AP2052-2018(52769)

2018

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA  DE CASACIÓN PENAL  

LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  Ponente  

AP2052-2018  

Radicación  N° 52769.  

Acta  159.  

Bogotá,  D.C., veintitrés (23) de mayo de dos mil dieciocho (2018).  

            

I. A          S U N TO  

Decide  de plano la Sala el impedimento manifestado por la doctora LUZ EDITH  DÍAZ URRUTIA, Magistrada de la Sala Única del Tribunal  Superior de Quibdó, quien invoca la causal primera del  artículo 56 de la Ley 906 de 2004, para apartarse del  conocimiento de este asunto.  

            

II. A          N T E C E D E N T E S  

            

1. Del          escrito de acusación, se extracta que los abogados          Heidelger          Alexander López Córdoba y Franklin Copete Rodríguez,          entre los años 2012 a 2014, pretendieron que docentes del          departamento del Chocó les otorgaran poder, con el fin de          adelantar el trámite correspondiente para la reclamación          de la pensión gracia, pues les manifestaban a los educadores          que «había          un cambio en la legislación que variaba la fecha de          nombramiento para obtener beneficio, aseverando que con el cambio de          jurisprudencia, tenían derecho al emolumento todos los          docentes que habían sido nombrados hasta el año 1989».          Sin          embargo, nunca existió la citada variación del          precedente  judicial y de la ley.  

            

2. Después          de conseguir los señalados mandatos, obtuvieron, a través          de Jorge Eliecer Rentería Terán, Secretario de          Gobierno del municipio de Novita (Chocó), decretos de          nombramiento y actas de posesión, así como constancias          de tiempos de servicio y sueldos, las cuales fueron emitidas por          dicho servidor público como «fiel          copia del original»,          en los que se advertía que tales sucesos ocurrieron «antes          del 31 de diciembre de 1980 (sic)»,          situación que «NO          corresponde a la realidad laboral de los educadores, ya que todos          han manifestado que nunca han trabajado en el Municipio de Novita,          varios de ellos ni siquiera lo conocen, y en su mayoría los          nombramientos fueron con posterioridad al 31 de diciembre de 1980».  

            

3. Con          base en dichos documentos «espurios»,          los abogados presentaron reclamaciones ante la UGPP, con el          propósito de obtener el pago «irregular»          de la pensión gracia, el cual se hizo efectivo y ascendió          a la suma de $4.952.549.538,23 M/Cte, por concepto de «primera          mesada y retroactivo»,          cuyo 50% perteneció a los honorarios de los encausados.  

            

4. Luego          de adelantado el trámite procesal correspondiente, el 23 de          noviembre de 2017, el Juzgado Segundo Penal del Circuito con Función          de Conocimiento de Quibdó efectuó lectura del fallo,          en el que declaró penalmente responsables a Heidelger          Alexander López Córdoba y a Franklin Copete Rodríguez,          por los delitos de enriquecimiento          ilícito de particulares,          uso          de documento público falso,          estafa          agravada,          fraude          procesal          y cohecho          por dar u ofrecer,          al paso que les impuso pena de prisión domiciliaria por 96          meses y multa por $1.671.890.002.  

            

5. Apelada          la aludida sentencia condenatoria por el Ministerio Público y          el representante de víctimas (inconformes con el monto de la          sanción y el sitio de reclusión), correspondió          su trámite al Tribunal Superior del Distrito Judicial del          Chocó, específicamente a la Sala Única de          Decisión, de la cual hace parte la doctora LUZ EDITH DÍAZ          URRUTIA, quien se declaró impedida, razón por la que          el proceso llegó a la Corte para resolver el impedimento.  

            

III. MOTIVOS          DEL IMPEDIMENTO  

Y  TRÁMITE  

            

1. La          referida Magistrada,          mediante escrito del pasado 11 de abril, manifestó que se          encontraba impedida en el presente asunto, en atención a que          «se          evidencia que dentro de los docentes que le otorgaron poder a los          procesados y a quienes se les reconoció pensión          gracia, figura relacionada la señora Necty Cornelia Maturana          Valencia, a quien en criterio de la suscrita le asiste interés          en esta actuación penal, persona que es tía de la          suscrita, por ser hermana de mi señora madre».  

            

2. El          3 de mayo de 2018, los doctores Juan Carlos Socha Mazo y Hernando          Yara Echeverri, también integrantes de la mencionada Sala,          con ocasión del artículo          58A inciso 1º de la Ley 906 de 2004, resolvieron          no aceptar el impedimento manifestado por la aludida servidora          judicial, en atención a que:  

[S]i  bien es cierto que a la Doctora LUZ EDIT DIAZ (sic) URRUTIA la une el  tercer grado de consanguinidad con la señora NECTY CORNELIA  MATURANA VALENCIA, al no ser esta última sujeto procesal ni  interviniente en este proceso, no podría afirmarse que por el  hecho de haberle otorgado poder a los aquí procesados y por el  cual logró obtener la pensión gracia, la imparcialidad  o neutralidad que le es propia a los Funcionarios Judiciales, en este  caso a la Doctora DIAZ (sic)  URRUTIA, quede debilitada para emitir una decisión en derecho.  

            

3. Finalmente,          ordenaron el envío del proceso a la Sala de Casación          Penal de la Corte Suprema de Justicia, para que dirima, de plano, el          asunto (artículo 58A inciso 1º de la Ley 906 de 2004).  

            

IV. C          O N S I D E R A C I O N E S  

1.  En  virtud de lo establecido en el artículo 57 de la Ley 906 de  2004, modificado por el artículo 82 de la Ley 1395 de 2010, la  Sala de Casación Penal es competente para dirimir el  impedimento propuesto por la Magistrada  de la Sala Única del Tribunal Superior de Quibdó.  

2.  Ahora bien, es necesario señalar que la garantía al  debido proceso prevista en el artículo 29 de la Constitución  Política, implica el respeto y efectivo cumplimiento de todas  las prerrogativas judiciales instituidas en beneficio de las  personas.  

3.  En ese orden de ideas, la legislación procesal penal ha  establecido una serie de eventualidades que, en caso de presentarse,  dan lugar a que el funcionario que ha de conocer determinado asunto  se declare impedido para decidir o, en su defecto, sea recusado, pues  de esta manera se respeta la transparencia en el ejercicio de la  función pública.  

4.  En cuanto a las causales de impedimento, se tiene que se trata de una  institución jurídica implementada con el fin de  garantizar al conglomerado social que el funcionario judicial,  llamado a resolver el conflicto, sea ajeno a cualquier interés  distinto al de administrar una recta justicia y, en consecuencia, que  su imparcialidad y ponderación no estén afectadas por  circunstancias que no son propias al proceso.  

5.  Por tal motivo, la manifestación de impedimento del  funcionario judicial debe ser un acto unilateral, voluntario,  oficioso y obligatorio ante la concurrencia de cualquiera de las  causales que de modo taxativo contempla la ley, para negarse a  conocer de un determinado proceso, con lo cual se excluye la analogía  o la extensión en su aplicación.  

6.  Desde ahora, la Sala advierte que el impedimento formulado por la  Magistrada LUZ EDITH DÍAZ URRUTIA, es fundado, razón  por la cual deberán continuar los demás integrantes de  la Sala Única del Tribunal Superior de Quibdó, con el  trámite que se adelanta contra Heidelger Alexander López  Córdoba y Franklin Copete Rodríguez, por la presunta  comisión de los delitos de enriquecimiento  ilícito de particulares,  uso  de documento público falso,  estafa  agravada,  fraude  procesal  y cohecho  por dar u ofrecer,  con base en los siguientes motivos:  

            

7. En          este caso, la          aludida servidora judicial planteó          la circunstancia impediente consagrada en el numeral 1º del          artículo 56 de la Ley 906 de 20041,          argumentando          que su tía (Necty Cornelia Maturana Valencia), previamente le          había otorgado poder a los señalados acusados, a          efectos que le gestionaran el reconocimiento de la pensión          gracia, el cual se hizo efectivo, motivo por el cual considera que a          su familiar le asiste interés          en          dicha actuación.  

            

7. En          relación con la          causal alegada, de antaño la jurisprudencia de la Sala ha          sido insistente en precisar que:  

[E]s  aquella expectativa  manifiesta  por la posible utilidad o menoscabo,  no sólo de índole patrimonial  sino también intelectual o moral, que la solución del  asunto en una forma determinada acarrearía al funcionario  judicial o a sus parientes  cercanos,  y que, por aparecer respaldada en serios elementos de juicio,  compromete la ponderación e imparcialidad del juzgador,  tornando imperiosa su separación del proceso.2  (Énfasis  fuera de texto).  

            

9. Adicionalmente,          en pronunciamiento CSJ AP, del 25 de enero de 2004, radicado 22016,          se expresó lo siguiente:  

2.3  Entre las diversas acepciones que en la legua castellana tiene la  palabra interés, el Diccionario de la Real Academia Española3,  define las siguientes:  

-.  “Provecho, utilidad o ganancia”  

-.  “Inclinación más o menos vehemente del ánimo  hacia un objeto, persona o narración que le atrae o conmueve.”  

-.  “Intereses creados: Ventajas, no siempre legítimas, de  que gozan varios individuos, y por efecto de las cuales se establece  entre ellos alguna solidaridad circunstancial. Úsase más  frecuentemente en mala parte para designar este linaje de intereses  en cuanto se oponen a alguna obra de justicia o de mejoramiento  social.”  

De  ahí que, corresponde al recusante o quien se declara impedido  por tener interés en la actuación procesal, facilitar  los medios para que la autoridad que ha de resolver la cuestión  se forme una idea precisa con relación a los componentes  objetivos y subjetivos de ese interés.  

Vale  decir, se trata de dilucidar si la intervención del juez  recusado o impedido en el caso concreto implicaría  la obtención de un  provecho,  utilidad o ganancia,  para sí, para su cónyuge o compañero permanente,  o para  sus parientes;  o si el Juez, su cónyuge o compañero permanente, o  alguno de sus parientes en el rango que establece la ley, profesa un  sentimiento respecto de alguno de los sujetos procesales, con  suficiente intensidad para hacerle inclinar su ánimo; o si  existe un interés creado por otro tipo de circunstancias que  permita vislumbrar la ausencia de ecuanimidad. (Énfasis  fuera de texto).  

            

9. Así          las cosas, resulta claro para la Sala que el objetivo del          Legislador, al vincular el interés          en el proceso con la causal de impedimento, está orientado a          garantizar la objetividad, así como la imparcialidad, y, en          todo caso, la probidad del juez frente al desenlace de la actuación.  

            

9. De          tal manera, si el fallador, por ejemplo, se ubica cerca de alguna de          las partes, pierde precisamente la condición de          imparcialidad, que supone, ante todo, su ubicación de lejanía          y equidistancia en relación con los enfrentados.  

            

9. Sin          embargo, puede suceder también que familiares del funcionario          judicial, a pesar de no ser contendientes en determinado asunto,          tengan una expectativa          manifiesta          por la forma en que ha de resolverse el mismo, por cuanto          eventualmente serían beneficiados o perjudicados, lo que, sin          lugar a dudas, compromete la ponderación e imparcialidad del          juzgador, tornando imperiosa su separación del proceso.  

            

9. En          ese orden de ideas, se afirma que la ponderación y          objetividad de la doctora LUZ EDITH DÍAZ URRUTIA, Magistrada          de la Sala          Única del Tribunal Superior de Quibdó,          se encuentra afectada, pues, si bien es cierto que su pariente no          ostenta la calidad de parte (ente investigador, defensa y acusado) o          de interviniente (Ministerio Público y víctima) al          interior de la citada causa, también lo es que la pensión          gracia adquirida por Necty Cornelia Maturana Valencia (tía de          quien ha manifestado impedimento), fue producto del obrar de los          abogados que están siendo judicializados, lo que, en últimas,          puede redundar negativa o positivamente en los emolumentos que          recibió por concepto de «retroactivo          y primera mesada»,          así como «mesadas          posteriores»,          los cuales, a la fecha de radicación del escrito de acusación          (12 de septiembre de 2017), ascendían a la suma de          $143.129.849,374.  

            

9. Por          ende,          al encontrar la Sala que existen circunstancias que permiten          advertir que la objetividad e imparcialidad de la Magistrada LUZ          EDITH DÍAZ URRUTIA están minadas y, por consiguiente,          podría afectarse el adecuado devenir de la administración          de justicia, se declarará fundada la causal de impedimento          propuesta, se ordenará separarla          del conocimiento de este asunto y dar cumplimiento a lo previsto en          el artículo          83          de la Ley 1395 de 20105.  

V.  DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  

R  E S U E L V E  

PRIMERO:  DECLARAR  FUNDADO  el impedimento manifestado por la doctora LUZ  EDITH DÍAZ URRUTIA,  Magistrada de la Sala  Única del Tribunal Superior de Quibdó,  para  conocer las presentes diligencias. En consecuencia, separarla  del conocimiento de ese asunto y ordenar dar  cumplimiento a lo previsto en el en el artículo  83  de la Ley 1395 de 2010.  

SEGUNDO:  DEVOLVER  inmediatamente las diligencias al Tribunal de origen.  

Contra  el presente auto no procede ningún recurso.  

Comuníquese  y cúmplase.  

LUIS  ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ  LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER  PATIÑO CABRERA  

PATRICIA  SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia  Yolanda Nova García  

Secretaria  

1          ARTÍCULO          56. CAUSALES DE IMPEDIMENTO.          Son causales de impedimento: 1. Que el funcionario judicial, su          cónyuge o compañero o compañera permanente, o          algún pariente suyo dentro del cuarto grado de consanguinidad          o civil, o segundo de afinidad, tenga interés          en la actuación procesal. (Énfasis fuera de texto).  

2          CSJ AP1129-2018, reiterando CSJ AP2518-2016, CSJ AP, 17 jun. 1998,          rad. 14104; CSJ AP, 21 en. 2003, rad. 15100 y CSJ AP, 24 en. 2007,          rad. 23.542.  

3          REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario de la Lengua Española.          Editorial Espasa Calpe, Madrid, 1984.  

4          Ver folios 1 al          17 del cuaderno contentivo del escrito de acusación y, en          especial, el folio 7.  

5          Aceptado el impedimento del          magistrado, se complementará la Sala con quien le siga en          turno y si hubiere necesidad, se sorteará un conjuez.  

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