42777(27-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

          Bogotá  D.C.,  veintisiete  (27)  de  noviembre  de  dos  mil trece  (2013).   

VISTOS  

Con  fundamento  en  lo  dispuesto  en  el  artículo  7º de la Ley 1095 de 2006, procede la suscrita Magistrada a resolver  la  impugnación  interpuesta  contra  la providencia del pasado 15 de noviembre  proferida  por  un  Magistrado del Tribunal Superior de Bucaramanga, mediante la  cual  negó  por  improcedente  la  acción  de  habeas  corpus   promovida   por  el  ciudadano  HUMBERTO   SOSSA   RESTREPO,  contra  los  Juzgados   Tercero   Penal   del   Circuito   Especializado   con  Funciones  de  Conocimiento,  Quinto  y Noveno Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento  y  Sexto  Penal  Municipal con Función de Control de Garantías, y la Fiscalía  Segunda Especializada, todos con sede en Bucaramanga.   

FUNDAMENTOS   DE   LA  ACCIÓN   

          Refirió  el  memorialista  que  se encuentra privado de la libertad  desde  el  23  de  mayo  de de 2012; su captura se legalizó el 24 siguiente, la  audiencia  de  formulación  de  imputación  se  verificó  el  26 de mayo y el  escrito  de  acusación  se  radicó el 11 de octubre de 2012, sin que desde ese  entonces  se  haya  dado  inicio  al  juicio  oral,  en tanto tiene derecho a la  libertad  por  vencimiento  de términos, según lo previsto en el artículo 317  numeral 5º del Código de Procedimiento Penal.   

Precisó  que  el  15  de agosto del año en  curso  el Juez Sexto Penal Municipal con Función de Control de Garantías negó  la  solicitud  de libertad demandada bajo la aludida causal; decisión que, pese  a  ser  apelada,  no  ha  sido objeto de pronunciamiento alguno, transcurridos 3  meses.   

En  consecuencia,  a través de esta acción  aduce  la  presencia  de  una  vía  de  hecho,  pues  el  juzgado  en mención:  “interpretó la norma antes mencionada de una manera  que  contradice  la  Constitución  Colombiana  y  los  tratados internacionales  ratificados  por  nuestro  país…”.  Solicitó  la  libertad ante su prolongación indebida.   

PROVIDENCIA IMPUGNADA  

Un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,   mediante  providencia  del  pasado 15 de noviembre negó por  improcedente  la solicitud de habeas corpus.  Tras  aludir  al  contenido  del  artículo  317  del  Código de  Procedimiento  Penal  consideró  que  es  al interior del proceso donde se debe  resolver  lo  atinente  a  la solicitud de libertad por vencimiento de términos  “o  en  su defecto acudir ante el Juez de Control de  Garantías   a   fin   de   solicitar   la   revocatoria   de   la   medida   de  aseguramiento…”.  Lo  anterior, dada la naturaleza  residual   y  subsidiaria  de  la  acción  de  habeas  corpus.   

Agregó  que  la  dilación  del  proceso no  resulta  atribuible  a  la  administración  de  justicia,  sino a las maniobras  dilatorias  del “estrado defensivo en su conjunto, el  cual  sólo  ha  buscado  la  libertad  o sustitución de la medida de los aquí  implicados,  pasando  por  alto  las  ritualidades  procesales…”.    

LA IMPUGNACIÓN  

          La   decisión   del   a  quo   fue   impugnada   por   el   procesado.  En   sustento   de  su  disenso  se  refirió  a  las  actuaciones  procesales   surtidas  dentro  del proceso penal seguido en su  contra  por  el  delito de hurto calificado y otros, recalcando que la demora en  su   trámite   no   puede   atribuírseles   a   los  defensores,  “No  encuentro  explicación alguna a la pretensión del honorable  magistrado,  de  hacer  creer que han existido maniobras dilatorias por parte de  la defensa…”     

          Recabó en el vencimiento de términos y  en  la  falta de diligencia de la primera instancia en la revisión del proceso,  precisando:  “valga  aclarar  que no se ha llevado a  cabo  diligencia alguna dentro de dicho proceso por culpa del mismo despacho por  no  notificar  en  debida  forma  a  las partes, no como lo manifiesta de manera  parcializada  y  ocultando  la  verdad el honorable magistrado queriendo achacar  tal  falta  a  la  defensa y por ende recayendo tal hecho sobre nosotros los que  nos  encontramos  físicamente  privados  de  nuestra  libertad;  hecho este que  demuestra   que  no  existió…una  adecuada  y  concienzuda  revisión  de  la  carpeta…”.   

          Con  todo,  expresó  que  el  hecho  de  encontrarse en trámite un  recurso  de  apelación  contra la decisión del juez de garantías que negó la  libertad  no  enerva la viabilidad del habeas corpus, máxime cuando el superior  se  ha  demorado más de 3 meses para resolver la alzada. Expresó con apoyó en  la  sentencia  radicado No. 36631 del 31 de mayo de 2011 de la Sala de Casación  Penal  que  exigirle  acudir a solicitar la revocatoria de la determinación del  15  de  agosto  de  2013  “no  sería  sino  dilatar  injustificadamente  el reconocimiento de un derecho, en evidente perjuicio a los  principios de celeridad y libertad personal”.   

          Agregó  que  han transcurrido 403 días  desde  la  presentación del escrito de acusación (11  de  octubre  de  2012)  sin que se haya llevado a cabo  “audiencia  de  lectura  de  escrito  de  acusación  dentro   del   proceso…”.   Solicitó  revocar  la  providencia       del       a      quo.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Es competente la Magistrada que aquí provee  para  desatar  la impugnación interpuesta contra la providencia del 21 de abril  de  2010, conforme lo dispone el artículo 7º de la Ley 1095 de 2006, en cuanto  esa  norma  establece  que  cuando  el  superior  jerárquico  del  a  quo es un juez plural el recurso lo debe  sustanciar   y   decidir   uno  de  los  magistrados  integrantes  de la respectiva Corporación, quien para tales efectos actúa como  juez individual.   

Constitucionalmente    el   habeas  corpus  se estatuyó para proteger  el  derecho  a la libertad individual de los ciudadanos frente a las actuaciones  arbitrarias  de  las  autoridades del Estado que conduzcan a su vulneración. En  desarrollo  de  la  Carta  Política  el  artículo  1º de la Ley 1095 de 2006,  establece  que  dicho mecanismo de defensa de la libertad se torna viable en dos  situaciones:  en  primer  lugar,  cuando la privación de la libertad se produce  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o  legales y, en segundo  término, cuando ésta se prolonga ilegalmente.   

De  tiempo  atrás  se ha precisado que este  mecanismo  es  de  índole  extrasistémica,  es  decir,  sólo  procede  cuando  intentados  los  mecanismos  ordinarios de protección de derechos fundamentales  reglados  por el legislador al interior de los trámites, no se ha conseguido su  condigno  amparo,  pues  de  lo  contrario  se  convertiría  en  un  medio para  violentar  el  debido  proceso propio de las actuaciones judiciales, con lo cual  se   quebrantaría   el   principio   de   independencia  y  autonomía  de  los  funcionarios,  al  pretender,  en  este  caso,  dilucidar  un tema del exclusivo  resorte de quienes de manera expresa conocen de él.   

Acerca de tal temática la Sala de Casación  Penal  ha  efectuado  las siguientes consideraciones1.   

(i)           En punto del ámbito de la acción de que  aquí  se  trata,  corresponde  a un mecanismo extrasistémico, cuya prosperidad  tiene  lugar  cuando  la  afrenta a las garantías protegidas tiene su origen en  causas  externas  al  trámite,  pues de lo contrario, esto es, si la violación  del   derecho   a   la   libertad   personal   tiene   su  génesis  dentro  del  diligenciamiento, debe demandarse su amparo al interior de éste.   

Lo  anterior  se sustenta en la necesidad de  reconocer  que dentro de los trámites judiciales los sujetos procesales cuentan  con  mecanismos  tales  como  los  recursos,  la  recusación  y la solicitud de  nulidad,  por  cuyo  medio  pueden  abogar  por  la protección de sus derechos,  pues:   

“La   acción       de       Habeas       Corpus      únicamente   puede   prosperar  cuando  la violación de  esas   garantías   provengan  de  una  actuación  ilegal  extraprocesal,   pues     en     tanto    se    controvierta    el   derecho    a    la   libertad   de  alguien   que   esté    privado    de   ella   legalmente,   tal   discusión    debe   darse   dentro  del  proceso  (…)”.   

“Y  no  puede  aseverarse,  so  pena  de  desquiciar  el  ordenamiento  jurídico,  que como la  autoridad   judicial   puede  incurrir  en  ilegalidades,  tales  deberían  ser  abordadas  por  el  Juez  de  Habeas  Corpus,  en tanto una postura de tal tenor  pone  en riesgo un sistema penal que está sustentado  en  la  protección de la libertad personal a través de los recursos ordinarios  que  pueden  impetrarse  dentro de la actuación, y las  acciones  que  como  el control de legalidad se promueven ante órgano diferente  del investigador y acusador”.   

“En ese orden de  ideas   resulta   extremadamente   nocivo   para  el  desarrollo  sistémico  del  proceso  penal un entendimiento que no armoniza los  instrumentos  de protección constitucional y procesal del derecho fundamental a  la   libertad,  haciéndolos  coexistir  dentro  de  su  respectivo  ámbito  de  aplicación,   sino   que,   al   contrario,  entrega  prelación  a  uno,  subordinando el otro a extremo que de aceptarse terminaría  en  su  extinción  al convertir lo extraordinario en corriente, que a su vez es  su   propia  negación”2    (subrayas    fuera    de  texto).   

          (ii)                      El          derecho         –     acción     de    habeas  corpus es de carácter fundamental  y  de  aplicación  inmediata. También el derecho al debido proceso tiene tales  características.   

          Por   tanto,   en   la   tensión   entre   los  referidos  derechos  fundamentales,  se  impone  reconocer  que  los  trámites  judiciales deben ser  adelantados  con  “observancia de la plenitud de las  formas  propias  de  cada  juicio”, de manera que la  referida  acción  constitucional no puede de ningún modo sustituir o desplazar  los   mecanismos   dispuestos   por   el   legislador   al   interior   de  cada  trámite.   

(iii)          No  es  viable  confundir  la naturaleza  jurídica  de  las  peticiones  y  recursos  con  el  ejercicio de la acción de  habeas    corpus,   pues  precisamente  dentro  de  la  comprensión  del  derecho  fundamental  al debido  proceso,  argumentos jurídicos y de razón práctica permiten colegir que antes  de  acudir  a  los  mecanismos  constitucionales o legales de protección de los  derechos,  su  reclamación  debe  efectuarse,  siempre que ello sea posible, al  interior  de  las  actuaciones ordinarias, todo lo cual dota al diligenciamiento  penal  de  unos  mínimos  de  coherencia, reconoce su progresividad y a la vez,  proscribe   la  posibilidad  de  eventuales  decisiones  contradictorias  de  la  jurisdicción sobre una misma temática.   

En  esas condiciones, la Sala observa de las  respuestas  suministradas  por  las autoridades judiciales que fueron vinculadas  al   presente  trámite  que  la  privación  de  la  libertad  de  HUMBERTO   SOSSA   RESTREPO  se  encuentra  fundada  en el proceso que actualmente se adelanta en su contra por el delito de  hurto  calificado  y  otros, donde el 15 de agosto de 2013 se negó solicitud de  libertad   por  vencimiento  de  términos,  y  cuyo  contenido  fue  objeto  de  apelación;  recurso  que,  según  lo  indicaron las mismas autoridades, sería  objeto de resolución el pasado 20 de noviembre.    

Es  decir,  el  actor hizo uso del escenario  propicio  para  reclamar la libertad del procesado, con fundamento en el numeral  5º del artículo 317 del Código de Procedimiento Penal.   

          Es  del  caso  señalar  que  la  referida  causal de libertad no se  estructura  por  el  objetivo  vencimiento de un término sino que es necesario,  adicionalmente,  analizar  si  la  demora  obedeció  a maniobras dilatorias o a  causa  justa  o  razonable, según así lo tiene dispuesto el artículo 30 de la  Ley  1142  de  2007,  que  modificó  el precitado artículo 317, aspectos estos  últimos  cuyo  examen  son  de  competencia  exclusiva  del  juez  de la causa.   

Es  palmario,  entonces,  que  una decisión  diversa  sobre  el  particular  en  el  curso de este trámite, comportaría una  intromisión   indebida  en  la  actuación  del  juez  natural,  en  manifiesto  quebranto de los principios de autonomía e independencia judicial.   

          Cabe  agregar,  que  si el actor estima que los funcionarios que han  conocido   del   proceso   penal   en  cuestión  han  propiciado  una  mora  injustificada  en  el  adelantamiento  de  los  trámites  respectivos  cuenta  con  la  posibilidad  de  acudir al Consejo Seccional de la  Judicatura,  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria,  para que allí se adelante la  investigación   a   que   haya   lugar   contra   los  funcionarios  judiciales  respectivos.      

Las  consideraciones  precedentes  permiten  advertir  la  improsperidad  de  esta  acción,  esto es, se impone confirmar la  decisión impugnada.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada de la Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, administrando justicia en nombre  de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE   

          CONFIRMAR  la decisión impugnada por medio  de  la  cual  un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga negó por  improcedente  el  amparo  de  habeas corpus  presentado  por  el  ciudadano  HUMBERTO  SOSSA   RESTREPO,  de  conformidad  con  las  razones  expuestas en la anterior motivación.   

         Notifíquese,  cúmplase     y     devuélvase     el     expediente     al     Tribunal     de  origen.   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Magistrada  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Cfr.  Providencia     de     Habeas    corpus 26699 del 19 de diciembre de 2006.   

2  Sentencias  de  segunda  instancia 14752 y 17576 del 2 de mayo y del 10 de junio  de 2003, respectivamente.     

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