AP080-2015(43290)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada ponente  

AP  – 080 – 2015   

Radicación 43290  

(Aprobado Acta No. 11)  

Bogotá  D.C.,  enero veintiuno (21) de dos  mil quince (2015).   

VISTOS:  

          Resuelve  la Sala si admite o no la demanda de casación presentada  por la apoderada de las víctimas.   

ANTECEDENTES:  

          1.  Los hechos sucedieron en la noche del  25  de  septiembre de 2010 en la transversal 32 B No. 74 D- 62 del Barrio Belén  La  Alameda  de  la  ciudad  de  Medellín.  Allí, ese día, Mauricio Heriberto  Giraldo  Guerra  visitaba  a  su  novia  Pilar  Cristina Sierra Bermúdez. El ex  esposo  de ésta, LUIS FELIPE BUSTAMANTE RESTREPO, los acosó reiteradamente por  teléfono  y no contento con ello llegó al lugar cuando el novio se disponía a  irse  en  su  vehículo.  Los hombres discutieron acaloradamente y la mujer hizo  seguir otra vez a su casa a su nueva pareja.   

         Cuando  ya  el  ex  esposo  iba  a  marcharse,  el novio salió del  inmueble  y  con  un  palo  lo  golpeó en la cabeza. La reacción de BUSTAMANTE  RESTREPO  fue  buscar una navaja que llevaba en la chaqueta y causarle la muerte  a  su  agresor  con una herida en el pecho. Huyó del sitio tras pedirle a su ex  esposa decir que se trató de un atraco.   

         2.  El 20 de mayo de 2011 la Fiscalía le  imputó  a  LUIS  FELIPE  BUSTAMANTE  RESTREPO  el  cargo de homicidio simple en  estado de ira e intenso dolor y éste lo admitió.   

         Después  de  presentarse  el allanamiento a cargos como escrito de  acusación,  el Juzgado 25 Penal del Circuito de Medellín, mediante providencia  del  11  de  julio  de  2011,  declaró  la nulidad de lo actuado a partir de la  formulación   de   imputación,   al   considerar  que  no  se  configuraba  la  circunstancia  de  atenuación  punitiva  deducida  por la Fiscalía. En segunda  instancia,  el  2  de  noviembre  siguiente,  el  Tribunal Superior de Medellín  confirmó esa determinación.   

         Esas  decisiones  judiciales  fueron  invalidadas  por  la  Sala de  Casación  Penal  en  desarrollo  de  una  acción  de  tutela.  En la sentencia  constitucional  respectiva,  proferida  el  6 de marzo de 2012, se le ordenó al  Juzgado   del   conocimiento   pronunciarse   sobre  el  allanamiento  a  cargos  “sin   entrar   en   disputas  o  interpretaciones  probatorios con el ente acusador”.   

         Así  las  cosas, dando cumplimiento a la sentencia de tutela de la  Corte,  el Juzgado 25 Penal del Circuito de Medellín, mediante sentencia del 24  de  abril de 2012,  aprobó el allanamiento a cargos y condenó  al  procesado  a 20 meses y 17 días de  prisión  e  inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  el  mismo  término.  Le  concedió  la  condena de ejecución condicional.   

         3.  El apoderado  de  las  víctimas,  con  la  pretensión  de  que  se  revocara al procesado el  otorgamiento  del  subrogado  penal  de  la  condena  de ejecución condicional,  apeló ese pronunciamiento y  el  Tribunal  Superior de Medellín, a través del fallo recurrido en casación,  expedido  el  26  de  noviembre  de 2013, le concedió  la   razón   y   ordenó  librar  la  orden  de captura correspondiente para el  cumplimiento  de la pena privativa de la libertad. Las demás determinaciones de  la sentencia impugnada se mantuvieron incólumes.   

LA DEMANDA:  

         1.   Advirtió  la  recurrente,  previamente a la formulación de los  cargos,  que aunque pareciera carecer de interés para recurrir debido al éxito  de  su  impugnación  contra  el  fallo  de  primera  instancia,  su pretensión  “va          más         allá”  en cuanto  su  propósito  es  “confrontar  a  la Corte con un  impertinente  fallo de tutela, manifiestamente ilegal e inconstitucional, con el  cual  vulneró  en materia  grave      el      debido      proceso      en      este     proceso”.   

         2.  A  renglón  seguido,  en  la  única  censura     presentada     expresó    la  casacionista que la sentencia de tutela de la Corte por la cual  se     invalidó    la  declaración  de  nulidad  desde  la audiencia de formulación de imputación en  este   asunto,   es   “manifiestamente   ilegal  e  inconstitucional”.   

         Con  ese  pronunciamiento  se desconoció  “la estructura del debido  proceso  por  afectación sustancial de su estructura o de la garantía debida a  cualquiera  de  las  partes”.  Y  no se legitima el  fallo  de  tutela  por el hecho de que lo haya dictado una Sala de Tutelas de la  Corte.  Esa  circunstancia,  al contrario, ha de conducir a la Sala de Casación  penal  a  efectuar  un riguroso examen “a efectos de  salvar   una   actuación   tan   viciada   y   perversa   que   linda   con  el  prevaricato”.   

         La   solicitud   de   la   demandante  es,  pues,  que  se  decrete  “la  nulidad de la actuación procesal a partir del  auto  de noviembre 2 de 2011 que obra a folios 231/146 a 256/171 de la carpeta y  disponiendo  cómo  debe procederse en acatamiento a dicha decisión”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

          1.  Al  ser  manifiesta  la  ausencia  de  interés  para  recurrir  de  la  apoderada  de las víctimas, no hay lugar a la  admisión  de  la  demanda.  En  la  apelación  se  limitó  a  controvertir el  otorgamiento  de  la  condena de ejecución condicional al procesado y en cuanto  prosperó  su  pretensión resulta impropio que ahora, así lo haga al amparo de  la  causal  de  nulidad, intente que la Corte aborde unos temas no planteados en  la impugnación interpuesta contra el fallo de primera instancia.   

         2.  Pero  aún  si  se  admitiera  que la  abogada  cuenta  con  legitimidad para recurrir, no hay lugar a la selección de  su  demanda  porque  el  único  reproche presentado no lo fundamentó en debida  forma.  Sólo  descalificó  la  sentencia expedida el 6 de marzo de 2012 por la  Sala  de Tutelas de la Corte conformada por los Magistrados Javier Zapata Ortiz,  Julio   Enrique   Socha   Salamanca  y  José  Leonidas  Bustos  Martínez.  Sin  argumentos,  de  manera categórica, estimó “ilegal  e           inconstitucional”          ese  pronunciamiento.   

         Omitió  señalar  los motivos en las cuales apoyó su decisión el  Juez  de  tutela  y  mucho  menos  los  controvirtió.  Tachó de arbitraria esa  sentencia  pero  no  acreditó  que  lo fuera. Tampoco, como era su obligación,  presentó  las  razones  jurídicas  en  virtud  de las cuales el Juez ordinario  podía desacatar el mandato del Juez constitucional.   

         La   recurrente,   en  suma,  no  comprobó  ninguna  irregularidad  sustancial  lesiva  del  debido  proceso. No pasó de expresar su repudio por el  fallo  de  tutela.  Y su deber como abogada de replicar juiciosamente, con rigor  fáctico   y   jurídico,   cedió   frente  a  la  conmoción  que  produce  la  desaprobación  autoritaria  de  quien se cree dueño de la verdad y no articula  que  a  las conclusiones preceden los análisis, escogiendo el insulto al camino  civilizado  de  intentar  convencer con la razón. Es lo que hizo en el presente  caso  la  demandante  al  referirse  a  la  sentencia de tutela de la Corte como  “grosería”    o  “adefesio”  y  a  la  actuación  penal como “viciada y perversa que linda  con el prevaricato”.   

         La  utilización  de  esas  expresiones  podría  constituir  falta  disciplinaria  y, en consecuencia, se dispondrá expedir copias de lo pertinente  con  destino  a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la  Judicatura de Antioquia para la investigación a que haya lugar.   

         3.  No  hay lugar, en fin, a la admisión  de  la  demanda.  Tampoco  procede  superar  sus  defectos  para hacer uso de la  facultad  oficiosa contemplada en el inciso 3º del artículo 184 del Código de  Procedimiento Penal de 2004.   

Cabe  advertir  que  contra  la  presente  decisión  procede el mecanismo de insistencia de conformidad con lo establecido  en  la  norma  acabada  de  mencionar  y con las reglas definidas por la Sala de  manera pacífica en pronunciamientos anteriores.   

         

         En  virtud  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.  INADMITIR  la  demanda de casación presentada por la apoderada de las víctimas.   

          Contra  esta determinación procede el mecanismo de insistencia, en  los   términos   definidos   pacíficamente   por   la   jurisprudencia  de  la  Sala.   

          2.  Expedir  las  copias  a  que  se hizo  alusión  en  las  motivaciones  con destino a la Sala Disciplinaria del Consejo  Seccional de la Judicatura de Antioquia.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS       BARCELÓ      CAMACHO   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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