42506(28-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 361  

Bogotá, D. C., veintiocho (28) de octubre de  dos mil trece (2013).   

VISTOS:  

La  Sala define de  plano  la  colisión  negativa  de  competencias  suscitada  entre  los Juzgados  Penal  del  Circuito  de Magangué y Único Penal del  Circuito    Especializado    de    Cartagena,   para  proferir  sentencia  en  el  proceso  seguido  contra  FREDY  SIERRA  RODRÍGUEZ,  EDUARDO  JOSÉ  GALLARDO  NAVARRO,  LUIS  FERNANDO  CASTRO VALDES, JARRIS ARNOLIS MACEA GONZÁLEZ, HÉCTOR  ALIRIO  SÁNCHEZ  ARIZA,  JUAN  BERMÚDEZ  CORREA  y  JORGE  ELIECER  SEPÚLVEDA  AREIZA.   

HECHOS       Y    ANTECEDENTES    RELEVANTES:   

1.  Los primeros  fueron  relatados  en  la resolución de definición de situación jurídica, en  los siguientes términos:   

“Surge  la  presente  investigación, con  fundamento  en  la  denuncia  formulada  por NELSON IVAN ORREGO en su calidad de  representante   de   la  Organización  no  Gubernamental  de  Derechos  Humanos  «SEMBRAR»,   quien  contó  que  en  el  municipio  de  Tiquisio  –  Bolívar  más  exactamente  en los  corregimientos  de «Casa de Barro» y «Canónico»para el día 20 de diciembre  del  año  2003  y  hasta el 31 de enero de 2004 se suscitaron privaciones de la  libertad,   bombardeos,  hostigamientos,  desapariciones  y  otras  infracciones  cometidas  por parte de Uniformados del Batallón Nariño del Ejército Nacional  que operaba en esa zona.   

Dio  detalles  de  unos hechos ocurridos al  parecer  el  pasado  4  de  febrero del año 2004, cuando miembros de las tropas  Batallón  Nariño  acompañados  por  Paramilitares  de  la  base ubicada en el  Corregimiento  de  «Pueblito  Mejía»  llegaron  a  la vereda «La Trinidad»,  jurisdiccióndel  corregimiento  «Casa  de  Barro»,  municipio  de  Río Viejo  (Bolívar)  y  retuvieron  al  señor  JOSÉ  N.,  conocido  o apodado como «El  PAISA»,  lo condujeron hasta el sitio la «YE» a 300 metros de «Mina Brisa»,  donde  lo  asesinaron a machetazos para luego trasladar su cadáver en una bolsa  plástica hasta el corregimiento de «Buena Sueña».   

Otro  tanto hizo, respecto de la retención  de  la menor NELVI ESTER VIDES CAÑAS ocurrida el día 26 de enero de 2004 en el  corregimiento  de  «Agua  Fría»  perteneciente  al municipio de TIQUISIO, por  parte  de las tropas del Batallón Nariño, cuando ésta iba en compañía de un  menor  de  8  años  de  apellidos… HERNÁNDEZ VILLALBA, quienes al parecer la  obligaron  a  caminar  durante  varias  horas  y a vestir uniforme militar y una  capucha  para  cubrirse  el  rostro,  para  luego  dejarlos  en  libertad. Igual  procedimiento hicieron con el señor JULIO CORRALES.   

Notició    además    que,   ante   el  desaparecimiento   de  tres  personas  adultas  y  un  menor, sus familiares se dirigieron a la base militar  perteneciente  al  Batallón  Nariño  del  Ejército  Nacional  ubicado  en  el  corregimiento  de  COCO  –  TIQUISIO,  donde conversaron con el capitán ESPITIA, quien en principio ninguna  información  suministró  acerca de los mismos, no obstante ante la insistencia  de  estas  personas,  con posterioridad les manifestó que los señores GIOVANNY  VEGA  ATENCIO,  JAIRO  DE  JESÚS  VILLALBA Y NORBERTO CAMPUZANO ZULETA, habían  sido  dados de baja por la tropa pues eran guerrilleros, que en dos o tres días  les  entregarían  los  cadáveres  pues  serían llevados al Banco Magdalena lo  cual           no           ocurrió…”1                   

2.Con  fundamento  en  lo  anterior, el 4 de  junio  de 2004 la Fiscalía Primera Delegada ante el GAULA de Cartagena decretó  la  apertura de investigación previa, la cual fue archivada el 30 de octubre de  2008;  no obstante, ésta decisión fue revocada ante la solicitud impetrada por  el  apoderado  de la parte civil basada en la prueba sobreviniente contentiva en  la  decisión  emanada  de  la  Procuraduría  General  de  la Nación, donde se  elevaron   cargos   disciplinarios   en   contra   de  los  soldadosLUIS  FERNANDO  DE  CASTRO  VALDES, JARRIS MACEA GONZÁLEZ, EDUARDO  GALLARDO  NAVARRO,  JORGE  ELIECER  SEPÚLVEDA  AREIZA, FREDY SIERRA RODRÍGUEZ,  JUAN  BERMÚDEZ CORREA y HÉCTOR ALIRIO SÁNCHEZ ARIZA,  por   la   presunta   violación  grave  al  derecho  internacional  humanitario  consistente  en el homicidio de GIOVANNY VEGA ATENCIA,  JAIRO  VILLALBA  y NORBERTO CAMPUZANO ZULETA; así como  por   la  desaparición  del  menor  OSNAIDER  SOLANO  ZULETA.   

3.  Una vez dispuesta la vinculación de los  soldados  y  oficiales  referidosa  la  presente  investigación penal, mediante  diligencia  de  indagatoria, fue resuelta su situación jurídica el 23 de julio  de  2010,  imponiéndoseles medida de aseguramiento de detención preventiva sin  beneficio     de     excarcelación,     por    los    delitos    dehomicidio  en  persona protegida (art. 135 del C.P.) y desaparición      forzada      (165  ibídem).   

4.Tras el cierre de  la  investigación,  el  6 de mayo de 2011se profirió resolución de acusación  en  contra  del  Sub  TenienteLUIS FERNANDO DE CASTRO  VALDEZ,   el  Cabo  Tercero  JARRIS   ARNOLIS   MACEA   GONZÁLEZ  y  los  soldados  profesionalesEDUARDO    GALLARDO   NAVARRO,   JORGE  SEPÚLVEDA  AREIZA,  FREY  SIERRA  RODRÍGUEZ,  JUAN  BERMUDEZ  CORREA y HÉCTOR  SÁNCHEZ  ARIZA,  por  los  delitos  de  homicidio  en  persona  protegida  y  desaparición  forzada;  al  tiempo  que  se  dispuso  la  preclusión    de    la    investigación    a   favor   del   MayorLUÍS         FRANCISCO         ESPITIA         ESTEVES.   

5.Ejecutoriado  el  vocatorio  a juicio, correspondió el conocimiento  dela   actuación   al  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cartagena,ante  el cual se adelantaron las audiencias preparatoria y pública de  juzgamiento.   

6.  Posteriormente,  estando  el  proceso en  turno   para   proferir   sentencia,   el   referido  Despachopropuso  en auto del  20   de   febrero   de  2013conflicto  de  competencia  negativo,  tras  considerar  que  el  competente para  conocer  del  presente asunto era el “Juez Penal del  Circuito  de  Magangué  (Bol),  atendiendo  que  el primer hecho ocurrió en el  Municipio  de  Tiquisio,  perteneciente  al  circuito  de Magangué, Bolívar, y  teniendo  en  cuenta  que  los  delitos de Desplazamiento Forzado y Homicidio en  Persona   Protegida,   por  residualidad  le  corresponden  al  Juez  Penal  del  Circuito”2.   

7.Allegadas   las  diligencias  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Magangué,  le  correspondió  a  éste  dar respuesta a la solicitud de nulidad  presentada  por  el  defensor  de los procesados en la que alegaba la violación  sustancial  al  debido  proceso,  arguyendo  que  lasautoridades  judiciales que  habían   adelantado   la   investigación   y   el   juzgamiento   contra   sus  representados,no eran las competentes.   

Petición  que  resolvióel  titular  del  mencionado  Despacho  de  manera  negativa  con  auto  del 8 de mayo de 2013, al  considerar  que  si  bien  es  cierto  la competencia para juzgar los delitos de  desaparición  forzada y homicidio en persona protegida internacionalmente está  radicada  en  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Comunes,  por el principio de  residualidad,  también  lo  es  que  al caso sub examinele resulta aplicable la  cláusula  de  prórroga  de competencia; así que aceptó la colisión negativa  de  competencias  y  ordenó  remitir la actuación al  Tribunal Superior de Cartagena en orden a quela dirimiera.   

8.  Contra  lo  decidido  el defensor de los  procesados  interpuso  recurso  de apelación, razón por la cual la carpeta fue  remitida  al  Tribunal  Superior  de  Cartagena, despacho que el 30 de agosto de  2013  se  abstuvo  de  resolver  de  fondo  el  recurso de apelación, y ordenó  remitir  el  expediente  a  ésta  Corporación  para  que se defina la referida  colisión   de   competencia   suscitada   entre  el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado    de    Cartagena    y    el   Juez   Penal   del   Circuito   de  Magangué.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE:   

1. Competencia:  

Acorde  con  lo dispuesto en el artículo 18  transitorio  de  la  Ley 600 de 2000, corresponde a esta Corporación desatar la  colisión  negativa de competenciaspropuesta, en tanto involucra a un juez penal  del circuito especializado y a un juez penal del circuito.   

2. La solución del caso:  

Trabada  en  debida  forma  la  colisión,  conforme  se  desprende  de  la  reseña  de la actuación procesal inicialmente  indicada,  como quiera que la Corte ya se ha ocupado de definir lo relativo a la  competencia  para  conocer  delos  delitos  de  homicidio en persona protegida y  desaparición  forzada  descritos en los artículos 135 y 165 del Código Penal,  respectivamente,  considera  oportuno  traer  a  colación dos de sus decisiones  sobre  el  particular,  en  donde se concluyó que los mismos están asignados a  los  jueces  penales  del  circuito y, posteriormente, examinará lo relacionado  con  el  fenómeno  de  la  prórroga  de  competencia, tras lo cual arribará a  diferente inferencia.   

En efecto, la Corporación señaló respecto  de  la  competencia  para conocer de la conducta punible de homicidio en persona  protegida, lo siguiente:   

“2.5.  El  artículo  5º transitorio del  Código  de  Procedimiento  Penal  asignó  a  los  jueces  penales del circuito  especializados   el  conocimiento  del  delito  de  homicidio  agravado  en  los  términos  del  artículo  104.9,siempre  que  no  se relacionara con muertes de  personas  protegidas  por  el  Derecho  Internacional  Humanitario,  de donde se  desprende  que  la  competencia  en  relación con estas está adjudicada a otro  funcionario.  Y  el  artículo  135  define  el  homicidio que tiene como sujeto  pasivo a persona defendida por el Derecho Humanitario.   

2.6.  La  salvedad señalada implica que lo  exceptuado  frente  al  servidor especializado compete a otro funcionario y como  esa  facultad  no  se ha otorgado expresamente a ninguna jerarquía, por residuo  corresponde al juez penal del circuito.   

3. En síntesis:  

3.1. El conocimiento del delito de homicidio  simple  y,  en  general,  del  homicidio  agravado,  compete  al  juez penal del  circuito.   

3.2. El homicidio agravado por los numerales  8  (realizado con fines terroristas o en desarrollo de actividades terroristas),  9  (respecto  de  persona  internacionalmente  protegida) y 10 (en relación con  servidor  público,  periodista,  juez  de  paz, dirigente sindical, político o  religioso  o  en razón de ello) del artículo 104 del Código Penal, compete al  juez penal del circuito especializado.   

3.3. El conocimiento del delito de homicidio  perpetrado  contra  «persona protegida conforme a los Convenios Internacionales  sobre  Derecho  Humanitario»,  con ocasión y en desarrollo de conflicto armado  (artículo    135    Código    Penal),    corresponde   al   juez   penal   del  circuito”.3   

En  esas  condiciones,  no  hay duda que el  juzgamiento  del delito de homicidio en persona protegida, de conformidad con lo  indicado  en  los numerales 1º y 2º  del parágrafo del artículo 135 del  Código  Penal,  le  concierne  al  juzgado  penal  del circuito.”4   

Una vez precisado que el delito de homicidio  en  persona  protegida  previsto  en  el  artículo  135 del Código Penal es de  competencia  de los jueces penales del circuito, ahora se procede a arribar a la  misma  deducción  pero  en  relación  con la conducta punible de desaparición  forzada  consagrada  en  el artículo 165 ibídem, pues la Ley 600 de 2000 en su  artículo   5°  transitorio  permite  concluir  que  su  conocimiento  también  corresponde  a  los  jueces  antes  señalados. Asunto que ha sido precisado por  esta   Corporación   en   plurales  y  reiterados  pronunciamientos,  bajo  las  siguientes consideraciones:   

“Frente  a  lo que es motivo de conflicto, se rememora que  mediante  el  artículo  1  de  la  Ley  589 de 20005   se   tipificaron   varias  conductas  punibles  que  fueron  adicionadas  al Código Penal de 1980, vigente  para  ese  entonces, entre ellas, la de desaparición forzada… En razón a que  se  trataba  de  hipótesis  delictivas  no  previstas  en la legislación penal  sustantiva  y,  por  ende, cuya competencia no estaba especificada en el Código  de  Procedimiento  Penal  de  ese  entonces -Decreto 2700 de 1991-, la misma Ley  atribuyó  su conocimiento a los Jueces Penales del Circuito Especializado… Lo  cual  significa  que el artículo 15 de la Ley 589  de 2000  adicionó  la  competencia prevista en el artículo 71 del Decreto 2700 de 1991 -modificado  por  el  artículo 5 de la Ley 504 de 1999- atribuyendo a los jueces penales del  circuito   especializado   el   conocimiento   del   delito   de   desaparición  forzada.   

Competencia que se extendió hasta el 25 de  julio  de 2001, cuando entraron en vigencia, en todo el territorio nacional, las  Leyes      599      y      600      de      20006,  mediante  las cuales, en su  orden,   se   adoptaron   unos   nuevos   Códigos   Penal  y  de  Procedimiento  Penal.   

En la Ley 599 de 2000 el legislador integró  de  manera  sistemática  y  completa,  en  un  solo  ordenamiento jurídico, la  legislación  dispersa  en materia de prohibiciones y mandatos penales. Así que  en  su  artículo  474  dispuso:  «Deróganse  el  Decreto 100 de 1980 y demás  normas  que  lo  modifican  y  complementan,  en  lo  que  tiene  que ver con la  consagración  de prohibiciones y mandatos penales», abrogando de esta forma la  Ley  589 de 2000, porque los delitos previstos en ella fueron contemplados en el  nuevo  ordenamiento  sustantivo, específicamente la desaparición forzada   en su artículo 165.   

Con la Ley 600 de 2000 entró en vigencia un  nuevo  Código  de  Procedimiento  Penal,  que  reglamentó entre otras materias  la   competencia   de  los jueces penales; sin embargo, en su Libro I,  Título  II,  no  señaló  los asuntos de competencia de los jueces penales del  circuito   especializados,  sino  que  lo  hizo en su Libro V, Capítulo IV  Transitorio,  artículo 5°, y, entre las hipótesis delictivas allí previstas,  no  incluyó  la  desaparición forzada consagrada en el artículo 165 de la Ley  599  de 2000, que hasta antes de su vigencia, de acuerdo con la Ley 589 de 2000,  era   de   conocimiento   de   esos   funcionarios.7”   

Así las cosas, es claro que en los procesos  penales  regulados por la Ley 600 de 2000, la competencia para conocer el delito  de  que  trata  el  artículo  165  del Código Penal, por la cláusula residual  establecida   en  el  literal  b)  del  numeral  1º  del  artículo  77  de  la  legislación  en  cita,  le corresponde su conocimiento a los jueces penales del  circuito.   

Adicionalmente,  se  ofrece oportuno indicar  que  respecto  de  la  discusión  acerca  del  juez  competente  para  proferir  sentencia  en  el  caso sub examine, los artículos 401, 402 y 405 de la Ley 600  de 2000 consagran:   

“ARTÍCULO  401.  AUDIENCIA PREPARATORIA.  Finalizado  el  término de traslado común, y una vez se haya constatado que la  competencia  no  corresponde  a  una  autoridad judicial de mayor jerarquía, el  juez  citará  a  los  sujetos  procesales para la realización de una audiencia  dentro  de los cinco (5) días siguientes, donde se resolverá sobre nulidades y  pruebas  a  practicar  en  la  audiencia  pública, incluyendo la repetición de  aquellas  que  los  sujetos  procesales  no  tuvieron  posibilidad  jurídica de  controvertir…   

(…)  

ARTÍCULO 402. DECLARACION DE INCOMPETENCIA  Y  TRÁMITE.  Si  evidenciare  que  ha  existido  un  error  en la calificación  jurídica  provisional  de  la  conducta y ello afectare su competencia, el juez  procederá  a  declarar  su  incompetencia  en auto de sustanciación motivado y  remitirá  en forma inmediata el expediente al juez del circuito, proponiéndole  colisión de competencia.   

Si el juez del circuito aceptare lo expuesto  procederá  a  declarar  la  nulidad de la actuación y a ordenar su reposición  por  el  funcionario  competente, en caso contrario se enviará motivadamente la  actuación  a  la  sala  penal  del  respectivo  tribunal  del  distrito,  quien  dirimirá la colisión.   

Fijada  la  competencia,  sólo  se  podrá  discutir por prueba sobreviniente.   

ARTÍCULO  405.  PRRROGA DE LA COMPETENCIA.  Si  como  consecuencia  de  la  modificación  de  la  adecuación   típica   de   la   conducta,   el  conocimiento  del  juzgamiento  correspondiere  a  un  juez  de  menor jerarquía, se considerará prorrogada la  competencia   para   los   funcionarios   judiciales  intervinientes.   

Si  por  prueba  sobreviviente  variare  la  competencia  de un juez de menor a mayor jerarquía se suspenderá la diligencia  y  se  procederá  de  conformidad  con  lo  establecido para la declaración de  incompetencia.”(Subrayas    fuera    del    texto  original).   

De  la lectura contextualizada de las normas  precitadas,  fácil  se  advierte  que  la legitimidad de los sujetos procesales  para  discutir  lo  concerniente  a  la  competencia  se  remite  a la audiencia  preparatoria,  pues,  precisamente  esta diligencia es la que marca el inicio de  la  etapa  de  juzgamiento, por ello, si las partes no discuten oportunamente en  su  escenario  natural  el  tópico en cuestión, se restringe la posibilidad de  referirse   al  tema  básicamente  a  una  circunstancia:  que  “por     prueba     sobreviniente”8  se  genere  “la modificación de la adecuación típica  de             la             conducta”9  y  ello  conlleve necesariamente a que “var[íe]  la competencia de un juez de menor  a   mayor  jerarquía”10;   pues   de   ocurrir   lo  contrario,  esto  es  si  como consecuencia de la variación de la calificación  jurídica   provisional   “el   conocimiento   del  juzgamiento      correspondier[a]     a       un      juez      de      menor      jerarquía”11, como en el caso sub judice,  el  artículo 405 de la ley 600 de 2000 contempla el fenómeno de la    prórroga    de    competencia,   en  concordancia  a  lo  dispuesto en el artículo 94 del mismo compendio normativo,  en el que se estipula:   

“ARTÍCULO  94.  IMPROCEDENCIA.No  puede  haber  colisión  de  competencias  entre  un  superior  y un inferior, ni entre  funcionarios  judiciales  de  igual  categoría que tengan la misma competencia,  salvo las excepciones de ley.”   

Amén  de  lo  señalado  en precedencia, la  Corte ha concluido lo siguiente sobre el particular:   

“La prórroga de  competencia  operapor  ministerio  de la ley y no por  consecuencia      de      pronunciamiento      judicial      alguno.”12   

Para el caso concreto, entonces, dado que la  discusión  no  estriba  en  la  posibilidad  de que por prueba sobreviniente se  modifique  la adecuación típica y que como consecuencia de ello un funcionario  de   superior   categoría   deba  conocer  del  asunto,  surgió-  como  arriba  se  anotó- el fenómeno de  la  prórroga  de  competencia, el cual opera por ministerio de la ley cuando no  se  presenta  la  situación  excepcional  consagrada  en  el inciso segundo del  artículo 405 arriba transcrito.   

En  conclusión,  es claro que el Juez Penal  del  Circuito de Magangué  acertó al rechazar la competencia para conocer  del  asunto  que  concita  la  atención, pues ella está radicada en el Juzgado  Único  Penal  del Circuito Especializado de Cartagena en razón de la prórroga  de  competencia,  motivo  por  el  cual se dispone remitir el expediente a éste  último,  informándose  lo  aquí  decidido  al  funcionario judicial citado en  primer término.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

         

RESUELVE:  

1.  DIRIMIR  el  conflicto  de  competencias  planteado,  asignando  el  conocimiento del proceso  adelantado  contra  FREDY  SIERRA  RODRÍGUEZ, EDUARDO JOSÉ GALLARDO NAVARRO, LUIS FERNANDO CASTRO VALDES,  JARRIS  ARNOLIS  MACEA  GONZÁLEZ, HÉCTOR ALIRIO SÁNCHEZ ARIZA, JUAN BERMÚDEZ  CORREA  y  JORGE  ELIECER  SEPÚLVEDA  AREIZA  por los  delitos  de  homicidio  en persona protegida y desaparición forzada, al Juzgado  Único  Penal  del  Circuito Especializado de Cartagena, a donde se remitirá la  actuación para lo de su cargo.   

2.  COMUNICAR  lo  aquí decidido al Juzgado Penal del Circuito de Magangué.   

3.  PRECISAR  que  contra esta decisión no procede ningún recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                         FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                                        MARÍA      DEL      ROSARIO     GONZÁLEZ  MUÑOZ             

GUSTAVO       ENRIQUE      MALO  FERNÁNDEZ                       EYDER  PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1Folios  2  y  3  del  cuaderno de segunda instancia de la Unidad de Fiscalías Delegadas  ante  el  Tribunal Superior de Cartagena, radicado 148941. Así como, folios 1 a  6  del  cuaderno  No.  8  de  la  Unidad  de  Fiscalías  contra  los delitos de  desaparición y desplazamiento forzado sub- sede Cartagena.    

2Folio  190 del cuaderno de la causa.   

3“Colisión  No.  30743  del  2 de diciembre de 2008. Ver también colisión No. 29414 del 26  de  marzo  de  2008,  jurisprudencia  citada  por  el  Juzgado Primero Penal del  Circuito Especializado de Bucaramanga”.   

4 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, auto del 16 de septiembre de  2009, radicación No. 32583.   

5  Publicada en el Diario Oficial N° 44.073 de 7 de Julio de 2000.   

6 Ambas  leyes   publicadas   en  el  Diario  Oficial  N°  44.097  de  24  de  julio  de  2000.   

7  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  en  auto  del  18 de  julio  de  2007, radicado 27667; así como en auto del  29  de  febrero de 2008, radicación 29241; auto del 8 de mayo de 2008, radicado  29168,  auto  del  8  de  octubre  de  2008,  radicación No. 3065 y,  recientemente, en auto del 31 de julio  de 2009, radicado 32066.   

8Inciso  final del artículo 402 e inciso segundo del artículo 405  de la Ley 600 de 2000.   

9Inciso   primero   del   artículo   405   de   la   Ley   600  de  2000.   

10Inciso   segundo   del   artículo   405   de   la   Ley   600  de  2000.   

11  Inciso primero del artículo 405 de la Ley 600 de 2000.   

12Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, auto del 20  de enero de 2010, radicación No. 33272.     

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