AP4299-2015(46428)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

AP4299-2015  

Radicación No. 46.428  

Acta No. 259  

Bogotá D.C., veintinueve (29) de julio de dos  mil quince (2015).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el impedimento  manifestado  por  un  Magistrado  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de  Cali1,  para  conocer  del  recurso  de  apelación interpuesto contra la  sentencia  mediante  la cual, el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado  de  esa  ciudad,  condenó  a  JORGE  ESTIVES  CAICEDO  MOSQUERA  y FABIO OBANDO  GONZÁLES2,  como  autores  del  delito  de  tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes, agravado.   

ANTECEDENTES  

          1.  En virtud de investigación adelantada  por  la  Fiscalía  General  de  la Nación, se estableció la existencia de una  empresa  criminal  dedicada  al  tráfico  de  estupefacientes  y  que  operaba,  principalmente, en el pacífico colombiano.   

          De  tales  pesquisas,  se  llegó a la conclusión que JORGE ESTIVES  CAICEDO  MOSQUERA  y  FABIO  OBANDO  GONZÁLEZ  integraban  dicha  organización  delictiva,  ocupando,  al parecer, el segundo y tercer lugar como lugartenientes  de  la  misma,  y  además,  que  participaron  de manera activa en el envío de  sustancias estupefacientes a los Estados Unidos.   

          2.  Por  tales  hechos,  el ente acusador  decretó,  el  17  de  marzo de 2005, apertura formal de la investigación y los  vinculó  mediante diligencia de indagatoria y posterior declaratoria de persona  ausente.   

          El  8  de  marzo  de  2006,  la  Fiscalía  calificó el mérito del  sumario  profiriendo  resolución  de  acusación  en contra de los encartados y  otros  involucrados.   A  OBANDO  GONZÁLES  le  endilgó  las conductas de  concierto  para  delinquir  con  fines  de  narcotráfico,  lavado  de  activos,  enriquecimiento  ilícito  y  falsedad  material  en documento público.  A  CAICEDO   MOSQUERA,  los  reatos  de  concierto  para  delinquir  con  fines  de  narcotráfico,   lavado   de   activos,   enriquecimiento  ilícito  y  falsedad  personal.    

          Dispuso  además,  compulsar  copias en contra de los acusados, para  que se les investigara por el punible de narcotráfico.   

          La  averiguación  correspondió a la Fiscalía 8ª Especializada de  Cali,  que  mediante  auto  del  10  de  marzo  de  2006  dispuso  continuar  la  indagación  por  el punible referido.  El 6 de julio de 2009, resolvió la  situación  jurídica  de  CAICEDO  MOSQUERA  y  OBANDO GONZÁLES imponiéndoles  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva por el delito de tráfico de  estupefacientes,  la  que,  apelada,  fue desatada por la Fiscalía 3ª Delegada  ante  el  Tribunal Superior de Cali, que, mediante auto del 30 de marzo de 2010,  revocó lo decidido por el despacho de primer nivel.   

          El  1º  de  marzo  del  mismo  año,  la  Fiscalía de conocimiento  calificó  el  mérito  del sumario profiriendo resolución de acusación contra  los  procesados,  determinación  que  fue  objeto  del recurso de apelación, y  correspondió  a  la  Fiscalía  8ª Delegada ante el Tribunal Superior de Cali,  que  mediante  determinación del 8 de abril de 2011, confirmó el calificatorio  de primer nivel.   

          La  fase  de  juicio  correspondió  al  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  esa  ciudad,  empero, el proceso fue reasignado, en  virtud  de  medidas  adoptadas  por  el  Consejo  Superior  de la Judicatura, al  homólogo  despacho  Cuarto  de  descongestión,  quien  el  16 de junio de 2011  adelantó la vista preparatoria y posteriormente la de juzgamiento.   

          Culminada  la  fase  de  juicio y en razón de la terminación de la  medida  de  descongestión,  retornó  el expediente al Juzgado Cuarto Penal del  Circuito  Especializado  de  Cali,  que  el 6 de abril de 2015 dictó sentencia,  condenando  a  JORGE  ESTIVES  CAICEDO MOSQUERA y FABIO OBANDO GONZÁLES  a  las  penas  de  200  meses  de  prisión  y  multa  de  2.500 S.M.M.L.V., por la  comisión  del  delito  de  tráfico,  fabricación  o porte de estupefacientes,  agravado.   Les  negó  la  suspensión  condicional de la ejecución de la  condena y la prisión domiciliaria.   

Ese  proveído fue apelado por los defensores  de  los  procesados  y  la  alzada  fue  remitida  a  la Sala Penal del Tribunal  Superior de Cali, para lo de su cargo.   

3.   En   esa  Corporación,   correspondió  el  asunto  por  reparto  al  Magistrado  Orlando  Echeverry  Salazar, quien al amparo de la causal contenida en el numeral 1º del  artículo    99    de   la   Ley   600   de   20003, manifestó su impedimento, el  que  fundó  en  que su esposa intervino en el proceso penal como procuradora 70  judicial  penal  y  en  tal calidad sentó «una clara  postura  respecto  a  la responsabilidad penal que se le atribuye a los señores  FABIO    OBANDO    GONZALEZ    (sic)    y    JORGE    STIVENS    (sic)   CAICEDO  MOSQUERA».   

En  ese  sentido  explica,  que  si  bien su  cónyuge  ya  no  ostenta  el  referido  cargo, intervino de manera activa en el  proceso,  «de  manera  previa a la calificación del  mérito  del sumario, mediante memorial fechado febrero 17 de 2010»  y  además,  «como  no  recurrente  al  momento  de interponerse recurso de apelación por parte de la Defensa en contra  de la resolución de acusación».   

Por tal razón, remitió el expediente a los  demás  integrantes  de  esa  Sala,  quienes  mediante  auto  del 6 de julio del  presente  año,  lo  declararon  infundado,  en el entendido que no advirtió la  Colegiatura  «de  qué forma puede verse afectada su  objetividad,   imparcialidad   y  transparencia  para  tramitar  el  recurso  de  apelación  propuesto por la defensa técnica, máxime si la Dra. Vélez García  en    la   actualidad   no   funge   como   procuradora   judicial».   

Señalaron  además,  que no se demostró el  «interés» que le podría  asistir,  y  tampoco  la  intervención  de  su  cónyuge  es  actual, pues ella  participó   como   procuradora   «en  la  etapa  de  instrucción   en  el  año  2010».   Acotaron  que  en  similar  sentido  se  pronunció  la  Sala de Casación Penal, en providencia CSJ AP, 10 de septiembre  de  2012,  Rad.  39.825, en la cual resolvió similar impedimento que involucró  al mismo Magistrado.   

En  consecuencia,  ordenaron  el  envío del  expediente  a  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, para  que dirima de plano la cuestión.   

CONSIDERACIONES  

1. De acuerdo a lo  establecido   en   el   artículo   103   de  la  Ley  600  de  20004, a la Sala le  asiste  atribución para pronunciarse en relación con el impedimento propuesto,  pues  se trata de la manifestación que hace un Magistrado de Tribunal Superior,  luego   de   haberse   agotado   el   trámite   previsto   en   la   norma   en  comento.   

2.  En  el proceso  penal,  los  jueces  deben  proceder  con  objetividad en procura de la verdad y  justicia,  propósitos  que  demandan de parte de los funcionarios judiciales un  obrar  con  rectitud,  ecuanimidad, independencia e imparcialidad en los asuntos  sometidos  a  su  consideración,  lo  que  da fundamento a la consagración del  instituto  de  los impedimentos y recusaciones, establecido en los artículos 99  a  103  del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de  2000)  y se convierte en garantía fundamental para el  debido proceso de los sujetos que en él intervienen.   

3. En el asunto que  concita  la  atención  de  la  Sala,  el  Magistrado ORLANDO ECHEVERRY SALAZAR,  integrante  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Cali, se inhibió de  conocer  el  proceso  de  la  referencia,  con  fundamento en lo dispuesto en el  numeral  1º  del  artículo 99 de la Ley 600 de 2000, a cuyo tenor es causal de  impedimento:   «que  el  funcionario  judicial,  su  cónyuge  o  compañero  permanente,  o  algún  pariente suyo dentro del cuarto  grado  de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil, tenga interés en  la actuación procesal».   

Lo  anterior, dice, porque su esposa fungió  como  Procuradora  70  Judicial  Penal  y en esa calidad intervino en la fase de  instrucción   del   trámite  que  cursó  contra  CAICEDO  MOSQUERA  y  OBANDO  GONZÁLES,  particularmente  en  razón  de  que presentó alegatos previos a la  calificación  del  sumario  y  participó  como no recurrente, en el recurso de  apelación  que  contra  el  pliego  de  cargos  instauró  la  defensa  de  los  procesados.   

          Ahora  bien,  ha  dicho  la  Sala  de  Casación  Penal en pacífica  jurisprudencia,  que  el  interés  a  que  hace  referencia  la causal invocada  consiste en:   

…toda expectativa manifiesta de contenido  patrimonial  o  moral,  derivada  del  eventual  provecho  o  menoscabo  que  la  solución  del  asunto  pueda  reportar  para  el  funcionario  judicial,  o sus  parientes  cercanos, siempre que sea actual, cierta y concreta, y referida a los  resultados  de  la  actuación  de  la  cual  el funcionario debe conocer.    

Y además:  

Sobre  la forma de alegación de la causal,  la  Corte  ha dicho que quien la manifiesta, debe indicar con claridad quién es  la  persona  interesada,  qué  clase  de  interés  tiene  en  el sentido de la  decisión  o en los resultados del juicio, y por qué el interés que se plantea  para  justificar la causal de inhibición podría poner en duda la imparcialidad  del  funcionario  encargado de resolver el asunto. (Al  respecto  pueden  consultarse  las  decisiones CSJ AP, 18 de julio de 2007, Rad.  27.747 y CSJ AP, 10 de septiembre de 2012, Rad. 39.825).   

          En  el  mismo  sentido,  la  causal en cita exige que se actúe más  allá  de  la  función  jurisdiccional  que  al  juez le corresponde, es decir,  asumiendo  o  apoyando  la posición de una de las partes en el conflicto.   Como lo explica la doctrina:   

…la  imparcialidad  es  la  ausencia  de  designio  o  de  prevención  en  el juez de poner su función jurisdiccional al  servicio  del  interés particular de una de las partes o de su propio interés.  La  función jurisdiccional consiste en la actuación del derecho objetivo en el  caso  concreto, y la imparcialidad se quiebra cuando el juez tiene el designio o  la  prevención de no cumplir realmente con esa función, sino que, incumpliendo  con  ella,  puede  perseguir  en un caso concreto servir a una de las partes o a  sí   mismo.5   

Bajo  ese  derrotero, en el presente caso no  aprecia  la  Sala  que  se  comprometa  la  imparcialidad del Magistrado ORLANDO  ECHEVERRY  SALAZAR,  para  resolver el recurso de apelación formulado contra la  sentencia  dictada  por  el  Juzgado  Cuarto Penal del Circuito Especializado de  Cali,  pues  es preciso señalar que en la actualidad, su cónyuge no funge como  procuradora   judicial  para  el  caso  concreto  y  además,  su  intervención  temprana,    en    la    fase   de   instrucción,   cuando   emitió   alegatos  precalificatorios,  no permite concluir que pueda verse afectado el criterio del  juzgador.   

Frente  a  similar  situación, dijo la Sala  que:   

Para  que  la manifestación de impedimento  por  parte  del  juzgador  alcance  su cometido, es imprescindible que la causal  invocada  esté  fundamentada  en  aspectos  que demuestren en el funcionario un  interés  particular  que  lo  afecte  directa o indirectamente y, por lo mismo,  pueda  socavar  la  imparcialidad  y  la  ponderación  en  el  juicio  que debe  realizar,  es  decir,  que  la  misma  se  orienta  a  salvaguardar  la absoluta  independencia  con  que  los  jueces  deben  resolver  los  casos sometidos a su  conocimiento.   

Al haberse separado la esposa del Magistrado  de  la  participación  en  el  proceso como sujeto procesal con anterioridad al  inicio  de  la  etapa  del  juicio,  mal podría sustentarse la existencia de in  impedimento.  (Cfr. CSJ AP,  5 de junio de 2013, Rad. 41.358.  Énfasis agregado).   

Además,  respecto  del  caso específico ha  dicho la Sala lo siguiente:   

…la    actuación   procesal   revela  objetivamente  que la doctora Lucy Elena Vélez García -cónyuge del Magistrado  que  se  declara  impedido-  actuó  en  el  proceso  en  calidad  de agente del  Ministerio  Público,  lo  cual  no  es  suficiente  para  estructurar la causal  impeditiva,    como    así   lo   tiene   sentado   la   Sala…   (Cfr.  CSJ  AP,  26  de agosto de 2009, Rad. 32.434 y CSJ AP, 18 de  julio de 2007, Rad. 27.747).   

Las consideraciones expuestas en precedencia  aplican  al  caso  concreto,  pues  la cónyuge del Magistrado ECHEVERRY SALAZAR  participó  en  una  fase  anterior  a  la etapa de juicio y en la actualidad no  representa  al  Ministerio  Público  en el proceso penal que cursa contra JORGE  ESTIVES  CAICEDO  MOSQUERA  y FABIO OBANDO GONZÁLEZ, por lo cual no se advierte  algún  interés  del funcionario diferente a la condición de interviniente que  en  una  etapa  temprana  del  proceso  ostentó  su  cónyuge, de lo cual no es  posible  examinar  alguna  de  las  posibilidades  insertas  en el contenido del  numeral 1º invocado.   

Por lo demás, no  se  evidencia cómo, dicha  intervención  en  la fase previa a la emisión de la resolución de acusación,  podría  incidir  en lo debatido en la etapa en que se  encuentra      el      proceso,      razón  por  la  cual, tal actuación no  tendría  la potencialidad  necesaria  para comprometer  el   criterio   del   funcionario   judicial   que   invoca   la   circunstancia  impeditiva  (En  el  mismo  sentido,  cfr.  entre otros, CSJ AP, 4 de julio de 2013, Rad. 41.654; CSJ AP, 24  de   abril  de  2013,  Rad.  41.189  y  CSJ  AP,  24  de  abril  de  2013,  Rad.  30.586).   

Así  las  cosas,  la  Corte  procederá  a  declarar   infundado  el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  ORLANDO  ECHEVERRY  SALAZAR,  integrante de la Sala Penal del Tribunal Superior de Cali y  dispondrá  la devolución inmediata de las diligencias a ese despacho, para que  continúen su curso.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

DECLARAR  INFUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  el Magistrado Orlando Echeverry Salazar, integrante de la Sala  Penal del Tribunal Superior de Cali, para conocer de este asunto.   

DEVOLVER   la  actuación a ese despacho judicial.   

Contra  el  presente auto no procede ningún  recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1  Al  amparo  de  la  causal  contemplada en el numeral  1º    del   artículo  99  de la Ley 600 de 2000.   

2 Los  nombres   de   los  condenados  fueron  consignados   así   en  el  informe  de  consulta   web   de   la  Registraduría  Nacional del Estado Civil (ver fls. 286 y 287 del cuaderno original No. 5).   

3  Artículo  99. Causales de  impedimento. Son causales  de impedimento:   

(…)  

1.  Que  el  funcionario judicial, su cónyuge o compañero permanente,  o  algún  pariente  suyo  dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de  afinidad  o  primero civil, tenga interés en la actuación procesal.   

4     ARTICULO   103.   IMPEDIMENTO   DE  MAGISTRADO.   Del  impedimento manifestado por  un  magistrado  conocen los demás que conforman la sala respectiva. Aceptado el  impedimento  del  magistrado,  se  complementará  la  Sala con quien le siga en  turno  y  si  hubiere  necesidad,  se sorteará un conjuez. Si no se aceptare el  impedimento,  tratándose  de  magistrado  de  tribunal  superior, se pasará el  proceso   a   la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  que  dirima  de  plano  la  cuestión.   

5  MONTERO  AROCA,  Juan,  Proceso  (Civil  y  penal)  y  garantía.   El  proceso  como  garantía  de  libertad  y  de  responsabilidad,  Valencia, Tirant Lo Blanch, 2006, p. 520.     

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