AP1092-2017(49366)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO   

Magistrado  Ponente   

AP1092-2017   

Radicación    N°  49366   

(Aprobado  acta  Nº 50)   

          Bogotá,  D.  C.,  veintidós (22) de febrero de dos mil diecisiete  (2017).   

         La  Corte  resuelve el recurso de reposición interpuesto en contra  del  auto  proferido  el  25  de  enero del año en curso, a través del cual se  inadmitió  la  demanda  de  revisión  allegada por el defensor de NUMA    POMPILIO    CORTÉS    MENDOZA.   

A N T E C E D E N T E S  

         1.  Mediante  fallo emitido el 16 de diciembre de 2013, el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá declaró penalmente responsable a  NUMA    POMPILIO    CORTES    MENDOZA   de    los   delitos   de   concierto   para   delinquir   agravado,  desplazamiento forzado y secuestro extorsivo.   

         2.  Contra  esta  determinación  su  defensor  público  interpuso  acción  de revisión que fue inadmitida por la Sala con auto del 25 de enero de  2017,  toda  vez  que  no  se  sujetó  a  los  postulados formales que rigen la  presentación  del  respectivo libelo, esto es, no aportó las pruebas nuevas en  las  que amparó su reclamo (artículo 192, numeral 3º, de la Ley 906 de 2004),  procediéndose,   en  consecuencia,  conforme  el  artículo  195,  inciso  3º,  ibídem.   

         3.  Una  vez  notificado  este pronunciamiento fue impugnado por el  profesional  del derecho en cuestión quien, por vía de la reposición, aclaró  algunas  observaciones  que se le hicieron en el auto inadmisorio y precisó que  lo  que  pretende  con  la  revisión no es demostrar hechos nuevos “sino  la  no  participación del señor poderdante en los hechos  que  fueron objeto de la sentencia condenatoria”, de  ahí  que  haya  deprecado  la  práctica  de  pruebas para mostrar su inocencia  “tal  y como me lo ha manifestado por varios medios  de    comunicación    tanto    verbales    como    escritos”,    contexto  que  motivó  “la solicitud a  la Defensoría del Pueblo para presentar la acción”.   

         De  esta  forma,  después  de  señalar  las  dificultades para el  recaudo  de los testimonios impetrados por tratarse en ciertos casos de personas  privadas  de  la libertad y de destacar la necesidad de velar por la garantía a  la  contradicción, insistió que la Corte es la llamada a efectuar su práctica  con    miras    a    que    “dicte    una   nueva  sentencia”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

         1.  El  recurso  que  concita  la atención de la Sala, en lugar de  plantear  argumentos  idóneos  que develen fehacientemente un eventual yerro en  la  decisión  cuestionada  y  que  de modo imperioso conduzca a su reposición,  procura  subsanar  las falencias que condujeron a la determinación adoptada sin  consideración  a  la  finalidad  que  orienta  esta  modalidad de impugnación.   

         Lo  anterior,  porque  la  reposición  no está concebida para que  sean  corregidas  las  imprecisiones  detectadas  en  el auto impugnado, como lo  asimila  erróneamente  el recurrente, en tanto no constituye fase propicia para  complementar,  modificar  o  adicionar  el escrito o líbelo inicial ni enmendar  requisitos  dejados  de cumplir, por ende, son improcedentes las rectificaciones  realizadas  en  el  recurso  en la medida que ellas por sí mismas no evidencian  inconsistentes  las  razones  que  en  su  momento  condujeron a la inadmisión.   

         2.  A  ello  debe  agregarse  que  el  demandante  malinterpreta la  naturaleza  de  la  revisión,  al  asumir  que se trata de una fase residual al  proceso  penal  en  la  que  es  viable  proponer  sin  rigor  alguno hipótesis  probatorias  encaminadas  a  poner  en entredicho una sentencia ejecutoriada. En  ese  sentido,  en  el  proveído  materia de reposición se puso de relieve como  este  instituto  contrae  un  carácter  especial que acarrea el cumplimiento de  ciertas  cargas,  a  nivel  formal y sustancial. En lo que concierne a la causal  invocada,  la  primera  consiste en esencia en aportar las evidencias necesarias  que  permitan  avizorar  la  confluencia  de elementos de juicio no conocidos al  tiempo  de  la  actuación, orientados a evidenciar al condenado como inocente o  inimputable,  mientras  que  la  segunda  supone  la  presentación  de un marco  conceptual  que  a  partir  de  dichas  evidencias  y  teniendo  en  cuenta  las  consideraciones   en   las  que  se  soportó  el  fallo  atacado,  acredite  un  cuestionamiento  inmediato  a  la declaración de justicia allí contenida, esto  es,  que haga manifiesto el modo en que el Estado sancionó en forma equivocada.   

Ambos presupuestos fueron incumplidos en el  libelo  allegado  a  la  Corte  y  no  es  la  revisión,  se insiste, escenario  alternativo  para  intentar  retomar  una  controversia que ya finiquitó con la  sentencia condenatoria.   

3.  En estas condiciones, no sobra recordar  que  la  vía  en  la que se amparó en este asunto la pretensión de remover la  cosa   juzgada,   demanda   demostrar  ante  la  Corte  desde  medios  suasorios  convincentes,  no  aleatorios  ni  especulativos  o  genéricos, susceptibles de  verificación   y  que  deben  ser  aportados  indefectiblemente  por  la  parte  interesada;  la  necesidad  de  adelantar  un  trámite en el que atendiendo los  fines  y  la dinámica de la revisión (artículo 195 de la Ley 906 de 2004), se  constate  su  alcance  para  en  el  caso  de  declararse  fundada  la petición  rescisoria, dejar sin efectos el proveído correspondiente.    

Ahora,  dicha  decisión  no  apareja  el  carácter  de  una  nueva  sentencia  (en  los  términos  a  los  que  alude el  recurrente)  sino  que  teniendo  en  cuenta los fines de justicia inherentes al  instituto,  se  ordena  retrotraer  la actuación de origen con el propósito de  que  las  nuevas  evidencias  puedan ser allí examinadas, con las consecuencias  procesales respectivas (artículo 196, numeral 2º, ibídem).   

4.  En suma, el recurso formulado no devela  algún  dislate  en  la  providencia  atacada  de  cara  al  modo en que la Sala  auscultó  la  postulación  impetrada en la demanda, al procurar rectificar sus  inconsistencias  y, a la postre, replicar su contenido, sin parar mientes en las  reflexiones   que   llevaron   a   la   inadmisión.   En   consecuencia,  será  denegado.   

           En  mérito  de  lo  expuesto,  la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

          NO  REPONER  el  auto  de  25 de enero de  2017,  por  medio  del cual se inadmitió la demanda de revisión presentada por  el     defensor    de    NUMA    POMPILIO    CORTÉS  MENDOZA.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *