AHP1732-2016(47818)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado Ponente  

AHP1732-2016  

Radicación No 47818  

Bogotá. D.C., treinta y uno (31) de marzo de  dos mil dieciséis (2016).   

Dentro  del término previsto en el artículo  7º  de  la  Ley  1095  de  2006,  se  pronuncia  el  despacho  respecto  de  la  impugnación  interpuesta  por  el  accionante  EDUARDO  BARRIOS  VALENCIA contra la providencia proferida el 19  de  marzo  de 2016 por un Magistrado del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de   Bucaramanga,   mediante   la   cual   negó   el   amparo  de  habeas      corpus      por     aquél  solicitado.   

ANTECEDENTES    Y   FUNDAMENTOS   DE   LA  ACCIÓN   

1.  EDUARDO BARRIOS  VALENCIA  fue  privado  de  la  libertad por orden del  Juzgado  Veintiuno  Penal  Municipal  con  Función  de Control de Garantías de  Bucaramanga,     despacho     que     legalizó    su    captura    –entre   la  de  otros-  en  audiencia  instalada el 24 de mayo de 2012.   

La   Fiscalía  -en  la  misma  diligencia  concentrada-:  formuló  imputación en contra del actor por el presunto punible  de  concierto  para  delinquir  agravado  con fines de enriquecimiento ilícito,  hurto  calificado  agravado  y  falsedad  en  documento  público;  y  solicitó  imposición   de   medida   de   aseguramiento   de   detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario,  la  cual  fue  concedida. El 11 de octubre de 2012  presentó  escrito  de acusación, del cual conoció el Juzgado Quinto Penal del  Circuito de Bucaramanga.   

2.  Señaló el accionante haber obtenido su  libertad  el  27  de  julio  de  2013,  en  virtud  de decisión de habeas   corpus  proferida  por  el  Juez  Promiscuo  Municipal  de  Córdoba,  Bolívar. Sin embargo, la Fiscalía Segunda  Especializada   de  Bucaramanga  por  acción  de  tutela  logró  que  el  juez  constitucional  dispusiera  la invalidación de lo actuado. Seguidamente el ente  investigador,  sin  esperar  que  se  rehiciera  el  trámite  de habeas corpus,  nuevamente   “ordenó”  su  captura,  la  cual  tuvo  lugar  el 10 de abril de  2013.   

3. La queja constitucional del accionante se  centró  en que es “ilegal (…) la orden de captura  –expedida  en  su contra  por  el- Juzgado Sexto Penal Municipal con funciones de control de garantías de  Bucaramanga,  en  el  mes  de  noviembre  de  2013, así como la legalidad de la  captura  que  se  (…)  hizo  el día 10 de abril del año 2014, por el Juzgado  Séptimo  Penal  Municipal  de Bucaramanga”, toda vez  que  en  el  proceso  inicial  de  habeas  corpus  -anulado  mediante  fallo  de  tutela-,“…no  –ha-  podido  ejercer  el derecho de defensa porque nunca rehicieron el  trámite   (…)   ni  se  retrotrajeron    las    actuaciones”   que  el  juez  constitucional  consideró  constitutivas de vías de  hecho.   

4.  La  presente  acción  de  habeas   corpus,   fue  denegada  por  un  Magistrado     del     Tribunal     Superior    de    Distrito    Judicial    de  Bucaramanga.   

El   accionante   impugnó   la  precitada  determinación,  motivo  por  el  cual  las  diligencias fueron remitidas a esta  Corporación.   

DECISIÓN IMPUGNADA  

El  Magistrado  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga  negó  el  amparo  solicitado,  por  cuanto  consideró   que   “la  acción   de   habeas   corpus   que   supuestamente  le  otorgó  -al  actor-  la  libertad en julio 27 del  2013,  aun  cuando  su  trámite  no  hubiera  sido el correcto, no genera en la  actualidad  efecto  alguno sobre la medida de aseguramiento impuesta, pues dicha  acción  –cuyo resultado  es  desconocido  en  el  sentido  si  efectivamente  se  mantuvo  en firme o fue  revocada   a   través  de  una  acción  de  tutela-  no constituye presupuesto para estimar que la captura  efectuada  con  posterioridad  estuvo  viciada  o  resultó  ilegal,  lo cual es  palmario  porque  esta  última  no  fue  cuestionada, a pesar de ser el momento  ideal  para  denunciar  cualquier  clase de irregularidad. Sumado a lo anterior,  resulta  claro  que  la  acción  de  habeas  corpus  ataca  las  circunstancias  jurídicas  inmediatas que condujeron o no a la legal privación de la libertad,  pero  no  puede servir para evaluar situaciones futuras, de ahí que si el actor  pretende  debatir su actual situación, resulta infructuoso acudir a un trámite  constitucional previo”.   

LA IMPUGNACIÓN  

El accionante manifestó su inconformidad con  la    decisión    atrás    mencionada    reiterando    los   motivos   de   la  demanda.   

Aclaró  que  su  solicitud  no  la dirigió  contra  la  medida  de  aseguramiento proferida en mayo de 2012 por “el   Juzgado   Veintiuno  Penal  con  funciones  de  control  de  garantías”,      pues      la      “captura  ilegal se da por el nuevo procedimiento de aprehensión  –adelantado  por  los-  Juzgados  Sexto  y  Séptimo  Penales  Municipales  con  funciones de control de  garantías  de  Bucaramanga,  con  ocasión  de la expedición de nueva orden de  captura     y     legalización     de     la     misma     (sic)”.   

Adicionalmente,  solicitó  se  disponga  su  libertad,  por  cuanto  “una  irregularidad no solo  vulnera  el  debido  proceso  si no (sic) que puede llegar a constituirse en una  verdadera  denegación  de  justicia,  a  más  de comprometer otros derechos de  quienes  no  pudieron  intervenir en el trámite de la misma por desconocimiento  de tal actuación judicial”.   

CONSIDERACIONES  

1. El suscrito Magistrado es competente para  conocer  de la impugnación interpuesta contra la decisión a través de la cual  fue   denegada   la   solicitud   de   habeas  corpus  formulada  por  EDUARDO   BARRIOS   VALENCIA,  de  acuerdo  con lo señalado por el numeral 2º del artículo 7º  de  la  Ley  1095 de 2006 que dispone: “cuando  el  superior  jerárquico  sea  un  juez plural, el recurso  será   sustanciado   y   fallado  integralmente  por  uno  de  los  magistrados  integrantes  de  la  Corporación,  sin  requerir  la  aprobación  de la sala o  sección  respectiva.  Cada uno de los integrantes de la Corporación se tendrá  como        juez       individual”.   

2.  El  artículo  1º  de  la  Ley  atrás  mencionada   establece   que  la  acción  de  hábeas  corpus   “podrá   invocarse   o   incoarse   por  una  sola  vez”.  Este enunciado debe ser comprendido  de   acuerdo   con  lo  señalado  por  la  Corte  Constitucional  en  sentencia  C–187 de 2006, en la cual  indicó:   

Se  trata de una expresión que requiere un  especial  análisis,  toda  vez  que  su  interpretación  podría  llevar  a la  ineficacia   del   mecanismo   previsto   en   el   artículo  30  de  la  Carta  Política.   

   

Teniendo en cuenta que la decisión judicial  mediante  la  cual  se  decide  sobre  el hábeas corpus hace tránsito a cosa  juzgada,  una  nueva  petición  en  tal  sentido  sólo podrá estar fundada en  hechos  nuevos  o  en  la  reiteración  de  la  conducta que motivó la primera  decisión.   

   

En este orden de ideas, la expresión que se  examina  es acorde con lo dispuesto en la Constitución Política, pues ésta se  podrá  invocar  o  ejercer por una sola vez respecto de cada hecho o actuación  constitutiva  de  violación de los derechos protegidos mediante el artículo 30  superior.   

   

De esta manera se garantiza la eficacia del  derecho-acción  y, al mismo tiempo, se protege a la administración de justicia  ante    eventuales    abusos    en   el   ejercicio   de   este   mecanismo   de  defensa.   

   

En  consecuencia,  la  exequibilidad  de la  expresión  “por  una  sola  vez”  contenida  en  el  artículo  primero del  proyecto  “sub  examine”, habrá de declararse exequible, en el entendido de  que   una   vez   ejercida   y   resuelta  la  acción  de  hábeas  corpus,  la  correspondiente  decisión  hará  tránsito  a  cosa juzgada y, por tal razón,  no  resultará  procedente  el ejercicio de una nueva  solicitud  en  tal  sentido, que se funde en los mismos hechos que fueron objeto  de   decisión   en   la   precedente   oportunidad.  –Resaltado   fuera  de  texto-.   

 Sin  embargo,  ello no es óbice para que  quien  haya  ejercido la acción de hábeas corpus, pueda invocar nuevamente tal  derecho  cada  vez que nuevos hechos constitutivos de privación de la libertad  con  violación de las garantías constitucionales o legales, o de prolongación  ilegal  de  la  libertad,  hagan  imperioso  recurrir a dicha acción en aras de  asegurar la protección de sus garantías fundamentales.   

3.  En  este  caso  se  advierte  que  otro  Magistrado   de   esta   Corporación   –integrante  de  la  Sala de Casación  Laboral- conoció en segunda  instancia  de  la  acción de habeas corpus    presentada    por   EDUARDO   BARRIOS  VALENCIA,  basada  en  los mismos fundamentos facticos  expuestos  en  esta  oportunidad. (Ver fallo proferido  el   13   de  octubre  de  2015  rad.  No.  00056  y  AHL.5986-2015).   

Ciertamente los hechos respecto de los cuales  se profirió la citada decisión fueron los siguientes:   

“(…)  BARRIOS  VALENCIA  se  encuentra  privado de la libertad (…)  por   los   ilícitos   de  concierto  para  delinquir  agravado  con  fines  de  enriquecimiento  ilícito,  hurto calificado y agravado por el uso y falsedad en  documento  público,  todos  ellos en concurso; (…) en tal proceso (…) se le  imputó  cargos  ante  el Juzgado 21 Penal Municipal de Bucaramanga; (…) el 11  de  octubre  de  2012 se presentó escrito de acusación ante los jueces penales  del  circuito  de  Bucaramanga,  correspondiéndole  su  conocimiento al Juzgado  Quinto  Penal  del Circuito; (…) el 27 de julio de 2013 el señor BARRIOS  VALENCIA  recuperó la libertad  en  virtud  de  un  habeas  corpus, determinación frente a la cual la Fiscalía  Segunda  Especializada  de Bucaramanga  instauró una acción de tutela, la  cual  declaró  la  nulidad de lo actuado en la acción de habeas corpus, razón  por  la  cual  se  expidió  una nueva orden de captura en contra del sindicado,  habiendo  sido  recapturado  el  10  de abril de 2014, legalizándose su captura  ante  el  Juez Séptimo Penal Municipal con Función de Control de Garantías de  Bucaramanga  el  11  de  abril  de  2014,  audiencia  en  la  que  se ordenó la  privación de la libertad”.   

Como   se   puede  observar,  BARRIOS   VALENCIA  mediante  la  presente  demanda  de  habeas  corpus,  se  contrajo  a indicar de ilegal una vez más, la  orden  de  captura emitida en su contra en  el mes de noviembre de 2013 por  el  Juzgado  Sexto  Penal  Municipal  con  funciones de control de garantías de  Bucaramanga,  así  como  la  legalidad  impartida por el Juzgado Séptimo Penal  Municipal  de  Bucaramanga  por  su  recaptura llevada a cabo el 10 de abril del  2014;  hecho  que,  como   viene  de  verse, ya fue examinado en proceso de  habeas  corpus,  por  tanto  lo  allí  decidido  hizo  tránsito a cosa juzgada  constitucional.   

Así entonces, considerando que el accionante  no  adujo  una nueva situación fáctica que considere actualmente violatoria de  su  derecho fundamental a la libertad, la presente acción resulta improcedente,  de  conformidad con el artículo 1º de la Ley 1095 de 2006 citado en el numeral  2 de este acápite.   

4.  De  otra  parte,  si  bien el accionante  señaló  de ilegal los actos que condujeron a su recaptura, esa proposición la  sustentó  en  una  presunta  violación  del  debido  proceso en el trámite de  habeas   corpus   -anulado  mediante  decisión  de  tutela-,  por estimar que le fue quebrantado su derecho  defensa,   en   tanto   no   se   rehízo   la   actuación  invalida  por  esta  última.   

Sin  embargo,  además  de  no  observarse  demostrado  que  la  decisión  de  tutela     -aducida     por     BARRIOS   VALENCIA-   realmente  dispuso  rehacer  la  actuación  de  habeas corpus  invalidada,  la  presente  acción constitucional no es procedente  para  solicitar  su  cumplimiento, por cuanto fue instituida exclusivamente para  amparar  la  libertad personal de quien es privado de ella con violación de las  garantías     constitucionales    o    legales,    o    esta    se    prolongue  ilegalmente  (artículos 30  de la Constitución Político y 1º de la Ley 1095 de 2006).   

Adicionalmente, aunque le asistiera razón al  libelista  en el sentido de que debió recomponerse el trámite de habeas corpus  anulado,   de  esa  eventual  vulneración  relacionada  exclusivamente  con  el  “debido  proceso”, no se  sigue  que  su  actual  detención sea ilegal, máxime que, como lo advirtió el  a  quo,  la  demanda en nada  confrontó  las  premisas fácticas o jurídicas -sustanciales o procesales- por  los cuales se dispuso y ejecutó su captura.   

Consecuencia de lo anterior la decisión que  se impone es la confirmación del fallo impugnado,   

En  mérito  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado   de   la   Sala   de   Casación   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE  

Confirmar el auto  impugnado.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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