42603(06-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 369  

Bogotá D.C., seis (6) de noviembre de dos mil  trece (   2013)  

ASUNTO  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la viabilidad  formal  de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el  defensor  de  Arnulfo  Basto  Esteban,  contra  la  sentencia  proferida  por el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  el 16 de julio de 2013, confirmatoria de la  emitida  por  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito de la misma ciudad el 20 de  mayo  pasado, mediante la cual se condenó al procesado a la pena principal de 3  años de prisión, como responsable del delito de fraude procesal.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

El   episodio   fáctico  es  adecuadamente  sintetizado en la sentencia impugnada, así:   

“En 1992 Arnulfo Basto Esteban fue inscrito  en  el  escalafón  de  educadores  de  Santander y posteriormente nombrado como  docente  en  propiedad,  para  lo  cual  presentó  un  acta  de  grado  que  lo  certificaba  como  licenciado  en  biología  de la UIS; sin embargo, en el 2005  –al realizar un proceso de  sistematización  de  las  hojas  de  vida  de  los  educadores-, el Director de  Registro  y  Control  Académico  de esa universidad corroboró que tal acta era  falsa,  lo  cual  motivó  que  el  17  de  septiembre  de 2007 el Secretario de  Educación de Santander denunciara dicha irregularidad”.   

Una vez presentada la respectiva denuncia por  parte  de  la  Secretaria  de  Educación  de Floridablanca, el 10 de octubre de  2007,  el  Fiscal  Tercero Seccional de Bucaramanga dispuso apertura instructiva  (fl.5),  acopiándose  prueba de diversa índole y siendo vinculado el sindicado  mediante  indagatoria  (fl.35) y su situación jurídica resuelta el 10 de junio  de  2008  (fl.77), sin que se impusiera en su contra medida de aseguramiento, al  tiempo  que se ordenó precluir por prescripción la investigación respecto del  delito de falsedad documental pública.   

El 25 de julio de 2008 se calificó el mérito  de  la  investigación,  profiriéndose  resolución  acusatoria  en  contra del  imputado  por  el  delito  de  fraude procesal, en decisión ratificada el 19 de  noviembre  posterior,  al  no  prosperar  el  recurso  de  reposición impetrado  (fl.111).   

Tramitada la fase del juicio se emitieron las  sentencias   de  primera  y  segunda  instancia  en  los  términos  previamente  glosados.   

DEMANDA  

Un  cargo  postula  el  demandante  contra la  sentencia  impugnada,  por violación indirecta de la ley sustancial, que afirma  derivado  de “falta de aplicación del artículo 7 de  la  Ley  599  de  2000”,  esto  es la presunción de  inocencia.   

Sostiene el actor no desconocer que los hechos  denunciados  tuvieron  ocurrencia,  pero  reclama  haberse  desconocido  por los  sentenciadores   por   errores   de   “raciocinio  y  fácticos”  la  “realidad  objetiva”  de  acuerdo con la cual la duda ha debido  favorecer  al  procesado,  máxime cuando el debido proceso implica el principio  de  legalidad y éste entre otros derechos la correcta adecuación típica de la  conducta.   

Alude  enseguida  al  hecho  de  no  ameritar  credibilidad  para los falladores la afirmación del imputado según la cual los  trámites  para  su escalafón fueron realizados por una tercera persona (María  Concepción  Ramírez  de  Flórez) y no por él, sin que medie prueba alguna de  que  directamente  aportó  el  documento falso al mismo, conforme sostuvo Basto  Esteban en su indagatoria.   

Conforme lo alegó en las instancias, dice el  censor  que se trató de un favor político que se le hacía pero sin conocer el  imputado  las  circunstancias  del  mismo,  no  obstante  lo cual no se le puede  atribuir   la   delincuencia,   pues   no   tuvo  ninguna  intervención  en  su  ejecución.   

Solicita,  así, se case el fallo y reconozca  concurrente    una    causal    de    ausencia    de   responsabilidad   en   el  procesado.   

CONSIDERACIONES  

Advertido que el delito de fraude procesal por  el  cual  se  condenó  a  Arnulfo  Basto  Esteban  (art.453 C.P.), comporta una  sanción  máxima  de  cinco  (5)  años de prisión, habiéndose tramitado este  asunto  bajo  las  reglas  procesales  de la Ley 600 de 2000, era imperativo por  mandato  del  artículo  205.3,  incoar  la  impugnación  extraordinaria  en su  especialidad  discrecional  bajo  el cumplimiento de los requisitos que doctrina  en  esta  materia  a  través de más de tres lustros fijó la Corte para acudir  ante esta sede en casación en dichas condiciones.   

En  efecto,  con  base en dichos parámetros,  profusamente  reiterados,  se  sabe  que  la  impugnación  extraordinaria en su  índole  excepcional  o  discrecional,  que  el  actor  desapercibió  en  forma  absoluta,  exige   cumplir  con  el  deber  de  anticipar la exposición de  aquellos  fundamentos  en  que  sustenta  la  viabilidad  del  recurso  en dicha  modalidad,  esto  es,  anotar  en  forma  sintética, pero precisa y concreta, a  cuál  de  las dos alternativas posibilidades se acoge, si tiene la impugnación  fundamento   en   la   necesidad   de   encontrar  por  parte  de  la  Corte  un  pronunciamiento  con  miras  al desarrollo de la jurisprudencia, o el propósito  de procurar la garantía de derechos fundamentales conculcados.   

A  este  respecto ninguna concreción hizo el  defensor  de  Basto Esteban, sin que a través del único pretendido reparo tome  esta  fisonomía  el  libelo,  pues  cuanto  se  sostiene  en forma intrincada y  confusa  es  violación  indirecta de la ley sustancial, imprecisa en la índole  del  error  propuesto,  que  en  su  lugar  comprendió  el  genérico  de falso  raciocinio,  pero  por  quebranto del debido proceso, cayendo en el lugar común  de  simplemente  discrepar  con  el  valor  dado  a  las  pruebas  aportadas  al  expediente   y   el  hecho  de  no  haber  sido  portador  de  la  más  mínima  credibilidad,  la  versión  injurada  que le atribuye la falsa acreditación de  requisitos  para  escalafón  a  un  “favor  político”,  pero sobre el cual  pretendidamente   tampoco   era   objeto   de   conocimiento   por   parte   del  inculpado.   

Son  manifiestos  los desaciertos del libelo,  cuya    única   posible   medida   conduce   a   la   inadmisibilidad   de   la  demanda.   

* * * * * *  

En  razón y mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por el defensor de Arnulfo Basto Esteban.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno   

Cópiese,   devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                         FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER                          MARÍA                   DEL                  ROSARIO                  GONZÁLEZ  MUÑOZ                           

GUSTAVO         E.        MALO  FERNÁNDEZ                                                                                                          EYDER  PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova  García   

Secretaria  

    

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