AP2248-2015(45809)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado  Ponente   

AP2248-2015  

Radicación No. 45.809  

(Aprobado Acta No. 148)  

Bogotá,  D.C.,  veintinueve (29) de abril de  dos mil quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se resuelve el impedimento manifestado por el  doctor  Orlando  Echeverry  Salazar  en  su  condición de Magistrado de la Sala  Penal  del Tribunal de Distrito Judicial de Cali, quienes al amparo de la causal  8ª  del  artículo  99 de la Ley 600 de 2000, se declaró impedido para conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra la sentencia del 20 de mayo de  2013,  a  través  de  la  cual  el  Juzgado 15 Penal del Circuito de esa ciudad  condenó   a   Amanda  Orejuela  Barberi por el delito de falsedad en documento privado.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

1.  Fueron  relatados en el fallo de primera  instancia por  el Juzgado 15 Penal del Circuito de Cali, así:   

(…)  La señora  AMANDA   OREJUELA   BARBERI,  Contadora  Pública  de  profesión,  prestó  sus  servicios  a  la empresa “SERCOFUN LIMITADA – FUNERALES LOS OLIVOS”, domiciliada  en  esta  ciudad,  durante el período comprendido entre el 10 de abril, de 1995  al  28  de noviembre de 2005, desempeñando el cargo de Directora Administrativa  de  esa  entidad, tiempo durante el cual igualmente fungió como Gerente General  el señor TITO ARTURO SEVILLANO GUERRERO.   

Haciendo  un  breve  recuento de los hechos  denunciados     por    el    abogado    HENRY    COLLAZOS    ALARCON11,  en  el  año  2005,  vía internet la  Cooperativa  COOMEVA  recibió  mensajes anónimos que daban cuenta de una serie  de   actos  irregulares  que  venían  llevándose  a  cabo  por  parte  de  los  administradores  de  la  sociedad  SERCOFUN, subordinada de aquella. Con base en  esas   informaciones,   COOMEVA   procedió   a   impartir   las   instrucciones  correspondientes  a  fin  de que la Auditoría del Grupo Empresarial iniciase la  correspondiente  investigación  tendiente  a  establecer  si  efectivamente  se  estaban   presentando   las   irregularidades   anunciadas  en  los  mencionados  correos.2   

La Auditoría del Grupo Empresarial COOMEVA,  denominada  técnicamente  como  “LA  CONTRALORIA”  a través de la Auditora LUZ  STELLA  PLATA  con  el  apoyo del Grafólogo Forense OMAR ENRIQUE SUAREZ BOTERO,  durante  varios  meses  adelantaron  la gestión investigativa en las diferentes  sedes  con  las  que  cuenta  la  Sociedad  SERCOFUN LTDA, advirtiendo según su  informe  que  al interior de ésta efectivamente se venía presentando una serie  de   irregularidades,  generándose  como  resultado  de  ello  el  “Informe  de  Auditoría  Interna”  que  suscribe  el contralor del Grupo Empresarial COOMEVA,  doctor FERNANDO RADA BARONA.3   

En  ese  informe  se  enuncia  una serie de  irregularidades,   algunas   de   ellas   a   su  consideración  correspondían  estrictamente  al  campo  administrativo,  y otras que trascienden la esfera del  derecho   penal,   mismas   que   constituían   hechos  que  lesionaban  bienes  jurídicamente  tutelados,  como  la  Fe  Pública  y  el Patrimonio Económico,  situaciones  que  puntualmente  se  describen  en  el  aludido informe y que son  consignados en el escrito de denuncia (…).   

2.  El  20  de  mayo  de  20132 el Juzgado 15  Penal  del Circuito de Cali condenó a Amanda Orejuela  Barberi  a  12  meses  de  prisión  por  el delito de  falsedad   en   documento   privado.   Asimismo,  le  concedió  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena, con un periodo de prueba de 2 años.   

3.  Contra esa determinación los apoderados  de  la  sentenciada y de la parte civil (SERCOFUN Ltda.), promovieron recurso de  apelación,  razón  por  la que las diligencias fueron repartidas al Magistrado  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de esa ciudad,  Orlando Echeverry Salazar.   

4.  El  5  de  marzo  de  20153  el  referido  funcionario  judicial  invocó la causal de impedimento consagrada en el numeral  8º  del  artículo  99  de  la  Ley  600 de 2000, para conocer de la apelación  interpuesta  contra  la providencia proferida por el A  quo.   

Resaltó   que   una   vez  verificado  el  certificado  de  Cámara  de  Comercio obrante a folios 2 a 5 del cuaderno No.1,  constató  que  la persona jurídica SECOFUN Ltda. (firma que ostenta la calidad  de   parte   civil),   es  de  propiedad  de  la  Cooperativa  Financiera  Royal  «COFIROYAL»,  el  Banco  Cooperativo  de Colombia «BANCOOP» y la Cooperativa  Médica del Valle y Profesionales de Colombia «COOMEVA».   

Indicó que al ser «socio» de COOMEVA está  incurso  en  la  referida  causal,  tal  como  le  fue  reconocida  al Fiscal 62  Seccional de Cali dentro de la presente causa.   

5.  El  20  de  marzo  siguiente4  la  Sala  de  Decisión  conformada  por  los  Magistrados  Socorro  Mora  Insuasty  y Leoxmar  Benjamín  Muñoz  Alvear  manifestaron  su desacuerdo con las razones expuestas  por el doctor Echeverry Salazar.   

Consideraron  que COOMEVA es una asociación  autónoma   de  personas  agrupadas  voluntariamente,  siendo  evidente  que  en  estricto  sentido no se trata de una sociedad y menos de las que el legislador a  contemplado   como   supuesto   para  separarlo  del  conocimiento  del  asunto.   

Por tal razón, ordenaron la remisión de lo  actuado    a    la    Corte   Suprema   de   Justicia   para   que   decida   el  incidente.   

CONSIDERACIONES  

1. Es competente esta Sala para pronunciarse  sobre  la  solicitud de impedimento manifestada por el  magistrado  de  la Sala Penal del Tribunal Superior de  Cali,    Orlando  Echeverry  Salazar, de   conformidad   con   lo  establecido  en  el  artículo  103  de  la   Ley   600   de  2000.   

2.  Las  instituciones del impedimento y las  recusaciones  fueron  establecidas  constitucional  y  legalmente  con el fin de  salvaguardar el derecho a ser juzgado por un tribunal imparcial.   

El derecho al juez imparcial estipulado en el  artículo  209  de  la  Constitución Política, se ha concebido como componente  esencial  del debido proceso, toda vez que ante la presencia de partes parciales  se   exige  un  tercero  imparcial,  principio  de  alcance  general  que  tiene  aplicación   en   todos  los  sistemas  procesales5.   

Con  el  propósito  de  cumplir el referido  postulado,  se  han  instituido los mecanismos del impedimento y la recusación,  en   virtud   de  los  cuales  el  funcionario  judicial  se  debe  separar  del  conocimiento  de  aquellos  casos  en  donde  por estar comprometido sus propios  intereses  o haber conocido el fondo del asunto, se desdibuja el fin de la recta  administración de justicia.   

En   esa   medida,  la  finalidad  de  los  impedimentos  y  las  recusaciones  es  garantizar,  tanto  a  los  asociados en  general,   como  a  los  sujetos  que  están  legitimados  para  actuar  en  un  determinado  asunto,  que  la autoridad judicial llamada a resolver el conflicto  jurídico  sea  ajeno  a  cualquier  interés  distinto  al de administrar recta  justicia,  de manera que su imparcialidad y ponderación no estén alterados por  circunstancias externas al proceso.   

Es  de  anotar  que  en esta materia rige el  principio  de taxatividad, según el cual sólo constituye motivo de excusa o de  recusación,  aquel  que de manera expresa esté señalado en la ley, por tanto,  a  los jueces les está vedado separarse por su propia voluntad de sus funciones  jurisdiccionales,  mientras  que a los sujetos procesales no les está permitido  escoger  a  su  arbitrio  a  su juzgador, de modo que las causas que dan lugar a  separar  del conocimiento de un determinado asunto a un funcionario judicial, no  pueden  deducirse por similitud ni ser objeto de interpretaciones subjetivas, en  tanto  se  trata  de reglas de garantía en punto de la independencia judicial y  de vigencia del principio de imparcialidad del juez.   

3.  El  Magistrado  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Cali  invocó  la  causal  de impedimento prevista en el  numeral  8º  del  artículo  99  de  la  Ley  600  de  2000,  en los siguientes  términos:   

(…)  Que  el  funcionario  judicial…  sea socio de los sujetos procesales, del denunciante o  perjudicado  en  sociedad  colectiva,  de responsabilidad limitada, en comandita  simple o de hecho.   

Lo anterior, debido a que ostenta la calidad  de  asociado  de  la  cooperativa  COOMEVA,  la  cual  junto con otras firmas es  propietaria  de SECONFUN Ltda., empresa es parte civil dentro del proceso que se  adelanta    en    contra    de    Amanda   Orejuela  Barberi.   

La  Corte  considera  que  en  virtud  del  principio  de  taxatividad  señalado  con  anterioridad,  la  manifestación de  impedimento  invocada por el doctor Orlando Echeverry Salazar debe ser declarada  infundada,  ya  que  la  cooperativa  COOMEVA  no  hace  parte de las sociedades  indicadas   por   el  legislador  para  que  el  funcionario  sea  separado  del  asunto.   

Nótese   que  el  Decreto  4588  de  2006  «mediante  el  cual  reglamenta  la  organización y  funcionamiento  de  las Cooperativas», en el artículo  3º   se   estableció   el   objeto   social   de   las   mismas  al  siguiente  tenor:   

(…)   Son  organizaciones  sin  ánimo  de  lucro  pertenecientes al sector solidario de la  economía,  que  asocian  personas  naturales que simultáneamente son gestoras,  contribuyen  económicamente  a  la  cooperativa y son aportantes directos de su  capacidad   de   trabajo   para   el   desarrollo  de  actividades  económicas,  profesionales  o  intelectuales,  con  el  fin  de  producir  en  común bienes,  ejecutar  obras  o  prestar  servicios  para  satisfacer  las necesidades de sus  asociados y de la comunidad en general.   

Además,  los  estatutos de COOMEVA señalan  que         la        (…)        «[C]ooperativa   como   empresa   es   una  persona  jurídica  de  naturaleza  solidaria,  de  derecho  privado,  sin  ánimo  de lucro, con objeto  social  múltiple,  organizada  en  una  sola entidad jurídica para atender las  necesidades  de  sus  asociados,  mediante  concurrencia de servicios, unidad de  propósito,   dirección   y   control,   con   dirección  central  y  gestión  descentralizada,  de  número  de  asociados  y  de patrimonio social variable e  ilimitado,  regida  por  la legislación cooperativa de la economía solidaria y  el   presente   Estatuto,   denominada   COOPERATIVA  MÉDICA  DEL  VALLE  Y  DE  PROFESIONALES    DE    COLOMBIA    COOMEVA,    identificada    con    la   sigla  COOMEVA.   

          De  lo  anterior,  fácilmente  se  puede  concluir  que  el  doctor  Echeverry  Salazar no ostenta la calidad de socio «de  los  sujetos procesales, del denunciante o perjudicado en sociedad colectiva, de  responsabilidad  limitada,  en  comandita  simple  o  de  hecho»,  pues  aunque  aduce  estar  asociado a COOMEVA, dicha cooperativa no  tiene  la  misma naturaleza de aquéllas sociedades comerciales, ya que se trata  de una organización sin ánimo de lucro.   

Asimismo,  el  escrito a través del cual el  doctor  Echeverry  Salazar  manifestó la imposibilidad de conocer las presentes  diligencias  carece  de argumentación, toda vez que no le demuestran a la Corte  la  real existencia de una causal de impedimento donde se encuentre comprometido  su  criterio  y, por esa vía, afecten su imparcialidad para integrar la Sala de  Decisión   Penal  que  ha  de  conocer,  en  segunda  instancia,  la  sentencia  impugnada.   

Así   las   cosas,  no  se  aceptará  el  impedimento  manifestado  por  el  magistrado  de  la  Sala  Penal  del Tribunal  Superior de Cali, doctor Orlando Echeverry Salazar.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.  DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado por el doctor Orlando Echeverry Salazar,  Magistrado   del  Tribunal  Superior  de  Cali,  para  conocer  del  recurso  de  apelación  formulado contra la sentencia proferida el 20 de mayo de 2013 por el  Juzgado  15  Penal  del  Circuito  de  esa  ciudad,  por  cuyo  medio condenó a  Amanda  Orejuela Barberi por  el delito de falsedad en documento privado.   

Segundo.     DEVOLVER    las  diligencias  al  Tribunal de origen, en orden a que resuelva la  impugnación mencionada.   

Tercero. Contra la  presente determinación no procede ningún recurso.   

Cúmplase.  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Fernando Alberto Castro Caballero  

Eugenio Fernández Carlier  

María    del    Rosario    González  Muñoz   

Gustavo Enrique Malo Fernández  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  Para  tal efecto le fue conferido poder por parte del  señor  FERNANDO  JOSE  JARAMILLO,  en  calidad  de  representante  legal  de la  Sociedad SERCOFUN LIMITADA – FUNERALES LOS OLIVOS..   

2 Cfr.  Folios   702   a  832  –  cuaderno No.2.   

3 Cfr.  Folios   898   y  899  –  ibídem.   

4 Cfr.  Folios   901   a  905  –  ibídem.   

5 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, decisiones del 23 de marzo y 8 de  noviembre  de  2000,  7  de  mayo de 2002, 18 de febrero de 2004, 16 de marzo de  2005,  30  de  noviembre  de  2006,  radicaciones  números 14536, 14078, 19300,  21921, 23374 y 26453, respectivamente, entre otras.     

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