AP2876-2015(45989)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

AP2876-2015  

Radicación Nº. 45.989  

(Aprobado Acta N°. 184)  

Bogotá D.C., veinticinco (25) de mayo de dos  mil quince (2015).   

            

I. MOTIVO DE LA DECISION     

          La  Corte  se  pronuncia sobre la admisibilidad formal de la demanda  de   revisión  presentada  por  Arley  Darío  Moreno  Pérez,  contra la sentencia del 3 de febrero de 2014,  a  cargo  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, confirmatoria  de  la  proferida  por  el  Juzgado  Único  Promiscuo Municipal con función de  control  de  conocimiento  de  Pueblo Rico -Risaralda, que lo condenó junto con  Nicolás  de  Jesús  Calle  Guerra  como coautor del delito extorsión agravada  tentada1.   

     

I. HECHOS Y ACTUACION PROCESAL     

     

1. Fueron    señalados    por    el    Ad  quem:     

«Los hechos objeto  de  la  presente  actuación procesal tuvieron ocurrencia en horas del mediodía  del  10  de  marzo  de 2.009 en la vía que conduce desde el municipio de Pueblo  Rico  hacia el corregimiento de Santa Cecilia, más exactamente en inmediaciones  de  la  finca  “La  Marquesa”,  vereda “La Soledad” cuando efectivos del  entonces  Departamento  Administrativo  de  Seguridad “D.A.S.”, que actuaban  encubiertos  aprehendieron  a  un  par  de  sujetos,  que  se movilizaban en una  motocicleta,  momentos después de haber recibido un sobre que contenía la suma  de  dinero producto de una extorsión con la que se venía intimidando al señor  GUSTAVO  RESTREPO  CARVAJAL,  quien  fungía  como  gerente  de  la planta de la  embotelladora Postobón con sede en el municipio de Dos Quebradas.   

Según  esta  acreditado  en  la actuación  procesal  la  captura  de  los dos sospechosos, quienes resultaron ser ahora los  procesados,    tuvo    su   génesis   en   un   operativo   fraguado   por   el  “D.A.S.”,   a  instancias  del  señor  GUSTAVO  RESTREPO  CARVAJAL que  había  denunciado  ser  víctima de una extorsión perpetrada por un sujeto que  decía  ser comandante de una columna del autodenominado grupo subversivo de las  “F.A.R.C.”,  quien  mediante  una misiva recibida el 26 de febrero de 2009 y  después  por  intermedio  de una serie de llamadas  telefónicas hechas al  PBX  de  la empresa desde los teléfonos celulares abonados con los # 3147000726  y  3176552729  durante  la  1ª  semana  del  mes  de marzo de esa anualidad, le  exigía   la   “contribución”   semestral   de   $18.000.000.oo,   la  cual  posteriormente  fue  reducida  a  $800.000.oo, a cambio de no atentar contra los  funcionarios  de  la  empresa  y  permitir  el  libre  tránsito de los camiones  repartidores  por  la  ruta  que  conduce  desde  el  de  Puerto  Rico  hacia el  departamento del Chocó»   

2.2.   Por   estos  hechos,  se      adelantaron     audiencias  preliminares  el  11  de  marzo de 2009 ante el Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  Puerto Rico, con función de  control    de    garantías,    en    las    cuales  además   de   ser  legalizada  la  captura  de  los  indiciados,  le  fueron  imputados cargos por incurrir  en  la  presunta  comisión del delito de extorsión         agravada   tentada   y   se   impuso   medida  de  aseguramiento  de  detención   preventiva.  Presentado  el  respectivo  escrito   de   acusación   el   9   de   abril   de  2009.   

2.3. El conocimiento del proceso,  aceptado  el impedimento del    Juez    Promiscuo    Municipal    de    Pueblo    Rico    le  correspondió  al  Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  Santuario,  quien  luego  de rehacer el proceso por la declaratoria de nulidad y  culminado  el  juicio, condenó el 29 de abril de 2011  a   Arley   Darío   Moreno   Pérez  y  Nicolás  de  Jesús  Calle  Guerra, a una  pena  de  prisión  de  96  meses  y  multa  de 3.000  s.m.l.m.v.  como  coautores  del  delito de extorsión  agravada tentada.   

2.4. El fallo en comento fue confirmado por  la      Sala     Penal     del     Tribunal     Superior     de     Pereira,  en  providencia     del  3      de     febrero     de     2014.   

2.5. Se presentó  demanda  de  revisión  ante  el  Tribunal de segunda  instancia,  quien  dispuso en proveído de 30 de abril  de  2015, la remisión del libelo por competencia a la  Corte.   

     

I. LA DEMANDA     

         3.1.  La  defensora  pública interpone acción de revisión contra la sentencia  de  primera  instancia proferida el 29 de abril de 2011 por el Juzgado Promiscuo  Municipal  de  conocimiento de Pueblo Rico Risaralda con fundamento en la causal  séptima del artículo 192 del Código de Procedimiento Penal.   

          3.2.  Expone que el artículo 11 de la Ley 733 de 2002 y el 26 de la  Ley  1121  de  2006, que réplica el primero, tiene reglamentado expresamente la  prohibición  de  rebaja  por  aceptación unilateral o negociada de cargos para  los  procesos rituados por la Ley 906 de 2004 por razones de política criminal.   

          3.3.  Tal  postura,  fue  modificada  por  la  Corte  Suprema,  para  considerar  que  el  aumento  de  penas  de  la  Ley  890  de  2004 “se   ofrece   injustificado   en  la  actualidad,  en  tanto  el  legislador  únicamente lo motivó en las antedichas razones, de orden meramente  procesal,  sin  ninguna  otra  consideración  de  naturaleza penal sustancial o  constitucional”2   

         3.4.  Aduce  que  el  tratamiento judicial dado a los condenados por  los  delitos relacionados en el artículo 26 de la ley 1121 de 2006, ha cambiado  conforme  la  postura jurisprudencial de la Corte en la sentencia 33254 de 27 de  febrero  de  2013, que dejó sin sustento el aumento de penas previsto en la Ley  890  de  2004,  para afirmar que deviene en una medida arbitraria y lesiva de la  garantía   fundamental   de   proporcionalidad   que  atenta  contra  el  valor  justicia.   

          3.5  Por  lo  cual  solicita la inaplicación del artículo 14 de la  Ley  890  de  2014  que  se tuvo en cuenta por el Juzgado Promiscuo Municipal de  Pueblo  Rico  Risaralda para dictar sentencia contra su prohijado y se modifique  u  ordene  al  Juzgado  fallador,  el  quantum  de  la  pena  establecida  en la  sentencia.   

          3.6.  Finalmente  que  se comunique al Juzgado Primero de Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad de Pereira quien tiene el conocimiento de la  ejecución  de  la sanción de Moreno Perea.   

          Anexa  únicamente  poder  sin presentación personal de la togada y  fotocopia simple de la sentencia de abril 29 de 2011.   

IV. CONSIDERACIONES  

         4.1.  La  Corte  ha  sido  insistente  en  señalar  que, dado que la acción de  revisión,  como  mecanismo  excepcional  y  extraordinario,  busca derrumbar la  intangibilidad  de  la  cosa  juzgada, para su postulación es necesario cumplir  con  estrictos  requisitos,  en  ausencia  de  los  cuales surge indefectible el  rechazo o la inadmisión de la demanda.   

         Esas  exigencias se encaminan a cubrir postulados de legitimación, información  y  adecuada  fundamentación, pues, como se ha dicho, no representa un escenario  ordinario  para discutir las razones que llevaron a emitir la decisión amparada  por  cosa  juzgada,  sino  el  medio  efectivo  que  faculta derrumbarla una vez  determinado que los postulados de justicia fueron desatendidos.   

Así   las  cosas,  surge  que  el  libelo  respectivo   no   es  un  escrito  de  libre  confección  y  está  sometido  a  específicas  reglas  de  postulación  que  de  ser obviadas impiden a la Corte  abordar  su  estudio  ante  la  falta  de  la  idoneidad conceptual mínima para  remover el instituto de la cosa juzgada. (CSJ. AP886-2015)   

          4.2.  En  ese orden, se dispondrá la inadmisibilidad de la demanda,  en  el  sub  examine por las  imprecisiones que comporta, según se constata a continuación:   

          4.2.1.  La  togada  solamente  aporta  con  su  escrito la fotocopia  simple  del  fallo  proferido  por  el  Juzgado  Único  Promiscuo Municipal con  funciones    de    Conocimiento    de    Pueblo    Rico    Risaralda–  radicada  en el Tribunal Superior de  Pereira,  remitida  a la Corte y recibida con la copia simple de la sentencia de  segunda                   instancia3-, sin embargo omite allegar la  constancia  de  ejecutoria  de  tales  decisiones, falencia que, al tenor de los  artículos  194  y 195 de la Ley 906 de 2004, conlleva necesariamente al rechazo  del libelo.   

          Al  respecto  la  Corte  enfáticamente sostiene: (CSJ AP886-2015.25  feb.  2015.  Rad.  45133). «En este sentido, no puede  con  la  mera  interposición de la revisión asumirse que aquellas providencias  se  encuentran  en  firme,  toda  vez que su teleología, se recalca, acarrea un  carácter  rogado  que  impone  ciertas  cargas  y,  por  tanto,  corresponde al  demandante  acreditar  mediante  la  respectiva  certificación la condición de  cosa  juzgada tratándose de las determinaciones atacadas por vía de la acción  » (Cfr. CSJ AP, 06 Jul 2005, Rad. 23838).    

          La   Sala  desde  antaño  y  conforme  la  disposición  legal,  ha  ilustrado  como  la  constancia de ejecutoria es la demostración idónea de que  adquirieron  firmeza  las sentencias demandadas en revisión, ya que mientras no  se  haya  culminado el proceso la acción resulta improcedente. En consecuencia,  la  inobservancia  de  este  requisito  conduce, verbi  gratia,  a  ignorar  si  la sentencia del Tribunal fue  impugnada  en  casación y, de haberlo sido, “si fue  sustentado  el recurso y al final resuelto con alguna modificación a los fallos  de instancia” (CSJ AP 4232-2014).   

          4.2.2.  Adicional al incumplimiento esbozado con anterioridad que de  por  sí  confluye  contra  la  procedibilidad de la acción, la profesional del  derecho  que  señala  actuar  dentro  de  la  demanda  como defensora pública,  adjuntó   un   poder  que  no  tiene  el  reconocimiento  de  su  firma  ni  la  presentación  personal  de  la  demanda en su calidad de togada, de donde no se  puede  acreditar  que  se  encuentre  facultada  para  la  interposición  de la  revisión,  en situación similar refirió la Corte, (CSJ AP. 16 Jun. 2010. Rad.  32690)   

«5.1  Uno de los  requisitos  de admisibilidad de la demanda radica en que debe ser presentada por  medio  de  abogado  titulado,  el  cual,  a  su  turno, debe probar que goza del  mandato  que le ha conferido el interesado para promover esa específica acción  a  través del poder que habrá de presentar para promoverla, pues sólo así el  demandante  podrá  tener la vocación de representatividad que es indispensable  para el ejercicio de la acción.   

5.2  El presente  asunto  puede  revelar  una aparente falta de legitimidad del apoderado judicial  para      promover      a      nombre      del      sentenciado     (…)  la  demanda de revisión, pues si  bien  recibió  de  este  un encargo de naturaleza judicial, el mismo tiene como  objeto  intervenir ante el Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Tunja,  funcionario  ante el cual manifiesta que “… le otorgo poder amplio y  suficiente  al  Dr.  …,  a  fin  de  que  me  represente  en  el proceso de la  referencia  …”,  sin  hacer  mención alguna que el mandato se confiere para  promover    la    acción   de   revisión   finalmente   interpuesta   por   el  letrado.   

Esta circunstancia impondría la indamisión  del  libelo por ausencia de legitimidad del profesional que interviene en nombre  del condenado sin tener poder suficiente para ello.»   

          Por  tanto, sumado a la ya falencia descrita, en efecto el poder que  se  allega  con  la  demanda,  se  dirige a los Magistrados de la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de   Pereira,   en   la   cual   se   indica  “Por  medio  del presente escrito manifiesto a usted que confiero  poder  amplio y suficiente al (sic) Doctora…”, cuyo  objeto  “…para que lo representación (sic) (…)  dentro  del  proceso  de  la  referencia  y  asuma  dentro  de  él  su  defensa  técnica”.   

          En  atención al principio de limitación que gobierna la acción de  revisión,  en  principio no le es dable a la Corte, suplir dicho error, máxime  cuando  frente  al  caso,  no  se  tiene  la  seguridad  si está orientado para  continuar  con  la actuación penal- en trámite de casación-, dada la carencia  de  la  constancia  de  ejecutoria  de  las  sentencias  de  instancia,  o,  sí  conscientemente   se   autoriza   para   la  interposición  de  la  demanda  de  revisión.   

          4.2.3.  Finalmente,  encuentra  la Sala que se dejó de allegar como  soporte  de  la  causal  invocada, el proveído a partir del cual se sustenta la  procedencia  de  la acción por la variación del criterio jurisprudencial de la  Corte   –numeral  4  del  artículo  194  de  la  Ley 906 de 2004-, metodología que no se acompasa con la  propuesta  conceptual  encaminada  a  evidenciar la confluencia de un fundamento  jurídico  novedoso  que  indique  una  solución  diversa  a  la ofrecida en su  momento  y  suficiente para develar su injusticia, de cara a la tendencia con la  que se asume el tema en la actualidad. (CSJ AP886-2015).   

          En   estas  condiciones,  “si  es deber del accionante acreditar la variación jurisprudencial  de  la  Corte Suprema de Justicia y explicar de qué manera tiene incidencia tal  viraje  frente  a  los  racionales  argumentos  de  la  sentencia cuya revisión  persigue,  no puede la Sala desconocer tal carga que se le impone al accionante,  pues  dada  la  naturaleza  de  esta  especial  acción,  se  hace  necesario la  rigurosidad  en la exigencia de la acreditación de los requisitos previstos por  el  legislador”  (CSJ  AP  4250-2014).   

          4.2.4   Particularmente,   por  cuanto  la  defensora  pública,  no  presenta  los fundamentos jurídicos para estimar la similitud del caso irrogado  en  el  radicado  33254  donde  en  casación  se  estudió  la variación de la  punibilidad  por  allanamiento  a  cargos frente al asunto de su prohijado quien  fue  vencido  en  juicio  ordinario,  donde  se  desvirtuó  la  presunción  de  inocencia.   

         

          4.5.  Bastan las razones expuestas, para despachar desfavorablemente  la  admisión de la demanda propuesta a favor de Moreno  Pérez.   

          En   mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

V.  RESUELVE   

          INADMITIR    el   libelo   de   revisión  presentado    a   favor   de   ARLEY   DARIO   MORENO  PEREZ.   

Contra  la  presente  decisión  procede  el  recurso de reposición   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

         

            JOSÉ   LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

     FERNANDO    ALBERTO    CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  La  Sala  destaca  que  la  decisión  de  segunda  instancia no fue aportada con la  demanda,  el  Tribunal  de Pereira la allegó junto con providencia remisoria de  30 de abril de 2015.   

2   Demanda página 3.   

3 Cfr.  Folios 38 a 65 expediente Corte.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *