42719(04-12-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Aprobada  acta  número  404   

Bogotá  D.C., cuatro (4) de diciembre de dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Define la Sala el funcionario que debe conocer  del  proceso  que  se  adelanta  contra  Jhonny Fredy Castaño Mosquera, por los  delitos  de  extorsión  agravada,  desplazamiento  forzado,  hurto calificado y  agravado y falsedad en documento público.   

ANTECEDENTES   

1. La Fiscalía los resumió en el escrito de  acusación así:   

“Con  el  propósito de apropiarse de unas  tierras  ubicadas  en  el corregimiento de “Gamboa” (o sector de Gamboa) del  municipio  de  Buenaventura  (Valle)  fueron  asesinados sus propietarios Carlos  Adrián  Marín  Hincapié  el  19  de  marzo de 2010 y un mes después su padre  José  Arbey  Marín  Bedoya, por personas que se movilizaban en motos y que les  depararon     en     repetidas     oportunidades1   

.  

De  manera  simultánea  a  la muerte de las  personas  referidas,  se  venían  cometiendo  actividades  ilegales coordinadas  orientadas   a  la  apropiación  irregular  de  unos  predios  cuyos  tenedores  pacíficos eran la familia de José Arbey Marín Bedoya (padre).   

Para  ello, Jhonny  Fredy  Castaño  Mosquera, en asocio con otras personas  conocidas   y   desconocidas   por   la   Fiscalía2, ejecutó conductas tales como  la  falsificación material de la Escritura Pública número 406 del 18 junio de  1964    (folio    de    matrícula    inmobiliaria    núm.   372   –  18717)  a  nombre  de Juan de Jesús  Mosquera,  y  falsificó  además,  otros  documentos  con  los  que  realizó o  intentó   realizar   transacciones   de   propiedades   inmuebles   (actas   de  conciliación con personas intimidades por el grupo)   

(…)  

Actividades  de ese estilo fueron proferidas  contra  José  Arbey  Marín  Hincapié,  Arlex  Marín Hincapié, Jorge Arcadio  Agudelo  Herrera, José Sibares Rincón, Carlos Alberto Quintero Castaño, entre  otros,   propietarios   de  predios  anejos  ubicados  en  el  corregimiento  de  “Gamboa”  quienes  fueron  intimidados para que dejaran las tierras, so pena  que les pasaría lo mismo que a la familia Marín.   

Con  posterioridad  al  doble  homicidio, el  grupo   al   que   pertenecía   Castaño  Mosquera,  mediante  amenazas,  logró  el  desplazamiento de los  herederos  de  José  Arbey  Marín  Bedoya  (padre), entre ellos de José Arbey  Marín  Hincapié  y  su  núcleo  familiar,  y  de  Arlex  Marín  y su núcleo  familiar…”   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  El 20 de septiembre de 2013, ante el Juez  14  Penal  Municipal  con funciones de Control de Garantías de Bogotá, el ente  acusador  le  imputó  a Jhonny Fredy Castaño en calidad de coautor los delitos  de  extorsión  agravada, desplazamiento forzado, hurto calificado y falsedad en  documento público   

2. En la audiencia de acusación efectuada el  15  de  noviembre  de 2013 ante la Juez Tercera Penal del Circuito Especializado  de  Bogotá,  D.C.,  el  defensor  de Jhonny Fredy Castaño Mosquera impugnó la  competencia  para  adelantar  el  juicio.  Indicó  que  ésta,  en su criterio,  recaía     en     el     Distrito     Judicial     de     Buga     –        Valle       – ya que los hechos investigados por la  Fiscalía   ocurrieron   en   el  corregimiento  de  “Gamboa”  municipio  de  Buenaventura  (Valle),  y si bien la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de  Justicia en el radicado 40073 del 17 de octubre de 2012 ordenó el cambio de  radicación, esa situación es ajena al presente proceso.    

3.  Por  su parte, el Fiscal especializado de  Bogotá,  señaló  que  el proceso llegó a su despacho mediante la resolución  00152  del  15  de  enero  de  2013,  en  la  cual  se señaló: “Que   analizados   los  elementos  de  juicio  suministrados,  este  Despacho  considera  que se dan las condiciones para justificar la variación de  asignación     de     los    procesos    números    761096000163201101542    y  761096000163201000837,  por  cuanto  se  adecuan razones objetivas excepcionales  como  son  la existencia de circunstancias que puedan afectar la imparcialidad o  la  independencia  de  la administración de justicia, la seguridad o integridad  personal  de  los  intervinientes”. Por consiguiente,  se  ordenó  el  traslado  de  la  investigación  de  Buenaventura –   Valle   del   Cauca   –  a  esta  ciudad donde se adelanta el  juicio.   

4.  La  titular  del  despacho  determinó el  envío  de  las  diligencias a esta Corporación para resolver la definición de  competencia,  en  cumplimiento  del  numeral 4 del artículo 32 de la Ley 906 de  2004.   

CONSIDERACIONES   

1.  El  numeral 4 del artículo 32, de la Ley  906  del  2004,  dispone que la Corte conoce de “la definición de competencia  cuando  se  trate  de aforados constitucionales y legales, o de tribunales, o de  juzgados  de  diferentes  distritos”;  hipótesis  a  la  cual  se  acomoda la  situación  planteada  en  este  asunto,  porque  la  diferencia para conocer se  radicada    entre    los    distritos    judiciales    de    Buga   –        Valle       – y Bogotá D.C.   

2. Para comenzar, considera la Corte necesario  entrar  a  determinar la incidencia o no del cambio de radicación efectuado por  la  Corte,  a efecto de resolver el tema concreto del funcionario competente, en  lo territorial.   

3.  La  Sala  debe  advertir que el cambio de  radicación   tiene   su  propia  naturaleza,  es  decir,  opera  en  los  casos  taxativamente  contemplados  en  el artículo 85 de la Ley 906 de 2004, esto es,  cuando  en  el  territorio  donde  se  esté  adelantando la actuación procesal  existan  circunstancias que puedan afectar el orden público, la imparcialidad o  la  independencia  de la administración de justicia, las garantías procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal de los  intervinientes,   en   especial   de   las   víctimas   o   de  los  servidores  públicos.   

Es  una  medida  de  carácter  excepcional y  residual  a  la  que  se  acude  cuando  se demuestra que existen circunstancias  externas  con  capacidad  suficiente  para  alterar  el  normal  desarrollo  del  proceso.   Su   finalidad   es   asegurar   una   recta,  cumplida  y  eficiente  administración   de   justicia,  al  no  existir  otros  mecanismos  jurídicos  distintos  que  permitan  neutralizar  las  causas  extrañas  que  se  invocan.   

La solicitud respectiva ha de ser debidamente  sustentada  y  a  ella  se acompañarán los elementos cognoscitivos pertinentes  por  cualquiera  de  las  partes, el Ministerio Público o el Gobierno Nacional,  ante el juez que esté conociendo del proceso.   

De  acuerdo  a  lo  precedente,  es  inviable  pretender    trascender    los    criterios   señalados   atrás   –  cambio  de  radicación –  a  una  definición de competencias,  cuando  los  legitimados para hacerlo no realizan la petición ante la autoridad  competente  de  acuerdo  con  los  parámetros  en comento. Y si bien, el Fiscal  General   de   la  Nación  atendiendo  a  sus  funciones  puede  reasignar  las  investigaciones,  esa  situación  per se no  es  suficiente  para  adscribir  la  competencia  a  un despacho  judicial.   

4.  En  lo  referente  a  la  definición  de  competencia,  es  el mecanismo previsto por la Ley 906 de 2004 para precisar, en  caso  de  duda,  cuál de los distintos jueces o magistrados es el indicado para  presidir  el juzgamiento de determinados asuntos, de acuerdo con los factores de  competencia,    respecto    del   cual   la   Corte   ha   señalado3:   

“Con  la  expedición de la Ley 906 de 2004,  conocido  como  el  sistema  acusatorio,  se  encuentra  una  nueva figura en el  contexto   procesal  que  propende  por  la  definición  del  juez  natural  de  conocimiento luego de que se presenta el escrito de acusación.   

Esta   figura   es   la   “definición  de  competencia”  de  que  trata  el artículo 54 de dicho estatuto de procedimiento  penal4   

que,  dicho  sea  de  paso,  difiere de la  colisión  de competencias de que trataba la Ley 600 de 2000, en la cual el juez  que  se  declaraba  incompetente  se  lo  remitía  a  quien estimara que era el  competente,  proponiéndole  colisión  negativa de competencias, para que éste  se  pronunciara  y en caso de que no compartiera el criterio lo enviaran a quien  debía resolver el conflicto.   

De   manera   general,   acorde   con  las  características  de  procedimiento penal colombiano señaladas en la Ley 906 de  2004,  puede  decirse  que  estableció  esta  figura con el objeto de que en el  trámite  judicial  se  determine  de manera célere, ágil, pero especialmente,  definitiva,  el juez competente para conocer de la fase procesal de juzgamiento,  es   decir,   la   que   se   inicia   con   la  presentación  del  escrito  de  acusación.   

Igualmente,   esa   determinación   debe  entenderse  que abarca la fijación del juez que ha de conocer de la preclusión  de  la  investigación  de que tratan los artículos 331 y siguientes, pues esta  posibilidad  de  darle  término  al  proceso  compete  en  exclusiva al juez de  conocimiento.”   

5.  Realizadas  las  anteriores  precisiones,  entra la Sala a decidir la definición de competencias.   

De  conformidad con el escrito de acusación,  la  Fiscalía le adelanta a  Jhonny Fredy Castaño  Mosquera   dos  juicios,  uno  derivado  del  radicado  número  761096000163201000837, el cual fue objeto de cambio de radicación, por  ende,  la  competencia  la asignó esta Corporación5  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito Especializado de Bogotá.    

El    otro,    con    número    interno  761096000163201101542  se  encuentra en la audiencia de acusación en el Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito Especializado de Bogotá, para la defensa, este es  un  proceso  nuevo,  diferente  del cambio de radicación dispuesto por la Corte  Suprema   de  Justicia  a  pesar  de  estar  involucrado  en  él  su  defendido  Jhonny   Fredy   Castaño   Mosquera,   en  consecuencia  debe ser tramitado en el Distrito Judicial de Buga  –   Valle  –  porque  los  hechos acaecieron en el  corregimiento   de   “Gamboa”   municipio   de   Buenaventura   –        Valle       –.   

Para efectos de la definición de competencia,  indica  el  artículo  42  del  Código de Procedimiento Penal que el territorio  nacional  se  divide  para  efectos  de  juzgamiento  en  distritos, circuitos y  municipios,  por lo que los jueces penales del circuito especializado conocen de  los delitos cometidos en el correspondiente distrito judicial.   

A  su  turno,  el  artículo  43  de la misma  normatividad, dispone:   

“Competencia:  Es competente para conocer  del juzgamiento el juez del lugar donde ocurrió el delito.”   

Cuando  no fuere posible determinar el lugar  de  ocurrencia  del  hecho,  este se hubiere realizado en varios lugares, o  en  uno  incierto o en el extranjero, la competencia del juez de conocimiento se  fija  por el lugar donde se formule acusación por parte de la Fiscalía General  de  la Nación, lo cual hará donde se encuentren los elementos fundamentales de  la acusación.   

Las   partes   podrán   controvertir   la  competencia   del   juez   únicamente   en   audiencia   de   formulación   de  acusación.   

Para escoger el juez de control de garantías  en  estos  casos se atenderá lo señalado anteriormente.  Su escogencia no  determinará la del juez de conocimiento.” (Subraya la Sala)   

Es palmario que la Fiscalía al adelantar las  dos  investigaciones  de manera independiente a pesar de tener un motivo común,  a  la  última  de  ellas  debe  aplicarse  las reglas generales de competencia.   

Por  lo  tanto,  es  claro  que los hechos se  circunscriben   al  corregimiento  de  “Gamboa”  municipio  de  Buenaventura  –   Valle  – lugar donde se perpetró el asesinato  de  Carlos  Adrián Marín Hincapie y José Arbey Marín Bedoya, el cual sirvió  para  intimidar  a los familiares de los interfectos, como a los propietarios de  los  predios  contiguos  generando  su  desplazamiento  forzado  y  la  probable  adquisición  de  esos  terrenos  por  parte  de Jhonny  Fredy  Castaño  Mosquera para adjudicarlos a terceros.   

Para  resumir,  como  el  aspecto fáctico se  encuentra   circunscrito   a   un  lugar  geográfico  determinado  –    el   corregimiento   de   Gamboa  (Buenaventura)   –,  la  competencia  corresponde  a  los  Juzgados Penales del Circuito Especializado de  Buga, a donde remitirán las diligencias.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de   

RESUELVE  

Declarar  que la competencia para conocer del  juicio  seguido  en  contra de Jhonny Fredy Castaño Mosquera por los delitos de  de  extorsión  agravada,  desplazamiento forzado, hurto calificado y agravado y  falsedad  en  documento público, corresponde a los Juzgado Penales del Circuito  Especializados de Buga, a quien se remitirá el expediente.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO     FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO      

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER         MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO        ENRIQUE       MALO  FERNÁNDEZ              EYDER PATIÑO CABRERA   

            

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Por  estos  hechos  – homicidio  múltiples  – se adelanta  el  juicio  con  el radicado número, ante el Juzgado Tercero Penal del Circuito  Especializado  de  Bogotá,  en donde fue acusado por homicidio, entre otros, el  señor Jhonny Fredy Castaño Mosquera.   

2  Algunas   de  ellas  vinculadas,  acusadas  y  cuyo  juicio  se  tramita  en  la  investigación referida 761096000163201000837   

3  Decisión de 30 de mayo de 2006, radicación 24964.   

4 “CAPÍTULO VI  Definición     de     competencia     Artículo    54.   Trámite.  Cuando  el  juez  ante  el  cual se haya presentado la acusación  manifieste  su  incompetencia,  así  lo  hará  saber  a las partes en la misma  audiencia   y  remitirá  el  asunto  inmediatamente  al  funcionario  que  deba  definirla,  quien  en  el  término improrrogable de tres (3) días decidirá de  plano.  Igual  procedimiento  se  aplicará cuando se trate de lo previsto en el  artículo  286  de  este  código  y  cuando  la  incompetencia  la  proponga la  defensa.”.   

5  Decisión del 17 de octubre de 2012, radicado 40073     

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