AP1500-2017(49240)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado ponente  

AP1500-2017  

Radicación N° 49240  

(Aprobado mediante Acta No. 77)  

Bogotá  D.  C., ocho (8) de marzo de dos mil  diecisiete (2017).   

Procede  la  Corte  a  resolver  acerca de la  petición  de  pruebas  formulada  por  el  representante judicial del ciudadano  español   FRANCISCO   JAVIER   OUBIÑA   MAGARIÑOS,   quien  es  reclamado  en  extradición por el Gobierno de República Dominicana.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Notas  Diplomáticas        Nos.        ERD/COL-401-161     y    402-162  de  2  y 5 de  septiembre  de  2016,  respectivamente,  el Gobierno de la República Dominicana  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano  español  FRANCISCO  JAVIER  OUBIÑA  MAGARIÑOS,  requerido  para  comparecer a  juicio  por  delitos  relacionados con lavado de activos y narcotráfico ante el  Juez  Coordinador  de  los  Juzgados de la Instrucción del Distrito Nacional en  Funciones   de   Juez   de   la   Instrucción  de  Santo  Domingo  -República Dominicana-.   

2.  El  ciudadano  mencionado  fue  capturado  el  30  de agosto de 20163,  por  miembros de la Policía  Nacional  en  el  municipio  de  Chinácota  (Norte de  Santander),  en  cumplimiento  de  la Circular Roja de  Interpol          No.          A-6632/7-20164.   Luego,  a  través  de  la  resolución  de  6  de  septiembre  de ese año, el Fiscal General de la Nación  decretó  la  captura  del requerido con fines de extradición, cuya providencia  fue        notificada        a        cabalidad5.   

3. El 28 de octubre  del  año  anterior,  mediante  Nota  Verbal  No.  ERD/COL-511-16 la Embajada de  República  Dominicana  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de  OUBIÑA  MAGARIÑOS6.   

4.  A  su  vez, la  Directora  de  Asuntos  Jurídicos Internacionales de la Cancillería con oficio  DIAJI   No.   2592   de   28   de  octubre  de  20167,  dirigido  su  homólogo  del  Ministerio  de  Justicia y del Derecho conceptuó que el tratado aplicable entre  las   partes,   corresponde   al   «Convenio  sobre  Extradición»,  adoptado  en  Montevideo  el  26  de  diciembre de 1933.   

6. Por su parte, la  Jefe  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y del  Derecho,   con   oficio  No.  OFI16-0030498-OAI-11008,  remitió a esta Corporación  la solicitud de extradición con la documentación reunida.   

7.  Una vez la Sala  reconoció   personería  para  actuar  al  defensor  de  oficio  del  requerido  FRANCISCO  JAVIER OUBIÑA MAGARIÑOS, ordenó surtir el respectivo traslado para  la  solicitud  de  pruebas,  previsto  en  el  artículo  500  de  la Ley 906 de  20049.   

PETICIONES  PROBATORIAS   

1. El defensor del  requerido  indicó  que  con  la  finalidad  de demostrar la improcedencia de la  extradición      resulta      pertinente     y     conducente:     (i) solicitar a la Fiscalía General de la  Nación  informe si tiene o ha tenido procesos penales contra OUBIÑA MAGARIÑOS  clase    de    proceso,    delito    y    su    estado    actual,   (ii)  requerir  a la Oficina de Migración  las   respectivas   certificaciones   sobre   los  movimientos  migratorios  del  implicado,  y  (iii) oficiar a  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  para  que  determine  la plena  identidad.   

Además,  solicitó  tener  como  prueba los  pasaportes  PAA527933,  AAG349988 y AAB937835 que figuran a nombre del requerido  con  Número Nacional de Identidad Español 76869163-N, la Notificación Roja de  INTERPOL  No.  A-6632/7-2016 de 20 de julio de 2016 y la orden de detención No.  0329 de 29 de abril de ese mismo año.   

          2.  Por  su  parte, el Ministerio Público  manifestó    que    no   se   hace   necesario   promover   la   práctica   de  pruebas.   

CONSIDERACIONES   

1.  De conformidad  con  el  concepto  rendido por el Ministerio de Relaciones Exteriores es preciso  aplicar  a  este  caso el Convenio de Extradición, suscrito en Montevideo el 26  de  diciembre  de 1933, aprobado en nuestra legislación interna mediante la Ley  74 de 1935, por el que las Altas Partes Contratantes se obligan:   

[A]   entregar,   de   acuerdo   con  las  estipulaciones  de  la  presente  Convención, a cualquiera de los otros Estados  que  los  requiera,  a  los  individuos  que se hallen en su territorio y estén  acusados  o  hayan  sido  sentenciados, siempre que concurran las circunstancias  siguientes:   

a).   Que   el  Estado  requirente  tenga  jurisdicción  para  juzgar  el  hecho  delictuoso  que  se  imputa al individuo  reclamado.   

b).  Que el hecho por el cual se reclama la  extradición  tenga  en  carácter  de  delito  y  sea punible por las leyes del  Estado  requirente y por las del Estado requerido con la pena mínima de un año  de privación de la libertad.    

2. Por consiguiente,  la  solicitud probatoria debe estar subordinada a los requerimientos estipulados  en   tal   Acuerdo   binacional,   los  cuales  se  condensan  de  la  siguiente  forma:   

(i) Que el pedido de  extradición  se haya formulado por vía diplomática,  «y,  a  falta de éste, por los agentes consulares o directamente de Gobierno a  Gobierno»  (inciso  1°,  artículo  5° Convenio de  Extradición).   

(ii) Que, en el caso  de  personas acusadas, se acompañe copia auténtica de la orden de detención y  «una     relación     precisa     del     hecho  imputado»     (literal     b,    artículo    5°  ibidem).   

(iii) Que se aporten  copias   de   los  textos  legales  que  tipifiquen  la  conducta,  «así como de las leyes referentes a la  prescripción   de   la   acción   o  de  la  pena»  (ibidem).   

(iv)   Que   se  suministren   los   datos  necesarios  que  permitan  identificar  al  individuo  reclamado     (literal     c,     artículo    5°  ibidem).   

(v) Que la conducta  por  la  que  se  formula el requerimiento tenga prevista una pena mínima de un  año   de  privación  de  la  libertad  (literal  b,  artículo 1° ibidem).   

(vi)  Que no esté  prescrita  la acción o la pena «según las leyes del  Estado  requirente  y  del  requerido  con  anterioridad  a  la  detención  del  individuo        inculpado»        (literal       a,       artículo      3°      ibidem).   

   

(vii) Que no se haya  ejercido    previamente   la   jurisdicción   en   relación   con   el   mismo  hecho  «que se le imputa y  en  el  cual  se  funda  el  pedido  de extradición».  (literal         c,        ibidem).   

(viii)  Que  no se  proceda  por  un  delito  político  o  de connotación militar, ni que resulten  conexos,  o  contra  la  religión (literales e. y f.,  ibidem).   

3.  Además,  el  artículo  8° del Convenio aplicable, prevé que «el  pedido  de  extradición  será resuelto de acuerdo con la legislación interior  del  Estado  requerido  (…)».  Por  ende,  también  resultan  aplicables,  en estos debates probatorios, las disposiciones de la Ley  906 de 2004 que no se opongan al Acuerdo.   

La aducción de pruebas debe estar orientada  a  demostrar  los puntuales aspectos a verificar por parte de Sala al momento de  emitir  el  respectivo  concepto,  en  este  caso,  de cara a las exigencias que  prevé el tratado internacional aplicable.   

Por  consiguiente,  si  los medios de prueba  impetrados   no   guardan   relación  con  tales  temas,  versan  sobre  hechos  notoriamente    impertinentes    o    carecen    de    utilidad,    deben    ser  desestimados.   

Para  el  efecto, deberán tenerse en cuenta  las  pautas  generales que reglamentan el recaudo probatorio en el procedimiento  penal,  imponiéndose  el análisis de la conducencia, pertinencia y utilidad de  los  medios  de convicción pretendidos, dados los hechos por los que se reclama  la  extradición,  pues de lo contrario, conforme al artículo 359 de la Ley 906  de  2004,  se  dispondrá  «la exclusión, rechazo o  inadmisibilidad  de  los  medios  de  prueba  que, de conformidad con las reglas  establecidas  en  este código, resulten inadmisibles, impertinentes, inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a  probar  hechos notorios o que por otro motivo no  requieran prueba».   

4.   Visto   lo  anterior,  procede  la  Sala a analizar, si en el caso concreto las pretensiones  de  la defensa resultan admisibles por encontrarse relacionadas con los aspectos  a  evaluar  por  esta  Sala  para  la  procedencia  o  no de la extradición del  requerido,  según  el Convenio de Extradición de Montevideo de 26 de diciembre  de    1933,   suscrito   entre   República   Dominicana   y   Colombia,   entre  otros.   

4.1.  En  primer  lugar,  solicita  el  defensor  del  ciudadano español FRANCISCO JAVIER OUBIÑA  MAGARIÑOS  que se oficie a la Fiscalía General de la Nación a fin que informe  si  contra  el implicado se adelanta proceso penal o investigación alguna en su  contra.   

La finalidad de tal pretensión probatoria es  determinar  si  contra el requerido se ha ejercido o no, de manera preliminar en  Colombia,  jurisdicción  en  relación  con  los  hechos  que motivan el pedido  diplomático,  siendo  ese uno de los ítems a analizar al momento de determinar  la  procedencia  de  la extradición, ya que el literal c) del artículo 3º del  convenio aplicable, prevé:   

El  Estado  requerido no estará obligado a  conceder la extradición:   

(…) c) Cuando el  individuo  inculpado haya sido o esté siendo juzgado en el Estado requerido por  el  hecho  que  se  le  imputa  yu en el cual se funda el pedido de extradición  (…).  (Negrilla fuera de  texto)   

Sin  embargo,  ha  sido postura imperante de  esta  Corte que cuando se pretenda probar la supuesta vulneración del principio  del  non bis in ídem, quien  alegue  la  existencia de un proceso penal en Colombia por hechos que motivan el  pedido  de  extradición,  debe solicitar la práctica de los medios probatorios  idóneos   con  una  concreción  tal,  que  permita  inferir  de  antemano  tal  situación,   cuya  verificación  está  sujeta  a  los  siguientes  términos:   

[E]l   imperativo   de   verificar   esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe evidencia que apunte  a  demostrar  la  eventual lesión del derecho fundamental al debido proceso por  desconocimiento  del  principio  de cosa juzgada, en la medida que el afectado o  su  defensor  informen  que  el  asunto  fue investigado y juzgado en Colombia y  suministren   la   información   relacionada  con  las  autoridades  judiciales  colombianas  que  hubieren  conocido  de la actuación; o que por cualquier otro  medio  fundadamente  se  pueda suponer el ejercicio previo de jurisdicción, por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de libertad y resulte necesario establecer la razón por la  cual  se  dispuso  la  limitación  de  ese  derecho  al requerido. (Cf.  CSP  AP,  6  Ago. 2009, rad.31.951 CSJ AP, 18 Nov. 2009, rad.  32.494, entre otras)   

Es  decir, no basta mencionar un hipotético  juzgamiento  previo,  se  debe  aportar información concreta sobre la autoridad  que  adelantó  el proceso, a efecto que la Colegiatura cuente con los elementos  necesarios   para  establecer  la  posible  transgresión  o  no  del  principio  non bis in ídem.   

En  este  asunto, la petición probatoria se  sustenta  en  el  simple  interés  del  defensor  de  FRANCISCO  JAVIER OUBIÑA  MAGARIÑOS  de  averiguar  si  existen procesos penales contra el implicado, sin  que   en  momento  alguno  aportara  información  específica  que  indique  la  verdadera   existencia   de  los  mismos,  ni  los  delitos  implicados,  o  las  autoridades  judiciales  que  adelantaron tales, si concluyeron con sentencia en  firme  o  con  una decisión de idéntico valor vinculante también en firme, lo  cual  conduce  a  concluir  que tal pretensión probatoria deviene impertinente.   

En  otras palabras, tal solicitud probatoria  referida  a  constatar  si  contra  el  requerido se adelanta o adelantó alguna  investigación  penal, no permite identificar las actuaciones concretas respecto  de  las  cuales  pretende  obtener  información y dentro del expediente tampoco  existe   alguno   sobre   el   particular,   lo   que   conduce   a   negar   su  práctica.   

4.2.  En  segundo  lugar,   la   defensa  requiere  como  elemento  de  prueba  que  se  oficie  al  Departamento   de  Migración  para  conocer  los  movimientos  migratorios  del  implicado;   sin   embargo,  tampoco  se  aprecia  la  utilidad  que  brindaría  establecer  tal  información,  ya que la misma no ofrece una argumentación que  evidencie   la   relación  que  tendría  el  particular  con  los  parámetros  establecidos  en  el  tratado  aplicable  en  que  se desenvuelve el concepto de  extradición.   

En realidad, las pruebas que se solicitan no  están  orientadas  a dilucidar los aspectos objeto de análisis por parte de la  Sala  para conceptuar la extradición, sino que hacen parte de generalidades que  la   defensa   considera   relevantes  para  la  demostración  de  ausencia  de  responsabilidad  penal del requerido en el asunto penal por el que es solicitado  por  el  Gobierno de República Dominicana, siendo ese  un  aspecto  ajeno  de  pronunciamiento  por  parte  de  esta Sala, ya que ello,  además   de   superar   las  exigencias  previstas  en  el  Convenio  aplicable  implicaría   una   intromisión   indebida   en  la  autonomía  de  la  justicia  de  otro  país  y  de  la  soberanía estatal del  mismo.   

4.3.  Esa  misma  suerte  corre  el  tercer  pedido  probatorio,  de  oficiar  a la Registraduría  Nacional  del  Estado Civil para que determine la plena  identidad  del solicitado, cuando ese es un aspecto que debe demostrar el Estado  requirente  con  la  documentación que acompañe el pedido diplomático, según  el  literal  c)  del  artículo  5°  del tratado internacional, menos cuando se  advierten  elementos  dirigidos  a acreditar tal ítem, los cuales serán objeto  de pronunciamiento al momento de emitir el respectivo concepto.   

5. Por lo demás,  frente  al  requerimiento  de  la  defensa  sobre  los  pasaportes                  PAA52793310,     AAG34998811     y  AAB93783512  que  figuran  a  nombre  del  requerido  con  Número  Nacional de  Identidad         Español         76869163-N13,  la  Notificación  Roja de  INTERPOL  No.  A-6632/7-2016  de  20 de julio de 201614  y  orden  de detención No.  0329    de    29    de    abril    de    ese   año15,         emitidas  por  las  autoridades dominicanas contra el requerido, no  resulta  necesario  impartir  determinación  alguna,  en la medida en que tales  piezas  procesales obran dentro de la documentación allegada por la Embajada de  la  República  Dominicana  como  soporte al pedido de extradición de FRANCISCO  JAVIER  OUBIÑA  MAGARIÑOS,  las  cuales eventualmente, en el concepto a emitir  por  esta  Sala,  tendrán el valor probatorio que ameriten de cara a satisfacer  los     requerimientos     exigidos     por     la    normatividad    binacional  aplicable.   

En  consecuencia,  al  ser  las  peticiones  probatorias  elevadas por la defensa genéricas y manifiestamente improcedentes,  no se accederá a las mismas.   

5.  La  Corte  no  observa necesidad de evacuar pruebas de oficio.   

6. Ejecutoriada esta  decisión,  córrase  traslado a los intervinientes por el término de cinco (5)  días,  para  la  presentación de los correspondientes alegatos, de conformidad  con  lo  señalado  en  el  inciso  3°  del  artículo  500  de  la  Ley 906 de  2004.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1. NO ACCEDER a la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por el defensor del ciudadano español  FRANCISCO   JAVIER   OUBIÑA  MAGARIÑOS, por las razones expuestas.   

2.  No se decretan  pruebas de oficio.   

3.  En firme esta  providencia,  por  Secretaría  córrase  traslado  por el término de cinco (5)  días a los intervinientes, para que presenten alegatos.   

Contra  esta providencia procede el recurso  de reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER     

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Folios  67 carpeta adjunta No. 1.   

2 Folio  85 ibidem.   

3 Folio  13 carpeta adjunta No. 1.   

4 Folio  7 ibidem.   

5 Folio  60 ibidem.   

6 Folio  94 ibidem.   

7 Folio  92 ibidem.   

8 Folio  1 cuaderno Corte.   

9 Folio  12 ibidem.   

10  Folio 9 carpeta adjunta No. 1   

11  Folio 10 ibidem.   

12  Folio 11 ibidem.   

13  Folio 8 ibidem.   

14  Folio 7 carpeta adjunta No. 1   

15  Folio 40 ibidem.     

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