15-12-2008             

Retiro             

$50.000.000  

15-12-2008             

Retiro             

$85.450.000  

15-12-2008             

Reverso    de  débito             

$85.450.000  

15-12-2008             

Retiro             

$85.450.000  

Lo   que  le  permite  confirmar  a  la  Sala  de instrucción que  una   vez   recibido   el  dinero  producto  de  las  cesantías éste  hizo  retiros equivalentes a $120.000.000, valor que tanto el  arquitecto  como  sus clientes afirmaron se concretó  el   precio   de   las   labores  de  remodelación,  adicionalmente,    el    titular   de   la   cuenta  efectuó  un  retiro  por  $85.450.000, valor al que  hizo  referencia  FÉLIX  ALBERTO  VACCA dispusieron  para  gastos  generales  y recreación de la familia,  quedando   un  restante  de  $4.690.608  correspondiente  al  anticipo  de  obra  señalado      por     el     arquitecto.   

De  allí que  la       Sala       no      desconozca   que  se  hayan  efectuado  unos  trabajos  de  remodelación en el inmueble ubicado en  la  calle  151  Nº14ª-20  de  propiedad de AMPARO OSPINA DE VACCA, pues así lo  confirmó   el   investigador  adscrito  al  Cuerpo  Técnico        de        Investigación        -CTI-24   al  precisar     que     «se    encontró     una     vivienda    remodelada,    en    buen    estado    de  conservación  en  un  periodo  de tiempo no mayor a  tres años».   

Describiendo   el   perito   que   la  remodelación para marzo  de  2009 habría tenido un  valor  de  $114.226.459, representados en $77.588.225  por  costos  directos,  imprevistos  por  valor  de  $3.879.411.25, utilidad por  $7.758.822,  valor  total  por  obra  civil  $89.226.458.75 y los ítems       adicionales       equivalentes      a      $25.000.000,  información  que  se  encuentra  soportada  en  las  facturas   de   venta  expedidas  por  diferentes  establecimientos de comercio donde se obtuvieron los  materiales,  así  como  la verificación  que  hiciera  el perito sobre la existencia de dichos lugares y  que   esta   Sala   pudiera   confirmar   con  las  declaraciones  rendidas  por  MANUEL  ORLANDO  CORTEZ  DÍAZ   –propietario    de    Cocinas    C    &C-    y   ÁLVARO     JOSÉ    MUÑOZ      LONDOÑO      –dueño  de  Chimeneas  Chimegas-,  personas  que  reconocieron la expedición    de    facturas    de    venta   por   los   artículos    y    los    servicios    prestados    a   FÉLIX ALBERTO VACCA.   

Empero, para la  Sala  de instrucción, el desarrollo de las descritas  actividades  de remodelación efectuadas por  OSPINA  DE  VACCA no se opone a lo  denunciado  por RAFAEL MORENO GODOY. Nótese  que tanto la beneficiaria de las  cesantías  como  su  esposo  y  el  arquitecto  que  lideró   la   obra,  manifestaron   al   unísono   que   variaron   los  ítems  a desarrollar, lo que redujo sustancialmente  el costo de la remodelación.   

Llama   la  atención     que    esa    variación  se  decidiera  desde  el  momento  en  que  FONPRECON  hizo  el  desembolso   del  dinero  cuando  no  se   habían   iniciado   los   trabajos.   Es  claro  que  las  primeras  condiciones  de  una obra no son camisa de  fuerza  para  su ejecución y pueden variar  en el transcurso de la misma cuando  las   necesidades   o  los  resultados  parciales  lo  ameriten,  no    obstante    en    el    presente  evento  lo  que  se  concluye es que la peticionaria  infló        la       suma       necesitada  para  realizar las mejoras  en  su  vivienda  a  efectos  de  obtener  un dinero adicional del cual disponer  libremente,  de  lo  contrario no habría variado los  ítems   de   la   obra  de  forma  sorpresiva  e  incluso  retardando  unos  meses la fecha inicialmente  pactada con el contratista.   

Se  hace  evidente  entonces la   necesidad  de  OSPINA  DE  VACCA  de acceder a  sus  cesantías parciales,   pues  su  petición  inicial  data  del    16    de    octubre   de   200825  cuando señaló     que     requería  $210.000.000  para la compra del inmueble ubicado en la carrera  42  Nº  6-27 de Villavicencio, anexando una promesa  de  contrato de compraventa suscrito entre ella y BERNARDO BACCA GÓMEZ26,  pero  luego  mediante  desistimiento  que  hiciera  de  esta  solicitud     el     31     de    octubre    de    2008,  hizo  coincidir  esa  suma con la  requerida       para      remodelación      de  vivienda.   

Es  decir, desde la petición  inicial  de  cesantías   parciales  ya  la  beneficiaria  había        considerado        inflar los costos y así  garantizar  el  reembolso  de  una  considerable  suma,  que si bien no equivalía a los  $180.000.000     sí     representó    una    alta   suma,  de  la  cual  no  se  otorgó una  explicación con algún  fundamento  o  respaldo  sobre su inversión, ya que  más allá de mencionar  que      los      cerca      de      $85.000.000     de     los     cuales          disponían    se    gastaron    en  recreación     y    otros    gastos,    resulta  sorprendente  que esta  familia,    pese   a  mantener   una   detallada  organización  contable  –como     se  evidenció  con  el  aporte de todos los recibos de  compra    generados    con    ocasión    a    la  remodelación-,       no       fueran  capaces  de  indicar  con  exactitud los lugares en los que  vacacionaron,  allegar  siquiera  un  soporte del hospedaje o de las compras que  FÉLIX ALBERTO refirió  habían  realizado  o  de  las transacciones que se  hubiesen    llevada    a    cabo    para   brindarle   ayuda   a   la familia.   

A   la   luz   de  las  reglas  de  la  experiencia no es usual  que  una  familia  de  clase media alta, como la de OSPINA DE VACCA –dado   la  ubicación  de  la  residencia  en  la  que  se  realizaron  las  obras de  remodelación-,   invierta   una   alta       suma      de      dinero      en          gastos  de  recreación y más    alejado    de    la    realidad   que   no   dejara         ningún rastro  como  serían tiquetes,  gastos   de  hospedaje  y  alimentación, entre otros.   

Acorde  con lo indicado por el defensor,  la  Sala  advierte  que  por  el  paso del tiempo es  posible   que   los   recibos   de  gasolina,  peajes y alimentación no se  conserven  en  los  archivos  familiares,  pero  sí  se  espera al   menos  la  indicación  de  los  lugares  de  visita en las vacaciones, el nombre de  los    hoteles    o   se   suministre   información   que  se       pueda      confirmar.   Además,   si  se  hizo  un  aporte  económico  a  familiares, ello  es  verificable  con  los extractos  bancarios,      documentación     también       echada de menos.   

Contrariando      la      postura  defensiva     la  ausencia  de  estos  documentos  no  se  le  puede  atribuir     a    la    Sala,    ya    que    al    indagar    a    FÉLIX         ALBERTO    VACCA    acerca   de   su  existencia     la  negó  y  se  abstuvo  de  brindar  información        sobre     su     ubicación.    Es  más,  si hubiese sido  de   su   interés   allegarla  ningún      inconveniente      hubiese  tenido  pues  de  las facturas y los soportes de la  remodelación   de   su   hogar   sí lo hizo juiciosamente.   

De     otra     parte,  aunque  la  defensa  y     CAREBILLA    CUELLAR    en    su    injurada    cuestionaron  la  veracidad  de  lo  denunciado,  precisando que AMPARO OSPINA DE VACCA era una excelente trabajadora  y   que   en   todo   caso   al   encontrarse  en  carrera  administrativa  no  era  necesario  que  acudiera a esas prácticas  porque  por  el  tiempo de trabajo ya tendría  derecho  a  pensión, para la Sala  de    instrucción   tal   conclusión   es  cercenada,  pues  más  allá   de   las   altas   capacidades  y  el  tiempo  de  experiencia que  pudiera    tener    la    funcionaria,  lo  que  se  afirma,  estaba  buscando,  era  un  cargo  mejor  remunerado  que tuviera  incidencia   en  la  determinación  de  la  mesada  pensional.   

Con  las  certificaciones de factores  salariales  que  aportó AMPARO OSPINA para obtener  el     pago     de    las    cesantías27,       se  verifica que para el mes de julio  de  2007,  previo  a  su  posesión  en  la UTL del  entonces   Representante  a  la  Cámara  CAREBILLA  CUELLAR,    tenía   una   asignación     básica    de    $1.761.660,  más   una  prima  técnica  por $672.151 y  otra     de   antigüedad    por    $880.830,    para           un          total          de          $3.314.581,  y  a  partir  del  mes  de  agosto  del  mismo  año,    cuando   ya   había   tomado  posesión    en    la    cuestionada    UTL    se  reportó       una      asignación  básica  de  $3.035.900,  con una  prima   técnica   de   $672.151   y  otra     de    antigüedad   por   $3.035.900,   para  un  total           de           $6.743.951,   es  decir,    el    doble    de    lo   que  percibía en su cargo de carrera.   

Adicional a ese sobresaliente incremento  en   las   arcas   de   OSPINA   DE   VACCA,  resalta  el  hecho  que  desde  su  vinculación  en  la  UTL  tuvo  un enorme ascenso,  pues    a    tan  sólo      dos  meses  de  conformar la  UTL  fue nombrada como  Asesor    V,    lo  que       le  representó  una    asignación  básica     de    $5.768.210,    más   las  primas técnica  por  $672.151 y de antigüedad  por       $3.035.900,       para       un       total       de      $9.476.261   y,  siguiendo  con  su  escalamiento,  el  mes  siguiente  fue designada por  CAREBILLA   CUELLAR   como  Asesor  VII,  lo  que le representó   una  asignación  básica  de  $6.071.800,  manteniéndose  los mismo valores para  la   prima   técnica   y  de  antigüedad,     para     un    total    devengado    de    $9.779.851,  y finalmente el 1ºde abril de 2008  fue  nombrada  Asesor  VIII,    con   una  asignación   básica  mensual  de $6.922.500, más las primas técnica         de $789.330 y de antigüedad por  $3.461.250,         para         un         total         de        $11.173.080,  salario  con  el  que  finalmente   se   retiró   el   31  de  enero  de  2011.   

En   ese   sentido,  contrario  a  la  deducción expresada por  CAREBILLA   CUELLAR,   no  era  lo  mismo  que  AMPARO  se  pensionara  con  una  asignación   básica  de $1.761.660 a que lo  hiciera   con   $6.922.500,   diferencia  monetaria  que     justifica  la                  «inversión» por ella realizada.   

Llama    la    atención  lo  indicado  por el procesado en  relación       con      que      AMPARO  sólo  tuvo  un  cargo en la  UTL,   manifestando  «era  Asesora  no  recuerdo  el  nivel  de  lo que  establece     el    Congreso,    creo    que    fue    Asesora    II»,           ocultando  los vertiginosos ascensos  que   le   concedió  y        le  representaron   un   significativo   aumento  patrimonial,   de   quien   por  demás,  los miembros de la UTL aseguraron  se  desempeñaba  como  Secretaria,         cargo        distinto  al de Asesor y que al tenor  del  artículo 388 de la  Ley   5º   de   1992   tiene  la  más    alta    asignación   salarial  en  una  UTL, 15 s.m.l.m.v.   

De   suerte   que,   tales    ingresos    no    sólo    se  constituyeron  en  un  verificable  beneficio  para  AMPARO    OSPINA    DE    VACCA    sino   que   le  facilitó  cumplir con  el  acuerdo  de  pago,  que   le   permitió  ingresar     y  escalonar dentro de la  UTL,   garantizando  así  que  al  momento  de  la  pensión  fuera  liquidada  con  una  sobresaliente  mesada  que  no  hubiese podido conseguir ejerciendo sus funciones de Secretaria  V,  cargo  desempeñado  en virtud de carrera administrativa.   

Ahora, aun cuando AMPARO OSPINA DE VACCA  fue  nombrada  en  la  UTL  de CAREBILLA CUELLAR el  1º   de   agosto   de  2007  y  la  solicitud  de  cesantías  parciales realizadas por ésta  se  efectuó el 16 de octubre de  2008,  14  meses después, no puede desconocerse que  este  interregno  precisamente  facilitó que AMPARO  OSPINA    DE   VACCA  escalara  posiciones  en  la UTL consolidando  una  base monetaria que justificara y permitiera el  pago     acordado     con     el     ex    Representante,    sin    afectar   en   mayor   medida   su  estabilidad económica.   

Aspecto  que  igualmente permite inferir  que  el  pacto  entre  CAREBILLA CUELLAR y OSPINA DE  VACCA  estaba  enmarcado  en una promesa de pago, la  cual  cumpliría una vez  adquiriera  la estabilidad patrimonial derivada del  estatus  otorgado  por  la  designación en la UTL.   

De    otra    parte,    respecto         a         la  negociación  llevada  a    cabo    entre  JOSÉ     RAMÓN  BECERRA   OSORIO   y  el   aforado,  MORENO  GODOY  señaló que se  transó   en   $80.000.000,   los   cuales  fueron  cancelados   en   cuotas,   obteniendo   el   dinero   de   la   venta   de   un  inmueble.   

Manifestaciones   que   fueron   complementadas   por   JUAN  CARLOS      PÉREZ      URIBE      quien        señaló que  mientras  servía de conductor al ex Representante,  le  fue  encomendado  acompañar a JOSÉ  a  retirar  un  dinero  de  un  banco  en  Fontibón,  para luego llevarlo a su casa y posteriormente a las oficinas  del  Congreso,  donde  dos horas después      CÉSAR     LUGO      lo     llamó    para    acompañarlo       al      apartamento   de  CAREBILLA  CUELLLAR.  Una  vez  allí,  JOSÉ  le  comentó  que  iba a cancelar la última    cuota    de    la   UTL   que   correspondía  a  $35.000.000  para  garantizar una mejor pensión  y que el dinero lo había obtenido  de  la  venta  de  un  inmueble,  haciendo  entrega  de  él  a la esposa del procesado.   

Aunque estos  hechos  fueron  negados  por  el  sindicado     al     precisar     que  JOSÉ  RAMÓN BECERRRA  OSORIO  fue  nombrado  por  su  experiencia en el Congreso y por las importantes  gestiones    y    acompañamiento   que   ejerció,   no  sólo   en  los  debates  y  en  las  plenarias  sino  fuera  de  la  Cámara,  existen  elementos de prueba que soportan  el dicho de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE.   

De   una   parte,   se   tiene   que  JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO  indicó haber trabajado en el Congreso desde  el  18  de  octubre  de  1986 en la Presidencia del  Senado,   archivo  legislativo,  suministros  y  unidad  de  almacén  de esa Corporación, hasta el 8 de  mayo  de  2007,  cuando  se  vinculó con la UTL de  CAREBILLA  CUELLAR,  por  intermedio de CÉSAR LUGO,  quien     para     la     época    era  el  Asesor externo del entonces  Representante;   manifestando  también         conocer   a   JUAN  CARLOS  PÉREZ      URIBE,     conductor de la UTL.   

Ahora,  las  certificaciones  de labores  desempeñadas  por  BECERRA  OSORIO  antes  de  ser  vinculado    con    la    UTL,    contrarían   la  justificación  otorgada  por  CÉSAR  ANTONIO   LUGO   MORALES   y   el   aforado   para   incorporarlo   con  un ascenso al equipo de trabajo,  pues  al haberse desempeñado en archivo legislativo  y   suministros   y   unidad   de   almacén,  poco  podría     ser     el    aporte    al  trabajo legislativo del  entonces novato Representante a  la   Cámara,  ya  que  ninguna     experiencia     tendría    en   esa   materia  para  orientarlo  en  el  trámite  propio  de  los debates y ponencias que tendría que  realizar.   

Por  el  contrario,  a  partir  de  lo  declarado    por   JUAN   CARLOS   PÉREZ   URIBE,  cobran      firmeza     los     términos  de  la  denuncia,  pues  fue  el mismo BECERRA OSORIO  quien               aceptó   haber   sido   contactado  por  CÉSAR   ANTONIO   LUGO   MORALES  y  conocer     a     JUAN     CARLOS  PÉREZ   URIBE,   a  quien  reconoció   como   hombre   de  confianza  de  CAREBILLA  CUELLAR  y  como  conductor.   

Aunque  se  opone  al  dicho  de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE el que  BECERRA  OSORIO  declarara  que  sólo ha tenido un  predio     en     Magangué-    Bolívar  y  que  el  mismo  no  ha  sido objeto de venta, lo cual fue  confirmado       por       el      Investigador  Criminalístico   adscrito   al   CTI   al   indicar  que  verificado  el  certificado   de   tradición   del  inmueble  con  matrícula    Nº  064-17078    «el    predio    en    cabeza   del  señor  Becerra,  no  registra  ningún   tipo  de  negociación  (ventas-  hipotecas,      mejoras,     etc.)»28,  no  pueden  desconocerse  los  movimientos bancarios que  esta  persona  realizó en el periodo en el que fue  vinculado   a  la  UTL  del  procesado,   y   que  permitirían  establecer  el  origen  del  dinero  que  sirvió  para  cumplir  con  el  pago  de  sus  cuotas  por el puesto de  trabajo.   

Así,  debe  destacarse  que  mediante  informe  Nº1174  de  19  de  marzo  de  2014  se  obtuvieron  los  extractos  bancarios    de    la    cuenta    Nº920248   del  BBVA29   de   la  cual  es  titular  JOSÉ  RAMÓN    BECERRA    OSORIO,    resaltando    lo  siguiente:   

FECHA             

INGRESO             

RETIRO  

JUNIO  -2007             

$8.811.894             

$8.885.000  

JULIO-2007             

$13.103.422             

$12.980.000  

OCTUBRE-2007             

$95.731.550             

$95.655.000  

NOVIEMBRE-2007             

$84.267.134             

83.987.123  

DICIEMBRE-2007             

$21.195.685             

$20.336.053  

Movimientos  financieros  que  llaman la  atención    si    se   tiene   en   cuanta   que  según     el     dicho    de    PÉREZ    URIBE    y    de    MORENO    GODOY,    el    acuerdo    de    pago   de   la   UTL   se   efectuó  en  cuotas, lo que confirmaría que  en    cinco    meses    el    titular    de    la    cuenta   realizó  transacciones por un alto valor,  las  cuales  se  alejan  del  giro  normal  de  la cuenta, si se aprecia que las  transacciones  realizadas  para  los otros meses del  año  2007  y lo correspondiente al año  2006, no superaban los $3.000.000.   

También  debe  destacarse  que en el  referido  informe,  los  funcionarios  del C.T.I. advirtieron que BECERRA OSORIO  registró      la      adquisición  de dos obligaciones financieras el  31  de mayo de 2007 tanto con el Banco Citibank por valor de $8.900.000 como con  el     Banco    Pichincha    por    $20.000.00030,      aspecto     que  podría  determinar el origen del dinero usado para  cancelar  la  promesa  de pago que le había hecho a  CAREBILLA  CUELLAR  a  cambio de ser nombrado en la  UTL,  en  tanto  que  con  la  adquisición de esos  productos   financieros,   se   garantizaba  la  disponibilidad  monetaria  para  responder  en  tiempo  con  la obligación adquirida  con   el   sindicado,   pues   nótese   que   los  créditos   los   obtuvo   a   los   pocos         días de haber sido nombrado en la UTL.   

En oposición  a   la   defensa   es   evidente  que  la  disponibilidad  de  ese   dinero   en   la   cuenta  de  BECERRA  OSORIO,  coincide  con  la fecha en que se  vinculó    a    la    UTL,    de    suerte     que    sí   es   relevante   no   sólo   la  adquisición    de  créditos  si  no  los  retiros  periódicos       que       realizó,  además,  a  diferencia  de  lo  esbozado  por  el  defensor,  soporta  el  dicho  de JUAN CARLOS PÉREZ  URIBE  el  que a finales  de           2007           –entiéndase los meses de noviembre y  diciembre-,    el    titular    de    la   cuenta  realizó retiros  por $83.987.123 y $20.336.053, lo que permite colegir sin  mayor  esfuerzo,  la  disposición de BECERRA OSORIO  para pagar en esa fecha $35.000.000.   

Debe    decirse    que,    lejos    de    lo    indicado    por   la   defensa,  el  que  PÉREZ    URIBE   no   señalara   una   fecha   exacta  en  la  que  prestó        el        acompañamiento   a  BECERRA  OSORIO,  ello,  no   demerita    su    testimonio,   pues  desde   la   ocurrencia   de   los  hechos  (2007)  hasta  el  momento  de  su  declaración  transcurrieron  3 años31,  lo  que  justifica  la  omisión   de   detalles  como  lugares  y  fechas  exactas,  sin   embargo,  no  puede  dejarse  de  lado  que  el  declarante  sí    otorgó   un  periodo  de referencia,  el  cual  al  ser  contrastado  con  los  elementos  de prueba permite otorgarle  credibilidad.   

Ahora,  contrario  a  lo señalado por CAREBILLA CUELLAR, la  Sala  de  Instrucción  sí     aprecia     la     ganancia    que    le  generaría  a  BECERRA  OSORIO  lograr posicionarse  dentro   de   la  UTL  como  Asesor  I,  devengando  una  asignación  básica  mensual  de  $3.469.600,  pues  si bien no era un cargo con una asignación de  15   s.m.l.m.v.  como  lo  cuestionó  el       sindicado  en  su  indagatoria,  lo  cierto  es  que equivalía      a      8      s.m.l.m.v.32,       una      alta  designación    que    le   permitió   pensionarse   con   una   mesada   equivalente  a  $5.602.861,  según  lo  certificó  FONPRECON33,  circunstancia  que  no  se hubiera logrado si al momento de su  retiro     continuara    desempeñándose  como  Auxiliar  Administrativo  del  Senado, devengando un  sueldo    básico   de   $1.344.319,   una   prima  técnica     por    $246.064    y    prima    de  antigüedad   por   $622.180,  para  un  total  de  $2.212.38334.   

También  resulta   innegable   el   conocimiento   que   le  asistía a CAREBILLA CUELLAR del poco tiempo que le  faltaba  a  JOSÉ  BECERRA  OSORIO  para obtener su  pensión,  pues  si  lo  que  le llamó  la atención de su hoja de vida era  su  amplia experiencia  al     servicio  del  Congreso  de  la  República,  podía al  menos    considerar   la   posibilidad   de   una  pensión  cercana  y,  en  todo  caso  de la simple  verificación   del  documento  de  identidad,  ya  podía  actualizar su conocimiento sobre la edad de  su futuro empleado.   

En   esas   condiciones,  es claro que tanto AMPARO OSPINA DE  VACCA   como   JOSÉ  RAMÓN    BECERRA    OSORIO    tenían  la  disponibilidad monetaria para  cumplir   la   promesa   de  pago  efectuada  al  sindicado,  cuyo  fin   era  la  obtención  de una mayor y mejor liquidación para ser pensionados, el  cual     se     cumplió     con    su     incorporación    y    escalonamiento    en   la  UTL.   

No    puede    oponerse    a    esta  conclusión,  como  lo  pide      la  defensa,  lo  colegido  por  los  funcionarios  de  policía  judicial,  quienes  afirmaron  que MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  no tenía un patrimonio  por  justificar,  pues  una  forma  de  evasión de  controles   en   el  desarrollo  de  transacciones  ilícitas    es    la    manipulación  del dinero en efectivo, situación  que  a  juicio  de  esta  Sala  de Instrucción pudo  haberse    ejecutado    en    el   caso   en   estudio,   pues   PÉREZ  URIBE fue claro en señalar, que  al    menos    en    lo   concerniente       a      JOSÉ  RAMÓN,  la  entrega del dinero se  realizó  de  manera personal en el apartamento del  procesado,  por  lo  que  resulta  razonable que no  quedaran      registros      de     dichos     pagos     irregulares.   

En   suma,   estima  la  Sala  que  la  investigación  cuenta con suficientes elementos  de  prueba,  que permiten  predicar    la    real    ocurrencia    de    las  negociaciones,    a  través    de    las    cuales   AMPARO  OSPINA  DE  VACCA  y  JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO  prometieron  a  CAREBILLA  CUELLAR  pagar las sumas de dinero atrás       determinadas       como      contraprestación  por sus nombramientos en  la UTL, una vez contaran con la disponibilidad monetaria para  sufragar  la  cuota  pactada  de la que le   harían   la   entrega  al  ex  Representante.   

Ello, se advierte de la modalidad de pago  descrita        por       el       denunciante       MORENO       GODOY     apoyado     en  la  declaración  de JUAN CARLOS  PÉREZ     URIBE,    quienes    señalaron   que   la   promesa  remuneratoria  se  haría    efectiva   por   medio   de   cuotas   y,   así  lo  encuentra  soportado  la  Sala  de  Instrucción  en  los movimientos financieros de cada uno de los promitentes  “compradores”,  pues   se  reitera,  en  ninguno  de  los  dos  casos,  se  entregó  el  dinero previo o concomitante a su nombramiento, sino que se  hizo   efectivo,   en   el   caso   de   AMPARO   14  meses  después    de   su   posesión  y en el de JOSÉ RAMÓN  se evidenciaron las transacciones  económicas  al  mes  siguiente.   

Ahora,   esta   promesa  remuneratoria  aceptada  por CAREBILLA  CUELLAR  para  nombrarlos  en  los cargos de su UTL,  según  lo evidencia la  prueba  analizada,  la  ejecutó  en    un    acto    propio   de   sus   funciones,   pues  siguiendo los lineamientos del  artículo 388 de la Ley  5º   de  1992,  corresponde  a  los  Congresistas  conformar  por  sí  mismos  su UTL, presentando la  postulación       ante       el      Director  Administrativo     en     la     Cámara  y, ante el Director   General   o   quien   haga   sus   veces   en   el  Senado,  los  cuales  deben       ceñirse   a   la  exclusiva  solicitud  del  Congresista    sin   tener   injerencia   en   la  conformación   de   la   misma.  Así  lo  consagra  el  artículo  376-5  ibídem   sobre  las  funciones del Director General destaca:   

Nombrar,   promover   y   remover,  de  conformidad    con    las    disposiciones    legales,   a   solicitud   y   por  postulación  de  la  Mesa  Directiva  del  Senado  y  de   los  Parlamentarios,  en  los  casos  de  los  empleados  de  su  unidad de trabajo legislativo, al personal de planta de libre  nombramiento  y remoción. Las Mesas Directivas de las  Comisiones  postularán los candidatos para el cargo de Asistente Administrativo  de  Comisión  y  Conductores  de  las Comisiones Constitucionales. El  desacato a estas solicitudes será considerado como causal de  mala  conducta  que  se sancionará con la remoción de su cargo por la Plenaria  del  Senado.  Se  exceptúan  los  casos  en  que  el  candidato    no   reúna   los   requisitos   exigidos.   (subrayas   fuera   de  texto)   

Ello indica  que  tanto  el  Director  General  del  Senado  como  el Director Administrativo  sólo cumplen funciones de verificación     de     requisitos    y    de  depuración  netamente administrativa, recayendo   la  función  de postulación de los miembros de  la UTL exclusivamente en los Congresistas.   

Así,  como  sobre  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR,  en  su  condición  de  Representante  a la Cámara     recaía    la  conformación de su UTL, es propio  predicar   que   al   aceptar   la   promesa   remuneratoria  para  designar  en  los  cargos  a  AMPARO  OSPINA  DE  VACCA  y  a  JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO,  estaba  desarrollando un acto propio de sus  funciones.   

Como  CAREBILLA      CUELLAR      aceptó        el        pacto         ilegal         que         le        representó  un  provecho  personal su  conducta  se  le  endilga  en  calidad de autor, al  tenor  de  lo  dispuesto  por  el  artículo 29 del  Código              Penal.   

Cabe  resaltar  que  CAREBILLA  CUELLAR,  advirtiendo   las   necesidades   similares   de  AMPARO  OSPINA  DE  VACCA  y  JOSÉ  RAMÒN    BECERRA    OSORIO  de  manera  independiente  realizó  una   negociación  con  cada  uno  de  ellos,  con  diferente   precio,   forma   de   pago  y  modalidad  de  ejecución   del   nombramiento,   encuentra  la  Sala  que pese a la  similitud  de los acuerdos son acciones diferentes,    por    lo    tanto,   se  predica  la  concurrencia  de  un  concurso homogéneo  y   sucesivo   a   la   luz   de   lo   dispuesto   por   el   artículo    31   del   Código Penal.   

Así  las  cosas,  estima  la Sala de Instrucción que respecto  de     estos     comportamientos     endilgados     a    MANUEL    ANTONIO   CAREBILLA  CUELLAR,  existen  elementos  de  prueba  que  soportan  no  sólo  la materialidad del punible de  cohecho  impropio  en  concurso homogéneo    y    sucesivo,   sino   que  también    comprometen    su    responsabilidad  a    título    de  autor,  de conformidad  con   lo   dispuesto   en   los  artículos 29, 31 y 406 del C.P.   

2.2  Falsedad  ideológica  en  documento  público agravado por el uso   

2.2.1  Se le atribuye al aforado CAREBILLA  CUELLAR  haber  hecho  nombrar  como  empleados  de su UTL MARÍA HELENA ORJUELA  ZAPATA,  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN,  MARGARITA  GUERRA MANUYAMA, MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  y  a  ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ en la Comisión IV  Permanente  de  la Cámara de Representantes como conductor, haciendo creer a la  Dirección   Administrativa  y  a  la  Mesa  Directiva  quienes  expidieron  los  correspondientes  decretos  de nombramiento,  que ello era cierto cuando en  verdad  a  quienes  vinculó  laboralmente  de hecho fue a: RAFAEL MORENO GODOY,  LUIS  ARTURO  HAYDEN y OLBAR ANDRADE RINCÓN, y a JUAN CARLOS PÉREZ URIBE en la  Comisión  IV  de  esa  Corporación,  quienes  no podía fungir como servidores  públicos,  los  dos  primeros  por  estar  inhabilitados  por  la Procuraduría  General  de  la  Nación,  el  segundo  para evadir una sanción impuesta por el  Banco  Citibank  y,  el  tercero,  por  disfrutar  de  pensión  por  invalidez;  postulándolos  con  base  en  las facultades de integrar su UTL a él deferidas  por el artículo 388 de la Ley 5ª de 1992.   

En ese orden, la Dirección Administrativa  designó  y posesionó a ORJUELA ZAPATA, TORRES HAYDEN GUERRA MANUYAMA y a DÍAZ  MÁRQUEZ, a través de los siguientes actos administrativos:   

-Por medio de Resolución Nº 1280 de 21 de  julio  de  2006,  fueron  nombradas  como  integrantes  de  la  UTL del entonces  Representante,  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  AIDE (sic) con C.C. 41.056.879 en el  cargo  de  Asistente  III, y MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA con C.C. 52.099.842 en  el        cargo        de       Asesor       I35.   

-A través de Resolución Nº 0219 de 29 de  enero  de 2007, se hizo lo propio respecto de MARGARITA GUERRA MANUYAMA con C.C.  41.055.685   en   el   cargo   de   Asistente   III36,  por  medio de Resolución  Nº  1044  de  1º  de  abril de 2008 fue nombrada como Asistente IV37,  y  con  Resolución  Nº  2171  de  29  de  julio  de  2008  fue nombrada como Asistente  I38.   

-Con  Resolución  Nº1023 de 3 de mayo de  2007   se   dispuso   el  nombramiento  de  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  con  C.C.52.260.872   en   el   cargo  de  Asistente  I.39,  con  Resolución Nº 2321  de  4  de  diciembre  de  2007  fue  nombrada  nuevamente  como Asistente I, con  Resolución  Nº  2723  de  3  de noviembre de 2009 fue designada como Asistente  IV40,  con  Resolución Nº2252 de 3 de septiembre de 2010 fue nombrada  como             Asistente            III41, y por medio de Resolución  Nº  0169  de  31  de  enero  de  2011  fue  nombrada  como Asesor V42.   

Bajo los mismos términos la Mesa Directiva  de  la  Cámara  de  Representantes, designó y posesionó el 13 de noviembre de  20017   mediante   Resolución  N°2169  a  ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ  como  conductor.   

2.2.2  También  se  atribuye  a CAREBILLA  CUELLAR  certificar,  faltando a la verdad, al Jefe de la Sección de Registro y  Control  de  la  Cámara  de  Representantes  que  MARÍA  HELENA ORJUELA ZAPATA  trabajó  desde el 21 de julio de 2007 hasta el 1° de abril de 2008, MARÍA DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN  desde  21  de julio de 2006 hasta el 31 de enero de 2007,  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA  a  partir  del  5 de febrero de 2007 hasta el 31 de  marzo  de 2009, MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ del 7 de mayo a 31 de julio de 2007  y  desde  el  6  de  diciembre  de  2007 hasta 31 de enero de 2011, y que ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ  laboró  al servicio de la Comisión IV desde el 13  de  noviembre  de 2007 al 20 de junio de 2008, para que les pagaran los salarios  durante  estos  lapsos;  cuando  en  realidad  estas  personas  no asistieron ni  realizaron  las  labores  propias de los respectivos cargos, ya que se comprobó  que  quienes  realmente  lo  hicieron  fueron  RAFAEL  MORENO GODOY, LUIS ARTURO  HAYDEN,  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN  y   JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE. Conducta  ejecutada  por  el  procesado  con el propósito de que éstos, a través de los  primeros, pudieran percibir los salarios.   

2.2.3 Asimismo, se endilga al aforado haber  utilizado  como  instrumento  a la Dirección Administrativa, para que expidiera  con  contenido falso el carnet N° 45 a nombre de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE en el  cual  consignó  sus  datos  personales,  fecha de vencimiento el 31 de julio de  2008  y  la frase “H.R. MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR”; ya que la persona  que  formalmente  figuraba  en  el  cargo  de conductor de la Comisión IV de la  Cámara   era   MORA   MÁRQUEZ,  para  que  PÉREZ  URIBE  quien  materialmente  desempeñaba el cargo pudiera ejercerlo sin contratiempos.   

Estas conductas deben ser valoradas frente  al  punible  de  falsedad  ideológica  en documentos público, consagrado en el  artículo    286   de   la   Ley   599   de   2000  así:   

El     servidor    público  que  en  ejercicio de sus funciones, al extender documento  público  que  pueda servir de prueba, consigne una  falsedad  o  calle  total  o parcialmente la verdad,  incurrirá  en prisión  de    cuatro    (4)    a    ocho   (8)   años   e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y  funciones  públicas  de  cinco  (5)  a  diez  (10)  años   

Conducta    que    a    voces    del  artículo  290  del  C.P. se agrava de la siguiente  forma:   

La  pena se  aumentará    hasta   en   la   mitad   para   el  copartícipe    en   la   realización   de   cualesquiera   de   las   conductas   descritas  en  los  artículos anteriores que usare el documento, salvo  en   el   evento   del   artículo   289  de  este  Código.   

Si    la    conducta   recae   sobre  documentos  relacionados con medios motorizados, la  pena   se   incrementará   en  las  tres  cuartas  partes.   

Para  su  configuración se requiere de un  sujeto  activo  calificado:  un  servidor  público  que  en  ejercicio  de  sus  funciones realice la conducta típica.   

La   acción  consiste  en  extender  un  documento  público  con aptitud probatoria, consignando una falsedad o callando  total o parcialmente la verdad.   

A  efectos  de precisar el contenido de la  norma  corresponde  acudir  al artículo 251 del Código Procesal Civil, el cual  define  el  documento  público  como  aquel  otorgado por un funcionario de esa  clase  en  ejercicio  de su cargo o con su intervención. Exige, la concurrencia  de tres elementos:   

a.  Que  sea  expedido  por  funcionario  público.   

b.   En   ejercicio   de  sus  funciones  y,   

c. Con las formalidades legales.  

De acuerdo con los artículos 121 y 122 de  la  Constitución  Política  son servidores públicos quienes cumplen funciones  estatales.  Aquellos que ejecutan las tareas propias de las tres ramas del poder  público,  de  los  órganos  de  control  y  de la rama electoral, y de los que  desempeñan  atribuciones  de  vigilancia  y  control  de  la actividad privada.   

La  naturaleza  pública de los documentos  deriva  de su formación o creación, el cual debe provenir del ejercicio de las  funciones  públicas  y como en Colombia no hay empleo público sin atribuciones  determinadas  en  la  ley  o el reglamento, sólo en ese marco de competencia se  puede   extender   esta  clase  de  documentos.  Adicionalmente,  tendrán  esta  condición  aquéllos  en  los  que  el  servidor  público sin participar en su  otorgamiento  los  avala  haciendo  uso  de  la  facultad  de autenticación que  ostenta.  Es  la  fuente  la  que califica el documento como público o privado,  cumpliendo  con los requisitos formales. Ha sido clara esta Sala al resaltar que  «lo  determinante  para  la  naturaleza pública del  documento  no  es  el destino, fin o interés general que tenga, sino su fuente,  esto  es,  que su formación o creación provenga del ejercicio de las funciones  oficiales  »43.   

La  inclusión  de  este  delito  en  el  catálogo  penal tiene como objeto proteger el bien jurídico de la fe pública,  entendida  como  esa  confianza depositada por los coasociados en los servidores  oficiales  de  quienes  se  espera  sean fieles en la creación, modificación y  extensión  de  documentos  contentivos de situaciones jurídicas relevantes, en  tanto  que  los  documentos son los contenedores de datos y hechos con capacidad  probatoria.   

Se   ocupa  el  legislador  de  proteger  especialmente  esta  clase  de documentos otorgados por los servidores públicos  en  ejercicio  de  su  cargo,  en  la  medida que el sujeto activo acorde con su  investidura  debe  responder  a  esa  confianza  otorgada  para  ser garante del  contenido  de los documentos incluyendo el otorgamiento, la fecha de creación y  las  declaraciones  allí  contenidas,  ya  que  éstos  son aspectos que pueden  afectar las relaciones de la sociedad.   

Como  elementos  constitutivos  de  este  punible la Corte ha destacado lo siguiente:   

[E]l  delito  de  falsedad  documentaria  supone,  como  elementos propios de ésta clase de delincuencia: a) la mutación  de  la verdad, en el entendido de que se trata de la alteración de la verdad en  su  sentido  y contenido documental con relevancia o trascendencia jurídica; b)  la  aptitud probatoria del documento y c) la concurrencia de un perjuicio real o  potencial.   

La  imitación de la verdad implica que el  documento   pueda  servir  de  prueba  por  atestar  hechos  con  significación  jurídica  o  implicantes  para el derecho, es decir que el elemento falsificado  debe estar en posibilidad de hacer valer una relación jurídica.   

Se trata, por tanto, de la creación mendaz  con  apariencia  de  verosimilitud,  que  en  el  caso de la falsedad documental  pública  se  entiende  consumada  con  la editio falsi, es decir, con la simple  elaboración  o  hechura  del  documento  que  se  atribuye  a  una  específica  autoridad  pública  y que por ende representa una situación con respaldo en el  derecho  al  involucrar  en  su  formación  la  intervención  del  Estado  por  intermedio  de  alguno  de  sus  agentes  competentes,  esto  es,  que se supone  expedido  por  un  servidor público en ejercicio de funciones y con el lleno de  las       formalidades       correspondientes.44   

En ese orden su consumación sobreviene con  la  sola  redacción  y elaboración del documento. Cuando el contenido falaz se  consigna  por  el  servidor  público  sin necesidad de exhibirlo a terceros. Al  constituir  un  punible de peligro basta su confección para producir daño a la  fe  pública,  si  adicionalmente  se  usa  para producir efectos en el tráfico  jurídico   constituye   un   agravante.  Así  lo  viene  pregonando  la  Sala:   

[E]s  un delito clasificado entre los de  peligro,  en  el  entendido de que el mismo no exige la concreción de un daño,  sino  la  potencialidad  de  que  se  realice,  esto  es,  como  lo sostuvo esta  Corporación  aquél  “estado causalmente apto para lesionar la fe pública en  que  se encuentra el instrumento con arreglo a sus condiciones objetivas – forma  y  destino -, como a las que se derivan del contexto de la situación (C. Creus,  Ed.  Astrea,  1.993)”,  y  cuya incidencia se mide por la aptitud que tiene de  irrogar un perjuicio.   

No  requiere,  por  tanto,  la  falsedad  documental  pública,  como  queda  señalado,  del  uso  del documento, ella se  presenta  con  la  material  elaboración  espuria  del  mismo y la consiguiente  alteración  de  los  signos  de  autenticidad,  contrariamente  a  la  conducta  falsaria  documental  privada  que  supone,  precisamente,  de  su  uso para ser  reprochada45   

Pues  bien, en el presente caso, los actos  administrativos  de  nombramiento  con  las  actas de posesión de MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN, MARGARITA GUERRA MANUYAMA,  MARÍA  ISABEL  DÍAZ MÁRQUEZ y ÓSCAR FREDDY MORA, como funcionarias de la UTL  del  aforado  y  de la Comisión IV de la Cámara de Representantes, el último,  contienen  una falsedad, en virtud a que por petición del aforado, quien tenía  la  atribución  de  designar  a sus subalternos (artículo 388 de la Ley 5ª de  1992),  faltando  a  la  verdad  e  instrumentalizando  al  Director  Dirección  Administrativa  y  a  la  Mesa  Directiva  de la Comisión IV (no hay prueba que  denote  que  estos  tenían conocimiento de la falsedad) los nombró en su UTL a  sabiendas  que  solamente prestaban su nombre para que quienes fueron vinculados  laboralmente (de hecho) y trabajaron percibieran los salarios.   

Así entonces, el procesado en ejercicio de  sus  atribuciones  legales  y  valiéndose  de la ignorancia de las personas que  ocupaban  los  cargos  en la Dirección Administrativa y la Mesa Directiva de la  Comisión  Cuarta  de la Cámara de Representantes, hizo expedir los decretos de  nombramiento  consignando  en  ellos  una  falsedad ya que su voluntad era la de  vincular  de  hecho  a  su  UTL  a  las personas que realmente desempeñaron las  funciones,  y  no  a los que mendazmente postuló para que los primeros pudieran  percibir los salarios.   

Es decir, actúo como autor mediato, ya que  realizó  la conducta delictiva a través de los funcionarios que expidieron los  actos  administrativos  utilizándolos  como  instrumentos, quienes ignoraban el  proceder  ilegal del aforado, según lo evidencia la prueba recaudada (artículo  29 del Código Penal).   

Sobre  la figura del autor mediato la Sala  el 2 de septiembre de 2009, en el Rad. No. 2922, sostuvo:   

Es  aquella  persona  que  desde atrás en  forma  dolosa  domina  la  voluntad  de  otro  al  que  determina o utiliza como  instrumento46  para  que  realice  el  supuesto  de  hecho, quien en todo evento  actúa  ciego frente a la conducta punible, efecto que logra aquel a través del  error    invencible    o   de   la   insuperable   coacción   ajena47.   

En  esas  singulares  condiciones  quien  opera  como  instrumento puede actuar de manera consciente y voluntaria respecto  de  la ejecución material del hecho, pero ajeno y desconociendo el carácter de  injusto  de  su  comportamiento, lo anterior debido al engaño no discernible en  su  momento en el que fue inducido, o alternativamente  siendo  conocedor de la antijuridicidad de su acción, frente a la cual no puede  extraerse   por   efecto   de   la   fuerza   insuperable   a  la  que  ha  sido  sometido48. (subrayas fuera de texto)   

Aunque   en   la   expedición   de  las  resoluciones  de  nombramiento,  el  Director  Administrativo,  actuó de manera  consciente  y  voluntaria  consignando  la voluntad de postulación del aforado,  actuó  creyendo  que  los  designados  mediante  las resoluciones asistirían y  desarrollarían las funciones correspondientes.   

En  cuanto a la expedición del carnet Nº  45  a nombre de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, iguales circunstancias concurrieron ya  que  el  aforado  ordenó  su  creación  informando  falsamente a la Dirección  Administrativa  de  la vinculación jurídica del beneficiario del documento con  la  Cámara de Representantes, quién engañado consignó en dicho documento una  falsedad, sin tener conocimiento de ello.   

Respecto  a  los certificados mensuales de  cumplimiento  de  labores si fueron expedidos y firmados personalmente  por  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR, por lo tanto es claro que actúo como autor  material de esta falsedad ideológica.   

No  existe  dura sobre jurídica de dichos  documentos  ya que fueron expedidos por el servidor público en ejercicio de sus  atribuciones,  con  evidente  capacidad  probatoria  en  virtud  a  la idoneidad  mostrada  para  producir  efectos  jurídicos,  v.  gr.  La  posesión de dichas  personas,  el  pago de salarios y reconocimiento de prestaciones sociales, entre  otras.   

Vale  la  pena precisar que los documentos  espurios  son  cada  una  de las resoluciones de nombramiento señaladas, en las  cuales  se  consignaron  falsamente los nombramientos de MARÍA DEL PILAR TORRES  HAYDEN,  MARGARITA  GUERRA MANUYAMA, MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ y ÓSCAR FREDY  MORA  MÁRQUEZ,  las  cuales  comprenden  las actas de posesión por tratarse de  actos  administrativos  complejos.  En ese orden el Consejo de Estado (CE.- Sala  de   lo   Contencioso   Administrativo-  Sección  Quinta.  4  sep.  2008.  Rad.  11001-03-28-000-2006-00193-00), expresó:   

[L]os  actos  de  posesión  no  son actos  administrativos  porque  no  contienen decisiones de la administración y por lo  mismo  no son objeto de control de legalidad por parte de la jurisdicción de lo  contencioso  administrativo.  En  efecto,  la  posesión  en  un  cargo  es  una  diligencia  a  través de la cual el elegido o nombrado presta juramento ante la  autoridad  competente  “de  cumplir  y defender la Constitución y desempeñar  los  deberes  que le incumben”, en cumplimiento de la obligación señalada en  el  inciso  segundo  del  artículo  122  de  la Constitución Política, que la  instituye  en  requisito  previo  e  indispensable  para  ejercer  como servidor  público,  y  como  tal no puede ser objeto de una acción de nulidad como si se  tratara de un acto administrativo.   

Como las posesiones no constituyen un acto  administrativo  sino la solemnidad a través de la cual los servidores públicos  perfeccionan  sus  nombramientos,  una vez cumplen con el mandato constitucional  contenido  en  el  artículo  122  Superior de prestar el juramento de cumplir y  defender   la   Constitución   y  desempeñar  los  deberes  que  le  incumben,  comprometiendo  «el ejercicio de la función pública  por  parte de los empleados públicos, dentro del marco de la constitución y la  ley»49;   no   es   procedente   escindir  la  resolución  de  nombramiento  del  acto de posesión, pues sin el segundo no se  habilitaría  el  ejercicio  de  la función pública y por ende el contenido de  los  primeros  no  tendría  los  efectos  jurídicos  esperados  de creación o  modificación  de  derechos  laborales  y  adquisición  del estatus de servidor  público.    

    

Es  incontrastable  la convergencia de los  elementos  de  este tipo penal. Las resoluciones de nombramiento en mención, el  carnet  Nº45  y  los  certificados  mensuales  de  cumplimientos  de funciones,  contienen  la  manifestación  falaz  de la voluntad de MANUEL ANTONIO CAREBILLA  CUELLAR  en  su  condición  de Representante a la Cámara y de Presidente de la  Comisión  IV  Permanente  de  esa  misma  Corporación,  en  ejercicio  de  las  funciones que la Constitución Política y la ley le conferían.   

En ellos incorporó declaraciones mendaces.  Ciertamente,  en  las  resoluciones  de  nombramiento: Nº1280 de 21 de julio de  2006,  Nº  0219  de  29 de enero de 2007, Nº 1044 de 1º de abril de 2008, Nº  2171  de  29  de  julio de 2008, Nº 1023 de 3 de mayo de 2007, Nº 2321 de 4 de  diciembre  de  2007,  Nº  2723  de  3  de  noviembre  de 2009, Nº 2252 de 3 de  septiembre  de  2010,  Nº  0169  de  31  de  enero  de 2011 y Nº 2169 de 13 de  noviembre  de  2007,  hizo  designar a MARÍA DEL PILAR TORRES HAYDEN, MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  MARÍA  ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ, MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA y  ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ  como servidores públicos adscritos a la UTL del  procesado  y  en  la  Comisión  IV  de la Cámara de Representantes, cuando las  personas  que  vinculó  laboralmente  fueron  LUIS ARTURO HAYDEN, OLBAR ANDRADE  RINCÓN,  RAFAEL  MORENO  GODOY  y  JUAN  CARLOS  PÉREZ URIBE, quienes de hecho  cumplieron   las   atribuciones  de  esos  cargos  y  percibieron  los  salarios  correspondientes.   

En la expedición del carnet Nº 45 a favor  de  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE, el sindicado plasmó una falsedad  través  del  funcionario  encargado  de  expedirla,  al  aseverar  que  esta persona era  funcionaria  de  la  Comisión  IV  Permanente  de la Cámara de Representantes,  cuando   no   existía   una   relación   laboral   formal  sino  solamente  de  facto.   

Y, en la expedición de los certificados de  cumplimiento  de  funciones a favor de MARÍA DEL PILAR TORRES HAYDEN, MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  MARÍA  ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ, MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA y  ÓSCAR  FREDDY  MORA MÁRQUEZ, personalmente aseveró, faltando a la verdad, que  desarrollaron  las  funciones  asignadas  para  los  cargos que fueron nombrados  espuriamente,   cuando  ello  no  ocurrió,  toda  vez  que  estas  labores  las  desempeñaron las personas atrás mencionadas.   

Además  del  contenido  falaz  de  estos  documentos  se  le  atribuye el uso que se les dio pues, como quedó visto, cada  uno  tenía  la virtud de crear relaciones jurídicas y vocación probatoria, ya  que  las  resoluciones  de  nombramiento  generaron  una relación laboral entre  MARÍA  DEL  PILAR TORRES HAYDEN, MARGARITA GUERRA MANUYAMA, MARÍA ISABEL DÍAZ  MÁRQUEZ,  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  y  ÓSCAR  FREDDY MORA MÁRQUEZ y la  Cámara  de  Representantes,  la  cual  conllevó  a la posesión de cada uno de  ellos,  su  inclusión  en  nómina  y el pago de los salarios. Los certificados  mensuales  de  cumplimiento  de  labores,  provocaron  que la entidad competente  realizara el pago de los salarios.      

Frente a este marco jurídico para la Sala  es  claro, contrario al parecer de la defensa técnica, que el caudal probatorio  recaudado  acredita  en  grado  de probabilidad la materialidad de las conductas  atribuidas  y  la  responsabilidad de MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR en ellas.  Veamos:   

I)   Nombramiento   de   LUIS   ARTURO  HAYDEN.   

Destacó LUIS ARTURO HAYDEN que conoció a  CAREBILLA  CUELLAR desde el colegio, por lo que sostuvo una relación de amistad  y  de  negocios.  En virtud de ello lo apoyó en la campaña como aspirante a la  Cámara  de  Representantes.  Llegaron  a  un  acuerdo  consistente en que si el  procesado  resultaba  elegido  dejaría a disposición de su familia un cargo de  la  UTL,  lo  que  a  juicio  de la Sala efectivamente se cumplió, toda vez que  éste  efectivamente prestó sus servicios al aforado en la UTL, empero, como no  podía  figurar  como  servidor  público  debido  a  la  sanción disciplinaria  vigente  que  pesaba  en  su contra, su hermana MARÍA DEL PILAR TORRES HAYDEN y  luego  su  esposa MARGARITA GUERRA MANUYAMA, prestaron su nombre para figurar en  el decreto de nombramiento y en la nómina.   

Tal  acuerdo  fue confirmado por CAREBILLA  CUELLAR,  quien  destacó  que  el  apoyo  de  la familia de LUIS ARTURO fue muy  importante  en la campaña, por lo que decidió seguir trabajando con ellos para  mantenerse  vigente  en  política,  por  lo  que  no  es cierto como lo dice la  defensa que el aforado desconocía tal alianza.   

Esta clase de pactos son prácticas comunes  dentro  del  ejercicio  político. Es de esperar que la conformación de las UTL  se  haga con las personas de confianza del elegido, quienes lo acompañaron a lo  largo  de  su  actividad  pública,  de  suerte,  que en principio no existiría  recriminación   por   dichas   postulaciones,  pues  al  ser  cargos  de  libre  nombramiento  y  remoción  es  lógico que se rodee de las personas que por sus  capacidades  e  idoneidad  considere  puedan  ayudarlo a desarrollar el programa  político.   

No   obstante,   lo  aquí  ocurrido  es  completamente  delictual,  ya  que  la persona vinculada laboralmente a la UTL y  que  desarrolló  las  atribuciones  fue  LUIS  ARTURO  HAYDEN, y para burlar la  sanción  disciplinaria  a  él impuesta el procesado hizo figurar falazmente en  el  decreto  de  nombramiento  a su hermana y luego a su esposa, para que aquél  recibiera la remuneración mensual.   

En  efecto,  LUIS  ARTURO  HAYDEN admitió  encontrarse  inhabilitado  para  el  ejercicio  de  funciones  públicas  por un  periodo  de  10  años, sanción que fue confirmada por la Procuraduría General  de  la  Nación  al  expedir certificado ordinario Nº19507555 de 29 de julio de  2010,  la  cual  se  le  impuso  hasta  el  6  de  febrero  de  201550.   

Situación   que  como  lo  explicó  el  denunciante,  apoyado  en  el dicho de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, dio lugar a que  la  esposa  y  hermana fueran nombradas y posesionadas falsamente en la UTL, sin  que  él perdiera  el vínculo material con las atribuciones propias de ese  cargo y de contera los beneficios económicos.   

Sobre  este  aspecto  resaltó JUAN CARLOS  PÉREZ  URIBE  que  por  la  cercanía  que  tuvo con el incriminado, asistió a  múltiples  reuniones  en  su  casa  y  restaurante, donde se discutió que LUIS  ARTURO  HAYDEN  se encontraba inhabilitado para ejercer funciones públicas, por  lo  que  no podía ocupar el cargo en la UTL. Reuniones en las cuales participó  JESÚS  VICENTE  GARZÓN  y frente a las cuales el acusado aceptó se llevaban a  cabo,  aunque  negando  el  contenido  de  lo  discutido  sí resaltó que en el  restaurante  de  JUAN CARLOS, junto con sus asesores se debatieron temas propios  de la conformación de la UTL.   

Sumado  a  estos  señalamientos,  que por  demás  la  Sala destacó les daría plena credibilidad, resalta lo indicado por  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  y SANDRA LILIANA ORTÍZ NOVA, quienes afirmaron  que  LUIS  ARTURO  asistía  con  frecuencia  a  la oficina del ex Representante  CAREBILLA  CUELLAR,  incluso  algunos de los integrantes de la UTL revelaron que  entre  LUIS ARTURO HAYDEN y el aforado existía una verdadera relación laboral.   

De  esta  forma  lo  referenció MARÍA DE  JESÚS  GONZÁLEZ  CRUZ  al declarar «recuerdo que el  señor  Hayden  trabajaba  en  la  UTL  (…,…)  yo  estaba  trabajando con el  representante  y  él  siempre  estaba  al  lado  del  representante»51, señalando que LUIS ARTURO  asistía  a las reuniones que se convocaban en Leticia, con la participación de  otros  miembros  de  la  Unidad  de  Trabajo,  como  lo  eran YERITZA, FRANCISCO  HIPÓLITO ÁVILA BARBOSA y PASTORA OROBIO.   

Apreciación que fue compartida por ROSENDO  AHUE  COHELLO,  quien  destacó  la  presencia  permanente de LUIS ARTURO en las  reuniones  que el equipo de trabajo llevaba a cabo en Bogotá y en Leticia, así  como  el  acompañamiento  permanente  que éste tenía hacia CAREBILLA CUELLAR,  fungiendo como su colaborador.   

En  igual forma lo indicó ÁVILA BARBOSA,  integrante  de  la  mencionada  UTL,  quien  reconoció  como sus compañeros de  trabajo  a  RAFAEL  MORENO  GODOY  y  a  LUIS  ARTURO  HAYDEN,  personas  que se  desempeñaban  como  Asistentes, explicando que ello lo concluyó «por   la   relación  permanente  y  las  reuniones  que  teníamos  (…,…)  las reuniones se hacían en la casa del Representante en la ciudad de  Leticia,  en  mi casa habían veces que hacíamos reuniones, en las oficinas del  Congreso  en  Bogotá”52.   

Declaraciones que se alejan ampliamente de  lo   señalado   por   el  procesado  quien  si  bien  reconoció  el  frecuente  acompañamiento  de  LUS  ARTURO,  lo justificó en el desarrollo de actividades  sociales  en  Leticia  y  en  las  oportunidades  que se encontraron en Bogotá,  cuando  éste  acudió  a coordinar su negocio familiar de pescadería o por las  visitas que le hacía en razón de su amistad.   

Siendo que estas justificaciones carecen de  credibilidad,  pues no resulta comprensible que los integrantes de la UTL, tanto  en  Bogotá  como  en  Leticia,  identificaran  a una persona como compañero de  trabajo  por  el  simple  acompañamiento que realizara a su jefe, más cuando a  ellos  lo  que  los  unía  eran  las  reuniones  laborales que se gestaban para  desarrollar  aspectos  de  interés exclusivo de los funcionarios de la UTL, y a  las  que  difícilmente pudieran acudir de manera reiterada externos al grupo de  trabajo.   

De  otra parte, es el mismo LUIS ARTURO en  su  declaración  quien  da a conocer que para ingresar al Congreso le expedían  constantes   autorizaciones,   inicialmente   por  seis  meses  y  después  con  renovaciones    diarias    y    mientras    permanecía   allí   «me  dedicaba  a  hablar  con  la  gente  que  llegaba  a visitar al  Representante,  a  acompañar  a  mi  esposa  cuando  salía  a  realizar alguna  diligencia»53, lo que denota que éste de  manera  material  integraba  el  grupo  de  trabajo,  pues  no  de otra forma se  justificaría  la  presencia  permanente  en  las  oficinas  irrumpiendo  en las  funciones de los miembros de la UTL.   

Además,  no  existe  duda que LUIS ARTURO  realizaba  un  acompañamiento  directo  y con funciones asistenciales, pues él  mismo  reconoció  que  por  orden  de  CAREBILLA  CUELLAR, en diciembre de 2007  pidió  a  los  miembros de la UTL una colaboración para la compra de regalos a  beneficio  de  los  niños  amazonenses,  función  que  a juicio de la Sala, no  tendría  justificación  si  como lo dice la defensa sólo fuera a acompañar a  su  esposa o a visitar a su amigo, pues necesitaba tener un vínculo o autoridad  respecto de los destinatarios del mensaje para ser escuchado.   

Ahora,  como  lo  manifestó  la  defensa,  aunque  algunas  de  las  personas  vinculadas  a la UTL, en el mismo periodo de  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDE  y  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  afirmaron la  existencia  de  un nexo laboral de estas personas con la UTL, negando el de LUIS  ARTURO,  lo cierto es que ninguno de ellos pudo identificar la función de estas  mujeres,  pues  se  insiste,  aun  cuando  en  una  UTL la asignación de tareas  depende  de las necesidades de la región y la labor legislativa que se proponga  el  Representante,  a  efectos  de  armonizar  las  labores debe propiciarse una  distribución  interna  de  las  tareas  con algún carácter de estabilidad, el  cual  debe  ser  conocido  por  los miembros de la unidad de trabajo, pues de lo  contrario  cada  jornada  laboral  estaría cargada de improvisación y nadie se  responsabilizaría  de  sus  acciones,  lo  cual  es completamente alejado de la  realidad.   

Tan poca es la claridad que los miembros de  la  UTL  tuvieron  de  una  presunta  vinculación  material  en la UTL de estas  mujeres,    que    ni    CAREBILLA    CUELLAR,    CÉSAR    LUGO    –  Asesor  Externo  de  la UTL- ni los  otros  integrantes  fueron  capaces de señalar el lugar donde desarrollaron sus  funciones,  pues  mientras  que  MARÍA  DEL  PILAR  fue  precisa en indicar que  laboró  en  Bogotá, PASTORA OROBIO, el Asesor Externo de la UTL y el indiciado  precisaron que ella laboró algún tiempo en Leticia.   

Incluso de la inexistencia de la relación  laboral  real  de MARÍA DEL PILAR con la UTL, resalta que ésta al ser indagada  por  detalles  del  diario  de  una  UTL,  como  lo  son  la  comisión a la que  pertenecía  su  entonces jefe, los días de plenaria y de sesiones, no supo dar  respuesta,  pese  a  que  según  los  actos  administrativos  tuvo  un vínculo  ininterrumpido  de  6  meses,  tiempo  suficiente  para  conocer estos aspectos.   

Debe  decirse  que  lejos está de ser una  justificación,  como lo asume la defensa, la juventud y el nivel de estudios de  MARÍA  DEL  PILAR  para  desconocer  estos  aspectos,  pues, en primer lugar al  posesionarse  en  la  UTL,  contaba  con 29 años y 10 meses de edad54, suficiente  para  permitirle  tener  madurez  y  responsabilidad  en  el  desarrollo  de sus  funciones,   que   por   demás   estaban   relacionadas   con   la   de   hacer  informes55,  actividad  que  sin  lugar  a  dudas,  de haber sido cumplida le  revelarían la comisión a la que estaba adscrito su jefe.   

En  el  caso  de  MARGARITA,  desdice  su  vinculación  material  con  el Congreso el desconocimiento de las funciones que  como  Asistente señaló tener, pues mientras indicó que le correspondía sacar  copias,  entregar  oficios, contestar el teléfono y atender público, su esposo  LUIS  ARTURO  reveló que «ella iba a ver qué había  que   hacer,   funciones   específicas  no  habían,  ella  iba  para  estar  a  disposición     de     lo    que    ordenaba    el    Representante»56;  apreciación  que  no  puede  obedecer  a una realidad laboral de una UTL, en la  medida  que se insiste la distribución del trabajo debe ser exacta y de acuerdo  a  una  planeación estratégica, acorde con las capacidades y aptitudes de cada  uno  de  los colaboradores, pues como lo señaló el mismo indagado era nuevo en  el  trabajo  legislativo  y  necesitaba  personas  que  le brindaran un adecuado  apoyo.   

Ahora,  si  como  lo indicó MARGARITA, de  encontrarse  laborando  en  Leticia, acudiendo a reuniones y acciones comunales,  era  de esperarse que los miembros de la UTL que desempeñaron sus cargos en esa  región   identificaran   su  presencia  en  tales  actividades,  pero,  por  el  contrario,  fueron  uniformes  en  negarla y resaltar la presencia de su esposo,  así,  de  ser  cierta  la  afirmación  de  la defensa, consistente en que ella  cumplía  sus funciones organizando reuniones y adelantando trámites de agenda,  lo  mínimo  era  estar en contacto con sus compañeros en Amazonas para enfilar  esfuerzos,   situación  que  no  ocurrió  según  lo  revelan  los  medios  de  prueba.   

Señalamientos que cobran valor si se tiene  en  cuenta  que  fue  la misma MARGARITA quien manifestó que LUIS ARTURO era la  mano  derecha  del ex Representante e incluso cuando CAREBILLA CUELLAR requería  de  sus  servicios  en  Leticia «él nos llamaba a la  casa  de  él  nos  decía  que teníamos que hacer tal diligencia (…,…) él  andaba  más  con  mi  esposo,  cuando  requería de mí pues él me llamaba por  medio  de  mi  esposo»57,  aspecto  que  devela  la  inexistente  relación  laboral  de  MARGARITA,  pues, de un lado si las labores  debía  desempeñarlas  ella,  lo esperado es que acudiera directamente a ella y  no  por  medio  de  su  esposo, además de no existir esa relación material con  LUIS  ARTURO, éste no tendría que soportar actos de subordinación, como el de  concurrir    a   reuniones   o   desarrollar   actividades   por   mandato   del  aforado.   

A ello, se le suma que según lo dicho por  MARGARITA  al  ser  desvinculada jurídicamente de la UTL, tuvo conocimiento por  cuanto  no  ingresó a su cuenta bancaria el dinero correspondiente al salario y  se  vio  obligada  a  indagar las razones de ello, lo que indica que sobre ésta  CAREBILLA  CUELLAR  no  hacía  exigencias de metas, compromisos y no tenía una  relación  de  subordinación que conllevara el tener un contacto periódico con  sus  demás  compañeros de la UTL o con el mismo ex Representante, quien debía  orientarla  en  los  proyectos sociales y exigir los resultados que demandaba el  cargo.   

Además,  en  el  paginario se aprecia que  pese  a  que MARGARITA GUERRA MANUYAMA se desempeñó como Asistente II desde el  29  de  enero  de  2007  al  1º  de  abril de 2008, el 25 de febrero de 2008 se  expidió  una  autorización por parte de la Asesora AMPARO OSPINA DE VACCA para  ingresar  a  las  instalaciones del Congreso, circunstancia que causa extrañeza  si  se  tiene  en  cuenta  que  fue  la misma MARGARITA quien destacó que a los  funcionarios    se    les    expedía    un   carnet   y   con   éste   podían  ingresar.   

Aunado a lo anterior, confirma la denuncia,  el  mismo  dicho  de  MARÍA DEL PILAR TORRES y MARGARITA GUERRA MANUYAMA, en el  sentido  que  ellas  entregaban la mitad del salario a LUIS ARTURO. Al respecto,  la  primera  reveló  que  realizaba esa entrega con ocasión del acuerdo al que  habían  llegado  con  su hermano, pues ese dinero era para ayuda de la familia,  manifestaciones  confirmadas  por  LUIS  ARTURO,  quien  precisó  que CAREBILLA  CUELLAR tenía conocimiento de ello.   

Mientras  que  en  el  caso  de  MARGARITA  denotó  que  le  entregaba  la  mitad  del  dinero para sufragar los gastos, no  obstante,   se   aprecia   que   lejos  estaba  de  ser  este  dinero  la  cuota  correspondiente  al  sostenimiento  del  hogar,  como  lo  pretende presentar la  defensa,  pues  la misma declarante afirma que «si de  esa    plata    él    disponía    no    sé    cómo   lo   haría»58,   es  decir,  que  no  se  trataban  simplemente  de  los gastos propios de la familia, ya que de ser así,  la cónyuge tendría conocimiento del destino de esos recursos.   

Todo  lo  anterior, permite establecer que  aunque   MARGARITA   GUERRA  MANUYAMA  y  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN  se  encontraban  designadas  en  la  nómina  de  la  UTL  de CAREBILLA CUELLAR, con  ocasión  a la expedición de unos actos administrativos, éstas no eran quienes  desarrollaban  las funciones propias del cargo, ni disfrutaban del salario, pues  ello,  lo  hacía  LUIS  ARTURO  HAYDEN,  reconocido  por  ello  en la comunidad  política que rodeaba al ex Representante.   

Es  decir,  las designaciones plasmadas en  las   Resoluciones   de   vinculación  de  estas  mujeres  con  la  Cámara  de  Representantes  y  en  especial con la UTL de CAREBILLA CUELLAR fueron falaces y  utilizadas  como  un  medio  para  burlar la inhabilidad que se le impuso a LUIS  ARTURO  HAYDEN,  quien a pesar de habérsele impuesto una sanción para alejarlo  del  servicio público, en el primer periodo del Representante CAREBILLA CUELLAR  tuvo vínculos y funciones activas con la administración pública.   

Es  así  que  el  procesado  fue el autor  mediato  de  la falsedad consignada en los actos administrativos de nombramiento  de  estas  mujeres,  consistente  en hacerlas aparecer como servidoras públicas  cuando  en realidad la persona vinculada laboralmente con la UTL fue LUIS ARTURO  HAYDEN.   

Como ya se vio, al procesado no solo se le  reprocha  la expedición con contenido falso de estos documentos públicos, sino  además  su  uso  para  derivar  efectos  jurídicos, como lo fue la posesión e  inclusión  en  nómina  de  MARGARITA GUERRA MANUYAMA Y MARÍA DEL PILAR TORRES  HAYDEN,   tramite   internó   que   conllevó  el  reconocimiento  de  derechos  pensionales  a  los que no había lugar, entre otros, en tanto que no eran ellas  las   vinculadas   funcionalmente   a   la   UTL.  Ello,  acredita  entonces  la  circunstancia  de  agravación  contenida  en  el  artículo  290  del  Estatuto  Represor.   

Aunque   cada   uno   de   los   actos  administrativos  enlistados contienen una información mendaz fruto del querer y  la  voluntad  de  su autor mediato, MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, por virtud  del  fin  único  que  las  une,  lograr  la vinculación a la UTL de LUS ARTURO  HAYDEN,  se  advierte  una  unidad  de  acción y por tanto una sola conducta de  falsedad  ideológica en documento público agravado por el uso, de acuerdo a lo  previsto en los artículos 286 y 289 del Código Penal.   

En  este sentido la Corte se pronunció en  pretérita ocasión, así:   

[L]a determinación de unidad de delito no  opera  apenas teleológica, esto es, porque se tenga una idea criminal general y  ella  abarque  todas  las  conductas,  así  estas  en  su  esencia  objetiva no  comporten  ilicitud  ninguna,  sino  en virtud de que pese a poder diferenciarse  como  efectivamente  delictuosa  cada  conducta  individualizada, todas ellas se  atan   por   ocasión   del   querer   criminal  común  o  inicial.59    

En fin, para la Sala no existe duda que en  los  términos  de probabilidad exigidos para este estadio procesal, se acredita  la  existencia  del punible de falsedad ideológica en  documento  público  agravado  por  el  uso  siendo  autor mediato el sindicado,  conforme   lo   prevén   los  artículos  29,  30,  286  y  290,  del  Estatuto  Represor.   

II)   Nombramiento   de   OLBAR  ANDRADE  RINCÓN   

Situación  similar se predica respecto de  la  designación  mediante  acto  administrativo de MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ  como  empleada  de la UTL del procesado en los términos atrás precisados, como  autor  mediato,  de  quien  el  denunciante señaló, entró a cubrir la vacante  dejada  por  su  esposo  OLBAR ANDRADE en la referida UTL, en tanto que éste al  tener  una  deuda  con  el banco Citibank no podía volver a ser nombrado ya que  sería objeto de las sanciones bancarias.   

Repitiendo la argumentación precedente de  conformidad  con  las facultades otorgadas por el artículo 388 de la Ley 5º de  1992,  el  procesado  CAREBILLA CUELLAR postuló a ANDRADE RINCÓN como empleada  de  su  UTL,  motivo  por el cual la Dirección Administrativa el 21 de julio de  2006  expidió la Resolución Nº1280 a través de la cual OLBAR ANDRADE RINCÓN  fue      nombrado      como      Asistente     I60  hasta  el  1º  de mayo de  200761.   

A su turno con Resolución Nº 1023 de 3 de  mayo  de 2007 MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ fue designada Asistente I62, con la No.  Nº  2321  de  4  de  diciembre  de 2007 asistente I63.  Con  Resolución Nº 2723  de   3   de   noviembre   de   2009   Asistente  IV64  hasta el 1º de septiembre  de    201065  cuando  fue  declarada  insubsistente,  siendo incluida en la UTL  como   Asistente   III   en   Resolución   Nº2252   de   3  de  septiembre  de  201066,  y  el  31  de  enero  de  2011  con  Resolución  Nº0169 Asesor  V67.  Periodos  en  los  cuales   OLBAR  ANDRADE  RINCÓN no tuvo  ningún    vínculo   jurídico   pero   si   material   con   la   Cámara   de  Representantes.   

Estos  últimos  actos administrativos son  los  reputados  falsos  pues  como  se  viene indicando, contienen falsamente el  nombramiento  de  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  ya  que  quien  realmente fue  vinculado  laboralmente  a  la  UTL fue su esposo OLBAR ANDRADE, quien por tener  una  sanción  crediticia  no  podía  figurar  como  empleado  de la Cámara de  Representantes.   Para   ello,   el   aforado  postuló,  haciendo  uso  de  sus  atribuciones  de  nombramiento ante la Dirección Administrativa a MARÍA ISABEL  DÍAZ, a sabiendas que quien realmente vinculaba era su esposo.   

Debe  destacarse que aunque OLBAR ANDRADE,  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA CUELLAR y MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ señalaron que  ésta   cumplió   sus   funciones   de  asesoría  jurídica  desde  Bogotá  y  posteriormente  desde  Leticia, otros miembros de la UTL no identificaron a esta  mujer  como  su compañera de trabajo, pese a que personas como MARÍA DE JESÚS  GONZÁLEZ  CRUZ, DEICY LEONOR CHÁVEZ y PASTORA OROBIO que estuvieron vinculadas  para  la misma época que DÍAZ MÁRQUEZ y que acostumbraban a participar en las  reuniones  de  trabajo  de  la  UTL,  desconocieron  la  presencia de aquélla y  contrariamente  sí  identificaron  a  OLBAR ANDRADE como compañero de labores,  pese a que éste ya estaba desvinculado jurídicamente de la misma.   

A  ello,  hay  que  agregarle  que  al ser  indagada  MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ sobre el conocimiento que podía tener de  los  miembros de la UTL, como JOSÉ RAMÓN BECERRA OSORIO, indicó no conocerlo,  ello,  pese  a que según obra en las certificaciones expedidas por la División  de  personal,  BECERRA  OSORIO  estuvo vinculado con la UTL de CAREBILLA CUELLAR  entre   el   8   de   mayo  de  2007  –día  siguiente  a la designación de MARÍA ISABEL- hasta el 30 de  junio  de  2009, periodo en el que DÍAZ MÁRQUEZ tenía vigente su vinculación  jurídica con la UTL.   

Debe  precisarse  que  si bien el defensor  atribuyó  tales  olvidos  al  hecho  que  la  UTL operaba desde Bogotá y   Amazonas,  razón  por  la que era posible que no todos se conocieran, lo cierto  es  que  MARÍA ISABEL afirmó haber laborado en los dos territorios nacionales,  por   lo  que  de  haber  personalmente  cumplido  sus  labores  le  era  fácil  identificar a sus compañeros.   

Contrasta  con  ello, que pese a que OLBAR  ANDRADE  renunció  a  su cargo en la UTL de CAREBILLA CUELLAR el 1º de mayo de  2007,  manifestó  que  en  sus  visitas  a  las  oficinas  de CAREBILLA CUELLAR  conoció  a  AMPARO  OSPINA  DE  VACCA,  quien fue nombrada el 1º de agosto del  mismo  año  y a JOSÉ RAMÓN BECERRA OSORIO, quien inició labores el 8 de mayo  de la misma anualidad.   

Circunstancia    que    reafirma    la  desvinculación  de  MARÍA  ISABEL  con  la UTL, ya que más allá de tener una  deficiente  relación  con  sus  compañeros  de  trabajo,  lo  cierto es que si  hubiera  estado desempeñando el cargo, al menos podría identificar los nombres  de  sus  compañeros,  como sí lo hizo su esposo OLBAR, atinando a señalar que  estas    personas    efectivamente   se   encontraban   al   servicio   del   ex  Representante.   

Aunado a ello, LUIS ARTURO HAYDEN y JESÚS  VICENTE  GARZÓN reseñaron que OLBAR ANDRADE cumplía labores de conductor, las  cuales  están  acreditadas  en  el  proceso  no  solo  durante el periodo de su  designación  jurídica  sino en la etapa en la que MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ  era la que mediante actos administrativos estaba designada.   

En efecto, se registran aproximadamente 72  ingresos  de  OLBAR  ANDRADE a las instalaciones del Congreso, movilizándose en  el  vehículo  oficial asignado a CAREBILLA CUELLAR, para el periodo comprendido  entre  el  4  de  mayo  de  2007  al  16  de  julio  de  2009, fechas en las que  supuestamente  no  tenía  ningún  vínculo,  por  lo  menos  jurídico, con la  Cámara de Representantes.   

De acuerdo a las minutas de la Policía de  control,   los   ingresos   que  realizaba  OLBAR  eran  periódicos68,  así  se  tiene:   

– 3 registros entre el 4 y el 8 de mayo de  2007.   

–  13  registros  del  2 al 27 de junio de  2007.   

–  5 registros del 9 al 13 de diciembre de  2007.   

–  10  registros del 4 al 29 de febrero de  2008.   

–  9  registros  del  3  al 31 de marzo de  2008.   

–  24  registros del 1º al 30 de abril de  2008.   

–  8  registros  del  6  al  14 de mayo de  2008.   

–  7  registros  del  21 al 29 de julio de  2008.   

–  1  registro  el  3  de  diciembre  de  2008.   

–   1   registro   el   6  de  marzo  de  2009.   

–  2  registros  el  14  y  16 de julio de  2009.   

Pese  a  que  ello  no  es  desmentido por  CAREBILLA  CUELLAR,  para  la  Sala  de  Instrucción  no  resulta  razonable la  justificación otorgada por el sindicado, quien indicó:   

Estando  MARÍA ISABEL de asistente, OLBAR  sí  me  acompañaba  en el vehículo, eso sí es cierto, en primer lugar porque  al  yo  no  tener  el  pase  de  conducir, por obvias razones no lo hacía, pero  además,  en Bogotá aprendimos a hacer trabajo social que políticamente es muy  importante,  por  ejemplo  visitas  a  albergues  de  pacientes  que  vienen del  Amazonas  o  reunión  de  colonia  o  cosas  tan  sencillas como ir a recoger a  alguien  de  Amazonas  al  aeropuerto, eso nos beneficiaba a los dos, a mí como  Representante  y  a  OLBAR  como  futuro  candidato  potencial  nuevamente  a la  Gobernación.69   

La Sala no le da crédito a este argumento  por   cuanto   en  la  inspección  practicada  en  la  oficina  de  archivo  de  coordinación  de seguridad de las instalaciones de la Cámara de Representantes  a   los   libros   de   ingresos   de   vehículos70,  se  estableció  que  son  varias  las  oportunidades  en  las que MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR aparece  registrado  manejando  los  vehículos  de placas MQL-590, CXX-541 y DCD-026, lo  que  permite  colegir  que  sí  sabía  conducir  y no era imperativo que OLBAR  ANDRADE desarrollara tal actividad, como lo asegura en su injurada.   

Además,  de  aceptarse  que  OLBAR  sólo  conducía  el  vehículo  en  las ocasiones en las que arribaba a Bogotá y eran  aprovechadas  para  hacer  trabajo  social  y  de  proselitismo político, no se  explica   la  razón  por  la  cual  éste  indicó  que  una  vez  culminó  su  vinculación  con  la  UTL  se  desplazó  a  Leticia  a  hacer campaña para la  gobernación  de  Amazonas,  porque  a su juicio no era posible desarrollar esta  actividad a la distancia.   

Si  bien,  para el defensor ese número de  ingresos  no refleja la periodicidad de una relación laboral, para la Sala sí,  pues  ninguna  explicación atendible tiene el que un particular conduzca en esa  cantidad  de  ocasiones  un  vehículo  oficial,  más  aún  cuando el entonces  Representante    tenía    asignado    un    conductor    para   cumplir   estos  fines.   

Adicionalmente, debe tenerse en cuenta que  como  se  señaló  en  líneas  anteriores  OLBAR ANDRADE no tenía dedicación  exclusiva  como conductor, pues a voces del denunciante y de testimonios como el  de  MARÍA  DE  JESÚS  GONZÁLEZ  CRUZ,  DEICY LEONOR CHÁVEZ y PASTORA OROBIO,  éste  hacía  acompañamiento  y participaba en las reuniones que se celebraban  para  debatir  la  agenda  social  y  legislativa  tanto  en  Amazonas  como  en  Bogotá.   

Aspectos  que  permiten  colegir que OLBAR  ANDRADE  sí  estaba  vinculado  laboralmente  a  la  UTL  de CAREBILLA CUELLAR,  caracterizado  por el cumplimiento de funciones y la periodicidad de las mismas,  siendo  así  reconocido  por  los  demás integrantes, pues no de otra forma se  explica  que  éste  tomara  atribuciones  que  sólo  le  correspondían  a los  funcionarios  de  la  UTL,  como  lo fue expedir el 30 de septiembre de 2008 una  autorización    de    ingreso    a    terceros    a   las   instalaciones   del  Congreso71,  suscribiéndola  como  Asesor  del H.R. MANUEL ANTONIO CAREBILLA  CUELLAR,  en una hoja membretada y de acuerdo a los formatos señalados para tal  fin.   

Si tal como lo señaló CAREBILLA CUELLAR,  tal  actuar  no  fue  autorizado  por  él  y  fue producto de un abuso de OLBAR  ANDRADE,  mientras  se  encontraba ausente, no se explica por qué AMPARO OSPINA  DE  VACCA  permitiría  que  se  realizara dicho trámite, más cuando todos los  integrantes  de  la  UTL, señalaron que era ella la única autorizada por el ex  Representante  para  solicitar  esos documentos y más aún, no tendría sentido  que  si OLBAR sólo acudía como visitante tuviera acceso a la papelería de uso  exclusivo del Congreso y a los formatos.   

De  otra  parte,  soportando  el dicho del  denunciante,  en el informe Nº1174 de 19 de marzo de 2014 del C.T.I. se indicó  que:   

[M]ediante  comunicación  remitida  del  CITIBANK,  de  fecha  30  de  diciembre  de  2013,  informan que el señor Olbar  Andrade  Rincón,  figura  con el crédito Nº300306236170 con fecha de apertura  24  de  agosto  de  2006,  forma  de  pago  mensual,  informando  que  el  mismo  fue   castigado   en   mayo   de  2008  y  el  último  extracto  generado fue en el mes de septiembre de  2008.72   

Lo  que  denota que durante el periodo que  OLBAR  ANDRADE  fue  designado  como  integrante de la UTL de su amigo CAREBILLA  CUELLAR  obtuvo  un  crédito  con  el banco Citibank, el cual al ser incumplido  generó  una  sanción, impidiendo su persecución ejecutiva ante la ausencia de  una  relación laboral de la cual se le pudiera descontar lo adeudado, de allí,  que  contrario  a  lo  estimado  por  el  defensor,  aunque  éste  perdió  las  elecciones  atípicas  en  las  que participó y podía volverse a vincular a la  UTL,  incluso con mejor opción salarial que la asignada a la designación de su  esposa,  le  era  imposible  aceptarlo  formalmente,  pues  como  lo señaló el  denunciante, el propósito era evadir las acciones bancarias.   

Estos  elementos  de prueba, analizados en  conjunto,  permiten  concluir que en los actos administrativos, por medio de los  cuales  se vinculó a MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ como integrante de la UTL del  sindicado,   utilizando   como   instrumento  a  la  Dirección  Administrativa,  consignó  una  falsedad  al  hacerla  figurar  como  integrante  de su grupo de  trabajo  cuando en realidad a quien vinculó de hecho fue a OLMAR ANDRADE, quien  desempeñó las funciones y percibió irregularmente el salario.   

En  esas  condiciones  para  la  Sala  de  Instrucción   existe   soporte   probatorio   que   le   permite   derivar  del  comportamiento  del  aforado  la  probable  comisión  a título de autor    mediato    del   punible   de  falsedad  ideológica  en  documento  público,  que  igualmente  se  agrava  por  el  uso, en tanto que con  base  en  estos  documentos públicos se logró la posesión de DÍAZ MÁRQUEZ y  se  derivaron  consecuencias  prestacionales,  como lo prescriben los artículos  29, 286 y 290 del Estatuto Punitivo.   

En   consonancia  con  lo  analizado  en  precedencia,  pese  a  que  se  expidieron  en dos oportunidades resoluciones de  nombramiento  a  favor  de DÍAZ MÁRQUEZ, existió un único designio criminal,  por  lo  que  se  predica  la  existencia de la comisión de una única conducta  punible.    

III)   Nombramiento   de  RAFAEL  MORENO  GODOY   

En  ejercicio  del mandato contenido en el  mencionado  artículo  388  de  la  Ley  5º  de  1992  y trasladando los mismos  argumentos  antes  esbozados  sobre la autoría mediata en la expedición de las  resoluciones  de nombramiento para la conformación de la UTL, se le reprocha al  sindicado,  haber  consignado  un contenido apócrifo en la Resolución Nº 1280  de      21      de      julio      de      200673,  al  designar a través de  la  Dirección Administrativa a MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA como Asesor I hasta  el      4      de      diciembre     de     200774,  así  como también en la  Resolución  Nº  2320  de  4 de diciembre de 2007 con la cual fue nombrada como  Asistente  III75   hasta   el   1º   de   abril   de   2008   que   fue  declarada  insubsistente76;  en  consideración  a que realmente el vinculado laboralmente de  facto  fue  abogado  MORENO  GODOY, quien debido a una sanción disciplinaria no  podía figurar como servidor público.   

Esta designación también fue simulada, ya  que  los  elementos  de prueba dan cuenta que quien fue nombrado materialmente y  realizó  las  labores propias de la UTL, percibiendo el salario correspondiente  fue  RAFAEL  MORENO  GODOY  y no MARÍA HELENA quien solo prestó su nombre para  figurar   en   el   decreto   de   nombramiento   y  permitir  el  pago  de  los  salarios.   

En  ese  orden,  resulta  significativo la  certificación  expedida  por  el jefe de División de Personal de la Cámara de  Representantes77 aportando el listado de los  integrantes  de  la UTL de CAREBILLA CUELLAR, sin incluir a RAFAEL MORENO GODOY,  como  también  el  informe  de  la  Oficina  de  Planeación  y Sistemas de esa  Corporación78,   indicando   que  a  éste  no  se  le  expidió  carnet  de  la  entidad.   

Pese a ello, personas como MARÍA DE JESÚS  GONZÁLEZ  CRUZ,  FRANCISCO  HIPÓLITO  ÁVILA  BARBOSA,  DEISY  LEONOR  CHAVEZ,  ROSENDO  AHUE  COHELLO,  todos  funcionarios  adscritos  a  la  UTL de CAREBILLA  CUELLAR,  señalaron  que  RAFAEL  MORENO  GODOY  fungía  como  asesor  del  ex  Representante,  incluso,  el último de los enlistados destacó que la asesoría  jurídica  que  prestaba  la  hacía  desde  las  oficinas  del  Congreso, donde  permanecía  la mayor parte del tiempo y cuando el Representante se desplazaba a  Leticia  siempre  era  la primera persona que lo acompañaba, contrario a MARÍA  HELENA,  a  quien  no  pudo  identificar,  pese a que según las resoluciones de  nombramiento estuvieron designados en la misma época en la UTL.   

Confirma  el  dicho  de  estas personas la  certificación  expedida por el jefe de archivo de Coordinación de Seguridad de  Instalaciones79  en  el  que  informa, que entre otras personas, RAFAEL MORENO con  C.C.  17.414.088  conducía la camioneta oficial de placas MQL-590 y, de acuerdo  con  lo  establecido  por  los  servidores  de  policía judicial en informe Nº  52979880,  RAFAEL  MORENO  GODOY presentó 63 registros de acceso con dicho  vehículo,   desde   el  1º  de  agosto  de  2006  hasta  el  29  de  enero  de  200881,   además   de   ser  inscrito  en  el  registro  de  ingreso  de  funcionarios   U.T.L.   de  20  de  julio  de  200782.   

Ello,  denota  la  presencia permanente de  MORENO  GODOY  en  las  instalaciones del Congreso, contrariando lo indicado por  CAREBILLA  CUELLAR  quien  precisó que «RAFAEL  no  vivía  en  Bogotá,  él venía muy esporádicamente a  Bogotá    era    muy    pocas    las   veces   que   él   manejaba»83,   pues   pese  a  que  el  procesado  aprecia  que las “visitas” del denunciante eran ocasionales, para  la  Sala  lo  que  destaca  era la permanencia de éste y el apoyo constante que  realizaba  en  el  día  a  día  de  la  UTL, circunstancias que justifican que  personas  cercanas  al indiciado identificaran a MORENO GODOY como miembro de la  UTL.   

Tal  es  así  que  LUIS ARTURO HAYDEN, de  quien  ya  se  indicó  mantenía  una  estrecha  relación con el incriminado y  estaba  materialmente nombrado en la UTL, le brindaba a MORENO GODOY tratamiento  de  funcionario  adscrito  a  esa  unidad,  ello  se  evidenció  cuando  en  su  declaración  señaló que en diciembre de 2007 CAREBILLA CUELLAR «me  pidió  que  le colaborara solicitando a los miembros de la UTL  una  colaboración,  (…,…)  me  acuerdo que el doctor RAFAEL MORENO GODOY me  dijo    que    no,    que    eso   él   lo   hablaba   personalmente   con   el  Representante»84,  es  decir,  a  juicio del  declarante,  el  denunciante  tenía  obligaciones  directas  con la UTL, por su  nombramiento, también material.   

Más  adelante el mismo LUIS ARTURO HAYDEN  agregó  que  esa petición se la había extendido a MORENO GODOY, porque aunque  estaba  inhabilitado como él para ejercer cargos públicos, siempre permanecía  en  las  oficinas  de CAREBILLA CUELLAR y lo apoyaba, en virtud de un acuerdo al  que  ellos  habían  llegado, mediante el cual MORENO GODOY tenía derecho a una  cuota  política  y «tenía entendido que la cuota de  él    era   MARÍA   HELENA   ORJUELA»85,  aspecto  que  también  reveló  CÉSAR  LUGO  al precisar que dicha mujer «llegó  a  él (CAREBILLA CUELLAR) por intermedio del señor RAFAEL  MORENO  GODOY,  quien  trabajó  en  la  campaña  del Representante y debido al  compromiso   de   carácter   político   iba  a  tener  representación  en  la  UTL»86   

Ahora,  este  acuerdo al que se refirieron  LUIS  ARTURO  HAYDEN  y  CÉSAR  LUGO,  fue  aportado  por  el denunciante en un  documento     denominado     «Acuerdo    político  programático  para  el  progreso  del  departamento  del  Amazonas –  Proceso  electoral  de Cámara de  Representantes   por   el   departamento   del   Amazonas,  periodo  legislativo  2006-2010»87, el cual fue reconocido por  sus  suscriptores JOSÉ ALBERTO LOZADA y MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, en el  que  se  pactó  que  tanto  JOSÉ  ALBERTO  como  MORENO  GODOY  apoyarían  la  iniciativa  legislativa  de  CAREBILLA CUELLAR y éste a cambio le brindaría al  primero  respaldo  político  en las siguientes elecciones regionales y respecto  del segundo se consignó:   

SEGUNDO: que hemos convenido con el futuro  Representante  a  la Cámara por el departamento del Amazonas Licenciado: MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  (…,…) Y para hacer posible el acuerdo político  programático,  y  en reconocimiento al decidido e integral apoyo político para  lograr  la  curul en la Cámara de Representantes del Amazonas; se nos conceda o  de  un  espacio  de  participación  en  la  conformación de la Unidad Técnica  Legislativa  UTL-  con  la  designación de un Asesor Político y Jurídico para  apoyar  el  trabajo legislativo del parlamentario (…,…). Con una asignación  mínima  vital  integral  o  cupo  de  10  salarios  mínimos  legales mensuales  vigentes por cada anualidad legislativa.   

TERCERO: que el cargo de Asesor Político y  Jurídico  podrá  ser  desempeñado  por  el  Dr.  RAFAEL MORENO GODOY, o en su  defecto  por el profesional que éste designe. Pero siempre con la tutoría y la  coordinación política y jurídica del Dr. RAFAEL MORENO GODOY.   

Clausulado  frente  al  cual  el procesado  denotó  que se le daría cumplimiento «en el momento  en  el que así él  (RAFAEL MORENO) pudiera corresponder, sin embargo, por  las  circunstancias  conocidas, las dificultades que tuvimos, él se apartó del  equipo    político   y   organizó   las   respectivas   demandas»88,  aspecto  que  permite  colegir  que  ningún  reparo  tenían  los  suscriptores  del  acuerdo con la inhabilidad que la Procuraduría  General  de  la  Nación  le había impuesto a MORENO GODOY por el término de 5  años   y  que  tenía  vigencia  hasta  el  24  de  enero  de  201189,  lo  que  implicaba  que  desde  el  momento  de la suscripción del acuerdo y por todo el  periodo  legislativo  de  CAREBILLA  CUELLAR,  aquél  no  podría ser vinculado  formalmente  a  la  UTL,  de  allí  la necesidad de contar con un tercero quien  figurara  en  las resoluciones de nombramiento, mientras MORENO GODOY asistía y  desempeñaba las funciones propias de la UTL.   

Ahora, advierte la Sala que tan conscientes  eran  los  firmantes de la imposibilidad que MORENO GODOY tenía para figurar en  las  resoluciones  de  nombramiento que en la cláusula tercera atrás descrita,  se  indicó  que  éste  podía actuar como Asesor Político o Jurídico por sí  mismo  o  por  tercera  persona, siendo la elegida MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA,  pues  fue  el  mismo  CAREBILLA CUELLAR quien indicó que RAFAEL le presentó su  hoja de vida.   

Pese  a que CAREBILLA CUELLAR insistió en  que  MARÍA  HELENA  ORJUELA  cumplía  sus  funciones  como Asesora en la parte  económica,  dada  la  especialidad de la Comisión a la que fue vinculado y que  personas  como  PASTORA  OROBIO  CARVALHO,  SANDRA  LILIANA  ORTÍZ NOVA y OLBAR  ANDRADE  destacaron  haberla  visto en las instalaciones del Congreso, e incluso  como  lo  informa  la  defensa,  conocía  de detalles como la ubicación de las  oficinas  de le UTL en el Congreso, lo cierto es que ninguno de los miembros del  grupo  de  trabajo  resaltó  la  supuesta  labor que ésta desarrollaba, por el  contrario,  allegados al ex Representante, como LUIS ARTURO HEYDEN indicaron que  sólo  en ocasiones la veían en las oficinas, lo que contrasta con el constante  acompañamiento  que hacía MORENO GODOY y que todos los que permanecían en las  oficinas del ex Congresistas fueron unánimes en aceptar.   

Además,  se  cuestiona  la  Sala  por  el  conocimiento  que  el círculo íntimo del sindicado y el denunciante tenían de  tal     hecho,     pues     JOSÉ    ALBERTO    LOZADA    PINEDO    –suscriptor  del  referido  acuerdo- y  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE indicaron la forma en que MORENO GODOY se lucraba de  la  UTL,  pese  a  no  tener  un  vínculo  jurídico de donde se derivaran esos  beneficios.   

Ratifica  que  MORENO  GODOY  fue nombrado  materialmente  como  empleado  de  la UTL del aforado, el propio dicho de MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  quien precisó que efectivamente era él la persona que  tenía  en su poder la tarjeta de nómina «y a cambio  él  me  entregaba  en el primer año ochocientos mil pesos, el resto se quedaba  él,  que  la  diferencia  es  dos  millones  doscientos,  en el segundo año me  entregaba  quinientos  mil  pesos y el resto la diferencia millón quinientos se  quedaba    con   él»90  y  conforme  a lo referido  por  el  denunciante y JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, mediante informe Nº568159 de 9  de         noviembre         de         201091,  servidores  de  policía  judicial  confirmaron  la  existencia  de 16 giros electrónicos mensuales entre  RAFAEL  MORENO  GODOY  -ordenante-  y  MARÍA  HELENA ORJUELA ZAPATA, tiempo que  coincide  con el que ésta permaneció vinculada jurídicamente en la nómina de  la UTL.   

A pesar que la declarante ORJUELA ZAPATA y  CÉSAR  LUGO señalaron que tales exigencias provenían exclusivamente de MORENO  GODOY,  a  juicio  de  la  Sala  ello  no  obedece  a  la realidad, pues existen  versiones  encontradas  entre  éstos  y  CAREBILLA  CUELLAR  sobre tal aspecto,  mientras  la  primera  insistió  que  nunca  le comentó de esos requerimientos  económicos  al  ex  Congresista  por  que  la  avergonzaba, aquél destacó que  cuando  MARÍA  HELENA  le  comentó tal situación la desvinculó de la UTL, lo  que causó la furia de MORENO GODOY.   

Contradicciones  que permiten entrever que  CAREBILLA  CUELLAR participó desde el inicio de este acuerdo, pues a diferencia  de  lo  estimado  por  la  defensa,  no  tiene  sentido  que al enterarse de una  irregularidad  como  ésta  decidiera  proteger al verdugo dejando a merced a la  víctima,  más  si  lo  que  destacaba  el  procesado  de  ORJUELA  ZAPATA  era  presuntamente  su  excelente  hoja  de  vida,  ahora,  de  haberse presentado la  situación  descrita  por  el  indiciado, lo esperado era que reclamara a MORENO  GODOY  o  denunciara dichas irregularidades y no declarar insubsistente a la que  señaló como su empleada estrella.   

Aunado  a  ello, carece de sentido que una  persona  con la hoja de vida que indicó tener ORJUELA ZAPATA, aceptara trabajar  sin  siquiera  percibir  la  tercera  parte  de  su  salario,  pues con ello, no  alcanzaría  a  sufragar  los  gastos  básicos  de  la  manutención y la de su  familia,   teniendo   en  cuenta  que  como  lo  señaló  el  procesado,  ésta  presuntamente  había  tenido  que  desplazarse  hasta  Bogotá y en ese sentido  gastar  en alimentación y transporte diario, arriendo y servicios públicos; de  allí  que  a  la  luz  de  las reglas de la sana crítica, cobra mayor valor lo  indicado  por  el  denunciante,  al señalar que ORJUELA ZAPATA sólo prestó su  nombre  para  figurar  en  la  resolución  de  nombramiento y acta de posesión  porque  quien  se  desempeñaba  como  funcionario  de  la UTL era MORENO GODOY,  percibía el salario y le reconocía una gratificación a ésta.   

Así las cosas, en este evento, también se  advierte  el  contenido  mendaz  del  acto  administrativo  por  medio  del cual  falsamente  ORJUELA ZAPATA aparece designada en la UTL del sindicado, pues ésta  más  allá de ser incluida dentro de la nómina de la Cámara de Representante,  materialmente  no  tuvo  ninguna  relación laboral con esa Corporación y menos  con  CAREBILLA  CUELLAR,  pues  era  en RAFAEL MORENO GODOY en quien recaían el  desempeño  personal y material de las funciones propias de un servidor público  adscrito a una UTL.   

También   la   Sala  encuentra  soporte  probatorio  que  le  permite  concluir  la  materialidad el punible de  falsedad ideológica en documento público agravado por el uso,  en  la  medida  que internamente fue empleado para la  posesión  y  la  inclusión  en  nómina,  ello  de  acuerdo  a  lo previsto en  los    artículos    286    y   290   del   Código  Penal,  atribuido a MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR,  en    calidad   de   autor   mediato,   según lo prevé el artículo 29 ibídem.   

Debe  precisarse,  que  si bien fueron dos  resoluciones  de  nombramiento con sus respectivas actas de posesión en las que  se  consignó de manera espuria la designación jurídica de ORJUELA ZAPATA como  miembro  de  la UTL de CAREBILLA CUELLAR, atendiendo a la unidad de designio con  la  que  actuó el procesado para derivar de allí beneficios en favor de MORENO  GODOY,  se  estima que en este evento se configura una sola conducta atentatoria  contra la fe pública.   

III)  Nombramiento  de  JUAN CARLOS PÉREZ  URIBE.   

En este evento, se le reprocha a CAREBILLA  CUELLAR  que  en su condición de Presidente de la Comisión IV Permanente de la  Cámara  de  Representantes, la cual ejerció entre el periodo comprendido entre  el  20  de  julio  de  2007  al  19 de julio de 200892,  consignara,  utilizando a  la  Mesa  Directiva  como  instrumento,  en  la  Resolución  Nº  2169 de 13 de  noviembre             de             200793 una falsedad consistente en  designar  a  ÓSCAR  FREDDY  MORA MÁRQUEZ como conductor IV de esa dependencia,  cuando  el  verdadero  vinculado  laboralmente  en  ese cargo JUAN CARLOS PÉREZ  URIBE,    quien    desempeñó   las   funciones   y   recibió   los   salarios  irregularmente.   

Si  bien  la  designación inveraz de MORA  MÁRQUEZ  se  expidió  en un acto administrativo suscrito por la Mesa Directiva  de  la  Cámara  de  Representantes,  la  voluntad  consignada en él fue la del  procesado   como   Presidente   de   la  Comisión,  por  lo  que  siguiendo  la  jurisprudencia    atrás   señalada,   se   le   considera   como   autor   del  documento.   

En  este  sentido,  reitera  la  Sala,  el  nombramiento  se hizo faltando a la verdad ya que está probado que el vinculado  laboralmente  en forma material y no jurídica con la UTL fue JUAN CARLOS PÉREZ  URIBE,  cuando  éste  no  podía  figurar  como servidor de esa Corporación en  virtud  a  que ostentaba la condición de pensionado, condición corroborada por  la  Policía  Judicial   en  la  Gerente  Nacional  de  Defensa Judicial de  Colpensiones,  y  reconocida  con  la  Resolución  Nº 10342 de 1º de julio de  200794.   

El desempeño de las funciones propias del  cargo  por  PÉREZ  URIBE  lo  evidencia  el  registro  de  114  ingresos  a las  instalaciones  del Congreso de la República desde el 14 de agosto de 2007 en la  camioneta        de       placas       MQL-59095,  que contara con un carnet  que  le  permitía su paso directamente a la oficina de CAREBILLA CUELLAR, y que  éste le expidiera autorizaciones para ingresar al Congreso.   

Además,  AMPARO  OSPINA  DE VACCA y JOSÉ  RAMÓN  BECERRA  OSORIO identificaron a PÉREZ URIBE como uno de los conductores  del  ex  Representante,  incluso, MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ, por la cercanía  que  su  esposo  tenía con CAREBILLA CUELLAR, señaló que “JUANCHO” era el  conductor de aquél por medio de la Comisión.   

En   ese   orden,   JUAN  CARLOS  PÉREZ  identificó  a  varios  miembros  de  la  UTL, tales como SANDRA ORTÍZ, AMPARO,  JOSÉ     “un     costeño”     –señalando  a  JOSÉ RAMÓN BECERRA OSORIO- y CÉSAR LUGO, personas  que  de  acuerdo  a los actos administrativos obrantes en la actuación y según  las  declaraciones  conjuntas  del círculo cercano del procesado, trabajaron en  la  UTL  para el periodo en el que JUAN CARLOS PÉREZ URIBE presentó ingresos a  las  instalaciones  del Congreso. Circunstancia que denota no sólo la cercanía  de  PÉREZ URIBE con CAREBILLA CUELLAR sino su presencia y participación activa  dentro  de  la  oficina  del  procesado,  opuesto a ÓSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ,  quien  a  pesar  de  estar incluido dentro de la nómina de la Comisión IV como  conductor,  por  un periodo de 7 meses, afirmó no tener ningún conocimiento de  los colaboradores de MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR.   

Ahora, aun cuando la defensa, el procesado  y  CÉSAR  LUGO  argumentaron  que JUAN CARLOS PÉREZ URIBE estuvo a su servicio  como  conductor  particular  y  que  por  ello le reconocía $300.000, a modo de  ayuda,  dada  su  difícil  situación económica, para la Sala de Instrucción,  tal  afirmación  no  es  creíble,  más  si se tiene en cuenta que las labores  prestadas  por  PÉREZ  URIBE  no  consistían  en atender asuntos personales ni  familiares,  sino  en la conducción de un vehículo oficial para el cual había  una  asignación  de  un  conductor,  por  intermedio  de  la Comisión IV de la  Cámara de Representantes.   

Además ÓSCAR FREDY MORA MÁRQUEZ declaró  que  el trámite de vinculación lo realizó por medio de JUAN CARLOS y que a su  juicio  ese  trabajo  resultaba  muy  fácil  porque  no se hacía mucho, por el  contrario  prescindían de sus servicios porque JUAN CARLOS era el conductor. Lo  que  revela  que  la supuesta simultaneidad en las labores de conducción no fue  ocasional  ni  de  sólo un mes, como lo adujo la defensa, pues es el declarante  quien  resalta  la  poca  y nada actividad que se exigía de su parte, ya que el  encargado  de  cumplir  con  las  funciones era PÉREZ URIBE, es más no como lo  indicó  CAREBILLA  CUELLAR  en  calidad  de  «todero»,  sino  al  tenor de lo  referido por MORA MÁRQUEZ, como conductor.   

Incluso  sobre  el  cumplimiento  de  esas  funciones,  CÉSAR  LUGO  resaltó «él (ÓSCAR MORA)  estuvo  vinculado  a  la  Comisión  cuarta, desconozco el tipo de vinculación,  sino  estoy  mal  era  el  conductor  asignado  por la Comisión al Presidente y  debía  manejar  el vehículo de dicha dignidad, sin  embargo,  como  MANUEL  estaba  ayudando  a  JUAN  CARLOS PÉREZ era éste quien  manejaba  y  él  estaba  pendiente  en  comisión  al requerimiento»96.   (Subrayas   fuera   de  texto)   

Lo  que sumado a los libros de registro de  ingreso  al  Congreso,  donde  figura JUAN CARLOS, desvirtúa lo indicado por el  aforado,  pues se tiene que la primera anotación data del 14 de agosto de 2007,  es  decir, no fue un año antes que ÓSCAR FREDDY fuera nombrado, sino tan sólo  3 meses de diferencia.   

Además,  debe  insistirse  que pese a que  AMPARO  OSPINA  DE  VACCA  y  JOSÉ  RAMÓN  BECERRA OSORIO señalaran que tanto  ÓSCAR  FREDDY como JUAN CARLOS eran identificados como conductores de CAREBILLA  CUELLAR,  lo  cierto,  es que era el segundo quien desarrollaba tales funciones,  pues  de  lo  contrario,  el  jefe  de  Archivo de Coordinación de Seguridad de  Instalaciones,  adscrito  a  la  Policía  Nacional  habría  certificado que el  primero  aparecía  registrado  como  una  de  las  personas  que  conducía  el  vehículo  de  placas MQL-590 al servicio del ex Representante, como sí lo hizo  con      JUAN      CARLOS      PÉREZ      URIBE97.   

Así  mismo,  si  MORA  MÁRQUEZ  hubiese  desarrollado  las  funciones  del  cargo  de  conductor,  no habría vacilado en  declarar sobre aspectos tan elementales y propios de su trabajo.   

Así,  se  tiene  que  al  ser interrogado  ÓSCAR FREDY sobre su nombramiento, señaló:   

Yo tenía entendido que iba a ser conductor  del  Representante  pero  no  sé  cómo  quedé  en  el  documento si era de la  Comisión  Cuarta  o del Representante, estuve muy poco tiempo como siete u ocho  meses,  fue  muy poco lo que me utilizaron porque utilizaban otras personas para  irse,     me     decían     se     puede     ir.98   

Lo cual es increíble, porque lo menos que  se  espera  de  un  empleado  es  que  sepa las condiciones de su contratación,  identificando  sus  pormenores,  ya  que  de  ello  se  desprenden consecuencias  diversas;  así,  el  desconocimiento  de  estos aspectos es indicativo del poco  interés  que  le  asistía  a  ÓSCAR  FREDY  sobre  el  cargo en el que estaba  registrado  en nómina, soportando el dicho de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, el cual  precisó  que  dentro  del  acuerdo  por  ellos  sostenido,  al primero sólo le  interesaba  beneficiarse de la cobertura de salud, por ello, no es descabellado,  como   lo   cuestiona  la  defensa,  que  a  MORA  MÁRQUEZ  se  le  hiciera  un  reconocimiento  patrimonial de $100.000 por prestar su nombre para formalizar el  nombramiento,  en  tanto  que  sin  realizar  ningún esfuerzo no sólo recibía  mensualmente  esa  suma  de  dinero  sino que obtenía beneficios prestacionales  para él y su familia.   

Además,  de  la  declaración  de  MORA  MÁRQUEZ  se  colige  que  éste  desconocía  por  completo  los  controles  de  seguridad  que  debían  soportar  los conductores al ingresar al Congreso, pues  señaló  que  nunca  reclamó  el  carnet  de  funcionario  porque el vehículo  contaba    con    una    credencial    y    un    emblema,    suficiente    para  movilizarse.   

Al  contrario, JUAN CARLOS destacó que al  ingresar  al  Congreso  exigían  la  cédula  o  el  carnet  del conductor para  registrarlo  en los libros, y por ello fue necesario que le expidieran un carnet  de  ingreso  a  la oficina de CAREBILLA CUELLAR. Dicho soportado no sólo en los  abundantes  registros  de  las  minutas  allegadas  a  la actuación, sino en lo  declarado  por el Sargento RAFAEL ACERO LÓPEZ y por el Jefe de Seguridad CARLOS  FERNANDO  TOVAR  PEREA,  quien  laboró  en  el control de salida vehicular, los  cuales   describen que a los conductores se les pedía el documento, carnet  o  cédula  y  se  radicaba  en  el  libro,  omitiendo  este  control cuando los  policiales  ya  conocían al conductor, situación que justificaría la ausencia  de registros completos, como lo echa de menos la defensa.   

Otro  aspecto  del  que  deduce la Sala la  inexistencia   del   vínculo   formal  de  MORA  MÁRQUEZ  con  la  Cámara  de  Representantes,  son  las incongruencias presentadas entre éste y el sindicado,  pues,  mientras  el  segundo afirmó que la mayor parte del tiempo ÓSCAR FREDDY  permaneció  con  él  porque  las  oficinas  de  la Comisión se encontraban en  reparación  durante  el  periodo  que  fungió  como presidente, el primero fue  claro  en  establecer  que  las  veces  que  acudió  al Congreso esperaba en la  oficina  de prensa, donde también lo hacía JUAN CARLOS PÉREZ. Dicho que tiene  mayor  sustento  si  se  tiene en cuenta que por expresa prohibición del inciso  2º  del artículo 385 de la Ley 5º de 1992, los empleados de las Comisiones no  pueden  permanecer  en  las  oficinas  de  los Congresistas pues « La   violación  a  lo  aquí  preceptuado  será  causal  de  mala  conducta,   tanto   del   empleado,  como  del  Director  Administrativo  de  la  correspondiente  Cámara,  según  el  caso,  quienes  serán sancionados con la  pérdida  de  sus  cargos.» y si fuera el caso que se  estuvieran  realizando  adecuaciones locativas, le correspondía a la Dirección  Administrativa  alistar un lugar para la permanencia de los empleados, a efectos  de no contrariar lo normado.   

Llama  la atención de la Sala que si bien  ÓSCAR  MORA  fue  declarado insubsistente mediante acto administrativo de 20 de  junio  de 200899,  ni  él ni CAREBILLA CUELLAR explicaron las razones para de esta  determinación,  aspecto  que le permite concluir a la Sala que ello obedeció a  la  exclusiva  terminación  del  periodo  como presidente del procesado, el que  feneció  el  19  de  julio  de  2008,  lo  que  de  contera, lleva a la lleva a  considerar  que  la figuración de ÓSCAR MORA como conductor estaba determinada  exclusivamente  con  la  designación de la presidencia de CAREBILLA CUELLAR, en  la  que  JUAN  CARLOS PÉREZ desarrolló las actividades de conductor, sin tener  relación  formal  con  el  Congreso,  maniobra  que  no podía replicarse en la  presidencia de otro Representante.   

Soporta  además  esta  conclusión que el  carnet  que  le  fuera  expedido  a JUAN CARLOS PÉREZ URIBE tiene como fecha de  vencimiento  el  31 de julio de 2008, data en la cual CAREBILLA CUELLAR dejó de  desempeñarse  como Presidente de la Comisión, circunstancia que claramente era  previsible  y  que fijó el límite para que esta persona prestara las funciones  de  conductor, pues no de otra forma se explicaría la razón por la cual PÉREZ  URIBE dejó de desarrollar esta actividad.   

Conforme  con  ello,  para  la  Sala está  demostrada  la  materialidad  de  esta  conducta  y  comprometida  seriamente la  responsabilidad  de  CAREBILLA CUELLAR en calidad de autor mediato del delito de  falsedad  ideológica  en documento público agravada por el uso, por haber sido  él  quien  conscientemente  lo  postuló  en  su condición de Presidente de la  Comisión  IV  Permanente  de  la  Cámara  de  Representantes  como  conductor,  instrumentalizando  al  Director Administrativo para que expidiera la respectiva  resolución,  ello,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  por  los  artículos   286   y   290   y  29  del  Código  Penal.   

IV.  Expedición  de credencial de ingreso Nº45 a nombre de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE   

JUAN  CARLOS  PÉREZ URIBE, pese a cumplir  las  funciones  de  conductor  no  tenía  vinculación  jurídica formal con el  Congreso  de  la República, pues su relación con las funciones de conductor de  CAREBILLA  CUELLAR  eran  de  facto, no obstante le fue expedido el carnet Nº45  para  ingresar  a  la  oficina del entonces Representante CAREBILLA CUELLAR, con  vencimiento  el  31  de julio de 2008, cuya copia aportó al proceso100.   Este  documento  contiene una información mendaz toda vez que sin existir un vínculo  laboral  formal  entre  esta  persona  y  la  Cámara  de Representantes, no era  posible lícitamente la expedición de este documento.   

Aun  cuando en la actuación obra copia de  dicho  carnet, no significa que el documento original sea inexistente y atípica  la  conducta, como lo refirió la defensa. No puede ignorarse en su declaración  éste  exhibió  el documento original, como se dejó constancia a folio 111 del  C.  4,  aportando  copia  de  él,  lo  cual  basta  para  acreditar su material  atendiendo  a que en el proceso penal no opera tarifa legal de la prueba sino su  libre valoración racional.   

Ahora  bien,  sobre  el  trámite  para el  otorgamiento  del  referido  documento, JUAN CARLOS PÉREZ URIBE destacó que en  una  oportunidad  se  hizo necesario sacar la camioneta de las instalaciones del  parqueadero  para  transportar  al procesado hasta el aeropuerto, por lo que él  trató  de  ingresar  a  los  parqueaderos del Congreso, siendo impedido por los  guardias,  al  carecer  de carnet que lo acreditara como funcionario, por lo que  CAREBILLA CUELLAR ordenó a AMPARO le tramitara este documento.   

Muy  distante de lo aducido por la defensa  técnica,  el  mismo CAREBILLA CUELLAR aceptó la posibilidad de haberse surtido  ese  trámite,  aunque  señaló que en esa época las credenciales las expedía  el  Secretario  General  como  una  cortesía  para que terceros tuvieran acceso  libre.   

Sin  embargo,  JUDHY  STELLA  VELÁSQUEZ  HERRERA,  quien  se  desempeñó  como Directora Administrativa de la Cámara de  Representantes  entre el 24 de agosto de 2007 y el 30 de agosto de 2008, si bien  reconoció  el  documento  que  le fue presentado, destacó que se trataba de un  carnet  temporal,  sin  hacer  referencia  a  la existencia o expedición de los  carnets  de  cortesía  a  los  que  se refirió el procesado y señaló que los  temporales    eran    solicitados    por    los    Congresistas   «para  personal  a  su servicio en su Unidad Legislativa»,  además  aclaró que «la Dirección  Administrativa   no   conoce  el  personal  de  la  Unidad  Legislativa  de  los  Congresistas    y    no   tiene   con   ellos   ninguna   injerencia   de   tipo  funcional»101.   

En  todo  caso,  frente  al  contenido del  documento  explicó que «debe haber una solicitud del  Representante  para  la expedición de los carnets en donde manifiesta qué tipo  de  labor  va  a  cumplir  la persona o la Resolución de nombramiento y acta de  posesión»102,   de   allí   que   si  CAREBILLA  CUELLAR  solicitó  la  expedición  de  este  carnet,  era  menester  establecer  la  vinculación que PÉREZ URIBE tenía con su oficina, la cual, se  insiste  era material no formal, de allí que se repute espurio el contenido del  documento aportado por PÉREZ URIBE.   

En  este  sentido,  si bien se resalta que  quien   suscribió  el  carnet  fue  JUDHY  STELLA  VELÁSQUEZ  HERRERA,  en  su  condición  de  Directora  Administrativa de la Cámara de Representantes, no es  menos  cierto  que como ella lo señaló, sólo se encargaba de materializar los  designios  de los Congresistas, en tanto que eran ellos quienes lo solicitaban y  correspondía  a  éstos  verificar  la  relación  formal  existente  entre  la  Corporación  y  el  beneficiario  con  la expedición del documento. Por lo que  siguiendo  los derroteros atrás trazados, se le reprocha a CAREBILLA CUELLAR la  probable  comisión  de  este delito en calidad de autor mediato, como lo prevé  el  artículo 29 del Estatuto Penal, pues la voluntad que se hizo contener allí  fue  la  del  aforado  y  para  ello  instrumentalizó  a  la  encargada  de  la  expedición  de  los  documentos de identificación, quien sólo materializó la  voluntad de aquél.   

Debe  precisarse que si bien el propósito  de  CAREBILLA CUELLAR al designar en la Comisión IV Permanente de la Cámara de  Representantes  a MORA MÁRQUEZ estaba dirigido a beneficiar a PÉREZ URIBE, tal  motivación  no  logra  extenderse  a  la  expedición  del  carnet  Nº 45 cuyo  contenido  se  reprocha,  pues  si bien esta identificación es una consecuencia  del   primer   acto,   los   fines  que  desarrollaron  resultaron  divergentes.   

Así con el acto administrativo, lo que se  pretendió  fue  la  creación de una situación jurídica laboral de la cual se  reportaron   beneficios  prestacionales  para  PÉREZ  URIBE  y  MORA  MÁRQUEZ,  mientras  que  con  la expedición del carnet se facilitó la libre movilidad de  PÉREZ   URIBE   dentro   de   las   instalaciones  del  Congreso  para  cumplir  materialmente  las  funciones  de  conductor, lo cual no era imprescindible dado  que  ese  trabajo  lo  podía  realizar  con  una autorización verbal o escrita  emanada  de  la  oficina  de  CAREBILLA  CUELLAR,  ya que así lograron ingresar  personas    como    RAFAEL   MORENO   GODOY   y   OLBAR   ANDRADE   –cuando   no   tenía   vinculación  jurídica sino material con el Congreso.-   

De   suerte,  que  estas  conductas  son  independientes  y  generan  consecuencias  autónomas, razón por la cual, entre  ellas  se  predica un concurso homogéneo, tal como lo establece el artículo 31  del Código Penal.   

V.   Expedición   de   certificados  de  cumplimiento de funciones de los miembros de la UTL.   

Como   atrás   se  señaló  de  manera  genérica,  otro  evento  imputado  al  procesado  es  expedir personalmente con  destino   al   Jefe  de  Sección  de  registro  y  control  de  la  Cámara  de  Representantes  certificados  de  cumplimiento  de labores a MARÍA ISABEL DÍAZ  MÁRQUEZ,  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  MARÍA  DEL PILAR TORRES HAYDEN, MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  y  a  ÓSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ, dentro de las fechas  atrás  reseñadas, para que la Cámara de Representantes les reconociera, mes a  mes el pago de sus salarios, así:   

-Septiembre  a noviembre de 2006 y febrero  de  2007  a  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  AIDE como Asistente III y MARÍA HELENA  ORJUELA      ZAPATA      como      Asesor     I.103   

-Marzo  a  abril  de  2007 a MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA  como  Asesor I y MARGARITA GUERRA MANUYAMA  como Asistente  III104.   

–  Julio  y agosto de 2007 a MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA  como  Asesor  I,  MARGARITA GUERRA MANUYAMA como Asistente II y  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  como  Asistente  I105.   

–  Septiembre a noviembre de 2007 a MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA como Asesor I y MARGARITA GUERRA MANUYAMA como Asistente  III106.   

–  Diciembre  de  2007  a  marzo de 2008 a  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ como Asistente I, MARGARITA GUERRA MANUYAMA como  Asistente  III  y  MARÍA  HELENA  ORJUELA ZAPATA como Asistente III107.   

– Abril a junio de 2008 y agosto a octubre  de  2008  a  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  y  MARGARITA  GUERRA MANUYAMA como  Asistente                     IV108.   

– Junio y julio de 2009, enero a agosto de  2010  y  febrero  a  mayo  de 2011 a MARÍA ISABEL DÍAZ MÁRQUEZ como Asistente  I109.   

Respecto  de  ÓSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ,  obran  certificaciones  de  cumplimiento  de  labores  para abril, mayo, junio y  julio              de              2008110,   que   si   bien   son  suscritas   por   el  Secretario  de  la  Comisión  Cuarta  de  la  Cámara  de  Representantes,  no  puede  desconocerse  que  estaba  al  servicio de CAREBILLA  CUELLAR  como  conductor,  por  lo  que  era  a  éste  a quien le correspondía  certificar si cumplía con sus funciones.   

En  unidad de criterio con lo desarrollado  en   los   numerales  precedentes,  debe  decirse  que  el  contenido  de  estas  certificaciones  incluye  una información contraria a la realidad, pues, pese a  estar  vinculados  jurídicamente  con el Congreso de la República a través de  un   decreto   con   contenido   falso,   quienes  realmente  fueron  vinculados  laboralmente  por  el  procesado,  desarrollaron las funciones y percibieron los  sueldos  fueron  OLBAR ANDRADE RINCÓN, LUIS ARTURO HAYDEN, RAFEL MORENO GODOY y  JUAN CARLOS PÉREZ URIBE.   

En   estas   condiciones   como   estos  certificados  constituían  el  soporte para el pago de los sueldos, y que   tuvieron  ese  poder  de  convicción en los encargados de liquidar mes a mes la  planta  de  personal,  la  Sala  estima  configurado  el punible de falsedad   ideológica  en  documento  público,  agravada  por  el  uso,  pues  internamente  fueron  entregados  por  el  despacho  del procesado a la sección de registro y control dando lugar al pago.  Proceder  que  el aforado lo desarrolló en calidad de  autor  material, toda vez que fue él quien elaboró,  consignó  su  voluntad  y  suscribió  tales  documentos, desarrollando por sí  mismo  el  supuesto  de  hecho  endilgado.  Ello, de acuerdo al contenido de los  artículos  29,  286  y 290  del Código Penal.   

Como  fueron  varios  certificados los que  expidió  el  sindicado  para  acreditar  falsamente  que  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ,  MARGARITA  GUERRA  MANUYAMA,  MARÍA  DEL PILAR TORRES HAYDEN, MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  y ÓSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ cumplieron sus funciones,  no  se  considera  individualmente  cada documento para endilgar responsabilidad  penal,   no   obstante  como  los  beneficiarios  de  estas  actividades  fueron  individualizados,  sobre  el  cúmulo de certificaciones expedidas a cada uno de  ellos  sí  debe  considerarse como un punible independiente, razón por la cual  se  tratarían  de cinco eventos los de relevancia penal, por lo que de ellos se  predica el concurso homogéneo y sucesivo.   

2.4.3  Establecidas  de  esta  forma  las  conductas  de  las  cuales  el  procesado  es posiblemente autor (auto mediato y  autor  material)  del  delito  de  falsedad  ideológica  en  documento público  agravado  por  el  uso,  es  claro para la Sala que si bien coincide la clase de  delito  y  la  persona  encargada  de  ejecutarla,  no  existe  identidad en las  circunstancias   temporo-espaciales,   ni  en  los  fines  perseguidos,  lo  que  determina su separación ontológica.   

Así,   los   comportamientos   que   a  continuación   se   describen  resultan  concursando,  conforme  lo  prevé  el  artículo 31 del Código Penal:   

– La creación de los actos administrativos  mediante  los  cuales  se  consignó  falsamente  la designación y posesión de  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES HAYDEN y MARGARITA GUERRA MANUYAMA como integrante de  la UTL de CAREBILLA CUELLAR.   

– La creación de los actos administrativos  mediante  los  cuales  se  consignó  falsamente  la designación y posesión de  MARÍA   ISABEL   DÍAZ   MÁRQUEZ   como   miembro   de  la  UTL  de  CAREBILLA  CUELLAR.   

– La creación de los actos administrativos  mediante  los  cuales  se  consignó  falsamente  la designación y posesión de  MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA en la UTL de CAREBILLA CUELLAR.   

-La  creación  del  acto  administrativo  mediante  el  cual  se  consignó  la  designación  y posesión falsa de ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ  como  Conductor  IV  de la Comisión IV Permanente de la  Cámara de Representante, al servicio de CAREBILLA CUELLAR.   

–  La  creación  con  contenido falso del  carnet Nº 45 expedido a favor de JUAN CARLOS PÉREZ URIBE.   

– Las certificaciones que CAREBILLA CUELLAR  expidió  para  confirmar  faltando  a  la verdad el desarrollo de las funciones  asignadas  a  MARÍA  DEL PILAR TORRES HAYDEN, MARGARITA GUERRA MANUYAMA, MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ,  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  y  ÓSCAR FREDDY MORA  MÁRQUEZ.   

Ello,      se     afirma,  porque  de acuerdo a los medios de prueba, el procesado en  diferentes  momentos,  mediando  finalidades  diversas  y  con el ánimo  de  favorecer  a  personas  diferentes dirigió  su voluntad a la ejecución de cada  uno    de    los    comportamientos    antes    descritos,    lo    que   los  hace  separables  en  su  naturaleza   y   efectos,  características  de  un  concurso    de    conductas    punibles,    como    lo    ha    señalado la Corte, así:   

Se procede, entonces, por un concurso   de   conductas   punibles   de   los   que  regula  el  artículo      31      del      Código  Penal,  el  cual «comporta   la   unidad   de  sujeto(s)  activo(s),  la  unidad  o  pluralidad  de  acciones  u  omisiones  con las cuales se infringen varios tipos  penales,  o  varias  veces  el  mismo» (CSJ    AP,    29    agosto    2012,    Rad.   39105),  y  en el que sin duda alguna ha de  entenderse  que cada una de las acciones atribuidas  está      revestida     de     sus     propias  características  objetivas, materiales, subjetivas  y   jurídicas,   como   que   en   cada  acto  de  asesoramiento  «tomó  cuerpo  la  tipificación de la conducta punible; en  cada   uno  de  ellos  no  sólo  se  consumó  y      agotó     la     descripción   legal,   sino   que  el  verbo  rector  encontró  materialización en el mundo real,  al    paso    que    el    bien    jurídico   se  vulneró  igualmente  en  cada acto, desde luego de  manera   injustificada  y  mediando  conocimiento  y  voluntad.  En  ese  marco,  no  vacila  el  juicio  para  predicar  la  independencia  plena  y  evidente  de  una serie de delitos,  inescindibles  o  fáciles  de  desbrozar  desde el  punto  de  vista  de su perfeccionamiento autónomo,  aunque  ligados  por  una comunidad de propósitos y  una  vinculante  fuente  de  intereses  pero no con la capacidad de destruir la mencionada individualidad  jurídica       y       naturalística»         (CSJ  SP, 12 mayo 2004, Rad. 17151)111   

De   suerte   que   al   aforado    se    le   acusa  por el delito de falsedad  ideológica  en  documento  público    agravado    por    el   uso,   en   concurso   homogéneo  y  sucesivo, en calidad de  autor  (autor  mediato y autor material,   tal   como   se   detalló   en  líneas  precedentes)  según  los         artículo  29, 31, 286 y 289 del Código Represor.   

2.5         Peculado        por  apropiación a favor de terceros   

Se atribuye a  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR  apropiarse  indebidamente  en favor de LUIS  ARTURO    HAYDEN,    MARÍA   DEL   PILAR   TORRES  HAYDEN   y  MARGARITA  GUERRA         MANUYAMA         –   entre   el  21  de  julio  de  2006 al 1° de abril de  2008-,  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN      y  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  –entre el 3 de mayo al 31 de julio  de  2007  y desde el 4 de diciembre de 2007 al 1 de febrero de 2011-,    RAFAEL    MORENO    GODOY    y  MARÍA    HELENA    ORJUELA    ZAPATA            –entre  el  21  de julio de 2006 a 1°  de  abril  de  2008-, y  JUAN   CARLOS  PÉREZ  URIBE   y   OSCAR   FREDDY  MORA  MÁRQUEZ           –entre  13  de noviembre de 2007 a  20  de  junio  de 2008-,  de  los  valores  correspondientes a los   salarios   cancelados   por  los  nombramientos      fasos     hechos  en  la  UTL y en la Comisión IV de  la Cámara de Representantes.   

MARÍA  ISABEL  DÍAZ MÁRQUEZ112,  MARGARITA          GUERRA          MANUYAMA113,  MARÍA DEL PILAR TORRES  HAYDEN114,   MARÍA   HELENA   ORJUELA   ZAPATA115  y  ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ116  no  debían  recibir  dinero  producto del salario derivado de la  vinculación  ilegal  con dicha Corporación, por provenir de la comisión de un  delito   y   obviamente  no  haber  realizado  las  funciones  propias  de  cada  cargo.   

En relación con LUIS ARTURO HAYDEN, RAFAEL  MORENO  GODOY,  OLBAR  ANDRADE  y  JUAN  CARLOS  PÉREZ URIBE no les era posible  disfrutar  del salario, por la ausencia de vinculación jurídica con la Cámara  de   Representantes,   al   no   ser   nombrados   en   acto  administrativo  ni  posesionados.   

Estas acciones se avienen al    punible    de   peculado   por  apropiación  a  favor  de  terceros  consagrado    en   el   artículo   397   del  Código    Penal    bajo   el   siguiente   tenor  literal:   

El  servidor  público  que  se  apropie en provecho suyo o de un  tercero   de   bienes   del   Estado  o  de  empresas  o  instituciones  en  que  éste   tenga   parte   o   de   bienes  o  fondos  parafiscales,  o  de  bienes  de  particulares  cuya  administración,   tenencia   o   custodia   se   le  haya  confiado      por     razón  o  con  ocasión de sus funciones,  incurrirá  en prisión  de  seis  (6) a quince (15) años, multa equivalente  al  valor de lo apropiado sin que supere el equivalente a cincuenta mil (50.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes, e  inhabilitación  para   el   ejercicio   de  derechos  y  funciones  públicas    por    el    mismo   término.   

Si  lo  apropiado  supera  un  valor  de  doscientos   (200)   salarios   mínimos   legales  mensuales      vigentes, dicha     pena     se  aumentará  hasta  en la mitad. La pena de multa no  superará los cincuenta  mil    salarios    mínimos   legales   mensuales  vigentes.   

Si  lo  apropiado  no supera un valor de  cincuenta  (50)  salarios mínimos legales mensuales  vigentes  la  pena  será de cuatro (4) a diez (10)  años e inhabilitación  para     el     ejercicio    de    derechos    y    funciones    públicas por   el   mismo  término y  multa  equivalente al valor de lo apropiado.   

Los  elementos  que integran esta figura  delictiva, son:   

Sujeto activo  calificado:    el    servidor    público,  que conjuga el verbo rector:  apropiar,   el  cual  según  el Diccionario  de  la Real Academia de la Lengua Española    en    su    edición    del  tricentenario,    contempla    dentro    de   la   quinta   acepción  «Dicho de una persona: Tomar para  sí     alguna     cosa,     haciéndose   dueña   de  ella,  por  lo  común    de    propia    autoridad.».   

La      apropiación    debe   ser   en   provecho   suyo  o  de  un  tercero,  recayendo   la   acción  sobre  los  bienes   del   Estado  o  de  empresas  o  instituciones  en  que  éste  tenga  parte,  de  fondos parafiscales, o de  particulares      y      cuya      administración,   tenencia   o   custodia  de  los  bienes  ha  de  habérsele   confiado  al  servidor  público  por  razón  u  ocasión  de  sus  funciones.   

Y   según   lo   ha   precisado   esta  Corporación117:   

[E]l   concepto  dogmático  del  delito  funcional,  éste se configura como un abuso de poder sobre el plano funcional o  competencial   (delinquir   en   y   durante   el   ejercicio   de  la  función  pública)118,   esto   es,   como  extralimitación  en  el  ejercicio  de  las  competencias  que el ordenamiento jurídico confiere al funcionario en relación  con ciertos bienes jurídicos puestos a su cargo.   

Así  entonces,  para  su  configuración  requiere  que  el servidor público en ejercicio de sus funciones desarrolle ese  acto  de apoderamiento a su favor o de un tercero, privando así al Estado de la  disposición  que  pueda  ejercer sobre sus recursos, los cuales le habían sido  confiados a aquél. La Corte ha considerado que:   

[L]a  relación  que debe existir entre el  funcionario  que  es sujeto activo de la conducta de peculado por apropiación y  los   bienes   oficiales  puede  no  ser  material  sino  jurídica  y  que  esa  disponibilidad  no  necesariamente  deriva  de  una asignación de competencias,  sino    que   basta   que   esté   vinculada   al   ejercicio   de   un   deber  funcional.   

En   el   sub  lite  no cabe duda de la calidad de servidor pública  de  CAREBILLA  CUELLAR, y la relación jurídica existente entre el ejercicio de  su  deber funcional y los dineros públicos asignados para el pago de nómina de  los servidores adscritos a la Rama Legislativa.   

Aun  cuando  a  los  Representantes  a  la  Cámara  no se les asigna materialmente el dinero para sufragar de forma directa  los  salarios  a  sus  trabajadores,  dentro de las funciones establecidas en el  artículo  388  de la Ley 5º de 1992 se les impone designar a sus colaboradores  y  distribuir entre ellos la asignación de los 50 s.m.l.m.v. que se le otorga a  cada  UTL.  Además,  de  acuerdo  a  lo certificado por la Jefe de División de  Personal el pago se realiza, así:   

[P]or  la  Dirección  administrativa,  a  través  de  la  oficina  de  División  de  Personal de acuerdo a las novedades  mensuales  de la conformación de UTL, renuncias y nombramientos presentados por  el   Representante   MANUEL   ANTONIO   CAREBILLA,  de  acuerdo  a  información  suministrada    por   la   Oficina   de   Planeación   y   sistemas119   

Así  mismo,  esta  División  señaló la  necesidad  de  contar  con  los certificados de cumplimiento de labores expedida  por  el  Representante  para  iniciar  el trámite de pago de nómina y de pagos  accesorios,  siendo  ello el primer paso que se cursa en la Sección de Registro  y  control120.   

Lo  que  denota,  que  funcionalmente  el  sindicado,  en  su  condición  de  Representante  a  la  Cámara le había sido  reconocido  por mandato legal y por disposiciones internas de la Corporación la  custodia  de  los  dineros  públicos,  en la medida que con sus certificaciones  garantizaba  que  se  cancelara la nómina a los funcionarios que cumplieron con  su  trabajo y permitieron que la administración pública se desarrollara dentro  de los lineamientos normales.   

Se  le  reprocha  entonces  a  CAREBILLA  CUELLAR  que  alejándose  de esa función de veedor de los recursos públicos y  aprovechando  su  condición  de  nominador,  ferió las asignaciones de la UTL,  permitiendo  que  quienes  tenían  la  responsabilidad de cumplir con funciones  determinadas  para el adecuado desarrollo de su célula legislativa se apartaran  de  ello,  propiciando  que  terceros  que  ninguna  relación  legal tenían se  lucraran  indebidamente,  y  que las personas que prestaron su nombre obtuvieran  beneficios económicos.   

Ahora  bien,  el  desmedro del erario fue  establecido  en  líneas  precedentes cuando se estableció de cara a los medios  de  prueba  la  forma  en  que OLBAR ANDRADE RINCÓN, LUIS ARTURO HAYDEN, RAFAEL  MORENO  GODOY  y JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, sin tener ninguna vinculación formal  con  la  Cámara  de  Representantes  disfrutaron del pago de la nómina, con el  pleno  conocimiento  de  CAREBILLA  CUELLAR,  quien mediante acuerdos previos de  respuesta  a  la ayuda electoral designó ficticiamente a unas personas para que  sus  verdaderos  colaboradores  recibieran  el  provecho  económico  de  manera  irregular.   

Esto   conllevó  a  que  terceros  que  defraudaron  la  administración  pública, con el convenio de CAREBILLA CUELLAR  obtuvieran el siguiente provecho económico.   

I.  LUIS  ARTURO HAYDEN, MARÍA DEL PILAR  TORRES HAYDEN Y MARGARITA GUERRA MANUYAMA.   

Con   la   expedición   de  los  actos  administrativos  mediante  los  cuales  el  sindicado  incluyó  falsamente  los  nombres  de  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  y  a  MARGARITA GUERRA MANUYAMA, fueron  incluidas  en  la  nómina  y adquirieron derechos prestacionales, obteniendo el  pago  de  unos  salarios que no les correspondía pues su vinculación formal se  hizo a través de la comisión de un delito.   

Igualmente, LUIS ARTURTO HAYDEN obtuvo un  provecho  económico  indebido,  como  consecuencia  de  la vinculación laboral  material  con la Cámara de Representantes, al recibir de su hermana y su esposa  lo  salarios  que  ellas  percibían  irregularmente  y  que  repartieron  entre  ellos.   

Sobre el pago de nómina, debe tenerse en  cuenta  que  MARÍA  DEL  PILAR  TORRES estuvo formalmente incluida dentro de la  nómina  entre  el  21  de  julio  de  2006 a 1º de febrero de 2007, es decir 7  meses,  en el cargo de Asistente III, el cual tiene una asignación mensual de 5  s.m.l.m.v.121,  por  lo  que  habría  percibido 35 s.m.l.m.v, y toda vez que le  entregó  a  su  hermano la mitad de ellos, finalmente ésta se apropió de 17.5  s.m.l.m.v.   

En  el caso de MARGARITA GUERRA MANUYAMA,  estuvo  vinculada  formalmente  entre  el 29 de enero de 2007 al 1º de abril de  2008  como Asistente III, con una asignación básica de 5 s.m.l.m.v., lo que en  15  meses  le  representaría  75 s.m.l.m.v. Además, estuvo incluida en nómina  como  Asistente IV entre el 1º de abril a agosto de 2008 con una asignación de  6  s.m.l.m.v.,  lo  que representa en 4 meses, 24 s.m.l.m.v. y al estar incluida  en  nómina  como  Asistente  I,  entre el 29 de julio de 2008 a 1º de abril de  2009,   con  una  asignación  de  3  s.m.l.m.v,  por  9  meses  le  representó  27s.m.l.m.v.  Lo  que determina que se apropió de 126 smlmv. Y como a su esposo  le  entregaba  la mitad del sueldo, se estima que obtuvo 113 s.m.l.m.v. en forma  irregular.   

En  el  caso  de  LUIS  ARTURO HAYDEN, al  haberse  beneficiado  de  75 s.m.l.m.v. provenientes de la inclusión en nómina  de  su  hermana  y 113 s.m.l.m.v. de la vinculación formal de su esposa, obtuvo  un provecho indebido de 188 s.m.l.m.v.   

Ahora, como el reato en estudio se predica  del  servidor  público  que  se  apropie  a  favor  de  terceros, este provecho  económico  se  le  endilga a CAREBILLA CUELLAR por valor de 376 s.m.l.m.v., que  como  se  generó  bajo  el designio único de favorecer patrimonialmente a LUIS  ARTURO  HAYDEN  y de contera a su hermana y esposa, estima la Sala que existe un  solo  delito,  conforme  lo  prevé  el  artículo 397  inciso  2º del Código Penal atendiendo su cuantía,  el   cual   fue   ejecutado   por   el  sindicado  en  calidad  de  autor, según lo dispone el artículo 29  ibídem.   

II. OLBAR ANDRADE RINCÓN Y MARÍA ISABEL  DÍAZ MÁRQUEZ.   

Se insiste que la vinculación jurídica y  formal  que  tuviese  directamente  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN  no  es la que tiene  relevancia  penal,  como  sí  lo  es la relación formal que tuvo MARÍA ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ  entre  el  3  de  mayo  al  31 de julio de 2007 y desde el 4 de  diciembre  de  2007  al  3  de  noviembre  de  2009  como  Asistente  I, con una  asignación  de  3  s.m.l.m.v.  y  entre  el  3  de  noviembre  de 2009 a 1º de  septiembre   de   2010   como   Asistente   IV   con   una   asignación   de  7  s.m.l.m.v.122,  a  partir  del  3 de septiembre de 2010 a 1º de febrero de 2011  como Asistente II, con una remuneración de 5 s.m.l.m.v.   

Asignaciones  que le representaron dentro  del  tiempo  de  su  vinculación  jurídica  a  MARÍA  ISABEL  un total de 170  s.m.l.m.v.   de  los  cuales  también  obtuvo  provecho  irregular   OLBAR  ANDRADE,  quien  materialmente era el que desarrollaba las funciones asignadas a  la primera.   

Así   y   siguiendo  los  lineamientos  inmediatamente  establecidos,  se  advierte que con el comportamiento desplegado  por   CAREBILLA   CUELLAR  generó  que  MARÍA  ISABEL  obtuviera  un  provecho  económico  indebido,  en  tanto  que sólo prestó su nombre para aparecer como  funcionaria  de  la  UTL mientras las funciones eran desempañadas por su esposo  OLBAR  ANDRADE,  quien también se apropió del dinero del Estado indebidamente,  ya   que   formalmente   no   fue  nombrado  como  funcionario  de  la  UTL  del  procesado.   

De  allí  que,  como  CAREBILLA  CUELLAR  orientó  su  designio al beneficio patrimonial a favor de OLBAR ANDRADE y DÍAZ  MÁRQUEZ  en  cuantía  de  170 s.m.l.m.v., considera la Sala que existe un solo  delito  conforme  lo  prevé  el artículo     397    inciso    1º   del   Código   Penal,  atendiendo  la  cuantía,  el  cual  fue  desarrollado     por     el     sindicado    en    calidad    de    autor,  según  lo  dispone el artículo 29 ibídem.   

III.  RAFAEL MORENO GODOY Y MARÍA HELENA  ORJUELA ZAPATA.   

Igual  situación se predica del provecho  obtenido  por  RAFAEL  MORENO  GODOY  y  MARÍA  HELENA  ORJUELA ZAPATA, pues el  primero  obtuvo  un  beneficio  económico  derivado  de  la  relación laboral-  material  existente  con  CAREBILLA  CUELLAR,  al  paso  que aquélla, logró el  reconocimiento  de  parte  de  un salario, al que no tenía derecho, en tanto su  vinculación   fue   producto   de   una   delito   y   no   cumplió   función  alguna.   

Sobre  la  división del dinero, producto  del  salario  reconocido  por la Cámara de Representantes a quien se encontraba  incluida  en  nómina,  MARÍA  HELENA  ORJUELA ZAPATA señaló que percibió el  primer  año  $800.000  mensuales  y  el  segundo $500.000, pues el restante era  aprovechado  por  MORENO  GODOY,  y  ésta fue vinculada entre el 21 de julio de  2006  al  4  de  diciembre  de  2007  como  Asesor  I,  con una asignación de 8  s.m.l.m.v  y  entre  el  4  de  diciembre  de  2007 al 1º de abril de 2008 como  Asistente   III  con  una  asignación  de  5  s.m.l.m.v.,  lo  que  arroja  una  apropiación total de 37 s.m.l.m.v.   

Así  las  cosas, como ninguno de los dos  tenía  derechos  sobre esos recursos estatales se reprocha que por el actuar de  CAREBILLA   CUELLAR,   éstos   obtuvieron   el   indebido   lucro.  Como  tales  circunstancias  se  generaron  a  partir  de  un  propósito, estima la Sala que  existe    un    solo    delito,    conforme    lo    prevé    el   artículo  397  inciso  1º  del Código Penal, teniendo en cuenta la  cuantía  de  lo apropiado, el cual fue desarrollado por el sindicado en calidad  de  autor, según lo dispone  el     artículo    29  ibídem.   

IV.  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE Y ÓSCAR  FREDDY MORA MÁRQUEZ.   

Como conductor II designado formalmente en  la  Comisión  IV  de  la Cámara de Representantes, entre el 13 de noviembre de  2007  al  20  de  junio  de  2008,  ÓSCAR  FREDDY MORA MARQUEZ era liquidado en  nómina  con  una  asignación  básica  de $883.326, lo que representó para la  época  1.99  s.m.l.m.v., para un total de 11.94 s.m.l.m.v, de los cuales obtuvo  provecho  de  manera integral PÉREZ URIBE, en tanto que éste señaló que MORA  MÁRQUEZ sólo se beneficiaba de los servicios de salud.   

Debe  decirse  que  en  el  caso  de MORA  MÁRQUEZ,  también  se  configura  la  obtención  de  un  provecho verificable  económicamente,  pues  al  estar  incluido  dentro de la nómina de una entidad  estatal  le  representa  cotizaciones en el sistema de seguridad social, aspecto  que  le  representa  al  Estado la disposición de una partida presupuestal para  efectuar  esos  aportes  en  las  entidades  promotoras  de  salud  y  fondos de  pensiones y cesantías.   

Así,  como CAREBILLA CUELLAR orientó su  comportamiento  bajo  un  fin  único  de generar una apropiación patrimonial a  favor  de  aquéllos,  estima  la  Sala  que  existe un solo delito, conforme lo  prevé   el   artículo  397  inciso  1º  del  Código  Penal,  teniendo en cuenta la cuantía, el cual fue  desarrollado  por  el  sindicado  en  calidad  de  autor,  según  lo dispone el  artículo      29  ibídem.   

2.5.2 En estas condiciones, estima la Sala  de  Instrucción que MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR efectuó las designaciones  jurídicas  falsas  de  los  empleados  ya  indicados para logar que LUIS ARTURO  HAYDEN,  OLBAR  ANDRADE,  RAFAEL  MORENO  GODOY  y  JUAN  CARLOS PÉREZ URIBE se  apropiaran  indebidamente  de  un  dinero  público,  ya que no contaban con una  relación  jurídica  con  la  administración pública, lo que representó para  MARÍA  DEL  PILAR TORRES HAYDEN, MARGARITA GUERRA MANUYAMA, MARÍA ISABEL DÍAZ  MÁRQUEZ,  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA  y  ÓSCAR  FREDDY  MORA  MÁRQUEZ el  reconocimiento   de   unos   salarios   y   prestaciones  sociales  que  no  les  correspondía   por   no   desarrollar   las  labores  para  las  cuales  fueron  nombrados.   

Ahora, los comportamientos desplegados por  el  sindicado  para  favorecer a estas personas son considerados frente a su fin  último,  pues  lo  que  se advierte no es un designio común que congloba todas  las  acciones,  sino  una  práctica sistematizada que resultó beneficiosa para  cada      dupla      formada      –vinculado  jurídicamente y vinculado materialmente-, razón por la  cual,  estima  la  Sala  que  el  procesado  estaría  llamado  a responder como  autor  material en todo los  eventos  por  el delito de peculado por apropiación a  favor  de  LUIS ARTURO HAYDEN, MARÍA DEL PILAR TORRES HAYDEN y MARGARITA GUERRA  MANUYAMA de acuerdo a lo prescrito en el artículo   397  inciso  2  del  Código  Penal,   en  concurso  homogéneo  por  peculado  por  apropiación  a  favor  de  RAFAEL  MORENO  GOODY  y  MARÍA HELENA ORJUELA  ZAPATA,  de acuerdo a lo prescrito en el artículo   397   inciso   1   ibídem,  en  concurso homogéneo con peculado por apropiación  a   favor   de   OLBAR   ANDRADE  y  MARÍA  ISABEL  DÍAZ  MÁRQUEZ   de   acuerdo   a  lo  prescrito  en  el  artículo  397  inciso  1  ibídem  y  en  concurso  homogéneo  con  peculado por apropiación a favor de  JUAN   CARLOS   PÉREZ   URIBE   y   ÓSCAR   FREDDY  MORA  MÁRQUEZ   de   acuerdo   a  lo  prescrito  en  el  artículo  397 inciso 1 ibídem.   

2.5 Concusión  

Se le atribuye a MANUEL ANTONIO CAREBILLA  CUELLAR  que  abusando de sus funciones como Representante a la Cámara en junio  de  2007  solicitó  ilegalmente  a  LUIS  ARTURO HAYDEN y a RAFAEL MORENO GODOY  ayudar  a  financiar las campañas electorales del mismo año en el departamento  del  Amazonas,  en  cuantías  de  $35.000.000  y  $30.000.000, respectivamente.   

Así  mismo,  solicitar  indebidamente  a  RAFAEL  MORENO  GODOY  a  partir  del  24 de mayo de 2007 el pago de unas cuotas  correspondientes  al  valor  de  la  motocicleta  marca Honda, tipo NXR, 125 cc,  modelo  2007,  que  ascendió a $7.588.000. La cual adquirió por intermedio del  cuñado  ORLANDO  DEAZA  CURICO  en  el  almacén  Créditos  Parra  de Leticia-  Amazonas.   

Pedir ilegalmente a RAFAEL MORENO GODOY el  28  y  30  de  noviembre  de  2006  el pago de $3.700.000 correspondientes a los  gastos  de reparación y mantenimiento de la camioneta de placas MQL 590 llevada  a cabo en los talleres Carco de Bogotá.   

Solicitudes que demandó se asumieran con  el  dinero  recibido de la vinculación material con la UTL, accediendo éstos a  su   cumplimiento   movidos   por   el   temor   que  les  generaba  su  posible  desvinculación  de  la  unidad  de  trabajo  y  privados de pago mensual de los  salarios devengados ilícitamente.   

Estas conductas encuadran en el punible de  concusión,  prevista en el artículo 404 del Código Penal, bajo los siguientes  términos:   

El  servidor  público que abusando de su  cargo  o  de  sus  funciones  constriña o induzca a alguien a dar o prometer al  mismo  servidor  o  a  un tercero, dinero o cualquier otra utilidad indebidos, o  los  solicite,  incurrirá  en  prisión de seis (6) a diez (10) años, multa de  cincuenta  (50)  a  cien  (100)  salarios mínimos legales mensuales vigentes, e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas de cinco  (5) a ocho (8) años.   

Los elementos típicos son: Sujeto activo  calificado:  el  servidor  público  que  ejerza  un  abuso de su cargo o de sus  atribuciones.  Se  presenta esa arbitrariedad cuando el servidor se aleja de los  mandatos  constitucionales  y  legales a los que debe obediencia y que atañen a  la   organización,   estructura   y   funcionamiento   de   la  administración  pública.   

Los  verbos  rectores  alternativos  son:  constreñir, inducir o solicitar.   

A  voces  del  Diccionario  de  la  Real  Academia  de  la  Lengua Española en la edición del tricentenario, constreñir  significa   «  Obligar,  precisar,  compeler  por  fuerza  a alguien a que haga y ejecute algo».  Ello  implica el quebranto de la voluntad del sujeto pasivo a  fin  de hacer, tolerar u omitir una cosa, para que el sujeto activo o un tercero  obtengan un provecho indebido.   

De  igual  forma, la RAE establece que el  verbo  inducir  se refiere al «mover a alguien a algo  o  darle motivo para ello», mientras que el solicitar  está  referido a «pretender, pedir o buscar algo con  diligencia y cuidado».   

En la primera modalidad resalta el uso de  medios  coactivos,  como las amenazas y la exhibición de actos de poder, con la  suficiente    entidad    para    doblegar    el    consentimiento   del   sujeto  pasivo.   

Al paso que en la inducción, el beneficio  o  utilidad  se  obtiene mediante un acto disimulado de exceso de autoridad, por  medio  del  cual el sujeto pasivo no se siente agredido pero sí intimidado para  actuar de la forma requerida por el sujeto activo.   

Esos  comportamientos están orientados a  la  obtención  de un beneficio o utilidad indebida, existiendo una relación de  causalidad entre estos y el acto del servidor público.   

Por  ello,  es  necesario que el servidor  público  revele su calidad, pues no basta tener esta condición, debe abusar de  ella,  ya  que  como  lo  ha dicho esta Corporación123       «el  delito  es  susceptible  de  realización  por  los  servidores  públicos  que  en  razón  a  su  investidura  o  a  la conexión con las ramas  públicas,   pueden   comprometer  la  función  de  alguna  forma».   

Ahora  la  consumación de la ilicitud en  comento  se  produce  con  la  conjugación  de  cualquiera  de  los tres verbos  rectores,  siempre  que  sea  en beneficio del servidor o de un tercero, sin que  sea  necesario  verificar  el efectivo ingreso de la gratificación o utilidad a  la  órbita  de disponibilidad del sujeto agente, pues de cara al bien jurídico  tutelado  lo  que se busca proteger es el prestigio y el adecuado funcionamiento  de  la  administración  pública,  la que sin duda alguna se ve lastimada en su  estructura  y  organización  con  el  acto  de  constreñimiento,  inducción o  solicitud  indebida,  en  la  medida  en  que  se  crea  en  la colectividad una  sensación  de  deslealtad,  infidelidad y deshonestidad. Así lo ha considerado  la Corte de manera pacífica:   

Advierte  la  Corte,  sin embargo, que la  concusión  en  ninguna  de sus modalidades admite tentativa, en cuanto se trata  de   un   delito   formal.    Así   lo  ha  señalado  la  Sala  en  otras  oportunidades124   y   se   reitera   la  posición.    Se  abusa  del cargo o de la función pública cuando el  servidor,  apartando  su conducta de las normas constitucionales y legales a las  que  debe  ceñirla,  es  decir  aquellas que organizan y diseñan estructural y  funcionalmente    la    administración   pública125,  constriñe  o  induce a  alguien  a  dar  o prometer dinero, o se lo solicita.  El delito se consuma  simplemente  al  constreñir,  inducir  o  solicitar  el  dinero  o  la utilidad  indebidos  en  provecho  del servidor o de un tercero, independientemente de que  el  dinero  o la utilidad hayan penetrado o no a la esfera de disponibilidad del  actor.   La  conclusión  se desprende no solo del alcance y significación  de  los  verbos  rectores empleados por el legislador, sino igualmente del hecho  de  que  la administración pública, que es el bien jurídicamente tutelado, se  ve  vulnerada  con el acto mismo del constreñimiento, de la inducción, o de la  solicitud  indebidos,  en  cuanto  cualquiera  de  las  conductas  rompe  con la  normatividad  que  la  organiza  y  estructura,  desmoronándola  y generando la  sensación  o  certeza  de  deslealtad,  improbidad  y ausencia de transparencia  dentro        de        los        coasociados126   

Pues  bien,  conforme a estos derroteros,  advierte  la  Sala  de  Instrucción  que  CAREBILLA  CUELLAR  abusando  de  sus  funciones  como Representante a la Cámara hizo solicitudes a LUIS ARTURO HAYDEN  y   a   RAFAEL  MORENO  GODOY  para  obtener  de  ellos  una  utilidad  indebida  representada  en  la  financiación  de  las  campañas  regionales  a favor del  partido  político que coordinaba, así como lograr del último que asumiera los  costos  de  una  motocicleta  que  adquirió  y  disfrutar  de  las reparaciones  efectuadas a la camioneta oficial que le había sido asignada.   

Estas actividades fueron desarrolladas por  los  sujetos pasivos de la conducta, dado el poder intimidatorio ejercido por el  procesado,  quien  si  bien  no se conoce que haya realizado actos violentos sí  exhibió  su  autoridad,  derivada  del  cargo,  que  incidió  en  el actuar de  aquellos,   pues,   de   no   cumplirse  con  sus  designios,  se  avizoraba  su  desvinculación  como  colaboradores  materiales  de la UTL, privándoles de los  sueldos mensualmente percibidos irregularmente.   

Apoya  esta conclusión las declaraciones  de  MORENO  GODOY,  al  precisar  que  con  ocasión a los inconvenientes que se  prestaron  en  el  cumplimiento  de  las  cuotas  de la motocicleta se generaron  altercados  con el sindicado, lo que en últimas determinó su desvinculación y  por  ende  la  expedición  de  la  declaración  de  insubsistencia  de ORJUELA  ZAPATA.   

Así  mismo,  JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE  señaló  que  fueron  varias  las  discusiones  en  las  que  apreció  como el  sindicado  reclamaba  airado  por esos incumplimientos de parte de MORENO GODOY,  resaltando que para ello estaba beneficiándose de la UTL.   

Sobre los eventos en los que el procesado,  abusando  de sus funciones realizó solicitudes indebidas a LUIS ARTURO HAYDEN y  a RAFEL MORENO GODOY, existen los siguientes medios de prueba:   

I.  Solicitud del procesado a LUIS ARTURO  HAYDEN  y a RAFAEL MORENO GODOY para realizar aportes a las campañas regionales  del Amazonas en el año 2007.   

De  acuerdo  a  lo  señalado  por RAFAEL  MORENO  GODOY,  el  aforado  le  solicitó  a  él  y  a  LUIS  ARTURO HAYDEN la  financiación  de  las campañas regionales en el año 2007 en Amazonas, a favor  del partido Cambio Radical, en el cual éste militaba.   

Señala  el  denunciante  que  para  dar  cumplimiento  a  lo  peticionado  por  el  aforado,  cada uno de ellos adquirió  obligaciones  bancarias,  por  intermedio  de  la  nómina  en  la que figuraban  MARGARITA     GUERRA     MANUYAMA    y    MARÍA    HELENA    ORJUELA    ZAPATA,  respectivamente.   

En  apoyo  de  lo  denunciado  por RAFAEL  MORENO  GODOY,  se  tiene  la  declaración  de  MARGARITA GUERRA MANUYAMA quien  admitió  haber  adquirido  un crédito con las entidades bancarias Davivienda y  BBVA  por  20  y 15 millones de pesos en junio de 2007, aproximadamente, periodo  que  coincide  con  la  etapa  pre-electoral  para  la  elección de mandatarios  regionales.   

Así mismo, el banco Davivienda certificó  que  a  GUERRA  MANUYAMA  se  le concedió el crédito Nº5900321003015633 en la  modalidad  de crediexpress fijo, persistiendo un saldo al 3 de noviembre de 2009  de                    $11.627.312127  y  el  BBVA  el crédito  Nº126-9600090315,   con   fecha  de  apertura  el  21  de  junio  de  2007  por  $15.000.000.   

Pese  a  que GUERRA MANUYAMA y la defensa  señalaron  que  esos  créditos  los  obtuvo para invertir en una carpintería,  más  adelante  resaltó  que  el  dinero  lo  entregó a su esposo y cuando los  candidatos   regionales   les   pedían   ayuda  «le  conseguíamos  pero  poquito,  no  le metimos eso a la campaña, el que manejaba  esa  plata  era  mi  marido,  no  sé  cuánto les daría cuando colaboraba a la  gente»128,  es  decir,  que  pese a que no se precisó la cantidad de dinero  entregada  sí  hubo  esa  destinación  para  apoyar a ciertos candidatos de la  región  del  Amazonas  y  por  ende  ese  apoyo develado por el denunciante sí  existió.   

De   igual   forma,  la  disponibilidad  presupuestal  en cabeza de MORENO GODOY no está en duda, pues fue MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA  la  que declaró que por disposición de aquél solicitó en el  año  2007  un  crédito  al  banco  Davivienda, por cerca de $30.000.000, cifra  similar a la exigida a LUIS ARTURO HAYDEN .   

Igualmente, el banco Davivienda certificó  que  a  ORJUELA  ZAPATA le fue aprobado el crédito Nº5900321001392240, bajo la  modalidad  crediexpress  fijo,  con  saldo  de  $31.913.545  al  11  de marzo de  2009129  y,  mediante informe Nº1174 de 19 de marzo de 2015, funcionarios  del  C.T.I.  establecieron que a aquélla  registraba una adeuda a terceros  a  favor  de Davivienda Libranza por 32 cuotas, cada una de $855.000130.   

Si bien CAREBILLA CUELLAR negó conocer de  la  existencia  de  los créditos solicitados por MORENO GODOY por intermedio de  MARÍA  HELENA,  lo cierto es que las exigencias económicas por parte de aquél  se  efectuaron  como directamente lo indicó el denunciante y, lo reafirmó JUAN  CARLOS  PÉREZ  URIBE  al  destacar  que  presenció las ocasiones en las que el  procesado  le  reclamaba para que cubriera unos gastos, más cuando mensualmente  se estaba viendo beneficiado del sueldo de la UTL.   

Ahora,  frente  a  ese  apoyo económico,  OLBAR  ANDRADE  RINCÓN,  candidato  por  el  partido  Cambio  Radical  para  la  Gobernación  de  Amazonas,  para  la época, negó haberlo obtenido de parte de  LUIS  ARTURO,  precisando  que  éste  había  apoyado a su contrincante OCTAVIO  BENJUMEA  ACOSTA.  Así  también  lo  señaló CAREBILLA CUELLAR al indicar que  LUIS  ARTURO  tenía  un  familiar  de  apellido  GUERRA  candidatizado  al  que  acompañaron  económicamente,  mientras  que RAFAEL MORENO públicamente había  decidido apoyar al partido Conservador.   

No obstante, estas apreciaciones, para la  Sala  no  cuentan  con  el  suficiente  soporte,  por  el  contrario  le  restan  credibilidad  al  dicho  del  procesado  y  de  ANDRADE RINCÓN, pues, en primer  lugar,  si LUIS ARTURO y su familia hubiesen prestado colaboración económica a  un  candidato  externo  a  los prohijados por CAREBILLA CUELLAR, él o su esposa  MARGARITA  lo  habrían  indicado,  más  si  se trataba de un familiar, del que  MARGARITA  claramente  podía  señalar  y  dar  detalles sobre la contribución  entregada.   

Además  si  LUIS  ARTURO y RAFAEL MORENO  prestaron  una  activa  y  decidida colaboración política a CAREBILLA CUELLAR,  mientras  era  aspirante al Congreso y en razón a ello se generó el acuerdo de  entregarle  a  éste  un  cupo de la UTL, resulta cuestionable que al cabo de un  año  brindaran  un respaldo público a un candidato diferente al que su amigo y  jefe   estaba  prohijando,  pues  claramente  esa  deslealtad  habría  generado  divisiones  entre  ellos,  las  que  de  acorde  al  tiempo  de  vinculación de  MARGARITA  no  se  presentaron  sino  hasta marzo de 2009 y en el caso de MARÍA  HELENA en abril de 2008.   

Además, es el mismo CÉSAR LUGO quien en  su    declaración    indicó   «sí   lo   conozco  (refiriéndose   a   OLBAR  ANDRADE)  parte  de  su  niñez  fue  común  en  el  corregimiento    de    la   Pedrera   con   MANUEL   y   conmigo,   fue   Gobernador   del  Amazonas  con  nuestro  apoyo    (…,…)    somos   amigos,   colegas   y   nos   consideramos  paisanos»131,  de  suerte  que  al ser  OLBAR  el  amigo  y candidato apoyado por CAREBILLA CUELLAR, es inentendible que  personas  vinculadas  a  su  UTL  y  que se decían de confianza y cercanas a su  labor política apoyaran a la oposición.    

De  otra  parte,  aun cuando el procesado  cuestionó  que  con  el salario asignado por nómina a MARGARITA no era posible  subsidiar  la  campaña  de 26 candidatos que tenía inscritos Cambio Radical en  el  Amazonas, ello, no demerita tal circunstancia, pues es claro que los dineros  aportados  a la campaña electoral provenían de los préstamos obtenidos de las  entidades  bancarias  Davivienda  y  BBVA, además, las reglas de la experiencia  enseñan  que  en  las  campañas  electorales  intervienen  un  sin  número de  aportantes,   por   lo  que  LUIS  ARTURO  no  tendrían  que  haber  subsidiado  necesariamente  a  los 26 candidatos, como lo insinuó el sindicado, más cuando  existían más benefactores, como es el caso de RAFAEL MORENO.   

Igualmente,   llama  la  atención  que  CAREBILLA  CUELLAR  insistiera  que no brindó apoyo económico a los candidatos  regionales  del  partido  del  cual  era  Coordinador, sin embargo, sí admitió  haber  prestado  un apoyo logístico, representado en el aporte de gasolina para  el  transporte  intermunicipal  y  los  refrigerios,  gastos que según su dicho  fueron  sufragados  por  él,  sin  embargo,  para  la  Sala  el  monto  de  los  préstamos,  los aportes económicos de LUIS ARTURO HAYDEN y RAFAEL MORENO GODOY  fueron dirigidos a esa causa.   

Ello,  soporta la solicitud efectuada por  el  procesado  a LUIS ARTURO y RAFAEL, con el fin que éstos brindaran un aporte  económico  al  partido  Cambio  Radical,  del  cual  era  Coordinador CAREBILLA  CUELLAR,  pues  valiéndose  de su cargo como Representante a la Cámara generó  en  los  afectados  temor  que  de  no  acceder  a  ello  diera por terminada la  relación laboral de hecho que poseían con la UTL.   

Si  bien,  las  obligaciones  crediticias  fueron  adquiridas por MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA y MARGARITA GUERRA MANUYAMA,  no  puede  desatenderse que las mismas estuvieron soportadas en la nómina de la  UTL,  a  la  que  estaban vinculadas, siendo que la disposición salarial estaba  radicada  en  MORENO  GODOY  y  HAYDEN,  de  suerte  que  el temor derivó en la  adquisición de tales deudas.   

Así  las  cosas,  encuentra  la  Sala la  probable       responsabilidad       a       título       de       autor  del  implicado  en  el  delito de  concusión  conforme  lo  señalan   los   artículos   29  y  404 del Código Penal.   

Ahora, como las peticiones las realizó el  procesado  de manera independiente y con efectos diferentes para cada uno de los  sujetos   pasivos,   se   considera,   conforme   lo   prevé   el  artículo  31  del Estatuto Punitivo, la  existencia  de  un  concurso  homogéneo de conductas.   

II.  Solicitud  del  procesado  a  RAFAEL  MORENO  GODOY  para  realizar  reparaciones mecánicas a la camioneta oficial de  placa MQL-590, asignada a CAREBILLA CUELLAR.   

Según lo indicó el procesado, iniciando  su  periodo  electoral,  RAFAEL  MORENO  GODOY  lo  acompañaba  y  conducía el  vehículo  oficial  de  placas  MQL-590  y  en  una  de  esas  oportunidades, se  dirigieron  a  la Calera donde tuvieron un pequeño roce con un auto de servicio  público  y  por  ser  un  incidente leve, MORENO GODOY ofreció por su voluntad  arreglarlo, pues de otra forma habrían acudido al seguro.   

Es   decir,  el  acusado  no  niega  la  existencia  de  esas  reparaciones  llevadas  a cabo por el denunciante sobre la  camioneta  oficial asignada, no obstante, lo que indican los medios de prueba es  que  RAFAEL  MORENO  GODOY  no  actuó de manera voluntaria sino accediendo a la  solicitud  expresa que le realizó el procesado, quien por demás le recordó su  benevolencia   al   vincularlo   a   la   UTL   y   la  obtención  de  recursos  mensuales.   

Así  mismo,  JUAN  CARLOS PÉREZ URIBE y  JESÚS  VICENTE  GARZÓN  CAHUACHE  resaltaron  la  solicitud  efectuada  por el  aforado,  indicado  además  que  mientras  JESÚS  VICENTE  y el denunciante se  movilizaban  en el automotor, se averió y tuvieron que llevarlo empujando hasta  un  taller  donde  les  cotizaron la reparación entre $3.500.000 y $4.000.0000,  los  cuales  fueron  cancelados por el último de ellos, una parte en efectivo y  otra  con  la  tarjeta  de  crédito que había sido entregada por MARÍA HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  pues  a  voces  de  PÉREZ URIBE, el entonces Representante le  indicó    que    después   «arreglaban   con   la  UTL».   

Y  es que estas afirmaciones cobran valor  si  se  tiene en cuenta que MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA señaló que era MORENO  GODOY  quien  tenía  en  su  poder  tanto  la  tarjeta  de  nómina como la que  entregaban  por la apertura del crédito en el banco Davivienda y así mismo, el  denunciante aportó a la actuación dichos plásticos.   

Aunado  a  ello,  se  tiene  que mediante  informe  Nº604087  de  10  de  mayo  de  2011,  servidores de policía judicial  verificaron  que  «[e]n el mes de diciembre de 2006,  cancelaron  la  suma  de TRES MILLONES SETESCIENTOS MIL PESOS MCTE ($3.700.000),  valor  que  fue  pagado  con  la  tarjeta  débito Nº126-185768 y la tarjeta de  crédito  Nº 6500321001403577 de las cuales es titular la señora MARÍA HELENA  ORJUELA     ZAPATA     C.C.     52.099.842»     132.   

Actividad  investigativa a la que la Sala  le  otorga  credibilidad,  contrario  a  lo  cuestionado por la defensa, pues la  misma  se  encuentra soportada en un estudio serio de complementación, tal como  lo describieron los funcionarios del CTI, así:   

Luego  de  realizado  el  análisis a los  documentos  soportes  que  se encuentran en el expediente, se pudo establecer lo  siguiente:   

Se   revisó  la  información  que  se  encuentra  en  el  expediente,  el  informe Nº568159 de 9 de noviembre de 2010,  complementario  del  informe  Nº529795  de  abril  30  de  2010 rendidos por el  investigador  NELSON GALEANO OCHOA, y demás información donde se absuelven los  interrogantes,   para   los   cuales   hacemos   aclaraciones  (…)133   

Es decir, lejos de ser una contradicción  con  la información contenida en el expediente y otros informes librados por el  CTI,  tal  conclusión  deviene  de  la  compilación  y estudio conjunto de los  medios probatorios.   

Además,  lo  concluido  por el CTI está  soportado  en  la  respuesta  otorgada  por  la  Jefe de atención al cliente de  Distribuidora          Toyota          Ltda,134   al   indicar   que  la  camioneta  de placas MQL 590 fue reparada entre el 28 al 30 de noviembre de 2006  en  el  concesionario  Carco  S.A.,  soportando  el pago con tarjeta débito por  valor  de  $1.500.000 y efectivo representado en $866.610, emitiéndose la orden  de  trabajo  a  nombre  de  RAFAEL  MORENO  GODOY,  esto  es,  que aun cuando se  registrara  en  el  baucher  que  soportaba  la compra, la cédula de AMPARO DEL  SOCORRO  LOZADA  –esposa  del  denunciante-,  como se precisara en informe Nº 5658159 del CTI135,   lo  cierto  es que no existe duda que la cuenta de donde se debitó el dinero fue de  la  Nº126-185768 perteneciente a MARÍA HELENA ORJUELA ZAPATA, de suerte que no  hay ninguna incongruencia que pueda generar duda.   

Estos hallazgos confirman que no se trató  de  un  incidente  menor como lo afirmó el procesado y por el contario soportan  el  dicho  del  denunciante,  así  como  también  el señalamiento que hiciera  PÉREZ  URIBE,  en  el  sentido  que  los  recursos  con  los que se canceló la  reparación  provenían del provecho obtenido por MORENO GODOY de la UTL, según  se  lo  solicitó  el  procesado, quien insistió que para sufragar tales gastos  podía acudir al dinero obtenido de la UTL.   

Y  si  bien  el  Jefe  de  División  de  Servicios  de  la  Cámara  de  Representantes indicó que los vehículos de los  funcionarios  se  encontraban  asegurados  y  que  los  gastos  de reparación y  mantenimiento    los   asumía   la   Corporación136,  no  puede  desconocerse  que  como  lo señalaron los testigos y el mismo procesado, el vehículo sufrió  las  averías  mientras  que  MORENO  GODOY  estaba conduciendo, siendo que esta  persona  no  tenía  ninguna vinculación jurídica con la UTL ni con la Cámara  de  Representantes, irregularidad que probablemente cohibió al ex Congresista a  reportar  tal  inconveniente automotriz, solicitando al denunciante que asumiera  los  costos,  más  si se tiene en cuenta que entre ellos existía un acuerdo de  beneficios  recíprocos  sobre  las utilidades que generaba la UTL y que en caso  de rebeldía podría ser retirado.   

En ese sentido, estima la Sala que como el  designio   del  procesado  estaba  dirigido  a  obtener  de  MORENO  GODOY  unos  beneficios  económicos  representados  en  la  financiación  de  las campañas  regionales  de  2007  y  de  ser  reparada la camioneta en la que se desplazaba,  advierte  la  Sala  una  finalidad  común  que  congloba estos comportamientos,  razón  por  la  cual frente al provecho que el sindicado obtuvo del denunciante  se       predica       una       sola       conducta       de       concusión,    como   lo   prevé   el  artículo  404 del Código  Penal.   

III.  Solicitud  dirigida a RAFAEL MORENO  GODOY  para  que  asumiera el pago de las cuotas mensuales de una moto adquirida  por CAREBILLA CUELLAR, mediante su cuñado ORLANDO DEAZA CURICO.   

Sobre  la  adquisición de la motocicleta  marca  Honda  tipo NXR 125 c.c. modelo 2007, el procesado destacó que lo había  hecho  su cuñado ORLANDO DEAZA CURICO, mediante una financiación, cuyas cuotas  cubrió  RAFAEL MORENO GODOY, en virtud de un préstamo que el primero le había  hecho    al    denunciante,    sin    que    él    hubiese   mediado   en   esa  negociación.   

Compra que fue certificada por el Almacén  Créditos  Parra,  informando  que  «[d]icho crédito  fue  efectuado  en  la  siguiente  forma:  una  cuota  inicial  de  DOS MILLONES  QUINIENTOS   MIL   PESOS   ($2.500.000)   y   doce   (12)  cuotas  mensuales  de  CUATROSCIENTOS  VEINTICUATRO  MIL PESOS ($424.000)»137   

Así mismo, ORLANDO DEAZA CURICO resaltó  que  efectivamente  realizó  tal  negociación,  canceló una cuota inicial por  $2.500.000  en  efectivo  y el restante lo soportó en unas letras de cambio por  valor  de  $420.000  cada una, valor que asumió RAFAEL MORENO GODOY, como forma  de pago por un préstamo que le había hecho por $4.000.000.   

Lo  anterior, en principio, justificaría  que  el  denunciante  tuviese  en su poder soportes de esta compra y los hubiese  aportado con la noticia criminal, así:   

-Recibo  de  caja  Nº  ci-43621  de 7 de  noviembre de 2010 por $848.000 (fl. 13, c.1).   

-Letra  de  cambio  Nº4 de 24 de mayo de  2007 por $424.000 con sello de cancelado (fl.14, c.1).   

–  Letra  de cambio Nº5 de 24 de mayo de  2007 por $424.000 (fl.14, c.1).   

–  Recibo  de  caja  CI-45824  de  7  de  diciembre de 2009 por $424.000 (fl.16, C.1).   

-Letra  de  cambio Nº 6 de 24 de mayo de  2007 por $424.000 con sello de cancelado (fl.17, C.1).   

-Recibo de caja CI-046945 de 02 de febrero  de 2008 por $424.000 (fl.18, C.1).   

-Letra  de  cambio Nº 7 de 24 de mayo de  2007 con sello de cancelado por $424.000 (fl.19, C.1).   

-Recibo de caja RC-006670 de 2 de febrero  de 2008 $7.200 (fl.20. C.1)   

Sin    embargo,    existen    varias  inconsistencias  entre  el  dicho  del  procesado  y su cuñado con el de RAFAEL  MORENO  GODOY,  que  le resta credibilidad a las explicaciones expuestas por los  primeros.   

En primer orden, llama la atención que si  como  lo  señaló  DEAZA  CURICO, el denunciante canceló las cuotas de la moto  como  forma  de  pago de un préstamo que éste le había otorgado, no se cuenta  con  el  soporte  que  lo  demuestre,  pues  de  acuerdo  a  las  reglas  de  la  experiencia,  por  mayor amistad que pueda mediar entre deudor y acreedor, no se  realiza  un  negocio  jurídico  por $4.000.0000 sin ninguna clase de garantía,  más  cuando  como  lo  afirmó  DEAZA  CURICO,  acostumbraba a ser prestamista,  actividad  que  le  haría  ser  más  prudente  con  el  dinero que entregaba a  terceros.   

De  otra  parte,  destaca para la Sala el  testimonio  de LUIS ARTURO HAYDEN, quien afirmó haber tenido conocimiento de la  solicitud  realizada  por  CAREBILLA  CUELLAR a MORENO GODOY para adquirir dicho  velocípedo  en  Créditos  Parra,  a  nombre  de  DEAZA CURICO, conociendo ello  porque  él  mismo  acompañó  al denunciante y al titular de la motocicleta al  almacén a realizar esa negociación.   

Conocimiento  que  también  adquirieron  JESÚS  VICENTE  GARZÓN  CAHUACHE y JUAN CARLOS PÉREZ URIBE, cuando estando en  ese  círculo  cercano  que  rodeaba  al  procesado, éste le reclamaba a MORENO  GODOY  cuando  se  presentaban  demoras  en  el  pago  de las cuotas de la moto,  circunstancia  que  reafirma  la  obligación  adquirida  por  MORENO  GODOY por  solicitud  que le hiciera CAREBILLA CUELLAR, así como también, el temor que se  generaba  al  ser  desvinculado  materialmente  de  la  UTL  si  no la cumplía.   

Así mismo, resulta cuestionable que si de  acuerdo  a  lo  señalado  por  la  empleada  de  Créditos Parra, MARÍA DE LOS  ÁNGELES  MORENO  CASTRO, tratándose de una venta financiada, era necesario que  con  el  titular  de  la  compra acudiera el fiador para suscribir las letras de  cambio,  DEAZA  CURICO  fuera  enfático  en manifestar que el día de la compra  asistió sin ninguna compañía.   

Igualmente,  llama la atención que PEDRO  CARVALHO  DO  SANTOS,  quien  de  acuerdo  a las letras de cambio obrantes en la  actuación  sirviera  como  fiador de esa compra, manifestara no conocer a DEAZA  CURICO,  y  sin  embargo,  sí destacara que MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR le  había  pedido  el  favor  de fiarlo y por eso acudió a suscribir las letras de  cambio.   

Y  aunque  fue  dubitativo en señalar la  fecha  de  esos  hechos,  al  destacar  que  en  esa  época el procesado no era  Representante  a  la  Cámara,  lo  cierto  es  que  dicho lapsus no demerita lo  afirmado  por  el  denunciante,  pues  el  testigo reconoció su rúbrica en las  letras  de  cambio  que  le fueron exhibidas y que reposan en el expediente, sin  tildarlas  de  falsas,  además, fue él mismo, quien indicó que el velocípedo  lo   conducía   CAREBILLA   CUELLAR,  pero  cuando  viajaba  a  Bogotá  se  lo  «dejaba  a  esos  guachimanes  con  los  que  andaba  él»,  lo  que  le  permite  colegir  a  la  Sala de  Instrucción,  que  en  efecto el negocio se realizó en vigencia del desempeño  de  CAREBILLA  CUELLAR  como Representante a la Cámara, pues por esa razón fue  que el procesado se desplazó a la capital.   

En  la  misma  línea  destaca la Sala el  testimonio  de  MARÍA  DE  LOS ÁNGELES MORENO CASTRO, de quien se advierte una  intención  de  favorecimiento al procesado, pues aunque señaló haber laborado  por  amplio  término  en  Créditos  Parra,  lo  que le permitió identificar a  clientes  como  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR, LUIS ARTURO HAYDEN y RAFAEL  MORENO  GODOY,  manifestó no recordar a ORLANDO DEAZA CURICO ni ningún detalle  que  rodeara una compra realizada por éste, sin embargo sí aportó detalles de  compras   mucho   más   antiguas   que   realizó   CAREBILLA   CUELLAR  siendo  profesor.   

Además,   advierte  la  Sala  que  ese  favorecimiento  brindado  por  MORENO  CASTRO,  era  una  línea  distintiva del  almacén  Créditos  Parra  hacia  el  procesado,  pues como se registró en los  soportes  contables  de  dicho almacén, los cuales fueron objeto de inspección  por  parte  de  servidores de policía judicial, sobre el reporte de venta de la  motocicleta  aludida  se consignó en manuscrito «Don  Orlando  pagó  la  obligación  tubo (sic) demora pero por prestar el nom es un  Buen     Cliente»138.   

Es  decir,  que  para  el almacén era de  conocimiento  que  el  verdadero comprador no era ORLANDO DEAZA CURICO, sino que  éste  actuaría  como testaferro para que un tercero pudiera hacerse a la moto,  que  no  era  otro  diferente  a  CAREBILLA  CUELLAR,  quien  en últimas tenía  disposición  sobre  el  bien,  reafirmando  lo  dicho  en unanimidad por MORENO  GODOY, PÉREZ URIBE y LUIS ARTURO HAYDEN.   

Conclusión  que  cobra mayor valor si se  tiene  en  cuenta  que  fue  el  mismo DEAZA CURICO quien señaló que pese a no  tener  ninguna  relación  con LUIS ARTURO, éste manejaba la motocicleta cuando  CAREBILLA  CUELLAR  se  la prestaba, lo que le permite colegir a la Sala que era  el  procesado  quien  actuaba  como  señor y dueño del velocípedo, pues de lo  contrario no dispondría con total libertad de ello.   

Así  las cosas, contrario a lo precisado  por  la defensa, de acuerdo con los elementos materiales probatorios, analizados  en  conjunto,  se  advierte  que  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA CUELLAR solicitó a  RAFAEL  MORENO  GODOY el pago de una motocicleta dispuesta para su uso personal,  bajo  la  intimidación  referente a la pérdida de los beneficios que derivaban  de la UTL.   

Toda vez que esta obtención de utilidades  indebidas  por  parte  del procesado estuvo orientada bajo un único propósito,  ejecutado   en   diferentes   etapas  –la  financiación  de campañas, la reparación de la camioneta, el  pago  de  la  moto- y cuya intimidación se dirigió sobre MORENO GODOY, la Sala  advierte    la    ejecución    de    un    solo    delito    de    concusión, de acuerdo a lo señalado en  el   artículo   404  del  Código Penal.   

Sin  embargo,  el direccionamiento de los  comportamientos  desplegados  por  CAREBILLA  CUELLAR  frente  a sus subalternos  materiales  no  están  unidos  entre sí y comportan actividades diferentes, en  tanto  que  las  conductas  no las ejecutó bajo la misma línea ni temporal, ni  modal,  razón  por  la  cual, frente a la responsabilidad del procesado por los  eventos      descrito     lo    será    a    título    de    autor   del   punible  de  concusión          –ejecutado  mediante  la  solicitud  a  LUIS   ARTURO   HAYDEN-   en   concurso   homogéneo   y  sucesivo  –por  las utilidades obtenidas de la  solicitud  realizada  a  MORENO  GODOY-,  conforme lo  prevén  los  artículos  29,  31  y  404 del Código Penal.   

Preciso sea indicar que como se indicó al  inicio  de  este  numeral,  el tipo penal de concusión no es de resultado y por  ende  no  necesita  que  el sujeto activo obtenga efectivamente ese provecho, se  advierte  que  en  este  caso  se  verificó  la utilidad que sus solicitudes le  reportaron  y  que  aunque  no  incrementaron  su  patrimonio económico como se  advirtiera  en  los  informes  Nº524711  y  Nº  558824  de  5 de abril y 15 de  septiembre             de            2010139,  lo  cierto  es  que  se  evidenció  en  la financiación a las campañas electorales de su partido en el  año  2007 en el Amazonas, la reparación de la camioneta oficial a él asignada  y la compra de la moto Bross, registrada a nombre de su cuñado.   

En  esas  condiciones, estima la Sala que  existen  elementos  probatorios  que  permiten  predicar  que  CAREBILLA CUELLAR  valiéndose  de  sus  funciones  efectuó  solicitudes indebidas a LUIS ARTURO y  RAFAEL  MORENO para obtener los beneficios antes descritos, quienes por el temor  de    desvinculación    de    facto    con    la    UTL,   accedieron   a   sus  requerimientos.   

3.  Preciso sea  reiterar,  que  contrario  a  lo  estimado  por  la  defensa,  más allá de los  testimonios  de  JUAN  CARLOS PÉREZ URIBE y RAFAEL MORENO GODOY, de los cuales,  la  Sala  no  encontró  fueran mendaces ni temerarios, el análisis conjunto de  los     medios     de     prueba    –testimoniales  y  documentales-,  le permiten a la Sala establecer,  que  los  hechos  atrás  identificados  existieron  materialmente,  que  tienen  relevancia  jurídico  penal y probablemente fueron cometidos a título de autor  por  MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, razón por la cual es imperativo proferir  resolución  de  acusación en su contra en los términos antes reseñados, más  cuando   ninguna  duda  se  cierne  sobre  alguno  de  los  aspectos  objeto  de  debate.   

4.Reunidos como  están  los  presupuestos  legales,  la  Sala  acusará al ex Representante a la  Cámara  MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA CUELLAR, se insiste, como autor de    los    delitos    de    cohecho    impropio   en   concurso  homogéneo     y     sucesivo     en    concurso  heterogéneo   con  falsedad  ideológica  en documento público   agravado  por  el  uso  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo en calidad de autor  mediato  –respecto de  las   falsedades   contenidas   en   las   resoluciones   de   nombramiento   de  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  MARÍA   ISABEL   DÍAZ  MÁRQUEZ,     MARGARITA     GUERRA    MANUYAMA,    MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN Y OSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ  y de la expedición del carnet  Nº45;     y     como     autor     material   de  las  certificaciones  mensuales  de  cumplimiento de labores correspondiente a los antes nombrados; en  concurso  heterogéneo  con    peculado    por    apropiación   a   favor   de   terceros   en  concurso  homogéneo      y      sucesivo     como  autor  y  concusión en  concurso    homogéneo   y   sucesivo      como     autor,  previstos en los artículos  406,  286,  290,  397,  404,  29  y 31 del Código Penal.   

5.  En cuanto a los efectos jurídicos de la convocatoria  a  juicio,  es  necesario  concretar  que  de  acuerdo  con  lo  decidido por la  Corporación  en  el  auto  de  fecha  28 de marzo de 2016, el procesado deberá  continuar privado de la libertad en establecimiento carcelario.   

6. Como quiera  que  de  los elementos de prueba obrantes en la actuación se advierte que CESAR  ANTONIO   LUGO   MORALES   pudo   haber  tenido  participación  en  los  hechos  constitutivos  de  delitos,  se ordena la expedición de copias de la actuación  con  destino  a  la  Fiscalía  General de la Nación para que, si aún no lo ha  hecho, se inicie la respectiva investigación.   

Por lo anteriormente expuesto, la Sala de  Instrucción Nº3 de la Corte Suprema de Justicia;   

RESUELVE  

PRIMERO: ACUSAR al  ex  Representante  a  la Cámara MANUEL ANTONIO CAREBILLA CUELLAR, como presunto  autor   de  los  delitos  de  cohecho  impropio  en  concurso   homogéneo   y   sucesivo  en  concurso  heterogéneo    con  falsedad  ideológica  en documento público   agravado  por  el  uso  en  concurso  homogéneo  y  sucesivo  en calidad de autor  mediato  –respecto de  las   falsedades   contenidas   en   las   resoluciones   de   nombramiento   de  MARÍA  HELENA  ORJUELA  ZAPATA,  MARÍA   ISABEL   DÍAZ  MÁRQUEZ,     MARGARITA     GUERRA    MANUYAMA,    MARÍA  DEL  PILAR  TORRES  HAYDEN Y OSCAR FREDDY MORA MÁRQUEZ   y   de  la  expedición  del  carnet Nº45;       y      como      autor  material   de  las  certificaciones  mensuales  de  cumplimiento  de  labores  correspondiente  a  los  antes nombrados; en concurso  heterogéneo       con       peculado      por  apropiación  a  favor  de  terceros  en  concurso  homogéneo    y    sucesivo    como    autor    y  concusión    en   concurso   homogéneo        y        sucesivo        como        autor,            previstos  en  los  artículos  406,  286,   290,   397,   404,   29  y  31  del  Código  Penal; por los hechos por los cuales fue vinculado al  proceso.   

SEGUNDO:  DISPONER  que   el   procesado   continúe  privado  de  la  libertad  en  establecimiento  carcelario, por las razones atrás señaladas.   

TERCERO:  Expedir  copias  de  la  actuación con destino a la Fiscalía General de la Nación para  que,  si  aún no lo ha hecho, se investigue la posible participación de CÉSAR  ANTONIO LUGO MORALES en los hechos constitutivos de ilícitos.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ  FRANCISCO    ACUÑA  VIZCAYA

Magistrado   

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER

Magistrado   

PATRICIA    SALAZAR   CUÉLLAR

Magistrada   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 fl.  186, c.1   

2 fl.  213 a 289, c. 7   

3 Rad.  31.653,  reiterado  en  autos dentro de procesos con radicación 33.391 y 32.190  de octubre y noviembre de 2010 respectivamente   

4  AP5311-2015.  Reiterando  CSJ  AP, 18 jul. 2014, rad.  35.661; CSJ AP, 2 jul. 2014, rad. 32.009   

5 Texto  original  sin  el  aumento punitivo previsto en el artículo 14 de la Ley 890 de  2004.   

6  Tomado  del  Diccionario  de  la  Real Academia de la Lengua Española. Edición  electrónica del Tricentenario   

7 CSJ.  SP10693-2014,  reiterando  CSJ  SP,  24 en. 2001, Rad  13155.   

8 CSJ  SP 14 Ago. 2012. Rad. 38693   

9  Certificación expedida el 3 de noviembre de 2009. fl. 47, c.2   

10 fl.  90 – 91, c.6   

11 fl.  92, c.6   

12 fl.  93 c.6   

13 fl.  94, c.6   

14 fl.  95, c.6   

15 fl.  97, c.6   

16 fl.  98, c.6   

17 fl.  101, c.6   

18  Certificación expedida el 16 de octubre de 2009. fl. 114, c.1   

19 fl.  210, c.1   

20 A  Folio  202,  c.  9  de  la  Corte.  Declaración  rendida por Cesar Antonio Lugo  Morales.   

21 A  folio  203.  C.9  de  la  Corte.  Declaración  rendida  por  Cesar Antonio Lugo  morales.   

22 fl.  196, c.2   

23 fl.  87 a 89, c. 4   

24 fl.  27, c. 4 y fl. 121, c. 5   

25 fl.  77, c.3   

26 fl.  126 y 127, c. 3   

27 fl.  124, c. 3   

28 fl.  201, c. 6   

29 fl.  195, c.6   

30 fl.  194, c.6   

31 La  declaración  de  JUAN CARLOS PÉREZ URIBE es de 22 de mayo de 2010. A Fl. 108 a  131 del C. 4 original   

32 De  acuerdo a lo establecido en el artículo 388 de la ley 5 de 1992.   

33  Documento  5,  contenido  en el cd que obra como anexo del informe 83019 de 3 de  diciembre de 2010   

34  Según  obra  en certificado expedido por la Sección  de Registro y Control del Senado el 9 de mayo de 2007.fl. 10, c.7   

35 fl.  108, c.6   

36 fl.  111, c. 6   

37 fl.  114, c.6   

38 fl.  117, c. 6   

39 fl.  127, c.6   

40 fl.  132, c.6   

41 fl.  135, c.6   

42 fl.  137, c. 6   

43  C.S.J. SP2649-2014   

44 CSJ  SP, 29 jul. 2008, rad. 28961   

45 Op  cite 44   

46 En  definitiva  y  utilizando el criterio de dominio del hecho, a la fundamentación  de  la  autoría  mediata no pertenece solamente que el hombre de adelante tenga  la  cualidad  de  instrumento,  sino también que el hombre de atrás le utilice  como  instrumento.  Todo  ello  conduce  a  que  la instrumentalización se debe  fundamentar  en la ausencia o déficit de la libertad resolutiva o ejecutiva del  que  obra por delante. Esta característica diferencia la autoría mediata de la  inducción.  Álvaro Enrique Márquez Cárdenas., La  autoría… ob. cit., página 151.   

47  Existen   dos   formas   de   forzar   a   una   persona  a  cometer  un  hecho,  independientemente  de la naturaleza del medio empleado al efecto, que puede ser  moral   o   material.   Estas   dos  formas  son  las  denominadas  vis absoluta y vis compulsiva.   

Vis absoluta es  aquella  violencia  física que, ejercida sobre una persona, anula su voluntad y  la  convierte  en  un simple instrumento del que emplea la fuerza. El violentado  no  acciona  en  realidad,  pues  se transforma en un cuerpo físico como sucede  cuando  un  individuo  sujeta con firmeza la mano de un anciano que se afirma en  un  bastón  y,  con  su mayor energía y musculatura, lo obliga a vapulear a un  tercero    (…)   Vis   compulsiva   es  la  fuerza  física  o moral empleada en contra de otra persona  con  el  objeto  de obligarla a adoptar una decisión. Si bien puede tratarse de  violencia  psíquica,  como  amenazar  la  voluntad  con  un  castigo  reiterado  tendente   a   ese   objetivo,  la  vis  compulsiva  va  dirigida  siempre  a  la  voluntad  del  forzado.  Álvaro    Enrique    Márquez    Cárdenas,    La  autoría…ob. cit., página 155.   

48 Por  su  parte  en  la  figura  de la autoría mediata, entre autor mediato (también  denominado  “el hombre de atrás” o el que “mueve los hilos”) y ejecutor  instrumental,  se  establece  una relación persona a persona objetivada o cosa,  pues  se  soporta en una coacción ajena insuperable, en una inducción en error  o  en  el  aprovechamiento  de  un  error,  de manera que sólo el autor mediato  conoce  de  la  tipicidad,  ilicitud y culpabilidad del comportamiento, en tanto  que  el  ejecutor  instrumental  obra –salvo   cuando  se  trata  de  inimputables-  bajo  una  causal  de  exclusión  de  responsabilidad,  motivo  por el cual, mientras el autor mediato  responde  penalmente, el ejecutor instrumental, en principio, no es responsable.  Corte   Suprema   de   Justicia,   Sala   de   Casación   Penal,   Sentencia  del  2  de febrero de 2009,  Rad. 29.418.   

49  C.E.   –Sala   de  lo  Contencioso  Administrativo-  Sección Segunda- Subsección A-. 3 mar.2011. Rad.  76001-23-31-000-2001-02548-01(1985-08)   

50 fl.  31, c. 5   

51 fl.  276, c.3   

52  fl.285   

53 fl.  192, c.1   

54 En  su  declaración  señaló haber nacido el 18 de septiembre de 1976. A folio 215  C. 1   

55 A  folio 216 del C. 1   

56 fl.  192, c.1   

57 fl.  183, c.1   

58 fl.  182, c.1   

59  CSJ. AP6938-2015   

60 fl.  108, c. 6   

61 fl.  114, c.1   

62 fl.  127, c. 6   

63 fl.  129, c.6   

64 fl.  132, c.6   

65 fl.  134, c.6   

66 fl.  135, c.6   

67 fl.  137, c.6   

68 C.  Anexos 5, 6 y 7   

69 fl.  235, c.7   

70 C.  Anexos 5, 6 y 7   

71  (fl. 259, c. anexo 7   

72 FL.  197, C. 6   

73 fl.  108, c. 6   

74 fl.  123, c. 6   

75 fl.  124. C.6   

76 fl.  127, c.6   

77 fl.  113 Y 114, C. 1   

78 fl.  92. C.2   

79 fl.  205, c. 2   

80 fl.  244, c. 3   

81  Según  se  aprecia  en  la última anotación de ingreso vehículos, Fl 130. C.  anexo Nº 6   

82 fl.  247, c. anexos 7   

83 fl.  242, c.7   

84 fl.  193, c. 1   

85 fl.  194, c. 1   

86 A  folio 204 del C. 9   

87 fl.  166 a 168, c.1   

88 fl.  258, c.7   

89 fl.  59, c.4 y fls. 29 a 31, c.5   

90  fl.172, c.1   

91 fl.  222, C. 5   

92 Fl.  142. C.4   

93 Fl.  105, c.6   

94 fl.  197, c. 6   

95 fl.  213, c.5   

96 A  fl 206 del C. 9   

97 fl.  205, c. 2   

98 fl.  64, C.3   

99 fl.  107, c. 6   

100  fl. 131, c.4   

101  fl. 87, c. 8   

102  fl. 82, C.8   

103  fl. 57 a 60 C.7   

104  fl. 61 y 62, C.7   

105  fl. 63 y 64 c.7   

106  fl. 65 a 67, c.7   

107  fl. 68 a 71, C.7   

108  fl. 72 a 77, c.7   

109  fl. 78 a 90, c. 7   

110  fl. 91 a 94, c. 7   

111  CSJ SP10693-2015   

112  Con vinculación desde el 7 de mayo de 2007   

113  Con vinculación desde el 5 de febrero de 2007   

114  Con vinculación desde el 21 de julio de 2006   

115  Con vinculación desde el 21 de julio de 2006   

116  Con vinculación desde el 13 de noviembre de 2007   

117  C.S.J. SP, oct. 10 de 2012, Rad. 38396   

118  Ver,  entre  otros (NÚÑEZ, RICARDO C., Derecho Penal argentino, Lerner, Buenos  Aires,  1974,  T.  VII, ps. 133 y 134; ID. AUTOR, Manual de Derecho Penal. Parte  Especial,  Lerner,  Córdoba,  1999,  2da.  edición  actualizada por Víctor F.  Reinaldi,  p.  451;  SOLER,  SEBASTIÁN, Derecho Penal argentino, T.E.A., Buenos  Aires, 1970, T. V, p. 195.   

119  Fl. 40, c.7   

120  Proceso  descrito  en  la planilla de descripción y análisis de procedimientos  –   proceso  pago  de  nómina y obligaciones accesorias. FL. 50 a 55, c.7   

121  Artículo 388 de la Ley 5º de 1992   

122  Artículo 388 Ley 5º de 1992   

123  CSJ. AP. may. 10 de 2012, Rad. 34282   

124 .  Cfr.  las  siguientes  sentencias:  de  marzo 22 de 1982 (M.P. Dr. Alfonso Reyes  Echandía).  Del  24 de junio de 1986 (M.P. Dr. Guillermo Dávila Muñoz).   De marzo 29 de 1990 (M.P. Jorge Carreño Luengas).   

125 .  Cfr.  Sentencia  del  8  de  mayo  de  2001.  M.P.  Dr.  Álvaro  Orlando Pérez  Pinzón.   

126  CSJ SP. 19 dic. 2001, rad. 19.510   

127  fl. 284, c.1   

128  fl. 186. C.1   

129  fl. 282, c.1   

130  fl. 198, c.6   

131 A  folio 204 del C. 9   

132  fl. 252, c. 5   

133 A  fl 251 del C. 5   

134  fl. 16 a 22, c anexo 11   

135 A  fl 219 del C5   

136  fl. 277, c. 4   

137  fl. 271. C.1   

138  fl. 25, C. anexo 11   

139  Se  precisó  que  «de  acuerdo con las declaraciones de renta aportadas por la  DIAN  y  demás  información analizada, se pudo establecer que el señor MANUEL  ANTONIO  CAREBILLA  CUELLAR no presenta incremento patrimonial por justificar».  A fl 205 C 3     

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