42854(31-03-14)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

Radicación N° 42.854  

Bogotá D.C., treinta y uno (31) de marzo de  dos mil catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Sería del caso resolver sobre la admisión  del   recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de  Julio   Vicente   Robayo   Hernández   y    Julio    César   Robayo   Cubides  contra  la  sentencia proferida el 6 de septiembre de  2013  por  la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, si no fuera porque se  advierte  que  el  recurso  fue  remitido  a  esta  Corporación sin cumplir los  requisitos de ley.   

HECHOS     Y    ACTUACIÓN    PROCESAL  RELEVANTE   

1. La cuestión fáctica fue sintetizada por  el Tribunal en los siguientes términos:   

El 26 de marzo de 1995 en Bogotá, fruto de  la  unión  marital  de  hecho  entre  LUIS  ALFONSO RODRÍGUEZ BERMÚDEZ y FLOR  MARÍA CERQUERA SOTO, nació ANDRÉS FELIPE RODRÍGUEZ CERQUERA.   

Dichos  compañeros  permanentes,  mediante  escritura  pública  09156  de  30  de  diciembre  de 2003 de la Notaría 45 del  Círculo   de   Bogotá,  compraron  el  apartamento  202,  interior  58  de  la  urbanización  Ciudadela  Colsubsidio  de  la  calle  89  número 116-30 de esta  ciudad, sobre el que constituyeron patrimonio de familia.   

El  20  de  noviembre  de 2004 JULIO CÉSAR  ROBAYO  CUBIDES  y JULIO VICENTE ROBAYO HERNÁNDEZ declararon ante el Notario 51  de  Bogotá  que conocían por más de 5 y 4 años a FLOR MARÍA CERQUERA SOTO y  LUIS  ALFONSO  RODRÍGUEZ  BERMÚDEZ, respectivamente, que estos conformaron una  unión  marital  de  hecho  y no tenían hijos legítimos, extramatrimoniales ni  adoptivos.  Lo  anterior  con el fin de cancelar el patrimonio de familia que se  formalizó sobre el apartamento en mención.   

En  la  misma fecha, a través de escritura  pública  4242  en  la  Notaría  51  de  esta ciudad, FLOR MARÍA CERQUERA SOTO  canceló  el patrimonio de familia, con base en tales declaraciones extrajuicio,  y  constituyó  hipoteca  de  primer  grado  (sic) favor de FLOR MYRIAM VALIENTE  MORENO  y  comprometió  como deudor a LUIS ALFONSO RODRÍGUEZ BERMÚDEZ, por la  suma  de  $10.000.000. El 20 de abril de 2005, amplió la hipoteca en $7.000.000  y  nuevamente  obligó al último con dicha calidad para lo que “falsificó la  firma        y        huella       dactilar”1.   

2.  A  través  de  apoderado,  el  30  de  diciembre  de  2005,  Luis  Alfonso Rodríguez Bermúdez formuló denuncia penal  contra  Flor Rocío Cerquera Soto, Julio Vicente Robayo  Hernández  y  Julio César  Robayo  Cubides2.   

3. El 17 de enero de 2006, el Fiscal Sesenta  y  Nueve  Seccional  de  Bogotá  declaró  abierta  la investigación y ordenó  vincular  mediante  indagatoria  a los denunciados; a la primera por los delitos  de  fraude  procesal, falsedad y estafa y a los segundos por el punible de falso  testimonio3.   

4.  Como  quiera  que  dicha  imputada  no  compareció  al proceso fue declarada persona ausente mediante resolución del 1  de          febrero          de         20074.    

El mismo día, a petición del denunciante,  se  dejó  sin  efecto  i)  la  supuesta  obligación  contraída por él en las  escrituras  públicas  4242  y 1446 del 20 de noviembre de 2004 y 20 de abril de  2005,    respectivamente,    y   ii)   la   cancelación   del   patrimonio   de  familia5.   

5.  El 13 de noviembre de 2007 se clausuró  el            ciclo            instructivo6.   

6. El mérito del sumario se calificó el 16  de  abril  de  2010  en el sentido de acusar a Flor Rocío Cerquera Soto por los  injustos  de  fraude  procesal,  estafa  y  falso  testimonio  y  a Julio   Vicente   Robayo   Hernández  y  Julio  César Robayo Cubides  en  calidad  de  autores  del último injusto mencionado, al tiempo que, ordenó  compulsar  copias para que un fiscal de Ley 906 de 2004 investigue a la referida  procesada   por   los   presuntos   punibles   de  fraude  procesal  y  falsedad  personal7.   

7.  Contra  esta  decisión,  el  defensor  suplente     de     Robayo    Hernández     y    Robayo    Cubides  y  la  representante  del  Ministerio  Público  interpusieron el  recurso  horizontal  que  fue desatado favorablemente a los impugnantes el 19 de  noviembre  siguiente,  en  el  sentido de reponer la determinación reprochada y  decretar  la  preclusión  de  la  investigación  a  favor  de aquellos por los  delitos    de    fraude    procesal    y    estafa8.   

8.  El  juicio  le  correspondió a la Juez  Catorce  Penal  del Circuito de Bogotá, quien el 8 de febrero de 2011 avocó el  conocimiento  del  asunto y ordenó correr el traslado de que trata el artículo  400     de     la     Ley     600     de     20009.   

9. La audiencia preparatoria se celebró el  7      de      marzo      del     mismo     año10.   

10.  Durante  la  audiencia  pública  de  juzgamiento,       Julio      Vicente      Robayo  Hernández  y  Julio César  Robayo  Cubides manifestaron su intención de acogerse  a  sentencia  anticipada,  lo  que  en  efecto hicieron, por lo que la juzgadora  dispuso  la  ruptura  de  la  unidad  procesal  para  que  en cuerda separada se  continuara   con   la  audiencia  pública  respecto  de  Flor  Rocío  Cerquera  Soto11.   

11.  Mediante  sentencia  del 11 de mayo de  2012  Julio Robayo Hernández  y   Robayo  Cubides  fueron  declarados  penalmente  responsables  en  calidad de autores del delito de falso  testimonio.  En  consecuencia,  les  impuso  la  pena principal de cuarenta (40)  meses  de  prisión  y la accesoria de «interdicción  de   derechos   y  funciones  públicas»12  por  el  mismo lapso de la sanción privativa de la libertad.   

Igualmente,   les  negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena  pero  les  concedió  la prisión  domiciliaria13.   

12.  Inconforme  con  el  fallo  de primera  instancia,  el  defensor  lo  apeló,  y  el  6 de septiembre de 2013 la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  lo confirmó14.   

13.  La   defensa   contractual   interpuso15   y  sustentó16 el recurso  extraordinario de casación.   

14.   El  4  de  diciembre  siguiente  el  secretario  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Bogotá remitió el  proceso  «para  que se surta el recurso de casación  (…)  contra la sentencia emitida por esta Sala el 6 de septiembre de 2013, por  un    delito   de   falso   testimonio»17.   

CONSIDERACIONES  

1.  Teniendo  en cuenta que el ordenamiento  legal  ha  previsto  unos  requisitos específicos de procedibilidad para que la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia conozca del recurso de  casación,  corresponde  verificar  si  ellos  están  satisfechos  en  el  caso  concreto.   

2. De acuerdo con el artículo 210 de la Ley  600  de  2000,  modificado  por  el  canon  101  de  la  Ley  1395  de  2010, la  impugnación  extraordinaria  debe  interponerse dentro de los quince (15) días  siguientes   a   la   última   notificación   de   la   sentencia  de  segunda  instancia.   

Así mismo, la demanda se debe presentar en  un  término  posterior común de treinta (30) días18,  cumplido  lo  cual,   corresponde  surtir  el  traslado a los no demandantes por un espacio temporal  común  de  quince  (15)  días  para  que  formulen  sus alegatos, al tenor del  artículo        211        ejusdem.   

Vencido  este  lapso,  se impone remitir el  original del expediente a la Corte.   

3.  En  el  caso  sometido  a  examen  de  admisión,  inexplicablemente,  el  secretario  de  la  Sala  Penal del Tribunal  Superior  de Bogotá omitió dar cabal cumplimiento a éste último trámite, el  cual  resulta  esencial  para  garantizar  el  debido ejercicio del principio de  contradicción.   

En  efecto,  luego  de que oportunamente el  sujeto  procesal  inconforme  con  el  fallo  de  segundo nivel: defensor de los  procesados,  interpusiera  el  recurso  de casación19,  el  secretario corrió el  traslado  de que trata el artículo 210 de la ley 600 de 2000, modificado por el  canon  101  de  la  Ley  1395  de  2010  por  un  término  común  de  30 días  –entre el 16 de octubre y  el      28     de     noviembre     de     2013-20.   

El   defensor   presentó   la   demanda  correspondiente   el   último   día   mencionado21, tras lo cual obra un sello  con  fecha  29  del mismo mes y año de pase al despacho que dice «vencidos         traslados         de         casación»22, suscrito por el secretario  de dicha Sala.   

Enseguida,  sin  más,  consta  el  oficio  remisorio  No.  J-669  del  4  de  diciembre  de 2013, por cuyo medio el aludido  funcionario remite a la Corte el expediente.   

Es evidente, pues, que se omitió correr el  traslado  de  rigor  a  los  no  recurrentes  por el término común de 15 días  -hábiles-,  previsto  en el artículo 211 del Código de Procedimiento Penal de  2000,        pues        el        lapso  para que estos sujetos procesales  allegaran   sus  alegatos  culminaba  el 13  de enero del año en curso, es decir,  mucho  después  de  que  las diligencias             fueron              efectivamente     enviadas a esta Corporación.   

Como  en  el  legajo no obra constancia del  referido  traslado  de la demanda de casación a los sujetos no recurrentes y es  del  caso  garantizar  a  plenitud el debido proceso, resulta imperioso devolver  las diligencias al Tribunal de origen para lo de su competencia.   

La Sala de Decisión Penal deberá otorgarle  trámite prioritario a esta actuación.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  el suscrito  Magistrado   de   la   Sala   de   Casación   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE  

Primero. Abstenerse  de  pronunciarse  sobre  la  demanda  de casación presentada por el defensor de  Julio   Vicente   Robayo   Hernández   y    Julio    César   Robayo   Cubides  contra  la  sentencia proferida el 6 de septiembre de  2013 por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá.   

Segundo.  Devolver el expediente a la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  para lo de su competencia, de  acuerdo con lo expuesto en la parte motiva de esta providencia.   

Comuníquese y cúmplase.  

EYDER PATIÑO CABRERA  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  folios  1-2  de  la sentencia de segunda instancia a folios 3-4 del cuaderno del  Tribunal.   

2 Cfr.  folios 1-5 del cuaderno original 1.   

3 Cfr.  folios 35-37 ibídem.   

4 Cfr.  folio 105 ibídem.   

5 Cfr.  folios 106-108 ibídem.   

6 Cfr.  folio 145 ibídem.   

7 Cfr.  folios 190-205 ibídem.   

8 Cfr.  folios 235-237 ibídem.   

9 Cfr.  folio 251 ibídem.   

10 Cfr.  folios 263-264 ibídem.   

11  Cfr. folios 52-60 ibídem.   

12  Cfr. folio 116 ibídem.   

13  Cfr. folios 97-117 ibídem.   

14  Cfr. folios 3-13 del cuaderno del Tribunal.   

15  Cfr. folio 21 ibídem.   

16  Cfr. folios 25-29 ibídem.   

17 Ver  folios 30 ibídem.   

18 Si  no  se presenta dentro de la oportunidad legal, el Tribunal debe declararlo así  en auto que admite el recurso de reposición.   

19  Cfr. folio 21 del cuaderno del Tribunal.   

20  Cfr. folio 23 ibídem.   

21  Cfr. folios 25-29 ibídem.   

22  Cfr. folio 29 vuelto ibídem.     

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