AHP7668-2014(45128)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

AHP7668-2014  

Radicado N° 45128.  

Bogotá,  D.C., diez (10) de diciembre de dos  mil catorce (2014).   

V I S T O S  

Se  resuelve  la  impugnación   promovida  por     MARTHA    YANETH    RODRÍGUEZ     contra     la     providencia    dictada    el    6         de         diciembre     de    2014    por    un  Magistrado  del  Tribunal  Superior   de   Bogotá,  Sala   de   Extinción   de   Dominio,  mediante  la  cual  se  negó  la  solicitud  de Hábeas Corpus que  aquélla elevara.   

A N T E C E D E N T E S  

1.       El      5         de         diciembre   de  2014,  la  señora  MARTHA  YANETH RODRÍGUEZ elevó  solicitud   de   Hábeas  Corpus,  cuyo  conocimiento  correspondió          al         Magistrado  de la Sala de Extinción de  Dominio   del   Tribunal  Superior  de  Bogotá,  Dr.  William        Salamanca       Daza.   

2. Ese mismo día, se avocó el conocimiento  de  la  acción  constitucional  ordenándose  la  vinculación de la  Fiscalía  1ª   Especializada.  De igual forma, se dispuso  solicitar  al  Centro  de  Servicios Judiciales que certificara si la accionante  había  tramitado solicitud de libertad ante los jueces de garantías y la copia  del   registro  de  las  audiencias  preliminares  correspondientes.   

3.   El   6  de   diciembre           de          20141,         el         Magistrado del Tribunal Superior de Bogotá  negó  la  solicitud  de Hábeas  Corpus.   

4.  En     la    respectiva    diligencia   de   notificación,  un  funcionario  del  INPEC  hizo  constar,  bajo  la gravedad de juramento,  que  la  interna  MARTHA YANETH RODRÍGUEZ manifestó verbalmente  “apelar la decisión” y  que no sabía escribir.   

5. Por esa razón, el asunto fue remitido a  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia, en donde fue  recibido  el  pasado  9 de  diciembre.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

    

1. Competencia     

Según lo previsto en el artículo 7º de la  Ley  1095  de  2006,  el  suscrito  Magistrado  es competente para conocer de la  impugnación   promovida   contra  la  decisión  de  negar  el  Hábeas  Corpus  solicitado  por  MARTHA YANETH RODRÍGUEZ en su propio nombre, dado que la Corte  Suprema  de  Justicia  es el superior jerárquico del Tribunal  de Bogotá,  al  que  pertenece  la funcionario judicial que dictó la providencia impugnada.  Además,    tal    y    como   lo   dispone   la   misma   norma,   “Cuando  el  superior  jerárquico sea un juez plural, el recurso  será   sustanciado   y   fallado  integralmente  por  uno  de  los  magistrados  integrantes  de  la  Corporación,  sin  requerir  la  aprobación  de la sala o  sección  respectiva.  Cada uno de los integrantes de la Corporación se tendrá  como juez individual.”   

Ahora,  si bien el numeral 1º del artículo  30  de  la ley reglamentaria precitada asignó la competencia a todos los jueces  y  tribunales  del  país, la Corte Constitucional en la sentencia C-187 de 2006  determinó  que  a  esa  previsión  debía  agregarse  un elemento, a saber, el  factor  territorial,  en  virtud  del  cual  debe  conocer  de  la  petición la  autoridad  con jurisdicción en el lugar donde ocurrieron los hechos, entendidos  estos   como   el   sitio   donde   la   persona  se  encuentre  privada  de  la  libertad.   

          Lo  anterior,  dijo  el Tribunal Constitucional, porque es propio de  la  naturaleza y características de la acción, precedida por los principios de  inmediación,  celeridad,  eficacia  y  eficiencia,  que  el  juez cuente con la  posibilidad  inmediata  de visitar a la persona en su lugar de reclusión cuando  sea  necesario,  de inspeccionar la documentación pertinente, y de practicar en  el   sitio   las   demás   diligencias   que   considere  pertinentes  para  el  esclarecimiento  de los hechos, lo cual, por razones obvias, se dificultaría en  grado  extremo  si de la petición tuviese que conocer un juez distante al lugar  donde la persona se encuentre privada de la libertad.   

          En  el presente caso, no se discute que la peticionaria se encuentra  recluida  en  la  Cárcel  El Buen Pastor de esta ciudad, la cual se ubica en la  órbita  territorial  de  competencia  del  Tribunal Superior de Bogotá, uno de  cuyos magistrados conoció la acción en primera instancia.   

    

1. Cuestión preliminar     

El   Hábeas   Corpus   es   una   acción  constitucional  (art.  30)  reglamentada  por  la  Ley  1095 de 20062,  cuyo objeto  es  proteger  la  libertad  personal cuando una persona ha sido  privada de  ella  con  violación  de las garantías fundamentales, o cuando tal limitación  se           prolongue          ilegalmente3.   Así   pues,   habrá   de  concederse la tutela solicitada en dos eventos, a saber:   

1.- Cuando la aprehensión de una persona se  lleva  a  cabo  por  fuera  de las formas o especies constitucional y legalmente  previstas  para  ello,  como  son: con orden judicial previa (arts 28 C Pol, 2 y  297  L  906/94),  flagrancia  (arts. 345 L 600/00 y 301 L 906/04), públicamente  requerida  (art. 348 L 600/00) y administrativa (C-24 enero 27/94), esta última  con  fundamento  directo en el artículo 28 de la Constitución y por ello de no  necesaria  consagración  legal,  tal como sucedió -y ocurre- en vigencia de la  Ley 600 de 2000.   

2.-  Cuando ejecutada legalmente la captura  la  privación  de libertad se prolonga más allá de los términos previstos en  la  Carta Política o en la ley para que el servidor público i) lleve a cabo la  actividad  a  que  está obligado (escuchar en indagatoria, dejar a disposición  judicial  el capturado, hacer efectiva la libertad ordenada, etc.), o ii) adopte  la  decisión  que  al caso corresponda (definir situación jurídica dentro del  término,  ordenar la libertad frente a captura ilegal -arts. 353 L 600/00 y 302  L         906/04-         entre        otras)4.   

Esta  delimitación del ámbito material del  mecanismo  constitucional  de  Hábeas Corpus, impide que pueda servir, a manera  de  instancia, para controvertir las decisiones de los funcionarios judiciales o  como  medio  encaminado a discutir aspectos propios del proceso penal que contra  el  ciudadano  sigan  las  autoridades investidas de competencia para el efecto,  pues,  se entiende que ese tipo de debates deben plantearse al interior de tales  actuaciones,  dentro  de  los  escenarios  formales   establecidos  para el  efecto.   

    

1. Caso bajo examen     

La  privación  de  la  libertad personal de  MARTHA   YANETH  RODRÍGUEZ  se  habría  prolongado  ilícitamente  porque  han  transcurrido  más  de 180 días desde que la fiscalía le formuló imputación,  lo  cual aconteció el 18 de mayo de 2014, sin que hasta la fecha en que acudió  al  juez  constitucional (5 de diciembre de 2014), haya presentado el respectivo  escrito  de  acusación.  A ello se suma, continúa la accionante, que en razón  del  paro  que  adelantan  los  empleados  judiciales,  era  imposible elevar la  petición  de  libertad  ante  el  juez  de  control de garantías, “pues  de  público  conocimiento  que  al  Centro  de  Servicios  Judiciales se prohíbe el ingreso”.   

Por  su  parte,  el  Magistrado del Tribunal  Superior  de  Bogotá,  luego  de  hacer  algunos  apuntes sobre la naturaleza y  características  del  Hábeas  Corpus,  señaló  que  este  mecanismo no puede  desplazar  un  debate  que  como  el de la libertad es propio de las instancias.  Además,  estimó  desvirtuada  la imposibilidad de realizar audiencias ante los  jueces  de  control  de garantías, pues la coordinadora del Centro de Servicios  Judicial  certificó  que  aquellas  se  estaban  realizando  en  un  unas sedes  descentralizadas  y  en  la  página  web  de  la  rama  judicial aparecen otras  solicitudes  de  libertad  radicadas  en  el  mismo  proceso  entre los meses de  septiembre y octubre de 2014.   

Así  las  cosas, es de observar que ningún  reproche  se  eleva  en  cuanto  al acto inicial de privación de la libertad de  MARTHA  YANETH  RODRÍGUEZ;  por  cuanto  puede  verificarse  en  el acta de las  audiencias  preliminares  celebradas  entre  el  18 y el 26 de mayo de 2014, que  aquella  fue capturada en virtud de orden del Juez 76 Penal Municipal de control  de  garantías  de  Bogotá, y que, posteriormente, en las referidas audiencias,  le  fue  impuesta  medida  de aseguramiento consistente en detención preventiva  carcelaria  por  el  Juzgado 25 Penal Municipal de la misma ciudad, la cual tuvo  lugar  una  vez  se  le  formuló  imputación por los delitos de Concierto para  delinquir y Tráfico, fabricación y porte de estupefacientes.   

El motivo fundante de la petición de Hábeas  Corpus,  entonces,  sería  la  prolongación  ilícita  de  la  medida cautelar  personal  por  haber  acaecido el supuesto de hecho consagrado en el numeral 4º  del  artículo 317 del C.P.P./2004, modificado por la Ley 1474 de 2011, esto es,  que  transcurrieron 180 días desde la formulación de la imputación sin que la  Fiscalía  presentase  el  escrito  de acusación (o solicitase la preclusión).   

En  primer lugar, debe recordarse que la Ley  906  de  2004  prevé,  al  interior  del  proceso  penal,  un  escenario  y  un  funcionario  competente  para  tramitar y decidir las peticiones de libertad. En  efecto,  el  artículo  154-8  del  estatuto  en  cita  prevé  que esa clase de  solicitudes   se   ventilarán   en   audiencia   preliminar  cuyo  conocimiento  corresponde,  según el artículo 153 ibídem, al juez de control de garantías.  Este  funcionario,  es  el  encargado  de resolver todos aquellos asuntos que no  deban   evacuarse   por   los  jueces  de  conocimiento  en  las  audiencias  de  formulación de acusación, preparatoria o del juicio oral.   

Así  pues,  la  presente  acción de Habeas  Corpus  se  tornaría en improcedente debido a que existe una vía procesal para  examinar  y  decidir  peticiones  relativas a la libertad de los procesados. Sin  embargo,  la  accionante  aduce  que  debido  a  la  suspensión de la actividad  laboral  por  funcionarios  y empleados de la Rama Judicial, se impide el acceso  al  Centro  de  Servicios  Judiciales  para  radicar  allí  cualquier  clase de  solicitud  de  audiencia.  Ese argumento obliga a un examen adicional porque, en  efecto,  la situación de parálisis judicial que atraviesa el país es un hecho  notorio,  por  lo  que,  eventualmente,  pudiera  desvirtuar  la  idoneidad  del  mecanismo procesal de garantía de la libertad.   

De entrada se advierte que a nombre o a favor  de  la procesada MARTHA YANETH RODRÍGUEZ, ninguna persona ha intentado siquiera  radicar  una petición de libertad por vencimiento de los términos previstos en  el  numeral 4 del artículo 317 del C.P.P./2004, de manera que pudiera inferirse  que  en  su  caso  la  notoria  suspensión  de  labores por parte de los de los  trabajadores  judiciales,   impidió  la programación y la realización de  la  respectiva  audiencia preliminar. A ese respecto, la Coordinadora del Centro  de  Servicios Judiciales precisó que en el sistema de información Justicia XXI  no  se  ha registrado petición de libertad a favor de la accionante y, además,  certificó que:   

…  en  aras de minimizar la problemática  que  ha  traído  el  cese  de actividades, desde el comienzo y a través de los  días,  esta  Coordinación ha buscado alternativas que le permitan a las partes  el  desarrollo  de  las  diferentes audiencias urgentes o inmediatas, tales como  revocatoria   y/o   sustitución  de  medidas  de  aseguramiento,  libertad  por  vencimiento  de términos y en general las relacionadas con personas privadas de  la  libertad,  ofreciendo entre otras, que las mismas se lleven a cabo antes las  sedes  descentralizadas,  Tunjuelito,  Engativá, Puente Aranda y Usaquén, para  lo    cual    se    debe   radicar   la   solicitud   de   audiencia   en   esas  dependencias.   

Para  efectos  del traslado de las personas  privadas  de  la  libertad,  actualmente  se  cuenta  con  el apoyo del Grupo de  Comunicaciones  del  Centro  de  Servicios  Judiciales, que adelanta el trámite  correspondiente  con  cada  uno  de los establecimientos carcelarios o Celdas de  Uri,  donde  se encuentra la persona privada de la libertad al punto que durante  esta  semana  se  lograron  aproximadamente  50  remisiones  para  audiencias de  conocimiento  programadas  y  realizadas  en las salas de audiencias habilitadas  para tal fin.   

Para la realización de las audiencias se ha  contado  igualmente,  con  el  apoyo  de  los  colaboradores  de  los  despachos  judiciales   quienes  han  realizado  la  convocatoria  vía  telefónica.    

Es   claro,   entonces,  que  la  protesta  adelantada  por  buena  parte  de  los  funcionarios  y empleados judiciales del  país,  en  Bogotá  no  ha  impedido  la  tramitación  y  la  celebración  de  audiencias  preliminares  en  todos  los casos, menos aun cuando se trata de las  relacionadas  con  la  libertad personal. En efecto, la prestación del servicio  esencial  de  justicia  en  tales  eventos  se  ha  garantizado  a través de la  utilización  de  sedes  alternas  y de esfuerzos ingentes en el traslado de los  reclusos  y  en  la citación de los interesados, tal como lo certificó la Juez  coordinadora.  En  ese orden, es falsa la imposibilidad que en tal sentido alega  la  accionante  MARTHA  YANETH  RODRÍGUEZ, por lo que subsiste la idoneidad del  escenario propio para el debate del manifiesto anhelo de libertad.   

En  síntesis,  la naturaleza residual de la  acción  de  Habeas  Corpus impide su procedencia en los eventos en que, como en  el   presente,   no   se   ha  agotado,  ni  intentado  siquiera,  el  mecanismo  intraprocesal  idóneo  de  defensa  del  derecho  fundamental a la libertad. En  consecuencia,  la decisión proferida por un Magistrado del Tribunal Superior de  Bogotá    es    acertada    y    legal,    por   lo   que   será   objeto   de  confirmación.   

D E C I S I Ó N  

En  mérito  de  lo  expuesto,  el suscrito  Magistrado   de  la  Corte  Suprema     de    Justicia,    Sala    de    Casación    Penal,    administrando  justicia  en  nombre de la República y por autoridad  de la Ley,   

R E S U E L V E  

Primero: CONFIRMAR  la  decisión  consistente  en  negar  la solicitud de  Habeas Corpus elevada por MARTHA YANETH RODRÍGUEZ.   

Segundo:  DEVOLVER  el  expediente  al  Tribunal de origen.   

Contra     esa    decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado    

1  La  fecha  inicial  de  la  providencia  era  5  de  diciembre de 2014; sin embargo,  mediante  otra  del  día  15  siguiente,  aquella  fecha  se  corrigió  porque  obedecía  a un error de digitación y, por ende, en adelante se entendería que  el día de expedición fue el 6 de diciembre hogaño.   

2  Mediante  la  sentencia  C-187  de  2006  se  realizó  el  examen  previo de su  exequibilidad.   

3  Artículo 1º de la Ley 1095 de 2006.   

4 Auto  del 27 de noviembre de 2006, radicado No. 26503.     

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