AP1537-2016(47086)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

AP1537-2016  

Radicación N° 47.086  

(Aprobado Acta N° 84)  

Bogotá,  D.  C., dieciséis (16) de marzo de  dos mil dieciséis (2016).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se  pronuncia la Sala sobre los impedimentos  expresados  por los doctores José Luis Barceló Camacho, José Leónidas Bustos  Martínez,  Fernando  Alberto  Castro  Caballero,  Eugenio  Fernández  Carlier,  Gustavo  Enrique  Malo Fernández y Luis Guillermo Salazar Otero, integrantes de  la  misma,  quienes  en virtud del presente asunto invocan la causal prevista en  el numeral 6 del artículo 99 y 228 de la Ley 600 de 2000.   

HECHOS  

El    A   quo  resumió  la  cuestión  fáctica  como  se presenta a  continuación:   

“Encontrándose  en  el  ejercicio  de  la  Alcaldía  Municipal  de  Duitama el señor GILBERTO PIZA REINA, recibió de los  señores  SIERVO  ANTONIO y JOSÉ RAMÓN JAIME DUARTE, el 10 de febrero de 1999,  la  oferta  de  un  lote de terreno ubicado en el perímetro urbano de la Ciudad  para  compra  con  el  fin  de  desarrollar  un proyecto de vivienda de interés  social,  ubicado  en  la  carrera  8ª  con calle 8ª, cuya propuesta inicial se  señaló  con  un  precio  de  $15.000 m2 -en  todo  caso  sujeto  a  negociación-  y  con un área de 18.500  m2.   

Como producto de algunos diálogos entre los  oferentes  y  el  señor  Alcalde  de  ese  entonces,  éste ordenó al Director  General  del Fondo de Vivienda Obrera de Duitama Fomvidu, JAIRO TORRES CORONADO,  procediera  a  la  negociación del predio en mención, como en efecto ocurrió,  disponiéndose  la  realización de un avalúo comercial del mismo, a través de  la  Lonja  de  Propiedad  Raíz de Boyacá, la cual designó al efecto al perito  GERMÁN  DE JESÚS GUEVARA LÓPEZ, quien el 27 de abril de 2001 emite informe en  donde     estimó     el     valor     del     predio     en    $173’270.560, para una extensión de 18.916  m2, esto es, a $9.160 el metro cuadrado.   

Posteriormente, la Junta Directiva de Fomvidu  -integrada,  además,  por  el mismo Director General de Fondo y por un delegado  del  Alcalde,  quien  la preside-, mediante Acuerdo 009 del 15 de junio de 1999,  faculta     al    aludido    Director    General    del    Fondo    ‘para realizar los trámites tendientes  a  la  negociación  y  compra de un lote de terreno ubicado en la calle 8ª con  carrera  8ª en el barrio El Progreso sector Guadalupe, de la ciudad de Duitama,  con  un  área  aproximada  de  19.034  m2,  que  será  destinado al desarrollo de un programa de vivienda de  interés             social’.   

Aun  cuando  el predio había sido adquirido  por  los  hermanos  JAIME  DUARTE  por  la  suma  de  setenta  millones de pesos  ($70’000.000.oo), el 6 de  agosto  de  1998,  en  extensión  de  ‘18.500            m2’  aproximadamente,  el  16 de junio de  1999,  se  suscribe  el  contrato  de  promesa  de  compraventa, acordándose la  adquisición   para   el  Municipio  de  un  área  de  16.508.62  m2,   por  la  suma  de  $139’993.097,  a  precios  de  $8.450  cada  m2.   Suscribiéndose  la  escritura correspondiente el 31 de diciembre de 1999.   

El   terreno   adquirido,   por  presentar  pendientes  de  diverso  grado,  entre el 20 y el 45%, debió ser sometido a una  serie  de  trabajos  de  remoción  de  tierras, terraceo, con las consiguientes  obras  civiles  para estabilización, tales como muros de contención y muros de  cimentación   de   alguna   altura,   con  el  consiguiente  relleno,  para  la  construcción  de las viviendas, fue destinado a la edificación de viviendas de  interés  social  tipo I, en un área correspondiente aproximadamente al 25% del  total,  destinando  una  parte  del mismo a zonas verdes y áreas de recreación  –fuera    de    los  correspondiente   a   la   construcción  de  vías  de  tránsito  vehicular  y  peatonal”.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

         

1.  Se decantó por  la  Corte  en  providencia de casación del 25 de septiembre de 2013, el proceso  penal de la siguiente manera:   

«Denunciados  los  hechos anteriores por la  Contraloría  Municipal  de Duitama (Boyacá), el 5 de mayo de 2000 la Fiscalía  8ª  Seccional  de  esa  población  ordenó la apertura de la instrucción y la  vinculación  de  JAIRO  TORRES CORONADO,  quien  fue  escuchado  en  indagatoria  el  5 de marzo de 2001, en  tanto,  su  situación  jurídica  se  definió  el 20 de los mismos mes y año,  absteniéndose  el  ente  instructor de aplicarle medida de aseguramiento por su  probable  participación  en la conducta punible de contrato sin cumplimiento de  requisitos legales.   

Con resolución del 13 de febrero de 2002, la  Fiscalía  12  Seccional  de  Duitama  -a  la  que le fue reasignado el asunto-,  dispuso  vincular  a  Gilberto  Piza  Reina,  Siervo Antonio Jaime Duarte, José  Ramón  Jaime  Duarte  y  Germán Guevara López, cuyas injuradas se adelantaron  entre el 12 y el 23 de marzo de esa anualidad.   

Mediante  pronunciamiento  del  11  de abril  siguiente,   el  ente  instructor  resolvió  la  situación  jurídica  de  los  mencionados  y  adoptó  otras  decisiones, a saber: (i) aseguró con detención  preventiva,  sin derecho a libertad, a PIZA REINA, por los ilícitos de interés  indebido  en  la celebración de contratos, peculado por apropiación y tráfico  de  influencias  de  servidor  público;  (ii)  impuso  idéntica  medida  a los  hermanos  Jaime  Duarte, por los delitos de interés indebido en la celebración  de  contratos, y peculado por apropiación; (iii) aplicó detención preventiva,  sin    el   beneficio   excarcelatorio,   a   TORRES  CORONADO,  por  las  conductas  punibles  de  interés  indebido  en  la  celebración  de  contratos  y  contrato  sin  cumplimiento de  requisitos legales; (…).   

La anterior determinación fue confirmada por  la  Fiscalía delegada ante los Tribunales Superiores de Santa Rosa de Viterbo y  Yopal  mediante  proveído  del  12  de  junio  posterior, en el que simplemente  modificó  la  imputación  jurídica respecto de TORRES CORONADO, eliminando el  ilícito de interés indebido en la celebración de contratos.   

(…)  

Clausurada la fase sumarial el 4 de junio de  2004,  la  Fiscalía  calificó  su  mérito  el 17 de febrero de 2005, en estos  términos:  (i) profiriendo resolución de acusación en contra de GILBERTO PIZA  REINA  por  los  delitos  de  interés indebido en la celebración de contratos,  peculado  por  apropiación  y  tráfico  de  influencias  de servidor público;  Siervo  Antonio Jaime Duarte, José Ramón Jaime Duarte y Germán Guevara López  por  las  dos  primeras  conductas punibles mencionadas; y JAIRO TORRES CORONADO  por  el  ilícito  de  contrato  sin  cumplimiento de requisitos legales; y (ii)  precluyendo  la  instrucción  a  favor  de  Guevara  López  por  el  delito de  favorecimiento   y   de   Eduardo  Salcedo  Gaviria  por  la  totalidad  de  los  comportamientos delictivos que motivaron su vinculación.   

El   pronunciamiento   calificatorio   fue  confirmado  en  decisión de segunda instancia emitida por la Fiscalía delegada  ante  los  Tribunales  Superiores  de  Santa  Rosa  de Viterbo y Yopal, el 19 de  octubre de 2005.   

El  conocimiento de la etapa de la causa fue  inicialmente  asumido  por  el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Duitama,  despacho  que luego de surtir el traslado regulado en el artículo 400 de la Ley  600  de  2000  y realizar la audiencia preparatoria el 11 de septiembre de 2006,  remitió  la  actuación  a  su  homólogo  Segundo,  encargado  de  celebrar la  diligencia  pública  de  juzgamiento  –en  sesiones  del  26  de  febrero  y  30  de julio de 2008, y 18 de  febrero  y  24 de abril de 2009- y dictar sentencia el 3 de noviembre siguiente,  en  la  cual,  entre  otras  determinaciones:  (…)  (ii) Condenó al sindicado  TORRES   CORONADO  por  la  conducta  punible  de  interés ilícito en la celebración de contratos, por el  cual  le  aplicó  las  sanciones  principales  de  54 meses de prisión y multa  equivalente       a      25      smlmv.(…).»1   

2. La sentencia de condena fue apelada por la  defensa  de  todos los procesados, la cual fue resuelta con providencia del 7 de  marzo  de  2013 de la Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo,  la que confirmó parcialmente el fallo de instancia.   

Aclaró  que  la  condena  para Torres  Coronado procedía por el delito de  contrato  sin  cumplimiento de requisitos legales, quedando la misma pena que le  fuera  impuesta por el A quo y  ordenó  la  compulsa  de  copias  por  el  delito  de  celebración indebida de  contratos.   

En   la  misma  oportunidad,  el  Tribunal  Ad  quem declaró prescritas  las  acciones penales y cesó el procedimiento respecto de los sindicados Siervo  Antonio y José Ramón Jaime Duarte.   

3. Contra la sentencia del Tribunal Superior  de  Santa  Rosa  de  Viterbo,  los  defensores de Jairo  Torres  Coronado  y  Gilberto  Piza  Reina presentaron  recursos  extraordinarios  de  casación,  los  cuales fueron inadmitidos por la  Corte, en providencia de 25 de septiembre de 2013.   

4.  El  5  de  noviembre de 2015 se presenta  demanda    de    revisión   por   el   apoderado   judicial   de   Jairo    Torres    Coronado,  con  fundamento en la causal segunda del  artículo 220 de la Ley 600 de 2000.   

TRÁMITE  ANTE  LA  CORTE  Y  SOLICITUD  DE  IMPEDIMENTO.   

4.1.  Asignado inicialmente el conocimiento  del   asunto   al   Magistrado  José  Luis  Barceló  Camacho,    mediante    auto    del    18   de   noviembre   de  2015  suscrito  igualmente  por  los  honorables José Leónidas Bustos  Martínez,  Fernando  Alberto  Castro  Caballero,  Eugenio  Fernández  Carlier,  Gustavo  Enrique  Malo  Fernández  y  Luis  Guillermo Salazar Otero,   se  remitió  a  este  Despacho  por  haberse    declarado    los   referidos,       impedidos       para  participar  en  la discusión y adopción de la decisión que  deba  proferirse  dentro  de  la  demanda  de revisión interpuesta a nombre del  penado,   de   conformidad   con  el  numeral  6  del  Artículo  99    y    228   de   la   Ley   600   de  2000.   

En efecto, manifiestan los peticionarios que  el    25    de    septiembre    de    2013   (radicado   42.276)  fueron  integrantes  de la Sala donde se inadmitió la demanda de  casación  presentada  por el defensor de Jairo Torres  Coronado2   

CONSIDERACIONES  

1.  En  primer  término,   debe  señalarse  que  a  la  Corte  le  asiste  la  atribución  de  pronunciarse  sobre  el  impedimento expresado por los  magistrados   José   Luis  Barceló  Camacho,  José  Leónidas   Bustos   Martínez,   Fernando  Alberto  Castro  Caballero,  Eugenio  Fernández  Carlier,  Gustavo  Enrique  Malo Fernández y Luis Guillermo Salazar  Otero,  integrantes de la Sala de Casación Penal, de  conformidad  con  lo  establecido  en  los  artículos  103 y 104 del Código de  Procedimiento  Penal de 2000, normatividad aplicable a este caso, por ser la que  rigió  el proceso penal impulsado contra Jairo Torres  Coronado.   

2.  Ahora  bien,  respecto   de   lo   que  es  materia  de  controversia,  la  Sala  en  diversas  oportunidades  ha  señalado  que  los  institutos  de  los  impedimentos  y las  recusaciones  tienen  una  clara  fuente  constitucional,  pues,  de un lado, el  artículo  228  de la Carta Política dispone que la administración de justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son independientes, y, de otro, el  artículo  230  de  la  misma  prevé  que  en sus providencias los jueces sólo  están sometidos al imperio de la ley.   

En    desarrollo    del    principio   de  imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales, la legislación procesal ha previsto una  serie  de  causales  de  orden  objetivo y subjetivo por virtud de las cuales el  juez   debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando  a  las  partes,  terceros,  demás  intervinientes  e  incluso  a  la  comunidad  en  general, la  transparencia   y   rigor   que   deben   presidir   la   tarea  de  administrar  justicia.   

3. Empero, como a  los  jueces  no  les  está  permitido  separarse  por su propia voluntad de las  funciones  que  les han sido asignadas, y a las partes no les está dado escoger  libremente  la  persona  del  juzgador,  las  causas que dan lugar a separar del  conocimiento  de  un caso determinado a un juez o magistrado no pueden deducirse  por  analogía, ni ser objeto de interpretaciones subjetivas, en cuanto se trata  de reglas con carácter de orden público.   

El legislador señaló de manera expresa las  circunstancias   fácticas   que   impiden  que  un  funcionario  judicial  siga  conociendo   de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal  imparcial (CSJ AP, 19 oct 2006, Rad. 26.246; CSJ AP, 19 nov 2009, Rad.  33.091; y CSJ AP, 25 sept 2013, Rad. 41.762).   

4. Son, estos, los  parámetros  que  han de gobernar el examen de lo postulado por los magistrados      solicitantes      del      impedimento,  conforme  los  hechos  y fundamentos jurídicos que sustentan la  manifestación  conjunta  para separarse del conocimiento del asunto, los cuales  desde ahora se estiman como procedente.   

Lo  anterior,  deriva  en  el  examen  de la  sentencia  de  casación  proferida  por  la  Corte  el 25 de septiembre de 2013  dentro  del  proceso  radicado  bajo  el  número 42.276, mediante el cual no se  casó   la   sentencia   condenatoria  emitida  contra  el  citado  Jairo  Torres  Coronado,  y,  por  cuanto  fueron los funcionarios antes nombrados quienes lo suscribieron.   

5. En consecuencia,  se  evidencia  la causal impeditiva del numeral 6 del artículo 99 de la Ley 600  de  2000,  así,  como  la  especial de inhibición prevista en el artículo 228  Ibídem, la cual preceptúa:  “no  podrá intervenir en  el  trámite y decisión de esta acción ningún magistrado que haya suscrito la  decisión   objeto   de   la  misma”,  como  lo  ha  reconocido la Sala entre otros, en CSJ AP 3 mar. 2008.  Rad.   28715,  CSJ  AP  14.  Abr.  2010.  Rad.  33904  y  CSJ  AP031 de 2016(rad.  46818).   

En  efecto,  frente al motivo específico de  impedimento  del  artículo 228 de la ley adjetiva penal antes mencionada, viene  reiterando la Corte:   

«El  sentido de la preceptiva del artículo  228  es  claro,  por  tanto,  le  está  vedado  al funcionario que suscribe una  providencia  decidir  sobre  la  legalidad  de la misma en sede de revisión, de  esta   manera   se  preserva  la  imparcialidad  que  tutelan  las  causales  de  impedimento». (CSJ AP. 7 may. 2009. Rad. 31140)   

En  el presente caso, si bien la providencia  que  inadmite  la demanda de casación, del 25 de septiembre de 2013, no aparece  comprendida  como  objeto  de  la demanda impetrada, dicha decisión conforma un  todo  con  aquellas  sentencias  que han sido objeto de la acción de revisión.   

En  similar  solicitud de impedimento de los  magistrados de la Sala, sostuvo la Corporación,   

« Como es evidente que en el presente asunto  la  acción de revisión incoada por el defensor especial del señor (…) recae  sobre  la  referida providencia de esta Sala de fecha 29 de mayo de 2013, merced  a  la  cual  no se casó el fallo de segunda instancia proferido por el Tribunal  Superior  de  Tunja,  la  cual  fue suscrita por los mencionados Magistrados, es  claro  que  se hace patente la causal de impedimento que invocan.».  (CSJ  AP4765-2014.  18 Ago. 2014. Rad.  42471)   

En  consecuencia,  conforme  el artículo 99  numeral  6  y   228  de  la Ley 600 de 2000, la Corte declarará fundado el  impedimento   y  separará  a  los  aludidos  funcionarios  del  conocimiento  y  decisión  del  asunto,  por cuanto suscribieron la sentencia cuestionada dentro  de la presente acción.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

     

I. RESUELVE     

DECLARAR FUNDADO el  impedimento  expresado  por  los  Magistrados José Luis Barceló Camacho, José  Leónidas   Bustos   Martínez,   Fernando  Alberto  Castro  Caballero,  Eugenio  Fernández  Carlier,  Gustavo  Enrique  Malo Fernández y Luis Guillermo Salazar  Otero,  para  el trámite y  definición  de  la  acción  de  revisión  presentada a nombre del sentenciado  Jairo   Torres   Coronado.   

Como  consecuencia, de la decisión adoptada  se dispone separarlos del conocimiento de este asunto.   

Comuníquese y cúmplase.  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado  

Patricia Salazar Cuellar  

Magistrada  

José Francisco Acuña Vizcaya  

conjuez  

Luis Bernardo Alzate Gómez  

conjuez  

Alejandro David Aponte Cardona  

conjuez  

Alfonso Daza González  

conjuez  

Mauricio Luna Bisbal  

conjuez  

Yesid Viveros Castellanos  

conjuez  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria.    

1 CSJ  AP 25 sep. 2013. Rad. 42276   

2 Folio  172 cuaderno de revisión de la Corte.     

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