AP4304-2016(48256)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AP4304-2016  

Radicación 48256  

(Aprobado acta Nº 199)   

Bogotá,  D.C., seis (6) de julio de dos mil  dieciséis (2016).   

La  Sala  se  pronuncia sobre el impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Barranquilla,    Doctor    Jorge   Eliécer   Cabrera  Jiménez, para asumir el conocimiento de la actuación  adelantada  en  contra  de  LUIS  CARLOS ANGULO DONADO  y   DIOMEDES   DE   JESÚS  ARGUELLES SERNA.   

ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

1.  Conforme  lo expuesto en la sentencia de  primera  instancia, miembros de la Policía Nacional capturaron en Barranquilla,  el  24  de  marzo  de 2015, a LUIS CARLOS ANGULO DONADO  y   DIOMEDES   DE   JESÚS  ARGUELLES  SERNA,  luego  de que amedrentaran a Jesús  Aldo   Mora   Correa   con   arma   de   fuego  en  pos  de  despojarlo  de  sus  pertenencias.    

2.  Surtidas  las fases procesales de rigor,  los  implicados llegaron a un preacuerdo con la Fiscalía, el cual fue aprobado.  El  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Barranquilla, el 28 de enero de 2016,  dictó  sentencia  condenatoria  en  su  contra  como  coautores  de la conducta  punible  de  hurto  calificado y agravado (artículos 239, 240, inciso 2º, 241,  numeral  10,  del  Código  Penal)  y  cómplices  del  delito  de fabricación,  tráfico,  porte  o  tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones  (artículo  365  ibídem),  imponiéndoles la pena principal de cincuenta y seis  (56)  meses de prisión y las accesorias de inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas y privación del derecho a la tenencia y porte  de  armas  por  el  mismo  término.  Les negó la suspensión condicional de la  ejecución  de la pena y a uno de ellos la prisión domiciliaria. A ANGULO  DONADO  le  concedió  la prisión  domiciliaria como padre cabeza de familia.   

3.  Impugnada  esta  determinación  por  el  defensor  de  ARGUELLES SERNA,  fue  remitida  la  actuación  al  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de  Barranquilla  con  el  fin  de  que se resolviera la alzada, correspondiendo por  reparto  las  diligencias  al  Doctor  Jorge  Eliécer  Cabrera Jiménez.   

4.  El Magistrado en mención, el 18 de mayo  de  2016,  se declaró impedido para conocer el recurso de apelación, invocando  la  causal  contemplada  en el artículo 56, numeral 1º, de la Ley 906 de 2004,  esto   es,  cuando  “el  funcionario  judicial,  su  cónyuge  o  compañera  permanente,  o  algún  pariente suyo dentro del cuarto  grado  de  consanguinidad  o  civil, o segundo de afinidad, tenga interés en la  actuación  procesal”.  En  ese  orden, adujo que su  cónyuge  Miriam  Acosta  Hormechea,  Procuradora 352 Judicial II Penal, fungió  como  Ministerio  Público  en  el  trámite,  en  el  que  señaló, durante el  término  de  traslado  del  artículo  447  ibídem,  que  no  se  oponía a la  concesión  de  la  prisión  domiciliaria  deprecada  por los defensores de los  procesados.   

De  esta forma, dice, ya que la impugnación  elevada   se   contrae   a  la  negativa  del  a  quo  a  conceder  a  uno  de  ellos  dicho  instituto,  la  controversia  recae en un “aspecto que fue ventilado  por     mi     esposa”     siendo    “evidente  que  le  asiste  interés  por  lo  decidido  en  esta  causa”.    Así,   solicitó   ser   separado   del  conocimiento  del  asunto  en aras de asegurar la imparcialidad en la actuación  de la judicatura.   

5. Frente a esta manifestación, los demás  integrantes  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Barranquilla indicaron  que  el  vínculo familiar aludido por el funcionario en cuestión se enarbola a  la  manera  de una condición objetiva apta para adecuarse a la causal invocada.  No  obstante,  consideran  que  esta percepción es equívoca porque no conduce,  per  se,  a  evidenciar  la  presencia  de  un  compromiso de tal entidad que pueda perturbar su ecuanimidad,  atendiendo  que  la  Procuradora  Judicial no hizo una petición formal sino que  “se  limitó  a  coadyuvar  una  pretensión  de la  bancada  defensiva,  en  un  escenario  procesal,  que  no  es  el del que ha de  ocuparse  la  Colegiatura”.  En  consecuencia,  a su  juicio,  no podría predicarse que le asista un interés en las diligencias a lo  que  se  suma  que  no fue ella quien presentó el recurso materia de decisión.  Por  ende,  declararon  infundado el impedimento y remitieron el trámite a esta  Corporación, para que dirima el particular.     

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1.  La  Sala  es  competente para resolver de plano el asunto sometido a  su  consideración,  ya  que el artículo 58 A de la Ley 906 de 2004, adicionado  por  el  83  de  la  Ley  1395  de  2010,  le  asigna la función de resolver el  impedimento  proveniente  de  un magistrado de Tribunal Superior cuando, como en  este  caso,  dicha  manifestación  ha  sido declarada infundada por el resto de  integrantes de la respectiva sala de decisión.   

2.   Ha  de  recordarse  que  los  motivos  específicos  constitutivos  de  impedimento  o  recusación  se  estatuyeron en  desarrollo  del  principio  de  imparcialidad,  con  el  fin  de  garantizar  al  conglomerado  social que el funcionario judicial llamado a resolver el conflicto  jurídico  es ajeno a cualquier interés distinto al de la recta administración  de justicia.   

Por  consiguiente,  la  manifestación  de  impedimento  debe  ser  un  acto  unilateral, voluntario, oficioso y obligatorio  ante  la  convergencia  de alguna de las causales que de modo taxativo contempla  la  ley  para  negarse  a conocer de un determinado asunto y, por lo mismo, debe  estar  soportada  dentro  de  los  cauces  del postulado de la buena fe, pues el  instituto  no  debe  servir  para  entorpecer o dilatar el transcurso normal del  proceso  penal  o  para sustraerse, indebidamente, de la obligación de decidir.   

3.  Bajo  esta perspectiva, la Sala advierte  fundados   los   motivos  expresados  por el Doctor Cabrera Jiménez para    apartarse    del    conocimiento    de    las   diligencias.  Véase:   

          La  Carta Política, en su artículo 277, consagra como funciones de  la  Procuraduría  General de la Nación “vigilar el  cumplimiento  de  la  Constitución,  las leyes, las decisiones judiciales y los  actos  administrativos” (numeral 1º), misión que se  materializa  con  el  deber  de  “intervenir en los  procesos  y  ante  las  autoridades  judiciales  o  administrativas,  cuando sea  necesario,  en  defensa  del  orden jurídico, del patrimonio público, o de los  derechos   y   garantías   fundamentales”  (numeral  7º).   

De  esta  forma,  para  este caso, es viable  pregonar  cómo al margen de que la participación de la cónyuge del magistrado  que   se  declaró  impedido  -delegada  del  Ministerio  Público-  se  hubiese  restringido  a  coadyuvar  la  petición  elevada  en  su  oportunidad  por  los  defensores  de  los  vinculados  a  la  causa, su rol constitucional le impele a  estar  atenta a los proveídos que sean emitidos en desarrollo de la actuación,  lo  que  incluye  aquellos  proferidos en sede de segunda instancia, para, dadas  las   circunstancias,  proceder  a  interponer  los  recursos  o  acudir  a  los  instrumentos  legales  pertinentes  contra  las  decisiones  judiciales  que  no  consulten  la  adecuada  aplicación del ordenamiento jurídico (Cfr. CSJ SP, 05  Oct 2011, Rad. 30592).   

Por  consiguiente,  es  palmario  que  en su  condición  de representante de la sociedad, la doctora Acosta Hormechea ostenta  un  interés  latente  en  la  protección  de  las  garantías  fundamentales y  expectativa  manifiesta  por la posible utilidad o menoscabo, no solo de índole  patrimonial  sino  también  intelectual o moral, que la solución del asunto le  pueda  reportar  en determinado sentido, y esta tendría potencial incidencia en  la  ponderación  e  imparcialidad del juzgador a cargo del caso, su esposo, por  lo  que  deviene  imperioso  que  sea  separado  del  mismo  para  velar  por la  insospechabilidad    de    la   función   pública.   

Por otro lado, frente a un escenario similar,  anotó en su momento la Sala:   

“Lo anterior encuentra su razón de ser en  que,  como  resulta  obvio, ese vínculo, fundado inevitablemente en valores que  cimientan  la  relación  de  pareja,  no  le  permitiría  elaborar  un  juicio  ecuánime  sobre  la  cuestión  por  decidir,  y  probablemente  inclinaría su  opinión  para  dar  la  razón  a  su  cónyuge, la cual aun cuando se ajuste a  derecho,  dejaría  un  halo  de favoritismo que compromete la imparcialidad que  debe  prevalecer  en  las  actuaciones  de  la  administración  de justicia”.  (CSJ AP 081-2014).   

          4.   En   suma,  atendiendo  que  el  ánimo  del  Dr.  Jorge   Eliécer  Cabrera  Jiménez  puede  verse  afectado  por  la  actuación  que corresponde en el proceso a su esposa,  aunado  a que ésta plasmó una posición explícita, aun cuando sea tangencial,  con   el   asunto   sometido   a  su  consideración,  se  le  separará  de  su  conocimiento.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA    SALA   DE   CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,   

R E S U E L V E  

PRIMERO:    DECLARAR   FUNDADO   el   impedimento  manifestado  por  el  Doctor  Jorge  Eliécer  Cabrera  Jiménez    para   conocer   las   diligencias.   En  consecuencia,   se   dispone   que   sea  separado  del  presente  asunto.    

SEGUNDO: Devolver la  actuación  al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, para que  se  integre  la  respectiva  Sala  de  Decisión  que habrá de continuar con el  trámite.   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno   

         

Comuníquese    y  cúmplase   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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