43840(05-08-14)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA     DE     CASACIÓN   PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado ponente  

CP134-2014  

Radicación No. 43840  

(Aprobado Acta No. 254)  

Bogotá,  D.C.,  cinco(05) de agosto de dos  mil catorce (2014).   

ASUNTO:  

Procede la Corte a emitir concepto sobre la  solicitud  de  extradición  del ciudadano colombiano Juan Carlos Báez Wilches,  formulada por el Gobierno de Perú a través de su Embajada.   

ANTECEDENTES:  

1.    Mediante  la Nota Verbal No. 5-8-M/375 del 25 de octubre de 2013, la Embajada de  Perú  solicitó  la  detención  provisional  con fines de extradición de Juan  Carlos   Báez   Wilches,  por  cuanto  es  requerido  para  que  comparezca  al  “Trigésimo   Segundo  Juzgado  Penal  de  Lima, en el proceso seguido por el delito contra la vida, el  cuerpo      y     la     salud     —homicidio   calificado,   en  agravio  de  César  Andrés  Montoya  Mahecha,   y   por  el  delito  contra  la  tranquilidad  pública  — asociación ilícita para delinquir,  en    agravio    de    la    sociedad”,   al  cual,  el  18  de  abril  del  mismo  año,  se  le  dictó  “mandato      de  detención”  dentro  del  expediente No. 08660-2013, con fundamento en los siguientes hechos:   

…aproximadamente  a  las  once  horas  del  día  once  de  abril  del  año  en curso [2013], por  inmediaciones  de  la  octava  cuadra  de la avenida La Paz con la intersección  formada  con  la  avenida  Benavides,  distrito de Miraflores, los ciudadanos de  nacionalidad   colombiana,   el  perjudicado  César  Andrés  Montoya  Mahecha,  conjuntamente  con  los denunciados Jhon Fredy Guevara Duque y Juan Carlos Báez  Wilches,  se encontraban desplazándose a bordo del automóvil marca Volskwagen,  modelo  Bora de placa de rodaje No. C2G-334, que era conducido por el denunciado  Jhon  Fredy Guevara Duque, circunstancias en que sujetos desconocidos premunidos  con  armas  de fuego, procedieron a disparar a las tres personas, logrando herir  de  bala  gravemente  al perjudicado César Andrés Montoya Mahecha, que viajaba  en  el  asiento  del  copiloto  del vehículo y al denunciado Jhon Fredy Guevara  Duque,  que  conducía el vehículo, mientras que Juan Carlos Báez Wilches, que  viajaba  en  el  asiento  posterior, al haberse tirado al piso del vehículo, no  sufrió  ningún  impacto  de  bala;  siendo  así  que el denunciado Jhon Fredy  Guevara  Duque,  herido de bala, condujo el vehículo hasta el Hospital Nacional  de  Emergencias  Casimiro  Ulloa,  donde la persona del agraviado César Andrés  Montoya  Mahecha,  falleció  como consecuencia de la gravedad de las heridas de  bala  que  había  recibido;  como  resultado de las respectivas investigaciones  policiales     que     se     han     realizado     a    dependencia    policial  especializada    (sic),  aparecen  indicios  razonables de que los denunciados antes citados, se habrían  coludido  para  que  sujetos  no identificados dieran muerte al agraviado César  Andrés  Montoya  Mahecha, debido a que éste llevaba una vida ostentosa, pese a  no  tener  trabajo  ni  oficio  conocido  en nuestro país, todo ello por cuanto  había  adquirido  el  vehículo marca Volskwagen modelo Bora, haciendo aparecer  como  propietario  al denunciado Jhon Fredy Guevara Duque, teniéndose que éste  además  era  utilizado  para  adquirir  otros  bienes  muebles,  como  son  las  adquisiciones  de electrodomésticos en la tienda Hiraoka y otros bienes como el  alquiler  de  inmuebles,  de  lo  que  se colige, que el móvil de dar muerte al  agraviado  César  Andrés Montoya Mahecha, habría sido quedarse con los bienes  muebles  e inmuebles adquiridos a través de terceros y sumas de dinero, con los  cuales  contaba  el  agraviado, al haberse determinado que todas las compras las  hacía  al  contado,  hecho  que  no  ha  sido  factible  ubicarse  (sic),  debido  a  que  los denunciados,  para  entorpecer la investigación, no han proporcionado las direcciones exactas  de  los  domicilios  donde  realmente  se  encontrarían  viviendo,  no habiendo  acreditado  los  denunciados  Jhon  Fredy  Guevara  Duque  y  Juan  Carlos Báez  Wilches,  tener  domicilio  conocido  y  trabajo u oficio conocido; además, por  último,  se  ha  determinado  que  los  disparos  contra  el  agraviado  fueron  direccionados  específicamente  al  lugar  donde  se  encontraba  sentado en el  asiendo  del  copiloto  dentro  del  vehículo que tenía las lunas oscurecidas,  indicios  estos  que hacen presumir que los denunciados Jhon Fredy Guevara Duque  y  Juan  Carlos  Báez  Wilches, se encontrarían vinculados en el homicidio del  agraviado  César  Andrés  Montoya  Mahecha.  Que,  en lo atinente al delito de  Asociación  Ilícita,  de  los actuados se ha determinado que estos denunciados  conformarían  una agrupación criminal dedicada a cometer el delito de Tráfico  Ilícito  de  Drogas,  puesto  que  como  consecuencia del atentado con armas de  fuego  del  agraviado César Andrés Montoya Mahecha, con fines de esclarecer el  atentado  criminal,  se  ha procedido a incautar diversos celulares y artefactos  electrónicos,  entre ellos, el teléfono celular con IMEI No. 351971045787147 y  chip  No.  895  110022212444  7487F,  en  el que se ha logrado visualizar vistas  fotográficas  que corresponden a una caja de cartón conteniendo en su interior  en  forma  de  bloques tipo ladrillo, que presentan características típicas de  tratarse  de  clorhidrato  de cocaína, hecho que hace presumir que por tratarse  que  son de nacionalidad colombiana, podrían estar vinculados, como se reitera,  a   una   organización  vinculada  al  tráfico  ilícito  de  drogas  a  nivel  internacional,  al  haberse  hallado  las  vistas  fotográficas de bloques tipo  ladrillo  antes  mencionadas, recuperadas de la memoria de uno de los teléfonos  celulares  que  portaban  los denunciados Jhon Fredy Guevara Duque y Juan Carlos  Báez  Wilches,  que  vienen  a  ser  indicios  razonables del delito materia de  denuncia,  aunado a ello que los denunciados no han sustentado actividad lícita  en  nuestro  país,  teniendo  inclusive  el occiso varios ingresos y salidas de  nuestro  país,  conforme  se advierte del movimiento migratorio. Que, en cuanto  al  delito  de  Falsedad Material en Documento de Identidad Nacional DNI falso y  uso  de  ese  documento  falso,  se  tiene  que  también  se  ha recuperado del  teléfono  celular  una  vista  del  Documento  de  Identidad  Nacional  DNI No.  22079419,     a     nombre    de    “Roberto          Carlos         Cortéz         Barrios”,   pero   en   dicho  documento  se  encuentra  adherida  la  fotografía  que  corresponde  al denunciado Jhon Fredy  Guevara  Duque,  habiéndose logrado determinar que dicho Documento de Identidad  Nacional  es  fraudulento,  ya  que  el número del DNI que aparece en el citado  documento,  en  realidad corresponde al agraviado Roberto Carlos Cortéz Barrios  de  nacionalidad  peruana,  nacido  en  el  departamento  de  Ica,  con fecha de  nacimiento  29  de  agosto de 1970, de estado civil soltero, con domicilio en el  Jirón  Ayacucho número 220, Callao, de lo que se colige que el denunciado Jhon  Fredy  Guevara  Duque  habría  estado  identificándose  con  identidad  falsa,  utilizando  para el efecto el DNI fraudulento con la identidad de Roberto Carlos  Cortéz Barrios.   

2.         El   18   de  octubre   de   2013,  con  fundamento  en  la  Circular  Roja  de  Interpol  No.  A-6183/19-2013  del  2  de  octubre de igual anualidad, se produjo la captura de  Juan  Carlos Báez Wilches en Bogotá por miembros de la Policía Nacional y, el  día  25  del  mismo  mes  y  año,  el  Fiscal General de la Nación ordenó su  captura con fines de extradición.   

No  obstante,  como el Gobierno de Perú no  formalizó  la  petición  de  entrega en el término previsto en el artículo 9  del  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición, modificado por el Convenio suscrito  entre  Colombia  y  Perú  el  22  de octubre de 2004, el 16 de enero de 2014 el  Fiscal  General  de  la  Nación  dispuso  la libertad del requerido Juan Carlos  Báez Wilches.   

3.   El 5 de  febrero  de  2014,  a  través  de  la Nota Verbal No. 5-8-M/48, la Embajada del  Gobierno  de  Perú  solicitó  formalmente la entrega del ciudadano Juan Carlos  Báez  Wilches,  razón  por  la  cual  el  Fiscal  General  de  la Nación, con  resolución  del  28 de marzo siguiente, nuevamente ordenó la captura con fines  de  extradición  del citado, la cual se hizo efectiva el 5 de abril de 2014 por  agentes de la Policía Nacional en la ciudad de Bogotá.   

4.   El  Gobierno  de  Perú,  con  el  fin  de  sustentar  la  solicitud  de entrega del  ciudadano    Juan    Carlos    Báez    Wilches,    allegó    los    siguientes  documentos.   

4.1.    Las  Notas  Verbales  números  5-8-M/375  y 5-8-M/380 del 25 y 29 de octubre de  2013,  respectivamente,  así como la número 5-8-M/48 del 5 de febrero de 2014,  a  través  de  las  cuales  dio a conocer la petición de extradición de Báez  Wilches.   

4.2.    Mandato  de  detención  del  18  de  abril  de 2013 proferido por el Trigésimo  Segundo  Juzgado  Penal  de  Lima  de  la Corte Superior de Justicia de la misma  ciudad  contra el requerido Juan Carlos Báez Wilches, dentro del expediente No.  08660-2013.   

4.3.  Oficio  del  3 de septiembre de 2013 del Trigésimo Segundo Juzgado Penal de Lima, donde  se   solicita   la   ubicación   y  captura  a  nivel  internacional  de  Báez  Wilches.   

4.4.    Auto  del  29  de  octubre  de 2013 del Trigésimo Segundo Juzgado Penal de Lima  donde  se  dispone iniciar el trámite de extradición activa contra Juan Carlos  Báez  Wilches  ante  el  Gobierno  de  Colombia  y  escrito de la misma fecha y  autoridad elevando la solicitud respectiva.   

4.5. Auto del 17 de  diciembre  de  2013  de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia  de  la  República  de  Perú,  donde  se  declara  procedente  la  solicitud de  extradición   activa  elevada  por  el  Trigésimo  Segundo  Juzgado  Penal  de  Lima.   

4.6.   Resolución  Suprema  del 22 de enero de 2014 del Presidente de la República de  Perú,   autorizando   la   solicitud  de  extradición  de  Juan  Carlos  Báez  Wilches.   

4.7.   Solicitud  de  arresto  provisional  con  fines  de  extradición elevada por el  Trigésimo  Segundo Juzgado Penal de Lima respecto de Juan Carlos Báez Wilches,  en  la  cual  se  informa  a  las  autoridades  de la República de Colombia, lo  siguiente en relación con el solicitado:   

DESCRIPCIÓN     DE     LA    PERSONA  RECLAMADA:   

Nombres                                                :  Juan Carlos   

Apellidos                                              :  Báez Wilches   

Fecha             de  nacimiento                        :  10/12/1984   

Lugar             de  nacimiento                         :  Bogotá – Colombia   

Documentos           de  identidad              :   Cédula de identidad   

                                                                    80.880.537   

Apellidos     y     nombres     del  padre    :  Hernando   

Apellidos y nombres de la madre   : María Cecilia   

Descripción                                          :  De 1.70 m. de estatura   

                                                                     Frente alta   

Señas       particulares       y  peculiaridades:   Se desconocen   

Ocupación                                             :   Comerciante importador   

Idiomas            que  habla                              :   Español   

4.8.   Cuadernos  de  pruebas practicadas por las autoridades de la República de Perú  en relación con el presente asunto.   

4.9.   Normas  del Código Penal de la República de Perú aplicables al caso.   

4.10.        Fotocopia  de  la  cédula  de  ciudadanía  de  Juan  Carlos Báez  Wilches.   

5.  Recibida  la  anterior  documentación  en  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, el 6 de  febrero  de 2014 fue remitida al Ministerio de Justicia y del Derecho señalando  que      en     el     presente     caso     son     aplicables     “El  «Acuerdo  sobre  Extradición»,  adoptado     en     Caracas    el    18    de    julio    de    1911”         y        “El  «Acuerdo entre el Gobierno de la  República  de  Colombia  y el Gobierno de la República de Perú, modificatorio  del  Convenio  Bolivariano  de  Extradición  firmado  el 18 de julio de 1911»,  suscrito     en     Lima     el    22    de    octubre    de    2004”.   

6.    El  22  de  mayo  de 2014, el Ministerio de Justicia y del Derecho determinó que la  documentación   allegada   reunía  los  requisitos  formales  exigidos  en  la  normatividad convencional aplicable y la remitió a la Corte.   

7.  Allegado  el  expediente  a  esta  Corporación,  se le reconoció personería adjetiva al  defensor  del  reclamado  Juan Carlos Báez Wilches y, el 6 de junio de 2014, se  dispuso  correr  el  término  para  que los intervinientes solicitaran pruebas,  dentro  del  cual  el  citado,  con  la coadyuvancia de su abogado, solicitó la  aplicación  del trámite de extradición simplificada previsto en el parágrafo  1º  del  artículo 500 de la Ley 906 de 2004, adicionado por el artículo 70 de  la  Ley  1453  de  2011,  por tanto, se corrió traslado de tal pretensión a la  representante del Ministerio Público, quien por igual la apoyó.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE:   

De la normatividad aplicable:  

De acuerdo con lo señalado en el artículo  35  de la Carta Política, modificado por el Acto Legislativo No. 01 de 1997, la  extradición  se  podrá  solicitar,  conceder  u ofrecer de conformidad con los  tratados   públicos   y,  a  falta  de  estos,  según  lo  establecido  en  la  legislación interna.   

En  esa  medida, la normatividad a tener en  cuenta  en  el  presente  trámite  de  extradición,  conforme  lo  precisó el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, es el Acuerdo Bolivariano de Extradición  del  18  de  julio  de  1911,  el  cual fue modificado por el suscrito entre los  Gobiernos de Perú y Colombia el 22 de octubre de 2004.   

De otra parte, conviene precisar que en este  caso  también  se  aplican  las  disposiciones  del  Código  de  Procedimiento  Penal1,  de  conformidad  con lo indicado en el artículo 8-4 del Acuerdo  Bolivariano  modificado,  por  cuanto  en  esta  norma  se consagra que en lo no  previsto  en  éste,  “el  procedimiento  de  extradición se regirá por lo establecido en la legislación  interna    del    Estado    requerido”.   

Por ende, el concepto se fundamentará en lo  dispuesto  en  el  artículo  502  de  la referida codificación, por lo cual la  Corte   debe   realizar  el  análisis  sobre:  (i)  la  validez  formal  de  la  documentación  allegada por el país requirente; (ii) la demostración plena de  la  identidad  de  la persona solicitada; (iii) la concurrencia del principio de  la  doble  incriminación  y; (iv) respecto de la equivalencia de la providencia  proferida en el extranjero.   

A su vez, la Sala complementará el estudio  con  los  requisitos  que  establece  el  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición  reformado.   

1.  Validez formal de la documentación presentada:   

No  se evidencia reparo alguno que formular  frente  a este requisito, por cuanto la documentación presentada se allegó por  la  vía  diplomática, de conformidad con lo estipulado en los artículos 6º y  8º del Acuerdo Bolivariano modificado.   

En  esa  medida,  se  concluye  que  esta  exigencia se satisface.   

2.  Plena  identidad  entre  el  reclamado  en  extradición    y       el       aprehendido       con    tal   finalidad:   

Esta  exigencia, consagrada en el artículo  8-1  del  Acuerdo  Bolivariano,  se contrae a constatar la coincidencia que debe  existir  entre  la  persona solicitada por el Estado requirente y la aprehendida  con  fines  de  extradición,  por  tanto, es bajo este contexto que corresponde  analizar a la Corte la identificación del reclamado.   

Sobre  este  particular  se  tiene  que  el  Gobierno  de  Perú,  a  través  de los documentos aportados por conducto de su  Embajada  en Colombia, entregó información suficiente sobre la identificación  del  solicitado  Juan  Carlos Báez Wilches, pues en concreto indicó su lugar y  fecha  de  nacimiento,  es  decir,  el  10  de diciembre de 1984 en la ciudad de  Bogotá,  así  como  el  número  de su cédula de ciudadanía, valga decir, el  80.880.537,  datos  que  son  coincidentes  con  los de la persona privada de la  libertad  con  fines  de extradición, tal como se pudo constatar al realizar el  respectivo  estudio lofoscópico tras su captura, tanto en la primera como en la  última oportunidad.   

Este  requisito,  por  ende,  también  se  cumple.   

3.   Principio    de    la    doble   incriminación:   

El artículo 2º del Acuerdo Bolivariano de  Extradición,     señala    que    “Darán   lugar   a   la   extradición   las   conductas  punibles,  independientemente  de  la  denominación del delito, que según la legislación  de  los Estados sean sancionados con pena privativa de la libertad no menor a un  año”.   

En  orden  a  constatar este requisito, se  tiene  que  dentro  de la documentación remitida por la Embajada de Perú, obra  copia  del  “mandato  de  detención”  del  18  de  abril  de  2013  dictado  por  el Trigésimo Segundo Juzgado Penal de Lima de la  Corte  Superior  de  Justicia  de  la  misma  ciudad  dentro  del expediente No.  08660-2013,  en  el cual se le imputa al reclamado Juan Carlos Báez Wilches los  delitos   de  “homicidio  calificado”     y  “asociación  ilícita  para              delinquir”.   

Así  la cosas, se observa que concurre el  principio  de  la  doble  incriminación,  por  cuanto el delito de “homicidio    calificado”  en  efecto  está  consagrado en el  artículo  108-1 del Código Penal de Perú con una pena mínima de 15 años, el  cual  coincide  con la conducta descrita en los artículos 103 (reformado por el  artículos  14  de la Ley 890 de 2004) y 104-4 (modificado por los artículos 14  de  la  Ley  890  de 2004, 26 de la Ley 1257 de 2008, 2 de la Ley 1309 de 2009 y  1426  de  2010)  de  la  Ley  599  de 2000, cuya pena mínima es de 33 años y 4  meses.   

A su vez, lo propio ocurre en relación con  el  delito de “asociación  ilícita  para delinquir”,  pues  está  contemplado  en el artículo 317 del Código Penal de Perú con una  pena  mínima  de  3  años,  el  cual  coincide  con la conducta descrita en el  artículo  340-2  de la Ley 599 de 2000 (modificado por los artículos 8º de la  Ley  733  de  2002,  14 de la Ley 890 de 2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006), cuya  pena mínima es de 8 años.   

En este contexto, resulta indiscutible que  el   requisito   previsto  en  el  artículo  2º  del  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición, también se cumple en este caso.   

4.     Sobre    la   vigencia  de  la  acción:   

El  literal  e)  del  artículo  5º  del  referido  Acuerdo,  advierte  que se debe revisar que la acción no se encuentre  prescrita  según  las  leyes  del  Estado  Requirente, por ende, acudiendo a lo  preceptuado  en  el artículo 80 del Código Penal del Perú, se concluye que en  este  asunto  no  se  ha extinguido por dicha causa, pues en la norma en cita se  precisa  que  “la acción  penal  prescribe  en un tiempo igual al máximo de la pena fijada por la ley, si  es    privativa    de   la   libertad”.  Además, allí también se indica que no será mayor a 20 años,  salvo  para  los  delitos  que  tengan  cadena perpetua, caso en el que es de 30  años.  Por  tanto,  como en el sub judice   el   máximo   de   la  pena  para  el  delito  de  “homicidio    calificado”  es  cadena perpetua, de conformidad  con      lo     establecido     en     el     artículo     108     ídem,  mientras que respecto del delito  “asociación  ilícita  para   delinquir”,  el  extremo  superior  de la sanción privativa de la libertad es de 6 años, según  se  aprecia  en  el  artículo 317 ibídem,  y  como  se  recordará, los hechos ocurrieron el 11 de abril de  2013,  es  claro  que  la  acción  penal  se  encuentra  vigente frente a ambas  infracciones..   

5.   Sobre  la  ausencia  de  la  cosa  juzgada, de amnistía o indulto:   

El literal a) del artículo 5º del Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición,  señala  que  no procede la entrega “Cuando,   por  el  mismo  hecho,  la  persona  objeto  de petición ya hubiera sido juzgada, amnistiada o indultada en  el   Estado  requerido”,  respecto  de  lo  cual  no  hay reparo, por cuanto ninguna de esas hipótesis se  configura  en  el  asunto  particular,  pues  no  hay  información  que permita  acreditar cualquiera de tales eventos.   

6.     Sobre    la   naturaleza    de   los    delitos    que   sirven   de   sustento        a        la        petición        de   extradición:   

Como el artículo 4º del Acuerdo referido  establece   que   no   procede   la  extradición  de  la  persona  “si  el  hecho  por el cual se pide se  considera  en  el  Estado  requerido  como  delito  político o hecho conexo con  él”  y  las  conductas  punibles  que  sirven  de  fundamento  para que el Gobierno de Perú solicite la  entrega   del  ciudadano  colombiano  Juan  Carlos  Báez  Wilches  son  las  de  “homicidio  calificado”     y  “asociación  ilícita  para   delinquir”,  es  evidente  que  tales  comportamientos en Colombia están despojados de cualquier  carácter   político   y   por  ello  este  requisito  igualmente  se  entiende  cumplido.   

7.   Validez   de   la   providencia   proferida   en   el  extranjero:   

Esta exigencia igualmente se constata en el  caso particular, conforme se procede a precisar.   

En  efecto,  el  artículo 8º del Acuerdo  Bolivariano de Extradición prevé que:   

El  pedido en extradición será hecho por  la    vía    diplomática    mediante    presentación    de   los   siguientes  documentos:   

a) Cuando se trate de persona no condenada:  Original  o  copia  de la orden de captura para el caso colombiano o del mandato  de detención para el caso peruano.   

(…)   

1.  Las  piezas  o  documentos  deberán  contener  la  indicación precisa del hecho imputado, la fecha y el lugar en que  se  cometió,  así  como  los  datos  necesarios  para  la  comprobación de la  identidad  de  la persona reclamada. Deberán también estar acompañadas de las  copias  de  los  textos de la ley que tipifica la conducta o las conductas, así  como  de  las  disposiciones  legales relativas a la prescripción de la acción  penal  o  de  la pena aplicados en el Estado requirente y de los que fundamenten  la competencia de éste.   

Entonces,  confrontados  los  documentos  aportados  por el Gobierno de Perú, se observa que dentro de ellos fue allegado  el    “mandato    de  detención”  del  18  de  abril  de  2013  dictado  por  el Trigésimo Segundo Juzgado Penal de Lima de la  Corte  Superior  de  Justicia  de  la  misma  ciudad  dentro  del expediente No.  08660-2013,  en donde se precisa el nombre del infractor, los hechos imputados y  su  calificación jurídica. Además, se ofrecieron los datos para identificarlo  y  se  adjuntaron  varias  pruebas,  tanto  para demostrar lo último, como para  comprometer  directamente  a  Juan  Carlos  Báez  Wilches  en  los  delitos  de  “homicidio  calificado”     y  “asociación  ilícita  para     delinquir”  por  los que se le requiere. Así mismo, fue allegado  el  texto  de  las  normas  del Código Penal de Perú que describen la conducta  imputada  y  aquellas  que  regulan  lo  relacionado  con la prescripción de la  acción penal.   

En  conclusión, es claro que se cumple el  requisito   previsto   en   el   artículo   8º   del  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición.   

8.  Condicionamientos  para  la entrega del  solicitado:   

8.1.    De  conformidad  con  lo  preceptuado  en el artículo 11 del Acuerdo Bolivariano de  Extradición,  el  Gobierno  Nacional  está en la obligación de condicionar la  entrega  de  la persona solicitada, en el evento de acceder a su extradición, a  que  no pueda ser en ningún caso juzgada por hechos distintos a los que motivan  la  extradición,  a que se le conmute la pena de muerte, como también a que no  sea  sancionada  a  las  penas de destierro, prisión perpetua y confiscación o  sometida  a desaparición forzada, torturas, tratos o penas crueles, inhumanos o  degradantes.  Así  mismo, a que se tenga como parte de la pena que pueda llegar  a  imponérsele  en  el  país  requirente,  el  tiempo  que  ha  permanecido en  detención con motivo del presente trámite.   

8.2.   Del  mismo  modo,  corresponde  al  Gobierno  Nacional  condicionar  la  entrega  del  solicitado  a  que  se  le respeten todas las garantías debidas en razón de su  calidad             de            acusado2,  en concreto a: tener acceso  a  un  proceso  público sin dilaciones injustificadas, se presuma su inocencia,  cuente  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle en condiciones dignas, la pena que eventualmente se  le  imponga no trascienda de su persona y tenga la finalidad esencial de reforma  y adaptación social.   

8.3.   El  Gobierno  Nacional  también  deberá  imponer  al Estado requirente, en orden a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  la  obligación  de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y respeto por la persona humana, en caso de llegar a ser absuelto,  declarado  no  culpable  o  su  situación jurídica resuelta definitivamente de  manera  semejante  en  el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su  liberación  una  vez  cumpla  la pena allí impuesta por sentencia condenatoria  originada    en    la    imputación   por   la   cual   procede   la   presente  extradición.   

8.4. Corresponde  igualmente   al  Gobierno  Nacional  condicionar  la  entrega  a  que  el  país  requirente,  de  acuerdo  con  sus políticas internas sobre la materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales para que el solicitado pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 califica a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  ve  reforzado  por  la  protección  que a ese núcleo  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

8.5.   Se  advierte,  además,  que  en  razón  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

9.        Sentido     del  concepto:   

Acreditados los requisitos previstos tanto  en  el  Acuerdo  Bolivariano de Extradición del 18 de julio de 1911, modificado  por  el  Convenio  suscrito  entre  los  Gobiernos  de Perú y Colombia el 22 de  octubre  de  2004, como en el Código de Procedimiento Penal, de conformidad con  lo  indicado  en  el artículo 8-4 del referido Acuerdo, la Sala es del criterio  que   el   Gobierno   Nacional  puede  extraditar,  bajo  los  condicionamientos  señalados,  al  ciudadano  colombiano  Juan  Carlos  Báez  Wilches,  según lo  solicita el Estado requirente.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,  emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano   colombiano   Juan   Carlos  Báez  Wilches,  con  fundamento  en  el  “mandato      de  detención”  del  18  de  abril  de  2013  dictado  por  el Trigésimo Segundo Juzgado Penal de Lima de la  Corte  Superior  de  Justicia  de  la  misma  ciudad  dentro  del expediente No.  08660-2013,   por   los  delitos  de  “homicidio    calificado”         y         “asociación        ilícita        para       delinquir”.   

Por   la   Secretaría  de  la  Sala  se  comunicará  esta  determinación  al  requerido Juan Carlos Báez Wilches, a su  defensor  y  a  la representante del Ministerio Público, al igual que al Fiscal  General  de  la  Nación  para lo de su competencia en relación con el detenido  preventivamente con fines de extradición.   

Finalmente, se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  subsiguientes.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 En el  presente  caso se aplica la Ley 906 de 2004, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de extradición se habrían cometido después del 1º de enero de  2005,  fecha  en  la  cual  entró en vigencia el nuevo Código de Procedimiento  Penal.  En este sentido, ver CSJ AP, 4 Abr. 2006, Rad. 24187 y CSJ AP, 3 de Oct.  2006, Rad. 25080.   

2 Por  cuanto  según  la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Concepto  del  5  de septiembre de 2006, radicación No. 25625, a pesar de que se produzca  la  entrega del ciudadano colombiano, este conserva los derechos inherentes a su  nacionalidad  consagrados  en la Constitución Política y en los tratados sobre  derechos humanos suscritos por el país.     

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