42373(09-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Luís Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 336  

Bogotá, D.C., nueve (9) de octubre de dos mil  trece (2013)   

ASUNTO  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el impedimento  expresado  por  la  doctora  María  Judith  Durán  Calderón,  Magistrada  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Ibagué, para conocer en segunda  instancia  del presente asunto, por cuanto en su opinión se configura la causal  prevista en el artículo 99, numeral 10°, de la Ley 600 de 2000.   

ANTECEDENTES  

Mediante sentencia del 22 de marzo del año en  curso,  el  Juzgado  Segundo Penal del Circuito Especializado Adjunto de Ibagué  absolvió   a  EDUARDO  RESTREPO  VICTORIA  por  el  delito  de  enriquecimiento  ilícito,  determinación  impugnada  en  apelación  por el representante de la  Fiscalía General.   

Asumido  el  conocimiento  del  asunto por el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Ibagué, la Magistrada María Judith  Durán  Calderón  manifestó  su  impedimento  para  pronunciarse  en  torno al  asunto,  conforme  a  la  causal  10ª  del  artículo 99 de la Ley 600 de 2000,  según   la  cual  procede  apartarse  del  conocimiento  de  un  asunto  cuando  “…el funcionario judicial  haya  estado  vinculado legalmente a una investigación penal o disciplinaria en  la  que  se  le hayan formulado cargos, por denuncia instaurada, antes de que se  inicie   el   proceso,  por  alguno  de  los  sujetos  procesales…”.   

En apoyo de su manifestación, explica que en  la  audiencia preparatoria participó como representante de la Fiscalía General  de  la  Nación  el  doctor  Gilberto Iván Villareal Pava, con quien ha tendido  diferencias  con  ocasión  de diversas actuaciones judiciales, que determinaron  que  en  su  condición  de  Juez  Segunda  Penal  del Circuito con funciones de  conocimiento  de Bogotá, ordenara compulsar copias ante la Fiscalía General de  la  Nación  y  el  Consejo Seccional de la Judicatura de la misma ciudad con la  finalidad  que  se  iniciaran las correspondientes investigaciones en su contra,  mientras  que el mencionado Fiscal, por su parte, instauró contra ella denuncia  penal    y    disciplinaria   por   los   delitos   de   injuria,   calumnia   y  prevaricato.   

Agrega  que  a  consecuencia de la mencionada  denuncia,  el  pasado  mes de agosto se realizó audiencia de conciliación, que  debió   programarse  nuevamente  ante  la  inasistencia  del  doctor  Villareal  Pava.   

De igual manera, pone de presente que si bien  el  funcionario  “…fue reemplazado y no ostenta tal  condición  en  el  momento  en  que  sea  resuelto el recurso de apelación, el  impedimento   no   pierde   vigencia  en  aras  de  respetar  la  objetividad  e  imparcialidad de la administración de justicia…”.   

Por tanto, considera procedente apartarse del  conocimiento del asunto.   

El Tribunal Superior de Ibagué, en Sala Dual,  por  medio  de  decisión  del 23 de septiembre del año en curso, no aceptó la  manifestación  de  impedimento de la Magistrada María Judith Durán Calderón,  por  considerar  que  si  bien  existe  una  investigación  penal  en su contra  derivada  de  la  denuncia instaurada por el fiscal Villarreal Pava, la misma se  instauró  con  posterioridad a la iniciación del presente proceso, y la causal  en  cuestión sólo procede “…cuando el funcionario  judicial ya ha sido vinculado jurídicamente a la actuación…”.   

Aclara el Tribunal que en el presente caso la  Magistrada  únicamente  ha  sido citada a audiencia de conciliación, la que no  se  realizó  por  inasistencia  del denunciante, además que el doctor Gilberto  Iván  Villareal  Pava  dentro  del  presente  asunto  únicamente  actuó en la  audiencia  preparatoria,  por  lo cual no se advierte de qué manera puede verse  afectada   la   imparcialidad  y  transparencia  en  la  decisión  por  adoptar  “…dentro   de   esta  actuación  penal  donde  su  denunciante  ya no funge como sujeto procesal y no  media  postura  o  argumentos  por  él planteados que debatir y definir en esta  sede…”.    

Negado el impedimento en dichos términos, se  remitió  el  expediente a esta Corporación con fundamento en lo preceptuado en  el artículo 103 de la Ley 600 de 2000.   

                                              CONSIDERACIONES DE LA SALA:   

         

1.            De conformidad con el inciso segundo del  artículo  103 del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), corresponde  a  la  Corte definir el incidente propuesto, pues se trata de un impedimento que  no  fue  aceptado  los  magistrados  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de  Bogotá.   

2.            Ha sido postura reiterada de la Sala, que  las  causales de impedimento previstas por el legislador en el Estatuto Procesal  Penal,   tienen   como   finalidad   hacer  efectivo  y  real  el  postulado  de  imparcialidad  en la actividad jurisdiccional, en cuanto permiten al funcionario  judicial   separarse   del  conocimiento  de  un  caso  determinado,  cuando  lo  consideren  necesario  para  garantizar  de esta manera a las partes, terceros y  demás intervinientes, transparencia en la decisión del asunto.   

De  otra  parte, resulta incontrovertible que  las  causales  de  impedimento  y recusación se rigen por principios como el de  taxatividad,  lo que excluye la analogía o aplicación extensiva de los motivos  previstos en la ley.   

En  tales  condiciones,  la  búsqueda  de la  imparcialidad   judicial   no   es   un   concepto  que  pueda  confundirse  con  discrecionalidad,  ni mucho menos con arbitrariedad, pues por esa vía normativa  no  se  conceden  al  juez  facultades  abiertas  o  desbordadas  de actuación.   

Precisamente  por  ello,  cuando  el juzgador  pretende   declararse  impedido,  le  corresponde  establecer  cuáles  son  las  circunstancias  específicas  que  afectan el principio de imparcialidad y cómo  ello  incide  en  el  caso  concreto,  motivo por el cual se impone realizar una  evaluación  específica  de  los  hechos  y  de  la  intervención concreta del  funcionario  o  funcionarios,  para  establecer  si  efectivamente concurre o no  alguna   eventualidad   que   ponga   en  tela  de  juicio  la  independencia  o  imparcialidad del juez unipersonal o colegiado.   

En cuanto hace referencia a la causal invocada  por  la  Magistrada  María  Judith Durán Calderón prevista en el artículo 99  del  Código  de Procedimiento Penal, numeral 10°, consistente específicamente  en   que  el  funcionario  judicial  haya  estado  vinculado  legalmente  a  una  investigación  penal  o  disciplinaria  en la que se le hayan formulado cargos,  por  denuncia  instaurada,  antes de que se inicie el proceso, por alguno de los  sujetos  procesales,  resulta evidente que no se estructura en esta oportunidad,  y  en  tal  orden  de  ideas,  fue  correcta  la  decisión de la Sala (dual) de  Decisión   Penal   del   Tribunal   Superior  de  Ibagué,  al  no  aceptar  el  impedimento.   

Lo anterior, en cuanto aparece suficientemente  claro  en  la  actuación que el doctor Gilberto Iván Villareal Pava en calidad  de  delegado  del  Fiscal  General  de la Nación, intervino dentro del presente  asunto   únicamente   en  la  audiencia  preparatoria,  es  decir  que  ningún  pronunciamiento  realizó  en torno a la providencia impugnada, de suerte que no  se   vislumbra  la  manera  como  se  vería  comprometida  la  imparcialidad  o  ecuanimidad  de  la  Magistrada  Durán  Calderón al asumir el conocimiento del  asunto  en  segunda  instancia  con  ocasión  de  la  apelación  interpuesta y  sustentada por un fiscal diferente.   

De otra parte, como oportunamente lo advirtió  la  Sala  que  no  aceptó el impedimento, ninguna duda existe en torno a que la  vinculación  jurídica  de  una  persona  al  proceso penal ocurre cuando se le  escucha  en  indagatoria  o  se  le  declara  persona  ausente,  acorde  con  lo  preceptuado en el artículo 332 de la Ley 600 de 2000.   

Por lo tanto, cuando simplemente se ha citado  a   audiencia  de  conciliación  sin  que  se  haya  adoptado  ninguna  de  las  determinaciones  en mención, en manera alguna puede considerarse vinculado a un  proceso,  por  lo  cual tampoco se configura este supuesto de hecho de la causal  de impedimento invocada.   

En conclusión, no se aceptará el impedimento  manifestado  por  la Magistrada del Tribunal Superior de Ibagué, doctora María  Judith Durán Calderón.   

3.            No  sobra recordar que la manifestación  de  impedimento  debe  estar  guiada  por el postulado de la buena fe, que ha de  estar  presente  en  todos los actos de los sujetos procesales y del funcionario  judicial,  con  la  finalidad  de  evitar  que  este  instituto  se  encamine  a  entorpecer  o  dilatar  el  curso  normal  del  proceso  penal,  ya  por los que  intervienen  en  él  o  por  quien  está  obligado  a  decidir la controversia  jurídica.   

Dicha  eventualidad cobra especial relevancia  si  se  tiene  en cuenta que en virtud de los principios de celeridad (artículo  4º)  y eficiencia (artículo 7º) señalados en la Ley 270 de 1996 “…La  administración de justicia debe  ser  pronta  y  cumplida.  Los  términos  procesales  serán  perentorios  y de  estricto  cumplimiento  por  parte  de  los  funcionarios judiciales”,  amén de que  “La  administración de justicia debe ser eficiente.  Los   funcionarios   y   empleados   judiciales   deben  ser  diligentes  en  la  sustanciación   de   los   asuntos   a   su  cargo…  ”,  con  mayor  razón  en  eventos como el presente  donde,  como  precisamente  lo advirtió la Magistrada que se declaró impedida,  el  transcurso  del  tiempo  amenaza  con la eventual enervación de la potestad  punitiva del Estado.   

* * * * * *  

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Declarar    infundado   el   impedimento  para    conocer   de   este   asunto   manifestado  por  la doctora María Judith  Durán  Calderón,  Magistrada  del  Tribunal  Superior de Ibagué, motivo  por  el  cual  debe  continuar  frente  al conocimiento del  mismo.   

Remítase  el expediente a la Sala Penal del  Tribunal     Superior     de    Ibagué.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                       FERNANDO  A. CASTRO  CABALLERO                                

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                                                          MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ                    

GUSTAVO   E.  MALO  FERNÁNDEZ                                   LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

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