AP4293-2014(43807)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Magistrado Ponente  

AP 4293 -2014   

Radicación     No.     43807   

(Aprobado   acta   No.   243)   

Bogotá, D. C.,  treinta de julio de dos  mil catorce.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  que  presenta  el  apoderado  de  la parte civil  constituida  en  el  proceso  seguido  a ELEXI BEATRIZ  CANTILLO  CASTRO  contra la sentencia condenatoria de  segunda  instancia proferida el veinticinco de noviembre de dos mil trece por el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla.   

1.- ANTECEDENTES  

1.1.-  Los  hechos  fueron declarados por el  Tribunal de la manera siguiente:   

Los  reportó la señora Hortensia Margarita  Polo  Guerrero  en denuncia formulada ante la Sala de Atención al Usuario de la  Fiscalía  el  día  22 de febrero de 2007, allí dijo: “Vengo a formular esta  denuncia  porque  a  la señora Elexi Beatriz Catillo Castro se le ordenó desde  el  7  de febrero de 2007  hacer entrega de los bienes muebles relacionados  en  la  diligencia de secuestro llevada a cabo el 7 de noviembre de 2006 y hasta  la  fecha  la  señora secuestre no le ha dado cumplimiento a la orden impartida  por el Juez 22 Civil Municipal.   

1.2.-  Agotada  la fase correspondiente a la  instrucción    y   previa   clausura   de   ésta1,      el     10    de  mayo   de  2010    la    Fiscalía    28  Seccional  Delegada  ante  los  Jueces  Penales  del Circuito de  Barranquilla, calificó  el  mérito  probatorio  del  sumario con resolución de  acusación     en     contra     de    la  procesada   ELEXI   BEATRIZ   CANTILLO  CASTRO  como  presunta autora responsable del delito de peculado     culposo,    al  tiempo  que precluyó la investigación respecto de   EDWIN   GERMÁN  CORTÉS  TORRES,  quien  también  había  sido  vinculado            al            proceso2,  mediante determinación que  cobró     ejecutoria    en    esa    instancia    al    haberse    declarado    desiertos    los   recursos     interpuestos         contra               ella3.   

1.4.- La etapa de  juicio   fue  asumida  por  el  Juzgado  Sexto  Penal del Circuito de Barranquilla   –   Adjunto4,  en  donde,  después  de  llevarse  a  cabo  la  vista  pública5,     el     16         de         noviembre      de     2012 se puso fin  a    la    instancia   condenando   a   la  procesada   ELEXI  BEATRIZ  CANTILLO  CASTRO  a  las  penas  principales de doce  (12)  meses de  prisión  y  multa en cuantía de diez (10) salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes, y    no   condenarla   al   pago  de  perjuicios  materiales,  al   tiempo   que   le  concedió  la  suspensión  condicional  de  la ejecución de la pena,   como  consecuencia      de      encontrarla   autora  penalmente  responsable del delito a ella    imputado   en   la   resolución   de   acusación6.   

1.5.-  Recurrida  esta  decisión  por  la  defensa7 y la parte civil8,    el  Tribunal      Superior     del     Distrito     Judicial     de     Barranquilla,    por    medio    del    fallo    proferido   el   25   de  noviembre     de  2013 decidió impartirle  íntegra  confirmación,  al  conocer  en  segunda  instancia  de  la apelación  interpuesta9.   

1.6.-  Contra el fallo del Tribunal, el  apoderado    de    la    parte   civil10 interpuso  oportunamente  recurso  extraordinario de casación el cual fue concedido por el  ad   quem11,          presentándose     la     correspondiente  demanda12,    sobre    cuya    admisibilidad    se    pronuncia la Corte.   

2.- LA DEMANDA  

Después   de   identificar  los  sujetos  procesales  y  la  providencia  materia  de  impugnación, así como resumir los  hechos  y  la  actuación  llevada  a  cabo  en  las  instancias,  con  apoyo en  lo  dispuesto  por el artículo 208 de la Ley 600 de  2000,  y la causal primera de casación, cuerpo segundo, prevista por el Código  de   Procedimiento   Civil,   un  cargo  formula  el  demandante  contra  el  fallo del Tribunal, en el que  lo  acusa de incurrir en  violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  a  consecuencia  de <<error   de   hecho   por   preterición  con  respecto  al  certificado     de     existencia     y     representación    legal>>  de  la  sociedad  comercial  <<Fabricaciones  Industriales                   Ingeniería                  Limitada>>,         en  donde consta que se fijó la suma de  $40.000.000.oo  como  capital  de  la  sociedad  para  el  día  9  de  marzo de  2005.   

Indica  que de conformidad con el artículo  117   del   Código   de   Comercio,  este  documento  bastaba  para  probar  la  representación  de  la  sociedad,  no  obstante  fue dejado de considerar en el  fallo,      con     lo     cual     <<se  dejó en el limbo el costo  de  todo  lo material que ha sido de escaso valor probatorio todos los elementos  relacionados  en  el  secuestro  por  parte  del  Juzgado  22 Civil Municipal de  Barranquilla,  quien  nombró  secuestre  a  la  señora  ELEXI BEATRIZ CANTILLO  CASTRO,  a  quien le fue encomendado unos bienes muebles recogidos en diligencia  del  día  07  de  noviembre  del  año  2006  y nunca los devolvió>>          (sic).   

Como  elementos  que  fueron  objeto  de la  diligencia  de  secuestro, relaciona 8 talonarios de órdenes de trabajo, 4 para  requisición   de   materiales,   4  de  órdenes  de  compra,   cuatro  de  constancias  de  remisión, y 3 de facturas. Menciona igualmente, un computador,  dos  parlantes,  dos impresoras, una CPU, u teclado, un regulador de voltaje, un  monitor,  un  multimueble,  así como libros de facturaciones y de compras de la  citada sociedad.   

Indica que en el  curso  de  la  actuación  <<se solicitó hacer  una  actualización  de  todo  lo  aquí  descrito  y tenerse en cuenta el valor  comercial  de  la empresa objeto del secuestre en el certificado de existencia y  representación  legal  y  esto  no  se  obtuvo  ni  de  primera instancia ni de  segunda,  porque si bien es cierto debe ser demostrado estos valores no es menos  razonable  que  de  qué  forma  mi  mandante  va  a  demostrar  algo que se lo quitan de las manos y se lo dan a una persona para que  los  mantenga  en  el  tiempo  mientras  sean devueltos y estos no vuelven a sus  manos?,  esto  es una camisa de fuerza y un imposible  que  se  le  exige  más  que  si el Juzgado 22 Civil Municipal de Barranquilla,  quien  nombró  secuestre a la señora ELEXI BEATRIZ CANTILLO CASTRO, a quien le  fue  encomendado  unos  bienes  muebles  recogidos  en diligencia del día 07 de  noviembre  del año 2006, debía haber hecho su valoración económica a través  de  perito en cuanto al valor secuestrado para así cumplirle con la falla en el  servicio  a  que  fue  objeto  la  señora Hortensia Margarita Polo, ya que esta  señora       secuestre       nunca       los      devolvió>>(sic).    

Sostiene  entonces  que  en  el  proceso  se  conoce cuáles fueron  los   bienes   objeto   de   secuestro,  así  como  que  al mismo   se   allegó  oportunamente  el  certificado  de  existencia  y  representación  legal  de  la sociedad comercial, por lo que, a su criterio, el  Tribunal  incurrió  <<en la violación de una  norma  de  derecho sustancial al no reconocer los valores de la empresa en dicho  certificado  y  en relación con el daño derivado de la conducta punible que el  juez  podría  señalar  como  indemnización,  una  suma equivalente, en moneda  nacional,  hasta  mil (1000) salarios mínimos legales mensuales del valor de la  empresa  en  dicho  certificado  que  este  a  su  vez lo señala en $40.000.000  cuarenta  millones  de  pesos,  así mismo valorar los muebles secuestrados y en  base  a  ello  tasar  unos perjuicios morales subjetivados de haberse privado de  una   sociedad   comercial…>>  (sic).        

Después de traer a colación jurisprudencia  relacionada  con  la víctima y el daño, solicita a la Corte casar la sentencia  objeto  de  censura, y que  <<proceda  a  restablecer  los  derechos de mi  mandante  en  el  pago  de  perjuicios  materiales  y  morales solicitados en la  cuantía  objeto de la casación y se valore lo que se encuentra en la foliatura  del proceso>>.   

SE CONSIDERA:  

1.-  La  Corte  advierte  ab  initio,  que  el   libelo  sustentatorio de la impugnación instaurada a nombre del parte  civil   constituida   en   el   proceso   seguido   en  contra  de  ELEXI  BEATRIZ  CANTILLO  CASTRO presenta  inocultables  desaciertos  de orden técnico y de fundamentación que le impiden  superar  el  juicio  de  admisibilidad  que por ley le corresponde realizar a la  Sala,  y  frustran  las  aspiraciones desquiciatorias contra el fallo de segunda  instancia.   

2-  Repetidamente la Corte ha señalado que  la  casación  no es una instancia más a las ordinarias del trámite, en la que  puedan  ser  presentados  de manera libre e informal argumentos de disentimiento  contra  los  fallos  de  segunda  instancia, ni constituye una prolongación del  juicio  en  la  que  resulte  posible  continuar  el debate fáctico y jurídico  propio del trámite regular del proceso.   

Insistentemente   ha   precisado  que  la  postulación  del  instrumento extraordinario de impugnación debe obedecer a la  denuncia  y  demostración de haber sido transgredida la ley con el fallo, y que  el  escrito a través del cual se ejerce, para que pueda llegar a ser admitido a  su  estudio  de  fondo,  necesariamente debe cumplir, no solamente los rigurosos  requisitos  de  forma  y contenido establecidos por el artículo 212 del Código  de   Procedimiento   Penal   de   2000   (idoneidad  formal),  sino que la demanda debe ser objetivamente  fundada,  es decir, estar llamada a lograr la infirmación total o parcial de la  sentencia,  o  a propiciar un pronunciamiento unificador del Máximo Tribunal de  la   Jurisdicción   Ordinaria   alrededor  de  un  determinado  tema  jurídico  (idoneidad  sustancial).   

Por  esta razón, entre los presupuestos de  admisibilidad,  la  legislación  procesal  ha  previsto  para  el demandante la  obligación  de  presentar  precisa  y  claramente  los  fundamentos fácticos y  jurídicos  del  motivo  de casación que se aduce, para lo cual debe tomarse en  cuenta  que  cada  causal  tiene  naturaleza  autónoma,  por  lo mismo se halla  sometida  a parámetros demostrativos propios y distintos de las demás,  y  que  su  configuración  trae aparejada consecuencias de diversa índole para el  proceso.   

3.- Esta claridad y precisión no se aprecia  en  la  demanda presentada a nombre de la parte civil  constituida  en  el  presente  asunto,  pese a que la Corte da por descontado el  interés  para  acudir  en  sede  extraordinaria  atendiendo  la  cuantía de la  pretensión  expuesta  en la demanda de constitución de parte civil, mas no con  base         en        los          planteamientos  realizados  en  el  libelo  sustentatorio de la impugnación extraordinaria, pues de atender éstos,  no  se  cumpliría  el  presupuesto  de  425 salarios mínimos legales mensuales  vigentes  para cuando se profirió la sentencia de segunda instancia.   

Si  bien  en el  cargo  formulado  el  censor sugiere que el Tribunal  incurrió  en  error  de  hecho  por  falso juicio de existencia por omisión al  dejar  de  considerar  el  certificado  de  existencia  y  representación de la  sociedad  afectada  con la conducta punible llevada a cabo por la enjuiciada, lo  que,  a  su  criterio  determinó que no produjera la  condena   en   perjuicios,   es  lo  cierto  que  dada  la  insubstancialidad  de  la  propuesta, la misma  quedó  en  el  sólo  enunciado  en  cuanto  no  se le dio ningún desarrollo y  demostración,  con  el  rigor  exigido en sede extraordinaria, para que pudiera  tener alguna vocación de prosperidad.   

Es  de  tal  entidad  la  precariedad en la  postulación  de la protesta, que el demandante no le indica a la Corte cómo el  certificado  de  existencia y representación de la sociedad comercial, acredita  el   monto   de   los   perjuicios   ocasionados  con  la  conducta  materia  de  investigación  y  juzgamiento,  cuando  en  realidad  de  verdad  lo único que  demuestra  es el capital de la sociedad y el monto de  los  aportes  de  cada  uno  de  los socios, y no el valor de los bienes muebles  que, habiendo sido objeto  de  embargo  y  secuestro, fueron materia de apropiación cuando estaban bajo el  cuidado  y  responsabilidad  de  la  acusada,  quien  por  entonces fungía como  secuestre;  mucho  menos  el  monto del daño  emergente o el lucro cesante que  se   hubiere   podido   ocasionar   a   la  sociedad  afectada  con  el  comportamiento  materia  de  investigación y juzgamiento.   

Además, pertinente resulta insistir en ello,  de  acogerse  a  la  vía indirecta, la misma naturaleza rogada que la casación  ostenta  imponía  al  demandante  el deber de abordar la demostración de cómo  habría  de  corregirse  el  yerro probatorio que denuncia, modificando tanto el  supuesto  fáctico  como  la  parte  dispositiva  de la sentencia, labor que por  parte  alguna  ensaya,  dejando  por tanto el reparo, ayuno de todo desarrollo y  demostración.   

Lo anterior, resulta aun más evidente, si se  da   en   considerar  que  el  demandante  ninguna  labor  realiza  en  orden  a  controvertir  las  consideraciones del Tribunal plasmadas en el fallo de segunda  instancia,    las   cuales   en   el   contexto   de   la   demanda   permanecen  incólumes.   

Sobre  dicho particular señaló el Ad quem,   

…no  basta  que los perjuicios materiales  sean  pedidos  bajo  el sustento de las solas palabras del apoderado de la parte  civil,  sin prueba alguna que dé cuenta de su real ocurrencia y de la relación  de  causalidad  con  la  conducta punible por la que se juzga a la señora Elexi  Cantillo  Castro, especialmente cuando se avizora que en la foliatura no existen  elementos con vocación probatoria que respalden la reclamación.   

Lo  mismo  se  predica  de  los  perjuicios  morales,  cuyo  pago  pretende  la  parte  civil sin distinguir entre perjuicios  morales  objetivados  y  morales  subjetivos,  y sólo constata recurriendo a la  incierta  intranquilidad emocional de la señora Hortensia Polo y de sus menores  hijos.  Con  tan pobre argumento, el apelante olvida que si tales condiciones se  derivaron  de  la conducta punible, su nexo causal debía estar demostrado en el  proceso,  pues tal vacío probatorio no puede ser llenado de manera oficiosa por  el Juez, tal como lo sostuvo la Corte….   

    

Como  el censor nada dice con respecto a las  consideraciones  del  fallo,  relacionadas con la respuesta dada a los temas que  propone,  se  patentiza  la  inidoneidad de su reparo, pues en tales condiciones  ayuno  queda  el  deber  de  acreditar  la  objetiva configuración del yerro, y  la   eventual  trascendencia  del  mismo  en relación con el sentido de la  decisión que cuestiona.   

Asunto  sustancialmente  diverso  es  que el  recurrente   no   comparta   las   conclusiones   fácticas  a  que  arribó  el  sentenciador,  pero  esto  dista  en  grado  sumo  de  la  pregonada  violación  indirecta de la ley sustancial, que inopinadamente sugiere.   

Sostener, como lo hace el demandante, que la  sola  existencia  del  acta de la diligencia de embargo y secuestro de bienes, o  la  presencia  de  un certificado de existencia y representación de la sociedad  comercial  cuyos intereses asiste, acredita la existencia de los perjuicios cuya  declaración  reclama,  y  que por tal razón la acusada debe ser condenada a su  pago,  resulta  inocuo  frente  al análisis llevado a cabo en las sentencias de  instancia,  para  arribar  a  la  conclusión  de ausencia de prueba sobre dicho  particular.   

Entonces,  por  el  lado que se observe, se  establece  que  el  demandante  apenas enunció su discrepancia con la decisión  del   Tribunal  de  no  condenar  al  pago  de  perjuicios  por  no  haber  sido  acreditados,  pues  no  demostró  que  el  sentenciador  hubiere  proferido  la  sentencia  con  violación indirecta de la ley sustancial, como le correspondía  hacerlo  si  pretendía  desvirtuar  la doble presunción de acierto y legalidad  que ampara el fallo de segunda instancia.   

Este  modo  de  proceder  por  parte  del  demandante,  resulta por completo ajeno al recurso extraordinario, imponiéndose  para  la  Sala  tener  que  inadmitir  la  demanda,  con mayor razón si aparece  evidente  que  no  cumplió  el  deber  de  presentar  clara  y  precisamente el  fundamento  de  su reparo, dejó de acreditar de qué manera se configuraron los  yerros  que dice noticiar y por qué, al haber procedido el Tribunal en la forma  como  lo  menciona,  resultaron  afectados  negativamente  los  intereses  de su  representado.   

4.-   Siendo  entonces  ostensibles  los  defectos  que  la  demanda acusa, pues, como se deja  expuesto,  de  ella no se desentraña precisa y claramente los fundamentos de la  causal  invocada,  y no pudiendo la Corte corregirla por virtud del principio de  limitación  que  rige  su actuación, lo procedente será inadmitirla y ordenar  la  devolución del expediente al despacho de origen, conforme así se establece  del artículo 213 de la Ley 600 de 2000.   

Esto  último,  si  se  considera  que de la  revisión   de   lo   actuado   tampoco  se  observa  violación  de  garantías  fundamentales  que  tornen viable el ejercicio de la oficiosidad por parte de la  Sala.   

Cabe señalar, finalmente, que esta decisión  causa  ejecutoria  con  su suscripción y contra ella no procede recurso alguno,  conforme  a  la literalidad del artículo 187, inciso 2º de la Ley 600 de 2000,  pese   a   que   los   efectos   jurídicos   se   surtan   a   partir   de   su  comunicación.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

        R E S U E L V E:   

INADMITIR  la  demanda  de  casación presentada por el apoderado de  la  parte  civil  constituida  en  el  proceso seguido en contra de ELEXI       BEATRIZ      CANTILLO  CASTRO,   por lo anotado en la motivación de este proveído.   

Contra   este   auto  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese  y  devuélvase al Tribunal de  origen. Cúmplase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Fls.  113 cno. 1   

2 Fls.  120 y ss. cno. 1.   

3 Fls.  141 y ss. cno. 1   

4 Fls.  3 y ss. cno. 2   

5 Fls.  35 y ss. cno. 2   

6 Fls.  48 y ss. cno. 2     

7 Fls.  69 yss. cno. 2   

8 Fls.  63 y ss. cno.2   

9 Fls.  11 y ss. cno. Trib.   

10 Fls.  38 y ss. cno. Trib.   

11  Fls. 40 cno. Trib.   

12  Fls. 45  ss. cno. Trib.     

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