AP2618-2015(45985)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado  Ponente   

AP2618-2015  

Radicación No. 45.985  

(Aprobado Acta No. 175)  

Bogotá, D.C., veinte (20) de mayo de dos mil  quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se resuelve el impedimento manifestado por el  doctor  Jorge  del Carmen Rodríguez Cárdenas en su condición de Magistrado de  la  Sala  Penal del Tribunal de Distrito Judicial de Bogotá, quien al amparo de  la  causal 5º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, se declaró impedido para  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra la sentencia del 6 de  marzo  de  2015,  a  través  de  la  cual  el Juzgado 33 Penal del Circuito con  funciones   de   conocimiento   de   esta   ciudad   condenó   a   Érika  María  Muñoz  Sánchez  por  el  delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

1.  Fueron  relatados en el fallo de primera  instancia, así:   

(…)  Los hechos  tuvieron  ocurrencia  el  09  de Julio de 2014 en la Ciudad de Bogotá hacia las  17:05  horas,  cuando PT. SHAIRA LORENA MUÑOZ HIGUERA, quien estaba de servicio  en  el  Aeropuerto  Internacional  el Dorado, como inspectora de Procedimiento y  Control  de  Antinarcóticos a Equipajes destino internacional, dispuso llevar a  la   Sala  de  Inspecciones  el  equipaje  marcado  con  BAT.TAG  No.  IB175177,  perteneciente  a  ÉRIKA  MARÍA  MUÑOZ SÁNCHEZ, quien pretendía viajar en el  Vuelo  IB6586  en  la  Ruta  Bogotá  –  Madrid  –  Sevilla.  Fue  así como en la maleta se hallaron dos paquetes de turrones marca  SUPERCOCO,  los  cuales presentaban anomalías; al realizar una perforación con  punzón  a  uno de ellos, se evidenció que, por sus características y olor, su  contenido  se asemejaba a sustancia estupefaciente, entonces se dispuso realizar  prueba  de  NARCOTEST SCOT REAGENT, la que arrojó una coloración azul celeste,  resultando  positivo  preliminar  para  COCAINA.  Como  consecuencia  de ello se  capturó  a la infractora y se dispuso su judicialización. Aunque le fue tomada  una  Placa Abdominal de Rayos X, previo su consentimiento, se estableció que no  poseía  cuerpos  extraños en su organismo. La sustancia incautada fue sometida  a  prueba  PIPH,  arrojando resultado positivo para COCAINA, con un peso neto de  920.52 gramos.    

2.  El  6  de  marzo  de  20151    el  Juzgado  33 Penal del Circuito con funciones de conocimiento de Bogotá condenó  a   Érika   María   Muñoz  Sánchez  a  48  meses  de  prisión por el delito de tráfico, fabricación o  porte  de  estupefacientes.  Asimismo,  le  concedió  la prisión domiciliaria.   

3. Contra esa determinación la Fiscalía 117  Seccional  de esta ciudad promovió recurso de apelación, razón por la que las  diligencias  fueron  repartidas  al  Magistrado  de  la  Sala Penal del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  esta  urbe,  Jorge  del Carmen Rodríguez  Cárdenas.   

4.  El  20  de  marzo  de  20152  el  referido  funcionario  judicial  invocó la causal de impedimento consagrada en el numeral  5º  del  artículo  56  de  la  Ley  906  de 2004, en virtud de la relación de  amistad  íntima  con  la  doctora  Orfilia  Romero  Guzmán,  quien  funge como  defensora     de     la     sentenciada     Muñoz  Sánchez.   

Resaltó  que  hace  aproximadamente 9 años  entabló  relación de amistad íntima con la mencionada abogada, su progenitora  y   núcleo   familiar,  con  los  que  en  varias  ocasiones  ha  intercambiado  invitaciones  a  sus  residencias, al punto que «[ha]  dado consejo en problemas domésticos».   

Manifestó  que  los  sentimientos de afecto  amistad  y solidad que lo unen a la profesional del derecho Romero Guzmán y sus  consanguíneos  inició  desde  que ésta fungía como servidora judicial en ese  Distrito  Judicial  y  se  mantiene  aún  después  de su retiro para disfrutar  pensión de vejez.   

Agregó  que tuvo la oportunidad de postular  como   juez   a   la  referida  abogada  y  al  ser  coterráneos  comparten  la  organización  de  eventos  propios  de  la  región  de  donde son originarios,  situaciones  que  son conocidas por la comunidad judicial, por lo que con el fin  de  evitar  algún  malentendido que ponga en tela de juicio la transparencia de  la   justicia,  debe  ser  separado  del  conocimiento  del  presente  trámite.   

5.  El  24  de  abril  siguiente3  la  Sala  de  Decisión  conformada  por  los  Magistrados Patricia Rodríguez Torres y Leonel  Rugeles  Moreno  manifestaron  su  desacuerdo  con  las razones expuestas por el  doctor Rodríguez Cárdenas.   

Consideraron que entre dicho Magistrado   y  la  profesional  del  derecho  Orfilia  Romero  Guzmán, existe una relación  laboral  y  social  que  puede  tener cualquier funcionario con otros servidores  públicos,  en  la  que  se  departen  y comparten ideas, sin que ello genere la  amistad íntima que se pretende estructurar.   

Resaltaron que el hecho de postular como juez  a  la doctora Romero Guzmán implicaría que en todos los eventos en los que los  Magistrados   postulen   jueces,   tendían  que  declararse  impedidos,  cuando  aquéllos  con  posterioridad  y en el ejercicio profesional asuman un mandato y  asuman la calidad de parte.   

Por tal razón, ordenaron la remisión de lo  actuado    a    la    Corte   Suprema   de   Justicia   para   que   decida   el  incidente.   

CONSIDERACIONES  

1. Es competente esta Sala para pronunciarse  acerca  de  la  solicitud de impedimento planteado por el  magistrado de la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  Jorge  del Carmen Rodríguez  Cárdenas,  de  conformidad  con  el  artículo  99  de la Ley 1395 de 2010, que  modificó el artículo 341 de la Ley 906 de 2004.   

2.  Las  instituciones del impedimento y las  recusaciones  fueron  establecidas  constitucional  y  legalmente  con el fin de  salvaguardar el derecho a ser juzgado por un tribunal imparcial.   

El derecho al juez imparcial estipulado en el  artículo  209  de  la  Constitución Política, se ha concebido como componente  esencial  del debido proceso, toda vez que ante la presencia de partes parciales  se   exige  un  tercero  imparcial,  principio  de  alcance  general  que  tiene  aplicación   en   todos  los  sistemas  procesales4.   

Con  el  propósito  de  cumplir el referido  postulado,  se  han  instituido los mecanismos del impedimento y la recusación,  en   virtud   de  los  cuales  el  funcionario  judicial  se  debe  separar  del  conocimiento  de  aquellos  casos  en  donde  por estar comprometido sus propios  intereses  o haber conocido el fondo del asunto, se desdibuja el fin de la recta  administración de justicia.   

En   esa   medida,  la  finalidad  de  los  impedimentos  y  las  recusaciones  es  garantizar,  tanto  a  los  asociados en  general,   como  a  los  sujetos  que  están  legitimados  para  actuar  en  un  determinado  asunto,  que  la autoridad judicial llamada a resolver el conflicto  jurídico  sea  ajeno  a  cualquier  interés  distinto  al de administrar recta  justicia,  de manera que su imparcialidad y ponderación no estén alterados por  circunstancias externas al proceso.   

Es  de  anotar  que  en esta materia rige el  principio  de taxatividad, según el cual sólo constituye motivo de excusa o de  recusación,  aquel  que de manera expresa esté señalado en la ley, por tanto,  a  los jueces les está vedado separarse por su propia voluntad de sus funciones  jurisdiccionales,  mientras  que a los sujetos procesales no les está permitido  escoger  a  su  arbitrio  a  su juzgador, de modo que las causas que dan lugar a  separar  del conocimiento de un determinado asunto a un funcionario judicial, no  pueden  deducirse por similitud ni ser objeto de interpretaciones subjetivas, en  tanto  se  trata  de reglas de garantía en punto de la independencia judicial y  de vigencia del principio de imparcialidad del juez.   

3.  El  Magistrado  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Bogotá Jorge del Carmen Rodríguez Cárdenas, invocó la  causal  de impedimento prevista en el numeral 5º del artículo 56 de la Ley 906  de 2004, la cual prevé:   

Artículo 56. CAUSALES DE IMPEDIMENTO.   Son causales de impedimento:   

(…)  

5.  Que  exista amistad íntima o enemistad  grave  entre  alguna  de  las  partes,  denunciante, víctima o perjudicado y el  funcionario judicial.   

Lo  anterior,  debido  a  que  sostiene  una  amistad  íntima con la doctora Orfilia Romero Guzmán, quien ostenta la calidad  de    defensora    de    Érika    María    Muñoz  Sánchez dentro del proceso penal adelantado en contra  de  ésta  por  el  delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.   

Para  sustentar  la  concurrencia  en  este  asunto  de  dicha  hipótesis  normativa, el referido  funcionario            señaló:   

(…)  a raíz de mi llegada a esta ciudad,  hace  aproximadamente  nueve  años, entable relación de amistad cercana con la  doctora  Orfilia Romero Guzmán, su progenitora y su núcleo familiar, con quien  en  varias  ocasiones  hemos  intercambiado invitaciones a nuestras residencias,  por  lo que nuestra relación no es de mero trato sino de acercamiento familiar,  al punto que he dado consejo en problemas domésticos de su hogar.   

Por  manera que los sentimientos de afecto,  amistad  y  solidaridad  que  me unen con la doctora Romero Guzmán y su núcleo  familiar,  que  se  inician  desde  que  fungía  como  servidora judicial, y se  mantienen  aun  después  de  su retiro para disfrutar de la pensión de vejez y  dedicarse  al  ejercicio  como  abogada  litigante,  hace  que  sienta  un (sic)  exigencia  de  relevancia  mortal  y  lealtad  con la justicia, ante el ideal de  neutralidad  que  debe  presidir  nuestros  actos,  de  expresar la necesidad de  separarme   del   conocimiento   de   este  asunto  por  la  afectación  de  mi  imparcialidad.   

Debo señalar que aunado a lo anterior, tuve  la  oportunidad  de  postularla  como  juez,  pero  además,  por  razón de ser  coterráneos  compartimos  la  organización de eventos propios de la región de  donde  somos  originarios,  situación  reconocida en la comunidad jurídica, de  suerte  que,  a fin de evitar cualquier malentendido que ponga en tela de juicio  la  trasparencia  de  la  justicia  (…), lo más prudente es apartarme de este  asunto  en  razón  a  los sentimientos que afectan la imparcialidad que se debe  tener en la solución de los casos puestos en nuestro conocimiento.   

         Respecto  de  la  causal en planteada, la  Sala  de  Casación Penal en  providencia    CSJ    AP,   20   nov.   2013,   rad.   42698,   señaló   que   la   misma   «obedece   a  sentimientos  subjetivos  integrantes  del  fuero  interno  del  individuo,  por  lo  que  no es necesario  acompañarla con elementos de prueba que respalden su  configuración.       No      obstante,  también  se  ha  precisado  que es  insoslayable,     para     auscultar     su     eventual     concurrencia,    la  presentación de argumentos consistentes que permitan  advertir  que  el  vínculo de amistad -o enemistad de  ser  el  caso-,  cuenta  con  una  entidad  tal  que  perturba el ánimo   del  funcionario  judicial  para  decidir   de   manera  imparcial  el  asunto  sometido  a  su  conocimiento,  en  atención a circunstancias emocionales propias al ser  humano      y      aptas     para     enervar     su     ecuanimidad».    

En  estas  condiciones,  los planteamientos  esbozados  por  el  doctor  Rodríguez Cárdenas   con  dicha  finalidad,  son  válidos  para  vislumbrar la  confluencia   de   una   situación  idónea   para  pregonar  un  trato  con  la  apoderada      judicial      de     Érika      María     Muñoz   Sánchez  capaz  de  alterar  su  templanza a la hora de asumir  estas  diligencias. Lo anterior, toda vez que describe  variables  que  hacen  entrever  un  nexo  fraternal que ha perdurado durante un  considerable  tiempo,  en el cual han participado de espacios y experiencias que  trascienden      tanto     en    el  ejercicio  de sus labores funcionales  como  a  la  vida  familiar  y  personal.   

         Por  ende,  es  palmario  que  en  el sub  examine  la  manifestación  de   impedimento   no   responde   a  un  simple  acto  de  cortesía     profesional,     personal     o     social    sino    a    la  exteriorización  de  un  contexto  en  el  cual  la  transparencia    aneja    al    ejercicio   de   la  misión   pública  puede  verse   comprometida   por  los  lazos  de  solidaridad  que  han  edificado  la  relación    entre   el  funcionario   y   la  referida  profesional  derecho,  vinculo  que,  se  insiste,  trascendió   a  la  esfera  personal  y  familiar,  por  lo  que  podría verse  con  recelo la cercanía que  el    Magistrado    ostenta    hacia   la   defensora   de   la   sentenciada.   

         De  esta  forma, se vislumbra la efectiva configuración    del    supuesto    normativo   objeto   de   análisis     y,    por    tanto,    tiene    cabida    separar    del  conocimiento  del asunto al Magistrado impedido ante  la  presencia  de  un  escenario  con  la  facultad  de permear la neutralidad e  irrestricta     aplicación    del    ordenamiento  jurídico.   

Así  las cosas, se aceptará el impedimento  manifestado  por  el  magistrado  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de  Bogotá, doctor Jorge del Carmen Rodríguez Cárdenas.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.  DECLARAR  FUNDADO   el  impedimento  manifestado  por el doctor Jorge del Carmen Rodríguez Cárdenas, Magistrado del  Tribunal  Superior  de Bogotá, para conocer del recurso de apelación formulado  contra  la sentencia proferida el 6 de marzo de 2015 por el Juzgado 33 Penal del  Circuito  con  funciones de conocimiento de esta ciudad, por cuyo medio condenó  a   Érika   María   Muñoz  Sánchez  por    el    delito   de   tráfico,   fabricación   o   porte   de  estupefacientes.   

Segundo.     DEVOLVER    las  diligencias  al  Tribunal de origen, en orden a que resuelva la  impugnación mencionada.   

Tercero. Contra la  presente determinación no procede ningún recurso.   

Cúmplase.  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Fernando Alberto Castro Caballero  

Eugenio Fernández Carlier  

María    del    Rosario    González  Muñoz   

Gustavo Enrique Malo Fernández  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 Cfr.  Folios   109   a  131  –  cuaderno No.1.   

2 Cfr.  Folios  5  a  7 – cuaderno  No. 2.   

3 Cfr.  Folios   8   a   12   –  ibídem.   

4 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, decisiones del 23 de marzo y 8 de  noviembre  de  2000,  7  de  mayo de 2002, 18 de febrero de 2004, 16 de marzo de  2005,  30  de  noviembre  de  2006,  radicaciones  números 14536, 14078, 19300,  21921, 23374 y 26453, respectivamente, entre otras.     

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