42402(20-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 386  

Bogotá, D.C., veinte (20) de noviembre de dos  mil trece (2013)   

ASUNTO  

Decide  la Sala sobre la viabilidad formal de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  Nilson  Navarro Mojica contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de  Arauca  el  9  de mayo del año en curso,  confirmatoria de la decisión de  primera  instancia  emitida  por  el Juzgado Penal del Circuito Especializado de  Arauca,  mediante  la  cual  lo  condenó  a la pena principal seis (6) años de  prisión  y  multa de 50 s..m.l.m., como responsable del delito de rebelión. En  esas  mismas  decisiones fueron condenados Moisés Santander Pérez, Marco Helí  Contreras  Alierdo  y  Azmabeth  Méndez Gutiérrez por los delitos de homicidio  agravado,  secuestro  simple  y  rebelión  a  30  años  de prisión y multa de  50.s.m.l.m.   

HECHOS Y ACTUACION RELEVANTE  

El  8 de febrero de 2003, en el corregimiento  El  Amparo  guerrilleros del ELN Y FARC interceptaron y secuestraron al Sargento  Merlín  Guerrero  Quiñones  y  a  los  Cabos Saúl Darío Rodríguez Moncada y  Germán  Villanueva  Rojas.  Este  último  logró  escaparse  de  sus captores,  encontrándose   a   sus   compañeros   muertos   en   una  fosa  común  días  después.   

Con  base  en  estos hechos, una vez ordenada  apertura  instructiva,  se  dispuso  librar  órdenes  de  captura  en contra de  Moisés  Santander  Pérez,  Marco  Helí  Contreras  Alierdo,  Azmabeth Méndez  Gutiérrez  y Nilson Navarro Mojica, los tres primeros como directos partícipes  en   los  referidos  hechos  y  el  último  como  financiero  y  apoyo  de  los  subversivos.   

El  20  de  febrero  de  2009  la  Fiscalía  Especializada   de  la  Unidad  Nacional  Delegada  contra  el  Secuestro  y  la  Extorsión  resolvió  la situación jurídica de todos los imputados, previa su  declaración  de  personas  ausentes  y el 17 de abril posterior se calificó el  mérito  del  sumario  imputando a Santander, Contreras y Méndez los delitos de  homicidio  agravado,  secuestro simple agravado y rebelión, así como a Navarro  este último punible.   

Rituada  la  fase del juicio se emitieron las  sentencias   de  primera  y  segunda  instancia  en  los  términos  previamente  referidos.   

DEMANDA  

Bajo     el     título    “nulidad  por  violación  del  derecho de defensa”,   afirma   inicialmente  el  actor  quebrantado  el  principio  de  investigación  integral,  pues  se fundó la condena en lo declarado por Simón  Cohete   Hernández,   sin   que   tenga   “asidero  probatorio”, comenzando por la afirmación según la  cual  poseía  cédula  venezolana, cuando al ser detenido se identificó con un  documento    de    Colombia    y    es    asunto    no    averiguado    por   la  investigación.   

Además,  lo referido por el testigo el mismo  expuso  que  no lo fue por conocimiento directo, todo lo cual conduce al actor a  sostener  que  la  condena  carece  de  fundamento  y  no  conduce  a la certeza  indispensable  para  condenar, con quebranto de los principios de investigación  integral,   celeridad  y  eficiencia  y  cosa  juzgada,  como  sea  que  ya  con  antelación  Navarro  había  sido  investigado  en  el  2001  por  el delito de  rebelión con resultados negativos.   

Con  base  en lo anterior solicita se case el  fallo    y    decrete    la    nulidad    a    partir    de    la    resolución  calificatoria.   

Enseguida      como      “cargo   único”  afirma  violación  indirecta  de  la ley sustancial derivado de error de hecho por falso raciocinio  en la apreciación de la prueba para condenar.   

Se  refiere  el  libelista  al  testimonio de  Simón  Cohete  Hernández,  bajo  el entendido que su apreciación “no  se  corresponde  con  la razón”,  para  dedicar  enseguida  espacio  en  procura  de evidenciar que el mismo no es  creíble,  respecto de lo cual cita apartes de la sentencia y de lo depuesto por  el testigo que, desde su margen, evidencian la falta de mérito.   

Este,  todo el fundamento para asumir probado  el    reproche    y    solicitar,    consecuentemente,    la   absolución   del  procesado.   

CONSIDERACIONES  

   

1. De manera profusa ha tenido oportunidad la  Corte  de  señalar  que resulta en extremo precario y deficiente técnicamente,  alegar  la  vulneración de la norma rectora de la investigación integral, como  deber  del  Estado  que  apunta  al  amparo  del  debido proceso y el derecho de  defensa,  con  la  simple  y  genérica  afirmación  según  la cual han debido  practicarse  pruebas  en  pro de los intereses del procesado, sin cumplir con el  mínimo  cometido  de  señalar  no solamente a cuáles elementos en concreto se  refiere  el  actor,  sino primordialmente el poder real que los mismos tendrían  en  orden  a  confrontar  la  realidad  probada  en  la  sentencia  objeto de la  impugnación extraordinaria.   

2.  Mucho  menos  ha  admitido la Sala que el  ámbito  de  este  ataque  haga  propicio desde el plano de una postura crítica  sobre  la  prueba allegada y que sustenta el fallo, sostener que otros elementos  de  convicción  bien  habrían podido oponerse al poder suasorio de la misma, o  sustentar  un  ataque de estas características confrontando el propio contenido  de    aquella   desde   el   plano   de   su   propia   credibilidad.   

3. En esta materia, la doctrina sentada por la  jurisprudencia  ha  observado  que  se  quebranta  la investigación integral no  solamente  cuando  se  omite la práctica de pruebas procedentes, sino también,  si  no  se  allegan  aquellos  elementos probatorios por mediar una arbitraria e  injustificada  negativa  por  parte  del  servidor judicial, aspectos que no son  materia  de  que  se  ocupe el actor casacional, pues todo cuanto sostiene es el  mérito  que no debió otorgársele al testigo de cargo, sin determinar aquellos  elementos  de persuasión que se supondrían echados de menos, así como tampoco  la  material  significación  que tendrían frente a la concreta imputación que  se    elevó    al   imputado   de   ser   miembro    colaborador   de   la  guerrilla   

4.  Ahora  bien,  el  segundo  ataque,  que  inusitadamente  adujo el actor ser el “único” cargo,  adujo violación  indirecta  de  la ley sustancial derivado de error de hecho por falso raciocinio  en la apreciación de la prueba para condenar.   

Siendo ello así, la Corte se ve precisada en  recordar  que el falso raciocinio, según doctrina suficientemente decantada por  lustros,  impone  al  actor  el deber de evidenciar de qué forma y cuál de los  elementos  que  integran  el  método  o  sistema  de  la  sana  crítica  en la  valoración  de  las  pruebas,  ha  sido  transgredido por el juzgador, esto es,  indicar  el  fundamento que avala el desconocimiento de las reglas propias de la  lógica, la ciencia o la experiencia común.   

5.  Pues  bien,  lejos de un alegato en dicho  sentido  está  el  escrito  de demanda en relación con esta censura propuesta,  toda  vez  que  ninguna  de  estas alternativas posibilidades es abordada por el  actor,  dedicándose  exclusivamente  a  descalificar  el fundamento que tuvo el  testigo,   o   las   razones  que  lo  habrían  motivado  para  hacer  directas  imputaciones  a  Navarro   Mojica  de  pertenecer a la guerrilla, así como  sostener  que eventualmente éste ya habría podido ser juzgado por sindicación  similar,  frente  a  hechos  del  2001,  sin  reparar en que su pertenencia a la  subversión   en   este   caso   lo   fue   por   hechos   posteriores   a  esas  fechas.   

En estas condiciones, conforme queda visto, la  demanda   es   inepta   para   provocar   su   admisión   y   decisión  en  el  fondo.   

En  razón y mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por el defensor del procesado Nilson Navarro Mojica.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno   

Cópiese,   devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JOSÉ  LEONIDAS        BUSTOS       MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                                                 FERNANDO   A.   CASTRO  CABALLERO                                

EUGENIO FERNÁNDEZ  CARLIER                                   MARÍA     DEL     ROSARIO     GONZÁLEZ MUÑOZ                    

GUSTAVO  ENRIQUE         MALO        FERNÁNDEZ                                                                              EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia   Yolanda   Nova  García   

Secretaria  

    

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