AP4232-2014(43508)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

AP4232-2014  

Radicación no. 43508  

Aprobado Acta No. 243  

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de julio de dos  mil catorce (2014)   

ASUNTO  

Decide  la Sala sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por  la  defensora  de  Yolanda   Jiménez   Quecho,   contra  la  sentencia  proferida  el 20 de agosto de 2009 por la Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga,  mediante  la cual  confirmó  la  condena  a  96  meses  de  prisión emitida en su contra el 19 de  diciembre  de  2008  por  el  Juzgado  Segundo  Penal Municipal con funciones de  conocimiento  de  Barrancabermeja,  como responsable del delito de extorsión en  el grado de tentativa.   

HECHOS  

Desde  el  16 de noviembre de 2007 la señora  Leonor   Estupiñan  venía  siendo  objeto  de  diversas  llamadas  de  índole  extorsivo  por  parte  de  personas  que  aducían  ser  integrantes  del  grupo  subversivo  ELN,  quienes  exigían  la  entrega  de  cinco  millones  de  pesos  ($5.000.000.oo)  a  cambio  de  no  atentar  contra  su vida y la de su familia,  motivo  por  el cual integrantes del Gaula organizaron un operativo que culminó  con  la  captura de Yolanda Jiménez Quecho  y  Luís Antonio Centeno Caballero en momentos en que recibían un  paquete que simulaba el dinero exigido.   

ANTECEDENTES  

Por  los  anteriores  hechos  la  Fiscalía  General   de   la   Nación   formuló  acusación  en  contra  de  Yolanda  Jiménez  Quecho  y Luís Antonio  Centeno   Caballero   por   el   delito  de  extorsión  agravada  en  grado  de  tentativa.   

Agotado  el  trámite respectivo, el Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  con  funciones  de  conocimiento  de  Barrancabermeja  condenó  a  los  capturados  a  la  pena principal de 96 meses de prisión como  responsables del delito por el que fueron acusados.   

En  respuesta  al  recurso  de  apelación  interpuesto  por  la  defensa  contra dicha determinación, el Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga  la confirmó en su integridad el 20 de  agosto de 2009.   

     Contra  las  decisiones  de  instancia la defensora presentó demanda de revisión.   

LA  ACCIÓN DE REVISIÓN  PROPUESTA   

          La  libelista  propuso  la  causal  prevista  en el numeral 7° del  artículo  192 de la Ley 906 de 2004, en cuanto dispone que la revisión procede  “…cuando  mediante  pronunciamiento  judicial, la  Corte  haya  cambiado  favorablemente  el  criterio  jurídico  que sirvió para  sustentar  la  sentencia condenatoria, tanto respecto de la responsabilidad como  de la punibilidad…”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

         Como  ha  sido  suficientemente  aclarado por la Sala, la  acción  de  revisión  no  constituye  una  prolongación  del  juicio,  ni  corresponde  a  un  instrumento  ordinario que permita dar cabida a  particulares  consideraciones  destinadas a cuestionar declaraciones de justicia  que  han  hecho  tránsito  a  cosa  juzgada  y  que  adquieren  el carácter de  definitivas e inmutables.   

         Por  tal motivo, el ordenamiento jurídico ha establecido una serie  de  exigencias específicas e insoslayables para poder  dar trámite a la acción de revisión.   

Así, de conformidad con el inciso final del  artículo  194  de  la  Ley  906  de  2004, al escrito que contiene el libelo se  acompañará  copia  o  fotocopia  de  la decisión de única, primera y segunda  instancia  cuya  revisión  se  pretende  y constancia de su ejecutoria, sin que  pueda  la  Corte  superar  tales  presupuestos en atención a que se trata de un  ejercicio   de  naturaleza  esencialmente  rogado  que  persigue,  precisamente,  remover  la  firmeza  de  la  cosa  juzgada que se acredita con la constancia de  ejecutoria del fallo.   

En   esta   oportunidad,   la   demandante  únicamente  anexó la sentencia de primera instancia, pero no hizo lo propio en  relación  con  la  de  segunda  instancia,  con lo cual incumplió el requisito  previsto   en   el   inciso   final   del   artículo  194  de  la  Ley  906  de  2004.   

En  cuanto  se  refiere  a  esta última, lo  único  que  incluyó  fue el acta de la audiencia de lectura de fallo llevada a  cabo  el  20  de agosto de 2009, en la cual apenas se mencionan los asistentes y  la parte resolutiva de la sentencia.   

Para  la  Sala  es  claro  que  la exigencia  consagrada  por  la  norma  aludida  implica  que  se  aporte  el  fallo  en  su  integridad,  porque  hay  causales  en las que debe conocerse los argumentos que  dieron  lugar  a  la  condena,  para  confrontar si los motivos que se alegan se  corresponden con la causal aducida.   

En el caso específico del numeral 7° que se  postula  en este asunto, relativo al cambio de jurisprudencia favorable respecto  del  criterio  que  sirvió  de  fundamento  para  emitir  la  condena,  se hace  necesario  conocer  la sentencia en su integridad, para constatar si se soportó  en  criterios  que  con  posterioridad la jurisprudencia de la Sala de Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia modificó favorablemente e inciden en la  decisión que se adoptó.   

Así las cosas, el acta a la que se ha hecho  mención   no   es  adecuada  para  los  fines  indicados,  pues  no  brinda  el  conocimiento  certero  acerca  de  los razonamientos esgrimidos por el juzgador,  luego,  no  satisface la exigencia que consagra la norma aludida en precedencia,  motivo por el cual se impone la inadmisión de la demanda.   

De otra parte, la accionante no allegó el  documento  requerido  para  acreditar  el  requisito relativo a la constancia de  ejecutoria  del  fallo  cuestionado,  lo cual impide conocer si la sentencia del  Tribunal  fue  impugnada  en  casación y, de haberlo sido, si fue sustentado el  recurso   y  al  final  resuelto  con  alguna  modificación  a  los  fallos  de  instancia.   

Es  claro  que mientras la sentencia no haya  adquirido  firmeza la revisión es improcedente, porque la misma se torna viable  a  partir  de  que  el  proceso  ha finalizado, condición que sólo se adquiere  cuando el fallo ha alcanzado ejecutoria.   

   

Así   las   cosas,   frente  a  omisiones  insalvables  como  las mencionadas, inexorablemente la demanda debe inadmitirse.  Quienes  acuden  a  esta  clase de mecanismos que consagra la ley no pueden bajo  ningún  pretexto soslayar los requisitos que ella precisa, toda vez que si ello  ocurre  como  en  el  caso  presente  las  postulaciones  que  hagan a la postre  resultan ineficaces.   

En  mérito  de lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de  revisión  presentada contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior  del  Distrito Judicial de Bucaramanga, en cuanto confirmó la condena impuesta a  Yolanda Jiménez Quecho.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *