42356(09-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 336  

Bogotá D.C., nueve (9) de octubre de dos mil  trece (2013).   

VISTOS  

          La  Sala  resuelve  lo pertinente acerca del impedimento manifestado  por  los  Magistrados  Luis  Alberto Peralta Rojas, José Jaime Valencia Castro,  Martha  Liliana Bertín Gallego y Jaime Humberto Moreno Acero, integrantes de la  Sala  de Decisión Penal del Tribunal Superior de Buga, para resolver el recurso  de  apelación  propuesto  contra el fallo condenatorio del 31 de julio de 2013,  dictado  por  el  Juzgado  Segundo Penal Municipal del mismo lugar, en contra de  MARÍA     PATRICIA     LORZA    GALVIS,  por el delito  de lesiones personales culposas.   

ANTECEDENTES  RELEVANTES   

1.  MARÍA PATRICIA  LORZA  GALVIS es investigada por el delito de lesiones  personales  culposas  ocasionadas  el  23  de  febrero  de  2009 momentos en que  desplazándose  en su vehículo camioneta identificado con la placa No. CBS-618,  en  la  carretera Brisas del Valle Sur, a la altura del colegio Comfandi, con la  parte  trasera  golpeó  la motocicleta que conducía la señora Liliana García  Cortés,  a  quien  tras el accidente el Instituto Nacional de Medicina Legal le  dictaminó  una  incapacidad  médico  legal  definitiva  de 60 días y secuelas  consistentes  en: “deformidad física y perturbación  funcional     del     órgano     de     la     locomoción,     de    carácter  permanente”.   

2. Por esos hechos, el Juzgado Segundo Penal  Municipal  de  Conocimiento de Guadalajara de Buga, mediante sentencia del 31 de  julio  de  2013  condenó  a  la procesada como autora del aludido punible a las  penas  principales  de  9 meses y 18 días de prisión y multa de 6.932 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes;  a  las  accesorias  de interdicción de  derechos  y funciones públicas por un término igual al de la pena principal, y  a  la  suspensión  del  oficio  de  conducción por un período de 16 meses. Le  concedió el beneficio de la condena de ejecución condicional.   

3.  Remitidas  las  diligencias  al Tribunal  Superior  de Buga, Sala Penal, los Magistrados Luis Alberto Peralta Rojas, José  Jaime  Valencia  Castro y Martha Liliana Bertín Gallego, mediante proveído del  6  de  septiembre  de 2013 manifestaron su impedimento para conocer de la alzada  propuesta   contra  la  sentencia  condenatoria  como  quiera  que  MARÍA  PATRICIA  LORZA  GALVIS actualmente  se  desempeña  como oficial mayor de la Secretaría de la Sala Civil Familia de  ese  Tribunal. Aludieron a la causal contemplada en el numeral 1º del artículo  56  de  la  Ley 906 de 2004, precisando que mantienen una relación armónica en  el  campo  laboral  con  la  acusada  “producto  del  trámite  propio  de  las  gestiones  administrativas  a cargo del Tribunal, del  trámite  de  peticiones,  relacionadas con permisos, licencias; de la solicitud  de  información  afines  al nombramiento de jueces, de confirmaciones, donde se  requiere    la   consulta   de   documentos   varios   como   hojas   de   vida,  etc”; evento que genera un interés en la actuación  procesal que pone en entredicho su deber de administrar justicia.   

Adicionalmente,  el  Magistrado Luis Alberto  Peralta  Rojas expresó también encontrarse incurso en la causal prevista en el  numeral  5º  del  artículo  56  de  la misma codificación, porque mantiene un  vínculo  de amistad con aquella que traspasa la barrera de lo meramente laboral  y  administrativo.  Indicó  que  por  razón  de  su condición de Magistrado y  Presidente  de  la  Sala  MARÍA PATRICIA lo   ha   apoyado   en   diversas   actividades   de   integración,  capacitación,  culturales  y  de  confianza  desarrolladas  en el Tribunal; por  tanto,  recalcó  la  existencia  de  un  fuerte  lazo  fraternal  entre  ellos.   

Por  su  parte, el Magistrado Jaime Humberto  Moreno  Acero, también integrante de la Sala Penal, el 11 de septiembre de 2013  bajo  similares  planteamientos a los expuestos por sus compañeros Luis Alberto  Peralta  Rojas,  José  Jaime  Valencia  Castro y Martha Liliana Bertín Gallego  señaló  estar incurso en la causal contemplada en el numeral 1º del artículo  56  de  la Ley 906 de 2004. Al respecto precisó: “su  situación  procesal  no  me  resulta  ajena,  debido a los vínculos laborales,  personales  y  sociales  cultivados  con  ella  durante  el lapso que funjo como  Magistrado  del  Tribunal,  pero  especialmente  durante  los  años 2007 y 2008  cuando  me  desempeñé  como  Presidente  del  Tribunal  Superior  del Distrito  Judicial de Buga en dos períodos consecutivos…”.   

4.  El  Magistrado  Álvaro  Augusto  Navia  Manquillo,  en  decisión  del  16  de septiembre de 2013 aceptó el impedimento  manifestado  por  el  doctor Luis Alberto Peralta Rojas, y declaró infundado el  planteado  por  los  Magistrados  José  Jaime  Valencia  Castro, Martha Liliana  Bertín Gallego y Jaime Humberto Moreno Acero.   

Para  tomar  la  anterior  determinación,  estimó  que  si  bien toda relación laboral, personal y social puede conllevar  el  surgimiento de compromisos afianzados en la solidaridad, humanidad, armonía  y  convivencia,  no  siempre  resulta claro y definitivo que tales relaciones se  erijan  en  impedimentos  que  paralicen  u  obstaculicen  el cumplimiento de la  misión  legal  y  constitucional  del  juzgador. A su juicio, se requiere de un  mínimo  de  objetividad  que  evidencie  el  motivo  válido  por  el cual debe  separarse  al  operador  jurídico; además, con fundamento en jurisprudencia de  esta   Corte   estimó   que  la  manifestación  de  impedimento:  “debe  estar  soportada  dentro  de los  causes  del  postulado de la buena fe que rige para todos los sujetos procesales  y  para  el  funcionario  judicial,  pues  este  instituto  no  debe servir para  entorpecer  o  dilatar  el  transcurso  normal  del  proceso  penal o   para   sustraerse,   indebidamente,   a   la   obligación   de  decidir”.             (resaltado   fuera  del  texto  original)   

          De  otra  parte,  consideró  que  sus  colegas  no  consignaron los  supuestos  de  hecho  de  la causal invocada, indicando la incidencia, alcance y  alteración  objetiva  y subjetiva en la determinación que deben adoptar. Sobre  el  particular  también  se  apoyó  en  jurisprudencia  de  esta Corporación.  Recalcó  no  experimentar  la existencia de un interés que surja de la simple,  natural  y  obligatoria  interrelación  con  los empleados de esa Corporación,  pese  a  hallarse  en  idéntica  situación  a  la  de  sus  pares.     

          Finalmente,  aceptó  los  argumentos presentados por el doctor Luis  Alberto  Peralta  Rojas  y  que  hacen  relación  a  la  causal  de impedimento  consagrada  en  el  numeral  5º del artículo 56 del C.P.P., para separarlo del  conocimiento  del  presente  asunto penal. En consecuencia, dispuso el envío de  la actuación a esta Corte.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Sería  del caso que la Corte de conformidad  con  lo  dispuesto  por el artículo 57 de la Ley 906 de 2004, modificado por la  Ley  1395  de  2010, procediera a decidir acerca del impedimento manifestado por  los  Magistrados Luis Alberto Peralta Rojas, José Jaime Valencia Castro, Martha  Liliana  Bertín  Gallego  y Jaime Humberto Moreno Acero, integrantes de la Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Buga, el cual no fue aceptado por  el  Magistrado  Álvaro  Augusto  Navia Manquillo, si no fuera porque aún no ha  adquirido competencia en este asunto.   

La  manifestación de impedimento es un acto  personal,  voluntario,  de  carácter  oficioso  y  obligatorio  para  cuando el  funcionario  advierta  que  se  encuentra  incurso  en  alguno  de los supuestos  fácticos  dispuestos  por  el  legislador,  a  la  vez  que  comporta  para  su  resolución  sujeción  estricta  a  las normas procesales. Al respecto se tiene  que  el  artículo 58A de la Ley 906 de 2004, introducido por el artículo 83 de  la Ley 1395 de 2010, establece:   

“Del   impedimento  manifestado  por  un  magistrado  conocen  los  demás  que  conforman  la sala respectiva, quienes se  pronunciaran   en   un   término  improrrogable  de  tres  días.  Aceptado  el  impedimento  del  magistrado,  se  complementará  la  Sala con quien le siga en  turno  y  si  hubiere  necesidad  se sorteará un conjuez. Si no se aceptaré el  impedimento,  tratándose  de  Magistrado  de  Tribunal  Superior, la actuación  pasará    a    la    Corte    Suprema    para    que   dirima   de   plano   la  cuestión”.   

En  el  caso  concreto,  se  tiene  que  el  impedimento  fue  expresado  por  cuatro  (4)  Magistrados que conforman la Sala  Penal  del Tribunal Superior de Buga; su compañero doctor Álvaro Augusto Navia  Manquillo  declaró infundada la manifestación que sobre el particular hicieron  tres  (3)  de ellos (José Jaime Valencia Castro, Martha Liliana Bertín Gallego  y  Jaime  Humberto  Moreno  Acero)  y  aceptó  la  efectuada por el doctor Luis  Alberto Peralta Rojas.    

Luego, surge evidente la desintegración del  quórum  necesario  para  decidir. En efecto, por tratarse de juez colegiado, el  pronunciamiento  acerca  de  si  se aceptaba o declaraba infundado el respectivo  impedimento,  requería  de  la asistencia y voto de la mayoría de los miembros  de  la  misma Corporación, según así lo dispone el artículo 54 de la Ley 270  de    19961:   

“Todas las decisiones que las Corporaciones  judiciales  en  pleno  o  cualquiera  de  sus  salas  o  secciones  deban tomar,  requerirán  para  su  deliberación  y decisión, de la asistencia y voto de la  mayoría de los miembros de la Corporación, sala o sección”.   

Así  mismo,  el  inciso  4°  de  la  misma  codificación, prevé:   

“Cuando  quiera  que  el  número  de  los  Magistrados  que  deban  separarse  del conocimiento de un asunto jurisdiccional  por  impedimento  o  recusación  o  por  causal legal de separación del cargo,  disminuya el de quienes deban decidirlo a menos de la  pluralidad  mínima  prevista  en  el  primer  inciso,  para  completar ésta se  acudirá       a       la       designación      de      conjueces.”    2    (Negrilla    fuera    de  texto).   

En  ese orden, se concluye que el Magistrado  que  negó  el  impedimento,  no  podía  actuar  como  si se tratara de un juez  singular  y  arrogarse  la  competencia  para resolver, cuando lo debido era que  integrara     la  Sala  con  conjueces.  Por  tanto,  la Corte aún no ha  adquirido  competencia para resolver en este caso, toda vez que el trámite dado  al  impedimento manifestado, no se ajusta a lo dispuesto en los artículos 58 de  la  Ley  906  de 2004, 54 de la Ley 270 de 1996, y 140.6 de la Ley 1564 de 2012,  en  tanto  no  fue decidido debidamente conforme al trámite que concierne a esa  instancia, por el juez colegiado.   

En  consecuencia,  la  Sala se abstendrá de  resolver  sobre el mismo y ordenará la devolución inmediata de las diligencias  al   Tribunal   de  origen  para  que  adopte  las  decisiones  que  en  derecho  correspondan.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

PRIMERO.    ABSTENERSE    de  resolver  acerca del impedimento manifestado por los Magistrados  Luis  Alberto Peralta Rojas, José Jaime Valencia Castro, Martha Liliana Bertín  Gallego  y  Jaime  Humberto  Moreno  Acero,  integrantes  de  la  Sala Penal del  Tribunal    Superior    de    Buga,    por    las   razones   anotadas   en   la  motivación.   

SEGUNDO. DEVOLVER la  actuación   al   Tribunal   de   origen   para   que   adopte   las  decisiones  respectivas.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO  ALBERTO  CASTRO  CABALLERO           

           

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER                                                   MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ                     

GUSTAVO           ENRIQUE           MALO  FERNÁNDEZ                   LUIS   GUILLERMO  SALAZAR  OTERO    

JAVIER    ZAPATA  ORTÍZ   

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

1 Ley  Estatutaria de la Administración de Justicia.   

2  Inciso  derogado  por  el  artículo  626,  literal  c)  de la Ley 1564 de 2012,  el   cual   rige  a  partir  del  1°  de  enero  de  2014,  según  los  términos  del  numeral  6)  del  artículo 627.  El  inciso  6  del  artículo 140 de la referida ley, establece:  “Cuando  se  declaren  impedidos varios o todos los  magistrados   de  una  misma  sala  del  tribunal  o  de  la  Corte,  todos  los  impedimentos  se tramitarán conjuntamente y se resolverán en un mismo acto por  sala de conjueces.”     

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