AHP2873-2016(48087)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

AHP2873-2016  

Radicado N° 48087.  

Bogotá,  D.C.,  doce (12) de mayo de dos mil  dieciséis (2016).   

V I S T O S  

Se  resuelve  la  impugnación   promovida  contra   la   providencia  dictada  el  8    de    mayo   pasado   por   un   Magistrado   del   Tribunal  Superior  de  Cundinamarca,  mediante  la cual se negó  la  solicitud  de  Hábeas  Corpus  elevada  por Jaime  Gutiérrez      Carrillo      en     nombre   de  FLEYBER    LEANDRO    ZARABANDA   PAYAN.   

A N T E C E D E N T E S  

1.       El      7         de         mayo       de       2016,   Jaime  Gutiérrez  Carrillo  elevó  solicitud  de  Hábeas  Corpus  en  favor   de  FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA  PAYAN, cuyo  conocimiento  correspondió al Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Superior  de   Cundinamarca,   Dr.  James      Sanz      Herrera.   

2.  De  manera  inmediata,  se  avocó  el  conocimiento   de   la   acción   constitucional   y  se  ordenó  vincular     a    las    siguientes     autoridades:         los        juzgados  19 y  21   penales   del   circuito  de  conocimiento,  los  juzgados  30 y 38 penales municipales de control    de    garantías,  el Centro de  Servicios  Judiciales de Paloquemao, todos en Bogotá, y el Centro de Reclusión  para  Miembros de la Policía Nacional de Facatativá (Cundinamarca).   

3.        El       8         de         mayo             siguiente,  el  Magistrado  del Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  decidió negar la acción de Hábeas Corpus.   

4.  Contra  esa  decisión,  por escrito, el  accionante   interpuso   y   sustentó  «recurso   de   apelación»,  por lo que el trámite fue remitido  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia, en donde fue  recibido       el       pasado      11    de  mayo.   

5.  Previo requerimiento telefónico y vía  correo    electrónico,    el    12   de   mayo   de   2016,   la   secretaria  del  Centro  de  Servicios  Judiciales  del  Sistema Penal Acusatorio de Bogotá remitió el oficio AS-O-730  que  contiene  información  sobre  el  trámite  de  la  solicitud  de libertad  radicada  a  favor  de FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYAN.  Al  tiempo,  adjuntó  copia de sendas constancias secretariales de los juzgados  38   y   30   penales   municipales  de  Bogotá  con  función  de  control  de  garantías.   

6.  En la misma fecha, el accionante allegó  memorial  mediante  el  cual  informó  que  el  CR.  Jhon Harvey Peña Riveros,  coprocesado  que  fuera  capturado  el  mismo  día  que aquél en cuyo favor se  invoca  la  protección constitucional, fue dejado en libertad por el Juzgado 61  Penal  Municipal  en audiencia celebrada el 11 de mayo de 2016. Ello, continúa,  demostraría  que  los  términos  de  detención  en  el  proceso se encuentran  vencidos  y  que  la  omisión  de los jueces de garantía en el presente evento  acarreó un daño.     

C O N S I D E R A C I O N E S  

    

1. Competencia     

Según lo previsto en el artículo 7º de la  Ley  1095  de  2006,  el  suscrito  Magistrado  es competente para conocer de la  impugnación   promovida   contra  la  decisión  de  negar  el  Hábeas  Corpus  solicitado  a  favor  de  FLEYBER  LEANDRO ZARABANDA  PAYAN,  dado  que  la  Corte Suprema de Justicia es el  superior  del Tribunal de Cundinamarca, al que pertenece el funcionario judicial  que  dictó  la  providencia  impugnada. Además, tal y como lo dispone la misma  norma,  «Cuando el superior jerárquico sea un juez  plural,  el  recurso  será  sustanciado  y fallado integralmente por uno de los  magistrados  integrantes  de  la Corporación, sin requerir la aprobación de la  sala    o    sección    respectiva”.    Para   tal  efecto,  “cada  uno  de  los  integrantes  de  la  Corporación  se  tendrá  como  juez  individual”».   

Ahora,  si bien el numeral 1º del artículo  30  de  la ley reglamentaria precitada asignó la competencia a todos los jueces  y  tribunales  del  país, la Corte Constitucional en la sentencia C-187 de 2006  determinó  que  a  esa  previsión  debía  agregarse  un elemento, a saber, el  factor  territorial,  en  virtud  del  cual  debe  conocer  de  la  petición la  autoridad  judicial  del  lugar  donde  la  persona  se  encuentre privada de la  libertad.  Lo  anterior, dijo el tribunal constitucional, porque es propio de la  naturaleza  de  la  acción,  precedida  por  los  principios  de  inmediación,  celeridad,  eficacia  y  eficiencia,  que  el  juez  cuente  con  la posibilidad  inmediata  de  visitar  a  la  persona  en  su  lugar  de  reclusión cuando sea  necesario  y  de  practicar  en  el  sitio  las demás diligencias que considere  pertinentes.   

          En  el presente caso, no se discute que la persona en cuyo beneficio  se  invocó  la  acción  de  Hábeas Corpus, FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA  PAYAN, por lo menos hasta la fecha  en  que  se  presentó  la  respectiva  solicitud,  se  encuentra  privada de su  libertad  en  el  Establecimiento Penitenciario y Carcelario para Miembros de la  Policía  Nacional  de  Facatativá  (Cundinamarca),  por  lo  que el competente  territorial  es,  sin  duda  alguna,  el  Tribunal  del distrito judicial al que  pertenece  dicho  municipio,  uno  de  cuyos  magistrados conoció la acción en  primera instancia.   

    

1. Cuestión preliminar     

El   Hábeas   Corpus   es   una   acción  constitucional  (art.  30)  reglamentada  por  la  Ley  1095 de 20061, cuyo objeto  es  proteger la libertad personal (i) cuando alguien ha sido privada de ella con  violación  de  las  garantías  fundamentales, o (ii) cuando tal limitación se  prolongue                ilegalmente2.   Así   pues,   habrá   de  concederse la tutela solicitada en dos eventos, a saber:   

1.-  Cuando la aprehensión de una persona  se  lleva  a cabo por fuera de las formas o especies constitucional y legalmente  previstas  para  ello,  como  son: con orden judicial previa (arts 28 C Pol, 2 y  297  L  906/94),  flagrancia  (arts. 345 L 600/00 y 301 L 906/04), públicamente  requerida  (art. 348 L 600/00) y administrativa (C-24 enero 27/94), esta última  con  fundamento  directo en el artículo 28 de la Constitución y por ello de no  necesaria  consagración  legal,  tal como sucedió -y ocurre- en vigencia de la  Ley 600 de 2000.   

2.- Cuando ejecutada legalmente la captura  la  privación  de libertad se prolonga más allá de los términos previstos en  la  Carta Política o en la ley para que el servidor público i) lleve a cabo la  actividad  a  que  está obligado (escuchar en indagatoria, dejar a disposición  judicial  el capturado, hacer efectiva la libertad ordenada, etc.), o ii) adopte  la  decisión  que  al caso corresponda (definir situación jurídica dentro del  término,  ordenar la libertad frente a captura ilegal -arts. 353 L 600/00 y 302  L         906/04-        entre        otras)3.   

En  la  prementada sentencia C-186, la Corte  Constitucional  expuso,  a  modo  ejemplificativo,  algunos  eventos que harían  procedente la petición de Hábeas Corpus, así:   

Como hipótesis en las cuales la persona es  privada  de  la  libertad  con  violación  de las garantías constitucionales o  legales,  se  pueden  citar  los  casos  en los cuales una autoridad priva de la  libertad  a  una persona en lugar diferente al sitio destinado de manera oficial  para  la  detención de personas, o lo hace sin mandamiento escrito de autoridad  judicial  competente,  o  lo  realiza  sin  el  cumplimiento de las formalidades  previstas   en   la   ley,   o   por   un   motivo  que  no  esté  definido  en  ésta.   

   

También  se presenta la hipótesis de que  sea  la  propia autoridad judicial, la que al disponer sobre la privación de la  libertad  de  una  persona, lo haga sin las formalidades legales o por un motivo  no definido en la ley.   

   

En  cuanto a la prolongación ilegal de la  privación  de  la  libertad  también  pueden considerarse diversas hipótesis,  como  aquella  en la cual se detiene en flagrancia a una persona (C.Po. art. 32)  y  no  se  le  pone a disposición de la autoridad judicial competente dentro de  las  36  horas  siguientes;  también  puede  ocurrir  que la autoridad pública  mantenga  privada  de  la  libertad a una persona después de que se ha ordenado  legalmente  por  la  autoridad  judicial  que le sea concedida la libertad. Otra  hipótesis  puede  ser  aquella  en  la  cual,  las  detenciones  legales pueden  volverse  ilegales,  como  cuando  la  propia  autoridad  judicial  prolonga  la  detención  por  un lapso superior al permitido por la Constitución y la ley, u  omite  resolver  dentro  de  los  términos  legales  la  solicitud  de libertad  provisional presentada por quien tiene derecho.   

Esa  delimitación  del ámbito material del  mecanismo  constitucional  de  Hábeas Corpus, impide que pueda servir, a manera  de  instancia, para controvertir las decisiones de los funcionarios judiciales o  como  medio  encaminado a discutir aspectos propios del proceso penal que contra  el  ciudadano  sigan  las  autoridades investidas de competencia para el efecto,  pues,  se entiende que ese tipo de debates deben plantearse al interior de tales  actuaciones,   dentro   de   los   escenarios   formales  establecidos  para  el  efecto.   

    

1. Caso bajo examen     

La  privación  de  la  libertad personal de  FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA  PAYAN  se  habría  prolongado ilícitamente porque  hasta  la fecha de la solicitud transcurrieron 624 días desde que se ordenó su  detención  y 533 días desde la presentación del escrito de acusación. Aunado  a  ello,  denuncia  el  accionante,  los  jueces  con  funciones  de  control de  garantías  ante  los  cuales presentó la solicitud de libertad por vencimiento  de  términos, injustificadamente se han negado a resolverla incurriendo así en  una  vía  de  hecho.  Por  tal  razón,  el  Habeas Corpus habría adquirido la  connotación de mecanismo constitucional principal.   

Por  su  parte,  el  Magistrado del Tribunal  Superior  de  Cundinamarca,  señaló  que  este  mecanismo  no  puede suplir el  escenario  procesal  natural  que  en  la  Ley  906  de  2004 es la «audiencia      de      libertad      por      vencimiento     de  términos»;  así  tampoco,  el  juez  constitucional  podría  invadir  la  órbita  de competencia de aquél que en el proceso ejerce  las   funciones   de   control   de   garantías.  Además,  destaca,  han  sido  inconvenientes   logísticos   los  que  han  impedido  la  realización  de  la  respectiva  audiencia,  por lo que instó al Centro de Servicios Judiciales para  que  en  el  término  de 2 días reasigne la petición. Por último, consideró  que  como  el  juez  de  garantías  no  se  ha  pronunciado  sobre la solicitud  liberatoria,   mal   puede   hablarse  de  la  configuración  de  una  vía  de  hecho.   

En   sede  de  impugnación  contra  la  providencia   que  denegó  el  Hábeas  Corpus,  el  accionante  esgrimió  los  siguientes  argumentos:  (i)  que  todos  los  días  y  horas son hábiles para  solicitar  la  protección  constitucional;  (ii)  que  una  vía de hecho puede  configurarse  por  acción  o por omisión, siendo esta última modalidad la que  denuncia  se cometió dado que los jueces de garantías se han negado a realizar  la  audiencia  de libertad; (iii) que la naturaleza de la acción es principal y  no  residual  como  sí  lo  es  la tutela; y, por último, (iv) que el A quo no  resolvió  correctamente  el  problema  jurídico  a pesar que corroboró que la  solicitud  de  libertad  de  FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA  PAYAN  se formuló con  suficiente      antelación      y      que      dos      jueces      la     han  omitido.        

Así  las  cosas, es de observar que ningún  reproche  se  eleva  en  cuanto  al acto inicial de privación de la libertad de  FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA PAYAN; por cuanto el mismo accionante informa que el  Juzgado  73  Penal Municipal con función de control de garantías, en audiencia  celebrada  el  22  de agosto de 2014, impuso a aquél medida de aseguramiento de  detención   preventiva  por  los  delitos  de  Fraude  procesal;  Ocultamiento,  alteración  o  destrucción  de  elemento  material  probatorio;  Fabricación,  tráfico y porte de armas de fuego; y Favorecimiento.    

El motivo fundante de la petición de Hábeas  Corpus,  entonces, sería que FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYAN acumula, al tiempo  de  la  solicitud,  624 días de detención, de los cuales 533 son posteriores a  la  presentación por la Fiscalía del escrito de acusación, sin que los jueces  de  control  de garantías hayan realizado la audiencia en la que se resolvería  sobre  la  solicitud  de  libertad en favor de aquél. En ese orden, se denuncia  una  eventual  prolongación  ilícita  de la medida cautelar personal por haber  acaecido,  al parecer, el supuesto de hecho de la causal de libertad contemplada  en el numeral 5º del artículo 317 del C.P.P./2004.   

Pues bien, antes que nada debe recordarse que  la  Ley  906  de  2004  prevé, al interior del proceso penal, un escenario y un  funcionario  competente  para  tramitar y decidir las peticiones de libertad. En  efecto,  el  artículo  154-8  del  estatuto  en  cita  prevé  que esa clase de  solicitudes   se   ventilarán   en   audiencia   preliminar  cuyo  conocimiento  corresponde,  según  el artículo 153 ibídem, al juez de control de garantías  siempre  que  se  presenten  con  anterioridad al anuncio del sentido del fallo.  Recuérdese  que  este  funcionario  es  el encargado de resolver todos aquellos  asuntos  que no deban evacuarse por los jueces de conocimiento en las audiencias  de   formulación   de   acusación,   preparatoria  o  del  juicio  oral  (art.  153).   

Así  pues,  la  presente  acción de Habeas  Corpus  se  tornaría en improcedente debido a que existe una vía procesal para  examinar  y  decidir  peticiones  relativas a la libertad de los procesados. Sin  embargo,  el  accionante  aduce  que  el  29 de abril de 2016 los jueces 38 y 30  penales  municipales  de  Bogotá  con  función  de  control  de garantías, se  negaron  a  practicar  la  audiencia  preliminar  de  libertad solicitada por el  defensor  de  FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA  PAYAN  y  que  la  misma  no  ha sido  reprogramada  por  el  Centro de Servicios Judiciales. Ese argumento obliga a un  examen  adicional  porque  las  situaciones denunciadas, eventualmente, pudieran  desvirtuar   la   idoneidad   del   mecanismo   procesal   de  garantía  de  la  libertad.   

Según la información allegada tanto por el  accionante  como  por  la  secretaria  del  Centro  de  Servicios  Judiciales de  Bogotá,  ante la solicitud de libertad presentada a favor del procesado FLEYBER  LEANDRO   ZARABANDA  PAYAN,  se  programó  la  realización  de  la  respectiva  audiencia  preliminar para el 29 de abril de 2016. Ese día, el Juzgado 38 Penal  Municipal  con función de control de garantías, al que se repartió el asunto,  certificó  que devolvía la carpeta debido a que su titular debía acudir a una  cita  médica impostergable, para la cual contaba con el respectivo permiso. Por  tal  virtud, la actuación se repartió nuevamente correspondiéndole al Juzgado  30  de  esa misma categoría, el cual se abstuvo de celebrar la audiencia porque  los  apoderados  de  la  víctima  no  fueron  citados,  no  sin antes dejar las  siguientes constancias:   

…  el  despacho le dio la posibilidad de  las  partes  solicitante de comunicarse con los representantes de víctimas para  que  acudieran a la diligencia o manifestaran su deseo de no asistir a la misma,  lo  cual  no  fue  posible,  dando  una espera de hora y media      

(…).  

En tratándose de una solicitud de libertad  se  solicita  al  Centro de Servicios Judiciales de Paloquemao fijar nueva fecha  de  libertad  por vencimiento de términos, citando en debida forma a las partes  antes  señaladas  (carpeta del juzgado de conocimiento), diligencia que deberá  ser  sometida  nuevamente  al  reparto  ante  los  jueces penales municipales de  control de garantías.   

Entonces, si bien es cierto que los jueces 38  y  30 de garantías se abstuvieron de realizar la audiencia preliminar en la que  se  resolvería  sobre  la  libertad  deprecada,  también  lo  es  que  ello no  obedeció  a  motivos  caprichosos  o  arbitrarios  que  permitan  cuestionar la  efectividad  o  idoneidad  del  mecanismo  intraprocesal  de  protección  de la  libertad  personal sino, por el contrario, a causas razonables. En primer lugar,  la  situación  administrativa  de  permiso  concedido a un funcionario judicial  para  su  asistencia  a  una  cita  médica,  es  una  circunstancia  plenamente  justificada  más  aún  cuando  la devolución inmediata que hiciera del asunto  permitió  que el mismo día se reasignara su conocimiento. Y, en segundo lugar,  la  imperativa  garantía  de  los  derechos de la víctima a «ser oídas» y a  «intervenir   en   todas   las   fases  de  la  actuación  penal»4  mal  puede  calificarse  como  una  causa  irrazonable  o  ilegal,  menos  cuando el juez 30  brindó  1  hora  y  30  minutos  para  que se intentara la comparecencia de los  ausentes  y,  ante  lo infructuoso del esfuerzo, conminó al Centro de Servicios  Judiciales  a  que  fijara nueva fecha para la audiencia librando las citaciones  debidas.        

De  otra  parte, la secretaria del Centro de  Servicios  Judiciales  informó  que  la  audiencia preliminar solicitada por la  defensa  de  FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA  PAYAN, tendrá lugar el próximo 18 de  mayo  de  2016.  Aunado a ello, dio cuenta del procedimiento que se sigue en esa  oficina  ante solicitudes de audiencias preliminares como aquélla, así como de  sus limitaciones:   

(…), se programan de acuerdo a la base de  datos  que  lleva la ventanilla encargada y las fechas de programación se fijan  en orden cronológico.   

(…).  

Asimismo,  este  Centro de Servicios está  sujeto  al horario del ente acusador que es de 8:00 a 5:00 p.m.; lo que conlleva  programar  audiencias  dentro  de  ese  horario,  pese a que esta oficina labora  desde  las  6  a.m.  a  10:00  p.m.  como  también, a los parámetros del INPEC  (reglamento  interno  Acuerdo 11 de 1995) el horario y recepción de órdenes de  remisión,  se debe radicar en el Centro Carcelario 5 días antes de la fecha de  realización de la audiencia;…    

La  fijación  de  una  fecha próxima (en 5  días)  para la realización de la audiencia en la que se discutirá y definirá  la  procedencia  de  la  libertad  de  FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYAN, descarta  cualquier  duda  sobre  la  idoneidad de ese escenario natural. Además, si bien  las   circunstancias   que,   según  la  secretaria  del  Centro  de  Servicios  Judiciales,  impiden  una  mayor celeridad en la tramitación de las solicitudes  de  audiencias  urgentes,  debieran superarse para garantizar en mayor medida un  plazo   razonable,  no  alcanzan  a  deslegitimar  la  función  de  control  de  garantías  instituida  al  interior  del  proceso penal. Es más, la situación  novedosa  informada  por el accionante, en cuanto a que otro procesado obtuvo su  libertad  por  decisión  de  un  juez  de  control de garantías, sólo viene a  reafirmar  la idoneidad de esta institución para la protección de los derechos  fundamentales.    

Entonces,  siendo  que  la  privación de la  libertad   de  FLEYBER  LEANDRO  ZARABANDA  PAYAN  se  funda  en  la  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva impuesta por un juez de la República y  que  la  instancia procesal de control de garantías se muestra como eficaz para  definir  la eventual liberación de aquél; la intervención del juez de Hábeas  Corpus  resulta  inviable.  Por  ello,  se  confirmará la decisión de negar la  solicitud  elevada  por  Jaime  Gutiérrez  Carrillo  en nombre del procesado en  mención.   

D E C I S I Ó N  

En  mérito  de  lo  expuesto, el suscrito  Magistrado  de  la  Corte  Suprema     de    Justicia,    Sala    de    Casación    Penal,    administrando  justicia  en  nombre de la República y por autoridad  de la Ley,   

R E S U E L V E  

Confirmar   la  decisión  consistente en negar la solicitud de Habeas Corpus elevada a favor de  FLEYBER LEANDRO ZARABANDA PAYAN.   

Contra  esa  decisión  no procede recurso  alguno.     

Cópiese,   notifíquese,   devuélvase  y  cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado    

1  Mediante  la  sentencia  C-187  de  2006  se  realizó  el  examen  previo de su  exequibilidad.   

2  Artículo 1º de la Ley 1095 de 2006.   

3  Auto del 27 de noviembre de 2006, radicado No. 26.503   

4  Tales  derechos  se  encuentran  consagrados en los artículos 11, literal e), y  137 del C.P.P./2004.     

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