AP295-2016(47343)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado ponente  

AP295-2016  

Radicado N° 47343.  

Aprobado acta No. 19.  

Bogotá,  D.C.,  veintisiete (27) de enero de  dos mil dieciséis (2016).   

V I S T O S  

Se  pronuncia  la Sala sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por quien dice representar a  FRANCISCO  VIDERMAN SÁNCHEZ FRANCO, dentro del proceso que se siguió en contra  de  este  por  el delito, en concurso homogéneo sucesivo, de actos sexuales con  menor  de  14  años,  que  culminara  con  sentencia condenatoria a 10 años de  prisión,  proferida  el  23  de septiembre de 2014, por el Juzgado 19 Penal del  Circuito  con funciones de conocimiento de Medellín, confirmada por el Tribunal  Superior de esa ciudad en decisión del 24 de junio de 2015.   

HECHOS  

Fueron  narrados  en la sentencia de primera  instancia, así:   

Dio  inicio a la presente investigación la  denuncia  formulada  el 18 de noviembre de 2013 por la señora L.D.P. en calidad  de  madre  del  adolescente  J.D.P.P.  dando  cuenta  de que su vecino FRANCISCO  VIDERMAN  SNACHEZ FRANCO había abusado sexualmente del menor, a quien le hacía  tocamientos  en  el  cuerpo,  le  metía  el dedo por la nalga, le decía que le  chupara  el  pene y a su turno se lo chupaba, dándole a cambio $1.000 0 $2.000.  Escuchado   en  entrevista  forense  el  menor  refirió   que  los  abusos  iniciaron  como  un  juego  en  el que VIDERMAN intentaba cogerle su pene con la  mano,   que  luego  le  ofrecía  dinero  a  cambio  de  que  se  dejara  tocar,  manifestando  que  ello  ocurría  en  el baño o en la habitación del inmueble  habitado  por  el  sujeto,  cuando  estaba  construyendo  la edificación de dos  pisos,  hechos  sucedidos  casi a diario, que le metía el dedo en el “jopo”  pero  que  “adentro  no  era  capaz”  que  intentaba meterle el pene pero le  dolía  agregando  que esos hechos duraron aproximadamente dos años, el último  evento  en  el  mes  de  noviembre  de  2013.  Hechos  acaecidos  en  la casa de  habitación  del  indiciado,  ubicada en el barrio Manrique de esta ciudad y dos  veces en el poblado.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

       Conforme  lo  narrado,  la  Fiscalía General de la Nación presentó escrito de acusación y,  consecuentemente,   el  2  de  abril  de  2014,  se  realizó  la  audiencia  de  formulación  de  acusación,  en  la  cual  se atribuyeron a FRANCISCO VIDERMAN  SÁNCHEZ  FRANCO, los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años, en  concurso  heterogéneo  con  la  conducta punible de actos sexuales abusivos con  menor de 14 años.   

        Luego   de  realizadas  las  audiencias  preparatoria  y de juicio oral, fueron emitidos los  fallos  reseñados  al  inicio, en los cuales se absolvió al acusado del delito  de  acceso carnal abusivo con menor de 14 años y se le condenó por un concurso  homogéneo  sucesivo  de  ilicitudes  de actos sexuales abusivos con menor de 14  años.   

LA  DEMANDA   

El abogado Darío Arango Barrientos, advierte  que  recurre  a  la  causal  consagrada  en  los  numerales  quinto  y sexto del  artículo  192 de la Ley 906 de 2004, que remiten a la actuación delictuosa del  juez   o   de   un   tercero   y  a  la  prueba  falsa  como  fundamento  de  la  condena.   

A fin de soportar lo propuesto, el demandante  se  ocupa  de  advertir  cómo,  en  su sentir, la defensora pública con la que  contó  el acusado en el juicio, no realizó lo suficiente para demostrar que el  trámite    procesal    se    adelantó    producto    de    una    “falsa  denuncia”, consecuencia de que  la  fiscal  del  caso  citara  en su despacho a la víctima y su madre, a fin de  instruirlas    acerca    de    cómo   deberían   rendir   su   “próxima declaración”.   

A renglón seguido, se ocupa de examinar las  pruebas  aportadas  en  el  juicio oral, para de allí, conforme su particular e  interesada  óptica,  delimitar  las que entiende irregularidades consignadas en  los   elementos   de   juicio  tomados  en  cuenta  para  emitir  el  juicio  de  responsabilidad penal.   

Así  mismo,  resumió  la intervención del  agente  del  Ministerio  Público  en  el  alegato de cierre y advirtió que los  esfuerzos   de  la  defensora  anterior  del  condenado  fueron  “tímidos”  en  el cometido de demostrar  la    “furia”   que  acompañó  a  la  madre  del  afectado  en  la denuncia. Añade que no existió  “ningún  asomo  de  prueba  en contra de Francisco  Viderman   Sánchez   Franco  para  condenarle”,  en  sustento  de lo cual interpreta lo ocurrido y los que entiende torvos motivos de  la madre de la víctima para vincular penalmente al condenado.   

Dice  el  profesional  del  derecho, que los  delitos   supuestamente   ejecutados   por   la  fiscal  del  caso  –al  asesorar  en  su  declaración  al  afectado   y  su  progenitora-  se  resumen  en  prevaricato,  fraude  procesal,  ocultamiento,  alteración  o  destrucción  de  elemento  material  probatorio,  detención    arbitraria,    abuso    de    autoridad,    falso   testimonio   y  secuestro.   

          Pide,  acorde  con  lo  resumido,  que  se decrete la nulidad de los  fallos  de  condena  y  sea  dispuesta la libertad incondicional de su apoderado  judicial.   

Como  anexos  del  escrito introductorio, el  demandante presenta los siguientes:   

    

1. Poder   otorgado   por   el   condenado  al  abogado  DARÍO  ARANGO  BARRIENTOS,  para  que  represente sus intereses ante la Fiscalía General de la  Nación,  respecto  de  denuncia  penal  instaurada  en contra de Alberto Medina  Salinas, Martha Lucía Olaya y Juan Fernando Medina Olaya.     

    

1. Copias de los fallos de primera y segunda instancias.     

    

1. Copias  de  las  actas  de las audiencias adelantadas en el trámite  procesal,  en  especial,  de  la  de  juicio  oral,  en  la  cual se resumen los  testimonios recogidos allí.     

    

1. Constancia de ejecutoria de la sentencia.     

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Dado  que  la  acción  de  revisión,  como  mecanismo  excepcional y extraordinario, busca derrumbar la intangibilidad de la  cosa   juzgada,   para  su  postulación  es  necesario  cumplir  con  estrictos  requisitos,  en  ausencia  de los cuales surge indefectible la inadmisión de la  demanda.   

Por  regla general, conforme lo dispuesto en  el  artículo  192  de  la Ley 906 de 2004, la acción de revisión opera contra  sentencias condenatorias ejecutoriadas.   

Ello  ocurre  aquí,  dado que los fallos de  primera  y  segunda  instancias  que  condenaron  al  acusado FRANCISCO VIDERMAN  SÁNCHEZ  FRANCO,   en calidad de autor de varios delitos de actos sexuales  abusivos  con  menor  de  14  años,  se  encuentran ejecutoriados, como así se  desprende  de  las  certificaciones  provenientes  del  juzgado de ejecución de  penas que vigila la sanción impuesta.   

Empero,  los dichos requisitos esenciales no  se  focalizan  apenas  en  dicha ejecutoria, sino que reclaman de legitimación,  información  y  adecuada  fundamentación,  pues,  sobra  anotar que la acción  especialísima  no  representa  un escenario ordinario para discutir las razones  que  llevaron  a  emitir  la decisión cubierta con el manto de la cosa juzgada,  sino  el  medio  efectivo  que  faculta  derrumbarla una vez determinado que los  postulados de justicia fueron desatendidos.   

A esos efectos, entonces, el artículo 193 de  la  Ley  906  de  2004,  advierte  legitimados  para  presentar  la  acción  de  revisión,  al  Fiscal,  el  Ministerio  Público  y  el defensor, cuando tengan  interés   jurídico   y   hayan   sido  reconocidos  dentro  de  la  actuación  penal.   

También  la norma permite que la demanda se  instaure  por los “demás intervinientes”,   dígase  el  condenado,  pero  en  este  caso  reclama,  para  interponerla  directamente,  que “fueren abogados en  ejercicio”.   

No  es la acción de revisión, sin embargo,  uno  de  los  escenarios  excepcionalísimos  que  permiten  la intervención de  agentes  oficiosos  en  favor del condenado, pues, siempre se hace indispensable  que  este,  a  través  del  respectivo  poder,  otorgue su anuencia para que el  proceso finiquitado sea removido.   

Está  claro que la representación judicial  por  parte  de  un  profesional del derecho, cuando se trata de agenciar asuntos  ante  la  justicia  penal,  reclama  siempre  de la anuencia de quien soporta el  trámite  penal o, como aquí sucede, busca derrumbar la cosa juzgada del asunto  fallado  en disfavor suyo, por la potísima razón que es él quien directamente  posee  interés para el efecto y la voluntad encaminada a dicho fin, sin que sea  posible  suplir  ese  interés  o  voluntad, salvo muy contadas excepciones, que  desde luego no dicen relación con la acción de revisión.   

Al  efecto,  el  artículo  229  de la Carta  Política  dispone  que  “Se garantiza el derecho de  toda   persona   para  acceder  a  la  administración  de  justicia”  y advierte que “La ley indicará en  qué   casos  podrá  hacerlo  sin  la  representación  de  abogado”,   estableciendo   así   de   manera   general  el  derecho  de  postulación   que,   incluida   la  acción  de  revisión,  exige  de  título  profesional.   

Era  preciso,  como  ya  ha  sido  expuesto  reiteradamente        por        la       Sala1,  otorgar un poder especial al  abogado  para que se entienda que de verdad representa el interés del condenado  y no apenas el suyo propio.   

En los anexos de la demanda presentada por el  abogado  Darío  Arango  Barrientos, se anexa un poder, pero el mismo se refleja  ostensiblemente  distinto  al  que  debe  acompañar  la  demanda  de  revisión  –que exige expresa y cabal  autorización   para  este  efecto-,  pues,  va  dirigido  exclusivamente  a  la  Fiscalía  General  de  la Nación y se encamina únicamente  a que ante el  ente  investigador  el  profesional  del  derecho  represente  los intereses del  poderdante  en  lo  que atiende a “la denuncia penal  que  he  presentado  en  contra de ALBERTO MEDINA SALINAS, MARTHA LUCÍA OLAYA Y  JUAN  FERNANDO MEDINA OLAYA, en la cual he solicitado medidas precautelativas de  embargo y secuestro de bien inmueble”.   

        Evidente   la  desarmonía  en  el  destinatario  del poder y el objeto del mismo, es obvio que  por  su  intermedio  no  está  facultado  el  abogado  para  acudir  ante  esta  jurisdicción  a  reclamar  la  invalidez  de  las  sentencias ejecutoriadas que  fueron proferidas en contra de FRANCISCO VIDERMAN SÁNCHEZ FRANCO.   

El  que actúa como accionante en revisión,  debe  estar  legitimado y el abogado Darío Arango Barrientos, no cuenta con esa  legitimación   para  demandar  o  accionar  en  nombre  y  representación  del  condenado SÁNCHEZ FRANCO.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  el  escrito,   porque   el   profesional   del   derecho  que  dice  representar  al  interviniente  legalmente  autorizado  para  promover  este  trámite,  no está  legitimado para actuar en su nombre y representación.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         INADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el      abogado     Darío     Arango  Barrientos,  de conformidad  con  las  razones consignadas en la parte motiva de esta providencia.   

         Contra     esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 Entre  otros,  consultar  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Autos del  23  de  febrero  de 2006. Rdo. 24960; del 9 de junio de 2010, Rdo. 32246; del 21  de  septiembre  de  2011,  Rdo.  36398;  y, del 18 de abril de 2012, Rdo. 38577.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *